Antes de todo disculpas a los lectores que siguen mis fics, la vida de adulto es terrible disfruten su juventud, soa bachelet aga argo, estoy actualizando los otros fics, es más uno lo escribiré de nuevo por que esta muy viejo y hay que editarlo, eso disfruten

Aún sigue la barbacoa.

Pasaron unos minutos cuando volvió en sí, estaba en su cuarto escuchaba la bulla de la fiesta afuera, reviso su bolsillo sintiendo su teléfono. Lo apretó hasta que escuchó la campa de Siri.

-Llamar a Ino Yamanaka.

-Llamando a Ino Yamanaka- respondió su teléfono para dar luego al tono de marcaje.

-Hola Hinata, ¿cómo estás?

-Ino-chan… creo que estoy en problema.

-¿Te pasó algo?, ¿estás bien?, ¿quieres que vaya?

-Estoy en mi casa celebrando el cumple de Okasan.

-Entonces ¿cuál es el problema?

-Hidan-kun y Uchiha-san están aquí.

-Voy para allá.

Sin más su amiga cortó la llamada para después enviarle un whatsapp diciéndole que iba también con Sakura. Sólo a Ino le había contado lo que había sucedido cuando Hidan fue a su casa hace unos días, según su amiga ese "piquito" no era un beso de verdad incluso también le dio uno para que entendiera que con eso no se siente nada (y no sintió nada solo un poco del sabor del brillo de labios que tenía la rubia).

"Un beso de verdad hace que sientas cosas en distintas partes de tu cuerpo, si estás nerviosa sientes como si tu estómago vibrará, cuando estás ansiosa sientes que es lo mejor del mundo a veces no lo esperas y sientes como empieza un calor que sube desde tu entrepierna hasta que pierdes la cabeza"

Aún recordaba la descripción un poco gráfica que le hizo Ino sobre los besos, si bien en el sistema braile le hacía imaginar cómo sería o que se siente besar a alguien, las palabras de su amiga sólo hicieron que su curiosidad se despertará más.

"pero ojo también hay cosas malas, como el mal olor de boca puaj… lo peor es cuando no sientes nada, y te dejan llena de baba puaj…"

Pero siendo honestas nunca había hablado con Itachi Uchiha más que solo esa vez en el parque en que trato de invitarla a salir, y ella por cortesía acepto la invitación quería saber como era una de las personas importantes para Naruto, su primer amor, si bien con el Uzumaki nunca llegó ni a confesarle sus sentimientos, siempre quizó que el la notará, si se daba alguna oportunidad en la vida lo agradecería si no también le deseaba toda la felicidad del mundo. Por lo general las personas pasaban de ella al saber su condición, pero el día en que conoció a Hidan, "cambio al principio la trataba bien mal no dejaba de maldecir y repetir una y otra vez que "Jashin-sama", le diera paciencia por estar al lado de alguien tan tonta y torpe que no se da cuenta donde estaban las cosas, por un momento sintió ganas inmensas de llorar, pero no se quejó aunque unas lágrimas cayeron termino su plato y se fue del taller, en esos momentos quería rendirse sabía que no estaba hecha para eso "NO VEÍA", como se le ocurría por la su cabeza de pajarito que ella podría ser algo más que una carga, volviéndose un bulto en las escaleras no se se percató que la persona que la molestaba tanto estaba detrás de ella, y estaban los dos.

¿El chico se había quedado en silencio sólo la observaba sin moverse, acaso ahora la atacaría la golpearía?, se levantó y recogió su bastón de ayuda trato de ubicar la ubicación del chico.

-¿Crees que he sido muy duro contigo?

Ella no quiso responder incluso se puso en posición de ataque que le había enseñado su padre, al menor en eso si fue muy precavido enseñarle a sus hijas defensa personal.

-¿Ahora vas a combatir conmigo?

-No… no sé que te moleta tanto de… de mí – lo enfrentó- ser ciega no me hace ser una per… persona tonta.

-Lo sé, maldita sea quería disculpar… me disculparme contigo.

Hinata se había sorprendido el chico que la molesto en toda la casa de taller le ofrecía disculpas, que se hace en estos momentos, ¿qué harían sus amigas?, sintió como el chico agarro su mano como en un apretón, pero el instinto de Hinata reaccionó antes dándole una bofetada que provoco un eco en el pasilo.

- Lo… lo siento mucho no lo quise hacer … mi … mi

-Jajajajajajaja tranquila- revolvió el cabello de la chica – me lo merezco, no es tu culpa es mía por no saber comportarme, pero me siento arrepentido tuve un día de mierda y me desquite con lo primero que estaba a mi lado, por lo general es el idiota de Deidara.

-¿Deidara?

-Sí es un idiota que se junta conmigo, me ha hecho el peor día – ayudo levantar el baston y se lo pasó a la chica – si quieres te puedo acompañar a la salida, en serio no te haré nada fue un error mío por jashin-sama juro que es cierto te puedo ayudar?, ¡además rescate algo de la receta que hiciste acaso no la vas a preparar?

-No me quedó como es peraba.

-Veamos mientras caminamos, prueba tu comida si no como sabras que cosas mejorar.

Comenzaron a caminar hasta el pasillo, Hinata iba más callada de lo usual que persona de esta época iba a otra y pedía disculpa se sentía muy extrañada.

-En verdad no suelo comportarme así con personas que no conozco pero creo que estarías igual de irretable si alguien llena de explosivos cada cosa que usas, pensé que las había llevado a taller y como tu no tienes nada que ver en eso y estoy tan frustrado con es situación se acomodó en un sillón de la escuela iba a invitar a sentarse cuando una explosión salió del sillón y mando a volar a Hidan, unas risas se escucharon desde el entretecho, con su bastón de seguridad comenzó a buscar al chico, hasta que el palo dio con el estómago del chico.

-¿Disculpa estás bien, llamo a alguien?

-No gracias es solo un malestar, es hijos de puta me las van a pagar me vengará de todos ellos.

-Creo que si siguen así nunca van a parar, a veces sigo una serie norteamericana en donde se debían abofetear 5 veces en cualquier parte de su vida, podrías hacer algo así, algo que ellos nunca esperen.

Fue en ese instante, aunque la luz del atardecer el en el suelo y la chica ayudándolo hizo que en Hidan al llamado ternura o cariño estaban floreciendo nuevamente en su pecho.

-En serio chica de verdad lamento comportarme de esa manera además tu no tienes la culpa, la culpa es mía debo tratar de mejorar para jashin-sama

-¿Jashim-sama, qué es eso?

-Es la religión que profeso, si no te molestará a mí me gustaría ser tu amigo, así te enseño a como debes tratar a tarados como yo y nunca dejar que terceros quieren acabar tus sueños, si no quieres seguir en uno que sea porque tú no te sientes a gusto, pero si vas por el que el resto no desea que seas parte de esto y que por condición de ciega cierto (la chica afirmó), dejarás de vivir y esconderte de lo que digan los idiotas más grandes que hay en mundo, te lo digo niña pelea, quieres venir el próximo jueves al taller?, pues ven y dame una excelente pelea y veras que puedes hacer cosas más increíbles siempre."

Extrañamente esa había sido su primera clase, pero por quizás orgullo Huyyga que sentía en sus venas, en cuanto volvió al taller de cocina se sentó en el mismo lugar hasta que el aroma del chico logro entrar por su nariz, logrando que se sentará más recta.

-Así me gusta conejo, me gusta que vengas a dar la batalla.

-No me rindo por cosas realmente fuertes esto no es nada.

La chica sintió a veces que las cosas que necesitaba estaban un poco más cerca, poar muy raro que parecía hasta el chico del lado le ofreció ayuda en medir los líquidos. Cuando terminaron lograron el mejor pastel de fresas y crema de la clase.

-Muchas gracias por ayudarme – se inclinó Hianata ante el favor que había hecho con el chico.

-¿Que va levántate, donde aprendiste a cocinar así?

-Mi madre es cheff profesional ella me ayuda en la casa.

-Te molestaría si entreno contio?

-¿En serio?

-Me llamo Hidan y voy en 3ero ya me graduré y quiero entrar en alguna universidad de gastronimía internacional.

-Si quieres no tengo problema.

Sellaron su pacto en la segunda clase de taller después comenzaron a ser más amigos cuando el clima lo permitía iban a parques y salían por áreas cercanas a la escuela ya que Hinata se iba con su primo que entrenaba. Un día en la azotea de la escuela Hitana se decidió a pedirle un favor a Hidan.

-Dime en que te ayudo enana – revolviéndole sus cabellos.

-qui… Quisiera – los murmullos se hacían tan bajos que no entendía lo que decía.

-¡Dímelo e una vez yo no voy a comerte!

-¡Quisiera tocar tu rostro!

El chico quedo un poco sorprendido, para qué mierda ella quería tocar su rosto si no lo veía.

-Puedo imaginar cosas cuando las toco con mis dedos, es sólo que desde hace algunos días me he cuestionado como es tu cara puedo hacer.

Hinata puso sus dedos en el rostro del chico, pasando por su frete y nariz, tocando su cabello, con mucho cuidado entre sus ojos y mejillas, ya cuando recopilo toda la información puedo mapear el rostro de su conocido. Un poco sonrojada y acalorada de lo normal.

-Bueno ya me tengo que ir, nos vemos en la próxima clase Hidan-kun

-Si…

Primera vez que una chica lo dejaba callado el tacto de Hinata era suave y delicado, además de ser muy cálido su mente pervertida comenzó a jugarle una mala pasada al imaginársela desnuda haciendo lo mismo, sacudió su cabeza él no debía pensar en chicas.

Esos recuerdos hacen que Hinata se consulte si Hidan en verdad podría legar a ser su novio, pero antes de eso debía averiguar que pasaba con Uchiha.

Escucho el timbre, supuso que eran sus amigas.

-Llegaron las mosqueteras – el peliblanco acompañado de Itachi fueron recibidas en la casa de Hinata- también las llamó para ser meseras?

-ah? Consultaron las chicas.

-Tranquilas está bromeando, su amiga está en la habitación ustedes deben saber cuál es

-Si, no hay problema gracias chicos, tirando beso tomo el brazo de Sakura y esquivo a la gente que estaba en la fiesta hasta llegar a la pieza de Hinata.

-¡Cuéntanoslo todo, ahora ya!