Derechos: No son mías.
Corazones Rehenes
Capitulo 31
Cuando Emma recuperó la conciencia, solo una hora después, Regina removía lo que parecía sopa con gesto distraído, junto a la cama.
- Pensé que te habías marchado.- Murmuró adormilada.
- Quizás debería haberlo hecho… pero no podía dejarte así.- Contestó Regina con sequedad.
- Tengo que contarte algo.- Emma se incorporó a duras penas.
- Primero tomate la sopa o se enfriará.- Le dijo pasándole el cuenco.
Emma tomó el cuenco con manos temblorosas, a penas tenía hambre pero se obligó a tomar un poco, bajo la atenta mirada de Regina. No sabía por donde empezar, decirle la verdad a Regina provocaría que se enfadara aun más con ella, pero sabía que era lo correcto. Dejó el cuenco en la mesilla y tragó saliva dolorosamente. Regina Mills seguía allí, sentada a un lado de la cama, observándola con una mirada, que Emma fue incapaz de descifrar, y los brazos cruzados.
- Regina, yo…
- No sigas…
- No, por favor, deja que te explique.- Emma cerró los ojos preparándose mentalmente para contárselo todo.- Alguien me contrató para secuestrarte… no puedo desvelarte su nombre, pero es importante que entiendas que antes de empezar esta locura yo creía que tu eras tan culpable como tu marido.
- Emma…
- Deja que siga.- La interrumpió Emma.- Me he dado cuenta de que no eres mas que una víctima y no es justo para ti. Henry es tu hijo, tu lo criaste, lo protegiste desde pequeño y no puedo simplemente alejarte de él. El plan es entregarte y recuperar a Henry… pero luego ambos desapareceremos.- Se detuvo por un momento, para comprobar la reacción de Regina, pero ésta guardaba silencio. - Sé que te prometí que compartiríamos su custodia pero ¿como se supone que puedo hacer tal cosa?.- Preguntó frustrada.
- No puedes… Daniel te buscará y te matará.- Sentenció Regina.- Aunque Henry no le importe, es demasiado orgulloso.
- Pues vente...- Las palabras salieron demasiado aceleradas de sus labios y Regina parecía gratamente sorprendida.- Deja a Daniel y vente con nosotros, criaremos a Henry juntas, lejos de él.
- Eso no funcionará.- Contestó Regina apesadumbrada. - ¿Donde iremos?.
- A Europa… iremos a Irlanda.- Emma sonrió emocionada.- Una de mis antiguas cuidadoras tiene una pequeña casa allí y me debe un favor.
- ¿Crees que Daniel no daría con nosotros?.- Regina negó con rotundidad.- Si me marcho contigo, no cesará hasta encontrarme. Interrogará a todos tus contactos hasta dar con nosotras.
- Pero Daniel no sabe quién soy yo…
- Claro que lo sabe.- Le interrumpió Regina.
- Es imposible.- Emma frunció el ceño confusa.
- ¿Quién iba a querer a Henry sino su madre adoptiva?. Otra cosa no tiene sentido.- Razonó Regina.
- Pues iremos a otro lado…
- No… basta.- Dijo Regina alzando la mano para detener sus palabras.- No tienes por qué hacer esto. No somos nada, no me debes nada. Cuando Gold te de el paradero de Henry...- Regina cerró la boca de repente y abrió los ojos llenos de pánico.
- Espera… ¿cómo sabes…?.- La cara de Emma estaba llena de confusión. Por unos segundos interminables, sentimientos de traición, duda, desconfianza y revelación fueron cruzando su rostro.
Capitulo 32
- Espera… ¿cómo sabes…?.- La cara de Emma estaba llena de confusión. Por unos segundos interminables, sentimientos de traición, duda, desconfianza y revelación fueron cruzando su rostro.
Regina se contrajo temiendo lo peor.
- Emma yo… puedo explicartelo…
- ¿Qué puedes explicarme? ¿Qué has hecho, Regina?.- Emma se sintió furiosa, sin entender nada de lo que estaba pasando.
- Gold es mi abogado.- Sentenció la morena.
- Eso ya lo sé, pero ¿cómo sabes qué él está implicado? A no ser que...- Emma frunció el ceño entendiendo por fin.- Todo esto no es más que una argucia tuya… tú planeaste tu propio secuestro, ¿verdad?.- Su voz sonaba dolida y Regina guardó silencio temerosa.- Tú me has estado utilizando… no soy más que tu peón y jamás tuviste intención de cederme a Henry, ¡maldita sea, he sido una estúpida!.- Intentó levantarse de la cama sin éxito, con las lagrimas pugnando por salir.
- Emma, lo siento… yo no sabía… Tanto Gold como yo creíamos que eras una mala persona… yo pensaba que lo habías abandonado…
- Pero ahora saber la verdad y aun así no has sido capaz de contarme toda la farsa y yo como una estúpida te he pedido que te vinieras con nosotros.
- Pero es mi hijo Emma, era la única manera de recuperarlo.
- ¿Pensabas quedarte con él, verdad? ¿Y qué ibas a hacer conmigo?.- Emma sonaba crispada.
- He intentado protegerte.
- Pero nunca estuvo en tu plan que yo recuperase a Henry ¿no es así?.- Torció el gesto al notar el dolor en su garganta y el mareo posterior.- Por eso actuabas como si no te importase que me fuese con él.- Regina intentó acariciar el hombro de Emma, pero ésta se alejó con brusquedad.- ¡No me toques!.
- Emma, te dije que Henry lo es todo para mí, ¿cómo iba a dejar que te lo llevases? Soy su madre, yo lo crié, no podía permitirlo.- Regina se levantó de la cama, acongojada.- Supongo que se acabó… me marcharé y le diré a Daniel que conseguí escapar.- Explicó resignada.- Tu podrás marcharte, me encargaré de que el dinero no te falte…
- ¡No quiero nada tuyo!.- La voz de Emma temblaba de emoción.- Y seguiremos con el plan original, pero Henry será mío, de eso no te quepa la menor duda.- Dijo alterada.- Y me encargaré de que jamás puedas volver a verlo.- Aseguró furiosa.
- Emma, estás enferma… sabes que puedo marcharme en cualquier momento y sabes que nunca permitiré que te quedes con Henry… ¡por dios, Emma, no he hecho todo esto para perder a mi hijo para siempre!.
Continuará...
