Capítulo 7: Yo soy Dark Link

Al mediodía fui a la ciudadela a encontrarme con mi equipo.

–Buenas tardes, equipo. ¿Listos para la práctica?

–¡Sí, mi Lord!

Les expliqué la práctica: era una simple práctica de razonamiento deductivo. Tardaron toda la tarde, se fastidiaron y se opusieron a mí, pero al final logré que desarrollaran cierta habilidad.

–¿De qué nos servirá esto, Mike? –me cuestionó Jazmín.

–Dark Link piensa siete pasos delante de ustedes. Aprender a pensar como él ayudará a suponer su siguiente acto.

–Entiendo.

Seguimos practicando hasta que anocheció. Ordené al equipo repasar el capítulo 6 del libro del medallón del caos, pero antes que fueran a descansar, vaya que les provoqué dolor de cabeza. Yo fui a pasar un rato con Saria y Lía: cenamos, dormí ahí. Fue una noche sin mucho que contar.

Al amanecer volví al cuartel y desperté a mi equipo:

–¡Banda, levántense!

–¿Qué sucede, jefe? –preguntó Marcos, cayéndose de la cama.

–¡Arriba! Tenemos un duro entrenamiento hoy.

–No creo que lo soporte alguien que no llegó anoche –aclaró Perla con ese tono de "te detesto" con el que siempre me ha hablado; yo sonreí.

–Tengo mis razones.

–Espero que te hayas divertido.

Este… ¡Damián, Jazmín, arriba! Vístanse.

Todos se levantaron y prepararon para emprender cierto viaje, partimos con mochilas vacías y un cuaderno cada uno para hacer anotaciones.

Al llegar a lago Hylia, encendimos una fogata a la orilla del lago, mandé a los gemelos a pescar (lo que les llevó toda la tarde), a Jazmín y Perla a recolectar fruta y yo construí una choza con madera.

Todos volvieron al anochecer, reconocieron mi habilidad al esculpir la choza en una tarde. Después asamos el pescado y cenamos mientras les daba una lección sobre lo que sabía sobre Dark Link, acabando los mandé a dormir.

Yo me quede vigilando a orillas del Lago Hylia.

–Es una noche preciosa ¿no? –exclamé al aire.

–¿Me escuchaste llegar? –preguntó Perla acercándose.

–Reconozco tu forma de caminar. ¿Necesitas algo?

–No, eh… bueno, sólo quería disculparme por tratarte así, me dejé llevar por la idea de que quieres atrapar a Dark Link. Eres un buen chico.

–Gracias, y no te preocupes; por cierto, yo no quiero atrapar a Dark Link.

–¿Ah no? Entonces… ¿Por qué nos entrenas más duro que los demás equipos y te enfocas en encontrarlo?

–Quiero que lo conozcan, que puedan juzgarlo sin prejuicios y objetivamente cuando se presente ante ustedes.

–Oh, ya veo. ¿Esperas que lo dejemos ir o algo así?

–Ya lo sabrás, niña.

Llegando la medianoche Saria llegó a donde estábamos y se sentó a mi lado.

–Perdón por llegar tarde, no encontraba quién cuidaría a Lía.

–No te preocupes, ya estás aquí –sonreí.

–Te quiero, niño.

–Te quiero, niña.

–¿Cómo va el equipo?

–Mañana en la noche les pondré su última prueba como reclutas…

Le expliqué la prueba y le preocupó un poco, pero me apoyó y me ayudó a pulir detalles. Acabando ese tema hablamos otros temas hasta que ella cayó dormida en mis brazos.

Al mediodía la fogata ya se había apagado. Sonó alguien cabalgando hacia nosotros.

–Hola, reclutas –era mi hermano, pero no me vio, yo seguía con Saria fingiendo estar dormido.

–Buenos días, jefe –saludó Marcos–. Oye, tú no eres mi jefe.

–No, mi nombre es Link y ella es mi yegua, Epona.

–Qué raro, te pareces mucho a nuestro líder, pero el tiene el cabello negro y los ojos color café.

–¿Ah sí? ¿Quién es?

–Aquel de uniforme rojo con negro abrazado a esa chica. ¡Oye, Mike!

Fingí acabar de despertar y sólo saludé desde donde estaba.

–Creo que sigue con sueño.

–Está bien, quizá lo conozca en otro momento. Nos vemos.

Mi padre no me reconoció pero sé que mi hermano habría descubierto mi identidad. Sin verme creyó que era yo.

Comimos lo que quedaba de pescado y les di la tarde libre, mientras yo preparaba la prueba final; hice una balsa y junté mucha fruta.

Bien, llegó la noche, los seis subimos a la balsa y navegamos hasta el centro del lago.

–Muy bien banda, ésta es su última prueba.

–¿Qué haremos?

–Primero, vamos a cenar –reí.

Acabando retomamos el tema principal: Dark Link.

–Perla, ¿cuál es el nombre real de Dark Link?

–Chain.

–Marcos, ¿qué practicaba Chain?

–La escultura en madera.

–Jazmín, menciona el grabado en la hoja de la espada de madera de Chain.

–Dice "C+S" y se refiere a la chica que él ama.

–Damián, dime cómo es la apariencia de Chain.

–Es semejante a "El Héroe del Tiempo", pero Chain tiene el cabello negro y ojos color café.

–Todos contestaron correcto. Ahora –saqué mi ocarina y entoné la "song storms"–, segunda ronda: Marcos y Perla, analicen el suceso en Kakariko.

Hm… Chain capturó a Jazmín y la llevó a la villa Kakariko –comenzó Perla– La tenía encadenada al suelo…

–Pero la soltó cuando nuestro comandante se lo ordenó– continuó Marcos–. Luego cayó la espada de Mike y Chain lo atacó haciéndonos creer que lo había matado.

–Espera, la torre era muy alta –sospechó Perla–. No sabemos si era nuestro líder en realidad.

–Mike siempre usa su chaqueta abierta y en su espada grabó "M+S" en señal de su relación con Saria.

–Bueno, era su espada, pero arriba sólo estaba alguien o algo con su figura…

El razonamiento de mi equipo era muy bueno, mejor que el de muchos; se acercaban a entenderlo todo, sólo una lo entendió antes.

–¡Oh, por las Diosas! –exclamó Jazmín– ¡Mike es Dark Link!

–¿Cómo se te ocurre decir eso de nuestro jefe? –cuestionó Marcos.

–La semejanza con Link, la escultura con madera, toca la ocarina como nos contó que hacía de niño, esa "S" en ambas espadas es la inicial de la misma chica; y sé que en la cadena en tu cuello está el medallón.

–Vaya, Jazmín –cambié la voz– debiste darte cuenta antes.

–Esa voz... la misma… de aquella noche...–apenas pronunció, se detuvo al verme sacar mi espada de madera.

–Sí, yo soy Dark Link, pero díganme "Chain".

Todos quedaron, primeramente, asombrados ante la reciente confesión, excepto Saria claro.

–Así que tú eres Dark Link, Mike –repitió para aclarar Perla–. ¡Eres asombroso!

–Sí, yo te vi luchar con esa planta que amenazaba la ciudadela, y también que destruiste medio mercado… –relató Damián.

–Este collar te lo compré cuando éramos niños –confesó Marcos–. Uno de tus primeros trabajos; y es mi amuleto.

–Las Diosas debieron escribir que serías nuestro líder, Mike. Digo: Chain.

Sonaron muchos halagos e historias de mis hazañas desde otra perspectiva, pero alguien rompió el buen ambiente.

–¿Acaso ya no piensan bien? –Gritó desconcertada Jazmín– A él es a quien fuimos entrenados para atrapar.

–Pero Chain es buen amigo, ya lo demostró.

–¿Y si actuaba? ¿Si nos está usando?

–No haría eso, ¿verdad, Chain?

–No con ustedes.

–Nos mintió –empuñó la espada hacia mí y yo solté la mía–. Yo digo que lo llevemos con el comandante.

–El comandante es Gannondorf –sólo dije para defenderme.

–¿Ahora insultas a nuestro comandante?

–Él es quien los usa y al resto de los reclutas para conseguir mi medallón.

El último comentario hizo enfurecer a los cuatro reclutas, habían pasado por situaciones difíciles y Gannondorf los ayudó. Ésta fue la señal que se necesitó para que los cuatro empuñaran sus espadas mientras yo estaba desarmado y cansado por construir el lugar donde flotábamos y que no me permitía escapar.

Cuatro hojas de acero, cada una correctamente afilada y lista para cortar...