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Harceleur by Uyamiko & Lian Kirito-kun
Capítulo 5
Había pocas cosas que pudieran hacerlo titubear y dejar su característica frialdad. La primera era su madre y su mirada cuando cometía algún error. La segunda, su padre cuando criticaba la carrera que había elegido. Podía mencionar unas cuantas más que estaban relacionadas con sus aficiones frikis, pero a esa lista debía agregar el haberle parecido escuchar que estaría solo con Sakura en un pequeño espacio por lo que durase el trayecto a su casa. Y también el hecho de que su madre hubiera mencionado sus dibujos.
—¿Eres artista? —Sakura formó una dulce sonrisa y se acercó hacia él. —Me gustaría ver alguno.
Sasuke estaba con la boca abierta, sin apartar la mirada de su rostro. Quería grabar la primera sonrisa que iba dirigida exclusivamente para él.
—Vamos Sasuke, no la cagues. Di algo inteligente, ¡invítala a salir! ¡Dile que sea la madre de tus futuros frikis hijos!
—¡Sasuke no seas mal educado con mi invitada! —Mikoto le dio "la mirada" y luego se volvió a Sakura que se forzaba a mantener una sonrisa en su rostro—. Lo siento mucho.
—No se preocupe. Siento ser tan curiosa, Sasuke.
Él no pudo hacer nada más que asentir en su dirección y encogerse de hombros ante la mirada insistente de su madre.
—¿Ya te vas? —Soltó sin meditar demasiado sus palabras, quería estar a solas con ella para conocerla mejor. Tal vez comenzar la labor de sus pequeños frikis, las posibilidades eran infinitas.
Solo deseaba saber que había dicho para que ambas lo mirasen sorprendidas. Repasó su frase mentalmente y casi se da cabezazos contra la pared al notar que había prácticamente echado a Sakura de su casa.
Su madre parecía lista y dispuesta a buscar su paleta de cocina para golpearlo, y le parecía haber notado que Sakura murmuraba algo. Eso debió ser su imaginación.
Se aclaró la garganta antes de decir con voz firme lo que realmente quería desde el principio.
—M-me refiero a que puedo acompañarte.
Su madre lo miró con aceptación y su querida pelirosa volvió a sonreír.
—Eso lo heredó de su padre —suspiró—, no es muy expresivo y dice lo primero que se le viene a la cabeza.
Sakura la miró sin dejar de sonreír, antes de encogerse de hombros.
—No es necesario que te molestes, soy una chica fuerte —hizo una mueca infantil, y flexionó su brazo.
—Por favor Sakura, acepta que mi pequeño vaya contigo. No quisiera que te pase nada —Mikoto la miró directamente a los ojos y para Sakura fue imposible negarse ante ella.
Sasuke que había estado memorizando cada expresión de Sakura y que había quedado encandilado por su actuación de chica fuerte, la miraba sin pestañear. Ella al percatarse de su mirada acosadora sonrió nerviosa.
—Si no te molesta Sasuke, estaré encantada de aceptar tu compañía.
La inexpresividad del Sasuke al mirarla fijamente mientras Sakura intentaba mantener una sonrisa amable, empezaba a hacer que el ambiente se pusiera cada vez más tenso. Mikoto sin perder el tiempo comenzó a empujarlos a la puerta.
—No te esperaremos, así que no te apresures a volver —chilló tomando la mano de Sasuke y poniendo las llaves en ellas para después cerrar la puerta en sus narices.
Ambos se miraron antes de suspirar. Sasuke en esos momentos puso manos a la obra y comenzó a recordar cada una de las cosas que había visto en animes y mangas shojo, se dirigió al auto y abrió la puerta del pasajero esperando a que Sakura tomase lugar.
Cuando llegó a su lado su mirada ya no era tan amigable, pero Sasuke que estaba intentando no hacer el ridículo ante su primera salida con la chica de sus sueños, no lo notó.
—Mamá se merece un regalo.
Los minutos pasaban lentamente, el ambiente se había llenado con el aroma del dulce perfume de Sakura, Sasuke alternaba su mirada entre el camino y el perfil desinteresado de la chica.
El ambiente lentamente se había tornado tenso y él no se atrevía a romperlo, ni sabía cómo lograrlo. Ella, por el contrario, no mostraba siquiera la intensión de hacerlo. El semáforo cambió a rojo y frenó.
Sasuke meditó unos momentos buscando en sus recuerdos alguna ocasión en la que hubiera intentado acercarse a alguna chica, siendo honesto consigo mismo aceptaba que su experiencia intentando salir con alguna chica eran nulas.
Lamentó no haber pedido algún consejo de su padre. Después de todo, de alguna forma había logrado que su madre aceptase casarse con él. En su opinión ese era todo un logro, ya que su madre era una mujer hermosa y su padre…
—Sasuke…
El suave susurro de Sakura lo hizo brincar en su lugar. Volteó su cabeza para mirarla fijamente.
—Y-yo... —Ella se veía nerviosa, el sonrojo de sus mejillas era apenas perceptible, pero Sasuke lograba verlo.
—Tu perfume —no sabía de donde había sacado el valor para que esas palabras escaparan de sus labios, pero lo había logrado. —¿Lo usaste para tentarme?
El sonrojo de Sakura se había intensificado y Sasuke se golpeó mentalmente al anteriormente creer que ella no podía ser más hermosa.
—Lo cierto es que tenía la esperanza de verte este día.
Una sonrisa se formó en su rostro al escuchar que tenía las mismas ganas que él tenía de verla. Lentamente se acercó a ella, inclinándose para poder llegar a su objetivo. Sakura percibiendo sus intenciones lo imitó acercándose y levantando una mano para ponerla sobre la mejilla de Sasuke. Cuando sus labios se estaban rozando, ella abrió la boca y salió un fuerte sonido nada femenino de ella.
Sasuke, que estaba mucho más concentrado en llevar acabo su objetivo: besarla, que preguntarse por qué esos sonidos tan molestos salían de unos labios tan hermosos; lo ignoró y siguió acercándose hasta que un dolor en su mejilla lo hizo desviar su rostro. Parpadeó sorprendido y unos segundos después observó a la chica que estaba mirándolo como si estuviera loco. Su entrecejo estaba fruncido y sus mejillas coloreadas del enojo.
—¡Ya estamos en verde! ¿Es que eres idiota?
En esos momentos comprendió el dolor en su mejilla. Ella lo había golpeado.
Ella-lo-golpeó.
Que una persona tan dulce se viera en la obligación de haberlo golpeado… Era vergonzoso.
—Lo siento —se disculpó poniendo en marcha el auto.
¿Había creído que el ambiente no podía ser peor? Se equivocaba, ya que el ambiente era mucho más tenso y Sakura estaba con los brazos cruzados mientras miraba por la ventana.
Empezó a repasar mentalmente todos los consejos que le había dado su hermano para poder salir victorioso de una cita.
—Para relajar el ambiente puedes poner música —le había dicho—, una canción que pueda identificar lo que sientes por ella.
A Sasuke nunca le había parecido más sabio un consejo de Itachi. Él llevaba años con su novia, obviamente sabía de lo que hablaba.
—Pondré música —dijo mirándola, casi pidiendo permiso. Ella no lo miró, sólo se encogió de hombros y siguió mirando hacia fuera como si hubiera algún importante acontecimiento.
Repasó mentalmente su repertorio romántico. ¿Algo que quisiera decirle con una canción? Y como si fuera una iluminación del más allá recordó la canción que su padre solía cantarle a su madre cuando bebía demás y se ponía alegre.
Una melodía divertida comenzó a llenar el ambiente.
Sakura se tensó y mordió el labio. Dudaba que un chico conociera esa canción, debía ser una parecida.
It's a beautiful night, we're looking for something dumb to do
Hey baby, I think I wanna marry you
Rápidamente dirigió su mirada a Sasuke que estaba moviendo los dedos en el volante y movía la boca tarareando la canción. El corazón de Sakura comenzó a latir rápidamente pensando que fue a parar con un loco que sabía canciones melosas. Debía ser sólo que conocía diferentes tipos de música.
—¿La conoces? —Preguntó mirándolo con curiosidad.
—Claro —sonrió mirándola con una sonrisa—, Bruno Mars canta muy bien.
Sakura suspiró, y sonrió también divertida. La sonrisa de Sasuke era contagiosa. Pero entonces cayó en cuenta… Sasuke no apartaba la mirada de ella mientras cantaba.
Ese chico raro… ¿Estaba coqueteándole? Dios, siempre había sido mala rechazando los sentimientos de los chicos. Ella estaba enamorada de Sai y eso no cambiaría.
—¿Puedo poner una canción? —preguntó nerviosa.
Sasuke asintió sin dejar de sonreír haciendo que Sakura comenzara a sudar. La situación estaba empeorando.
Buscó entre las canciones de su celular y la envió.
Él estaba ansioso por escuchar lo que ella quisiera. Deseaba conocerla y sabía que lo que escuchase sería hermoso, tal como ella lo era.
Comenzaron a sonar las cuerdas de guitarra y luego una voz masculina
You are nothing
You are nothing to me
You're a useless fucking cunt
Mientras iba avanzando la canción, Sasuke comenzó a sentir escalofríos. La mirada de Sakura no era amigable y podía ver que su sonrisa se había transformado de una dulce a una sádica.
—Ya llegamos —susurró Sasuke frenando frente al departamento de Sakura.
Ella observó sorprendida que efectivamente estaba fuera. La palabra acosador llenó su mente. ¿Cómo conocía el chico su dirección?
—Eres tan raro —masculló para sí misma, mirándolo con una ceja alzada antes de salir del auto.
Las palabras de la chica se repitieron en su cabeza por largos minutos. ¿Fue por la canción?
.
Fugaku entró en la cocina y observó la cara de muerto de su hijo menor y la sonrisa burlona del mayor. Suspiró mientras se sentaba en su lugar y trató de ignorar el tenso ambiente entre sus herederos.
Solo soportó unos minutos antes de que éste terminara por agotar su paciencia.
—¿Qué pasó ahora?
En cuanto terminó de preguntar, la cabeza de Sasuke cayó sobre la mesa y apuntó a su hermano mayor.
—Pregúntale a ese que llamas hijo.
Sasuke estaba en uno de sus clásicos momentos dramáticos, en todos los años que llevaba viviendo con él y conociéndolo, es decir, todos los años de la vida de su teatral hijo, él podía estar seguro de que eso se había iniciado cuando comenzó su gusto por esas caricaturas que tanto se empeñaba en ver.
Gracias a su buena memoria podía recordar con claridad cuando regresaba a su casa agotado después de realizar una misión. Colgaba su saco y se dirigía a buscar a su esposa para saludarla. Ella lo recibía con una gran sonrisa y se lanzaba a sus brazos diciéndole lo mucho que lo había extrañado, aun cuando lo había visto esa misma mañana.
Itachi solía aparecer minutos después preguntando sobre el caso en el que había estado involucrado, escuchando atentamente cada una de las hazañas de su padre y sonriendo lleno de orgullo.
Su hijo pequeño era otra historia, en cuando entraba a la sala, solía estar ahí sin siquiera percatarse de su presencia.
—Hola Sasuke.
Nada. Era como hablarle a una pared. Una pared muy emocionada por lo que sea que estuviera sucediendo en la pantalla del televisor. Fugaku se sentaba en el sillón a un lado de su hijo y suspirando se cruzaba de brazos.
—Sí bueno, tu padre está muy bien. El chaleco antibalas me salvó, cuando sentí el golpe pensé que no lo contaría…
Así se lanzaba a contarle cada uno de los detalles de su caso. Sasuke se percataba de su presencia unos minutos después, y se subía a sus rodillas con la emoción fluyendo en sus venas.
—¡Ya llegaste!
Fugaku solo sonreía divertido antes de pasar su mano por el cabello rebelde de su hijo.
—¿Qué dibujitos estás viendo esta vez?
Y como si le hubieran prendido una chispa, Sasuke hablaba como si no hubiera un mañana. Comenzando con su frase célebre: "No son dibujitos, papá".
Pero ahora él quería explicaciones sobre el extraño comportamiento de sus hijos y como sabía que no obtendría respuestas de Sasuke, dirigió su mirada a Itachi.
—¿Y bien? —enarcó una ceja y se sentó sin dejar de observarlo—, Itachi.
El culpable del drama de Sasuke solo suspiró e hizo una mueca en sus labios ante el tono de su padre.
—Solo le di unos consejos…
Sasuke se estremeció y levantó la cabeza para mirarlo con el ceño fruncido.
—Bueno, siguió esos consejos en un mal momento. Estos consejos son para antes de proponerle matrimonio a alguien o qué se yo —se encogió de hombros y miró a su padre que lo miraba con una expresión similar a la de su hermano—. No me veas así, cada uno de esos consejos me los diste hace un tiempo.
Sasuke sonrió divertido cuando notó que su padre se había puesto de un rojo antinatural. Se habría reído si no estuviera tan deprimido.
—Dijiste que ya no ibas a mencionar eso —masculló Fugaku en un siseo amenazador.
—Padre, es mi deber de hermano mayor entregarle sabiduría a mi estúpido, dramático y depresivo hermano.
Itachi intentaba no reír mientras era fulminado con la mirada de su padre.
—Además, no sé de dónde sacó Sasuke esa canción.
Se encogió de hombros y esta vez fue Fugaku quien se vio acosado por las dos miradas de sus hijos.
—¿Qué canción? —se atrevió a preguntar mientras tomaba un sorbo del café que Mikoto dejó frente a él.
—Marry you de Bruno Mars. —Masculló Sasuke haciendo que su padre tosiese compulsivamente.
Fugaku miró a sus hijos pensando si en algún momento Mikoto los dejó caer. De otra forma no se explicaba por qué iba a ser castigado no con uno, sino que con dos hijos idiotas.
Suspiró y miró a Sasuke negando con la cabeza.
—Tienes tanto que aprender, hijo.
Mikoto volvió a entrar en donde estaban los hombres de su familia, los vio muy juntos. Sus hijos escuchaban atentamente a su padre y ella se recostó en el marco de la puerta observándolos con una sonrisa.
—Tienen que saber leer la situación, si la chica es terca como su madre, deben hacerles creer que ellas son las que llevan la razón.
Itachi había sacado hasta una libreta para anotar la sabiduría que su padre les estaba entregando, Sasuke por su lado estaba grabando con su celular los consejos de Fugaku.
—No te puse las cosas tan difíciles, cariño. —Se acercó a los tres y se sentó sin borrar la sonrisa de su rostro.
—No, no, claro que no. Fue bastante fácil. —Los hijos del matrimonio miraron a su padre como si estuviera loco.
—¿Así que soy fácil, cariño?
Sasuke viendo que se acercaba una tormenta, dejó de grabar y se puso de pie. Iba saliendo y observó cómo su hermano se acomodaba en su lugar mirando a ambos con una sonrisa divertida.
—¡Hey Sasuke, no seas aburrido!
Itachi se quejó mientras su hermano menor lo arrastraba fuera de la habitación del cuello de su camisa.
—Tal vez hice mal las cosas, pero no dejaré que esto siga así —pensó con determinación.
—¡Sasuke me estás ahogando! —protestó mientras era arrastrado por el pasillo.
—¡Pues la fácil te dice que dormirás en el sillón!
Se escuchó el grito de Mikoto en el pasillo justo antes de que una conocida melodía comenzara a sonar.
It's a beautiful night, we're looking for something dumb to do
Hey baby, I think I wanna marry you
—¡Esta vez Bruno no funcionará, Fugaku!
.
.
.
OMAKE
Fugaku sonrió cuando se encontró con Sasuke sentado en el sillón con la mirada pegada en el televisor. Encontrar a su pequeño hijo en esa posición era algo típico.
Como sabía que no le prestaría su atención hasta que terminara el capítulo que estaba viendo, se sentó junto a él y prestó atención a los dibujos que miraba Sasuke.
—No debiste dejar tu rastro para que pudiera encontrarte.
Fugaku frunció su ceño y se dio cuenta después de unos minutos que era una serie de detectives.
Pasaron los minutos y cuando salió el ending, Sasuke lo miró.
—¡Ya llegaste! —Sonriendo se paró en el sillón y comenzó a saltar.
—Al menos ya me notaste –dijo desordenando aún más el cabello de su hijo menor.
Momentos después, Mikoto los llamó para cenar y la familia Uchiha se encontraba comiendo en un confortante silencio con la televisión como sonido de fondo.
—Itachi, ¿cómo te fue en tus clases de guitarra? —Fugaku intentaba enterarse de todo lo que su familia hacía en el día, le costaba estar alejado tanto tiempo por su trabajo, pero el que su familia llevara el estilo de vida que llevaba, era precisamente gracias a su trabajo.
—Muy bien, soy el mejor de la clase —dijo mientras miraba orgulloso a su padre.
—Papá, ¿cuándo tienes libre?
El silencio se hizo en la mesa cuando el pequeño de la familia habló. Mikoto lo miró en silencio y suspiró, Fugaku últimamente parecía tener mucho más trabajo que antes. Itachi sólo miró la mesa sin dejar de comer.
Fugaku carraspeo y posó su mirada en cada uno de ellos.
—Saben que he estado con mucho más trabajo de lo habitual, bueno, eso es porque pedí mis vacaciones. —Tres pares de ojos lo miraron sorprendidos—, tendré tres semanas de vacaciones.
Obtuvo sonrisas y él sintió que todo el esfuerzo anterior valió la pena.
—Comenzaré el lunes de la otra semana, arreglé mis vacaciones para tenerlas junto a las de los niños —informó a Mikoto que tenía los ojos brillantes de alegría.
—¡Entonces podremos ir al evento!
Sasuke, siendo el niño enérgico que era, se levantó y fue corriendo a su habitación. Unos minutos después volvió con un folleto en sus manos que dejó frente a su padre.
—Pasaran un nuevo capítulo del anime que estoy viendo. ¡Vamos por favor, papá!
Fugaku tomó el folleto y lo leyó con atención. Sabía que Mikoto acompañaba a Sasuke a esos eventos donde solían volver con varias bolsas llenas de cosas de esas caricaturas. Siempre había admirado como su hijo, siendo tan pequeño, fuera capaz de ahorrar para él mismo comprar su boleto a esas exposiciones.
—Hablaremos con tu madre, dependerá de cómo de bien te vaya en la escuela.
Sasuke sonrió con orgullo y miró a su hermano.
—¿Vendrás, hermano?
Mikoto negó con la cabeza sonriendo divertida. Era obvio para ella que las notas de Sasuke eran excelentes, sus hijos eran muy inteligentes.
.
Mikoto estaba recostada en la cama, mirando a Fugaku que estaba quitándose la camisa y que en esos momentos le daba la espalda sentado en la cama.
—Me alegro de que tomaras esas vacaciones, cariño.
Fugaku detuvo su labor de desabrochar los botones y volteó a mirarla.
—Sé que no estoy en casa tanto como debería. Lo siento.
Mikoto se sentó y estiró los brazos a su esposo. Él se recostó en la cama y dejó que lo abrazará poniendo su frente en el hombro de su esposa.
—Entendemos eso, cariño. Estamos orgullosos de ti. —Besó la mejilla de Fugaku y suspiró contenta de tenerlo en sus brazos—, Itachi está muy orgulloso y Sasuke ve series de detectives; compara esas series con lo que tú haces. Estamos felices de tenerte estas semanas.
Fugaku acercó sus labios a los de Mikoto y la besó. Minutos después, ambos ya estaban acomodados en la cama. Él se había sacado su camisa y estaba sólo con bóxer, mientras su esposa estaba con un camisón.
Mikoto vio con curiosidad como el hombre a su lado sacaba su computador de su maletín. Se acomodó de lado mirando la concentración de su esposo en el computador. Nadie podía negar que él era un hombre muy atractivo, su cabello castaño oscuro, sus ojos y su piel bronceada eran una mezcla irresistible. Si a eso se le añadía su seriedad e inteligencia, Mikoto sentía lo mismo que había sentido por él desde el comienzo de su relación.
—¿Qué haces? —preguntó con curiosidad.
—Necesito conocer esa serie que está viendo Sasuke, hay todo tipo de series y puede no tener contenido apropiado para su edad.
Se acercó para abrazarlo, darle un último beso y decirle buenas noches. Se recostó comenzando a cerrar los ojos por el cansancio del día y lo último que vio fue a Fugaku sin apartar la mirada de la pantalla.
.
Se estiró antes de sentarse en la cama y se sorprendió al no encontrar a Fugaku a su lado. Recorrió la mirada por la habitación y lo encontró sentado en el escritorio y con la mirada pegada en el pc.
—¿Cariño?
Fugaku puso pausa al capítulo que estaba mirando y le devolvió la mirada. Mikoto se sorprendió de encontrarlo con ojeras y la mirada enrojecida.
—Esta serie tiene muchas similitudes con la realidad, aunque algunos casos son demasiado obvios o fantasiosos.
—¿Pasaste la noche mirando esa serie? —Mikoto no iba a mencionarle que había visto esa serie para conocer ella misma lo que su pequeño hijo miraba.
—Era mi deber como padre… —pasaron unos segundos mirándose antes de que Fugaku volteara a la pantalla—. ¿Cuándo dijo Sasuke que sería su evento?
Mikoto no iba a decirle que Sasuke había sacado lo fanático de él. Ella conocía perfectamente como había sido su esposo en la juventud y había guardado el secreto de cuando lo había visto por primera vez. Fugaku siempre había intentado ocultar su lado nerd porque se avergonzaba de sus gustos debido a las constantes burlas de los demás. Algún día le diría que se sintió atraída la primera vez que lo vio vestido de Darth Vader y no pudo evitar fotografiarlo y seguirlo por toda la convención. Una mujer podía tener sus secretos, ¿verdad?
N/A: AL FIN. Si, al fin podemos salir de ese hiatus weeee *llora panes* Bueno ¿qué les pareció? Cuando lo leí me pareció divertido y más el final -soy Lian-. Hablamos más o menos de lo que habría en el capítulo y luego dejamos que el otro nos sorprenda(? Así que me sentí un lector más :D
Quería subir esto más temprano pero estaba muy ocupado ;-; el cumpleaños de mi sobrina nos tiene laburando como esclavos a todos D:
Espero que les haya gustado lo que Ushamiko escribió(? No quise modificar nada porque me gustó tanto que no sentí la necesidad de agregar algo más.
Saludos y dedicamos este capi a las gurls del grupo de guasap(? de Sasuke y Sakura por siempre que nos amenazan por no actualizar seguido y a la bella Hikari que nos acosa siempre.
Saludos :D
Pd: este era el capi 5.
