Madrugada - Residencia Ángelo - Habitación de Nero

El peliblanco se encontraba durmiendo en su cama tranquilamente, y a su lado cierta rubia se encontraba también durmiendo, aunque esta estaba abrazando al peliblanco como si de un peluche se tratase.

Había pasado ya unas horas de la pelea con Lizard, y Nero quería descansar un poco antes de seguir su rutina escolar, pero a pesar de encontrarse dormido, algo parecía inquietarlo.

La rubia siente la inquietud del peliblanco, por lo que lentamente abre los ojos, solo para ver como el hombre que tenía a lado se encontraba sudando copiosamente. Ese hecho la preocupa bastante, por lo que agarra la cabeza del peliblanco y lo abraza contra su pecho mientras acariciaba los pelos de este.

-P-Pa-d-dre- murmuro el peliblanco entre sueños, haciendo que Trish lo mire con un leve rastro de preocupación- M-ma-d-dre- Volvió a murmurar.

-Que es lo que te altera- dijo la rubia, mientras seguía acariciando la cabellera del peliblanco.


Sueño de Nero

En alguna parte del Pacifico - Islas Dumary - Vie de Marli

La ciudad en si tenía un estilo europeo medieval, los diseños tétricos en las casas y las formas de las calles, con estatuas de gárgolas adornando las mismas.

En esas calles, se podía apreciar a un pequeño niño de pelos blancos estar corriendo con una sonrisa en su rostro. Detrás del niño, una mujer vestida con un traje de sirvienta estaba persiguiéndolo, sus pelos platinados y ojos del mismo color, un rostro de facciones hermosas pero con el ceño levemente fruncido. La mujer parecía tener sus veinte años, si no es que un poco más.

-Pequeño Nero! Su padre lo está buscando, ya deje de escapar!- exclamaba la mujer que corría tras el pequeño.

-NOOOOO! Las clases de papá son aburridas!- respondía el pequeño peliblanco- siempre me pone a leer libros tontos y luego me pone a practicar con la espada! Es aburrido!- menciono exclamando el pequeño.

-Usted sabe que es por su bien!- grito la sirvienta, que empezaba a alcanzar al pequeño- Y estas pequeñas escapadas, preocupan a su madre también!- menciono la sirvienta de pelos platinados.

Cuando estaba a unos centímetros del pequeño Nero, la sirvienta se abalanza sobre él atrapándolo en sus brazos.

-Señorita Grayfia- nombro el pequeño inflando su mofletes-traidora-finalizo.

-Ya deje de crear un berrinche y vamos con su padre- dijo la ahora nombrada Grayfia.

-Pero no quiero! Las clases de papá son largas y aburridas~- menciono el peliblanco- Que tengo que hacer para que me dejes ir?- pregunto Nero a la peli plata.

-Comportarse- menciono tranquilamente la mujer, mientras bajaba al pequeño peliblanco y lo agarraba de la mano antes de empezar a caminar.

-No crearía berrinches si papá dejara de aburrirme con sus clases!- menciono Nero, mientras pensaba una forma de zafarse del agarre de la mujer.

-Pues las clases que su padre le da, es para que aprenda a cuidarse solo en un futuro- contesto la mujer, mientras se aceraban a una casa cerca de la colina. Pasando un pequeño arco de piedra, llegan a las puertas de la casa- Su padre solo busca protegerlo- menciono tranquilamente la sirvienta, mientras miraba con cariño al peliblanco.

-Pues su forma de protegerme, me mata del aburrimiento- refuto Nero, antes de congelarse en su lugar al escuchar una voz detrás de él.

-Con que te aburren, eh?- dijo una voz tranquila y serena, que escondían muy bien el tono de enojo-Gracias por traerlo de vuelta, Grayfia- agradeció aquella voz.

Ambos dieron vuelta para mirar a la persona que tenían detrás, un hombre de pelos blancos peinados hacia atrás y con un simple mechón cayendo por delante, vestido solamente con una camisilla sin mangas de color azul marino y unos pantalones de cuero del mismo color, llevaba unas botas de caño alto de color marrón y en sus mano izquierda portaba una Katana.

-No hay de que, Señor Sparda- menciono la peli platina, mirando al hombre que tenía enfrente y bajando un poco la cabeza a modo de reverencia.

-Ángelo, te había dicho que me llamaras Ángelo- dijo el hombre de manera tranquila y seria- Sparda es mi apellido de parte de mi padre, Ángelo es para las apariencias- continuo, en ese momento los azules ojos del hombre se posan en el pequeño, que se endereza al instante- Cuál es tu excusa ahora?- pregunto, mientras se cruzaba de brazos.

-Me creerías si dijera… que seguía una mariposa?- pregunto de manera inocente el pequeño, solo para ver el ceño fruncido del hombre que tenía enfrente.

-Dos horas más de entrenamiento con la espada- sentencio repentinamente el peliblanco más grande, haciendo que el pequeño se abrace a su pierna.

-NOOOO PAPÁ, TODO MENOS ESO, TE LEÓ LOS ABURRIDOS LIBROS QUE ME DAS SI QUIERES, PERO NO ME MATES CON EL ENTRENAMIENTO!- lloraba desesperado el pequeño Nero, sin saber que su palabras enojaron más a su padre.

-Con que mis libros son aburridos también, eh?- menciono el nombrado Ángelo, haciendo que el pequeño seque su lágrimas de cocodrilo al instante, al darse cuenta de lo que había dicho.

-No, que va~- decía inocentemente el pequeño mientras miraba a otro lado, intentando no hacer contacto visual con su padre- Son muy divertidos, realmente animan el día el leer uno de tus libros- intento reivindicarse el pequeño Nero.

-Entonces no tendrás problemas de estudiar, el libro de historia demoniaca y hacer un resumen del mismo- menciono con una fina y macabra sonrisa el peliblanco mayor, para horror del pequeño que estaba a punto de saltarle encima otra vez.

-Cariño? No crees que estas siendo muy rudo? Solo tiene seis años, y ciertamente tus libros son aburridos- dijo una voz femenina aparte.

Todas las miradas se posaron en la mujer que había hablado hace unos instantes. Su largo cabello negro, y ojos marrones. Ese rostro levemente inocente y suave. Vestida con un traje de sacerdotisa tradicional europeo, que ocultaban bastante bien sus encantos como mujer.

A su lado, se encontraba una anciana que se sostenía con un bastón. Sus ojos negros y rostro levemente arrugado. Su atuendo consistía en una túnica holgada de cuerpo completo y una tela que cubría su pelo. Una leve sonrisa surca en su rostro viejo, al ver una pequeña cabellera blanca acercarse.

-Mamá! Abuela Matier!- exclamo el pequeño, mientras corría a abrazar a ambas.

-Hijo- llamo la atención la mujer de pelos negros, parando el avance de Nero-Tengo entendido, que escapaste otra vez- dijo la mujer de pelos negros con un ceño fruncido bastante adorable.

-No fue así… solo perseguí un raro insecto… si eso… un insecto muy raro- intento excusarse el pequeño peliblanco.

-Una mariposa, es un insecto muy raro?- pregunto con un extraño toque de sarcasmo el peliblanco mayor- No hay excusa con tu escape Nero, tu castigo ya está impuesto y se cumplirá- dijo seriamente.

-No deberías ser tan rudo con el chico, Vergil- menciono la anciana- es tu hijo después de todo… y a diferencia de ti, él puede vivir con tranquilidad, sin un pasado triste que llevar, sin sufrir el abandono de sus padres- menciono la nombrada Matier- déjalo ser- finalizo.

-Eso lo sé, pero no por…- decía el peliblanco antes de ser interrumpido.

-Vergil!- dijo seriamente la mujer vestida de sacerdotisa, aunque su rostro inocente no la ayudaba con su seriedad- Sé que no quieres que nuestro hijo, llegue a pasar por malos momentos como tú y que por eso te esmeras en volverlo fuerte, pero así también, le estas quitando su infancia… déjalo ser niño un momento-

El peliblanco mayor se mantuvo en silencio un corto tiempo, para luego acercarse al pequeño Nero, antes de ponerse a su altura- Enserio te molesta mis entrenamientos y clases?- pregunto Vergil.

-No es eso… hacerlo todos los días es lo que realmente molesta- dijo Nero en respuesta.

-… bien entonces, reduciremos el ritmo un poco- cedió Vergil, mientras ponía una mano sobre la cabeza del pequeño peliblanco- Aunque me molesta un poco, que te estés pareciendo a mi hermanito en lo que a actitud se refiere- comento.

-SI!- celebro el pequeño Nero mientras levantaba sus manos, haciendo caso omiso a la última sentencia de su padre.

-Hijo de Sparda- llamo la anciana, mientras el peliblanco dirigía su atención a ella- hay algo de lo que, tenemos que hablar- dijo seriamente mientras iba a la casa.

Vergil solo asintió, antes de pararse correctamente e ir a la casa, siguiendo a la mujer de edad.

-Grayfia!~- llamo la pelinegra alegremente, mientras la mencionada se acercaba.

-En que puedo ayudarle Evangelina-sama- dijo la mujer de pelos platinados respetuosamente.

-Ufufufufu no tienes que tratarme de esa manera, somos como una familia al fin y al cabo- menciono la ahora nombrada Evangelina- Te podría dejar a cargo de Nero un momento, mientras me uno a la charla entre Matier y mi esposo?- pregunto la pelinegra.

-Por supuesto- respondió sonriente la mujer de pelos platinados- Yo me hare cargo del joven Nero- dijo, antes de percatarse de algo- Donde está?- pregunto dándose cuenta de la ausencia de este.

-Salió corriendo cuando su padre entro en la casa- respondió la mujer de pelos negros- Suerte en tu búsqueda Grayfia~ Ufufufu- dijo sonriente Evangelina, mientras se acercaba e ingresaba a la casa.

La sirvienta de pelos platinados solo suspiro antes de ir en busca del pequeño Nero.


Riscos de la Isla Dumary - Gran Campanario de Vie de Marli

El pequeño peliblanco se encontraba sentado al borde del risco, mirando el extenso mar. Sus ojos brillaban con intensidad y emoción.

-Algún día, saldré de esta isla y recorreré el mundo- susurro para sí mismo el pequeño.

-Jeje un tipo aventurero eh? Serás alguien de espíritu libre no?-Dijo una voz profunda a su lado. El pequeño miro al propietario de esa voz, solo para sorprenderse del aspecto de este. Esa forma demoniaca. Los cuernos que tenía en la cabeza y las alas de insecto que surgían de su espalda.

-Quién eres?- pregunto el pequeño sin temor. El ser a su lado solo empezó a reír.

-Jajajaja directo y sin rodeos- decía riendo el demonio a su lado- Solo te diré que soy tu antecesor… tu posees mi poder, tu eres mi sucesor.- Menciono el ser de aspecto demoniaco.

-Sucesor? Papá también dice que seré el sucesor de alguien… así que yo seré como tú? Oye, eso sí que sería horrible- decía con un rostro sombrío el pequeño- Seré un ser deforme y feo-

Una mueca de enojo paso por el rostro del ser demoniaco- Pues este ser deforme y feo, fue el suspiro de muchas mujeres mocoso- Menciono con un toque de soberbia.

-Seguramente eran ciegas- dijo el pequeño, de manera burlona.

-Tu mocoso!- Intento reclamar algo el ser demoniaco.

-NERO!-pero el grito de cierta peli platina llama la atención de ambos.

-Se acaba mi tiempo- Menciono el ser demoniaco de manera tranquila- Aún falta mucho para que liberes todo tu potencial y el sello que evita puedas recordar se está rompiendo, nieto mío- comento, mientras Nero lo miraba con dudas- se fuerte para lo que se avecina, y cuida a aquellas personas que realmente te quieren, mis dos hijos estarán allí para ayudarte- Menciono- Aunque uno de ellos, ya no está presente en este mundo- Comento suavemente- Sé que se las ingeniara para protegerte- finalizo

-Qué significa eso?- pregunto el pequeño.

Aquel ser solo miro al pequeño peliblanco, mientras parecía sonreír-Lo descubrirás algún día- Menciono, mientras desaparecía como un fantasma.

-Nero!- la exclamación cercana de Grayfia, hace que el pequeño Nero gire su cabeza para observarla- Aquí estas!- menciono la mujer de pelos platinados, que se acercó al pequeño y se sentó a su lado.

Ambos mantuvieron silencio, mientras miraban la hermosa vista que otorgaba el lugar.

Nero pensaba en las palabras de aquel ser, antes de mirar a la peli plata.

-Señorita Grayfia- llamo el pequeño, mientras la mencionada dirigía su atención hacia él-… Usted… Usted me quiere?- pregunto inocentemente.

La peli plata miro con sorpresa al pequeño antes de sonreír con cariño- Esa pregunta ya tiene respuesta- contesto la peli plata, que agarro al pequeño de la cabeza y lo hacía recostarse en su regazo- por ahora solo…- Y todo alrededor se volvió negro, antes de que la peli plata terminara su oración.


Realidad

Amanecer - Residencia Ángelo - Habitación de Nero

-Nerito~ Despierta~- Trish intentaba levantar al dormido peliblanco, que se encontraba boca abajo sobre su almohada. La rubia había dormido después de calmar al peliblanco.

-Cinco minutos más- dijo medianamente despierto el peliblanco, mientras parecía murmurar algo mas-… no… media hora más- recapacito su pedido.

-Sabes que tienes que ir a la academia, verdad?- dijo la rubia, mientras seguía moviendo al peliblanco.

Dando media vuelta, el rostro de Nero se deja ver, pero lo que Trish observo solo la preocupo bastante.

-Estas bien?- pregunto la rubia poniendo sus manos en las mejillas del peliblanco.

-Eh? Sí? Porque debería estar mal?- contesto con otra pregunta Nero.

-Porque estas llorando- dijo la rubia, para consternación del peliblanco que se sentó en su lugar.

-Llorando?- se preguntó el peliblanco, mientras llevaba mano izquierda y tallaba sus ojos- Enserio?- se preguntó nuevamente sorprendido, al ver la humedad en su mano.

Efectivamente, el peliblanco se encontraba derramando lágrimas.

Nero estaba llorando.


Disclaimer: Devil may cry y High School DxD, no es de mi pertenencia. El derecho de cada uno, a sus respectivos creadores y autores. Este fic lo hice sin ánimo de lucro, solo con el motivo de entretener.


Arco 1: Un comienzo, con algo de Estilo.


Capítulo 4: Un pasado Olvidado. Lazos de hielo.

Tres días después

Academia Kuoh - Club de investigación de lo oculto

Cierta pelirroja se encontraba tras su escritorio, mirando detenidamente la información del demonio que debían eliminar hace unas noches atrás. Aun no podía creer la información que había obtenido.

Según la información, el demonio que fueron a buscar, estaba catalogado como un Renegado clase-S, ya que tenía una habilidad que le permitía controlar el tiempo y el espacio en cierto nivel. Esa fue la razón del que pudo asesinar a su 'Rey' sin esfuerzo alguno y pasar a ser un renegado. Sin duda eso había llamado la atención de la joven Gremory, pero lo que sorprendía a la pelirroja no era dicho documento sobre el renegado, sino que fueron las palabras de su 'Caballo' lo que provoco la sorpresa en Rias.

Kiba Yuuto, había vuelto de la inconciencia minutos después de que se retiraron del lugar, hasta allí nada raro. Pero cuando la pelirroja, empezó a preguntarle si había visto algo antes de quedar inconsciente, el rubio 'Caballero' solo nombro a una persona.

Nero Ángelo.

De nuevo aquel peliblanco, era la persona que estaba involucrado en algo sospechoso. Primero, ser tratado como la pareja de aquella Ángel Caído, aunque el peliblanco le había dicho que no tenía nada que ver. Pero ahora, estaba involucrado con la eliminación de un demonio renegado y no uno cualquiera, sino uno clasificado como clase-S, rango dados solamente a los que alcanzan el nivel de poder de un Demonio de clase Alta maduro.

Sin duda, para Rias el nombrado "Nero Ángelo" era un completo misterio para ella.

Bajando los papeles sobre su escritorio, se quita los lentes de lectura antes de posar su cabeza sobre sus manos, que estaban apoyados sobre el mueble.

-Moo~ Esto es difícil!- decía en un falso berrinche la pelirroja.

-Ara? Rias, al parecer nuestro Kohai-kun te está causando muchos problemas- decía una sonriente Akeno Himejima. Que estaba entrando a la habitación con una bandeja con Té caliente.

-Es que este chico es un misterio- decía tranquila la pelirroja, mientras observaba como su 'Reina' ponía una taza de té frente a ella- creo que ahora si tendremos que poner un ojo sobre él, fuera de la academia- comento mientras agarraba el té hecho por su 'Reina'.

-Pero en estos días no ha pasado nada fuera de lo común, no alrededor de él- informo la Onee-sama de pelos negros.

-Aun así Akeno, unos días no es suficiente para aclarar sospechas- menciono la pelirroja, mientras bebía un poco del té- Mira que desde el primer día ya fue visto con aquella Caído- decía mientras ponía su taza de té sobre el escritorio nuevamente- y ahora Yuuto, dice que lo vio en el mismo lugar, donde se suponía eliminaríamos a aquel renegado- comentaba- dime si no es sospechoso todo esto- comento.

-Y que haremos entonces con Kohai-kun?- pregunto la pelinegra, mientras miraba a su ama y mejor amiga- Mandaras a Koneko a vigilarlo?- pregunto al final.

Rias solo empezó a negar- No, Koneko ya está vigilando a varias personas con Yuuto- dijo, mientras en una de las cajas de su escritorio sacaba unos papeles- Hemos encontrado una leve firma sagrada entre estos alumnos, tal vez uno de ellos tengan una Sacred Gear- informo, mostrando a los alumnos mencionados- por lo que ellos, se están encargando de vigilarlos- finalizo.

-Ara? Eso significa que…- decía deductiva la pelinegra, antes de ser interrumpida.

-Así es Akeno, tú te encargaras de vigilar a Nero Ángelo- menciono la pelirroja, observando las acciones de su 'Reina'.

Llevando sus palmas sobre sus mejillas, la pelinegra adquiere un pequeño sonrojo en su rostro- No te preocupes Buchou, yo me encargare de Ángelo-san Ufufufufu- dijo Akeno, haciendo suspirar levemente a la pelirroja.

-Tómatelo enserio Akeno, no sabemos nada sobre él y no sabemos si fue él quien acabo con el demonio renegado, por lo que agradecería que no intentes… acercarte de 'esa' manera- ordeno Rias.

-No prometo nada, Buchou!~- dijo la pelinegra aun sonriendo, antes de poner un rostro pensativo- Por cierto Rias, tu hermano mando a avisarme que mandara a su esposa y su sirvienta a hablar sobre 'Ese' tema- menciono la mujer de ojos violetas seriamente.

El rostro de Rias, paso a una mueca de irritación ante la mención de tal asunto- De que trataran de hablar ahora, de las limitaciones que me quieren imponer- menciono con sarcasmo- cuando vendrán?- pregunto.

-Vendrán hoy a la noche- menciono Akeno para sorpresa de la pelirroja.

-QUE!?-dijo sorprendida la pelirroja-.

-Es porque solo me lo dijeron, hace unos momentos- informo la pelinegra. Rias solo suspiro ante eso, tan común de su hermano el avisar las cosas a último momento.

El rostro de Rias se ilumino por unos momento- Al menos poder sacar provecho de esto- dijo con una sonrisa la pelirroja.

-Ara, ara Rias, que planeas?- pregunto la 'Reina' de la pelirroja.

-No mucho, solo hablar con Grayfia-san… esta es una oportunidad perfecta para poder descubrir algo detrás del misterio de "Nero"- menciono la pelirroja.

-Ufufufufu- rio la pelinegra, mientras miraba a su 'Rey' de manera divertida.


Azotea de la Academia Kuoh

En el lugar, cierto peliblanco se encontraba recostado por la baranda que evitaba una gran caída.

Nero miraba el horizonte tranquilamente, mientras pensaba en lo sucedido en esos días.

No había mucho que resaltar, a excepción de que últimamente se despierta llorando. No sabe lo que provoca eso, pero tampoco es que le moleste tanto, aunque si le mantiene intrigado la razón del por qué derrama aquellas lágrimas.

-Padres- dijo en un suspiro el peliblanco pensando en ello.

Trish le había comentado que entre sueños, solía decir 'Padre' y 'Madre'. Eso es algo que hacía pensar al portador de la Red Queen, después de todo, él no se acuerda de aquellas personas que serían sus 'Padres'.

El bolsillo de Nero empieza a vibrar, sacándolo de sus pensamiento. Sacando su celular, observa que había recibido un mensaje.

-Si algún profesor me viera, me mandaría a detención por tener un celular en horario de clases- decía el peliblanco antes de levantar la vista con un rostro pensativo- aunque igual lo harían por estar saltando clases en estos momentos- se dijo para sí mismo. Volviendo su vista al teléfono, abre el mensaje para comenzar a leerlo.

Nero:

Chico, un dato importante. Te empezare a mandar direcciones donde cazaras a demonios renegados, el hecho de que estés aquí y que solo entres a la academia de seguro te aburre, así que se me ocurrió darte algo con que entretenerte.

Los demonios que cazaras, serán fáciles para ti supongo… aunque sería bueno que intentaras mantener un perfil bajo al hacer tu trabajo, ya sabes, para evitar problemas con los Gremory y los Sitri. En especial porque, mis fuentes me informan que los demonios se mueven con más frecuencia, después de tu pequeña pelea con el hombre lagarto.

Y por último, recuerda encontrar información acerca de los caídos que te había pedido buscar, hace unos días asesinaron a una familia entera, sería bueno que investigaras por las dudas, para ver si no hay relación con tu misión.

Atte: Azazel.

-Al menos, esto hará más llevadero mi estadía aquí- menciono el peliblanco, ya que realmente estar como comodín y no mover el cuerpo ni un poco, lo tenía bastante aburrido-Aunque algo planea, Azazel no me mandaría a misiones poco importantes porque simplemente quiere- calculo Nero, mientras se acordaba de la forma de actuar del caído- Pero ahora tengo que tener cuidado de los Sitri también… que problemático- finalizo.

Nero logro confirmar a través de Azazel, que los objetivos que estaban en el folder, eran demonios realmente. Por lo que, ahora ya no tenía que estar investigando para descubrir ese pequeño detalle.

Mirando hacia el patio de la academia, el peliblanco observa una peculiar escena. Dos hombres, siendo seguidos por una horda de mujeres que portaban Bokken's y Shinai's. El dúo pervertido, siendo atrapados por el club de Kendo.

Una extraña sonrisa surca el rostro del peliblanco, que empezó a mirar divertido aquella escena.

-Aika tiene razón, es bastante gracioso- menciono Nero mirando el momento. Levantando su vista un poco más, logra ver en la entrada de la academia a cierta pelinegra que parecía estar buscando algo. La mujer a la que habían confundido como su 'Novia'.

Separándose un poco del barandal, el peliblanco empieza a caminar hacia la salida de la azotea.


En algún punto de Kuoh

El lugar tenia bastantes sillas tiradas por el lugar y bancas para albergar a varias personas al mismo tiempo. En la pared que miraba de frente a la entrada, se encontraba una cruz, al cual le faltaba uno de los lados además de que la madera, tenía bastante daño, producido por el tiempo.

El lugar era una iglesia abandonada.

En una de las bancas, se encontraba sentada una mujer. De pelos azul marino y ojos marrones, los mechones que caían hacia adelante se superponían sobre su ojo derecho. Estaba vestida con una gabardina, que dejaba ver parte de su gran escote. Tenía las solapas de su gabardina estiradas, dejando a la vista un collar de oro. Llevaba una minifalda oscura, que hacían juego con sus zapatos de tacón alto.

-Donde habrá ido Raynare? Se supone que, no tiene que salir de la iglesia hasta que Mitelt termine su ronda- dijo la mujer de pelo azul.

A unos metros de ella, un hombre vestido con una gabardina de color gris, pantalones oscuros y zapatos negros. Su rostro maduro daba a entender que estabas en sus treinta años, de pelos negros tapados por un sombrero y ojos azules profundos.

-Ha estado así desde hace unos días- respondió el hombre- alguien parece haber llamado su atención- menciono con una sonrisa burlona.

-Oh!? Alguien capto la atención de Raynare, eh?- dijo de la misma manera la mujer- Pobre diablo, el que esté en su mira- seguía diciendo de manera burlona.

-Jefecita!~ Ya regrese!~- Una voz aparte, se escuchó siendo acompañado por el sonido de las puertas abriéndose.

-Freed, que quieres aquí?- pregunto el hombre de pelos negros.

-Pues además de querer agarrar y jugar con los pechos de mi jefecita~- decía sonriente el peli platino, mientras la mujer fruncía el ceño- Tengo que recoger munición para mi bebe~- comentaba Freed agarrando su pistola y acariciaba su rostro por el cañón de este.

-Pero si ayer ya llevaste una gran cantidad de munición de luz, no crees que exageras?- dijo el hombre.

-Nop- respondió con un extraño toque inocente el nombrado Freed- Ha empezado a aparecer un montón de mierdecilla demoniaca, y estos no se mueren con unos disparos o cortes de luz~- decía sonriendo el peli platino- Estos demonios son especiales, estos demonios me piden más amor!~- menciono mientras se abrazaba a sí mismo.

-Demonios… Especiales?- pregunto la mujer con un rostro lleno de duda- De que estas hablando?-pregunto nuevamente.

En ese momento una pequeña rubia entra en el lugar- Kalawarner, Dohnaseek tenemos problemas- dijo la loli, con un rostro serio.

-Y cuál es el problema Mitelt?- pregunto la ahora llamada Kalawarner.

-El aura de la longino que mandamos a Freed que eliminara, volvió a aparecer…- menciono la pequeña rubia antes de ser interrumpida.

-Me estás diciendo, que un portador de Sacred Gear del rango longino, volvió a aparecer en cuestión de días?- pregunto el hombre de gabardina gris.

-Eso sería imposible, a no ser que el siguiente portador tenga algún tipo de entrenamiento, ya sabes, su cuerpo ya esté preparado para soportar el poder que transmita la Sacred Gear- menciono la mujer de pelos azulados.

-Freed!- llamo la atención el hombre.

-Si!~ Jefecito!~- dijo el peli platino, al ser llamado por el caído que tenía por superior.

-Viste que tipo de Sacred Gear, tenía el hombre que asesinaste?- pregunto el caído.

-Uuhhh!~ Se me paso por alto el revisar jefecito~ - contesto el peli plata- es que las ganas de querer asesinar a alguien estaban en mi todavía, que salí rápidamente a cazar a algún demonio de mierda~ Wajajajaja- empezaba a reír de manera maniática.

-Maldito sacerdote- dijo Dohnaseek mirando al peli plata- Y ya sabes quién es el siguiente portador?- pregunto dirigiendo su atención a la pequeña rubia.

-No realmente, pero parece ser que se encuentra en la academia de Kuoh- menciono la rubia- allí es donde más se siente el aura sacra- comento.

-Ya veo, entonces estaremos rondando por allí, encontramos al portador y luego lo eliminamos- dijo el hombre.

-Seria sencillo si no tuviéramos un pequeño problema…- menciono la pequeña rubia antes de ser interrumpida otra vez.

-Que quieres decir?- pregunto la mujer de pelo azulado.

-Pues… investigue un poco a la persona que Raynare está espiando, o al menos tratando- dijo la loli- esa persona no existe- menciono la rubia.

-Como que no existe?- pregunto Kalawarner.

-Pues como dije… No hay datos, no hay registros, nada.- contesto Mitelt- solo sé que vive en Kuoh, incluso la dirección de su hogar es un misterio, es como si alguien lo estuviera encubriendo y los datos de esta persona apareciera solo cuando es necesario- menciono- es imposible que alguien pueda esconder su información de esa manera, sin ayuda sobrenatural- informo.

-Y quién es esa persona?- pregunto el hombre. La pequeña rubia, solo le paso una foto de cierto peliblanco- no se ve la gran cosa- dijo Dohnaseek.

La mujer de pelos azul marino, agarro la foto de las manos de Dohnaseek antes de sonreír con un toque de lujuria- Es bastante apuesto- dijo la mujer- es el chico que Raynare está observando?- pregunto.

-Sí, ese es el chico- contesto la rubia- creo que su nombre era, Gero?… Neo?... Nero?- decía intentando recordar el nombre del muchacho- no lo recuerdo muy bien, Raynare sabe su nombre- dijo la pequeña caído.

-No lo voy a negar, ahora entiendo porque Raynare tiene interés en él- menciono la mujer, mirando la foto de Nero.

-AWWWW!~ La jefecita está enamorada!~- exclamo con alegría sarcástica el sacerdote- Sera mejor que me largue de aquí, antes de que pierda la cabeza por tanto amor!~ Nos vemos Jefecita~- dijo Freed, mientras se retiraba del lugar. La única diferencia era, que ahora se retiraba con un par de cajas en sus manos.

-Esas eran las municiones de balas sagradas?- pregunto Mitelt con una ceja levantada- en que momento?- pregunto nuevamente.

-Cuando empezaron a hablar de ese chico- dijo el hombre mientras tapaba su rostro con la sombra que otorgaba su sombrero- Iré a buscar a la persona que tiene esta aura sacra y si tengo suerte, podre terminarla- finalizo, mientras salía del lugar.

-Yo también iré a dar una ronda- dijo la peli azul, mientras devolvía la foto y se retiraba.

-Y que hare yo?- pregunto la pequeña, solo para darse cuenta que ahora se encontraba sola- Maldición- mascullo, antes de acostarse en una de las bancas con pesadez.


Horas más tarde

Entrada de la academia Kuoh

El peliblanco portador de Red Queen, se encontraba caminando con intención de salir de la academia, mientras era acompañado por cierta castaña.

-Enserio, en que pensabas para saltarte las clases?- pregunto Kiryuu al peliblanco a su lado.

-En no quedarme dormido- respondió el peliblanco- vamos Aika, no creo que saltarme unas cuantas clases sea para tanto- dijo Nero con un tono de aburrimiento.

-Te daría la razón sí, no hubieras faltado en TODAS las clases- refuto la castaña, mientras miraba al peliblanco con reproche.

-Tampoco es para tanto- dijo el peliblanco de manera desinteresada.

Aika solo empezó a negar, antes de buscar algo entre sus cosas. Un cuaderno fue lo que quito de su mochila- ten, aquí escribí unas cuantas notas para ti, el próximo lunes habrá examen así que esto te servirá para estudiar- menciono, mientras pasaba el cuaderno al peliblanco.

Nero agarro el cuaderno, antes de guardarlo en su mochila- Entiendo, hare el intento- dijo de manera burlona, solo para ver como Aika fruncía el ceño- está bien, está bien, estudiare!- menciono rápidamente.

-Bien!- dijo sonriente la castaña, antes de que ambos siguieran en silencio su camino.

Cruzando el puente que conectaba con la entrada de la academia, la castaña se despide del peliblanco, mientras se iba por otro camino.

-Entonces ahora estoy solo- dijo el peliblanco, mientras empezaba a caminar hacia su casa. En su trayecto hacia su hogar, a Nero se le ocurre parar en el parque que estaba cerca de su casa.

Buscando una banca para sentarse, encuentra uno libre a lado de la fuente. Recostándose en la espaldera de este, deja caer su mochila en el suelo sin darle mucha importancia a su alrededor.

-O… mmm… O-Oye?- una suave voz, llama la atención del peliblanco, que ladeando la cabeza se fija en la propietaria de aquella voz.

-Si?- pregunto Nero, mientras se fijaba en la jovencita que tenía enfrente. La mujer que había llamado hermosa por accidente.

-T-Tu e-e-eres Nero A-Ángelo-san?- pregunto de manera tímida la muchacha.

-Si lo soy, y tú quién eres?- pregunto el peliblanco de manera desinteresada, pero sin ningún tacto.

La linda muchacha se sobresaltó un poco, mientras un pequeño rubor surcaba en sus mejillas- L-lo siento… Y-yo soy Amano Y-Yuuma y q-quisiera preguntarte algo- menciono.

-Y eso sería?- pregunto tranquilamente el peliblanco.

-P-p-pues me p-preguntaba si… mmm… t-tu- intentaba articular una palabra la pelinegra, mientras se sonrojaba un poco.

A Nero le parecía graciosa la ángel caído que tenía enfrente, ya que este sabía que la pelinegra se encontraba fingiendo, aunque quería saber que era lo que tenía que decir.

-Me p-preguntaba si t-tu, p-pues si…. TE GUSTARIA SALIR A UNA CITA CONMIGO!- exclamo casi gritando la mujer.

-Eh?- fue lo único que articulo Nero, ya que el pedido le había tomado desprevenido-(Eh?)- también era lo único que tenía en mente.

-E-Estas Bien?- pregunto preocupada la joven de pelos negros, mientras acercaba su rostro al del peliblanco.

-Eh?- volvió a decir Nero, antes de que un leve tinte carmesí en sus mejillas, apareciera por la cercanía de la mujer-Si estoy bien, no te preocupes- respondió rápidamente el peliblanco, alejando un poco su rostro de la joven.

-Y-Y entonces?- pregunto la joven de pelos negros.

-C-claro no hay problema- respondió de manera automática el peliblanco, mientras se rascaba la nuca.

El rostro de la peli negra se ilumino un poco, mientras sonreía- Que alivio! Pues que te parece si nos encontramos el sábado al medio día, en el centro comercial!?- pregunto.

-Si- seguía respondiendo automáticamente el peliblanco, mientras procesaba la información que estaba recibiendo.

La mujer solo sonrió más- Entonces es una cita- dijo alegre- Nos vemos! Nero-kun!- se despidió la pelinegra, mientras se retiraba rápidamente.

-Cita?- y toda la información que Nero había recibido fue completamente procesada por su cerebro, antes de poner un rostro de horror- Hay no… Esto no es bueno- dijo le peliblanco, acordándose de cierto detalle-(Si Trish se entera, estoy muerto)- pensó acordándose de que había empezado una "Relación" con la rubia.

-Que no es bueno? Ne-ro-kun!- Y como si hubieran descubierto sus temores, una repentina voz femenina a su lado, mando un escalofrió al peliblanco.

Girando su cabeza mecánicamente, Nero se fija en la sonrisa que cierta rubia se encontraba dándole.

-Y bien, que no es bueno?-pregunto nuevamente Trish, manteniendo esa tierna sonrisa.

-Pues… como decirlo… jeje- intentaba decir algo el portador de Red Queen.

-Como decirme que… no llegaste a casa porque, estuviste hablando con "Aquella" y planearon una cita?- pregunto inocentemente la rubia.

En ese momento el rostro de Nero palideció, sabiendo que no podría ocultarlo mucho- Pues no pensé que la ángel caído me pediría eso, me tomo desprevenido- dijo sinceramente el peliblanco.

-Heeee!~ Y no es Humana- menciono otra vez la rubia, haciendo ver a Nero su error.

-(Espero y Dante lo esté pasando mal)- deseo Nero, sabiendo que no podría correr de su destino.


Norteamérica - Tienda de Devil May Cry

-En serio, sabes lo difícil que es cuidar de esta tienda y a ti se te ocurre ordenarlo de esa manera- decía un irritado Dante, mientras miraba lo que tenía enfrente.

Su tienda, adornado con telas rosadas, peluches y hasta rosas. Incluso su batería, tenía adornos de color rosado y relieves del mismo color.

-Cuidarlo!?- pregunto una rubia de pelos ondulados- Este lugar parecía un chiquero!- exclamo- deberías agradecerme que lo limpie y ahora se encuentra más presentable para la clientela- comento.

-Sabes de que se trata mi trabajo, y tú lo adornas de esa manera!- dijo Dante mientras tenía la cara de un jugador de póker.

-Pues un poco de presentación en el local, no vendría nada mal!- dijo la Rubia- veras como le encanta a tus clientes- menciono sonriente.

-Como si a alguien le fuera a gustar esto- dijo el peliblanco, mientras observaba que la puerta del local se abría y dejaba pasar a una mujer muy conocida del cazador. Después de todo, esa mujer le había disparado entre ceja y ceja.

La mujer, de pelos negros cortos, sus ojos estaban ocultos por unos lentes de sol negro. Llevaba una camisa blanca con ligeras líneas negras, los primeros botones de la camisa estaba sin unir, por lo que su escote era visible, de pechos copa-C y cintura estrecha, tenía una mini de color marrón que dejaban sus delgadas pero torneadas piernas al descubierto. Ella tenía un gran lanza cohetes en su espalda, que tenía grabado las palabras "Kalina Ann" en uno de los lados.

La mujer tenía una fina sonrisa en el rostro, antes de quitarse los lentes dejando ver sus ojos heterocromos.

-Vaya Dante, quien lo diría!- dijo la mujer entrando al local- Tienes un gusto muy extraño por el rosa, aunque tampoco esta tan mal- comento.

-VES! Te dije que les encantarían- menciono sonriente la joven-Hola Lady!- saludo la quienceañera.

La nombrada Lady, devuelve el saludo con la mano sin decir nada.

-Sí, lo que digas mocosa- menciono ya de manera despreocupada el peliblanco- Y bien que quieres? Pensé que tu misión tardaría más- comento el de gabardina roja.

-La misión fue un fiasco, no había ningún demonio- menciono la mujer de ojos heterocromos- después de un mes, descubrí que solo era un chico disfrazado lo que asustaba a los pueblerinos, por poco y asesinaba al pequeño- dijo con un tono de irritación la mujer- Aunque paso algo extraño después… me dieron esto, para entregártelo- menciono la pelinegra- según tengo entendido es una invitación, el hombre dijo que era necesario que te lo entregara- informo

-Invitación?- pregunto curiosa Patty- Quien invitaría a Dante? Digo… es Dante de quien hablamos- menciono con un tono lleno de obviedad.

-Yo también me pregunto lo mismo- dijo la nombrada Lady.

-Seguro se dieron cuenta de mi genialidad y mi hermosura, que necesitan de esto- decía Dante mientras se señalaba- para animar la fiesta- finalizo, mientras agarraba la carta que Lady estaba pasándole.

-Si claro- dijo burlona la pelinegra, mientras observaba como el peliblanco abría la carta.

Para sorpresa de Lady y Patty, la carta tenía una moneda. Pero Dante no estaba sorprendido, en cambio, tenía un rostro serio.

-Qué significa eso?-pregunto la rubia.

-Un nuevo trabajo- dijo el peliblanco seriamente, mientras se ponía de pie- Al parecer alguien quiere empezar una fiesta, en la que estamos todos invitados, incluso el crio aunque este se encuentre al otro lado del mundo- mencionaba, mientras agarraba a Rebellion.

-Y, a dónde iremos?- pregunto Lady con curiosidad.

-Pues que les parece si visitamos al Papa- comento el peliblanco con una de sus sonrisas.

-El vaticano?- pregunto sorprendida la rubia.

-Así es, prepárense chicas que vamos a Europa!- menciono Dante mientras salía del local.

Lady solo miro a la Patty antes de suspirar-Creo que tú también vendrás con nosotros- dijo la pelinegra.

-Jum! Claro que iré, después de todo seré yo quien pague el viaje- dijo la rubia.

-Porque estas tan segura de eso?- pregunto Lady, recibiendo la mirada 'No me jodas' de parte de Patty- Lo olvide… es Dante de quien hablamos- menciono, mientras ambas salían del local.


Sub suelo - Cuarto secreto de Devil may Cry

El lugar estaba repleto de lo que parecía ser armas de fuego, metrallas, lanza cohetes y granadas, pero en el fondo de este había un punto apartado donde, varias armas de cuerpo a cuerpo con un diseño distinto a lo habitual, se encontraban posicionadas de manera ordenada.

-Esto es aburrido- dijo una gruesa voz en el lugar, aunque no había nadie realmente.

-Te comprendo hermano- comento otra voz idéntica a la primera. Aunque el lugar este libre de personas.

Lo que en realidad pasaba era que las armas podían comunicarse entre ellos. Y las que estaban hablando, eran dos espadas, de colores rojos y celestes respectivamente. Lo malo de aquellas espadas, es que no podían callarse… más de un segundo.

-Comprendo? Que es "Comprender"?- pregunto la primera voz. La espada celeste hablaba.

En ese momento varias voces se escucharon quejándose de la tonta pregunta.

-Vamos! Por favor guarden silencio, que no pueden callarse unos segundos- dijo una voz, que parecía tener un eco. Unos guantes rojos y que desprendía fuego era el que producía aquella voz.

-Ifrit tiene razón, podrían mantener silencio. El estar aquí y que Rebellion ocupe mi lugar con el maestro me deprime bastante… maldita espada familiar- decía una voz con un tono eléctrico. Una espada de doble filo que desprendía leves rayos.

-No pienses en ello Alastor- respondió el llamado Ifrit.

-Quiero a mi Darling~- dijo una voz femenina, perteneciente a una guitarra de color lila- las manos del maestro Dante son buenas, pero las manos de mi Darling~ Ah~- dijo aquella voz, mientras parecía chillar de alegría- Tóqueme de nuevo Maestro Nero!~ Mi cuerpo le pertenece!~- chillaba aquella voz femenina.

-No otra vez!- dijo una voz bastante gruesa- Nevan, no empieces con tus momentos soñadores- pidió aquella voz. Los ojos que adornaban aquella arma brillaban con intensidad- Recuerda que solo te toco por accidente, ni siquiera sabía que eras una de las armas del maestro Dante- menciono- aunque es extraño, después de todo no pareces una guitarra normal- murmuro.

-Silencio Lucifer!- refuto la femenina voz- tú no sabes de lo que estoy hablando! Las suaves manos de mi Darling!~- decía alegremente.

-A veces prefiero discutir con Agni y Rudra, que empezar a hablar de esto contigo- refuto Lucifer, con un tono de irritación.

-Oigan!- aquella voz con eco, llamo la atención de todos- Alastor entro en su estado depresivo nuevamente- menciono Ifrit.

-Rebellion usurpo mi lugar- decía aquella voz eléctrica, con un tono triste.

-Sera mejor que nadie le mencione que Rebellion fue la primera espada del maestro- dijo Agni en voz alta.

-Si hermano, no debe saber que Rebellion fue la primera espada del maestro Dante- menciono Rudra, en un tono que escucharon todos.

-Maldito Rebellion- decía más deprimido la voz de Alastor.

-Tenían que abrir la boca!- dijeron Lucifer e Ifrit al mismo tiempo, mientras un aura deprimente rodeaba a la espada de rayos.

-Dar-ling!~ Dar-ling!~ Dar-ling!~ Dar-ling!~- canturreaba Nevan alegremente.

-Ya cállate Nevan!- exclamo Irritado lucifer.

-DARLING!~- Grito Nevan en respuesta.

Pero en ese grupo de armas que podían comunicarse, había uno que se mantuvo en silencio en toda la comunicación con una sola cosa en mente.-(Por qué tengo que estar rodeado de locos)- era Cerbero, que se encontraba un poco más apartado de los demás- (Por que no deje que me matara en ese momento)- pensó para sí mismo-(Maldito Beowulf, no tiene que estar sufriendo esto)- fue su última línea de pensamientos.


Noche - Japón

Ciudad de Kuoh - Academia Kuoh - Viejo Edificio

Club de investigación de lo Oculto

Y allí se encontraba Rias, sentada tras su escritorio con un rostro serio. A su lado, Akeno se mantenía parada y sonriente, con un toque elegante como si de una dama de alta clase se tratase.

En frente de las jóvenes demonios, dos mujeres se encontraban paradas mirando fijamente a ambas jóvenes, en especial a cierta pelirroja.

Una de ellas era de pelos rubios y ojos azules que parecían zafiros en aquel rostro fino. Vestía una blusa de cuerpo completo de color blanco, y unos tacones a juego. El vestido se adhería a la silueta delgada de la mujer, resaltando aquellos pechos copa-E, fina cintura y buenas caderas.

La otra en cambio era una mujer de pelos plateados atados en trenzas, ojos del mismo color y sus labios pintados en un color rojo. A pesar de llevar un traje de Maid europeo, se podía apreciar que su silueta batallaba con la otra mujer, si es que no la superaba ya.

-Buenas noches, Ojou-sama- dijo la mujer de pelos plateados- espero no la estemos interrumpiendo- menciono con un rostro sin emociones.

Rias entonces se levantó de su asiento y se puso enfrente de las dos mujeres, manteniendo aquel rostro serio. Fue cuando se puso enfrente de ambas, que su rostro se suavizo.

-Para nada Grayfia-san- menciono con una fina sonrisa la heredera Gremory- Aunque hubiese sido mejor que Onii-sama, avisara con un poco más de anticipación- comento.

-A veces Sirzechs-kun, hace las cosas a último momento- menciono la mujer de pelos rubios.

-Tu y yo, sabemos que es así Alria-Onee-sama- dijo la heredera Gremory sonriendo, siendo acompañada por la ahora nombrada Alria.

-Supongo que ya sabes, por qué estamos aquí no?- dijo la rubia tranquilamente, mientras se sentaba en uno de los sofás dentro del lugar.

-Vienen a hablar de 'Eso' no es así- menciono con un tono molesto la pelirroja, mientras la rubia asentía- Ya di mi opinión aquella vez y no voy a cambiarlo- dijo Rias.

Akeno y Grayfia, se retiraron en ese momento para preparar algo de té, a pedido de Alria.

-Sé que no te agrada la decisión, así como no le agrada a tu hermano- menciono la rubia.

-Entonces porque no hace algo para ayudarme!- exclamo molesta la pelirroja- Prefiero cualquier cosa, que casarme con ese tipo y más si es contra mi voluntad!- menciono.

-Sabes que no es tan simple Rias- menciono la mujer mayor- Tu hermano es uno de los Maou, no puede ir allí y cancelar tu compromiso solo porque es el Rey del Inframundo y tu su hermanita, eso lo haría ver como una persona que no vela por su pueblo, sino por sí mismo y su familia solamente- comento la mujer de pelos rubios- Además, el tratado entre la casa Gremory y la Casa Phenex ya se ha firmado- finalizo.

-QUE! Y PORQUE NO ME ENTERE DE ESO!?- pregunto alterada la pelirroja.

-Porque Lord Gremory y Lord Phenex firmaron el tratado en privado, solo estuvieron presentes ellos dos y la persona que sería tu esposo- comento la mujer de ojos zafiros- nosotros nos enteramos ayer- menciono.

-Entonces ya no hay nada que pueda hacer?- pregunto con un toque de desesperación la heredera Gremory- así y ya, me privaran de mi libertad y me ataran a ese tipo!- exclamo.

-Calma Rias!- dijo seria la mujer adulta- Es a eso a lo que vine- comento- veras… el tratado entre ambas casas estipula que los involucrados, deben estar de acuerdo- menciono, viendo que Rias iba a interrumpirla levanta una mano para pararla- en caso de que uno de ellos sea menor y no tenga todavía la autoridad para dar su voto, se elegirá un representante- dijo.

-Pero yo no elegí un representante- comento con enojo la pelirroja.

-Tu padre, hablo por ti- menciono Alria, logrando que Rias baje la cabeza.

-Entonces ya no hay nada que pueda hacer- menciono triste la pelirroja.

-Yo nunca dije eso- comento Alria haciendo que Rias la mire nuevamente- veras, leí el documento firmado un par de veces. Y estipula que, en caso de algún tipo de desacuerdo entre los involucrados, se puede recurrir a un Rating Game o puedes elegir un campeón que te represente y que luche por ti contra el segundo hijo de los Phenex, que es tu prometido- comento- y en este caso, tu darás el aviso. Eso quiere decir, que mientras tu no digas tu opinión en la próxima reunión, no podrán hablar por ti como lo hizo tu padre al firmar el tratado- informo con una sonrisa.

-Entonces aún tengo una oportunidad para librarme de esto- menciono con una sonrisa de esperanza la heredera Gremory.

En ese momento la 'Reina' de Rias y la Maid de Alria vuelven a entrar en el lugar.

Grayfia sirve en un par de tazas de té, antes de entregarle uno a la heredera Gremory y el otro a la esposa del Maou.

-Muchas Gracias- dijo Rias, sonriéndole a la Maid.

-No hay de que Ojou-sama- respondió con su rostro estoico la mujer de pelos plateados.

-Entonces que harás?- pregunto la rubia, mirando a su cuñada- Elegir el Rating Game, sería una perdida, no tienes todo tu sequito… por lo que sería una derrota por donde se vea- aclaro la rubia.

-Así que solo me queda elegir un Campeón- menciono la pelirroja.

-Exacto y tiene que ser un Demonio, además de que no tiene que estar ligado a la familia Gremory- informo la rubia, mientras veía a Rias asentir.

-(Con eso Grayfia queda descartada al ser sirvienta de mi familia)- pensó la pelirroja- Sera difícil encontrar a alguien que se animara a pelear contra un Phenex- dijo Rias mientras miraba el techo del salón- Quien sería tan loco y fuerte, para pelear contra un Phenex y su poder de regeneración- comento a nadie en particular.

Al terminar esa oración, dos peliblancos y una peli platina estornudaron con fuerza.

-Ese ya será tu problema- dijo con una sonrisa la rubia- te deseo suerte buscando a tu campeón- dijo Alria.

-Gracias- dijo con desanimo la pelirroja. En ese momento, Akeno carraspeo su garganta llamando la atención de todos.

-Buchou, no cree que está olvidando algo?- pregunto la morena, mientras sonreía- Kohai-kun- añadió, haciendo que la pelirroja abra los ojos al recordar lo que implicaba las palabras de su 'Reina'.

-Quien es "Kohai-kun"?- pregunto divertida la rubia- algún enamorado?- inquirió con sorna.

-N-No es eso!- respondió rápidamente con un ligero rubor en su rostro la pelirroja, antes de intentar recomponerse- Grayfia-san- dijo Rias, mientras la mencionada dirigía su atención a la pelirroja.

-En que le puedo ayudar Ojou-sama?- pregunto la Maid.

-Recuerdo que antes de unirte como sirvienta de la familia Gremory, tu vivías en las Islas Dumary, más bien en la ciudad de Vie de Marli, no?- pregunto Rias, mientras la Maid baja la cabeza un poco.

-Rias, tu sabes que no hablamos de ese tema con Grayf…- intento decir la rubia, solo para ser interrumpida por la Maid.

-No es necesario que intervenga por mi Alria-sama- menciono con respeto la peli plata- si Ojou-sama quiere saberlo está bien- dijo antes de recomponerse- y sobre su pregunta, es correcta Ojou-sama, allí era el lugar donde residía- contesto.

-Rias- dijo la rubia- hablar sobre esto, es algo que trae tristes recuerdos a Grayfia. Así que agradecería que atendieras con tus preguntas- menciono Alria seriamente.

La pelirroja asintió ante el pedido de su cuñada- Esta bien- dijo Rias- entonces, vivías con alguien allí?- pregunto.

-Rias!- exclamo la rubia, solo para ver como la peli plata ponía una mano en su hombro en señal de que todo estaba bien.

-Sí, vivía con una familia- dijo la peliplata- al igual que ustedes, servía como la criada en el lugar- contesto tranquilamente.

-Ya veo- dijo la pelirroja- esta es mi última pregunta y ya está, si?- dijo Rias, mientras miraba a la Maid que asentía- En tu tiempo allí… llegaste a conocer a alguien con el nombre de… Nero?- pregunto con cuidado.

Esa pregunta provoco una reacción inesperada en la mujer de pelos plateados. Rápidamente Alria se levantó para atender a su Maid, mientras miraba a Rias con reproche.

-Rias!- dijo con severidad la mujer de pelos Rubios.

Akeno y Rias se encontraban mirando la escenas con un rostro sorprendido, aunque la pelirroja estaba un poco apenada y arrepentida por no medir sus preguntas.

Grayfia se encontraba apretando la tela de su vestido y a pesar de intentar mantener ese rostro serio, no podía evitar que las lágrimas que surgían de sus ojos empezaran a caer.

-Por ahora solo descansa- Su propia voz resonó en su mente, algo que ella había dicho en el pasado- Que yo te protegeré, no te preocupes, yo estaré a tu lado siempre- Su propia voz la atormentaba.

La pelirroja, vio que al parecer había hecho una pregunta muy personal, estaba por pedir disculpas, cuando la Maid empezó a hablar.

-N-Nero… e-era el nombre del pequeño que estaba a mi cuidado- contestaba intentando no tartamudear demasiado- Nero e-era ese p-pequeño, que a pesar de su a-actitud, me alegraba el día- menciono con una triste sonrisa.

Rias y Alria miraban con un deje de sorpresa a la Maid, ya que en el tiempo que había servido a los Gremory, no había mostrado muchas emociones.

-Señorita Grayfia! Vamos a jugar!- la voz del pequeño resonó dentro de su cabeza.

-Pero el p-pequeño Nero desapareció un día después del ataque a la isla y nunca más supe de él- informaba entre lágrimas- su m-madre murió en el ataque y su padre fue a buscar a los responsables- decía sollozando- después de eso, ya no se nada-comento- Nero Ángelo, fue dado por muerto con sus apenas once años- menciono- y después de eso, fue que tu familia me encontró y me llevo al inframundo… donde quede bajo el cuidado de los Gremory- informo- yo había fallado, yo debía cuidarlo su madre confió en mí, yo…- no podía terminar su oración, algo dentro de ella se lo impedía.

-Usted… Usted me quiere?- Aquella pregunta salto en su mente, haciendo que la peli plata bajara la cabeza.

Rias vio que había pisado una mina emocional en la Maid, por lo que hizo lo mejor para ese momento- Perdón!- exclamo con la mirada baja, lentamente se acercó a la peli plata para envolverla en un abrazo-No era mi intención hacerte recordar eso… yo… discúlpame por mi imprudencia- pidió la pelirroja.

La Maid, simplemente devolvió el abrazo sin decir nada. Después de unos minutos, la peli plata se muestra en un mejor estado.

-No se preocupe Ojou-sama, sé que esa no era su intención- dijo más recompuesta la Maid, aunque ahora tenía una fina sonrisa intentando disminuir las señales de su rostro triste.

-A veces me pregunto si haces caso, a las advertencias que se te da- dijo seria la rubia en el lugar

-Sí, lo admito, fue mi culpa- menciono la pelirroja.

-No es necesario que admitas nada, si queríamos inculpar a alguien por hacer llorar a Grayfia-chan, tú eras la única- menciono Alria- incluso hay testigos, verdad Akeno-chan?- pregunto.

-Hai!~- dijo la mujer de pelos negro sonriendo.

-Aun así, no espere que reaccionaras así por ese nombre- dijo apenada la pelirroja. La peli plata solo asintió no confiando en su voz y emociones.

-Te digo un secreto?- menciono la rubia- Aquí entre nos, Grayfia-chan suele tener pensamientos er…- intentaba comunicar la rubia, solo para sentir una mano sobre su boca.

-Eso es información innecesaria Alria-sama- menciono la peli plata, dejando de lado su tristeza mientras ahora tenía un leve sonrojo en su rostro estoico.

-Ara, ara, al parecer es un secreto que llega a otro nivel- menciono divertida la 'Reina' de Rias- será que Kohai-kun tiene la suerte de llevarse el corazón de Grayfia-san?- comento, llamando la atención de ambas mujeres adultas y haciendo que la pelirroja se palmee la cara ante la metida de pata.

-Por qué mencionas a este "Kohai"?- pregunto de manera inquisitoria la rubia.

-Ara? Ufufufufu creo que dije de mas- contesto la pelinegra- que hacemos ahora Buchou?- pregunto.

Ambas mujeres adultas, dirigen su atención a Rias que siente un poco de miedo ante la mirada de las mujeres.

-Y bien?- pregunto Alria seriamente.

-P-pues, v-veras…- intentaba decir la pelirroja.

-Ahora que lo pienso, tu nunca mostraste interés en el pasado de Grayfia-chan- comento la rubia con los ojos entrecerrados- que provoco ese cambio repentino?- pregunto.

Rias solo suspiro, antes de mirar a su 'Reina'-Gracias Akeno!- dijo de manera sarcástica.

-No hay de que!~ Ufufufufufu- respondió al sarcasmo la pelinegra.

-Pues verán, hace unos días llego un estudiante nuevo- empezó a explicar la pelirroja- desde un principio el chico era un misterio, y cuando buscamos sobre él pues apareció cierta información- menciono- La información databa de que estaba muerto, hace más de nueve años, por lo que en la actualidad debe tener sus veinte- informo la pelirroja, mientras la peliplata daba un leve respingón y abría sus ojos un poco más de lo normal- que vivía en las islas Dumary, en el mismo pueblo que Grayfia-san- comento la heredera Gremory, en ese momento Akeno se acerca al escritorio del lugar, para agarrar una carpeta que estaba en una de las cajas.

-Espera! No estarás diciendo que…- La rubia unía las piezas del rompecabezas.

-Pues es difícil de explicar, pero el chico lleva por nombre "Nero Ángelo"- informo Rias, mientras Akeno posicionaba la carpeta sobre la mesita y la Maid contuvo su respiración- y el pedazo de información que Grayfia-san acaba de darnos, solo hace que mis sospechas sean más firmes… tal vez, solo tal vez- finalizo con un tono pensativo la pelirroja.

En ese momento, la rubia agarra la carpeta antes de empezar a leer la información y ver la foto del actual Nero Ángelo. Al momento de observar la imagen una risa surca en el rostro de la rubia.

-Cerca, muy cerca- dijo Alria manteniendo esa sonrisa- Sirz-kun debe enterarse de esto- menciono mientras cerraba la carpeta y lo bajaba en la mesita nuevamente.

-Porque debe enterarse Onii-sama?- pregunto curiosa la pelirroja.

-Todavía no es momento de que los sepas, pero por el camino que llevas ya, falta poco para que te enteres de todo- contesto tranquila la rubia, antes de mirar a la peli plata que se encontraba observando la carpeta con sumo cuidado- Lo quieres leer?- pregunto.

Grayfia sentía una inmensa curiosidad, después de todo, el nombre de aquel pequeño que cree está muerto, aparece en la carpeta y no solo eso, sino que hay un alumno con el mismo nombre. Un extraño brillo tenía los ojos de la peli plata.

-No te atosigues, si quieres leerlo hazlo- menciono la rubia-(Y si es el chico, entonces Sirz-kun tenía razón todo el tiempo)- pensó para sí misma.

La Maid asintió levemente antes de estirar sus brazos lentamente. Agarrando la carpeta esta lo pone a la altura ideal para leerlo. El leve temblor en las manos de la peli plata era visible por la vibración producida en la carpeta.

Rias y Akeno, miraban con atención las acciones de la maid, que ahora se encontraba abriendo lentamente y con cuidado la carpeta.

El nudo en la garganta de Grayfia apareció, mientras que las lágrimas empezaban a salir nuevamente de sus ojos.

Aquel pelo blanco, que a diferencia de su padre no peinaba. Esos ojos celestes profundo, que ahora parecían estar preparados para el peligro. Y aquel rostro que ahora se mostraba más maduro, contrariando a la forma inocente que recordaba. Era imposible no decir, que era la versión adulta de aquel pequeño niño.

Las mujeres veían a la Maid con diferentes reacciones. Rias y Akeno, tenían un rostro preocupado y confundido, les preocupaba el hecho de que el factor "Nero" este produciendo esas emociones en la peli plata, y confusión, ya que no sabía del porque producía esas reacciones en la peli plata.

En cambio Alria se encontraba sonriendo con alegría y con una sola cosa en mente-(Que bueno que Sirz-kun no se equivocó)- pensaba.

-Él- dijo Grayfia, llamando la atención de todos- Él está… Él… Esta…- intentaba articular las palabras la Maid.

-Vivo- completo la Rubia, sorprendiendo a Rias ante la afirmación de su cuñada- así es Grayfia-chan, el chico que creías muerto, al parecer está vivo- menciono-Y lo estuvo todo este tiempo- finalizo.

En esos momentos el misterio de Nero, solo aumentaba más para Rias.

Mientras tanto la Maid no dejaba de llorar, solo mirar la imagen en aquella carpeta, hacía sentir su corazón acelerado. El chico que creía muerto hace once años, estaba vivo y se encontraba en Kuoh- Pequeño Nero!- exclamo feliz la peli plata.


Bien creo que hasta aquí esta bien no? Pues como decir que el cap salio forzado, ya que en realidad, tiempo es lo que no tenia y al no tener tiempo la inspiración no venia…. Razón por el cual, estoy tardando con todos los caps de mis otros fics… y otro seria el hecho de que posiblemente tarde con el de Naruto y vaya directo con el de Hotd DxD… pero volviendo al punto.

Aquí esta el cap! Bueno, a decir verdad no tnego ni idea de como me salio, asi que agradecería que me lo dijeran, por que ni pota idea.

Aquí el protagonismo, tuvo los sucesos alrededor de Nero… no tanto el peliblanco… y si bien, ya habia dado a entender quien seria el portador… o mejor dicho portadora de la Boosted Gear… tal vez en el proximo cap haga su correcta aparición… antes de marchar con los sucesos de "El despertar del emperador Dragon Rojo" osea que, el arco de Raynare.

Eso y que ya estoy haciendo el adelanto al tema del arco Phoenix… no se si es buena idea… pero que mas da. El cap salio realmente forzado después de todo.

Otro punto… el pasado de Nero… para los que juegan DMC y conocen la historia de Nero, pues deberán saber que hare unos cambios… Nero no nació de una prostituta de Fortuna como su historia real, pero si es hijo de Vergil eso se mantiene… la razón del porque Nero no recuerda su pasado va mas haya de un simple cambio de su brazo, hay otra cosa transfondo… y bueno eso creo es todo.

O si…. Y aquí la razón del porque Grayfia conocía a Nero de ante mano, que habia puesto en caps pasados… la historia del paso del tiempo será distinto… aunque deben saber que la peli platina ya le tiene un gran cariño al peliblanco. Juez juez..

Bueno, si tienen algo que decirme, encuentran un error o blablábal. Espero sus criticas y recomedaciones y todo… en sus hermositsimos Reviews… y hablando de reviews vamos a los reviews… dije un moton de reviews…

Bueno vamos haya…

UltronFatalis: Ah! Ya entiendo… bueno en este cap, Rias tuvo más participación pero aun no entrara su etapa importante… otra cosa que hare es que al menos… sabra sus limites en lo que a poder se refiere, aunque tampoco será inútil y la típica damisela en apuro… eso quiere decir que no tendrá su poder de la destrucción de valde. Gracias por el apoyo y sobre lo de Azazel pues… me acorde que era un loco de los videojuego además de su locura a los Sacred Gear…

Si encuentras algun error agradecería que me lo dijeras. Espero te guste el cap. Y gracias por las palabras viejo.

Homicidal Liu: Gracias viejo y see jajaja tan típico de Azazel jajajaja

Sobre la pelea y el sacred gear, jejeje muchas gracias viejo… siempre pensé el porque solo Dante tiene una habilidad donde para o realentiza el tiempo.

Sep… ciertamente Murayama es una de mis personajes secundarias femeninas, por lo que para no hacer uso del clásico Fem Issei, se me ocurrio usar uno de los personajes bono de la serie, eso y que no tiene mucho protagonismo en su anime… no se que tal en Born.. todavía no lo vi… quiero descargar el anime y no me dejan

Y no, no eres el único, ciertamente a veces creo que en sus series originales pueden tener mas… interaccion y protagonismo…

Gracias compañero y aquí lo tienes. Espero te guste el cap.

(Bueno… como los siguientes Reviews son casi la mismas palabras escribiré el nombre de los usuarios y Guest que comentaron a modo de agradecimiento por sus palabras)

-Absol98

-Zeref Slayer99

-Acnologia984

-Nigthgmare.888

-Ayanami99

-Xgokuma78

-Gintoki1995

-Akuma1785

888

-Raul1666

-Kirito1234

-Fabian765

-Miguel 6589

-Armando1058

-Lou 666

-Zero 000

A todos ustedes agradezco sus palabras y espero les guste el cap…

Eso es todo, a todos, realmente aprecio sus palabras de apoyo y me agrada que les guste este fic… asi que sin mas que decir… nos vemos en la próxima…

Por cierto si tienen algo que recalcar y resaltar o hacerme saber, déjenme sus reviews… o mándenme un PM- que no sea un "Actualiza ya" o un "Concentrate en un solo fic".

Otra cosa… un legado legendario no se cuando estará su cap por lo que, realmente estare concentrándome solamente en Nuevos comienzos y Red death Dragon… aunque el cap de Un legado Legendario ya lleva sus 25 porciento…

Eso es todo… Espero sus hermositsimos Reviews y hasta…

La próxima.

MDRC97 fuera…

Chau Chau.

P.D.: el cap me salio forzado, pero personalemente me gusto, por eso lo subi sino seguirían esperando juez juez…

P.D.D.: Dinganme quetal enserio, sus comentarios y criticas me animan, aunque últimamente estoy varios problemas personales. Otra razón del porque me estoy tardando.

P.D.D.D.: Proximo fic a actualizar Red Death Dragon.


Esa misma Noche

Ciudad de Kuoh - Residencia Ángelo

En el techo de la residencia, el peliblanco se encontraba acostado mirando las estrellas en el cielo despejado. La vista era hermosa, y el peliblanco no lo negaba, en especial porque la luna se mostraba a todo su esplendor dando un espectáculo único.

-Nero?- la voz de Trish atrae la atención del peliblanco, que mira en su dirección- no vas a dormir?- pregunto. La rubia se encontraba de pie en el borde del techo.

-No tengo ganas- contesto tranquilamente el peliblanco- y tú? No dormirás?- pregunto Nero.

-La cama es muy grande y fría- menciono Trish dando la indirecta al peliblanco de que quería su compañía para dormir.

-Je, ya voy enseguida entonces- comento Nero sonriendo un poco, antes de volver a dirigir su vista a las estrellas.

-En que piensas?- pregunto la rubia, mientras el peliblanco seguía mirando el cielo.

-En lo que paso en estos cortos días- informo Nero, aunque Trish frunció el ceño- en los sueños que según tú, hacen que recuerde a mis supuestos "Padres" además de despertar llorando y también pienso en mi…- decía el peliblanco antes de ser interrumpido.

-Estás pensando en tu cita?- pregunto la rubia, con una dulce sonrisa que dio un escalofrió a Nero.

-Ya te había dicho que no estaba pensando correctamente lo que estaba haciendo- comento el peliblanco un poco sonrojado por el recuerdo- No es mi culpa que…- intentaba hablar Nero.

-Seas débil ante los encantos y coqueteos de una mujer?- menciono burlona la rubia interrumpiéndolo, Trish suspiro levemente antes de acercarse al peliblanco y mirarlo al rostro, que ahora estaba un poco sonrojado.

La visual de Nero sobre las estrellas fue opacado, por aquellos pelos rubios que caían hacia su dirección. El peliblanco mira entonces aquello ojos azules que tenían un pequeño deje de preocupación.

-Sé que te molesta y preocupa, el que haya hecho una cita con la ángel caído, pero es una buena forma de intentar hacer un progreso con mi misión- informo Nero, mientras Trish empezaba a negar.

-Ciertamente me molesta el hecho que iras a una cita y no es conmigo- dijo la rubia con el ceño fruncido levemente- pero eso no es lo que realmente me preocupa- comento.

-Y entonces, cual es la razón de tu preocupación- pregunto el peliblanco.

-Que te lastimen nuevamente- menciono la Rubia.

-Lastimarme? Vamos, sabes que deben tratar mucho para lastimarme- comento Nero, con un toque de obviedad en sus palabras.

-No me refiero físicamente- menciono Trish mientras se agachaba y posicionaba una mano en el pecho del peliblanco- Tengo miedo de que te lastimen aquí de nuevo- menciono.

-No deberías preocuparte- comento el peliblanco sonriendo- sé que tienes miedo de que me lastimen de esa manera nuevamente- dijo el peliblanco- pero en estos momentos, solo una persona es capaz de dañarme allí- menciono agarrando la mano de la rubia.

Trish se sonrojo un poco ante la indirecta de Nero, pero no oculto su linda sonrisa.

El peliblanco se levantó de su lugar y agarro el rostro de la rubia para darle un beso, pero unos dedos impiden su acción.

-No creas que ya estas perdonado con esa lindas palabras- menciono la rubia con una sonrisa. Nero solo suspiro.

Trish simplemente dio media vuelta y empezó a acercarse a la orilla del techo, mientras Nero miraba fijamente el trasero de la rubia que lo contoneaba a propósito.

-Bueno… creo que… mejor voy a dormir- dijo el peliblanco con un sonrojo, al darse cuenta de lo que estaba haciendo.

Lentamente el peliblanco se acercó a la orilla del techo, antes de mirar el horizonte y observar las nubes negras que se acercaban.-(Esto me da mala espina)-pensó el peliblanco.

Poco sabia el peliblanco, que su aventura recién estaba comenzando, que su pasado olvidado estaba acercándose lentamente y causaría bastantes problemas, ya sean para bien… o para mal.