Ciudad de Kuoh – Noche

Eran las tres de la madrugada y las estrellas que deberían adornar el oscuro cielo, eran opacados por aquellas nubes que relampagueaban cada tanto. Las señales de que llovería en cualquier momento eran bastantes obvias, pero eso no le importaba a un solitario peliblanco que recorría las calles sin ningún problema.

Nero había dejado a Trish durmiendo en su habitación, no quería preocuparla nuevamente por lo que se marchó en silencio.

El peliblanco miraba con un rostro complicado el camino que transitaba. El motivo de su salida nocturna era culpa de aquellos sueños que tenía, pero lo peculiar de aquella noche era que esta vez despertó en medio sueño y pudo recordar al menos dos nombres.

El recordar los nombres de aquellas dos personas daban una sensación agradable a su cuerpo y hacían al peliblanco intentar profundizar más en sus memorias, solamente para sentir una jaqueca.

-Evangelina- dijo tranquilamente mientras sonreía con algo de tristeza, algo dentro de él se prendía y le daba un momento de paz, cada vez que recordaba aquel nombre- Vergil- menciono mientras inconscientemente su aura incrementaba.

Nuevamente el portador de Red Queen intenta recordar algo más, pero no podía llegar a nada-Maldición!- Exclamo con enojo el peliblanco al no poder llegar más lejos en sus recuerdos, sintiendo como si algo impidiera indagar más en su propia mente y recordar aquella parte de su sueño o su propio pasado.

Levantando la vista, fija su mirar en las relampagueantes nubes.

El rostro conflictivo de Nero dejaba en claro la frustración que sentía en ese momento, ya que además de recordar algunos nombres, también se vio a si mismo de pequeño, no tenía aquel brazo demonio y al parecer, tenía una familia.

En ese momento recordó la vez que lo encontraron en los bosques de fortuna, cuando su brazo había cambiado en dicho lugar; luego vino el recuerdo de aquella misión donde dio todo, dejo que su lado demonio despertara para salvarla a ella, la primera persona que amo y esta la traiciono. Kyrie.

Un capa flameante de color celeste empezó a rodear al peliblanco mientras atrás de él se formaba una figura espectral. Un leve pulso de energía, indetectable para muchos fue expulsado del cuerpo de Nero, atrayendo la atención de los pocos que pudieron sentirlo y de algunas presencias indeseadas.

El peliblanco entonces vio como una sombra se cimbraba detrás suyo y esta tenía una tonalidad celeste.

Dándose cuenta que había activado su Devil Trigger, empezó a tomar bocanadas de aire, que despidiéndola lentamente, logro calmarse.

-Nunca me había pasado eso- murmuro para sí mismo, al ver que había activado una de sus habilidades sin intención.

Caminando sin un rumbo fijo, llega a lo que quedaba de un deposito abandonado y concentrado en sus pensamientos ingresa al lugar.

Observando la derruida estructura, lanza un leve suspiro.

El peliblanco se sienta en uno de los escombros que adornaban el interior de la estructura, para luego mirar su Devil Bringer que se encontraba oculto gracias a su guante.

Quitándose aquella prenda, observa las vendas que utilizaba como segunda capa de piel, que si bien aún seguía ocultando parte de su brazo, se podía observar con mayor claridad la forma de garra y el tenue brillo celeste que la palma y las venas producían.

Lentamente empezó a deshacerse de aquella venda, dejando completamente al descubierto su brazo derecho.

Mirando fijamente su mano, el peliblanco dice la única palabra que se le vino a la mente- Fenómeno- murmuro pensando en las veces que le habían dicho esa palabra-(Que soy?)-pensó para sí mismo, recordando las palabras que Berial y Lizard dijeron a su persona, después de vencerlos.

Levantando su mirar al agrietado techo observa nuevamente las nubes, intentando despejar todo lo que tenía en su mente, pero no funcionaba.

El saber que tuvo padres y los perdió en algún momento, que en la poca infancia que recordaba lo dejaran de lado por poseer aquel brazo, que la persona que él amo le haya traicionado.

Tenía miedo, conocía gente que no lo criticaba por lo que era actualmente, ahora tenía una mujer que decía amarlo. Pero en su interior aún se aterraba, que todos se alejaran nuevamente. Por su culpa, por lo que era. Aquel fenómeno, como el mismo se decía, como el mismo empezaba a creerse.

-Yo no pedí que me alejaran de mis padres- dijo el peliblanco con un deje de tristeza- Yo no desee, el poder de un demonio-murmuro bajando la cabeza, mientras cerraba su puño con fuerza- YO NO PEDI SER UN MALDITO FENOMENO!- grito invocando su Devil Bringer y golpeando uno de los pilares del depósito.

El lugar empezaba a temblar un poco, ya que Nero había derribado uno de los soportes restantes del lugar. Algunas que otras piedras cayeron del agrietado techo, pero Nero no le dio importancia.

-NO PEDI SER ESTO! NO LO PEDI!- exclama mientras se ponía de rodillas y golpeaba el suelo constantemente, empezándolo a agrietar-No lo desee, no lo pensé siquiera- empezó a decir débilmente mientras dejaba de golpear el suelo.

Mirando su Devil Bringer, mientras nuevamente intentaba recordar más de aquel sueño, más de su pasado. Un dolor de cabeza fue lo que se llevó, mientras lagrimas empezaban a caer de sus ojos- ¿Que hice para que me pasara esto?- murmuro mientras empezaba a sollozar- ¿Que hice para olvidar mi identidad?- se preguntó con molestia- ¿Quién soy?... ¿Qué soy realmente?- finalizo bajando la cabeza, dejando que sus lágrimas tocaran la palma de su Devil Bringer.

Sin que el supiera una sombra pequeña se había posicionado en una de las vigas del lugar.

Los ojos dorados, de aquella pequeña sombra se fijaron en el peliblanco.

Unos ruidos llamaron la atención de Nero, que rápidamente seco sus lágrimas. Dirigiendo su vista hacia el origen del sonido, observa como una extraña criatura salía de entre las sombras del lugar.

No era un demonio reencarnado y él lo sabía, eran un demonio de la primera generación, igual a los que cazaba en Fortuna y en América como cazador de Devil May Cry.

El cuerpo de aquel ser, contorsionado de una manera anormal, sus brazos estaban doblados inversamente, sus piernas también se encontraban invertidas con sus dedos del pie apuntando hacia su espalda, su cabeza al revés mientras solo era visible una boca con diente afilados y con las cuencas de los ojos llenas de carne. Su cuerpo parecía derramar extrañas sustancias, mientras una línea vertical cruzaba todo su tórax.

Un extraño chirrido dio aquella criatura, mientras la línea vertical en su pecho se abría y un gran ojo se mostraba, fijando su vista en el peliblanco.

Lanzando un alarido, empezó a correr de manera extraña hacia Nero mientras sus brazos volvían a una posición "normal" y le empezaban a salir varias cuchillas en la misma, dejando en claro sus intenciones.

-No estoy de ánimos para esto!- exclamo Nero pateando al demonio, después de esquivar su embate.

Aquel extraño demonio fue a impactar contra algunos escombros en el lugar, rebotando y cayendo sobre unas chapas de metal, haciendo bastante ruido.

Eso atrajo la atención de más de aquellas cosas que empezaban a rondar en el lugar.

Lentamente aquellos seres empezaban a salir de las sombras, mientras el ojo que poseían en sus pechos o en otras partes del cuerpo, se fijaban en el peliblanco antes de imitar la acción del primer demonio.

Nero miro a los demonios que lo rodeaban y empezaban a atacar, mientras tenía una mueca de clara irritación y molestia. Sus brazos y piernas entonces cambiaron, tomando completamente una forma demoniaca, y obteniendo el patrón de blanco y negro.

Nero se armó con Beowulf.

-Terminemos esto de una vez!- Dijo el peliblanco empezando a evadir los ataques y acabando con los demonios del lugar uno por uno.

En una de las vigas la pequeña sombra había tomado una silueta femenina, que yacía acostada en la viga mencionada. El pulso de energía que Nero había expulsado anteriormente, había atraído a la entidad femenina que se encontraba allí, observando como el portador del Devil Bringer acababa con aquellos raros demonios.

Lo había visto llorar hace unos minutos atrás, lo había visto molestarse con algo en particular. El chico en si le daba curiosidad a la mujer, ya que emanaba un aura cálida y a la vez muy fría. Se mantenía a raya sabiendo que el muchacho de pelos blancos no era normal y aunque no lo quisiera admitir, el joven de pelos blancos mostraba la capacidad y el poder para matarla.-(Tiene un aura humana y demoniaca a la vez, incluso su aroma se divide… pero no es un recién reencarnado)-pensó mientras observaba a Nero pelear-(Energía Sagrada?)- se cuestionó sorprendida al ver el siguiente ataque de Nero.

El peliblanco golpeo con fuerza el suelo y a su alrededor un circulo de líneas blancas de gran tamaño se formó- Váyanse de vuelta al Infierno!- exclamo, mientras una explosión de luz destruía gran parte del lugar, haciendo que la estructura empezara a derrumbarse.

El peliblanco se posiciono en un lugar donde el derrumbe no lo afectaría, mirando como los grandes escombros caían sobre los demonios que sobrevivieron a su ataque, matándolos en el acto.

En unos segundos el lugar quedo en ruinas, algunas que otras paredes aún se encontraban de pie en el lugar, pero el viento producido por la tormenta que se avecinaba los echaría en cualquier momento.

El peliblanco guardo nuevamente a Beowulf y pensó en volver a su hogar.

Dispuesto a marcharse, Nero empieza a caminar entre los escombros y cadáveres de los demonios que empezaban a desaparecer, yendo tranquilamente a su residencia.

Si se hubiera quedado un poco más, el peliblanco hubiese visto salir a una hermosa mujer de entre los escombros-Eso fue muy rudo… Me dolió la caída-nya- dijo la fémina de cabellos negro en los que resaltaba dos orejas de gato, un rostro hermoso con las facciones que pondrían en jaque a varios hombres, y esos ojos dorados, que ahora mismo buscaban a alguien.

Ella se encontraba cubierta de polvo por el derrumbe provocado por el peliblanco. Y su indumentaria que consistía en un Kimono negro con el interior de color rojo, una faja amarilla y unos adornos parecidos a cascabeles cayendo a los lados, se encontraba sucio.

Las dos colas de gato que se meneaban tras de ella, se enderezan repentinamente mientras la mujer mira en una dirección en particular- Ya te encontré-nya~- menciono mientras corría hacia su objetivo.

Pasando detrás de una de las pocas paredes que seguían de pie, la mujer desaparece mientras una pequeña felina de pelajes negros, aparece corriendo.


Residencia Ángelo.

Unos minutos más tarde

La diablesa rubia, se encontraba en la entrada de la residencia con el ceño fruncido.

Había despertado hace unos minutos y no encontró al peliblanco a su lado. Eso preocupo bastante a Trish, que sin pensárselo dos veces se vistió con su traje de cuero y salió de la residencia con la intención de buscar al peliblanco.

Pero esas intenciones desaparecieron al ver en la lejanía, como la persona de sus preocupaciones venia caminando lentamente con un rostro pensativo.

Al estar lo suficientemente cerca, Trish se posiciona al frente del peliblanco con los brazos cruzados, pero para su sorpresa Nero pasa de largo evadiéndola y sin prestarle atención.

Saliendo de su pequeño momento de shock, la rubia vuelve a posicionarse frente al peliblanco, pero esta vez lo detiene atajándolo de los hombros- Nero… Que te pasa? Estas bien?- pregunto con suavidad al ver la extraña actitud del peliblanco.

Al escuchar la voz de Trish, el poseedor del Reality Breaker parece volver en sí mismo-Eh?- fue lo que articulo Nero mientras su mente volvía a la realidad y su mirada se posaba sobre la preocupada rubia que ahora tenía enfrente-Si…- afirmo el peliblanco mientras parecía dubitativo-No…- cambio su decisión- No lo sé- termino al verse nublado en responder.

-Que no sabes?- pregunto la rubia, mientras acariciaba el rostro de Nero y lo miraba con cariño.

-No se… es sobre estos sueños que tengo desde hace unas noches atrás, no sé cómo sentirme- empezó a explicar el peliblanco- no le daría importancia a estas cosas, pero hoy…- Nero hizo una pausa- hoy fue diferente, hoy recordé nombres, imágenes borrosas de lo que parecía un hogar y pude verme a mí mismo de pequeño- comento mientras agachaba la cabeza y se apartaba de las caricias de la rubia- y no tenía "esto"- finalizo señalando su brazo derecho con la vista.

-Y eso te afecta? Creí que ya habíamos hablado sobre tu brazo!- exclamo Trish agarrando el rostro del peliblanco nuevamente y obligándolo a observarla- Que no voy a juzgarte por ello, te amo Nero, con o sin ese brazo yo de verdad te amo- menciono.

-Y es eso lo que me aterra! Quiero creer en tus palabras! Quiero creer en lo que dices! Pero si al final solo piensas en mi como un… como un…- Nero sonrió con ironía- Fenómeno- menciono, sorprendiendo a la rubia- Que soy Trish… Dime que soy?- preguntaba-Cuáles son mis orígenes? En Fortuna me relacionaban con Sparda, incluso deje que me apellidaran así en América… porque lo hacían? Porque lo hacia?- pregunto de nuevo- Porque yo no lo sé!-finalizo.

/Plaf!/

El rostro del peliblanco ahora se encontraba ladeado y con una de sus mejillas rojas.

-En serio?- pregunto la rubia, que en esos momentos tenía su brazo extendido y la palma abierta. Trish había abofeteado al peliblanco.- Eso es lo que te tiene tan alterado?- pregunto con seriedad- Puedes ser Nero Ángelo, Nero Sparda, Nero quien sea!... Pero para mí solo eres Nero y es lo único que importa!- mencionaba la rubia mientras golpeaba el pecho del peliblanco con su dedo- Un apellido no te define! Se tú mismo!- mencionaba- Dantes es hijo de Sparda, pero sigue siendo Dante actuando como él quiere, el cazador amante de las Pizzas! No el hijo de un Demonio legendario- comento mientras ponía sus manos en su cintura- Tu deberías hacer lo mismo… Solo se Nero, nadie más. Si te relacionan con Sparda, que lo hagan… pero tu sigue siendo Nero- Dijo mientras ponía una mueca levemente molesta.

-Pe…- Nero intento decir algo pero la rubia puso uno de sus dedos en sus labios para callarlo.

-Y si vamos a ir por lo de tu brazo!- seguía exclamando Trish, interrumpiendo la queja del peliblanco- es algo que no te tendría que afectar!- menciono-Lo escondes de los demás, solo para que no se enteren de lo sobrenatural- dijo serena la rubia- pero si alguien que de verdad te quiere, no importa si sabe o no sobre los ángeles y demonios- mencionaba- la persona que de verdad te aprecie, que de verdad te quiera, no sentirá repulsión, miedo, asco o te tratara de fenómeno por el simple hecho de que tu brazo sea distinto- decía Trish, antes de tomar la mano demoniaca del peliblanco- A mí no me importa que tu brazo sea distinto, ya te lo dije una vez y no tengo problemas para decírtelo mil veces- menciono- Te amo Nero, y nada va a cambiar ese hecho, entiendes?- pregunto mirando al peliblanco a los ojos- Que no te aterre esto, es normal tener dudas, pero tienes que ser más seguro de ti mismo y confiar de nuevo en los demás… no podrás ocultar tu brazo por siempre, no aquí con tu "misión"… y sé que no será fácil para ti, cuando eso suceda- decía la rubia-pero haz el intento de aceptarte cómo eres… por mí, si?- finalizo.

-Gracias- fue lo único que pudo decir el portador de Red Queen- Necesitaba eso- comento mientras se sobaba la mejilla con su mano izquierda.

-Y espero te quede claro esta vez- dijo seriamente Trish antes de sonreír- volvemos a la cama? Normalmente no estaría cansada, pero a alguien se le dio por salir en la madrugada- comento mirándolo con ojos acusadores.

-Je, perdón por ello- menciono Nero sonriendo apenado- ve tú, yo iré dentro de un rato… quiero ordenar mis pensamientos un poco- dijo mientras miraba el cielo nublado y relampagueante.

-Entiendo, pero recuerda lo que dije- menciono la rubia mientras agarraba el rostro del peliblanco y lo besaba- te estaré esperando Nerito~- dijo mientras se retiraba y dejaba al peliblanco solo.

Mirando las nubes tormentosas, el peliblanco levanta su brazo derecho apuntando al cielo con las palmas abiertas.

-Solo soy yo, eh?- dijo Nero mientras Yamato aparecía en su mano derecha. Empuñando la espada acerca el filo a su rostro para mirar su reflejo- Solo Nero, no Ángelo, no Sparda… solo Nero- menciono, mientras unos relámpagos se reflejaban en el filo y la imagen de Nero en ella cambiaba rápidamente a la de otro albino con el pelo peinado hacia atrás.

Nero suspiro y guardo a Yamato, mientras empezaba a retirarse…-Nyaaa~-pero un maullido llama su atención.

Mirando a un costado, ve a una gata negra sentada observándolo, a unos metros de él.

Haciendo caso omiso a la felina, Nero vuelve a acercarse a la entrada de su hogar-Nyaaa~- pero el maullido detrás suyo atrae la atención del peliblanco nuevamente.

Dando media vuelta, el peliblanco mira hacia sus pies observando sorprendido, como el pequeño animal se encontraba a escasos centímetros de él y su mirada estaba puesta en una parte de su cuerpo en particular. Su Devil Bringer.

-Qué?- pregunto con algo de burla el peliblanco, recibiendo un maullido. Un tic apareció en la ceja de Nero, que entonces pone una rodilla al suelo y señala al animal con su brazo derecho- Acaso te molesta la forma de mi bra…zo- las palabras del peliblanco murieron al ver la acción de la felina.

Cuando señalo con su mano derecha a la gata negra, esta se acerca más al brazo y parece olfatearlo, para luego apegarse al brazo ronroneando.

-No me tienes miedo?- pregunto Nero a la felina que se acariciaba por su brazo y esta le respondía con otro maullido. El peliblanco se quedó mirando a la gata, mientras pensaba en las palabras de Trish. Debía confiar más en sí mismo y volver a confiar en los demás.

No iba a ser fácil y él lo sabía. Pero era verdad, tarde o temprano tendría que enfrentar ese miedo y ahora que estaba rodeado de seres sobrenaturales tenía más razones para hacerlo.

Unas gotas sobre su cabeza, lo traen a la realidad. Poniéndose de pie, el peliblanco entra en la residencia mojándose un poco por la lluvia que empezaba a caer.

Quedándose en la puerta de entrada, Nero da media vuelta mirando a la gata negra que dejo atrás.

La felina parecía mirarlo con detenimiento y Nero se percataba de eso, aunque no le daba importancia al ver que era un simple animal. Pero aun así no tenía planes de dejarla bajo la lluvia.

-Vas a entrar?- pregunto el peliblanco no esperando una respuesta, pero observando como el pequeño animal corría ingresando a su hogar-Que inteligencia- murmuro.

Cerrando lentamente la puerta, Nero hecha un último vistazo a la calle observando como el clima iba empeorando.

Un relámpago cae cerca de allí, mientras la gata parecía asustarse y se subía en el sofá, escondiéndose entre los cojines.

Mientras el peliblanco cerro totalmente la puerta, al escuchar una voz junto aquel relámpago, una voz que el recordaba perfectamente, después de todo, aquella voz estaba volviendo a pedirle lo mismo.

"Poder, dame más… Poder"


Disclaimer: Devil may cry y High School DxD, no es de mi pertenencia. El derecho de cada uno, a sus respectivos creadores y autores. Este fic lo hice sin ánimo de lucro, solo con el motivo de entretener.


Arco 1: Un comienzo, con algo de Estilo.


Capítulo 5: Problemas y Descubrimientos

Amanecer - Ciudad de Kuoh - Residencia Ángelo

La ligera llovizna que caía sobre la ciudad, hacía del ambiente bastante tranquilo. El sonido de las gotas chocar sobre el techo de los hogares y el pavimento, parecían calmar los ánimos de cualquiera. La tormenta de la noche anterior, se había convertido en una apacible llovizna que empezaba a menguar lentamente.

Nero se encontraba acostado sobre su cama, mirando fijamente el techo y escuchando las gotas de la lluvia impactar en ellas, oyendo como el ritmo cada vez era menos constante, dando a entender que la lluvia pararía en cualquier momento.

Mirando hacia su cuerpo, observa a sus acompañantes de habitación. En su brazo izquierdo, la cabeza de Trish yacía recostada mientras esta se abrazaba a él como si no quisiera dejarlo ir llevando puesto solamente unas bragas negras y una remera gris opaca perteneciente al peliblanco. Y en su brazo derecho, la felina negra que había dejado entrar a su hogar, se encontraba apaciblemente durmiendo mientras su pequeña cabeza estaba utilizando su Devil Bringer como almohada.

-Ahora como salgo de aquí?- se preguntó el peliblanco, antes de mirar la reloj alarma, que tenía en su mesita a lado de la cama- 9:48 de la mañana? Es muy temprano aun- se dijo pensando en volver a cerrar los ojos y dormir nuevamente, dando la solución para no molestar a ninguna de sus acompañantes.

Pero rápidamente vuelve a mirar su reloj, fijándose en el día que marcaba.

-Hoy es el día- dijo el peliblanco mirando el pequeño aparato- espero y no sea complicado- dijo en un suspiro.

Intentado no despertar a Trish, ya que al mínimo movimiento había despertado a la gata negra. Nero se levanta de la cama, y parte al baño pensando en lo que haría ese día.

Era Sábado, y era su cita con Yuuma Amano.


Unos minutos más tarde

El peliblanco se encontraba en la sala, vestido con el atuendo que utilizaría para su cita. Mirando el reloj de pared-10:15 y no habíamos hablado, sobre la hora de encuentro-murmuro Nero, recordando que no habían charlado sobre ese detalle con la ángel caído- iré para las once, eso se podría tomar como medio día- dijo mientras se ponía a pensar en lo que haría en el día.

Al no estar acostumbrado a utilizar ropas de moda o algo por ese estilo, se decidió por usar su clásica vestimenta de cazador. No es que le quedara mal, pero Nero era del tipo que no se preocupaba por esos pequeños detalles, mas por la falta de experiencia en lo que a citas se refería.

Sentado en el sofá de la sala, con la gata acostada a su lado, Nero miraba pensativo la televisión apagada que tenía enfrente suyo, observando claramente su reflejo en aquella pantalla negra.

-Bien… que es lo que hare hoy?- se preguntó el peliblanco mientras se empezaba a masajear la puente de la nariz- llevarla a comer primero, luego ir a recorrer el centro… divertirnos y pasarla bien, no? Eso es lo que se hace en una "cita"- menciono mirando a la gata a su lado.

-Nyaa~?- maulló la minina ladeando la cabeza un poco.

-No me hagas caso- dijo el peliblanco hablándole al pequeño animal, mientras le acariciaba la cabeza- es que soy novato en todo esto- murmuro, mientras ponía una mueca de molestia.

Y era cierto. En su tiempo de noviazgo con Kyrie, el peliblanco no había salido ninguna vez a una "cita" con la peli naranja, aunque lo más lejos que habían llegado fueron a los besos, eso empezó a suceder después del incidente en fortuna, no fue gracias a una "Cita".

-Nyaaaa!~- maulló nuevamente el animal, con un tono que a Nero le pareció burlón.

-No es fácil! No se puede hacer muchas cosas cuando tienes esto!- replico el peliblanco, mientras señalaba su brazo derecho que se encontraba vendado. Nero suspiro, mientras agarraba su guante que tenía guardado en el bolsillo de su gabardina-Genial! Yo aquí peleando con un gato- se dijo, al darse cuenta de lo que hacía-esto de la cita realmente me tiene tenso sin razón alguna- murmuro, mientras se levantaba del sofá.

-Nyaa~- la gata maulló, antes de volver a acostarse en el sofá para dormir.

Nero entro en la cocina, acercándose a la ventana del lugar para mirar como el tiempo empezaba a despejarse, dejando un clima propicio para una cita.

El peliblanco suspiro, mientras se ponía su guante-(He matado varios demonios, enfrentado a seres más grandes que yo por varios kilómetros de altura, que pueden destruir ciudades enteras en cuestión de segundos… y no puedo con un simple cita?)- pensaba, sintiendo lo patético que sonaba aquello.

-Nerito?- la voz adormilada de Trish, saco al peliblanco de su pequeño transe.

Dando vuelta para mirar a la rubia, el peliblanco se sonroja al ver que su remera le quedaba bastante grande a Trish y un lado del cuello caía completamente, siendo sostenido solamente por su modesto escote, eso y que no llevaba ningún tipo de sostén.

-Ya has despertado… dormiste bien?- pregunto el peliblanco sin poder ocultar su sonrojo.

-Hasta hace unos momentos… pero mi peluche favorito me dejo sola en la cama- menciono coqueta la rubia, que se fijó en la vestimenta de Nero- Iras de caza?- dijo con un toque de burla, pero internamente ya sabía la respuesta.

Trish agarro una taza del estante con la intención de prepararse un café.

-De hecho… iré a mi cita con la ángel caído… es hoy- dijo algo nervioso el peliblanco por la reacción que podría hacer la rubia.

Pero para su sorpresa, no hubo reacción alguna de parte de la rubia, que continuaba preparándose su taza de café.

-Oh!? Y qué esperas para ir?- pregunto Trish sonriéndole al peliblanco- Son las diez y media, se está haciendo tarde- menciono, mientras se acercaba al peliblanco y le besaba la mejilla.

-B-Bien, entonces me retiro- dijo extrañado el peliblanco mientras se iba de la residencia.

Escuchando como la puerta principal era cerrada, la rubia miraba su taza de café recién hecha. Agarrando del mango, bebe un sorbo, antes de ponerlo nuevamente sobre la mesa sin soltarlo. Leves rayos empezaban a ser desprendido de la mano de la rubia.

La gata se acercó a la cocina, solo para ver como la taza explotaba y el líquido marrón se desparramaba sobre la mesa.

Trish había sobrecargado su mano con sus rayos, provocando que la taza se cuartee y se rompa de manera extrema. Ladeando la cabeza, se fija en la minina de pelos negros que se encontraba sentada en la entrada de la cocina.

Necesitaba relajarse, salir y respirar aire fresco. Necesitaba hacer algo para controlar sus impulsos de ir tras Nero.

Lo dejaría ir en aquella 'Cita' después de todo no era una de verdad, es una investigación y observación nada más.

Nero no haría nada que pudiera lastimarla. Nero no era capaz de dañar a aquellos que él apreciaba. Ella confiaba en él por eso, pero no confiaba en la caído.

Con la pequeña charla que tuvo con Azazel, mientras esperaban por la pelea de Nero contra Lizard. El caído le había hablado sobre los Harem en los seres sobre naturales y que estos se encontraban constantemente en la raza demoniaca, seres draconianos y en los caídos. Incluso le menciono con descaro que por ser el gobernador de los Ángeles Caídos, poseía diversos Harems alrededor del mundo.

Le recomendó que se haga la idea de llegar a compartir al peliblanco, ya que, cuando el estado de Nero llegue a revelarse, el peliblanco podría formar su propio Harem por la cantidad de personas interesadas o porque empezaría a llamar mucho la atención. Cosa que a la rubia no le agrado.

Esa conversación realmente había hecho mella en su mente, y temía que cualquier mujer quisiera acercarse al peliblanco.

Ella era una demonio, un ser que se guía por los pecados. Ella era avariciosa y tener a Nero para sí misma era su ambición. Pero después de aquella corta charla, ese pequeño miedo de que le roben a su amado peliblanco aparecía.

Razón, por la cual Trish se preocupaba y protegía tan celosamente al albino. No tenías planes de compartirlo, eso era algo que aún no se ponía a pensar con claridad y no había intenciones de su parte para siquiera intentarlo.

Pero una sonrisa algo tenebrosa surca sus labios, al pensar en que alguien dañara a Nero. Ya sea física o emocional.

Esa línea de pensamiento mando un escalofrió a cierta peli naranja en Fortuna y a la actual cita del peliblanco.

Trish salió de sus pensamientos, dándose cuenta que aun miraba al animal-Ven! Gatita, gatita!~- empezó a llamar la rubia, observando como los pelos de la felina se erizaban y hacia el sonido característico de los gatos, cuando algo no les gustaba.- Vamos, solo me harás compañía en una pequeña excursión- menciono observando como la felina empezaba a correr en dirección contraria a ella- Oh, bueno… seré solo yo entonces- comento a nadie en particular, mientras empezaba a dirigirse a la habitación que compartía con Nero, con la intención de cambiarse de vestimenta y salir a su pequeña "excursión".


Iglesia abandonada

-Oye… para de hacer eso… que me estas mareando- decía la pequeña Mitelt, viendo como su superior caminaba de un lado a otro con un rostro complicado y nervioso- Raynare… en serio… basta!- dijo, parándose de la banca en la que estaba y deteniendo la repetitiva vuelta de la nombrada Raynare.

-Por qué tan alterada?- pregunto Dohnaseek, mientras Kalawarner aparecía a su lado.

-Creo que es por su cita con el muchacho… aunque tienes razón, no le veo sentido a su pequeño problema de nervios- comento la mujer de pelos azul marino- Si no vas ahora, perderás tu cita con el chico- dijo Kalawarner, llamando la atención de la pelinegra.

-Ese es el problema, no hable con Nero-kun sobre la hora de encuentro… ni siquiera le di, un número de teléfono al cual pueda comunicarse conmigo- menciono la pelinegra, mientras se mordía el pulgar.

Los demás caídos en el lugar, levantaron una ceja ante el sufijo "Kun" pero lo pasaron a segundo plano.

-Al menos, le diste un indicio de la hora que llegarían a encontrarse, no?- menciono Dohnaseek, mientras se acomodaba el sombrero.

-Si… le dije al medio día- menciono la pelinegra, mientras miraba como Mitelt negaba divertida.

-Pues será mejor que te marches ahora- menciono la rubia, mientras golpeaba su muñeca, simulando tener un reloj-Se puede considerar medio día desde las once hasta la una- comento sonriendo- si tu cita, piensa de esa manera ya debe estar esperándote en donde se supone, se verían- finalizo.

-Y… ahora que ho…- Raynare no termino su oración, al ver que Dohnaseek empezó a empujarla para que se retire- O-oye!-

-Son las once y cuarto, será mejor que te apresures- menciono el uno caído masculino entre ellos, con una leve sonrisa.

Al escuchar la hora, Raynare salió del lugar rápidamente utilizando sus alas.

-Quien lo diría?- dijo Mitelt, recibiendo la mirada de sus compañeros- Al parecer, esto puede ir más allá de una simple curiosidad de parte Raynare- finalizo.

-Tú crees?- pregunto Dohnaseek con una ceja levantada, mientras esta vez era Kalawarner quien afirmaba- Solo queda esperar, a ver cómo va todo- comento.

-Así es… aunque el único problema que queda, es que, el muchacho es humano- menciono Kalawarner-Y tendrá que matarlo al final del día… pobre de Raynare, siente algo por alguien y tiene que asesinarlo- comento tristeza fingida.

-Pero para ser un humano… es alguien que está lleno de incógnitas- menciono Mitelt, recordando que no había encontrado ningún tipo de información sobre Nero- Quieren ir a ver cómo le va?- pregunto la más pequeña.

Kalawarner sonrió, mientras Dohnaseek negaba ocultando sus ojos con la sombra de su sombrero.

-Vamos!- dijo la peli azul, extendiendo sus alas y retirándose del lugar junto a la pequeña rubia.

El caído con gabardina, miraba tranquilamente como sus compañeras se retiraban a espiar a Raynare.

-Mejor voy a ver el deposito que echaron anoche- se dijo a si mismo Dohnaseek, mientras se retiraba a paso tranquilo de la iglesia.


En frente del centro comercial de Kuoh

El peliblanco, se encontraba recostado por el barrote de un cartel de parada de taxi. Su rostro aburrido, mirando el pavimento húmedo por la lluvia que había parado hace una hora atrás, pensando en su cita.

Hacia varios minutos que Nero esperaba a Yuuma, maldiciéndose internamente al no haber previsto el detalle de la hora de encuentro, al quedar en una cita prácticamente de manera inconsciente.

No es que no lo deseara, a pesar de que era, para ver como actuaba la ángel caído y ver más por la misión que Azazel le había encomendado, Nero se encontraba internamente feliz por la salida.

Yuuma Amano era hermosa a los ojos de Nero y más con esa actitud tímida que mostraba la caído. Pero al no saber cómo socializar correctamente con las mujeres a su alrededor, sin importar si era o no una raza sobrenatural, organizo de manera vaga la cita, más por su inexperiencia que por su nerviosismo.

Tal y como dijo Trish… era débil ante el encanto innato de las mujeres, aunque claro, mientras esta no sea una enemiga.

-Nero-kun!- la voz de Yuuma, quita de sus pensamientos al peliblanco que da media vuelta para mirar a la propietaria de aquella voz.

Vestida con una blusa lila y sobre la misma un bolero del mismo color, una falda blanca que le llegaba hasta las rodillas y zapatos a juego. En uno de sus hombros, colgaba un pequeño bolso.

Al verla, Nero no pudo evitar pensar que se veía hermosa.

-U-Umm N-Nero-kun- llamo la atención Yuuma que tenía levemente las mejillas sonrosadas, mientras apretaba un poco su falda-M-me veo mal?- pregunto, al sentir la mirada de su cita.

-N-No… te vez hermosa- dijo el peliblanco, desviando la mirada mientras se rascaba la mejilla con un dedo, al darse cuenta en como miraba a la pelinegra- Perdón si te incomode- dijo apenado.

-No importa- murmuro sonrojada la caído, al tomar en cuenta el halago del peliblanco.

-Mejor empezamos con nuestra cita, que dices?- dijo el peliblanco, mientras le daba el brazo a la caído que se aferró a él con una sonrisa.

A pesar de que literalmente era su primera cita, las enseñanzas de Credo para comportarse en varias situaciones salía a flote. Y para su suerte, una de ellas era cómo comportarse en una cita.

Yuuma miro de reojo tras suyo, antes de fruncir levemente el entrecejo-(Por favor no arruinen esto mucho más, suficiente con que tenga que matarlo)-pensó con un deje de pena al final.

Mientras tanto a unos metros de altura, ocultas por las edificaciones, se encontraban Mitelt y Kalawarner, espiando la cita de su compañera.


En otra parte de la ciudad

Con Trish

-Cuantas ganas de matar a alguien tengo- murmuro Trish a nadie en particular, mientras seguía un camino incierto.

Vestida con su traje de cuero habitual, el único detalle nuevo que portaba era la cartera de medio tamaño que tenía consigo.

No tenía un lugar concreto a donde ir, ya que no sabía dónde se había metido el peliblanco la noche anterior. Por lo que simplemente salió a recorrer, viendo que todo en la ciudad se mantuviera en orden.

Quería asegurarse de que Nero no había cometido ninguna estupidez, o en el peor caso, haber destruido algo. Después de todo, Nero tiene las mismas tendencias destructivas de Dante, ya sea de manera inconsciente o intencional.

No sabía que buscar realmente y las ganas de ir a espiar la cita del peliblanco, parecía adentrarse más y más en sus pensamientos.

-Respeta eso Trish! Tú no eres así, Nerito no hará nada que afecte nuestra relación-se decía a sí misma.

Poco sabia de la suerte que el peliblanco empezaría a tener. Tal vez después de años de momentos trágicos, tristes y problemáticos, al fin tendría un tiempo que si bien, no terminaría en lo problemático, al menos tendría algo de felicidad en ellos.

-Oye ya te enteraste?- una voz infantil atrajo levemente la curiosidad de la rubia, que mirando a su derecha observa a un niño de unos siete u ocho años sentado en su bicicleta y con una mochila deportiva- Una estructura cayo con la tormenta de la madrugada, Otou-san dice que eso era imposible ya que el lugar aún era bastante resistente- comentaba el pequeño, teniendo ahora la completa atención de Trish.

-Sí, Okaa-san me dijo lo mismo, que tal vez estaban probando algún tipo de explosivo- menciono otro infante de la misma edad del primero, también montado en una bici y este llevando un estuche de violín en su espalda- y no solo eso, escuche decir a Okaa-san a una de sus amigas, que encontraron unas manchas de sangre en el lugar- comentaba en un susurro que aun así, la rubia logro escuchar.

-Genial!~- dijeron ambos niños al mismo tiempo, pensando en el suceso que habían escuchado.

-Pequeños- dijo Trish acercándose a ambos niños, que dirigieron su atención a la rubia.

Ambos al observar a Trish, a pesar de ser pequeños se sonrojaron de sobremanera. Después de todo su traje de cuero característico, realmente la dejaba hermosa.

-S-Si?- pregunto tímidamente uno de ellos, mientras ambos niños desviaban la mirada sonrojados.

Trish sonrió un poco por la forma de actuar de los pequeños- Me podrían decir de qué lugar están hablando?- pregunto.

-P-Pues es un edificio, c-cerca del observatorio de Kuoh. Eso escuche de Otou-san- menciono el chico con la mochila deportiva.

-E-Está a unas cuadras de aquí, Señorita - menciono el otro niño, mientras señalaba una dirección.

-Ya veo… gracia por su ayuda pequeños- se despidió la rubia sonriéndoles y despeinando a ambos niños.

Ambos simplemente miraron a Trish desaparecer en la calle siguiente, mientras tenían una sonrisa boba en el rostro


En la residencia Ángelo - Habitación de Nero

Como Trish se encontraba fuera de la residencia, en la cama del peliblanco, cierta pelinegra con rasgos gatunos se encontraba acurrucada, mientras se abrazaba a la almohada de Nero.

-Es tan cálido-Nya~- mencionaba la pelinegra, mientras restregaba más su cuerpo en la almohada.

La noche que había pasado con el peliblanco, gracias a sus habilidades pudo sentirlo con mayor claridad.

El peliblanco poseía dos auras, una humana y otra demoniaca, un aura cálida y la otra, completamente fría. Tal como lo había sentido en el deposito abandonado. Pero se asombró bastante al sentirlo de cerca.

El brazo derecho del peliblanco, era aquella que contenía el aura completamente demoniaca y fría, eso era obvio por la forma de la misma. Pero se sorprendió al sentir como esta se volvía cálida al entrar en contacto con el brazo, sintiendo una extraña sensación de protección.

Pero también sintió un pequeño detalle gracias a su habilidad.

-Aunque no sentí aquella energía sacra nuevamente, si pude sentir mucho dolor en su aura-Nya~- dijo, mientras recostaba su cabeza en la almohada que Nero había utilizado- creo que me quedare con él un tiempo-nya~- decía mientras bostezaba-Tal vez se vuelva interesante-nya~- comento.

No sentía el aura de la rubia cerca, por lo que no tenía problemas para dormir en su forma "Humana".


Club de investigación de lo Oculto.

Rias y Akeno, ambas "Onee-samas" de la academia se encontraban mirando repetidas veces la información de cierto peliblanco.

Al ver las forma de actuar de Alria y las expresiones que había mostrado Grayfia, rebuscaban en la información obtenida algo que hubiesen saltado por alto.

Ya estaban seguras de que la información que habían obtenido, se trataba de la misma persona que estaban investigando. Pero necesitaban un seguro más, para confirmar al cien todo eso.

Necesitaban una pieza que uniera la información dada por Grayfia y la información que ellas tenían.

Y esa información era descubrir quiénes eran los familiares de Nero.

No podían preguntarle aquello a Grayfia, sabían que esta vez no contestaría por el gran respeto y cariño que demostró tener hacia Nero. Eso y que sabían, que la pequeña información que dio la Maid estaba incompleta. Ya que al referirse hacia Nero con el apellido "Ángelo", le salía algo forzado y no con naturalidad.

Y Rias al ser bastante perspicaz en muchas cosas, dedujo rápidamente que el apellido "Ángelo" era falso.

-(Pero porque?)- se preguntaba la pelirroja mentalmente-(Que ganaría cambiando su apellido?)- seguía preguntándose, mientras se sentaba en su escritorio.

/Toc/Toc/Toc/

El sonido de la puerta siendo golpeada, atrae la atención de ambas jóvenes, siendo Akeno quien va en respuesta.

Abriendo la puerta, dos pelinegras entran en el cuarto, una más alta que la otra y ambas llevando lentes de cristal.

Una de ellas es la presidenta del Consejo Estudiantil y heredera de una de las casas demoniacas. Sona Sitri, conocida como Sona Shitori en la academia. De cabello corto hasta el cuello, con ojos color lila adornando su rostro serio pero de facciones suaves. Debía medir los 1.60 de altura si no era un poco más.

La otra era la más alta, de unos 1.70 de altura. Su pelo negro llegaba hasta por debajo de la espalda, mientras que tenía un flequillo abierto cayendo por el frente, dejando ver su suave pero estoico rostro. De ojos heterocromos, con un ojo color violeta en el izquierdo y el derecho de un color castaño claro. Ella era Tsubaki Shinra, Vice-presidenta del Consejo Estudiantil y 'Reina' de Sona Sitri.

Llevaba el uniforme femenino de la academia Kuoh, que resaltaba perfectamente su figura que estaba casi a la par de Rias y Akeno.

-Sona?- dijo con algo de confusión la pelirroja, que dejo los documentos que tenía en su mano y puso su atención en su amiga de la infancia.

-Veo que estas algo ocupada, Rias- dijo la peli negra Sitri, mientras se acomodaba los lentes y procedía a acercarse al escritorio en la cual la heredera Gremory se encontraba sentada-Tsubaki- llamo Sona mientras la mujer de ojos heterocromos le pasaba una carpeta-No te preocupes Rias, no estaré mucho tiempo, solo vengo a entregarte esto- menciono.

-Eso que es?- pregunto Rias con curiosidad, mientras Akeno se acercaba mirando la carpeta en el mismo estado que su 'Rey'.

-Pues, es la información que logre recolectar del chico que me pediste- menciono Sona poniendo la carpeta sobre el escritorio de Rias, antes de pararse rectamente y cruzarse de brazos- Fue bastante difícil conseguir información sobre Nero, pero eso no es lo importante ahora- comentaba- Mira Rias, no sé qué planeas hacer con él, pero como tu amiga te pediré que tengas cuidado- dijo mientras se daba media vuelta y se acercaba a la salida del lugar, Tsubaki que estaba a su lado, se adelantaba un poco y le abría la puerta- Él es alguien de cuidado y sería mejor dejarlo así como esta, si vino a nuestro territorio ha de ser por algo y sugiero no meternos en su camino, no quiero arriesgar las vidas de mi sequito por la simple curiosidad que tienes hacia su persona- menciono.

-A que te refieres Sona?- pregunto Rias, parándose de donde estaba y poniendo una mano sobre la carpeta que su amiga le había dado.

-Nero- nombro seriamente la Sitri mientras quedaba bajo el marco de la entrada- Es una persona que está relacionada con un cuento para los pequeños niños del inframundo- menciono con un tono que resaltaba lo inverosímil que sonaba, haciendo que el rostro de la pelirroja adquiriera un expresión difícil de leer por la gran confusión que tenía en ese momento- En un principio me costó encontrar información sobre él- dijo adquiriendo un leve tinte carmín en las mejillas de su rostro avergonzado- Rias, por favor no hagas una estupidez con él- pidió Sona-el lunes veré para reunirme con él en el salón del consejo y tratar los puntos de su estadía en nuestro territorio, no queremos a alguien de su nivel como enemigo- menciono con la intención de retirarse.

-Sona- llamo la pelirroja adquiriendo la atención de la mencionada- Porque estas tan nerviosa, al hablar sobre Nero? Es más… porque lo tratas como si fuera peligroso, no lo entiendo… es solo un humano- menciono Rias-(Que convivio con una demonio)- pensó con algo de gracia, recordando que Grayfia había vivido cuidándolo en parte de su infancia, según la información que tenía.

-Lee la información de la carpeta que te di y lo entenderás Rias- finalizo la conversación la heredera Sitri- Tsubaki vámonos-ordeno, recibiendo el asentimiento de su 'Reina'.

Rias y Akeno miraron en silencio, como Sona y Tsubaki se retiraban.

Pasando su vista en la carpeta que la heredera Sitri había dejado, Rias no pierde tiempo y lo abre con la intención de leerlo.

En la primera hoja, su mirar se amplía en sorpresa, mientras con asombro leía el nombre del documento. Antes de pasar a las siguientes páginas.

-Personaje de un cuento… Sona esto se queda corto- murmuro la pelirroja, mientras continuaba leyendo.

-Sparda?-pregunto la 'Reina' de Rias al no saber sobre el tema.

-Es un cuento para niños del inframundo- menciono la pelirroja- Un demonio que se revelo contra su propia raza, para defender a los humanos- decía Rias mientras seguía leyendo la información- es una historia donde los demonios son seres sin corazón, donde existían antes de la aparición de el de arriba-comento recibiendo un pequeño cosquilleo en la cabeza- y los primeros cuatro Maous y los setenta y dos pilares- mencionaba con tranquilidad- y según la información, Nero puede estar relacionado con aquel cuento… pero es imposible, digo… Sparda es eso… un cuento, no hay manera de probar que la información que recibió Sona sea real, claramente la engañaron- comento la pelirroja.

-No parece ser así… mira las firmas Rias, ella no crearía información falsa… no con su estatus en el inframundo- comento Akeno, mientras se fijaba en la firma y el sello que aparecía en la parte inferior de cada hoja.

Rias miro lo que Akeno señalaba, antes de dejar caer con pesadez su cabeza sobre el escritorio- Llama a Onii-sama, tengo que preguntarle si esto es verdad- ordeno.

-No estaríamos interrumpiendo su trabajo como Maou?- pregunto la pelinegra mientras se posicionaba correctamente.

-Si lo estaríamos haciendo, pero conociéndolo tomara cualquier oportunidad para dejar su trabajo- menciono Rias antes de escuchar la pequeña risa de Akeno.

-En especial si se trata de su querida Ria-tan! Ufufufufu olvide ese detalle- menciono la pelinegra retirándose del lugar tranquilamente, mientras Rias levanto la cabeza mirando con un sonrojo a su 'Reina'.

-Espero no sea mala idea lo que estoy a punto de hacer- se dijo la pelirroja, mientras ocultaba su rostro con sus brazos sobre el escritorio- Al menos si es verdad… ya tengo a un candidato para mi campeón-


Con Sona y Tsubaki

Ambas pelinegras se retiraban a paso tranquilo del viejo edificio. El rostro serio y pensativo de Sona daba a entender perfectamente, que estaba calculando algo.

-Tsubaki dime, crees que hice lo correcto en darle la información a Rias?- pregunto con duda la heredera Sitri.

-No podría asegurar su decisión Sona-sama- empezó la pelinegra de ojos heterocromos- pero personalmente… fue mala idea- menciono con sinceridad.

En ese momento Sona se quita los lentes y empieza a masajearse el puente de la nariz, mientras fruncía levemente el ceño-También pienso lo mismo- dijo mientras se volvía a poner los lentes- aunque ya es tarde para ir y evitar que Rias lea el documento- menciono.

-Pero es enserio lo que hará con Nero-san?- pregunto Tsubaki, mientras miraba a su 'Rey' con algo de duda.

-Es lo único bueno que se me ocurre Tsubaki, buscar una pelea contra un descendiente de Sparda sería una perdida por donde se vea- menciono Sona- además tu misma leíste el reporte que Onee-sama nos otorgó, tenemos a alguien de la categoría 'Suprema' entre nosotros-comento- y solo los Maou o Reyes dragones podrían llegar a vencerlo- informo mientras suspiraba levemente- lo peor de todo es que Nero no está solo, también esta esté otro hombre de nombre Dante y Onee-sama dice que está a la par con un Súper Demonio y que es cuestión de tiempo para que Nero lo alcance- comento.

-Entiendo, pero… como es que conseguiste la información de Leviathan-sama?- pregunto la pelinegra de ojos heterocromos.

Ante la cuestión, un leve tinte carmín tiñe las mejillas de Sona, que empezaba a adquirir un rostro avergonzado.

-Nada de otro mundo Tsubaki- contesto Sona de manera rápida, pero entendible.

Shinra sonrió un poco conociendo la actitud de la hermana de Sona, pensando en las posibles condiciones para adquirir aquella información sobre Nero.

Ella vio cómo su 'Rey' había empezado a buscar la información del peliblanco, en un principio no le había dado tanta importancia, pero al ver que Nero Ángelo era un completo misterio y la información que recopilaba era escasa, empezó a tomarlo como un reto.

Sona al tomar como un reto el buscar sobre Nero y su identidad, empezó a usar sus contactos del mundo sobrenatural sin conseguir nada. Le tomo varios días de cálculo y de preparación mental para utilizar el contacto que era solo para casos extremos.

Serafall Leviathan, anteriormente Sitri, es una de las actuales Reyes Demonios y la hermana mayor de Sona.

Después de un largo momento en donde nunca dirá que hizo con su hermana, obtuvo un grata sorpresa sobre la información de Nero.

Información que en estos momentos poseía Rias Gremory, y está consciente que el haber dejado esa información en manos de su amiga, podría causar varios problemas. No solo para ella, sino también para molestia del involucrado.

-Empiezo a sentir pena, por lo que le espera a Nero-san- dijo Sona mientras seguía su camino hacia el salón del Consejo, siendo acompañada por Tsubaki.


Ruinas del Depósito abandonado

La diablesa rubia iba llegando al lugar, observando el terreno devastado y con un perímetro de cintas de policía.

Mirando con cuidado logra observar las manchas de sangre que aquellos chamacos habían mencionado. Manchas que se encontraban en algunos de los grandes escombros.

Pasando del perímetro, empieza mirar todo el daño con mayor detalle, pensando en cómo habría sido el derrumbe y buscando algún indicio de que Nero haya sido el precursor de dicho evento.

En silencio removía algunas de las grandes piedras y algún que otro barril que se encontraban abollados por recibir el impacto de los escombros.

Después de varios minutos, logro dar con lo que buscaba. Una de las vendas que utilizaba el peliblanco para ocultar su Devil Bringer.

Agachándose para agarrar la venda, Trish deja su bolso en el suelo, mientras tomaba la tela medica con cuidado.

-Nero- murmuro Trish apretando la venda, antes de escuchar unos pasos tras ella.

-Y pensar que esto fue provocado- dijo una voz a espalda de la Rubia- No sabría decirte que fue lo que devasto este lugar… aunque no había mucho para destruir, era un lugar abandonado al fin y al cabo- menciono aquella voz masculina- Perdone mi falta de educación… mi nombre es Dohnaseek y el de usted hermosa dama?- se presentó el hombre.

Trish ni siquiera dio vuelta para observar al hombre que tenía detrás, pero observando como el color del cielo cambiaba y plumas negras caían, fue pista suficiente para saber que estaba dentro de una barrera y la persona que tenía detrás era un ángel caído.

-Alguien a quien le gusta el silencio por lo que veo- comento el pelinegro con sombrero, antes de mirar a su alrededor-Fue un accidente? O provocado? No sabría decirte- seguía hablando el hombre, mientras Trish metía sus manos dentro de su bolso- Pero de algo si estoy seguro y es que usted… es una Demonio!- exclamo.

En un movimiento rápido, la rubia se mueve del lugar esquivando una lanza de luz mientras llevaba consigo su bolso.

-(Esto es bastante molesto)- Pensó Trish esquivando tranquilamente las lanzas de luz que impactaban cerca de ella.

Continuando con sus pequeños esquivos, la rubia evadía las lanzas aun dándole la espalda al hombre, mientras lentamente se acercaba al mismo.

-Al parecer eres bastante hábil- dijo el hombre, mientras esta vez la lanza que creaba tenía un extraño sonido a la de una mecha siendo encendida. Pero ni siquiera pudo lanzarlo, al tener la punta de un arma de fuego frente a su rostro- En que momento?- dijo sorprendido, al ver la velocidad en la que la rubia se había movido.

Chasqueando la lengua con algo de molestia, Trish mira al hombre que tenía en frente- Sabes, hay momentos en la que una mujer quiere estar sola, Señor Caído- menciono mientras sus manos desprendía leves rayos y estas pasaran por todo el cañón del arma, antes de que una idea pase por su mente- Tal vez puedas serme útil- dijo mientras posicionaba el cañón del arma muy cerca del ojo de Dohnaseek- siendo un caído tal vez sepas algo de las muertes que suceden en el lugar- comento-Dime, tienes algo que ver con ello?- pregunto.

-Eres bastante interesante señorita y no sé cómo sabes eso, pero no tengo intenciones de ser su fuente de información!- exclamo haciendo impactar su lanza contra el suelo, mientras esta explotaba y una estela de humo se levantaba.

Aprovechando su pequeña distracción, el caído extiende sus alas levantando vuelo y despejando el polvo levemente.

Trish al ver que el llamado Dohnaseek intentaba escapar, reacciono rápidamente y jalo del gatillo.

/Bang!/

Y el sonido del arma siendo disparada se escuchó, acompañado por el sonido de un relámpago.

-Maldita!- exclamo Dohnaseek al sentir un dolor punzante en la pierna, pero no detuvo su vuelo escapando rápidamente del lugar.

Trish apunta su arma al caído, pero lo retracta mientras desaparecía la intención de dispararlo, observando como pequeñas gotas de sangre caían del pelinegro con sombrero.

-Bien pajarito, nos volveremos a ver- dijo con algo de burla mientras empezaba a seguir el rastro de sangre que Dohnaseek dejaba. Agarrando su bolso, Trish vuelve a guardar sus pistolas- Espero que Nerito esté bien- se dijo a sí misma.

El resplandeciente sol empezaba a caer nuevamente, mientras se acercaba lentamente al límite del horizonte, señalando que el final del día se acercaba.


Con Nero en su cita

Peliblanco y pelinegra iban caminando tranquilamente por el parque de la ciudad, observando como el cielo empezaba a teñirse de un color naranja.

Ambos habían recorrido el centro comercial a toda su anchura. Aunque empezaron por el patio de comidas por el hambre que invadió a ambos.

Después de ello, fueron recorriendo el lugar. Pasando por el centro de recreación, distintas tiendas de ropa y curioseando en diversos lugares.

Aunque para extrañeza de la pelinegra, cuando Nero probaba los atuendos que ella elegía para él, este no se quitaba el guante y podría jurar que veía vendas debajo de la misma.

Esa era una curiosidad que golpeaba constantemente su mente, pero no interfería en el poder divertirse con el peliblanco. Además de que le parecía algo adorable el ver como a pesar del trato que le daba, solía mostrar algo de su inexperiencia sobre lo que a citas se refería.

Mirando su mano derecha, observa la pulsera de plata que Nero le había comprado, teniendo el detalle de algunas plumas en ella. Al ver ese pequeño detalle, no puede evitar sonreír un poco.

Mientras tanto, Nero tenía sus propios pensamientos sobre lo referente a una "Cita". Si bien estuvo al tanto de las acciones de la pelinegra, ya que no olvidaba o hacía de lado el dato de que era una ángel caído. No negaría que lo paso bastante bien, pero el hacer aquellas cosas como una persona normal, le era bastante extraño.

Ya sea por la costumbre de estar cazando demonios a cada rato, o porque en su vida no pudo hacer algo que se considere normal.

Girando la cabeza para mirar a su acompañante, Nero logra observar que Yuuma tenía puesta su vista en su mano enguantada, suspirando internamente al ver que inevitablemente llegarían a dicho punto.

Pero esperaría a que ella empezara el tema- Umm… Nero-kun!- y el peliblanco no tuvo que esperar mucho.

-Si?- pregunto el portador de Red Queen, mientras volvía su vista al frente, observando la fuente que ahora tenía delante.

Yuuma entonces se detuvo, mientras mantenía su vista en la mano derecha del peliblanco- E-etto, desde que empezamos la cita- decía la pelinegra, mientras juntabas sus manos y jugaba con sus dedos de manera tímida- me preguntaba… el… porque siempre tienes un guante?- dijo señalando el brazo derecho del peliblanco, que solo sonrió como si esperara aquella pregunta, sonrojando un poco a la pelinegra.

-Pues, sirve para ocultarlo- menciono con tranquilidad el peliblanco, obteniendo solo mas curiosidad de parte de la caído.

-Porque ocultas tu brazo?- pregunto con un tono bastante inocente la pelinegra, antes de fijarse en el rostro serio del peliblanco- L-lo siento, no f-fue mi inten…- intento disculparse solo para ser detenida por Nero.

-No importa- dijo el peliblanco mirando su brazo, mientras varias cosas pasaban por su mente, una de ellas era su charla con la rubia.

Mirando a la pelinegra nuevamente-Es por miedo- empezó explicando el motivo- a muchos les digo que fue por un accidente, que está gravemente herido y lo oculto por ello… pero esa no es la razón- menciono Nero- la verdadera razón, es por el miedo que siento de lo que podrían decirme o pensar de mí, si ven mi brazo- comento sonriendo.

-Miedo?- se cuestionó la pelinegra con confusión.

-Si… miedo, alguna vez lo has sentido… esa sensación de temer al rechazo?- pregunto el peliblanco sin la intención de esperar respuesta- eso es lo que he sentido desde pequeño- menciono.

-Llevas ocultando tu brazo desde tu niñez?- pregunto algo extrañada y sorprendida la pelinegra- que hay de tus padres? No les parecía extraño el que hagas eso?- cuestiono, antes de ver su error.

-Yo no sé quiénes fueron mis padres, no recuerdo mucho de mi propia niñez… y lo poco que recuerdo llevo teniendo este guante- respondió Nero con tranquilidad- cada vez que intento recordar algo de mi pasado, algo de ellos… solo tengo un increíble dolor de cabeza- menciono.

Nero entonces empezó a explicarle que fue adoptado, que todo lo que recuerda es ser huérfano de padres. Que en su infancia vivió prácticamente recluido de los demás, por tener que ocultar aquel brazo.

Raynare disfrazada de Yuuma Amano, solo podía escuchar la historia de Nero en silencio, pensando en el tipo de vida que habrá llevado. No recibió una respuesta concisa del porque ocultaba su brazo, pero algo era seguro.

Nero nunca llevo una vida normal y eso solo le dejaba un mal sabor de boca, con lo que tenía que hacer después.

-(Kalawarner y Mitelt ya no están siguiéndonos)- pensó la pelinegra, mientras bajaba un poco la cabeza pensando en algo- Nero… te puedo pedir un favor?- pregunto, llamando la atención del peliblanco que asintió en respuesta- Huye- pidió la pelinegra- Vete… lejos de Kuoh- pidió en favor- que ahora estas en peligro, al ser visto conmigo- menciono.

Los ojos del peliblanco simplemente mostraron algo de sorpresa ante las palabras de la pelinegra, ya que esperaba algún intento de asesinato.

-Porque?- pregunto con duda Nero, viendo como su cita se alejaba un poco de él.

El cuerpo de Yuuma empezó a brillar, mientras esta crecía un poco más y las facciones inocentes que poseía desaparecían. El traje de cuero bastante revelador se hizo presente y un par de alas negras se extendieron detrás de ella.

-Mi nombre real es Raynare, y soy una ángel caído… algo que estoy segura tú ya lo sabias- menciono la pelinegra, mientras miraba con algo de tristeza al peliblanco- Al terminar esta "Cita" mi intención era el matarte… pero eso solo sería aportar a más de tu mala suerte no crees?- dijo con algo de ironía.

-Tienes razón, yo sabía que eras una caído- menciono Nero aclarando el primer punto de Raynare- y en realidad… si esperaba a que intentaras matarme- comento, haciendo que la pelinegra le mire con algo de incredulidad.

-Por qué dices eso?- cuestiono con curiosidad la pelinegra, que se cruzó de brazos resaltando inconscientemente sus pechos.

Nero simplemente suspiro y desvió la mirada, en un intento de evitar fijarse en aquel detalle- Creo que después de lo que estás haciendo, es justo que te devuelva el favor- menciono- sé que asesinas gente- comenzó provocando que la pelinegra contenga la respiración de la sorpresa- en especial a aquellos que portan Sacred Gears- finalizo.

-Como sabes eso!- exclamo sorprendida la caído, empezando arrepentirse de su decisión. Cosa que Nero noto, al ver como esta empezaba a posicionarse de manera defensiva.

-No te preocupes, no tengo intenciones de luchar… no después de lo que hiciste- dijo Nero con la intención de calmar el ambiente que había provocado- Ibas a dejarme ir… y eso no hace una asesina a sangre fría- comento- así que me queda una duda… porque matas?-

Raynare no sabía qué hacer en ese momento. Ese humano que tenía en frente, sabia información bastante importante. Podría matarlo, pero ahora ya no estaba tan segura.

-A qué viene esa pregunta? Como es que sabes sobre mi misión aquí?- pregunto con precaución la pelinegra, sin saber que dio una pista al peliblanco.

-(Así que es verdad, ella hace eso porque recibe órdenes, pero de quién? Azazel no puede ser, ya que él es quien me envió)- pensó el peliblanco- Digamos que tengo un amigo, que me pidió investigar sobre ustedes- en ese momento el peliblanco tuvo que moverse a un lado para evitar ser empalado por una lanza de luz- Oye! Estoy siendo sincero contigo, así como tú lo fuiste conmigo- dijo el peliblanco empezando a evadir los ataques de la pelinegra sin problema alguno.

Raynare agarra su lanza con ambas manos, empezando a usarlo como un arma cuerpo a cuerpo.

-En un momento pensé en dejarte vivo, pero veo que fue un error… que me asegura que no eres un enemigo de Azazel-sama- menciono Raynare continuando sus ataques- Ya deja de moverte!- dijo observando como no podía golpear ni una sola vez al peliblanco.

En uno de los ataques de la pelinegra, Nero detiene la lanza con su mano izquierda agarrándolo con firmeza y atrayéndolo hacia él junto con la pelinegra.

En un movimiento rápido Nero pasa una de sus manos bajo el brazo de Raynare, agarrándola de la cintura y apegándola a él.

-Ya cálmate, te dije que no pretendo pelear… yo no soy tu enemigo y tampoco de Azazel… él fue quien me envió- menciono con tranquilidad el peliblanco, logrando su acometido. Calmar a la caído.

-Eh pero cómo? Fueron ordenes de Azazel-sama el buscar a los portadores de Sacred Gear de esta ciudad- Menciono la pelinegra incrédula a lo que escuchaba.

-Eso es mentira- menciono el peliblanco, mientras Raynare pensaba en lo que había dicho Nero.

-Quién eres? Y como conoces a Azazel-Sama?- pregunto Raynare sin mirar al peliblanco.

-No sabría cómo decirte- contesto Nero, soltando a la pelinegra que a pesar de estar libre aún no se separaba del peliblanco.

-Qué quieres de mí?- pregunto nuevamente Raynare.

-Eso es algo que deberemos hablar con más tranquilidad- respondió Nero- ven conmigo y te responderé las preguntas que tengas, tal vez te enteres de varias cosas- menciono separándose un poco de la pelinegra- claro… si tú también contestas algunas de mis preguntas- menciono.

-Porque debería?- refuto la pelinegra frunciendo el ceño levemente.

-Porque es la única opción que te queda, si quieres resolver tus dudas- contrarresto Nero- sé que te preguntas, el cómo sabía que matabas portadores de Sacred Gears, el cómo conozco a Azazel… ven conmigo, y te diré todo- finalizo su propuesta.

-Está bien… pero intenta algo y lo pagaras caro- amenazo la pelinegra con el entrecejo fruncido.

Raynare solo sintió una mano sobre su cabeza y que esta le revolvía el cabello.

-Sí, si… no te preocupes por eso- menciono el peliblanco mientras de sus bolsillos buscaba su teléfono- ahora si me permites, llamare a alguien-

-A quién?- cuestiono con algo de desconfianza Raynare, observando como Nero marcaba el número a llamar.

-No te preocupes por eso- volvió a decir Nero- ya lo conoces- finalizo con una sonrisa.

El tono detrás del teléfono empezó a sonar, antes de que la persona que estaba llamando atendiera.

-Yo! Chico, no creí que me llamaras… necesitas algo?- Pregunto la voz detrás del teléfono.

-No es mucho, solo quisiera saber si podrías ir a casa, hoy en la noche- pidió el peliblanco antes de mirar a Raynare- Es sobre lo que me encomendaste, podremos resolver varias cosas si vienes- menciono.

-Lograste dar con algo? Conseguiste información? Capturaste a alguien?- Pregunto la persona detrás del teléfono que resultaba ser el Gobernador de los Caídos.

-Pues capturar… no es la palabra correcta- menciono Nero observando a la pelinegra que lo miraba con atención- Salí con ella y bueno… accedió voluntariamente a ayudar- dijo con tranquilidad.

-Saliste con ella? Oh! Y después te quejas de que la casa que te di es muy grande… te mueves a pasos agigantados chico, no esperaba una movida tan rápida… menos con una de mis subordinadas- Menciono la voz detrás del teléfono con algo de burla-Quieres llenar espacios, dímelo y te mando a algunas mujeres, a mi secretaria tal vez le guste salir de Grigori... pero tu tendrás que lidiar con la rubia de tu novia vale?- decía con sorna Azazel.

-No es tiempo para tus burlas, podrás venir o no?- pregunto con irritación el peliblanco.

-Sí, sí, sí. Estaré allí- Dio su decisión el contacto del peliblanco- Por el momento dime a quien tienes contigo-

-Raynare- respondió con tranquilidad el peliblanco, mientras la mencionada levantaba una ceja con duda al escuchar su nombre.

-Bien entonces, nos vemos esta noche- Dijo el contacto del peliblanco- Y Nero… no le hagas nada indebido… no aun- Finalizo colgando el teléfono.

-Maldito pervertido- mascullo Nero con algo de irritación- La persona que me dio la misión de investigarte vendrá esta noche, varias de tus dudas se aclararan… por el momento vamos a mi casa- comento con tranquilidad, antes de empezar a marchar hacia su hogar.

Raynare solo asintió, siguiendo al peliblanco solo para ver como este se detenía unos metros adelante.

-Oye… p-podrías cambiar tu vestimenta? Digo, t-te queda bien y todo eso, pero cuando me atacaste no pusiste ninguna barrera y por suerte no hay nadie alrededor, que te viera revelándote como caído y vistiendo eso, pero… no creo que todo el trayecto a mi casa este vacío- menciono el albino algo sonrojado.

Raynare solo miro hacia su cuerpo, observando que su traje de cuero revelaba demasiado y provocaba aquel sonrojo en el peliblanco. Sonriendo con algo de malicia, se acerca al peliblanco con un bamboleo de caderas muy seductor.

-Acaso te molesta?- pregunto lentamente la pelinegra, observando como el peliblanco se sonrojaba de sobremanera. Eso provoco que estallara en carcajadas.

-(Lo hace a propósito)- pensó Nero, mientras se quitaba su gabardina y se lo lanzaba a Raynare- Si no vas a cambiarte, al menos ponte esto en lo que vamos a mi casa- pidió, antes de seguir su camino.

Raynare solo se limitó a ponerse la gabardina y mirar con burla al peliblanco, al descubrir su pequeña debilidad hacia los encantos de una mujer.-(Si Kalawarner lo viera así, lo más probable es que se le insinué a cada rato)- menciono con gracia.

Ambos simplemente continuaron su camino sin darse cuenta que cerca de ellos, una joven de pelos castaños miraba con clara sorpresa e incredulidad. -Ese era Nero?- se dijo en un susurro, antes de correr en dirección contraria al dúo, guardando para sí misma lo que había observado.


Hasta aquí… necesito un psicólogo. Un anti depresivo. Una Red bull… no se.

Realmente, este es el cap con mas borrar y reinicio de escritura que he hecho. Demonios lo he borrado tantas veces que mi papelera de reciclaje ya no tiene espacio para otro documento Word…

Me pregunto el porque estoy corto de inspiración? La respuesta lo busque por todos lados.

Problemas familiares? Todos tenemos problemas familiares, pero siempre logramos salir adelante, solo algunos que no piensan mas haya de sus limites no salen de aquellos problemas.

El fallecimiento de algun familiar que afecte la mentalidad de uno? La ultima persona que murió de mi familia, fue mi bisabuelo… uno que ni siquiera sabia que tenia.

Bloqueo mental? No lo es, ya que la imaginación existe, los diálogos aparecen, las escenas también. Por lo que no… no es eso.

Ganas de escribir? Y fue allí donde me llego la realización.

Me pregunte el porque escribo?.

Me puse a leer mis dos fic pre-preparados. Esta y la de Naruto. (La de Red Death Dragon, esta pausada hasta que logre armar su argumento y línea de tiempo de manera completa, falta poco no os preocupéis) Y me di cuenta de algo.

En esta, estoy siguiendo mi línea de tiempo formada con normalidad. Ósea que, no muchas peleas, por no decir ninguna. Hasta el de los familiares y Raiser. La línea de tiempo que YO! Prepare.

Pero empiezo a recibir PM que me pedían varias cosas. Uno de ellos pidió que insertara a alguien que ni siquiera es del anime HSDXD o del juego DmC! Y lo peor de todo, es que se me paso por la cabeza el aceptar.

Lo mismo me paso con el de Naruto. Cuando lei mi fic, me di cuenta que casi salgo de mi argumento central. Y gracias a que me di cuenta salve mi argumento, en el ultimo cap que subi.

La razón de ello, fue porque me guie en que le gustara a los demás y no a mí!

Miren… no es que me moleste o no interese el recibir sus criticas (Constructivas claro esta!), consejos y que digan que "no les gusto" el cap que escribí con esfuerzo y esmero utilizando nada mas que mi imaginación. Eso es algo que llega. Pero el que a uno no le guste, no significa que a otro tampoco le agrade!

Me di cuenta, que las ganas de escribir empiezan a desaparecer al verlo más como una obligación que a un pasatiempo, un hobby, que puedes compartir con los demás.

Estan los que roban las ideas… Ciertamente a muchos les molesta, a mi no. Porque? Es simple.

Que te roben la idea, que haga las mismas escenas que tu escribiste. Dejalo. Por que en algun momento, incluso aunque es robado, esa poca imaginación que utilizo se le acabara. Ya que no sabra como cambiar escenas, donde la trama es vital para seguir con el argumento.

Si van a robar una trama, al menos carburen y hagan cambios pulcros y fluidos.

Y luego estan los que mandan pedidos (Para explicar mejor, algunos me mandan ideas y consejos... esto no va para aquellos)

Es por eso que voy a tres cosas...

Fanfiction en un lugar donde dejamos volar nuestra imaginación utilizando personajes ya existentes o nuestros propios OC… Incluso podemos hacerle un OoC a un personaje, para darle la actitud que queremos!

Fanfiction es un lugar para compartir ideas a travez de los escritos que mostramos. A travez de las historias que damos. No es nuestra obligación (Escritor y no escritor, lector y no lector) el ponernos a hacer algo porque otro lo dice.

Fanfiction es un lugar, donde escribimos porque nos gusta! Escribimos lo que queremos! Donde el límite es la imaginación que tenemos! Ya sea en las categorías distintas a esta, ya sea un cross… o de un anime, película o un libro en específico.

Si quieres cambiar algo de un fic que no te gusta o la idea del fic te agrado, pero no te gusta como va la trama que aquel escritor va haciendo.

Deja de mandarles PM o poniendo Reviews de que seria mejor tal y tal cosa.

Mandales consejos... pero NO LE MANDES ORDENES.!

Agarra tu lap o cuaderno y empeza a escribir "VOS" la historia o trama que tenes en mente.

No ofusques al escritor con tus pedidos, si quieres ayudar, manda consejos, mas no llenes su inbox con pedidos que lo único que provocaran es una sobrecarga mental en el escritor y en el peor de los casos, lo enoja haciendo que deje un fic atrasado u olvidado.

A mi no me interesa si la historia es de una idea repetitiva, (Como muchos dicen lo de la traición de Rias, o el Naruto abandonado, el de Natsu humillado por la Scarlet, se va, vuelve y se la folla hasta desfallecer)

Yo me fijo en el argumento, en la trama que ponen. Eso es lo que complementa y hace interesante al fic.

No es el Harem, No es el pairing, no es el prota OP que puede patearle el culo hasta a un dios inexistente. No.

Esos detalles aumenta nuestro agrado al fic, pero si no tiene un argumento. Para mi no sirve de nada.

Pero ese no es el punto, que me estoy saliendo.

El punto es que si algo del fic que lees no te gusta, agarra tu lap y escribilo a tu manera. Habra quien diga. "Es un asco", posiblemente digan "Te robaste la idea de tal fulano" por imitar el tema central de otra historia.

Pero siempre habrá quien te de apoyo. A quien le guste.

Pero siempre, antes de siquiera levantar el cap o siquiera subir un fic. Es que este te tiene que gustar a TI MISMO! No puedes levantar un cap que no te gusta o con mucha inseguridad.

Deja a la ansiedad trabajar, esperando a saber que creen los que leen el fic. Pero nunca levantes un fic a la página, si no te gusta a ti primero, guiándote solo por tu inseguridad.

Los comentarios, Los Favs. Los Follows. Los Views. Son partes que pueden aumentar el autoestima de uno, y ayudarlo a escribir con animo un argumento fluido y estable. Pero nada de eso sirve si la historia que se presenta no le gusta al escritor mismo.

Eso me empezó a pasar a mi. Me empezó a preocupar los comentarios de los demás, que mi propia reseña hacia mi propia historia.

Eso ya no va a pasar.

Si les gusto el cap y encuentran algún error, díganmelo. Si no les gusto el cap, Diganmelo.

Si leyeron todo esto hasta aca, tienen mis respetos por leer tooooooodoooooo el rosario que escribi, intentando dejar en claro algunas cosas.

No estoy seguro si se entendió lo que quise decir, pero estoy seguro que por allí se encuentra el mensaje que quiero dar.

Uno de ellos es, que todos estamos invitados a escribir y dar a conocer nuestras ideas. En Fanfiction todos somos familia. Lectores y escritores. Si tienes algunas ideas que dar, dalo como consejo, no como pedido… en este último caso, Compártelo escribiendo tu historia.

No esperes que a todos les guste. Pero recuerda que debe gustarte a ti primero para preocuparte por las criticas de los demas.

Si,si si. Fui aburrido…Ahora a los Reviews….

BlackAuraWolf: Gracias man! See, y se iran revelando mas con el paso del tiempo. Como se vio hoy el descubrimiento entre las herederas Sitri y Gremory sobre la posible verdadera identidad de Nero.

No lo niego los celos de las mujeres son algo que temer, pero eso es lo que las hace mas hermosas no crees?

See, es algo molesto forzar la mente a trabajar. Pero cuando te das cuenta de lo que haces y que lo quieres solucionar, parece que todo vuelve a la normalidad. Por cierto, se que no lo deje allí en tu fic. Pero Gran cap. Si no dejo un review es por que no tengo mucho tiempo. Pero ya lo dejare cuando mi tiempo se estabilize. Hasta la próxima!

: Gracias y aquí tienes el cap. Nos vemos!.

UltronFatalis: Gracias man. Y sobre lo de Grayfia jejeje solo me deje llevar por la emoción de poder cambiar algo de la historia. Nunca me gusto el Sirzechs Y Grayfia jeje. Y beno… solo queda esperar para ver como va cambiando la historia.

Ejemplo uno… Raynare no es una zorra desalmada y sin corazón.

Jajaja Hasta la próxima y aquí tienes el cap.

james anderson: Grax y aquí tienes el cap.

Homicidal Liu: See, puede ser seria, pero toda mujer muestra emociones por lo que aprecia no? Hasta la mas fría, puede ser calida como el verano, con aquel que ama.

Eso me dijeron a mi… y la calidez que recibia era el chanclazo de parte de mi madre y a veces el golpe en el estomago de mi novia tsundere. Que por cierto me hara moco, si llega a leer los reviews… Espero que no lo haga y se salte toda la parte de la nota del autor.

Cerberus es el mas normal… tal vez porque el vivir atado y en soledad lo hizo madurar. Jajaja. Aun no lo viste en su modo lokisho. Jajajaja.

Dante y las chicas iran a otro lado antes de ariibar en japon. Despues de todo aun falta el punto clave del DMC2

Aquí tienes el cap, gracias bro y hasta la próxima.!

Acnologia984: Gracias man y aquí tienes.

888: Gracias~~~~~ y aquí tienes el cap. Nos vemos~~~~~

Gintoki1995: SADAHARU! VEEEEEEE~~~~~

Guest: Grax man… muchas gracias!.

Silverwolf.6678: jeje Gracias viejo y sobre las sacred gears, ya me decidi y Nero no tendrá ni la BG, ni la DD…. Porque? Simple… quiero que crezca en sus poderes normales. Que aumente su estamina y pueda entrar en su modo super, sin la necesidad de un Sacred Gear tipo longino. En especial la de su brazo derecho. Pero eso no significa que no llegara a usar las habilidades de dichosas Sacred Gears… sera algo que mantendré para mas adelante.

Gracias por el halago y aquí tienes el cap. Hasta la próxima.!

Jspabon4001: Okaaa… aquí tienes.

Y eso fueron todos los reviewssssss….

Ya me explaye con anterioridad, ya di a conocer mis molestias y una que otra cosas. Depende de ustedes si querer o no aceptar lo que dije, o querer entender lo que quiero demostrar.}

Asi que sin mas…

Se despide de ustedes, desde su casa, dentro de su calientita cobija y con un chocolate caliente a su lado…

MDRC97 fueraaaaaaaaaaa….

Chau chau…

-Inserte canción final de Hola soy German-

LELELELELEL

Extrañaba poner eso.

P.D.: Los tiempos de mis fic y sus actualizaciones ya me decidi.

Red Death y Un legado legendario, quedan pausados hasta llegar al arco de las excaliburs de este fic.

Luego pasare al de Red Death y los demás quedaran pausados hasta llegar a la etapa de la casa de Takagi.

Y luego hare pausas por fic, hasta terminar el arco de cada uno.

Esa sera la forma de orden que dare… Concentrarme en uno hasta un punto, pasar al otro y hacer lo mismo y asi sucesivamente.

P.D.D.: es el post data mas largo que he hecho… lol.


Inframundo - Castillo de Lucifer - Estudio privado

El lugar amplio, adornado de una manera medieval con tonalidades rojas y doradas. El lugar tenía varias cosas, pero lo que más abundaba eran los libreros. Algunos contenían libros de Historia, otros de Geografía. Alguno de aquellos libros contenía información sobre el trato entre clases de la sociedad demoniaca. Y uno de los estantes, tenía los espacios repletos de libros con cuentos y leyendas. Aunque en aquel estante, alguien con una buena vista se percataría de la ausencia de un libro, por el pequeño hueco que quedaba.

El libro que faltaba estaba en manos de una de las dos personas que se encontraban allí.

Una de ellas era la Rubia que fue a charlar con Rias en el mundo humano. La esposa de Lucifer y 'Reina' del mismo.

El otro era un hombre de tez blanca y de buen parecido, ojos verde agua y con el cabello rojo carmesí. Vestido con una túnica violeta y gris con bordes dorados. Y por debajo de la misma un traje blanco y gris con bordes y cinturón violetas.

Ese hombre portaba el libro faltante en sus manos y ese hombre era Sirzechs Lucifer, actual Maou y el hermano mayor de Rias Gremory.

-Asi que… mi deducción es correcta- menciono el pelirrojo con un toque jovial y alegre- El chico que Grayfia-san cuidaba es el hijo de Virgilio, el hijo de Sparda- menciono- Alria-chan, sabes que podría pedirle que sea el campeón de Ria-tan- dijo de manera animada el pelirrojo.

-Pues eso es lo que Grayfia demostró Sirz-kun,- menciono mientras agarraba el libro que su esposo tenía en manos- En todo el tiempo que conviví con Grayfia, ella nunca mostro emociones… parecía estar rota y vacía… lo único que cambia su semblante, es cuando hablamos sobre el encontrarla en Vie de Marli- comento la rubia- pero anoche, fue diferente- dijo.

-Yo no la culpo por tener esa actitud fría- menciono el Maou- Recuerda que cuando fuimos, el olor a carne putrefacta y muerte inundaba el lugar. Ella se encontraba en el cementerio dejando flores en varias tumbas- dijo recordando el momento que encontraron a la maid de pelos plateados- Ella perdió a muchas personas queridas, eso la obligo a cambiar su personalidad para ocultar sus emociones, en especial al creer que aquel chico estaba muerto- menciono con tranquilidad.

-Lo sé, pero esta vez cuando vio la imagen del muchacho… sus ojos brillaban de manera distinta, no era ese brillo opaco que reflejaba cualquier tipo de estado depresivo o triste… no- mencionaba la rubia mientras abrazaba al Lucifer- el brillo que tenía en los ojos, son los mismos que veo cuando tú me miras Sirz-kun- dijo Alria sonriendo.

-Que hacemos entonces?- pregunto el pelirrojo, mientras tenía un rostro pensativo. Un círculo mágico aparece frente a ambos-Ria-tan!- exclamo Sirzechs al reconocer el circulo privado que había dado a su hermana.

-Lucifer-sama, Alria-sama- saludo Akeno apareciendo en un pequeño holograma.

-Akeno-chan?- dijo con duda la rubia- Que sucede?- pregunto.

-Rias me mando pedir por la asistencia de su hermano, quiere preguntarle algo con urgencia y dice que necesita de él- menciono la pelinegra con respeto.

-Tiene algo que ver con lo que hablamos anoche?- pregunto la rubia, recibiendo el asentimiento afirmativo de la pelinegra- Perfecto, no te preocupes Sirz-kun ira dentro de unas horas- menciono.

Akeno simplemente asintió, mientras su holograma desaparecía.

-Crees que haya dado con el tema de Sparda?- pregunto el pelirrojo, mientras miraba a su esposa.

-Puede que si, como puede que no? Lo descubriremos cuando vayas a ver eso tan importante- menciono la rubia.

-Tienes razón, además de poder descansar del papeleo- menciono el pelirrojo sonriendo- Iré a preparar algunas cosas, quiero ver a alguien más en lo que estoy en el mundo humano- dijo sonriendo enigmáticamente.


En el mundo Humano - Dentro de un avión - Sobre Europa

Sector de primera clase

-Bien entonces, nos vemos esta noche y Nero… no le hagas nada indebido… no aun- decía Azazel mientras colgaba el teléfono- Jeje ese chico, creer que saldría con una de mis subordinadas- menciono.

Azazel se encontraba sentado en uno de los asientos del avión, mientras miraba el bamboleo de las caderas de la azafata que le acababa de atender.

-Y entonces qué? Kit ya tiene amante?- pregunto con sorna otra voz a su lado, que resultaba ser Dante- no me imagino a Trish compartiendo- menciono con algo de burla.

-Yo tampoco, y eso que no tengo la misma cantidad de tiempo conociéndola como tu Dante- menciono el caído- pero ese no es el tema que quiero hablar contigo- comento.

-Tu mandaste la moneda, no? Como conseguiste replicar una de las Arcanas de mi padre, sabes que esto libera un demonio capaz de destruir el mundo- menciono Dante con un tono que intentaba dar miedo.

-La verdadera está en el museo de Dumary… esta es solo una réplica que me costó hacer, por el tipo de material utilizado- menciono el caído mientras se cruzaba de brazos- pero fue la única manera de poder llamar tu atención y hacer que te muevas de América- comento.

-Bueno… en eso tienes razón- dijo el peliblanco antes de que una Pizza se le pusiera en frente suyo, con una copa de helado de fresa a lado de la misma- Gracias linda- dijo Dante guiñándole a la azafata que le había servido el alimento- volviendo al tema… antes de cumplir cualquier petición tuya, tengo que ver que la arcana que mi padre dejo en el Vaticano, aún se encuentra allí… saber que alguien más sabe sobre ellas, mete cualquier tipo de duda a mi persona- dijo el peliblanco.

-No importa… además estas yendo al mismo lugar, donde te iba pedir ir- comento Azazel- aunque no pensé que traerías compañía- murmuro mirando el sector de a lado, observando a dos mujeres que venían con el peliblanco.

Lady y Patty hablaban tranquilamente en un sector aparte.

-Y que es lo que quieres que haga?- pregunto el peliblanco.

-Dentro del vaticano, hay un cuarto subterráneo donde guardan varias cosas- comento Azazel- un cuarto secreto… ya abras escuchado del lugar-menciono.

-Así es… que necesitas de allí?-pregunto con curiosidad Dante.

-Allí dentro, hay una recipiente que contiene la sangre de una persona que tú conoces bien Dante- menciono el caído, antes de adquirir un rostro serio- Necesito que recuperes la sangre de tu hermano- pidió.

-Como consiguieron la sangre de Vergil?- pregunto seriamente el peliblanco de gabardina roja.

-Bueno...- el rostro de Azazel tomo un semblante algo triste, mientras recordaba cómo habían conseguido la sangre de Vergil- Fue antes del incidente de Temen-ni-gru… no preguntes como lo sé, ya que todos los líderes de las facciones estamos enterados sobre ese suceso en especial- menciono- antes de que tu hermano intentara abrir la puerta que tu padre creo… Vergil vivía en Dumary con su familia- menciono.

Dante se atraganto con su pizza al escuchar esa parte-*Cof* Sabia que Vergil vivía con otras personas, no que había formado una familia… jajaja quien lo diría, el emotivo de mi hermano tiene una familia- comentaba con una sonrisa- hace falta que me digas que tiene un hijo- decía con burla y un tono que hacía pensar que aquello era imposible.

-Y es así- contesto Azazel viendo como Dante se volvía a atragantar- dime… cómo crees que se vería el hijo de tu hermano?- pregunto.

-Pelo blanco, ojos celeste, actitud que provocaría burlas constantes de mi parte o al menos alguien con quien me sentiría en familia- menciono Dante mientras volvía a morder su pizza- maldición, no puedo creer a quien estoy describiendo- dijo dándose cuenta de algo.

-Exacto… me sorprende que no lo hayas descubierto antes- menciono el caído con tranquilidad.

-Ese no es el punto ahora, como sabes todo eso? Sobre mi hermano, su familia… su hijo. Como lo sabes?- pregunto Dante terminando completamente la pizza.

-Pues eso es algo que hablaremos cuando tenga más tiempo… por el momento te diré que fue culpa de subordinados míos y de los ángeles, que el Vaticano tiene la sangre de tu hermano- menciono Azazel levantándose del lugar- si puedes recuperarlo, me avisas y vengo por el… a Nero le servirá para desbloquear su verdadero potencial- menciono.

-Vale… aunque no sé por qué dices que le servirá, te lo llevare igual… eso sí, Azazel- llamo el peliblanco- Lastima a Kit… y te llevare la fiesta encima- amenazo.

-No esperaba menos del Hijo de Sparda jajaja- empezó a reír el caído- no te preocupes, esto será como una forma de disculparme por lo que hicieron mis subordinados aquella vez, matar tanta gente inocente… no es algo con lo que me guste cargar- menciono.

Un círculo mágico de color dorado apareció debajo de Azazel, antes de desaparecer.

-Maldición Kit… espero no causes problemas, que tío Dante no estará allí para ayudarte- menciono con algo de burla.


Ciudad de Kuoh - Residencia Ángelo.

El peliblanco se encontraba recostado en el sofá de su hogar, mientras sobre su pecho la gata negra estaba acostada durmiendo.

-Bonita casa- menciono la pelinegra que fue su cita- Como pagaste todo esto?- pregunto sentándose en uno de los sofás libres.

-La persona que vendrá, me dio todo esto, aunque incluso para mi es mucho- menciono el peliblanco, mientras acariciaba con su mano enguantada a la gata sobre su pecho.

-No creas realmente, comparado con los hogares de mis líderes y superiores, esto es pequeño- murmuro Raynare, antes de ver como el peliblanco levantaba el puño derecho con ira. -Estás loco o qué?- pregunto con duda la pelinegra al observar la rara reacción del peliblanco.

-No es eso, es solo que tengo ganas de patearle el trasero a cierta persona- menciono Nero mientras acariciaba a la gata que se levantó ante su reacción- Perdón por eso- dijo acariciándola.

-Nyaaa~- maulló la pequeña gata, mientras se acurrucaba cerca del cuello del peliblanco y ronroneaba.