Ciudad de Kuoh - Residencia Ángelo

En el interior, cierta gata observaba sentada desde el sofá de la sala, a las personas que se hallaban en el lugar.

Observando como un caído mal herido e inconsciente, se encontraba inmovilizado en una de las sillas que se trajo a la sala desde la cocina.

Una castaña sentada en el mismo sofá que ella, y que no podía hacer más que mirar el suelo, con un rostro bastante complicado.

Y la rubia diablesa, que se encontraba en uno de los sofá individuales, mirando con cierto aire de tranquilidad a la castaña.

La gata se encontraba pensando en la ubicación de Nero, ya que el aura que sentía provenir del peliblanco, le agradaba bastante. Pero habiendo escuchado lo que sucedió con la castaña, ya se hacía una idea, por lo que era seguro, que el líder de los Caídos apareciera en la residencia.

No le molestaba, pero temía que el gobernador Azazel le quite su pequeño disfraz y la delatara frente al peliblanco. Ella esperaría el momento indicado para rebelarse frente a Nero, un momento donde no estuviera la "Novia" del peliblanco.

-(Tal vez si lo deja dormir afuera del cuarto otra vez, me presente correctamente, será divertido ver su rostro avergonzado)- eran los pensamientos de la gata negra, recordando que el peliblanco se volvía algo nervioso frente a la mujeres y se avergonzaba cuando estas le coqueteaban o algo por ese estilo-(Ya sé que hacer en ese momento)- seguía pensando-Nyaaaa~- mientras un maullido de gusto salió de ella.

Mientras tanto, Trish seguía observando a la castaña tranquilamente, antes de mirar a la felina negra y entrecerrar los ojos, al sentir la alerta de su cabeza sonar, de que su querido peliblanco se encontraba en peligro ante una posible seducción, de otra mujer.

Negando rápidamente, Trish se deshace de aquellos pensamientos.

-Entonces…- dijo Murayama, atrayendo la atención de la rubia nuevamente- todo los seres de la biblia existen?- pregunto.

-Técnicamente, eso fue lo que te explique hace unos minutos, si- afirmo la rubia, mientras miraba nuevamente a la castaña, observando que la misma miraba el cuerpo inconsciente del caído con un rostro aun complicado. Sonriendo de lado, la rubia se pone de pie antes de dirigirse a la cocina- no te preocupes, tus dudas se aclararan dentro de poco y lo único que quedara serán las decisiones que tomes después- menciono.

Murayama escucho atentamente las palabras de la rubia, pensando en el significado de las mismas.

La puerta abriéndose hace que la castaña se ponga en alerta rápidamente, mientras que la rubia diablesa aparecía en el lugar nuevamente.

-Tardaste un poco en venir, y veo que trajiste a tus subordinados contigo- comento Trish mirando a los recién llegados, aunque le intrigo un poco al ver a cierta monja con ellos, entrando con unas maletas-(Sera que?)- pensó recordando la última charla con el gobernador.

-Pues quise asegurarme de que el crio, mato a los correctos- comento la voz sarcástica y poco seria de Azazel- Hablando de él… donde esta?-

-Aun no llega, fue a deshacerse de los cuerpos- comento con simpleza la rubia- por cierto, ella era el objetivo- menciono Trish, señalando a Murayama que se puso nerviosa al recibir la mirada de Azazel y sus acompañantes.

-Era esa niña Kalawarner?- pregunto el único acompañante hombre de Azazel, mirando con simpleza a la castaña.

-Es la misma aura Dohnaseek, definitivamente es la persona que buscábamos- comento la pequeña rubia caída.

-Lo que dijo Mitelt, es la misma aura, que aquel hombre poseía antes de mandar a Freed a que lo mate- comento Kalawarner, haciendo que el gobernador levantara una ceja.

-Esperen- dijo Azazel, llamando la atención de todos- Me están diciendo, que esa jovencita tiene una Sacred Gear, después de la muerte de un antiguo portador?- pregunto algo incrédulo el gobernador, algo no muy común en su persona.

-Así es Azazel-sama, cuando logramos dar con el primer portador de la Sacred Gear, mandamos a Freed para que lo eliminaran, el rastro sagrado desapareció, pero unos días después, volvió a aparecer y ella posee el mismo rastro- esta vez fue Raynare la que respondió.

-Y saben que Sacred Gear es? O cuál de las Longinos?- pregunto Azazel.

-No Azazel-sama- respondió Raynare- Freed no nos dio ninguna información- menciono.

-Y donde se encuentra este, exorcista?-pregunto el pelinegro de mechones dorados, provocando que el grupo de Raynare empiecen a pensar en una respuesta- Por lo que veo, hay otro traidor más- comento- hablaremos de eso, junto al tema de su castigo- menciono tensando a sus subordinados.

-H-hai- respondieron temerosos los demás caídos.

-Y bien, que harán con ella?- pregunto la rubia diablesa.

-Nada realmente, solo conocernos- dijo sonriendo el gobernador, antes de mirar a la castaña con ojos analíticos-Ya veo… interesante- comento sonriendo el gobernador de manera enigmática- bueno Novia pseudo-homicida, déjame presentarte a mis subordinados, aquellos que fueron los primeros… eh… objetivos- comento con algo de gracia- Ellos son Kalawarner, Mitelt, Dohnaseek y a la que ya conoces y casi matas, Raynare- presento el gobernador.

Los nombrados saludaron con un "Hola", mientras que Raynare mantuvo silencio, recordando cierto momento con la rubia diablesa, en la que incluía balas y un peliblanco.

La única persona que respondió al saludo fue Murayama, aunque esta lo hizo algo temerosa, dándose cuenta de la realidad frente a ella, y percatándose de algo.

-Quien es ella?- pregunto Murayama, mirando a la rubia que empezaba a curar al inmovilizado e inconsciente Loel- Y que está haciendo?- pregunto observando como las manos de la monja brillaban en verde.

Todos miraron a la pequeña Asia, curando al caído traidor, siendo Azazel el único que sonrió ante lo que observaba-(Maldición Michael, si no controlas a los viejos exorcistas a tu mando, seguirán tirando a personas como ella, en manos como las mías… o la de los demonios)- pensó-Déjalo pequeña, no es necesario que lo cures- ordeno el caído.

-P-Pero…- intento refutar la monja, observando como el gobernador negaba- Esta bien- menciono bajando un poco la cabeza.

-Eres demasiado bondadosa, incluso con los que pueden ser tus enemigos- dijo el gobernador mirándola- no creo que el viejo te haya abandonado, a pesar de ser exiliada- menciono, haciendo que la monja le mirara.

-E-Enserio?- pregunto ilusionada la ex monja, mientras juntaba sus manos y los ponía a la altura de su pecho.

-Así lo creo- comento, aunque Azazel sabia la verdad tras sus palabras, lo único que hacia allí era dar ánimos a alguien que creía fervientemente en su "Padre"- Yandere-chan, ella es Asia y será la monja que se quedara con ustedes- menciono el gobernador.

-Ya me hacía de la idea- comento la rubia diablesa, mirando a la rubia santa.

-E-Estoy a su cuidado- dijo Asia haciendo una reverencia.

-No es a mí a quien deberías de decir eso, pero, no hay problemas- menciono sonriendo levemente Trish- Y qué es eso de "Yandere-chan"?- pregunto mirando a Azazel.

-No es de importancia- menciono encogiéndose de hombros el caído gobernador cambiando de tema- Bien, esperamos al crio o empezamos con las explicaciones?- pregunto Azazel, mirando a la castaña.

-Ya sabe sobre las facciones- menciono Trish, dándole a entender que no le había hablado sobre la primera raza de demonios- pero hay preguntas que ella debe hacer, para que se les sea resuelta- comento la rubia diablesa- creo que sería algo bueno que empezaran ahora, conociendo a Nerito, se tomara su tiempo- comento.

-Bien entonces, que quieres saber?- pregunto el caído, sentándose en uno de los sofá, siendo imitado por Asia que se sentó a lado de la gata negra empezando a acariciarla, mientras que los caídos subordinados se paraban detrás de Azazel.

-Me gustaría saber… el… porque me estaban… cazando?- pregunto Murayama pensando sus palabras.

-Pues eso es simple, según la información que tengo de ti, tu eres una usuaria de Sacred Gear, aunque eres una usuaria bastante peculiar- comento el gobernador sonriendo de una extraña manera, mientras miraba a la castaña.

Allí Azazel empezó a explicar todo, mientras Murayama solo se sorprendía más y más por lo que escuchaba. Sobre artefactos creados por Dios, dados a los humanos y que las facciones suelen reclutar humanos para poder utilizar el poder de las Sacred Gears. Aunque ella, tuvo la mala suerte de ser marcada como amenaza y ser cazada. Aunque le explico que él no tenía la intención de cazarla y no dio la orden.

-Pero como dije, tu eres bastante peculiar- comento Azazel manteniendo aquella enigmática sonrisa.

-Por qué Azazel-sama?- se aventuró a preguntar Raynare.

-Antes de continuar, necesito comprobar algo- dijo el Gobernador de los caídos- podrías pararte?- pregunto a la castaña, que acato el pedido y se puso de pie- Ahora quítate las vergüenzas e imita la pose de algún personaje que creas fuerte o sea tu ideal- menciono Azazel.

-P-para que debo hacerlo- con un leve tinte rosa en las mejilla, Murayama miraba extrañada al caído.

-Tu solo hazlo, es la manera más fácil de lograr despertar tu Sacred Gear- dijo Azazel, mientras la castaña algo avergonzada, pensaba en alguna pose, hasta que la imagen de su personaje ideal vino a su cabeza.

Después de unos segundo, Murayama separo un poco las piernas, enderezo su espalda y sus dos manos simulaban sostener unas espadas- Perfecto, ahora levanta tu mano izquierda y di la frase que diría tu personaje ideal, en un momento donde se vea… poderoso- pidió el gobernador.

El sonrojo de la castaña solo aumento, antes de lanzar un suspiro para quitarse los nervios. Apuntando hacia el frente con su mano izquierda, Murayama exclamo con fuerza- BAILEN MIS ESPADAS!-Y un potente brillo ilumino toda la habitación, que después de menguar, Azazel miraba con una gran sonrisa lo que tenía enfrente.

-E-Esa es…- decía incrédula Raynare mirando lo que portaba la castaña.

-La…la…- murmullaban el resto de su equipo con sorpresa.

Asia simplemente miraba con sorpresa el suceso frente a ella, mientras que Trish miraba con algo de asombro, pero prefirió preguntar correctamente- Que es eso?- fue lo que salió de sus labios.

-Eso Yandere-chan, es la Boosted Gear, el guantelete del Emperador Dragón Rojo- contesto Azazel, observando el guantelete que ocupaba todo el brazo de la castaña- Niña, no sabría decirte si estas en una desdicha, o lo considerarías suerte… pero eres la actual Sekyriuutei- menciono, mirando a la aun congelada castaña.

-Q-Q-Que yo que?- pregunto la castaña, aun mirando su brazo izquierdo, observando con detalle aquel guantelete rojo, con los picos dorados y la gema verde sobre el dorso de su mano.

-Que eres la siguiente Sekyriuutei… pero con ese punto resuelto, hay otro que resolver y es el cómo tu posees la Boosted Gear, siendo que Raynare y compañía mataron a su "Antiguo" portador- menciono Azazel.

Todos a excepción de Murayama miraron a Azazel con intriga- Es simple, ante la muerte de un usuario de Sacred Gear, el siguiente portador deberá ser un recién nacido o alguien te lo extraiga y te lo pase… pero como lo obtuviste tú, ya que en ningún momento se hizo algún traspaso hacia tu persona- menciono.

-Que quiere decir Azazel-sama- fue Kalawarner quien pregunto-Acaso… eso es imposible?- pregunto.

-Es así de simple, una Sacred Gear de ese tipo no puede ir a otro usuario que no sea un recién nacido, a no ser que la afinidad de dichoso usuario, sea extremadamente alta y su cuerpo esté preparado para soportar el poder de la Sacred Gear en gran medida- comento dando a entender sus puntos, el gobernador de los caídos.

-Pero… eso no significaría que ella es, una "prodigio" por así decirlo?- pregunto Raynare.

-Prácticamente sí, pero no llega al caso, más bien tiene suerte de poseer una alta afinidad con los dragones… y por su estado físico, que puedo deducir que esta algo entrenada… fue la razón del porque pudo poseer la Boosted Gear a pesar de no haber nacido con él… más bien, el Sacred Gear se anclo directamente a ella, después de la muerte de su antiguo portador- comento el caído mirando el guantelete- y como dije, a pesar de que no podrá usar todo su poder, su estado físico entrenado la ayudo a que pudiera desbloquearlo directamente en su última etapa, donde gran parte de su poder ya se encuentra abierto a su usuario, o me equivoco Sekyriuutei… Ddraig?-

-[Tan deductivo como siempre, Azazel]- la voz surgió del guantelete, mientras la gema brillaba por cada palabra dicha-[Tienes razón con mi actual portadora, no se suponía que yo quedara con ella, pero su alta afinidad con los dragones, atrajo la esencia de la Boosted Gear en la que radico y su estado físico, permitió que me vinculara a ella… el resto es historia]- comento el dragón dentro del guante-[Un placer conocerte, compañera]-

Todos a excepción de Azazel quedaron asombrados al escuchar del guante, aquella gruesa voz.

-I-Igualmente- fue lo poco que articulo la castaña.

El Gobernador de Grigori sonrió más al escuchar la voz de dragón Gales, por lo que miro el brazo izquierdo con atención- Ddraig, tengo un pequeño plan, para hacer más fuerte a tu actual portadora- comento.

-[Suena interesante… que dices compañera? Al ser mi portadora empezaras a atraer poder y muchas veces, no son aliados]- pregunto el dragón Gales.

-E-EH?- fue lo que salió, de los labios de Murayama.


En alguna parte a las afueras de Kuoh

Pasando los límites de Kuoh, saliendo de los caminos para moverse de ciudad en ciudad, uno puede adentrarse a los pequeños bosques que rodean el área.

Dentro de aquellos bosques, un peliblanco caminaba tranquilamente cargando dos cuerpos sobre sus hombros.

Los cadáveres de Vetriel y Zach, ángeles caídos traidores, subordinados de Azazel, pero recibiendo órdenes del Cadre llamado Kokabiel.

El peliblanco buscaba un lugar donde pueda deshacerse de los cadáveres, encontrando un pequeño claro en el lugar.

Observando que las aguas eran algo profundas, lanza el cuerpo de los caídos, que se mantienen flotando en la superficie, para que luego de unos segundos, empezar a hundirse.

Viendo que los cadáveres aún eran visibles a través de las cristalinas aguas, el peliblanco empieza a calcular una manera de taparlos.

Mirando a su alrededor, observa algo que podría servirle. Una roca de gran tamaño, tal vez un poco más grande que él.

Acercándose a la misma, Nero piensa en cómo utilizarla. Hasta que una idea pasa por su mente.

Armándose con Beowulf, se posiciona a lado de la gran roca, respirando tranquilamente.

Cerrando los ojos, empieza a cambiar la posición de su cuerpo, poniendo una de sus palmas sobre la roca, flexiona las rodillas, mientras su otra mano lo cierra formando un puño y lo posiciona a modo de que daría un uppercut.

Intentando recordar las palabras que Dante decía, cuando utilizaba a Beowulf.

Lentamente separo su mano de la gran piedra, para luego abrir los ojos y dar el golpe.

-Rising Dragón!- exclamo Nero golpeando la roca desde la parte más baja y cumpliendo su acometido. Separarla del suelo y lanzarla al aire.

Elevándose con la piedra, el peliblanco sonríe de lado, antes de girar de manera lateral y dar una patada a la gran piedra, lanzándola sobre los cuerpos de Vetriel y Zach.

Nero cayo nuevamente al suelo, observando su trabajo, viendo que la roca parecía haberse formado en medio del claro, ocultando perfectamente los cadáveres que ahora yacían debajo.

Acercándose a la orilla, el peliblanco intenta buscar algún tipo de indicio, de que los cadáveres puedan ser vistos, al no encontrar nada, asiente para sí mismo antes de retirarse.

Desconocido para él, en el reflejo del agua se podía observar claramente a otros dos peliblancos caminando a su lado, uno poseyendo aquella gabardina morada y espadón de doble filo, mientras que el otro poseía una gabardina azul celeste y a Yamato enfundada.


Disclaimer: Devil may cry y High School DxD, no es de mi pertenencia. El derecho de cada uno, a sus respectivos creadores y autores. Este fic lo hice sin ánimo de lucro, solo con el motivo de entretener.


Arco 2: Tras el tiempo perdido, una nueva Familia.


Capítulo 7: Problemas y Razones.

En las afueras de la Residencia Ángelo

El peliblanco iba caminando hacia su hogar, mientras pensaba en los sucesos que había pasado en la semana.

Descubriendo que la misión de investigación era falsa, el ser contratado como carta blanca por Azazel e intentar detener a sus subordinados de cometer un error.

Claro está, que Azazel después le ordeno, el eliminar a los demás caídos, pero eso ya era un por menor.

Extrañamente, el peliblanco se alegraba de su estadía en Kuoh, muchas cosas empezaban a cambiar a su alrededor y muchas cosas cambiaban en sí mismo.

Si era para bien o para mal, no lo sabía, pero había algo que le agradaba en todo eso.

Mirando su mano derecha, que se encontraba oculto por su característico guante y vendas, no le vino ningún tipo de pensamiento acomplejante sobre su brazo, era como si esa duda e inseguridad despareciera lentamente, concentrándose más en su trabajo y alrededor

-Aunque…- Nero llego a un punto muy importante- Na, estoy seguro que los caído asesinados, son los correctos y no son el grupo de Raynare- Si, las costumbres de Dante en lo que a ser "Despreocupado" se refería, se habían pegado a Nero en cierta medida.

Entrando a la residencia, el peliblanco observa como en su sala se encontraba Azazel, Raynare y unos caídos que no conocía, la castaña de nombre Murayama, la ex monja Asia Argento y su novia Trish.

Todos ellos con sus miradas puestas en él, al entrar en el lugar. Incluso la felina de pelos negros.

-…Que?- pregunto el peliblanco al sentir algo pesado, todas las miradas puestas en él.

-No es nada crio, solo esperábamos tu llegada- comento Azazel con una sonrisa burlona.

-Lo que digas, pensé que armarían una fiesta y ya llegaban los invitados- La antigua personalidad de Nero regresaba y eso quito una sonrisa a Trish.

-Nero-san!- saludo Asia con una sonrisa, siendo correspondido por Nero.

-Y bien? Pensé que solo vendrías tu Azazel, no que traerías a todo tu equipo- comento con algo de gracia el peliblanco-Y qué hay del capturado?- pregunto, observando al caído inconsciente.

-No te preocupes por el… y sobre mi equipo, pues quería asegurarme que te encargaste de los correctos, y no los mataste por error- menciono el gobernador.

-No es por sonar arrogante- dijo Dohnaseek, llamando la atención de todos- pero Azazel-sama, enserio cree que este humano puede vencernos?- cuestiono, sacándole una sonrisa al gobernador.

Raynare puso una mano en el hombro de su compañero- Evadió y detuvo los proyectiles de un arma de fuego sobrecargado con energía demoniaca, esos proyectiles iban más rápido que el sonido, eso es más que suficiente para dar a entender que, es más fuerte que nosotros- dijo con un aire de "Mejor cállate".

-(Lo hace sonar como si fuera difícil)- fueron los pensamientos de Nero y Trish. Aunque ellos no sabían que una proeza como esa, era complicado para los tratados clase baja o media, de las facciones.

Azazel solo sonreía con tranquilidad al escuchar a su subordinada hablar- Bueno, ya que el chico está aquí, creo que podremos… continuar con nuestra pequeña reunión- menciono el gobernador.

Nero entonces miro a la castaña, y se acercó para ver cómo se encontraba, percatándose del guantelete que llevaba en su brazo izquierdo.

-Eso que es?- pregunto el peliblanco, mientras señalaba el brazo de la castaña.

-La razón por la cual se encontraban cazándola chico, la Boosted Gear- Contesto Azazel, mientras ponía una de sus manos sobre su mentón, pensando en algo. Nero se percató de la mirada de Azazel y fue más rápido.

-No lo hare- dijo Nero recibiendo la mirada confusa de todos, a excepción de Azazel.

-Oh vamos, una prueba a ver qué sucede- pidió el gobernador- te daré lo que sea si lo haces, convierto a Raynare en tu esclava si lo deseas- menciono sonrojando a la nombrada, pero no negando ante la posible orden de su superior.

Nero se sonrojo ante eso, pero sacudió la cabeza- Mira anciano, no soy tu conejillo de india, el que sepas sobre mis habilidades es algo que aún me intriga, pero no te daré el lujo, de yo ser parte de tus pequeños experimentos- contesto el peliblanco, para mucha decepción de Azazel- Eso solo te hace igual, a las persona de la Orden- menciono con seriedad, mientras cerraba su puño.

Nadie decía una palabra, todos observando como el Gobernador de los Caídos y su "Carta blanca" se observaban seriamente, desprendiendo levemente un aura bastante densa.

Después de unos segundos, que parecieron horas para los espectadores, Nero rompe contacto visual con el gobernador, al sentir como algo se acariciaba por su pierna.

Mirando hacia abajo, Nero se percata de la gata negra que había "adoptado" días atrás, acariciándose a su pierna y ronroneando, calmándolo en el acto.

-Bien, Bien… lo que tú digas chico, pero si algún día lo intentas o quieres hacer algo, llámame- dijo con aburrimiento Azazel, observando como el medio demonio agarraba a la gata y esta se acomodaba alrededor de su cuello.

-Tch- todos escucharon como Kalawarner chasqueaba la lengua- y fue nuevamente Raynare la elegida, para quedarse con el chico- menciono con cierto aire de molestia.

-Que estás diciendo! Me iban a poner de esclava!- exclamo defendiéndose la pelinegra.

-Pero no te negaste, o mostraste disgusto alguno!- Refuto Mitelt, inflando los mofletes y mirando a otro lado con clara molestia.

Azazel miraba algo divertido, al peculiar grupo que debía castigar, mientras el resto tenía una gota en la nuca, ante tan extraño giro de tema.

-Y tú?- dijo con algo de burla el Gobernador, mirando al único hombre del grupo de Raynare.

-Por favor, no me metan en estas cosas, soy un hombre fan de las lol…- Dohnaseek cayó en cuenta de lo que estaba pasando- Olviden lo que decía- pidió amablemente, siendo Azazel y Nero los únicos que le escuchaban.

-No hay problema- dijo Nero pensando en la oración, no completada de Dohnaseek, hasta que miro a Mitelt y recordó una palabra que aprendió en su estadía en Kuoh- Así que te gustan las lolis…- pensó en voz alta el peliblanco.

Todos guardaron silencio, ante la declaración de Nero, siendo Raynare, Kalawarner y Mitelt, quienes miraron al peliblanco y luego posaron su mirada sobre su compañero de equipo.

Azazel sonrió con malicia ante eso, mirando a la rubia vestida de lolita gótica- Al parecer, tú eres su motivo de estar en el grupo- comento con cierta cizaña el gobernador, obteniendo la reacción deseada. El rostro rojo de los involucrados en esa oración.

Raynare y Kalawarner, no pudieron más que empezar a reír, ante lo que escuchaban.

-Al menos Nerito, no es un lolicon- dijo Trish, abrazando al peliblanco por la espalda, haciéndole sentir sus atributos y poniendo su cabeza sobre el hombro del mismo, dejando la cabeza de la minina de pelos negros en medio de ella y Nero.

La felina solo maulló ante la afirmación de la rubia diablesa.

-Pues si mujeres como tu son las que lo acompañan, es más que seguro que no saldrá amante de las lolis- menciono Azazel con cierta gracia, habiendo escuchado la afirmación de Trish.

-Porque hablas en plural?- pregunto la diablesa rubia al caído.

Azazel solo miro a la castaña que se mantenía en silencio al no saber cómo desenvolverse en una situación como esa, luego miro a Asia que tenía un rostro curioso e inocente al no entender lo que sucedía y luego miro a la minina de pelos negros en el cuello del peliblanco.

Cabe decir, que Azazel miraba los pechos de la castaña y la rubia, pensando en que una ya los tenía bastante grande pero iban para más, en especial con el gen de un dragón dentro, mientras que la otra aun los tenía en desarrollo y por el camino que llevaba, serian bastante grande cuando sea una mujer adulta y madura.

Al posar su vista en la felina, simplemente recordó la foto que se le había entregado de la demonio renegada, apodada "Gata negra" O "Hellcat" y cabe destacar, que los atributos que poseía no eran para nada pequeños.

-No más decía- comento Azazel encogiéndose de hombros, aunque se notaba a leguas que evadía el tema, o simplemente quería guardar la respuesta para sí mismo, todo por aquella sonrisa socarrona que poseía.

Trish simplemente entrecerró los ojos con sospecha, pero no dijo nada.

Observando que el tema iba a otro lado, Nero suspiro un poco- Podemos concentrarnos- pidió el peliblanco- Podemos empezar con el verdadero tema o continuar desde donde estaban?- pregunto.

-Solo fue para, apaciguar el ambiente tenso que teníamos antes de tu llegada, pero tienes razón, te pondré al tanto de lo que ya hablamos- menciono Azazel, comenzando a explicarle las cosas a Nero.

Después de varios minutos, termino la explicación.

-Y cómo te sientes al respecto?- pregunto el peliblanco, mirando a la castaña que se sorprendió por la pregunta.

-No sé cómo sentirme… esto… esto es muy acelerado… muy sorpresivo- comento Murayama, mientras miraba su brazo izquierdo.

-Se lo está tomando mejor de lo que uno espera- comento la diablesa rubia con tranquilidad- en momentos así, es donde suelen perder la cabeza, teniendo aires de grandeza o miedo extremo ante lo que tiene a su alrededor… tu solo tienes dudas- menciono mientras Azazel y Nero asentían.

Raynare y su equipo simplemente guardaba silencio.

-Bueno, creo que ya solucionamos sobre su Sacred Gear y ya estas enterado de tu nueva residente- menciono el gobernador, señalando a Asia.

-E-estoy a su cuidado- dijo la bondadosa e inocente rubia, bajando la cabeza a modo de reverencia.

-No es necesario, será un placer- comento amablemente el peliblanco, sintiendo que su "Novia" apretaba el abrazo. Suspiro mentalmente ante los celos de su novia.

Azazel se puso a pensar en varias cosas, antes de suspirar, al acordarse de la propuesta que le ofreció al Dragón- Oye chico- dijo llamando la atención de Nero.

-Que quieres?- pregunto el peliblanco tranquilamente.

-Pues, quisiera pedirte que pongas bajo tu ala, a la nueva poseedora de la Boosted Gear- dijo su pedido el gobernador.

-Eh?- fue lo que dijeron la castaña, la diablesa rubia y el peliblanco, al mismo tiempo.

-Dime, no quieres aprender a defenderte?- cuestiono el caído de más alto rango a Murayama- El chico podría enseñarte varias formas de defenderte, mejorar tu estado físico y tal vez aprendas a usar la espada- comento-No digo tu Sacred Gear, ya que eso solo te podrá enseñar a controlarlo el dragón que llevas dentro- menciono- mis investigaciones sobre la Boosted Gear son muy limitadas- comento.

-Espada?- dijo Murayama con algo de emoción en su voz, al escuchar la mención de dicha arma cuerpo a cuerpo- tengo un club de Kendo en la academia, así que tengo algo de conocimiento sobre espadas- comento la castaña.

-De que tipo?- pregunto Nero mirando a Murayama.

-Pues en la Katana, es en lo que se especializa el Kendo no?- dijo la castaña perdiendo toda timidez, al hablar sobre espadas.

Nero alzo la ceja, con algo de duda al escuchar el leve tono de emoción que ponía al hablar sobre ese tema.

-(Si muestra esa emoción por la charla de la misma, ha de tener potencial)- pensaba el peliblanco, recordando a la pocas mujeres que intentaban ingresar a las filas de la orden de la espada, todas ellas con la misma emoción al hablar sobre aquella arma de corto alcance, por no decir cuerpo a cuerpo.

-Es extraño ver a mujeres hablar de espadas, con la misma emoción que tú, sabes?- cuestiono el peliblanco.

Murayama se sonrojo un poco ante las palabras- Otou-san fue maestro de Kendo, el me enseño los principios y yo los continuo, solía entrenar con él, pero ahora yo continuo el camino que me enseño- menciono la castaña.

-Entonces, practicas la esgrima japonesa en su honor, para enorgullecerlo- comento Trish, escuchando las palabras de la castaña.

-No es eso, en un principio era así, pero con el pasar de los años empecé a tomarle el gusto y actualmente continuo con un entrenamiento continuo y algo ligero, para no perder la practica- menciono Murayama, ante la declaración de Trish.

-Pues entonces, ahora tendrás un entrenamiento más intenso y serio- dijo Azazel, sorprendiendo a la castaña por aquellas palabras, que observo al peliblanco.

Nero miraba seriamente a Azazel, antes de suspirar- Esta bien, la pondré bajo mi ala, pero tú le conseguirás los armamentos necesarios, entendido? Si te digo espadón, cimitarra o daga… cualquier cosa, tú lo consigues- dijo el peliblanco, mirando al gobernador.

-No hay problema- menciono Azazel- le enseñaras como en tu orden?- pregunto.

-Es el único tipo de entrenamiento que conozco sobre armamento de ese tipo- menciono el peliblanco.

-Entonces, ya está decidido… no te preocupes, de las personas que conozco que tienen maestría en la espada, puedo decirte que el chico es uno de los mejores- comento mirando a la castaña.

-E-Esperen, hablan en serio sobre enseñarme a usar distintos tipos de espadas?- dijo algo sorprendida la castaña.

-Así es por lo que veo, vete preparando que tienes nuevo tutor- menciono Trish con cierto aire de desgano.

Azazel sonrió con algo de malicia- quien sabe, tal vez pasen a algo más que una relación maestro, alumna- menciono.

Murayama se sonrojo ante eso, mientras que Nero simplemente se tapaba el rostro para evitar mostrar su vergüenza al pensar en lo que había dicho Azazel.

Mientras tanto, Trish se había retirado a la cocina tatareando una canción, haciendo que a Nero le corra un escalofrío.

-Bien entonces, creo que es hora de retirarnos y llevarnos al traidor para hacerles unas preguntas- comento Dohnaseek, intentando deshacer el ambiente extraño que se había formado.

-Jajaja, si tienen razón lolicon-kun, será mejor irnos a interrogar a nuestro querido incapacitado- menciono Azazel, observando las heridas de Loel, que no habían sido curadas por Asia, aun dejándolo en un estado grave- además tenemos que pensar en el castigo que recibirán!- dijo sonriente el gobernador.

Raynare y compañía solo tragaron duro.

-Bien chico, te dejo a cargo de la Sekyriuutei y de la monja, vale?- menciono el gobernador, mientras Nero asentía. Azazel se acercó al cuerpo mal trecho de Loel, agarrándolo de su traje.

Nero mientras tanto bajo a la gata de su cuello, para luego cargarla y ponerla en el sofá.

-Aun no pensé en un nombre para ti- menciono el peliblanco siendo escuchado por el gobernador.

-Nyaaa~- maulló la felina negra, acomodándose en el sofá, pero mirando al peliblanco.

-Qué te parece… Kuroka?- dijo Azazel con cierta burla, que no fue percibida por Nero, pero si por la felina que se tensó al instante.

-Me gusta- dijo el peliblanco, sin mirar la sonrisa socarrona del gobernador- que dices? Kuroka?- pregunto Nero a su "mascota".

-N-Nyaaa~- un extraño tartamudeo apareció en el maullido de la felina, provocando la risa de Azazel.

-Sinceramente, esto se pondrá mejor y mejor- menciono Azazel sonriente, retirándose con sus subordinados.

Nero no pudo evitar pensar en Dante y en sí mismo, al escuchar las palabras de Azazel, palabras que el cazador de gabardina roja y él utilizaban con sarcasmo, ante un suceso que en realidad, empeoraba para su persona.

-N-Nero-san!- Murayama llamo la atención al peliblanco- P-por favor cuide de mí!- dijo bajando un poco la cabeza.

-No te preocupes, lo hago para que sucesos como el anterior no vuelva a repetirse y puedas defenderte con propiedad- comento el peliblanco, recordando que la castaña casi muere por culpa de los caídos- y quiten los honoríficos, no estoy acostumbrado a que los utilicen con mi nombre- pidió el peliblanco, esta vez a ambas, Murayama y Asia.

-H-Hai- dijeron al mismo tiempo, las chicas.

Murayama volvió a fijar su vista sobre su mano izquierda, observando el guantelete, en la cual aquel dragón yacía dormido actualmente.


Europa - Italia

En algún departamento de la ciudad Vaticano

-Enserio tenías que saltar del avión? Acaso estas mal de la cabeza? Pudiste haber muerto!- exclama la rubia de pelos ondulados.

-Ya mocosa, sabes bien que no muero fácilmente- decía el peliblanco con tranquilidad.

-Por desgracia- acoto la pelinegra mientras se masajeaba el puente de la nariz.

El lugar en sí, era una sala algo amplia, con unos cuantos lujos modernos, a pesar de su diseño anticuado.

El cuarto que se encontraban era la sala, con los muebles básicos que poseería una. Sentadas en los sofás individuales, estaban Lady y Patty, mientras que en el sofá más grande, estaba acostado un aburrido peliblanco, Hijo de Sparda.

En la mesa que se hallaba en el centro, se encontraba el recipiente con el líquido rojo.

En ese momento, Patty se había acercado al recipiente, mirándolo con curiosidad.

-Eso de adentro es sangre?- pregunto la rubia, siendo Lady la que respondió con un asentimiento- de quién?- volvió a cuestionar.

-Eso, ya no sabría responderte- comento la pelinegra, adquiriendo la duda- Oe!, Dante… de quien es la sangre- pregunto.

-Recuerdas a mi gemelo sonriente?- pregunto el peliblanco, mientras la pelinegra ponía un rostro pensativo, que no duro mucho tiempo.

-El que activo la Temen-ni-gru- dijo Lady mientras miraba el recipiente con algo de interés ahora.

-Pues, esto que vez aquí, podría ser una de las razones del porque mi querido hermano, activo aquella torre- menciono Dante, sentándose correctamente y agarrando el recipiente.

"Estupideces Dante, Estupideces… Sin poder no puedes proteger nada, por no hablar de ti mismo"

Aquellas palabras resonaron en la cabeza del peliblanco- Esa es una de las razones, del porque mi hermano se empecino en conseguir el poder de papá- comento.

-Te refieres a Sparda?- inquirió con curiosidad Patty.

-Así es… antes de mi primer encuentro con mi hermano, para después de un año suceda los eventos del Temen-ni-gru… él vivía con su familia- empezó a decir el peliblanco, recordando su charla con el Serafín Michael.

-Tu hermano? Con una familia?- cuestiono totalmente incrédula la pelinegra.

-Yo tampoco lo creería, si no fuera por la persona que me lo dijo… pero el punto es, que la razón de su búsqueda de poder en aquel entonces, era para proteger lo que era importante para él- menciono el peliblanco- Allí pude darme cuenta del porque su necedad por hacerse más fuerte… -

-Y porque entonces?- pregunto la rubia interesada en la historia.

-Pues, el lugar donde mi hermano vivía, fue atacado y casi destruido… donde residía gente que por extraño que parezca… el apreciaba y quería- decía sonriendo con algo de tristeza el peliblanco- resulta ser que si tenía corazón… uno capaz de formar una familia… una familia… que se lo volvieron a arrebatar- finalizo, recordando los eventos que había pasado en su infancia, el ver como su madre era asesinada, el cómo moría frente a sus ojos.

Eso fue difícil para Dante y su hermano, pero enterarse que Vergil volvió a vivir algo similar, solo lo hacía sentirse más impotente, imaginándose como se sentía su hermano en aquel momento.

Lo había matado por error cuando fue a por Mundus, perdiendo al último de sus familiares, para luego enterarse que tenía un sobrino… uno que a pesar de no recordarlo, vivió una infancia similar a la suya.

Las dos mujeres solo guardaron silencio, al ver el rostro serio de Dante, algo no común en él.


Inframundo - Grigori

En una Oficina algo desordenada, una mujer de pelos purpuras, se encontraba poniendo en orden el lugar. Su rostro mostraba aburrimiento, al tener que ordenar la oficina de Azazel.

Agarrando varias hojas y documentos, poniéndolos en carpetas, varias de ellas hablando sobre Sacred Gears y una versión artificial. Ella no le ponía mucha atención a ello, ya que era algo que realmente no le importaba.

Siguiendo con su labor, encuentra un documento con varias fotos, todas ellas de un peliblanco.

-"Proyecto Caballero Oscuro"- leyó el título, mientras su mirada paseaba curiosa el documento- "Sujeto 01- Cazador Rojo"- menciono mientras seguía con su lectura, acomodándose sobre el escritorio que había en el lugar- vaya, desactivo la torre de Temen-ni-gru- menciono algo impresionada mientras seguía leyendo el documento- nombre… Dante.- murmuro reconociendo el nombre del Cazador de la tienda Devil May Cry, para luego ver la firma de opción en "no elegido".

Pasando a la siguiente página, se fija que, como en la página anterior, varias fotos de otro peliblanco yacían allí, aunque las imágenes mostraban a un niño.

"Sujeto 02- Portador del diablo"- volvió a leer la peli purpura con más curiosidad, al observar el titulo- vivió parte de su infancia en las islas Dumary? Entrenado por la "Orden de la Espada", siendo un Cazador prodigio a pesar de ser rechazado por la sociedad que le rodeaba y los malos tratos que recibía de sus superiores, siendo su único soporte la familia que lo había adoptado- farfullo incrédula, al leer el nombre de la isla y lo que fue el pasado de aquel chico. Paseando su mirar con toda la intención de saber quién era esa persona, enterándose de datos que ya conocía, pero percatándose, de algunos datos que no se había enterado- Parentesco sanguíneo con Dante, siendo este último su tío- decía en voz baja, casi en un susurro mientras leía.

Estando concentrada en su lectura, no se fija del circulo de tele transporte que apareció en la oficina.

Cuando estaba por llegar a la parte donde salía el nombre de aquel peliblanco- Leer mis registros privados, a pesar de ser mi secretaria en jefe, eso puede causarte problemas, lo sabes verdad? Penemue- fue la voz de Azazel, quien la bajo de su curiosa nube.

-Si son tus registros privados, entonces porque lo dejas tirado por todo el lugar- exclamo algo molesta la peli purpura- aun así, de que se trata esto? Pensé que no tenías planes de saber sobre Dumary por un buen tiempo, no después de lo que hizo Kokabiel- comento Penemue, intentando retomar desde el punto donde lo había dejado- Además, no sabía que tenías registro de uno de sus habitantes- comento señalando las imágenes de un peliblanco infante y otro entrando a lo que parecía ser su adolescencia.

-Al igual que ahora, Kokabiel utilizo mi nombre para sus planes, se lo perdone aquella vez y acepte el cargar la muerte de aquellas personas, en estos momento está haciendo lo mismo y no pienso dejarlo, solo necesito atraparlo para darle el castigo apropiado- musito Azazel de manera seria, agarrando el documento de las manos de Penemue- y ese chico, digamos que le debo una grande, es uno de los pocos sobrevivientes del ataque a Dumary- menciono.

-Y como se llama?- cuestiono la peli purpura con cierto interés en su voz, haciendo que Azazel riera con tranquilidad.

-Porque el repentino interés?- pregunto Azazel, mirando con tranquilidad a su Secretaria en Jefe.

-Pues, porque no me dejaste terminar de leer el documento- menciono con un rostro plano la peli purpura.

-Nero, ese es su nombre… aunque creo que ya te lo había dicho, cuando fuiste a avisarme sobre los otros subordinados desaparecidos en Kuoh- menciono Azazel guardando el documento.

-No, allí me hablaste sobre tu...- la peli purpura quedo en silencio, antes de empezar a masajearse el puente de la nariz- dime que no es tu "carta blanca"- pidió.

-Por supuesto que lo es- dijo el gobernador, agarrando los documentos ordenados y empezando a esparcirlos nuevamente sobre su escritorio, mientras parecía buscar algo.

Penemue se bajó del escritorio en ese instante y apoyo sus manos sobre el mismo con fuerza- maldición Azazel! Al menos dime, que él sabe sobre esto!- menciono exaltada.

-No lo sabe aún, primero quiero capturar a Kokabiel antes de revelarle la verdad, aunque será algo complicado, después de todo no se acuerda del ataque- menciono tranquilo el gobernador.

-Tu no entiendes verdad? Actualmente, tu "Carta Blanca" seguramente sigue tus ordenes, por el simple contrato del que me habías hablado, pero dime que pasaría si po motivo, se acuerda de su pasado y se entera que nuestra raza fue la culpable de quedarse solo?- dijo Penemue con un rostro serio.

-Y que planeas? Ir y decirle, "Mi raza acabo con tus familiares y todo lo que conocías en tu infancia"- respondió tranquilo el gobernador- no creas que no lo he pensado, pero sin Kokabiel, no podremos hacerle ver que no todos los caídos somos los culpables- comento- el chico tiene un poder latente bastante grande, capaz y sea posible que supere al actual Lucifer- menciono agarrando unas hojas de los que había desparramado en su escritorio- y con Dante sumado a la ecuación, tendremos a un par de Súper Demonios de la primera generación en contra nuestra y eso que ninguno de los dos son demonios completos, solo poseen el cincuenta por ciento, de la sangre de Sparda- menciono con tranquilidad- aunque solo uno de ellos, el otro ha de tener el veinticinco por ciento- finalizo.

-E-Espera! Sparda!- exclamo algo alterada la peli purpura- Pensé que era una leyenda!-

-Y si lo es- menciono Azazel- una leyenda que existió desde antes de la guerra de las tres facciones y desapareció hace unas décadas, posiblemente esté muerto- menciono- Sparda tuvo dos hijos, el que conoces como un simple cazador, Dante… y el otro llamado Vergil… este último, tuvo un hijo- seguía informando, dejando las hojas en su escritorio y mirando a su secretaria- mi "carta blanca" es su hijo-

-Pero cómo? Porque no estaba enterada de ello?- pregunto mirando con algo de molestia a su líder.

-Pues, en Grigori solo Shemzahai y yo tenemos conocimiento sobre la existencia de los descendientes de Sparda, Kokabiel lo supo después de manipular a mis subordinados y atacar Dumary, ese día se enfrentó a Vergil, aún recuerdo como llego desangrándose y con heridas por todo su cuerpo, reclamándome del porque no le avise sobre la existencia sobre Sparda y su descendencia- comento cansinamente- en el territorio de los demonios, solo los cuatro Maou y unos que otros allegados saben sobre esto, si los viejos demonios se enteran, los más probable es que quieran la ejecución de ambos para intentar mantener su estatus, ya que al ser Sparda un demonio de la primera generación, pues convierte a sus descendientes en algo así como en los siguientes "Satanás"… y si eso ocurre, los viejos perderán su poder político actual y eso es algo que no desean, por lo que pedirán las cabezas de ambos, produciendo instantáneamente que lo sobrenatural tenga una enemistad con dichos descendiente- mencionaba el gobernador- en el cielo, solo Michael sabia sobre esto, pero al igual que los demonios, no sabía de las ubicaciones exactas de los descendientes… se enteró junto con Gabriel y Uriel, donde residía, justo el mismo día del ataque, después de todo, ellos se habían aliado junto a Kokabiel, para acabar con demonios en Dumary-

Penemue se quedó en silencio, recibiendo toda la información- Espera…- llegando a un pequeño punto- dijiste que Sparda tuvo dos hijos, y uno de ellos también tuvo un niño… eso quiere decir que son tres descendientes… pero donde queda el tercero?- pregunto.

-Está muerto… su hermano, Dante lo mato, según tengo entendido en una misión- menciono el gobernador tranquilamente.

-Vaya… y como es que los ángeles se aliaron con nosotros, a pesar de que era un objetivo en común, no veo posible una unión entre Ángeles y Ángeles Caído- menciono la peli purpura.

-Pues sabes que Kokabiel tiene mucha labia para esas cosas, sabe que decir en el momento justo e indicado, así como no sabe callarse cuando es necesario- mencionaba Azazel antes de sonreír con normalidad- el chico, sin saberlo carga con un gran peso… al igual que yo… él tiene que cargar con la soledad siempre… a pesar de tener gente que lo rodea y dice quererlo, ninguno de ellos podrá llegar a comprenderlo- Penemue lo miro con extrañeza, no entendiendo muy bien lo que su líder decía- la única diferencia entre él y yo, es que lo suyo es algo físico, un cambio que obtuvo después del ataque, un cambio irreversible por lo que pude ver, algo que le dota e un gran poder y a la vez una gran carga- decía Azazel sentándose en su asiento, mientras visualizaba mentalmente el brazo derecho del peliblanco- mientras que yo nací con esta carga- comento Azazel.

-De que carga hablas?- cuestiono la peli purpura con cierto aire de burla, que desapareció al ver como Azazel miraba pensativo el techo.

-Cada uno de ustedes, cayeron por un motivo, como lo fue tu caso al enseñar la escritura a los humanos- menciono Azazel posando su mirar en su secretaria- pero en mi caso, desde que nací, me convertí en un caído, desde que tengo memoria, las plumas de mis alas son negras- decía el gobernador- sabes el significado de mi nombre Penemue?- pregunto mirando a su secretaria- significa "El que lleva"- menciono.

-Y eso tiene que ver por?- pregunto la peli purpura pensando en lo que quería decirle su superior.

-Tiene que ver, porque, mi nombre fue puesto por la misión que me dejo el viejo- decía Azazel- mi misión es llevar los pecados humanos, de no ser por esa misión, hubiese tenido la oportunidad de ver mis alas blancas por lo menos una vez- menciono el caído sonriendo con un extraño deje de tristeza- ese chico, tiene la oportunidad de poder sentirse humano una vez más, yo sé lo que siente el tener que observar, que se es diferente a los demás, que a pesar de tener el cariño, amistad o lealtad de los que te rodean, nunca podrán saber lo que se siente ser diferente a los demás- dijo Azazel antes de volver a sonreír con normalidad- el chico, perdió aquella sensación de humano que poseía y yo quiero ayudarlo a recuperarlo, a recuperar su lado humano- menciono.

-Eso es un profundo pensamiento, viniendo de ti Azazel, esa forma en la que te refieres a tu "carta blanca"…- decía Penemue, volviendo a sentarse sobre el escritorio- diría que lo aprecias demasiado-

-Ciertamente sí, es como el hijo que nunca tuve- menciono el gobernador sorprendiendo a la peli purpura- es por eso que quiero ayudarlo- comento.

-Eso es nuevo- dijo la peli purpura sonriendo, sonrisa que se convirtió en uno bastante burlona- no te molestara entonces, que te llame "suegro" en uno de estos días- menciono, con la simple intención de ver como reaccionaria. Pero olvido un pequeño detalle, era Azazel con quien trataba.

-Por mí no hay problema, mientras cuides del chico- respondió Azazel con el mismo tono socarrón- incluso es de tu tipo, cuando se trata de decisiones es alguien directo y firme, pero si quieres seducirlo pues…pffff!- Azazel intentaba no carcajearse- lo pondrás como farolito cada segundo- comento con gracia.

-Gracias por el dato innecesario- dijo la peli purpura cruzándose de brazo, antes de mirar nuevamente el escritorio de Azazel y ver el desorden que se formó- tu arreglaras eso, yo tengo que ordenar MI oficina- menciono empezando a retirarse.

-Lo que tú digas, por cierto, si puedes pasar a retirar los registros de la interrogación del caído que mi muchacho atrapo y luego mandármelos- ordeno el gobernador.

-Cuando ordene mi oficina, te lo mando- dijo la peli purpura parando su andar- y recuerda Azazel, por más aprecio que le tengas al chico, si no vez la forma de explicarle correctamente, puede convertirse en nuestro enemigo- menciono saliendo de la oficina.

Azazel se recostó en su asiento, pensando en lo que había hablado recientemente con su secretaria.

-Oe viejo, que tengo que hacer ahora… que realmente no lo sé- menciono mirando el techo, pensando en una solución para su problema.


Día siguiente

Academia Kuoh - Entrada

Y allí iba el peliblanco, caminando con cierto aburrimiento y cansancio a la academia, habiendo charlado con Murayama, quedaron en empezar su entrenamiento ese mismo día, después de las clases.

Su primer día, solo sería un entrenamiento ligero para medir la resistencia de Murayama, después de ese día, le daría pequeños ejercicios rutinarios para que los complete entre semana, siendo sus fines de semana, donde su verdadero entrenamiento tomaría lugar.

Le había asegurado que no sería rudo, pero que si no se esmeraba, no podría terminar el entrenamiento como era debido.

Murayama acepto las palabras del peliblanco.

Mientras tanto, Asia se quedaba en su casa, no sabiendo que hacer con ella, el peliblanco le había pedido que se quedara en la residencia y solo saliera del lugar, en caso de ser necesario.

Trish intervino, diciendo que cada vez que saldría se la llevaría con ella, para "socializar" un poco, además de que le compraría otras ropas, ya que no creía correcto que la pequeña rubia, estuviera siempre con su vestimenta de monja.

Una fina sonrisa surco en el rostro de Nero, al pensar en la relación de amistad naciente de Trish con Asia.

Llegando hasta los portones, siente que alguien se posiciona a su lado.

-Ohayo! Nero-kun!- Aika Kiryuu apareció a su lado sonriente.

-Aika- saludo el peliblanco con tranquilidad- como te encuentras?- pregunto.

-Bastante bien de hecho, aunque el sábado fue un día, algo raro- comento la castaña con lentes, mirando de reojo al peliblanco, antes de negar con la cabeza- oye, estudiaste para la prueba de hoy?- pregunto, solo para ver la cara de horror del peliblanco- veo que no- comento con algo de gracia.

-Lo olvide por completo, surgieron varias cosas y no me dio el tiempo para estudiar- comento Nero llevándose una mano en la frente.

Aika suspiro un poco, ante lo irresponsable que podía llegar a ser su compañero peliblanco- Sabia que algo así pasaría- comento- cuando comience la prueba, siéntate cerca mío y te ayudo- menciono.

Nero solo negó ante la propuesta- Nah, no soy de los que hacen trampa, no te preocupes… fallare la prueba con honores- dijo con algo de gracia.

-Jejeje, si… sería raro que pasaras la prueba incluso copiando- dijo Aika con algo de burla.

-Gracias por tener esperanzas en mi persona- dijo sonriendo el peliblanco, dando a entender completamente que su situación escolar le importaba poco o nada.

Ambos mantenían un tranquilo silencio, un silencio para nada desagradable, silencio que fue roto por la castaña con lentes.

-Oye… Nero-kun, puedo preguntarte algo?- pidió la Aika, mientras que el peliblanco sonreía tranquilamente.

-Ya lo estás haciendo, pero si, puedes preguntar- dijo el peliblanco, observando como la castaña parecía tener cierta dificultad para hacer su pregunta.

Los segundos, que parecieron minutos para el peliblanco, acabaron cuando Aika hizo su pregunta.

-Crees que los ángeles existan?- cuestiono la castaña, tomando con la guardia baja al peliblanco.

-Por qué lo dices?- contrarresto el peliblanco, intentando una forma de evadir el tema.

-Solo contesta…- pidió Aika percatándose de que el peliblanco intentaba evadir la conversación.

Nero suspiro, antes de contestar- Si lo creo- contesto sinceramente.

-Ya veo… bueno Nero-san, tengo algo que hacer antes de entrar a clases, así que nos vemos!- menciono la castaña despidiéndose del peliblanco y yendo a otra parte de la academia.

-Ok- dijo el peliblanco observando a su amiga retirarse- de donde vino esa pregunta?- se cuestionó a sí mismo.

Caminando hasta su aula, pasando por las escaleras, observa a que allí se encontraban Rias Gremory y otra mujer que pudo identificar como Sona Sitri, aunque apellidada Shitori para guardar las apariencias.

Ambas mujeres miran al peliblanco pasar de largo, percatándose de que este las miro de reojo. Sona se acomodó los lentes, mientras que Rias tenía una mano en el mentón, siguiendo la espalda del peliblanco, hasta perderlo nuevamente de vista.

-Es en serio Sona, necesito que me avises, tengo que hablar con él- decía la pelirroja, mientras su amiga de la infancia bajaba la cabeza un poco en señal de negación.

-De acuerdo… pero solo estarán presente tú y tu 'Reina', entendido?- pregunto Sona, mientras la pelirroja asentía- Ahora iré a la entrada, a pesar de todo esto, no puedo dejar sin castigo a los alumnos que llegan tarde- comento bajando las escaleras.

-Tengo que avisarle a Akeno- dijo Rias, terminando de subir las escaleras y caminando hacia su salón- Por favor… acepta- susurro la pelirroja, mientras caminaba hacia su salón.


Varias horas más Tarde - Receso

El peliblanco iba caminando por el patio de la academia tranquilamente, actualmente no tenía nada que hacer, a Aika no la veía por ningún lado y no tenía otros amigos aparte de ella. O eso pensaba.

-Nero!- una voz llamo al peliblanco, que pudo identificarlo rápidamente.

Dando media vuelta, para mirar a Murayama acercase a él, acompañada de una mujer con los pelos rosados, que tenía el rostro rojo y miraba el suelo tímidamente.

-Cómo estás?- pregunto sonriente el peliblanco, antes de mirar a la acompañante de Murayama- y quien es tu amiga?- siguió preguntando.

-Después de los sucesos de ayer, bastante bien actualmente- comento sonriendo la castaña- y ella es Katase, mi mejor amiga- le presento.

-H-Hola!- saludo sonrojada la peli rosa, mientras que Murayama sonreía con algo de burla.

-Un placer- saludo el peliblanco sonriendo- y bien, estas prepara para lo que te hare después de clases?- pregunto Nero mirando a la castaña, que solo asintió- bien, ya te dije que no seré rudo, pero eso no significa que será fácil para ti, en caso de tener que ser duro, lo hare-

-Entendido- dijo con algo de emoción la castaña- ya quiero que las clases acaben- dijo Murayama.

Nero solo sonrió ante eso, había logrado despejar rápidamente las dudas que tenía en su mente, todo gracias a que le dijo que le ayudaría en todo lo posible y en caso de necesitar apoyo, estaría ahí para ser su soporte.

Mientras tanto, cierta peli rosada tenía el rostro completamente rojo, mientras murmuraba algo del peliblanco.

-Que le pasa a tu amiga?- pregunto el peliblanco, observando el rostro rojo de Katase y la mirada distante que poseía.

-Katase?- pregunto Murayama moviendo levemente a su amiga, que parecía volver en sí.

Al posar su mirada en el peliblanco y la castaña, solo atina a taparse el rostro con una mano, antes de señalar de manera acusatoria a ambos.

-U-U-Ustedes!- dijo entre tartamudeos la peli rosa, algunos alumnos que pasaban por ahí miraban con curiosidad al trio.

-Nosotros?- pregunto el peliblanco señalándose- que hay con nosotros?- cuestiono.

-Ustedes dos lo van a hacer!- exclamo la peli rosa, atrayendo completamente la atención de los alumnos que rondaban cerca- Van a tener s-s-se…- intento articular sus palabras, pero un par de manos impidió que terminara su oración.

Murayama y Nero taparon la boca de Katase, impidiendo que terminara aquella frase, que teniendo a todos los alumnos mirándolos, era posible que se armara una redada bastante grande.

-Pero que cosas dices!- grito en voz baja la castaña con las mejillas sonrojadas, acercándose a su amiga- Nero y yo, no vamos a hacer eso- menciono.

-[(Pero bien que lo deseas compañera)]- Y allí la voz de Dragón Gales se hizo notar en su mente.

-(Ya cállate lagartija, anoche no me dejaste dormir, por estar indagando en mis recuerdos, que según tu era para conocerme mejor)- pidió la castaña, sin recibir la réplica del dragón en su interior.

La peli rosa se quitó las manos que tenía sobre la boca- Pero él dijo que no sería rudo!- exclamo también en un susurro- que en caso de ser necesario te daría duro, pero sería amable!- menciono manteniendo aquella voz baja.

Nero que se encontraba allí solo podía sonreír con nerviosismo, ante las declaraciones de la peli rosa y las miradas curiosas a su alrededor.

-Ese no era el tema, Nero habla sobre un entrenamiento, Nero me va a entrenar!- le dijo Murayama a la peli rosa, que cambio su rostro avergonzado a uno dudoso.

-Entrenar?- y toda la vergüenza desapareció en Katase, siendo remplazada por curiosidad- en que te entrenara?- pregunto.

Murayama se dio cuenta, de la metida de pata que había hecho-[(Es preferible que crea sobre lo anterior, que se entere sobre el mundo sobre natural no crees? Anda, dile que el peliblanco te va a dar duro, compañera)]

-(Maldita lagartija, si no darás buenos consejos mejor cállate!)- dijo mentalmente la castaña a su residente interno, volviendo a buscar una excusa.

Nero se percató del pequeño problema que tenía Murayama para mentirle a su amiga, por lo que intervino rápidamente- Antes de entrar a la academia, era parte del programa de maestro en el arte del esgrima en america, tanto con espadas orientales como occidentales- dijo el peliblanco a la peli rosa- el entrenamiento que menciona, es el que le daré para que mejore sus habilidades, pero como no tengo idea de que tan hábil es, pues hoy después de clases, iba a tener un duelo amistoso con ella- comento.

-Ya veo, hubieses dicho eso desde un principio, mal entendí las cosas- comento la peli rosa, poniendo sus manos en la cintura y asintiendo para si misma- y porque no hacen su pequeño duelo en el club?- pregunto.

Nero levanto una ceja ante eso- No lo había pensado, que dices Murayama?- pregunto el peliblanco, que para su extrañeza, la castaña parecía descontenta.

-Bien- dijo con desgano la castaña- en la segunda hora ya podremos utilizar los clubes-

-Entendido, solo un pregunta… donde queda el club?- cuestiono Nero rascándose la nuca.

-Al lado del Gimnasio, hay un salón amplio donde practicamos, no te preocupes iremos juntos- menciono Murayama para luego escuchar el sonar del timbre- creo que ya es tiempo de volver a clases, vamos- dijo empezando a retirarse.

-Sera interesante verte pelear Angelo-san… cuando Murayama me dijo que eras su amigo, no le creí para nada- comento la peli rosa sonriendo- nos vemos en clases Angelo-san!- se despidió, alegre de que hablo con uno de los considerados "Príncipes de la academia".

-Bien entonces, creo que será mejor que también vaya a clases…- decía el peliblanco no muy convencido de sus propias palabras- si mejor vamos a clases- se dijo, pero dos personas se pusieron frente a él, impidiendo que pueda continuar.

-Nero Angelo-san, sería tan amable de acompañarnos hasta el salón del Consejo estudiantil?- era Sona Sitri y Tsubaki Shinra, las mujeres que impedían al peliblanco continuar con su marcha.

-Yo que hice?- pregunto el peliblanco, algo dudoso, creyendo que había cometido algo malo para que lo citaran en el salón del Consejo.

-No hiciste nada malo, Kaichou solo quiere hablar contigo- fue Tsubaki la que hablo esta vez.

Nero miro a la pelinegra de cabello largo, fijándose que era heterocroma- Vale, no hay problema yo las sigo- dijo el peliblanco, empezando a caminar detrás de ambas mujeres. Despues de unos minutos de caminata silenciosa, Nero decide romper aquel silencio- sabes, tengo una amiga que también es heterocroma- comento el peliblanco, dirigiéndose a Tsubaki.

-Algún problema con el color de mis ojos?- cuestiono la 'Reina' de Sona algo molesta, deduciendo que se burlaría o lo trataría con diferencia. No es que le molestara, ya que era una demonio, pero no soportaba a las personas que criticaban a los demás, solo por el aspecto de uno. Eso era algo que ella no toleraba.

Sona solo guardaba silencio, en espera de la respuesta del "Ángelo", respuesta que le saco una imperceptible sonrisa.

-De hecho, son bastantes lindos… tienes unos ojos bastante lindos- dijo con sinceridad el peliblanco, quedando quieto al llegar a la sala del consejo.

-Sera mejor que entremos para poder charlar con más tranquilidad- dijo Sona, internamente divertida al ver el serio rostro de su 'Reina' con un sonrojo.

Entrando en la habitación se fija que el lugar tenía un sofá y un par de sillas cerca del escritorio, el peliblanco se percata que no solo estaban ellos tres, sino dos personas más, que ya estaba dentro del salón.

Rápidamente reconoció a las dos "Onee-samas" de la academia.

-Pensé que sería una charla, por algo que habré hecho en la academia- comento con tranquilidad el peliblanco, metiendo sus manos en el bolsillo, deja caer esa faceta de alumno, sacando una sonrisa tranquila pero confiada.

-Nunca dije que hablaríamos sobre temas escolares- menciono Sona sentándose tras su escritorio, mientras Tsubaki se paraba detrás de ella- por la sonrisa que tienes, deduzco que ya sabes del porque estás aquí… o me equivoco?- cuestiono.

-De hecho te equivocas… ahora mismo ya no tengo idea del porque me citaron a este lugar, si no es por temas escolares- dijo el peliblanco acercándose al escritorio de Sona- así que… porque me pediste que te acompañara?- pregunto.

-Para poder charlar contigo de algo con carácter importante- contesto Sona- podrías tomar asiento?- pregunto.

Nero se agarró una de las sillas cerca del escritorio de Sona y lo dio vuelta, sentándose de la misma manera como lo hacía en la tienda de Devil May Cry, recostando su pecho por la espaldera y con sus brazos cruzados usando como almohada para su mentón.

Tsubaki iba a reclamar su falta de "modales" pero la mirada de Sona la mantuvo en silencio.

La heredera Sitri se relajó un poco al ver que no había hostilidad de parte de Nero, pero percatándose, que el peliblanco buscaba quitarle de sus casillas, comportándose como chico rebelde.

-Ya te dejaras de juegos?- pregunto la heredera Sitri tranquilamente.

-Me es más cómodo sentarme así, en estas clases de sillas- dijo el peliblanco antes de mirar a las "Onee-samas". Rias sintiéndose algo rara y algo contenta, ante la sensación de que un hombre le miraba a los ojos y no el cuerpo, mientras que Akeno… bueno, ella le saludo con un guiño, un pequeño ademan con su mano, mientras le sonreía como dama de alta clase tan característica en ella.

Nero solo levanto la ceja, ante la acción de la 'Reina' Gremory para luego hacerlo de lado- Y bien? Para que me ha llamado entonces?- pregunto mirando a Sona nuevamente.

-Quería aclarar los términos, de su estadía en Kuoh- menciono la pelinegra Sitri, mientras acomodaba sus lentes- Estoy segura de que ya sabes que somos y nosotros sabemos quién es usted, por lo que, quisiera saber a qué vino- dijo mirando seriamente al peliblanco.

-Así que dices, que yo sé sobre su estado de "Demonios" y que ustedes conocen mi identidad como cazador de "Demonios"- decía con cierto aire de inocencia el peliblanco- quien quiera que sea tu informante, es muy bueno sabes?- comento con algo de sarcasmo.

-Entonces no niegas que eres un Cazador de Demonios- afirmo más que preguntar la heredera Sitri.

-Así es, soy un Cazador de Demonios como dices… pero pensando en el rumbo que lleva esta conversación, creo que piensas, que yo estoy aquí para darles caza, no?- pregunto el peliblanco sonriendo ladinamente.

-No se equivoca en ello. Así que Nero Ángelo-san, usted está aquí como nuestro enemigo?- pregunto Sona, poniendo sus codos sobre el escritorio y entrelazando sus dedos.

Nero mantuvo silencio varios segundos, tiempo en que las herederas y sus respectivas 'Reinas' miraban con atención al peliblanco, hasta que al fin abrió la boca.

-No… no vengo por ustedes, no soy su… enemigo si es lo que piensan, estoy aquí por trabajo sí, pero no son ustedes mis objetivos- comento con cierta tranquilidad Nero- ahora quisiera saber, si después de mi respuesta… seguirán viéndome como una amenaza?- cuestiono.

Sona se relajó en su asiento, pero aun seguía mostrando un aquel rostro serio- Pues, a pesar de tus palabras, no tengo garantías de que no nos atacaras… por lo que sí, sigues siendo una amenaza a mi punto de vista- sentencio.

-Y eso es algo que no me sorprende, siendo ustedes demonios enfrente del que podría ser su cazador, no?- pregunto con algo de burla el peliblanco- aunque tengo una duda, ustedes saben que soy un cazador, pero hasta el momento no veo que me miren con superioridad o una mirada donde me subestimen, siendo ustedes demonios y yo un humano- dijo Nero acomodándose en la silla que utilizaba.

-Pues dime, que te hace creer que yo, pienso en ti como un humano- dijo Sona seriamente, mirando al peliblanco con los ojos entrecerrados.

Nero se puso algo tenso, pero se calmó rápidamente, posando su mirar en la Presidenta del consejo estudiantil.

-Y por qué pensarías en mi como en algo más… que humano?- pregunto Nero extremadamente serio.

-Dímelo tú?- respondió Sona con tranquilidad- eres un cazador de demonios no? Lo que te digo puede ser una simple treta, o es que realmente no eres completamente 'Humano'… Nero "Ángelo"- finalizo mirando seriamente al peliblanco, y resaltando con su voz el apellido.

Sona sabía perfectamente que no podría hacerle frente al peliblanco, en caso de que el juego mental que estaba poniéndole a Nero, lo quite de quicio y le atacara. Pero necesitaba que el peliblanco le confirmara con sus palabras, sobre el documento. Necesitaba que el peliblanco dijera abiertamente que era un demonio. Eso también le serviría como garantía, para creer en su palabra.

Rias miraba algo incrédula lo que hacía su amiga, conocía a Sona y sabía que era alguien precavida, no se lanzaría a una manada de lobo sin tener certeza seguridad de que saldría ilesa o en caso de pelear, victoriosa o con un alto chance de supervivencia. Pero lo que hacia allí era una locura.

Ambas 'Reinas' en el lugar solo guardaban silencio, sintiendo la tensión aumentar en el ambiente, tensión que subió al ver como el peliblanco se paraba de su silla, lo hacía a un lado y se acercaba al escritorio, para luego apoyarse sobre el mismo con sus brazos.

-Esa afirmación tuya, tiene mucho peso en sus palabras- dijo el peliblanco, mirando a los ojos de Sona- acaso sabes algo de mí?- pregunto, dejando que esa silueta flameante, característica de su Devil Bringer, se eleve por su espalda.

Nero ya sospechaba de que hablaba Sona, internamente sorprendido de que supieran sobre su estado demonio y al parecer, su relación con Sparda.

Realmente no quería dañarlas, pero quería comprobar algo.

Algo que comprobara la diferencia de los demonios de primera generación, con los de la segunda.

Sona se mostraba tranquila por fuera, pero dentro empezaba a tener algo de miedo al observar, la reacción seria y vagamente hostil de Nero. Pero ella no daría el brazo a torcer.

Poniéndose de pie, y encarando al peliblanco- Así es, se quién eres y de quien desciendes- menciono de manera inmutable, aunque eso solo era externamente, ya que en su interior temía por la reacción del peliblanco.

Rias observaba como su amiga encaraba a la persona que podría acabarlos si quisiera, pero no la iba dejar sola. -Todas nosotras sabemos quién eres- dijo la pelirroja, acercándose a Sona y poniéndose a su lado.

Akeno siguió los pasos de su 'Rey' y mejor amiga, posicionándose a su izquierda y mirando al peliblanco con una sonrisa algo nerviosa-Ufufu, así es Kohai-kun, ya sabemos quién eres… esa es la verdadera razón, del porque Kaicho te cito aquí- menciono.

-Sabemos que eres un demonio y que desciendes de Sparda, esa era la verdadera razón, del porque queríamos hablar contigo- Fue Tsubaki, poniéndose al lado derecho de su 'Rey'.

Nero confirmo entonces sus pensamientos- Lo saben, je, entonces no me queda otra opción- dijo llevando su mano izquierda detrás de su espalda, haciendo aparecer a Blue Rose.

Esa acción alerto a las herederas y respectivas 'Reinas' que se prepararon para cualquier tipo de movimiento por parte del peliblanco.

El resto fue demasiado rápido, siendo Rias la única que pudo reaccionar.

Nero apunto a gran velocidad a la heredera Sitri, dejando la punta del arma a escasos centímetros de su rostro.

La pelirroja logro percatarse de que su amiga no se movía del relativo shock, por lo que, empujo a Sona, poniéndose a ella misma enfrente del cañón del arma.

Nero sonrió de lado, haciendo que Rias cierre los ojos ante lo que ella cree, su inminente fin.

-Bang!- pero la voz del peliblanco fue lo que se escuchó, simulando el sonido de un disparo. La silueta flameante desapareció, mientras que la tensión en el ambiente se despejo de golpe.

Rias abrió los ojos temerosa, observando la sonrisa socarrona de Nero, percatándose de que al parecer, todo era una broma de parte del peliblanco.

-Nunca espere ver a alguien, caer en un clásico- dijo Nero sonriendo levemente, intentando no carcajearse- y mucho menos, ver a un demonio proteger a otro- finalizo.

Las chicas solo se limitaron a limpiarse el sudor de la frente, mientras sonreían de manera nerviosa, observando como el peliblanco se burlaba de ellas.

-Eso fue… demasiado rápido- se dijo para sí misma Tsubaki.

-Solo fue una… broma?- murmuro algo incrédula la pelirroja carmesí, quitándose el sudor de la frente.

-Ufufufufu, Kohai-kun realmente me asustaste, eres muy cruel- dijo Akeno, sonriendo nuevamente con algo de tranquilidad.

Sona aún seguía algo impactada, al ver como el brazo del peliblanco se encontraba apuntándole en cuestión de milésimas, no pudiendo ver siquiera el brazo moverse.

Incorporándose, Sona aclara su garganta- En-Entonces tomamos eso, como una afirmativa a nuestra declaración?- pregunto no pudiendo evitar el tartamudeo al principio.

-Si… no hay caso que lo niegue después de esto- menciono el peliblanco recostándose por la silla- Soy medio demonio y soy descendiente de Sparda- afirmo Nero, aunque en esa parte se sorprendió al decirlo con relativa facilidad, pero sonrió al recordar por quien lo hacía-(Empezar a aceptarme como soy jeje, Gracias Trish)- pensó para sus adentros- Y sobre ser su enemigo, no se preocupen, ya les dije que no tengo intención de pelear contra ustedes… a no ser que ustedes me ataquen, allí cambiara la cosa- menciono haciendo desaparecer a Blue Rose.

-No te preocupes, solo queríamos saber si estabas aquí como Amigo o Enemigo, y confirmar sobre tu estatuto- menciono Sona volviendo a sentarse en la silla.

-Aja, bien… ahora serias tan amable de decirme, como conseguiste información de mí?- pregunto Nero mirando a la pelinegra de pelo corto.

-Pues de ti, no hay mucho… digamos que alguien superior a mí, fue quien me otorgo la información de tu persona- contesto Sona.

-Y además de Sparda, esa información dice algo más?- pregunto con curiosidad el peliblanco.

Sona suspiro un poco antes de responderle- Pues, habla sobre ti, tus logros y esas cosas- contesto, antes de ver la cara que pedía más especificaciones de Nero- Tu estancia en Ciudad Fortaleza "Fortuna", tu tiempo en la "Orden de la Espada", tu victoria sobre un Súper-Demonio, tu unión a Devil May Cry donde trabajas como cazador y sobre que vivías en las islas Dumary en tu niñez- finalizo.

-Dumary? Niñez?- cuestiono el peliblanco sorprendido- Dice algo sobre mi niñez!?- pregunto algo exaltado.

-No mucho, solo el nombre de tu padre y el lugar donde vivías- contesto rápidamente la pelinegra, al observar como los ojos de Nero mostraban extrañamente algo de desesperación.

El peliblanco bajo la cabeza al oír eso, esperanzado de saber algo sobre su infancia, solo para saber que era un dato que posiblemente ya conocía- Dime… la persona que dice ser mi padre en el documento que posees… como se llama?- pregunto en voz baja.

-Se llama Virgilio- contesto Sona, observando las reacciones del peliblanco.

-Vergil- musito Nero siendo escuchados por todas- Gracias por eso y no te preocupes, yo no soy tu enemigo- menciono dándose vuelta y retirándose del lugar con el rostro ligeramente triste.

Cuando salió de la habitación, todas lanzaron un suspiro, señal de que a pesar de que el ambiente se haya alivianado, ellas aún seguían tensas.

-Maldición Sona, por un momento creí que moriría- dijo Rias mirando con el entrecejo fruncido a su amiga- y a consecuencia de eso no pude hablar sobre que sea mi campeón- menciono.

-Rias, enserio crees que aceptaría ayudarte?- pregunto Sona.

-No lo sé, pero mi oportunidad para pedirlo ya no existe- menciono la pelirroja con desanimo.

-Yo no estaría tan segura, él dijo que no era "Enemigo" y tampoco nos pidió que nos mantengamos alejados- comentaba Tsubaki- estoy segura que si se lo pide apropiadamente, podría charlar con él y llegar a un acuerdo- comento.

-Tiene razón- acompaño Akeno mirando a su 'Rey'- Aunque… se fijaron?- pregunto la "Onee-sama" pelinegra.

-Si- Sona tomo la palabra- parecía desesperado, por saber sobre su niñez- comento.

-Como si no recordara nada- comento Rias mientras recordaba el rostro que tenía el peliblanco. Abrió los ojos mientras una idea algo loca pasaba por su cabeza- Akeno, ven conmigo… tenemos algo que hacer- menciono.

-Rias?- dijo algo confusa la 'Reina' Gremory.

-Rias, no sé qué planeas pero te pediré algo… no cometas una estupidez- dijo Sona ajustándose los lentes.

-No te preocupes, si todo sale bien… Nero podrá recordar algo de su pasado y yo podre tener a mi campeón, pero primero debo hablar con alguien y ver como proseguir- comento Rias saliendo de la habitación con su 'Reina'.

-La veo algo… nerviosa, Kaichou- dijo Tsubaki mirando a su ama.

-Es que los planes de Rias, suelen terminar en desastres… no para ella, sino para los involucrados- comento Sona mirando la puerta por donde había salido la pelirroja- espero que su plan, no termine convirtiendo a Nero en enemigo- menciono.


Con Rias y Akeno.

Caminando con algo de prisa por los pasillos, ambas se dirigían hacia el viejo edificio.

-Rias, que planeas?- pregunto su mejor amiga y 'Reina'.

-Pues, Nero quiere saber sobre su pasado no?- Cuestiono sonriente la pelirroja, mientras Akeno pensaba en lo que su 'Rey' quería decir.

-No me dirás que?- cuestiono algo sorprendida la pelinegra.

-Así es Akeno, iremos a ver a Alria-onee-sama, a saber qué opina de lo que planeo- menciono Rias continuando con aquel paso acelerado, pero con una sonrisa en el rostro.

-Ara, ara- fue lo único que Akeno pudo decir mientras seguía a su 'Rey' después de haber comprendido su plan.


Con Nero.

El peliblanco ahora se encontraba sentado en su asiento dentro de su clase, ignorando completamente a su profesor.

Pensando profundamente en las palabras dichas por Sona.-(Dumary)- fue lo que resalto entre sus pensamientos, sintiendo algo de nostalgia.

Mientras que dos castañas miraban de reojo al peliblanco, observando el estado en la que se encontraba, teniendo ese semblante pensativo y triste, preocupando a ambas.

-(Nero/Nero-kun)- pensaron ambas al mismo tiempo, viendo como el mencionado seguía mirando al exterior, con tristeza ocultada por un supuesto aburrimiento.


Hasta aquí…. Bueno, creo que ya vamos bien, no dire mucho como NA, POR LO QUE!.

Si tienen algo que decirme, déjenmelo en sus hermositsimos reviews. Ya sabe, correcciones, Resaltes, criticas, cartas de amor, cartas de invitación a la ps3, cartas de deja vu, o invitación al fin del mundo,… lo que sea.

Ahora, a los Reviewssssss…!

Jokerjojo888: Gracias man.

Ronldc v2: Gracias y Troll? Que ustedes creyeran que Raynare estaría en el harem no es mi culpa-Inserte troll face aquí-

Pues Asia, tendrá su momento de humana, tengo algo planeado antes de meterla en el sequito Gremory, ya que a decir verdad, no tengo la intención de mantenerla como humana completamente.

Sep, Murayama ya sabe, eso y que le falta un camino bastante largo por recorrer. Este Dragón no se va a ninguna facción. :v

Jajaja see, es del Iron Man, pero sin los fuegos artificiales.

Sobre la caido, es bastante obvio no? Nero tiene 20 y bueno pues, quisiera evitar poner a muchas de las jóvenes en el Harem, si eras Issei Hyodo, pues no habría problemas. Aunque sigo creyendo que muchas jovenes estarn en el Harem... tal vez... solo tal vez y le encuentre algun espacio a Raynare.

Dulio? Tenia que hacer su aparición previa, pero solo sera allí, no se sabra mucho del hasta futuros caps.

Y sep, caidos y angeles fueron los responsables, que hara nero cuando se entere… solo queda esperar.

Ya termino el arco 1. Era una corta Intro, con Nero completando la mision del arco de Raynare. Ya no pondré fin del arco, es algo que no posicionare el fic. Solo verán en los títulos el arco siguiente.

Gracias y aquí tienes el cap, que lo disfrutes.

Rygart Arrow: Yup… gracias y bueno, hay escritores mejor que yo… sigo siendo un novato en el amplio mundo de Fan fiction jeje.

XD, ese Azazel es todo un lokisho, y oie zi ke khomes ke adivinas :v

Gracias y aquí tiens el cap… XD.

Homicidal Lui: Ohayo! Yo troll? Donde?... see, todos aman a Raynare, todos quieren a Raynare… y cuando la salvan, siempre entra al Harem…. Yo cambiare eso o tal vez no! La justicia es de Batman, yo soy algo asi como el Wason, buscando que todos pierdan la cabeza…. Na lo de Kuroka no te preocupes, no estará en el Harem...

...

Posiblemente te di un paro cardiaco en ese momento. XD. Si, creo que estar cerca de amigos bromistas, te pasa costumbres... Te hice una basica XD

Y bueno, tienes razon, Murayama no aceptara asi como asi, si es que acepta, el convertirse en demonio. Asia, ya tengo algo planeado para ella. Digamos que sera el detonante de algo.

Y sobre Nero… Pues, arco 2! En el arco 3! Se resuelve eso… Ya sabes, conoces DxD Y sabes, que viene después del arco de Raiser.

Thanks Dude, and there is, the new chapter. Enjoy!... Bye bye!.

Artamiel19: Aquí tienes man, disfrutalo.

Nigthmare Darck: Cuando puedo, el tiempo no siempre esta de mi lado… TE MALDIGO TIEMPO! Y UNIVERSIDAD! Y TRABAJO! Y TODO LO QUE TE ROBE TIEMPO VALIOSO PARA HOBBYES Y DISFRUTES DE UNO MISMO!.

Ya me entiendes…

Xgokuma78: Oka! Auqi tienes,,, :V

Takasugi 01: gracias man, espero que el cap sea de tu agrado. Aquí tienes la actualización… Bye bye.

Tyrant t 103: Gadias :v

Shi Akuma1: okAAAAAAAA, Aquí tienes la actualización… gracias por el apoyo!

Hollow2: Ya no esperes mas, que en su pagina de fan fic mas cercana ya tiene la actualización :v

Zeref Slayer99: 77-77 Thanks….

Hasta aquí con los Reviewsss!...

No tengo nada mas que acatar y ya les digo, cualquier duda. Pm O sus seusis comentarios.

Se despide ahora el LLAMADO…

CRZY-MDRC97.

Me largo al jacuzzi inexistente de mi hogar…

Chau chau..

P.D.: Godzilla esta vigilándolos.

-Inserte cancion final de Hola soy German-


Inframundo - Castillo Gremory

Y allí se encontraba, caminando despampanante la rubia esposa de Lucifer, aunque su rostro se mostraba algo pensativo. El motivo de esto?. Rias había hablado con ella hace una hora atrás, pidiéndole su opinión sobre un plan.

Ella sabía que la pelirroja, heredera de la casa Gremory era bastante ingeniosa y muy audaz si se lo proponía, pero aquella idea, ciertamente era algo que no le gustaba del todo. La razón era simple, iba a usar la necesidad de alguien a su favor y para ello necesitaba de su ayuda, para poder adquirir "Aquello" que llenara la necesidad de ese "Alguien".

Aunque para su leve disgusto, ese "Aquello" también era un "Alguien". No culpaba completamente a Rias, sabia de primera mano que era lo que sucedía, y buscaba desde cualquier ángulo el poder adquirir una ayuda lo suficientemente buena, para salvarla de su compromiso pre-arreglado.

Se enteró que el prospecto a su campeón, buscaba información de su pasado y utilizaría eso para adquirir la ayuda del sujeto. Claro, según tenía entendido, primero lo intentaría con normalidad y en caso de negarse, utilizaría el "Chantaje".

Era egoísta de su parte el hacerlo así, pero eran demonios y era parte natural en ellos.

Solo esperaba que las acciones de su hermana en ley, no provocara una serie de eventos problemáticos para los involucrados. Pero la razón del porque había pedido su ayuda era simple, necesitaba saber de la disponibilidad de la persona que sería utilizada para el chantaje. Si estaría de acuerdo o no.

Alria no le guardaría secretos a aquella persona, después de todo lo que paso con ella, lo consideraba parte de su familia. Eso se lo comento a Rias, y esta no se había negado, teniendo el mismo pensamiento.

Aunque recuerda perfectamente lo que le había dicho, antes de finalizar su conversación.

"Si llega a aceptar, sin la necesidad de utilizar mi plan… aun así quisiera que se lo dijeras, ciertamente… nunca vi una sonrisa en ella, en todo lo que llevo viva y si puede sonreír de esa manera estando con el… quiero que eso suceda, amo a Grayfia-san como parte de mi familia y por eso necesito de tu ayuda y aprobación Alria-Onee-sama, no solo lo hago por mi… también quiero hacerlo por ella"

Esas fueron las palabras de Rias antes de finalizar su conversación.

-Utilizaste bien tu juego de palabras Rias… si no decías eso, me hubiese negado- comento con algo de gracia la rubia, llegando a una habitación. Tocando la puerta a modo de aviso, ingresa en la habitación.

Una habitación rustica, tipo europeo medieval. La cama que había en la habitación era grande, a los lados, mesitas de noche con lámparas encima. Amueblado con un closet, un escritorio y un estante con varios libros, varios de ellos con algún señalero de páginas.

Dirigiendo su mirada hasta el closet, observando como cierta peli plateada se encontraba solo con un sostén de color blanco con bordes negros que se sostenían firmemente sobre su pecho, unas bragas blancas con ligeros que se unían a las medias de su uniforme, resaltando aquellas seductoras piernas de la mujer.

Grayfia se encontraba cambiándose, ya que su turno de trabajo había terminado. Aunque si uno se fijaba en su closet, no había mucha variedad de ropa, la mayoría eran trajes de maid.

Percatándose de que no estaba sola en la habitación, la peli plata mira a su alrededor encontrándose con la mirada de la rubia.

-Alria-sama?- pregunto con duda la peli plata.

-Que tal Grayfia-chan, te dije que puedes llamarme Alria cuando estamos a solas- menciono sonriente la Rubia.

-No puedo faltarle al respeto a la esposa de Lucifer- dijo la peli plata observando como la rubia suspiraba y negaba sonriente, caminando hasta su cama y sentándose en ella.

-Que voy a hacer contigo- dijo la rubia, antes de mirar con algo de seriedad a la peli plata- ven siéntate, quisiera hablar de algo contigo- decía dando leves golpes a la cama.

La peli plata obedeció el pedido, sentándose a lado de la rubia- de que desea hablar conmigo Alria-sama?- pregunto tranquilamente, manteniendo su siempre estoico rostro.

-No sé cómo abordar a este tema…- murmuro la rubia frotándose las sienes, mientras miraba cualquier parte de la habitación hasta percatarse de la carpeta que Rias le había entregado en su última reunión en el mundo humano, sobre el escritorio- Dime…- dijo Alria parándose y acercándose al mueble, tomando dicha carpeta y volviéndose a sentar junto a la peli plata-… que tanto harías, por volver con él?- pregunto con todo el tacto posible.

Grayfia fue tomada con la guardia baja, ante la sorpresiva pregunta- A-a que se refiere?- se limitó a contestar, desviando la mirada- mi hogar es aquí ahora, como sirvienta a la familia Gremory- menciono.

Alria hizo una tenue mueca ante la respuesta- Sabes que no es cierto eso, verdad?- dijo la rubia- Eres la maid principal de Sirzechs, el solo te dio la orden de quedarte en el castillo Gremory y ayudar con la servidumbre- decía Alria tranquilamente, abriendo la carpeta- y te había dicho, que en caso de que quieras irte, podías hacerlo- comento.

-Pero…- intento refutar la peli plata, siendo interrumpida por la rubia.

-Sabía que sería difícil- dijo Alria, para duda de Grayfia- dime, que pensarías si te dijera, que esta persona…- menciono la rubia, señalando la imagen de Nero en la carpeta- no tiene recuerdos de su pasado…- comentaba.

Grayfia solo bajo la cabeza mientras miraba el suelo con tristeza- Solo una razón más para quedarme- murmuro siendo escuchada por Alria.

-No dejaste que terminara- menciono la rubia- No tiene recuerdos de su pasado, siendo tú la única persona que podría ayudarlo- finalizo.

-Eh?- dijo la peli plata mirando con algo de sorpresa a la rubia.

Alria sonrió internamente, al ver las expresiones que mostraba la peli plata, siendo el descendiente de Sparda el motivo de que Grayfia, mostrara más sentimientos con su rostro.

-Rias… descubrió que Nero Sparda, no tiene recuerdos de su pasado y parece estar buscando información o algo, de eso mismo- decía la rubia mirando a la peli plata- Rias me pidió que te dijera esto, ya que tiene como plan utilizar eso, para que Nero sea su campeón, en caso de que no acepte con un pedido… normal- menciono Alria, observando como la peli plata se ponía de pie abruptamente, teniendo un rostro que ella ya se lo esperaba… Enojo.

-Ojou-sama? Quiere chantajearlo con eso!?- exclamo algo alterada la peli plata.

-Yo tampoco estoy de acuerdo con ello, pero Grayfia- llamo la rubia- sé que es mucho pedir, pero perdónala por su imprudencia, sabes bien cuál es la situación en la que se encuentra- comento con tranquilidad.

-Eso no es motivo para utilizarlo de esa manera!- menciono rápidamente la peli plata.

-(Ese chico, sí que quita facetas tuyas, no Grayfia?)- pensó para sus adentro la rubia- Ella me pidió para hablar contigo de eso, por esa misma razón, necesita saber si tú estás de acuerdo, para poder utilizar eso a su favor- comento Alria- y aunque no fuera necesario utilizarlo, también me pidió que te avisara… ella quiere que te acerques a Nero, quiere verte sonreír mas sabes?- decía levantándose de su lugar- pero por tu reacción, creo que lo tomare como un no- dijo, empezando a retirarse.

-Espera- pero la voz de la peli plata detuvo a Alria, que sonrió un poco-Yo… si quiero volver a verlo- menciono.

-Bien entonces, accedes a ayudar a Rias- dijo la rubia, solo para ver como Grayfia negaba.

-Lo hago porque realmente deseo verlo, el que Ojou-sama utilice eso a su favor es algo que ciertamente me molesta- menciono la peli plata- pero si con ello puedo verlo otra vez, puedo dejar pasarlo- comento.

-Entiendo, entonces ayudaras a Rias indirectamente- comento la rubia, mientras la peli plata asentía- vale, peor es nada… para ella- menciono, viendo como Grayfia tenía su mano extendida hacia ella.

-Podría devolverme la foto?- pregunto la peli plata con tranquilidad.

Alria se percató entonces que tenía la imagen de Nero en su mano- Oh! Si… toma- dijo pasándole la foto, mirando como la peli plata sonreía al observar la imagen y lo guardaba en la carpeta nuevamente- Grayfia-chan… como conociste a Nero?... Quiero decir, como quedaste como su encarga o niñera?- pregunto.

La peli plata solo guardo silencio por unos segundos antes de responder- Pues… para comprender mejor eso, debe saber que en la familia Lucifuge a los traidores se les congelaba y se los lanzaba al mar del mundo humano, siendo imposible traerlos de vuelta, a no ser que la persona que los congelo, deshiciera el hechizo- menciono.

-Que tiene que ver eso?- pregunto la rubia, acercándose nuevamente a la cama y sentándose, siendo acompañada por la peli plata.

-Pues, usted formo parte de la guerra civil demoniaca, donde Rizevim pereció ante Sirzechs-sama no? Siendo la hija de Mephisto, debe de recordar aquella pelea- menciono la peli plata, mientras Alria asentia- El Clan Lucifuge, estaba de parte de los Antiguos Reyes Demonios, pero yo y unos cuantos más estábamos en contra, libramos una batalla dentro de nuestro clan y a pesar del poder que poseo, los que estaban a favor nos superaban en número- contaba la peli plata- yo fui marcada como traidora, siendo congelada junto a otros, y lanzada al mundo humano- mencionaba- donde se suponía, debía quedar en lo profundo del mar… olvidada para siempre- dijo.

-Y que paso?- pregunto la rubia con interés.

-No lo sé, lo que recuerdo después fue que desperté en una habitación, mientras que a mi lado yacía recostado la cabeza de un pequeño peliblanco, que dormía plácidamente- menciono la peli plata sonriendo con cariño-cuando conocí a su madre, me dijo, que Nero paso toda la noche cuidándome, a pesar de tener solo cinco años- menciono- y que me había encontrado inconsciente en la playa de Dumary- finalizo.

-Ya veo, cualquiera se encariñaría con alguien, que da mucho por tu bienestar a pesar de ser un infante- menciono sonriendo la rubia-Ahora tengo otra duda… como deshicieron el hechizo que te mantenía como una estatua de hielo?- pregunto Alria.

-No sabría cómo responderte… al fin y al cabo, ellos me habían encontrado inconsciente y no bajo aquel hechizo de mi familia- menciono la peli plata, mientras miraba al techo con un rostro pensativo, pero sin poder llegar a una conclusión.


Quince años atrás - Playas Dumary - Cerca de Vie de Marli.

La luna empezaba a salir del horizonte, marcando que la noche se acercaba. Las aguas de las olas chocar con la blanca arena de la playa, hacían del ambiente bastante tranquilo.

Unas cuantas nubes, ocultaron el reflejo de la luna, dejando todo en penumbras.

No había nadie en toda la zona, siendo las rocas y la arena las que adornaban el lugar, acompañado por el vaivén de la marea.

Entre aquellas rocas, la silueta de una mujer hecha de hielo se encontraba, escondida a la vista de todos, aun mas con aquella oscuridad.

Los pasos de alguien se empezaba a escuchar, mientras era acompañado por el suave sonido de la marea.

Llegando hasta donde la figura de hielo se encontraba, aquella persona sonrió, tomándolo consigo y llevándolo a un terreno menos rocoso.

Dejando a la mujer de hielo en la arena, observando como la posición en la que se encontraba, solo parecía la escultura de una mujer durmiendo.

-Tu… podrás serme de utilidad- dijo aquella voz masculina, gruesa y suave. Las nubes que ocultaban la luna, continuaron su camino, dejando que la luz lunar, ilumine el terreno nuevamente.

Un cabello blanco como la nieve, peinado hacia atrás. Ojos azules y una sonrisa diminuta en su rostro. Portando una gabardina morada elegante, con detalles dorados y un pantalón del mismo color que su gabardina.

Poniendo una rodilla en la arena, aquel hombre puso sus dedos índice y medio en la frente, de la escultura de la mujer, produciendo un extraño brillo liliáceo.

Fue entonces que el hielo, empezó a cuartearse, cayendo a los lados y dejando que la blanca piel de la mujer se hiciera notar.

-Lo que suceda con mis hijos, es algo que yo no podré evitar… por eso te encargo a ti, el cuidado de mi tercer descendiente, la segunda generación de mi linaje- mencionaba el hombre, antes de mirar hacia atrás y ver como una pequeña silueta se acercaba con velocidad- te lo encargo- murmuro, desapareciendo del lugar como una pequeña niebla, que disperso el viento.

Los acelerados pasos se empezaron a escuchar en la arena- Donde esta… sé que vi un fantasma por aquí!- la voz, de un pequeño infante- Oe! Señor Fantasma!- decía el pequeño crio de cabellos blancos.

-(Muy pequeño y bodoque, pero muy valiente)- pensó aquel hombre retirándose como fantasma llevado por el viento.

Mirando un poco más hacia los alrededores, el pequeño se percata de la mujer recostada en la arena.

Apresurando su paso para acercarse al cuerpo de la mujer de pelos plateados, se fija en la extraña vestimenta que tenía. Un tipo de indumentaria de cuero o licra negro, de cuerpo completo con algunas placas metálicas en algunas partes como armadura. Llevaba unas botas ajustadas de caño alto y unos guantes que le llegaban hasta el codo. Toda la indumentaria tenia cortes y varios huecos, dejando ver algunas heridas en el cuerpo de la mujer.

Cabe destacar que la vestimenta se ceñía al cuerpo de la peli plata, pero el peliblanco era un infante y aun no tenía fijaciones por aquellas cosas, por lo que con uno de sus dedos golpea suavemente una de las mejillas de la fémina.

-Está muerta?- se preguntó el peliblanco, poniendo uno de sus oídos sobre el pecho de la mujer, escuchando el suave tamboreo del corazón- y yo que creí que encontré un cadáver… seria genial~- dijo el pequeño peliblanco, poniéndose de pie.

Tomando una pose pensativa, el pequeño miraba a la mujer frente a él.

-Tengo que decirle a papá- se dijo el pequeño, mientras asentía para sí mismo- aunque es posible que me castigue por salir de noche- menciono en voz baja.

-Para nada, solo aumentaremos la cantidad de tiempo en tu estudio- la voz de otro hombre, dio un escalofrió al pequeño- o tal vez comencemos con tu entrenamiento físico- comentaba.

-P-P-P-P-Padre!- exclamo asustado el pequeño peliblanco.

-Que haces fuera de tu habitación y más a estas horas Nero- dijo el albino más grande, antes de percatarse de la mujer detrás de su hijo- quién es?- pregunto.

-La encontré aquí, está viva y no sabía que hacer- dijo el pequeño peliblanco.

Mientras tanto Vergil estrecho los ojos, al sentir la firma demoniaca dentro de la mujer de pelos plateados- Yo sí sé que hacer- dijo, desenvainando a Yamato que lo traía siempre consigo.

-NO!- exclamo el peliblanco más pequeño, poniéndose enfrente.

-Apártate Nero- ordeno el albino mayor- es un demonio, y ya te había dicho que son el enemigo-

-No quiero, no parece mala! No creo que sea el enemigo!- dijo el pequeño peliblanco, sin moverse del lugar.

Vergil observo como su hijo no se movería del lugar. -Bien entonces, pero tú te harás cargo de ella. Ni tu madre, ni yo- finalizo envainando a Yamato.

-Eh!? Pero si solo tengo cinco años!- exclamo el pequeño Nero.

-Pero a pesar de que actúas como niño de cinco, razonas como un niño de Diez, no te hagas…- dijo Vergil marchándose- tú la salvas, tú te haces responsable- yendo lentamente de vuelta a la aldea.

Nero miro a la mujer que tenía detrás, antes de suspirar. Intentando cargarla en su espalda, solo puede levantar medio cuerpo, dejando que las piernas de la mujer se arrastre por el suelo.

-Solo tienes cinco no puedes hacer eso… tienes cinco, compórtate… aun te falta crecer… ya eres lo suficientemente grande- decía el peliblanco con una voz aguda burlándose de lo que siempre le decían- Quien los entiende- murmuro continuando su camino a la aldea.


Al día siguiente - Vie de Marli

En una pequeña habitación, recostada en una cama, se encontraba la mujer de pelos plateados, sin sus botas y guantes puestas, con vendas en algunas partes de su cuerpo.

Sentado en una silla a lado de la cama, Nero de cinco años se encontraba con medio cuerpo en la cama, utilizando sus brazos como almohada, durmiendo.

La mujer de pelos plateados empezaba a despertar. Abriendo sus ojos, se fija lentamente en su alrededor, percatándose que se encontraba en un lugar que no conocía.

Recordando que debia estar congelada, varias dudas asaltan su mente.

Sentándose en la cama donde estaba, siente el peso a su lado, logrando ver al pequeño peliblanco durmiendo tranquilamente. Mirando con mayor detenimiento la habitación, se percata de varios instrumentos de primeros auxilio, desparramados en el suelo, antes de fijarse en su cuerpo, y ver que sus heridas estaban limpias y medianamente vendadas.

-Este chico?- se preguntó algo sorprendida la peli plata, mirando al peliblanco dormir.

El sonido de la puerta abrirse, alerto a la Lucifuge- Vaya! Al parecer ya despertaste, mi hijo se mantuvo toda la noche despierto, intentando curar tus heridas sabes? Aunque Matier le ayudo un poco con las vendas, él solito se encargó de desinfectarlas- menciono sonriente aquella mujer que ingresaba a la habitación- Oh! Perdone mis modales, me llamo Evangelina… a quien tengo el placer de conocer?- pregunto.

-Grayfia Lucifuge- respondió no muy segura la peli plata.

-Lucifuge? Del clan demoniaco? Pero que sorpresa, ya veo por qué mi esposo no estaba de acuerdo con dejar que nuestro hijo te asistiera- menciono Eva.

-Mamá?- la voz de un adormilado niño peliblanco, atrajo la atención de ambas mujeres. Abriendo sus pequeños ojos, se fija que la peli plata se encontraba ya despierta- SI! TOMA ESO! PAPÁ, SI SOY RESPONSABLE!- grito al aire el pequeño, sacándole una tenue sonrisa a su madre y una diminuta sonrisa a la peli plata- y cómo te sientes?- pregunto.

-Mucho mejor gracias a ti- dijo la peli plata acariciando la cabeza del peliblanco, que solo sonreía.

Evangelina miraba aquello, antes de que una idea surcara su mente- Podrías venir conmigo un momento? Quisiera hablar contigo y tal vez… proponerte algo- menciono mirando a la peli plata.

No teniendo nada que perder, la peli plata asiente antes de sentarse al borde de la cama, poniéndose sus botas.

-Acompáñame un rato- dijo Evangelina saliendo de la habitación, mientras la peli plata se acercaba a la puerta.

-Espera!- la voz del pequeño albino, llamo la atención de la Lucifuge- Como te llamas?- pregunto, al estar dormido, no habia escuchado el nombre de la peli plata.

-Grayfia- respondió sonriendo levemente la peli plata, mientras se acercaba al peliblanco y se ponía a su altura- y tu cómo te llamas?- pregunto.

-Yo soy Nero!- dijo señalándose a sí mismo- será mejor que se vaya, que mi madre seguro la espera!- menciono- un placer conocerla, señorita Grayfia- dijo sonriéndole a la peli plata.

-El placer es mío, mi pequeño heroe… -dijo la peli plata, antes de poner una de sus manos sobre la cabeza del infante sonriendole- Pequeño Nero-