Academia Kuoh - Club de Kendo
Y allí se encontraban, Murayama y Nero en medio de la habitación del club. La castaña ya vestida con su uniforme de Kendo, mientras que el peliblanco solo se quitó la camisa de la academia, quedando con una remera azul.
El lugar era lo suficientemente amplio para albergar a varias personas, lo que era necesario para las prácticas y entrenamientos de Kendo.
Pero en ese momento, solo ellos dos estaban dentro, además de Katase que tenía dos Shinai. Una en cada mano.
Nero especifico, que cambiaría la pelea por unas pruebas -Y de que tratara?- pregunto la peli rosada, mientras le pasaba una de las espadas de madera a su mejor amiga y el otro le pasaba al peliblanco.
-Sostenlo por mí todavía, aun no lo utilizare- dijo Nero sonriéndole a la peli rosa, que se sonrojo un poco y abrazo la espada sonriente.
-Por qué no lo utilizaras?- pregunto Murayama algo dudosa.
-La primera prueba tengo que hacerlo con las manos… me darás un golpe y yo interceptare la espada con mis manos, así mediré tu fuerza- menciono Nero, mientras abría la palma de su mano izquierda y lo señalaba con la derecha, que obviamente estaba enguantada y con las vendas correspondientes.
-Estás loco?- pregunto algo incrédula la peli rosada, solo para sonrojarse al ver nuevamente la sonrisa de Nero-D-Digo… podrías salir herido-
-No te preocupes estaré bien- le dijo el peliblanco a Katase, antes de mirar a la castaña- Tu también… no te preocupes- decía dando unos pasos hacia atrás- Atácame- ordeno.
Katase, retrocedió unos pasos observando como su mejor amiga estaba algo nerviosa y reacia a atacar a Nero-(Yo también estaría de esa manera)- pensó la peli rosa.
-Qué esperas?- pregunto el peliblanco, mientras se encorvaba y le aplaudía como si la castaña fuera una perrita, imitando una de las burlas de Dante.
Katase se sorprendió un poco por las acciones del peliblanco, dándose cuenta que provocaba a su mejor amiga para que le atacara.
Sorprendida-Acaso me tratas… como un animal?- pregunto Murayama mientras apretaba con fuerza el mango de su Shinai, solo para ver como el peliblanco le guiño un ojo con burla- esto no quedara así- dijo la castaña enojada, lanzándose de frente contra al peliblanco que solo sonrió.
Levantando el Shinai por sobre su cabeza, con la intención de golpearlo verticalmente.
-Bien- susurro Nero para sí mismo observando a la castaña, que se acercaba a él con la intención de lastimarlo-(Habrá que trabajar con su temperamento)- pensó.
/Tap!/
Y el sonido del Shinai impactando con la palma izquierda del peliblanco se escucha en el lugar, mientras que Katase miraba sorprendida del como el peliblanco sostenía firmemente la Katana de madera.
El enojo desapareció en Murayama, observando también sorprendida y preocupada al peliblanco.
-P-Perdón!- exclamo separándose de Nero, pero sin poder tener consigo su Shinai, al sentir que el agarre del peliblanco era bastante firme.
-No te preocupes… ya te había dicho, que era para medir tu fuerza- dijo el peliblanco, agarrando con su mano derecha el mango del Shinai, y agitando un poco su mano izquierda que recibió el impacto- golpeas fuerte, un poco más… y me hubiese dolido- menciono- perdón por la burla- se disculpó.
-Eh?- dijo Katase escuchando lo que dijo el peliblanco- No te dolió?- pregunto incrédula.
-Para nada… ahora, serias tan amable de entregar el Shinai que tienes a Murayama?- pidió Nero mientras ponía el Shinai que utilizo anteriormente la castaña, sobre su hombro.
Con Murayama nuevamente "armada", el peliblanco levanta dos dedos- La segunda prueba, consiste en habilidad, aunque- dijo, mientras miraba alrededor suyo-… alguna de ustedes tienen algún tipo de lápiz o tiza?- pregunto el peliblanco.
Club de investigación de lo Oculto
En la habitación además de la pelirroja heredera de la casa Gremory y su 'Reina' Akeno Himejima, también se encontraban dos personas más.
Uno de ellos era el rubio conocido como Kiba Yuuto, también considerado 'Príncipe de la academia'. Parado cerca de la puerta de la habitación, teniendo un rostro tranquilo después de escuchar la idea de su 'Rey'.
La otra persona tenia los pelos blancos, la mascota de la academia Kuoh, Koneko Toujou. Comiendo unos dulces, mientras tenia aquel inexpresivo rostro. No tenía problemas para acatar las órdenes de su 'Rey'.
-Bien mis queridos siervos, ese es el plan que tengo en mente- dijo la pelirroja sentada tras su escritorio, observando a su 'Caballo' que parecía pensar algo, mientras que su 'Torre' seguía comiendo dulces.
-A pesar de que suena manipulador, cuenta conmigo Buchou- decía el rubio sonriendo como todo príncipe.
-También conmigo- dijo la albina sin ningún tipo de expresión.
-Ahora necesitamos buscar a Kohai-kun- dijo la pelinegra Himejima, mirando a Rias.
-Así es… Yuuto, podrías ir a buscarlo- pidió la pelirroja mientras el rubio asentía y procedía a salir de la habitación.
-Yuuto-sempai- llamo la albina, antes de que el 'Caballo' saliera completamente de la habitación. Caminado hasta alcanzar al rubio- Vamos- dijo, a manera de que le acompañaría.
Ambos salieron del club, dejando a Akeno y Rias solas.
-Estas segura de continuar con esto Rias- dijo la pelinegra mirando seria a su mejor amiga- sé que necesitas ayuda, pero no crees que utilizar la necesidad de Kohai-kun a tu favor es algo que, podría meterte en problemas-
-Estoy al tanto de ello Akeno- contesto la pelirroja- pero es la única manera que podría "asegurar" su ayuda, él es la única persona que encaja perfectamente ante los requisitos para "Campeón"- menciono.
-Aun así, sigo no estando de acuerdo ante tu plan Rias, pero estaré a tu lado no importa lo que pase- menciono la pelinegra sonriéndole a la pelirroja- por cierto, ya recibiste una respuesta?- pregunto.
-Sí, Alria-onee-sama ya me ha mandado la aprobación, aunque me dijo que Grayfia-san no estaba de acuerdo con lo que hacía- comento, mientras ponía sus codos en el escritorio apoyando su cabeza por su palma- lo dejo pasar porque, quería ver a Nero de vuelta- menciono.
-Ara, ara- dijo la pelinegra sonriendo- parece una novela romántica toda la trama que está adquiriendo esta situación- mencionaba manteniendo aquella sonrisa- solo hace falta una malvada manipuladora, que quiera arrebatarle el hombre que la princesa de plata anhelaba ufufufufu- decía burlándose.
-Akeno!- exclamo Rias algo sonrojada de la vergüenza y el enojo, comprendiendo las palabras de su 'Reina'- no hago esto por que quiero!- menciono.
-Corrección, haces esto por qué quieres, pero no encuentras otra opción más que esta, ufufufufu, lo de malvada manipuladora solo es un bono- menciono la pelinegra sonriendo, explicando con mayor claridad las palabras de su 'Rey'.
-Que voy a hacer contigo- dijo Rias bajando la cabeza resignada, al no querer argumentar contra su mejor amiga.
-Are?- fue lo que salió de los labios de Akeno, mientras ladeaba la cabeza.
Club de Kendo.
El sonido de las maderas chocar, llenaban el lugar, mientras que los precursores de aquellos sonidos se encontraban luchando en cierto sentido.
Katase miraba con atención y sorpresa lo que sucedía frente a ella.
Murayama, moviendo el Shinai con toda la habilidad que poseía, intentando acertar al menos un golpe sobre el peliblanco, además de intentar completar el objetivo que le había impuesto.
Mientras tanto Nero estaba tranquilo y concentrado en su "Alumna" que parecía no haberlo escuchado correctamente.
Se mantenía bloqueando y esquivando los embates de la castaña sin problema alguno, dando algunos golpes suaves de vez en cuando. El peliblanco estaba moviéndose dentro de un camino circular que había dibujado con una tiza blanca, cortesía de Katase.
La prueba consistía en que la castaña, debía sacarlo de ese caminero dibujado. Nero no podía ir más hacia el centro, así como no podía ir hacia la parte externa de la habitación. El peliblanco debía quedarse en aquel caminero circular, que asemejaba a una rosca.
Decidió unir sus dos últimas pruebas, la de habilidad y defensa. La razón de esto se debe a que, al atacar o contraatacar sorpresivamente a la castaña, podría ver cuál es el tiempo que tarda en reaccionar, así también el saber cómo responde defensivamente.
Después de todo, un enemigo no pensara en atacarlo de la misma forma repetidas veces y tampoco esperaría para que la castaña armara su defensa.
La prueba había comenzado ya hacía unos minutos, mientras la castaña parecía empezar a enojarse, al observar que el peliblanco bloqueaba sus ataques sin la necesidad de esfuerzo.
Claramente la diferencia de habilidad era abrumadora. Nero siendo un prodigio con la espada al ser enseñado desde su infancia con un entrenamiento realmente pesado, eso sin contar que la castaña desconoce la verdad detrás de Nero como descendiente de Sparda y ex guerrero de la Orden de la Espada, aunque claro, no hace falta mencionar que algún Dragón Gales podría decirle la verdad del peliblanco, al menos en la parte sobre su estado medio demonio, pero era muy perezoso para abrir la boca en momentos necesarios o decir algo importante.
Volviendo a la prueba, era esa diferencia de habilidad lo que molestaba a la castaña. "Realmente era tan débil?" esos eran los pensamientos que empezaban a pasar por su mente, viendo de primera mano cómo sus embates eran desviados por una espada que se mantenía posada por el hombro del peliblanco.
Así es, Nero solo movía su Shinai cuando atacaba, mientras que en la defensa, esta se mantenía sobre su hombro.
-[(Compañera, porque no sales de la rosca y lo obligas a retroceder, atacarlo de esa manera solo haces que mantenga su trayecto, retrocediendo tranquilamente, sin la necesidad de esquivar de lado o hacer un cambio de posición brusco con su espada)]- Menciono el Dragón Gales, a través de la conexión mental que tenía con su portadora.
-(Y como sugieres que haga eso, no puedo salir del camino)- respondió la castaña mentalmente, con un tono molesto, mientras seguía atacando al peliblanco.
-[(El chico dijo, que "él" no debía salir de la rosca, en ningún momento dijo que tú también debías quedarte en el camino dibujado)]- Refuto Ddraig a su portadora-[(tal vez por eso, ni siquiera intenta defenderse con algo de propiedad)]-
Murayama se quedó quieta y mantuvo silencio, pensando en las palabras del dragón-(No puedo creerlo… enserio que fui…)-
-[(Idiota)]- Finalizo la oración el Dragón Gales.
-(Cállate!)- exclamo la castaña, mientras volvía a atacar.
Murayama daba un golpe vertical descendente, provocando que el peliblanco diera media vuelta, para recibir el golpe con el Shinai que aun tenia posando sobre su hombro.
Pero Nero se sorprendió un poco al sentir como el Shinai de Murayama se deslizaba por sobre el suyo, mientras que la castaña aparecía a su lado, preparando un golpe horizontal.
Murayama, después de dar el golpe vertical, dio una vuelta completa, haciendo que su espada de madera se deslizara por la de Nero, dándole la apertura para golpearlo en el abdomen.
-(Hora de cambiar la postura)- pensó el peliblanco, mientras en rápidos e imperceptibles movimientos, cambiaba la posición casual que poseía, a la posición que utiliza con Red Queen, cuando provocaba un Exceed.
Poniendo la espada de madera frente suyo a gran velocidad, bloquea el ataque de Murayama sin problema alguno.
Viendo como la castaña, empezaba a atacarle de manera distinta, moviéndose más, y utilizando a su favor el hecho de que no podía posicionarse fuera del camino circular, los embates de Murayama, empezaban a provocar que el peliblanco, defendiera con algo más de propiedad.
Varios golpes de parte de la castaña, que el peliblanco volvía a defender tranquilo, pero esta vez posicionando correctamente su espada para la defensa.
La pequeña "lucha" prosiguió unos minutos, antes de llegar a lo que sería el final.
Nero bloqueo un golpe horizontal de Murayama, observando como la castaña, da un paso hacia adelante y volteando su Shinai intenta golpear el abdomen del peliblanco con el mango.
Nero da un paso hacia atrás y con su Shinai, golpea la punta del mango dirigido hacia su persona, provocando que el Shinai saltara de las manos de la castaña y cayera a varios metros de ella.
Murayama se mantuvo en silencio observando su Shinai, antes de mirar al peliblanco- Supongo que perdí- dijo algo triste y decepcionada consigo misma.
-No de hecho- pero Nero la contradice- si esto fuera una pelea de rendimiento, si hubieses perdido… pero mi prueba consistía en habilidad y defensa, además de que como objetivo te di la misión de quitarme del camino- menciono mientras golpeaba el suelo con el Shinai en su mano.
Mirando al suelo, Murayama se percata de que Nero se encontraba fuera del camino que dibujaron.
-A pesar de que no tuvimos el duelo mencionado… el pequeño test que tuvimos me dice bastante sobre tus habilidades Murayama, aun te falta mucho camino, pero podría decirse que… pasaste- dijo el peliblanco sonriéndole.
En ese momento, varios aplausos se empezó a escuchar, mientras Murayama abría los ojos bastante sorprendida.
-Olvide que los demás integrantes del club vinieron- dijo el peliblanco mientras se rascaba la nuca y sonreía con algo de nerviosismo-(Aunque no solamente las integrantes del club)- pensó mirando a dos personas más cerca de la entrada.
-Murayama-chan!- exclamo Katase acercándose a la castaña.
-Porque aplauden?- pregunto Murayama mirando como las otras integrantes del club seguían aplaudiendo.
-Bromeas cierto? Fue Genial! A pesar de que Ángelo-san te superaba, tú no te rendías y seguías luchando, por eso son los aplausos- menciono la peli rosa.
-Eh?- fue lo que dijo la castaña, antes de sentir una mano sobre su cabeza.
-Tiene razón, a pesar de que no me dabas un golpe no te rendías, en cambio continuabas y lo hacías con más fuerza, eso es de admirar- menciono el peliblanco sonrojando a la castaña- ya sé cómo entrenarte- menciono.
-Gracias- dijo Murayama bajando la cabeza tímidamente.
En ese momento se empezaron a acercar las demás mujeres que integraban el club.
-Nero-Sama! Se va a unir al club!-
-Kya! Un príncipe con nosotras!-
-Esa manera de usar la espada, me enseñaría algo a mí también?-
-Yo iba pedirlo primero!-
-Jejejejeje yo iba a pedir otra cosa~ Jejejejeje-
La mujeres empezaban a agruparse frente al peliblanco, que al escuchar lo último un leve tinte carmín se posó sobre sus mejillas, pensando en lo que iban a pedirle. Nervioso evadió a las chicas, antes de acercarse a la salida.
-Nos vemos Murayama, Katase!- Se despidió el peliblanco de su "alumna" y la peli rosa, dejando atrás a un grupo de mujeres viola… fanáticas de su persona.
Fuera del club de Kendo.
El peliblanco salía tranquilo del lugar, pensando en el tipo de entrenamiento que le daría a la castaña para que lo haga entre semana, mientras que los fines de semana le ayudaría a mejorar su control con las armas cuerpo a cuerpo, siendo esos días los que se verían en su residencia.
Pero ahora mismo, tenía otra cosa del porque preocuparse- Y bien? Que quieren?- pregunto el peliblanco, a las personas que ahora tenía delante.
-Buchou, nos mandó a buscarte- la persona que había hablado, era el 'Caballero' Gremory- Nero Ángelo-san, es un placer conocer al otro 'Príncipe'- menciono sonriendo- Perdona, aun no me he presentado…-
-Kiba Yuuto, clase 2-D- interrumpió el peliblanco mirando al nombrado- al fin conozco al que creó el apodo de 'Príncipe'- menciono con algo de gracia, antes de mirar a la acompañante del rubio-Y tú debes de ser, Koneko Toujou, clase 1-B conocida como la 'Mascota de la academia'- dijo el peliblanco- no es necesario que se presenten, estoy al tanto de lo sobrenatural en la academia- comento.
-Ya veo, en todo caso Buchou quiere hablar contigo, si serias tan amable de acompañarnos- pidió el rubio, observando como el albino suspiraba.
-Está bien… guía el camino- dijo Nero, solo para ver como Koneko lo miraba atentamente y con algo de nerviosismo- Tengo algo en el rostro o qué?- pregunto.
-Eres raro- comento oliendo al peliblanco, percatándose de que su olor humano se separaba de su olor demoniaco, pero la razón de sus nervios fue el tomar en cuenta un olor que provenía del peliblanco y no era de él. Y ella conocía muy bien a la propietaria de dichoso olor, aunque después de mucho tiempo no estaba muy segura.
Los tres empezaron a caminar hacia el viejo edificio, siendo el 'Caballero' Gremory el que se percató, ante la extraña actitud de su compañera albina.
Club de investigación de lo Oculto
-Buchou, lo he traído- decía el rubio 'Príncipe', ingresando a la habitación junto con Nero y Koneko.
-Gracias Yuuto- dijo la pelirroja, antes de pararse y ponerse frente a su escritorio- Es bueno ver que acepto mi invitación, "Sparda-san"- menciono- puedo llamarlo solamente, Nero?- pregunto,
tomándole la palabra de su charla anterior, donde le mencionaba que no eran enemigos. A pesar de la broma que le había hecho.
-Haz lo que desees- dijo tranquilamente le peliblanco- estoy aquí para volver a hablar de lo mismo que hace rato, o el caso es distinto?- pregunto, acercándose a uno de los sofás, sentándose, extendiendo sus brazos sobre la espaldera y cruzando sus piernas.
-Ufufufu, sabes Kohai-kun~- menciono Akeno acercándose por detrás del peliblanco, encorvándose y apoyando su cabeza sobre el hombro de Nero y acercando sus labios cerca de los oídos del albino- esa actitud rebelde que tienes, me dan ganas de castigarte ufufufufu~- susurro la pelinegra, haciendo que el peliblanco tuviera un leve escalofrió y se sonrojara de sobre manera, al sentir el aliento de la pelinegra.
-Y si soy yo el que te da un castigo?- pregunto el albino seriamente, con la intención de asustar a la demonio que tenía apoyado sobre su hombro, mas no espero que le saliera el tiro por la culata, sonrojándose más por la respuesta que obtuvo.
-Are? Ufufufufu, si es Kohai-kun no tendré problema de ver como intentas "Castigarme", he sido una niña muy mala estos días~- menciono la pelinegra con una vos de más seductora y aun cerca del oído del peliblanco.
-(Nota mental, evitar a toda costa que Trish la conozca)- fue lo que remarco mentalmente el peliblanco, mientras que otro peliblanco en Europa tenía ganas de burlarse de alguien y cierta rubia se enojaba.
-*Tos falsa* Akeno, podrías traernos algo de té, para poder charlar con más tranquilidad- pidió la pelirroja carmesí, evitando que su 'Reina' siguiera provocando el llamado "Rostro de farolito" en el albino, a pesar de la gracia que le causaba dicho evento.
-Entonces… por que pidieron mi presencia?- pregunto Nero intentando quitarse el rubor del rostro y evitando pensar de manera consciente en el olor a lavanda que desprendía la morena.
-Pues iré directo al grano... quiero contratar tus servicios- dijo la pelirroja sentándose en el sofá paralelo al peliblanco.
-Un demonio contratando a un, cazador de demonios?- dijo con sarcasmo el peliblanco-ironía? Dónde?- menciono Nero con burla- De acuerdo, ciertamente será interesante escuchar tu pedido- menciono-Dime a quien debo cazar?-
-Pues más que un cazador… quiero que seas mi campeón en una pelea- informo la pelirroja.
Distrito comercial - Ciudad Vaticano
Caminando con cierto aire de aburrimiento, Dante no tenía un rumbo fijo. Su vista pasaba por cada transeúnte, viendo los rostros curiosos de los turistas en el lugar. Sabía perfectamente que volverían a américa después de unos días y entregaría el pedido de Azazel allí, por lo que el salir a recorrer no hacia mal.
Era fácil para él descubrir quién era turista y quien era residente de la ciudad vaticano. Pero volviendo al punto, eso no quitaba al peliblanco de aquel aburrimiento que tenía.
Hacía más de una hora que Lady y Patty había salido de compras, dejándolo solo en el departamento, pero al no tener nada mejor que hacer, salió tras ellas intentando seguirle el rastro, pero cambiando su trayecto al ver las mujeres hermosas que transitaban la ciudad.
Por un momento se preguntó del porque dejo de seguirle el rastro a Lady y Patty, para luego recordar que si ellas estaban de compras, lo más probable es que se convierta en un burro de carga.
-Y eso no pasara conmigo, no señor- dijo el peliblanco caminando con tranquilidad por la calle, mirando a las hermosas mujeres que estaban de turismo.
Manteniendo aquel rumbo incierto, el peliblanco observa cierta peculiaridad en uno de los callejones, viendo como dos encapuchados actuaban de manera sospechosa.
Levantando sus cejas con duda, el peliblanco entra en el callejón y utilizando su habilidad 'Trickster' se posiciona sobre los techos de las estructuras, para pasar desapercibido por los encapuchados que empezaron a caminar.
Siguiéndolos de techo en techo, Dante miraba a los encapuchados, escuchando algo de la conversación. Era fácil diferenciarlos, por el color de las capuchas, siendo una de color azul oscuro y el otro completamente blanco.
-Con dos de los fragmentos, ahora robados, dimos la orden de aumentar la seguridad del único fragmento sin dueño que tenemos en la ciudad- menciono uno de los encapuchados.
-Ciertamente, la muerte de los usuarios de la Rapidly y Nigthmare es una pena, sin las bendiciones necesarias para hacer usuarios artificiales en cantidades, produce una gran desventaja para nuestra facción sobre las demás- mencionaba el encapuchado blanco- el saber que Transparency tiene mayor seguridad, no significa que debemos estar calmados- comento.
-Claramente, ya se ha llamado a las dos usuarias activas para darles su nueva misión- informo el de azul oscuro- hasta el momento la única información que tenemos sobre el que robo los fragmentos, es un caído- dijo con seriedad.
-Alguna idea de quién? O bajo el mando de?- cuestiono el otro encapuchado.
-Varios sospechosos, pero el que más destaca es Kokabiel, los altos mandos no están muy seguro pero sospechan que desde las extrañas actividades cerca de los territorios demoniacos en Japón, esto tiene algo que ver, además de que fue allí donde mandaron a la hereje con la Twilight Healing y si recuerdo bien, se cree que por allí está el Arzobispo Genocida escondido entre las sombras de los demonios-menciono el encapuchado de azul oscuro- será mejor volver a la sede- dijo, antes de que ambos se empezaran a retirar- tenemos que tener mucha cautela de ahora en adelante- menciono.
Ninguno de los encapuchados, descubrieron a Dante que los escuchaba desde los techos.
-Así que, habrá una fiesta exclusiva eh?- dijo el peliblanco con gabardina roja mirando a los encapuchados retirarse- habrá que ver, que tan loca se vuelve- murmuro retirándose.
Saliendo nuevamente a la calle, el peliblanco solo levanta su mirar hacia el cielo-(Mejor sigo caminando y evito la zona de comercios, si me encuentro con Lady o Patty…)- pensaba Dante- querrán que sea una mula de carga- finalizo, continuando nuevamente un camino incierto… pero lejos de sus compañeras de viaje.
Club del ocultismo - Academia Kuoh
-Entonces, vendré en la fecha acordada… no te preocupes, te ayudare con tu problema- decía Nero saliendo de la habitación, dejando atrás a una contenta pelirroja.
-Salió mejor de lo que esperaba- dijo Akeno, poniéndose a lado de Rias.
-Sí, aunque me sorprendió un poco su rechazo ante el chantaje- menciono la pelirroja, mientras volvía a sentarse detrás de su escritorio.
-Al menos deja en claro, que lo hace porque quiere y no porque debe… es como todo un caballero ufufufu- dijo la pelinegra riendo y ocultando sus labios con el dorso de su mano.
-Aun así, solo queda esperar la pelea y ver cómo termina- menciono la pelirroja, mirando la puerta del club- Okaa-sama y Otou-sama, no estarán enterados hasta la fecha de la reunión. Eso fue lo que Alria-onee-sama me había dicho- comento- se sorprenderán bastante al ver que conseguí un campeón- finalizo.
Salida de la academia - Calles de Kuoh
Con Nero
*Estornudo*-Limpiándose la nariz, el peliblanco mira a su alrededores- al parecer están hablando de mi- se dijo, antes de percatarse de cierta gata negra cerca de él-Kuroka?- llamo, obteniendo la atención del animal.
-Nyaaa~- maulló la felina, corriendo hacia el peliblanco y saltando a sus brazos.
Agarrando a la pequeña gata y dejando que se acomodara en su cuello- vamos a casa- dijo sonriendo el peliblanco, sintiendo el ronroneo de la felina.
Disclaimer: Devil may cry y High School DxD, no es de mi pertenencia. El derecho de cada uno, a sus respectivos creadores y autores. Este fic lo hice sin ánimo de lucro, solo con el motivo de entretener.
Arco 2: Tras el tiempo perdido, una nueva Familia.
Capítulo 8: Soluciones y problemas.
Unos Días Después
Después de la charla con los Gremory y avisarle que debía asistir en la reunión que se haría la próxima semana, Nero se vio envuelto en un nuevo problema.
En un principio no encontraba una razón para aceptar, incluso después del intento de "chantaje" que quiso utilizar la pelirroja sobre él.
Estuvo tentado a aceptar, pero sus experiencias en Ciudad Fortuna, le dio la capacidad de rechazar la oferta.
Era cierto, Nero estaba en busca de su pasado, quería información de sí mismo, información que no conocía de su persona.
Pero las personas que le ofrecían aquella información eran demonios, seres que mienten para conseguir lo que quieren, seres que harían lo que fuera para cumplir sus objetivos.
Razón necesaria para rechazar la oferta con la disposición de retirarse.
Pero, algo le detuvo, algo que no esperaba ver en mucho tiempo. Aquellas palabras que Dante le había dicho, resonaron en su mente.
"Un demonio, no puede llorar"
Rias Gremory, le conto lo que sus padres estaban haciendo, el dar su mano en un matrimonio arreglado, eso era algo que ya molesto al peliblanco y se decidió por aceptar contrariándose a sí mismo.
Pero nunca espero que la pelirroja se quebrara en media explicación, el ver como pequeñas lágrimas de impotencia, tristeza, enojo y otros sentimientos más bajaran por sus mejillas.
Impotencia, porque al no tener la edad requerida, no podía dar mucha opinión estando atada de manos y con pocas opciones. Enojo hacia su familia, por no pensar en ella y la manera en que sus decisiones le afectaban. Y tristeza porque si el compromiso se completaba, arrastraría a su segunda familia con ella y esos eran su sequito.
Eso fue lo que Nero pudo descifrar en las lágrimas de Rias, tomando nota de cada palabra que decía.
Era fuerte y determinada, alguien que no dudaba en proteger lo que quería, eso Nero pudo darse cuenta en su primera reunión al ver como "salvo" a la heredera Sitri.
Pero esa fortaleza desaparecía, al tener que elegir entre luchar una pelea donde era sencilla la respuesta de como acabaría, además de que dañaría a su sequito.
O dejar su orgullo de lado y pedir ayuda, que se convirtiera en su campeón y la librara de su compromiso.
Todo aquello era complicado en cierta manera, pero entendía mucho de entre todo.
Ese hecho y más, provoco que el peliblanco aceptara el pedido de la heredera Gremory.
Al verla saltar de alegría en aquel momento, hizo creer por un momento que fue una treta, que lo anterior solo era una historia, pero al observar las miradas de alivio del sequito de la pelirroja, aquella creencia que obtuvo, se esfumo al instante.
Incluso la pelirroja, no contuvo mucho aquella alegría que poseía y le dio un abrazo al peliblanco, que fue tomado con la guardia baja, llevándose del lugar un claro sonrojo. Aunque él tampoco
sabía que la heredera se había sonrojado por el abrupto contacto. Pero eso era algo que Nero no debía de enterarse, según la pelirroja.
Solo esperaba que el aceptar el pedido de la pelirroja Carmesí, no provocara muchos problemas, en especial en la parte de que lucharía contra un ser "Inmortal".
Lástima que los problemas aparecieron, al apenas llegar a su hogar y comentárselo a su "pareja" no oficial.
Trish escucho a su amado peliblanco, detestando esa actitud solidaria que poseía como su ex compañero de armas Dante.
Al escuchar la parte, en donde la pelirroja Gremory había llorado y la razón de las lágrimas, entendió un poco la razón del porque acepto el pedido.
Pero fue otra historia en donde al peliblanco, se le había escapado la parte del abrazo, cosa que la rubia no se lo tomo muy bien.
Trish esta vez, no le quito el cuarto a Nero, en cambio fue ella quien se mudó de habitación aclarándole que le dejaría solo, para que se concentrase en su futura pelea.
Nero no era completamente idiota, sabía que la rubia estaba enojada y celosa por la parte del abrazo, el realmente quería hablar con ella para intentar aclarar las cosas, de que era solo un abrazo, uno de agradecimiento. Pero, como quien no quiere escuchar, la rubia diablesa le refutaba hábilmente utilizando a la pelirroja.
Nero no quería saber cómo actuaria la rubia, si Rias le hubiese besado en vez de haberlo abrazado. Tuvo un escalofrió en esa línea de pensamientos.
El peliblanco no sabía del pequeño conflicto que tenía Trish consigo misma y con su contratación de campeón para la heredera Gremory, solo aumentaba más aquel conflicto interno.
Residencia Ángelo - Habitación de Nero
Actualmente, siendo viernes, Nero tendría que estar en la academia pero por motivos ya conocidos y pereza, decidió no ir; estando ahora mismo acostado en su cama, mirando el techo con cierto aburrimiento.
Como en todas las mañanas de esa semana donde estuvieron en habitaciones separadas, Trish fue a despertar al peliblanco y había avisado que iría a ver algo en los alrededores de la ciudad, siendo posible que no volviera hasta la noche, por lo que eso dejaba solo al peliblanco con la monja rubia y su mascota Kuroka, que en esos instantes estaba durmiendo apaciblemente sobre el peliblanco, algo que se había hecho usual en la semana.
Aunque para extrañeza del mismo, su pequeña gatita andaba más mimosa de lo usual y sentía por las madrugadas un peso extra sobre él y un aliento sobre su cuello, pero lo desestimaba creyendo que solo era su imaginación por el cansancio que tenía por todo aquel problema en la que se había metido.
-Nero-san- la vos de cierta ex monja atrae la atención del peliblanco- debería bajar a desayunar, que el no hacerlo es contraproducente para su salud- el leve tono de preocupación en Asia era notable.
Asia Argento, la nueva residente de su "pequeña" casa, se integró y acostumbro rápidamente al ambiente, incluso sabiendo que Trish era una demonio y Nero la mitad de uno, pero tomando en cuenta la actitud de ambos, provoco que ese detalle pasara a segundo plano.
Aunque aún no había visto el lado demoniaco de Nero, teniendo cierta curiosidad por lo que había detrás del guante y las vendas.
Nero también intento que le quitara los honoríficos a su nombre, pero parecía ser que la monja rubia lo hacía de manera inconsciente.
Para el peliblanco, Asia era demasiado amable y mostraba sus preocupaciones por los demás con facilidad, además de la inocencia que poseía.
Nero pedía internamente que Trish no rompa aquella inocencia en la rubia, que la hacían ver adorable y bastante linda, según el peliblanco.
-Ya voy enseguida- dijo el albino con tranquilidad, poniendo a Kuroka en la cama y yendo hacia la puerta.
Bajando al primer piso y llegando al comedor, observa un desayuno algo americano. Huevos revueltos, con tocino y jugo de naranja.
Empezando a comer su desayuno- Vaya, está bastante rico como siempre Asia- halago el peliblanco, sonrojado un poco a la rubia por el cumplido. Ciertamente, desde que Asia se mudó a la residencia, ella se encargaba de preparar la comida utilizando libros de cocina que había comprado en su salida con Trish, queriendo darle algún tipo de pago por dejarla vivir allí.
-Gracias Nero-san- dijo la rubia mientras se sentaba en la mesa, cerca del peliblanco- Y porque no fue hoy a la academia?- pregunto.
-Quise tomarme el día, muchas de las clases que dan ya me las sé y volver a tomarlas pues… ya me entiendes, es aburrido- menciono, solo para ver como la monja rubia bajaba un poco la cabeza.
-De hecho… yo nunca he ido a una escuela, todo lo que sé, me lo enseñaron en la iglesia cuando tenía mis cortos tiempos de descanso- menciono Asia, haciendo que el peliblanco tomara interés en sus palabras.
-Descansos? Trabajabas en la iglesia como exorcista?- pregunto Nero, recordando la charla de Azazel sobre las personas humanas o semi-humanas que integraban en cada facción. Brave Saint o exorcistas, exorcistas renegados, sequitos o siervos, y esas cosas.
Asia solo negó con la cabeza- Yo no estaba en la iglesia como exorcista- menciono la monja rubia algo decaída.
Nero viendo que los ánimos de Asia estaba cayendo, se le ocurrió una idea.
-Oye, porque no te preparas… La última salida que tuviste con Trish, creo que compraste algo de ropa nueva no? Por qué no te cambias y salimos un rato, te muestro la ciudad de paso o al menos los lugares que Trish no te haya mostrado aun- sugirió el peliblanco, observando como la rubia ex monja parecía tener sus ánimos de vuelta.
-Hai!- respondió Asia con alegría, antes de ir a cambiarse.
Nero solo quedo allí, pensando en la razón del porqué, el estado de animo de Asia decayó cuando hablaron de aquel tema. Yendo también a cambiarse, Nero se puso su habitual traje de cazador para su salida.
Después de unos minutos, con Nero esperando a Asia en la sala de la residencia, la rubia baja con un vestido blanco con falda de una sola pieza con sujetadores en los hombros y como calzado, unas zapatillas a juego.
Contrastando con su habitual traje de monja, Nero observa que la vestimenta que llevaba Asia ahora mismo, solo resaltaba su belleza inocente.
-Te vez bastante linda- dijo el peliblanco, abriendo la puerta principal y dándole paso a la rubia como todo un caballero.
Sonrojada, Asia salió de la casa acompañada por el peliblanco.
Horas más tarde
Después de recorrer el distrito comercial y las zonas de entretenimiento, Asia y Nero se encontraban en un pequeño patio de comidas, esperando a que llegue la orden que había pedido el peliblanco.
El lugar servía un tipo de comida que como a Dante, a Nero también le gustaba. Las Pizzas.
Para sorpresa del peliblanco, Asia no sabía que era una pizza por lo que, el almuerzo del día sería unas pizzas de mozarela extra queso y sin aceitunas.
Llegando el pedido, la rubia miraba extrañada el almuerzo, para ver como Nero le servía en un plato y le señalaba como comer.
Agarrando la pizza algo avergonzada, Asia le da un pequeño mordisco degustando lo que estaba comiendo, para luego observar que Nero se reía de ella al parecer.
-Nero-san?- pregunto Asia algo dudosa y levemente avergonzada al recibir la mirada levemente burlona del peliblanco.
-No es nada, solo que tienes algo de comida sobre tu mejilla- dijo Nero estirándose y con su mano izquierda limpia la mejilla de la rubia, que se sonrojo por el contacto.
Nero no era idiota, sabía perfectamente… que la mejilla de la rubia estaba sucia por la comida, pero si era medio lento para entender que lo que estaba haciendo, en la situación que se encontraba, podría interpretarse de muchas maneras.
Después de su almuerzo, ambos fueron hacia el parque charlando amenamente. Habiéndole mostrado un poco más de la ciudad, el peliblanco decidió que sería bueno descansar en el parque.
Llegando al lugar, ambos escuchan el llanto de un niño, antes de percatarse de que efectivamente un infante se encontraba en el suelo llorando a consecuencia de una herida que tenía en la rodilla.
Rápidamente Asia se acercó al pequeño infante y se puso de cuclillas, para que en sus dedos anulares aparezcan un par de anillos.
Posicionando sus manos sobre la rodilla herida del pequeño- Ya, ya… un hombre no debe llorar por eso- dijo amablemente la rubia, mientras un brillo verde ocupaba sus manos y la herida desaparecía.
-Wow! Gracias Onee-san- dijo el pequeño sonriente, mientras le daba un pequeño abrazo a la rubia y se iba corriendo hacia una mujer a lo lejos que parecía ser su madre.
Asia solo sonreía, a pesar de no haber entendido bien el japonés del pequeño, el ver como aquel infante sonreía era suficiente para ella.
-Una habilidad interesante la que posees- dijo Nero tranquilamente, solo para ver como la rubia ex monja bajaba la cabeza.
-Es una habilidad que el Señor me otorgo para ayudar a los demás- dijo Asia levantando su mirada y sonriéndole al peliblanco, que pudo entrever un contradicción en las palabras de la monja rubia.
-Una Sacred Gear no?- cuestiono Nero tranquilamente.
-Es cierto… olvide que Nero-san es mitad demonio jeje- dijo tiernamente la rubia poniéndose de pie correctamente- Si, mi Sacred Gear es la Twiligth Healing- menciono antes de guardar silencio.
-Ya veo… pero no pareces muy alegre al hablar de ello- dijo Nero percatándose de que Asia parecía triste al hablar de su Sacred Gear.
Después de unos segundos de silencio, la rubia volvió a hablar- Recuerda la pregunta que me hizo Nero-san, sobre si yo era exorcista de la iglesia?- pregunto, mientras Nero asentía-Pues… no lo soy… no soy exorcista, pero… si estuve trabajando para la iglesia o algo así- menciono empezando a caminar con Nero a su lado.
-Algo así?- se preguntó en un susurro el peliblanco, llegando a una banca cerca de la fuente en el centro de la plaza.
Ambos se habían sentado en la banca, manteniendo un silencio tranquilo aunque incómodo para Asia.
-Nero-san… Usted podría escuchar una historia?- pregunto la rubia monja, mientras el peliblanco asentía.
-Hazlo, yo te escucho- dijo Nero mirando con atención a la rubia.
Fue allí donde la perspectiva de Nero hacia la iglesia cambio.
Una niña huérfana, que tenía la bendición de curar a las personas y fue encontrada por la iglesia. Donde su creencia hacia Dios empezó, pidiendo siempre por su bendición, amor y protección.
Como esas personas empezaron a enseñarle lo básico y la alimentaron con normalidad por unos años, hasta que descubrieron aquel don que poseía.
En ese momento, la historia para aquella niña empezó a cambiar. Los tratos hacia ella se volvieron más cuidadosos y más estrictos. Muchas personas, con enfermedades y heridas, iban en busca de la bendición de aquella niña. Buscaban ser sanados.
Tantos fueron los milagros que produjo, que la habían incluso apodado "La doncella Santa" volviéndola una Santidad, para los ojos humanos. Las personas que le cuidaban, la alababan y veneraban en cierto sentido, pero no era eso lo que ella buscaba en aquel momento.
Quería sentirse normal, quería tener lo que muchos otros tenían, quería tener una amistad. Un amigo.
La niña creció y esa sensación familiar que obtuvo antes de mostrar sus dones, había desaparecido, pero el deseo de un amigo jamás, aunque ese deseo era algo que parecía imposible en donde se encontraba.
En ese momento las personas de la iglesia solo veían a un ser capaz de hacer milagros.
Pero una noche, la ahora muchacha se encontró con un demonio y este estaba herido.
Le pidió ayuda y la bondad en aquella muchacha era demasiada, que acudió en su pedido de auxilio.
"La doncella Santa" había curado a aquel demonio, pero siendo vista por las personas que la habían acogido.
Marcándola como "Bruja" por ayudar a un ser impuro, clamando que su don solo debía servir para la iglesia y seguidores de Dios.
Aquella joven vio como las personas que le dieron un lugar para vivir, que la alzaron y veneraron, por un simple acto de la vasta bondad que poseía, ahora le daban la espalda y la alejaban.
Aun así aquella joven tuvo la fe y creencia, de que Dios la ayudaría, que no la abandonaría y que le mandaría a alguien para que no volviera a sentirse sola, como se sentía en ese momento, como se sentía ahora, como se sintió siempre.
-Fe y creencia que hasta ahora sigue presente- finalizo la monja rubia con la cabeza gacha, sus manos juntas y finas lagrimas cayendo de su rostro- Lo único que esa niña quería, era un amigo… alguien con quien jugar… alguien con quien plantar flores o pasar el tiempo… alguien con quien reír- decía entre sollozos la oji verde- Yo… solo… quiero un amigo- dijo en un susurro.
Nero se mantuvo en silencio en toda la historia, escuchando con atención las palabras de Asia. Comprensión de su parte no era necesario, sabía perfectamente que la historia contaba su vida y ahora mismo no sabía cómo sentirse o que sentimiento dejar que predominara en él. Pero algo era seguro, ninguno de aquellos sentimientos que poseía en esos momentos era bueno.
Esa corta semana en la que empezó a vivir con la ex monja pudo ver a alguien amable, bondadosa y cariñosa, que se preocupa por el bienestar de todos. Y el peliblanco estaba seguro, que aquella rubia daría lo que fuera por el bien de otro incluso sacrificando lo suyo.
-Sabes… cuando yo era un crio… las personas me repudiaban, se alejaban de mi por ser mitad demonio… obtuve algo que podría llamar familia, pero con el pasar del tiempo me di cuenta que solo era un peso para ellos, un payaso… un fenómeno, solo era necesario allí… porque necesitaban de mi poder- dijo el peliblanco, escuchando como los sollozos de Asia disminuían- te preguntaras seguro, del como ellos sabían que era mitad demonio?- cuestiono, recibiendo solo silencio de la rubia que lo tomo como una afirmación.
Mirando que no había nadie en el parque, el peliblanco se quita el guante que llevaba y empezaba a retirar las vendas con tranquilidad.
-Fue por esto… que ellos sabían que era- menciono Nero, dejando expuesto su Devil Bringer escuchando que el sollozo de la rubia se volvió un suspiro de sorpresa- Nadie se acercaba a mí por esto, todos me tildaban de fenómeno, de monstruo y me comparaban con las cosas que actualmente cazo- menciono- y esos son los mismos demonios, aun así… espero y no te moleste Asia- comentaba con un tono tranquilo y suave- pero este demonio… quiere ser tu amigo- menciono mirando a la rubia a los ojos, solo viendo sorpresa en ello.
Asia no sabía qué hacer en ese momento realmente, contarle su historia de vida a Nero, a pesar de relatarlo en tercera persona fue difícil para ella, pero que el peliblanco le mostrara el brazo que le tenía picando su curiosidad y que ahora le esté ofreciendo su amistad, era algo que a pesar de su fe, ella no esperaba de nadie.
-Sé que no soy la mejor persona, para decirte que superes tu pasado y veas por un mejor futuro… después de todo yo también estoy atado a la misma piedra… más con esto- comento con algo de gracia el peliblanco señalando su brazo- pero aun así… quiero verte sonreír más, alguien como tú no merece esto- mencionaba mirando como la rubia tenía cierta duda en el rostro- quiero ser tu amigo Asia… para verte sonreír. Y aunque no sea mi estilo, jugare contigo… pasare el tiempo contigo… reiremos, enojaremos y lloraremos juntos- dijo el peliblanco saliendo realmente de su personalidad con aquellas palabras, algo que no era habitual en Nero.
Algo en Asia había hecho que Nero se sintiera identificado con ella, tal vez por la soledad que tuvo en su vida o por cómo le trataron por lo que poseía.
-Así que, qué me dices? Aceptas a este demonio como tu amigo?- pregunto Nero sonriéndole, mientras que Asia solo volvía a lagrimear-(La cague?)- se preguntó internamente el peliblanco, antes de sentir las manos de la ex monja rubia sobre su Devil Bringer.
-Yo… me encantaría ser amiga de Nero-san- dijo Asia sonriéndole, mientras aquellas finas lagrimas seguían cayendo de sus ojos.
Nero sonrió ante eso, antes de utilizar su mano izquierda para secar las lágrimas de Asia- Bien…- dijo el peliblanco al quitar las lágrimas- ahora volvamos a casa, hay que esperar a que llegue Trish para cenar no?- dijo mientras se levantaba y solo se colocaba el guante, antes guardar su mano derecha en el bolsillo de su gabardina y utilizar su manga larga para ocultar el resto de su brazo.
-Hai!- dijo sonriente la rubia oji verde, parándose y yendo a lado de Nero a su casa, al lugar donde ahora si podría llamar hogar.
A unos metros de allí, escondida tras los arboles del lugar cierta mujer se encontraba de brazos cruzados habiendo escuchado toda la conversación-Si actúas de esa manera, será imposible que no se sientan atraídas hacia ti… Nerito idiota- dijo la diablesa rubia antes de sonreír- pero es por esa idiotez que posees la razón por la cual te amo- comento para sí misma, antes de ver a cierta gata negra acostada en una de las ramas de los árboles.
Sacando una hoja bien doblada de entre su escote, observa la información que había sido entregado por una de las subordinadas del gobernador caído, razón de su salida en la mañana.
Azazel le había mandado un mensaje, diciéndole que tenía algo que entregarle a ella y que el chico debía enterarse por su cuenta. Claramente la rubia, supo que esperaba sorprender a Nero para ver la reacción que obtendría, razón del porque le decía a ella y no al peliblanco. Aunque dichosa información, no le agradaba mucho.
-Kuroka, no?- dijo Trish, mientras la felina maullaba al escuchar su nombre- Tenemos que hablar- dijo seriamente.
La boca de la felina se abrió, pareciendo que iba a maullar pero…- Así que ya lo sabes~- una voz femenina salió de la pequeña minina- que harás ahora Nya?- pregunto con un tono entre hostil y burlón.
-Como dije… solo quiero hablar- dijo la rubia cruzándose de brazos, observando como la gata negra bajaba del árbol, empezando a brillar y aumentando de tamaño, tomando una forma más humana.
-Así que hablar eh? Puedo entrever algo oculto en tus palabras nya- dijo Kuroka, después de que el brillo haya cesado y apareciera en su forma "Humana" vistiendo su distintivo Kimono. Aunque dejando libre su par de colas y orejas de gato.
Trish observo la apariencia de Kuroka y se sintió extrañamente derrotada, percatándose de que la pelinegra tenia mayores "atributos" que ella.
-No te preocupes… solo es una charla, tranquila y civilizada- menciono la rubia riendo forzosamente.
-Nyajajajajajaja, se puede ver desde lejos lo que te preocupa nya~- comento con gracia la pelinegra, mientras sus orejas desaparecieron de su cabeza ocultándose entre sus cabellos y el par de colas de gato que se ondeaban detrás, se enroscaron en su cintura quedando como parte del Kimono- Pues charlemos "civilizadamente"- dijo la pelinegra, caminando en dirección de la zona de comercio de Kuoh.
-Esta gata me va causar problemas- susurro para sí misma la rubia.
-Nero también tiene problemas nya- refuto la pelinegra habiendo escuchado el susurro de la rubia- aunque yo puedo dar soluciones a los tuyos~- menciono con un tono algo socarrón y para nada serio.
Trish solo suspiro y empezó a seguir a la pelinegra. Algo le decía que esas soluciones, no le agradaría del todo.
Tokio - Maid Café - Noche
El lugar, contenía algunos clientes, siendo atendidos por mujeres hermosas y bastantes desarrolladas, vistiendo trajes de sirvienta que hacia resaltar más aquellos atributos, claramente emocionando a varios de los comensales masculinos.
Aunque el caso era distinto en cierta mesa, en donde las empleadas luchaban por atender a cierto comensal. Después de unos minutos de disputa. -Que desea comer, Goshujin-sama?- preguntaba una de las empleadas ganadora por la pelea de atender a cierto gobernador caído, que la miraba sonriéndole de manera altanera y seductora, aunque era algo natural en él aquella sonrisa.
-Solo un café y para comer… elige tu por mí, si linda?- contesto el caído mandándole un guiño, sonrojando más a la empleada.
-H-Hai! Enseguida le t-traigo su pedido, Goshujin-sama- dijo la empleada sonriente y retirándose.
Azazel siguió con la mirada a la empleada, antes de sonreír para sí mismo- Es bueno salir del ambiente de vez en cuando, aunque un vodka o Whisky ahora mismo no estaría nada mal- murmuro para sí mismo, escuchando la campana de la puerta sonar, señal de que un cliente había entrado y siendo atendido por una de las empleadas con el característico "Bienvenido Goshujin-sama".
Escuchando que el cliente venía a ver a alguien, Azazel solo se recuesta en su asiento sabiendo que era la persona que esperaba.
-Es bastante interesante, el lugar que seleccionaste para encontrarnos Azazel- dijo la voz de la persona que esperaba el gobernador caído. Aquella cabellera carmesí que era reconocido entre los líderes de las facciones.
-Pues, esta clase de lugares pasa desapercibido para muchos de los enemigos que poseemos, Sirzechs… Nadie se imaginaria que dos líderes de facciones se encontrarían en un lugar así- menciono sonriendo Azazel, mientras le hacia una seña a una de las maid para que dupliquen su pedido.
-Y bien? Es raro encontrar una carta clasificada en mi oficina y más de otro líder de facción… no sé cómo lo hiciste, pero me pica la curiosidad- dijo el Maou sentándose enfrente del Gobernador.
-Con la reunión de las facciones, en espera por una fecha… no creo que sea tan malo el pedir un encuentro no?- menciono con algo de gracia- Además, estoy seguro que tú también estabas esperando una oportunidad como esta- comento- y no te hagas, como tú tienes infiltrados en Grigori, yo tengo infiltrados por toda Lilith… incluso en tu castillo, que no te sorprenda- dijo el caído con tranquilidad- al igual que yo, haz dejado que mis infiltrados se muevan con libertad, claramente escondiendo la información importante en otra parte-
-Jajajajaja, pues tienes razón… no recibí información de bajas entre mis infiltrados, por lo que vi innecesario hacerle algo a los tuyos- menciono el pelirrojo con tranquilidad- y bien, primero dime tus motivos para pedir un encuentro, antes de aprovechar esto- dijo, mientras las maids llegaban con el pedido- oh? Muchas gracias-
-Espero que lo disfrute, Goshujin-sama- dijo la empleada, haciendo una silueta de corazón con sus manos antes de retirarse.
-Realmente, un lugar algo peculiar el que elegiste Azazel- menciono el Lucifer Carmesí.
-Ja, como digas- dijo el gobernador tomando un poco del café- bien, vamos al tema por el cual pedí que vinieras aquí- menciono el caído seriamente- Tengo una duda Sirzechs… que tanto sabes sobre mi muchacho en los territorios de tu hermanita?- pregunto.
Techo - Residencia Ángelo - Ciudad de Kuoh - Noche
Nero estaba acostado en el techo de su hogar, mirando las estrellas con cierto aburrimiento-*Estornudo*- el peliblanco se limpió la nariz y miro extrañado el cielo- que raro… me estaré resfriando?- se preguntó a sí mismo, antes de reírse- eso es imposible, mi lado demonio impide que eso suceda- comento con gracia.
-Nerito- dijo la voz de cierta rubia- no bajaras a cenar?- pregunto.
-No… no tengo hambre y tú? Ya cenaste?- cuestiono el albino.
-Esperaba que cenáramos juntos- dijo Trish acercándose a Nero y sentándose a su lado.
-Pensé que seguirías enojada, por la situación con Gremory- menciono el albino, mientras que la rubia solo miro hacia el cielo.
-No creas que no lo estoy… pero, me doy cuenta que realmente no llegare a ser la única, no con esa maldita actitud que tienes- menciono la rubia con algo de enojo- porque tienes que ser amable con otras mujeres- murmuro para sí misma.
-Única? Actitud que tengo?- dijo algo confuso el peliblanco- de que se trata?- pregunto.
-Solo son cosas mías- menciono con simpleza la rubia, dándose cuenta de que había dicho sus pensamientos en voz alta.
-Esta…bien- dijo el albino algo dudoso, dejando de lado aquella curiosidad. Su teléfono empezó a sonar y sin perder tiempo, lo agarro leyendo el mensaje que había recibido.
-Quién es?- pregunto la rubia con curiosidad.
-Azazel… dice que quiere hablar conmigo el domingo y me mando dos direcciones, el lugar donde nos reuniremos y la segunda dirección… me dice, que hay un renegado en el observatorio de la ciudad- menciono el peliblanco suspirando.
-El lugar queda cerca de la estructura que habías derrumbado aquella vez- menciono Trish mirando el cielo, mientras recordaba aquella vez que Nero había salido de madrugada.
-Bueno entonces, creo que será mejor ir a terminarlo rápido y volver para dormir- menciono Nero parándose y acercándose al borde del techo- casi lo olvido, enojada o no- decía acercándose a la rubia que estaba sentada en el techo- no pude agradecerte correctamente por tus palabras de aquella noche- menciono, encorvándose y plantando un sorpresivo beso en la desprevenida rubia.
Trish solo se dejó llevar devolviendo el beso, después de unos segundos rompieron el contacto, antes de observar la sonrisa del peliblanco- Esto no cambiara el hecho de que sigo enojada, porque estas atrayendo atención de otras mujeres- dijo mientras desviaba la mirada.
-Pensé que estabas enojada porque estaba ayudando a la Gremory… pero ahora que dices eso, a qué viene eso ultimo?- pregunto el peliblanco mirando curioso a la rubia.
-Solo vete… ya, lo sabrás a su momento- respondió Trish cruzándose de brazos.
Nero solo volvió a acercarse al borde del techo- Celosa- dijo tranquilamente, haciendo que la rubia le mirara con el ceño fruncido, sacándole una sonrisa- Pero eso es, lo que me gusta de ti sabes?- menciono, saltando del borde y cayendo en el asfaltado, retirándose con tranquilidad hacia su objetivo.
Trish solo observo al peliblanco retirarse, antes de sentir a cierta felina a su lado.
-Y bien? Cuando lo harás?- pregunto la rubia, mientras seguía mirando la espalda de Nero alejarse.
-En su momento Nya- respondió la gata acostándose- Ya pensaste mis palabras?- pregunto.
-En serio es la única opción?- refuto la rubia solo para escuchar la risa de la pequeña felina.
-Poder atraer poder... y si uno de esos "poderes" es mujer, sumado a su actitud amable Nyajajajaja- respondió levantándose nuevamente y metiéndose en la habitación de Nero-Lo aceptes o no… de mí no te deshaces Nya~- añadió de manera burlona.
Cerca del observatorio
Caminando con tranquilidad, el peliblanco ya casi llegaba al lugar de su objetivo, observando la estructura a la distancia.
-Bien, espero que no sea problemático- se dijo para sí mismo, pero observo que desde el techo del observatorio, un rayo salía despedido, perdiéndose en el cielo- al parecer, ya hay alguien danzando allí- dijo a la nada, antes de empezar a correr.
Red Queen apareció en su espalda y Blue rose se materializo en su funda. En media carrera, se había quitado el guante y las vendas dejando al descubierto, su Devil Bringer.
Cuando llega cerca de la estructura, Nero da un gran salto, empuñando su espada y haciendo el característico sonido de un motor, entrando por la apertura en el techo, cayendo en medio de la batalla con un corte descendente que había acertado a alguien, provocando un grito de dolor, que fue acompañado por el sonido de Red Queen teniendo un Max-act.
Antes de atacar se fijó en quien ligaría su ataque, ya que al igual que Dante… tenía que hace una entrada espectacular.
-Mal nacido! Quién eres? Te hare pagar por lo que me habéis hecho!- decía la voz de una mujer que parecía tener disposición.
-De que te quejas… No se supone que esto es una fiesta?- pregunto con un tono burlón, desenfundando a Blue Rose y apuntando a varios demonios pequeños y deformes, junto a un demonio de gran tamaño con una de sus grandes garras cercenadas, que dedujo era el renegado que buscaba y había dañado con su entrada.
Minutos Antes - Con el Grupo Gremory
Apareciendo desde un círculo mágico, Rias y su sequito aparecieron. Todos ellos tenían el uniforme de la academia, aunque Koneko tenía unos guantes de Kickboxing y Kiba tenía unos guantes sin dedos y una espada europea enfundada, colgando de su cintura.
La albina, miro la estructura mientras parecía oler el ambiente- Sangre… huele a Sangre- dijo Koneko de manera inexpresiva.
-Es aquí, bien chicos prepárense- dijo la pelirroja, mientras ella y su grupo ingresaban al lugar.
Para sorpresa de la pelirroja y su grupo, pudo observar que el interior tenia algunos cuerpos desmembrados con unas extrañas criaturas sobre ellos, devorándolos lentamente.
Unas pieles blancas, con protuberancias y algunas deformidades en las extremidades, que asemejaban a cuchillas o garras. Sus cabezas parecían tener rasgos humanos, con la ligera diferencia que tenían un tercer ojo en la frente y que sus tres ojos tenían las irises negras, con la corneas rojas.
El sonido de la carne desgarrándose y siendo masticaba inundaba completamente el lugar.
Rias miraba con cierta sorpresa a los seres que tenía enfrente, aunque también se sorprendía por la gran cantidad que había de estos mismos.
-Kukukukuku, que es eso que huelo!- la voz algo distorsionada de una mujer se escuchó en el lugar, mientras aquellos raros entes corrieron de manera aleatoria intentando esconderse-Huele a algo asqueroso, pero también a algo muy delicioso!- decía aquella distorsionada voz, mientras su propietaria hacia aparición.
La parte superior del cuerpo, era la de una mujer desnuda con una sonrisa deformada y dientes puntiagudos como un depredador, con sus colmillos sobresaliendo un poco. Sus brazos que si bien tenían forma humana, otro par de brazos sobresalían desde su espalda, brazos de gran tamaño asemejando a garras.
La parte inferior parecía la de un tipo de lagarto, con las cuatro patas y cola escamosa ondeando detrás.
Era la versión reptil de un Centauro.
Lo destacable era que la criatura demoniaca, tenía una gran altura y que desde el inicio del vientre, una boca enorme, posicionada de manera vertical y con varias hileras de dientes se mostraba.
-Demonio Renegado Vizor!- exclamo la presidenta del Club de Investigación de lo Oculto- En nombre de la Familia Gremory, he venido a poner fin a tus actos criminales!- seguía exclamando.
-KAKAKAKAKA- Empezó a reír con cierta locura el demonio de nombre Vizor- Eres valiente niñata, disfrutare tiñendo el suelo de rojo con tu sangre, al igual que tu cabello!- exclamo.
-Has abandonado a tu maestro siendo consumida por el poder y empezando a matar humanos inocentes para saciar tu apetito, por tales actos, se te ha condenado a pena de muerte- menciono la pelirroja sin inmutarse por las palabras de la demonio renegada- Yuuto!-
-Hai! Buchou!- dijo el 'Caballero' Gremory, desenvainando su espada y lanzándose contra el demonio de gran tamaño a una gran velocidad, con la intención de cortar uno de esos grandes brazos.
Pero algo se interpuso entre el rubio 'Caballero' y su objetivo.
Uno de aquellos extraños seres, salto hacia Kiba, interponiéndose y recibiendo el corte propinado por el rubio, salvando una de las extremidades de Vizor.
-Kukukukuku, no será tan fácil!- exclamo la demonio renegada utilizando uno de sus grandes brazos para golpear al rubio, pero fallando al no poder seguir la velocidad del 'Caballero', que le esquivo.
-Que paso Yuuto!- exclamo la pelirroja mirando a su 'Caballero' que se puso a lado suyo.
-Una de esas cosas, se sacrificó para evitar que mi ataque la alcanzara… lo siento Buchou, no preví eso- dijo de manera tranquila el rubio.
-No te preocupes, al parecer esas cosas siguen sus órdenes- menciono la pelirroja, percatándose de que aquellas cosas volvían a aparecer, teniendo una postura parecida al de un animal acechando.
-O tal vez, como una manada de lobos la ven como su líder, protegiéndola de cualquier amenaza y Buchou… acabamos de atacarla- dijo la azabache, mientras su cuerpo brillaba y un atuendo de Sacerdotisa de Templo remplazo al uniforme de la academia.
Cubriéndose con un manto de rayos, lanzo un par de ataques a aquellos demonios que saltaron sobre su ama y amiga, repeliéndolos.
-Al parecer, se complicó un poco la situación- dijo la pelirroja, percatándose que su 'Torre' ya se encontraba peleando contra varios de aquellos seres- pueden ser débiles, pero compensan con cantidad… vayan con cuidado!- ordeno, cubriendo sus manos con una energía roja y negra.
-Hai!- respondieron los demás, mientras empezaban a luchar.
Koneko, se hallaba acabando con esas extrañas cosas, uno por uno. Sus golpes, eran realmente fuertes, ya que se podía escuchar el crujir de los huesos en las criaturas por cada impacto de sus puños, matándolos por daños graves al cuerpo y hemorragias internas.
Akeno había desplegado sus alas y levantado vuelo, utilizando sus ataques a base de rayos para acabarlos. Quemándolos y matándolos al instante o provocando unos chirridos agonizantes de parte de las criaturas, que parecían excitar a la 'Reina' Gremory.
Kiba, utilizando sus habilidades de esgrima, se movía a gran velocidad entre las criaturas, cortándolos en puntos clave o empalándolos, produciéndoles una muerte rápida y precisa.
-Vayan mis juguetes, acaben con ellos y tráiganme sus cadáveres para disfrutar de su carne!- decía Vizor mientras miraba a cierta pelirroja.
Rias se encontraba evadiendo con algo de dificultad los embates de la criaturas, utilizando su Poder de la destrucción para acabarlos, no dejando siquiera las cenizas de aquellas cosas.
Pero aun así, no parecía disminuir la cantidad de aquellas criaturas.
-Cuantos son?- se preguntó la pelirroja, viendo que parecía no disminuir la cantidad de aquellos seres, antes de percatarse de algo al esquivar un ataque que provino desde arriba.
En varios puntos del techo, entre las aberturas del observatorio se podía ver unas extrañas bolsas verdes, que al parecer eran los que producían a aquellos seres, ya que parecían ser escupidos por la bolsa.
-Akeno!- exclamo Rias obteniendo la atención de la nombrada- esas cosas, destrúyelas- ordeno la pelirroja, mientras la azabache miraba lo que su ama señalaba.
-Hai!- dijo Himejima, creando un par de círculos mágicos en sus manos y desprendiendo una gran cantidad de rayos que impactaron en las bolsas, rompiéndolas y dejando que una pequeña cantidad más de aquellos seres cayeran al suelo- aún son demasiados!- dijo la pelinegra, al ver que no solo en el techo había aquellas bolsas, si no que en varios puntos altos de las paredes.
Preparando un hechizo, provocando que varios círculos mágicos aparecieran sobre las bolsas restantes.
-Electric Arc!- dijo la azabache, mientras un rayo salía disparado de su cuerpo, rebotando por cada círculo mágico, destruyendo cada una de las extrañas bolsas y ganando tamaño en cada rebote. Al final, aquel rayo había vuelto al cuerpo de Akeno, que extendió una de sus manos hacia el cielo, haciendo que un rayo de gran tamaño salga disparado hacia el firmamento nocturno.
Akeno descendió un poco lejos del grupo, para descansar sin estar en peligro. Ese ataque le había quitado mucha energía.
Vizor viendo que los reproductores de sus juguetes fueron destruidos, se lanzó al ataque, teniendo a la pelirroja como objetivo.-Voy a acabarte!- exclamo iracunda, al ver que ya no tendría a sus peones para que traigan su alimento.
-Buchou!- exclamaron todos, al ver que Rias estaba concentrada acabando con aquellas extrañas criaturas, dándole la espalda a Vizor.
Kiba iba a empezar su carrera para salvar a su 'Rey', al igual que Akeno que con sus alas desplegadas ya se había lanzado con la intención de interponerse en medio del ataque.
Koneko solo observo como sus compañeros intentaban salvar a su 'Rey' pero ninguno llegaría a tiempo.
Rias dio media vuelta, solo para ver que la demonio renegada se acercaba peligrosamente a ella.
Cargando Poder de la destrucción en sus manos, con la intención de defenderse, el sonido de un motor la distrae por unos momentos, dándole tiempo a Vizor de acabar su ataque, extendiendo una de sus grandes garras con la intención de atravesar a la pelirroja.
Pero aquella enorme garra, salió volando hacia uno de los extremos del observatorio.
-AAAHHHHHHH!- Grito la demonio renegada, al sentir su brazo siendo separado de su cuerpo.
Rias solo vio caer frente suyo, a cierto peliblanco mientras la espada que este poseía producía un potente sonido y el filo de aquella espada, adquiría un color rojo fuerte. El filo de aquella espada, estaba a gran temperatura.
Con la misma velocidad, que había utilizado para burlarse de ella y Sona aquella vez, el peliblanco desenfundo a Blue Rose y apunto hacia Vizor.
-Mal nacido! Quién eres? Te hare pagar por lo que me habéis hecho!- decía la renegada, mientras miraba al peliblanco con desprecio.
-De que te quejas… no se supone que esto es una fiesta?- la voz burlona de Nero, se escuchó en todo el lugar.
Rias entonces se percató de la mirada de Nero hacia ella- Llegue a tiempo o lo tenían bajo control?- pregunto el peliblanco.
-No… de hecho, llegaste en el momento justo- dijo algo atónita la pelirroja, por la forma en que Nero se desenvolvía en media pelea, ignorando completamente al peligro que había alrededor.
Los seres que estaban atacando a Kiba y Koneko, observaron que Nero había dañado a su "Líder" por lo que, replantearon sus prioridades, tomando al descendiente de Sparda como un peligro mayor intentando atacarlo, pero no pudiendo hacerlo, al ser detenidos por sus actuales contrincantes.
-Necesitas ayuda?- pregunto tranquilamente el peliblanco, utilizando a Red Queen para deshacerse de los seres que estaban cerca de Rias y Akeno, que había llegado un poco después de su aparición.
-Vendría bien una mano- dijo la pelirroja mirando a los seres más pequeños intentar atacar al peliblanco, pero siendo retenidos por Kiba y Koneko.
-Esbirros- dijo Nero fijándose en los seres de piel blanca- para matarlos, solo debían acabar con lo que consideren su líder… se alimentan de su energía hasta que esta muera, luego van en busca de otra fuente de energía- menciono mirando a la pelirroja- estas cosas habitaban mucho en Fortuna- comento- si cortas su actual fuente de energía, tienes un show de categoría- dijo Nero extendiendo su brazo izquierdo con Blue Rose y apuntando a Vizor.
-Tu corte solo fue un golpe de suerte, niñato no tienes oportunidad con…- pero sus palabras fueron interrumpidas por dos proyectiles, que ingresaron en su boca y frente respectivamente.
-Muy fácil- comento Nero con el brazo extendido y el cañon de Blue Rose sacando humo, viendo como el cuerpo del demonio renegado caía al suelo pesadamente- con esa apariencia, pensé que daría batalla como Berial- murmuro para sí mismo, antes de observar a los Esbirros que enfrentaban a Kiba y Koneko.
Todos ellos habían cesado su ataque, antes de empezar a agarrarse de la cabeza y luego atacarse entre ellos.
-Qué pasa?- pregunto algo incrédula la pelirroja observando el raro evento.
Kiba y Koneko se posicionaron cerca de su presidenta rápidamente, evitando quedar en el fuego cruzado.
Akeno se acercó, mirando con extrañeza lo que sucedía- Parece que entraron en un estado de frenesí o algo así- comento.
Entre aquellas criaturas, empezaban a mutilarse y asesinarse. Una escena rara pero bastante interesante de ver.
-Al ser privados de lo que antes era su fuente de energía, todos los que se encontraban conectados a dichosa fuente… se… como decirlo, enlazan entre ellos y empiezan a atacarse sin razón alguna- informaba el peliblanco, haciendo desaparecer a Red Queen- pero eso no es lo más especial… lo verán dentro de unos momentos- menciono.
-Que veremos?- pregunto Koneko poniéndose a lado del albino.
-Eso- señalo Nero, mostrando como los esbirros quedaban quietos nuevamente y empezaban a convulsionar, para luego empezar a deteriorarse de manera lenta, hasta quedar como polvo-… esperaba un poco más de acción, fue demasiado fácil- menciono Nero, empezando a retirarse.
Los demás seguían mirando a los extraños demonios morir lentamente, siendo Koneko quien se fijó en el peliblanco que se retiraba, percatándose de algo.
-Fenómeno- menciono en voz baja la albina, pero siendo escuchado por todos, incluso Nero.
-Por qué dices eso Koneko?- pregunto Akeno, mientras la albina señalaba al portador del Diablo, más específicamente su brazo.
Todos miraron donde Koneko señalaba, fijándose de que Nero estaba observándolos de lado, dejando expuesto la razón de aquellas palabras.
-Que… es eso?- murmuro la pelirroja, mirando con extrañeza el brazo, sorprendida por la apariencia del mismo-Que te paso en el brazo- dijo intentando acercarse, pero siendo detenida por la mirada del peliblanco.
-Esto- Nero dijo seriamente y con un tono que demostraba bastante la molestia que sentía- es algo que demuestra mi lado demonio, tengo entendido que eso era necesario para que yo sea tu campeón no?-comento- si tienes algún problema solo dímelo- menciono secamente- y por cierto… búscate una nueva burla, que esa ya está muy gastada… enana- dijo el albino mirando a la más pequeña del grupo, volviendo a retirarse-no saben lo que he pasado por culpa de esto- murmuro, siendo escuchado solo por dos personas.
Koneko se había molestado por aquella burla, estando por reaccionar pero-No debiste haber dicho eso Koneko-chan-dijo Kiba mientras miraba a su albina compañera.
Rias y Akeno solo miraron a la pequeña peliblanca que había bajado la cabeza a modo de arrepentimiento.
Rias se acercó a su 'Torre', poniéndose a su altura y dándole un pequeño abrazo.
-Lo siento Buchou- dijo Koneko mientras miraba el suelo- no quise ofender a Nero-sempai- menciono.
-No es conmigo con quien debes disculparte- menciono Rias sonriéndole- Volvamos a casa, pediré a Sona si puede mandar a alguien que limpie el lugar y borre las energías sobrantes en el aire- decía mientras miraba a su demás siervos- y Koneko, ya sabes que tienes que hacer la próxima vez que lo veamos- menciono, mientras pensaba en las últimas palabras del albino.
La peliblanca solo atino a asentir, mientras los demás le miraban sonriendo.
Preparando un círculo mágico para retirarse, la pelirroja se percató de la expresión de su 'Reina', una expresión entre seria y perdida en sus pensamientos.
-Akeno?- llamo la pelirroja- está todo bien?- cuestiono, aunque deducía las razones de aquella expresión.
-Eh?... Hai Buchou. No hay ningún problema- respondió sonriendo la pelinegra, pero sin convencer a Rias.
-Entendido, vamos a casa entonces- dijo la heredera Gremory activando el círculo mágico y desapareciendo del lugar.
Hasta aquí… el cap de relleno, antes de empezar de ir a lo de Raiser.
Ese cap sera largo… ya que en un solo cap, acapare todo lo que trate de eso. El encuentro en el club, la charla con el pollo al espiedo y las reglas de la pelea. Además de que esta el encuentro y la charla entre Nero y Azazel… que le dira el caido? Porque tanta seriedad para aquella charla?.
Que sera la solución de Kuroka.
Y porque Nero no revento a puñetazos al grupo gremory cuando le dijeron Fenomeno.
Pues esto último es simple. Nero ya empieza a aceptarse, por lo que aquellas burlas, no es que lo marquen tanto.
Lo de Kuroka… digamos que ella sera uno de los gatillos para que pase a Harem todo esto.
Aunque la bala que provocara todo el efecto mariposa, será cuando llegue el momento de un familiar. :V (A quien le gusta el azul?)
Bueno eso sería todo, aunque con la charla de Azazel… Nero tendrá que desquitarse con algo o alguien para apaciguar su enojo o frustración.
Pobre Raiser.
Ha y para responder a una pregunta que ya respondi en el PM correspondiente. Sparda estaría en el top 10 de los seres mas poderosos. Aunque estaría en el tercer o cuarto puesto si es que seguía vivo. Justo por encima de Ddraig y Albion, cuando estos no eran Sacred Gears.
Dante y Nero, pueden vencer a un ser que acaban con una ciudad gracias a un super poder?. SI. ¿Por qué? Simple. Ellos no son demonios que derrochan su energía para super ataques. La forma en que Sparda y su descendencia utilizan su energía, fue para aumentar su resistencia corporal a ataques de ese tipo. Y LO MAS LOCO! Es que si ellos reciben ataques fuertes, parte del daño se transforma en energía para su Devil trigger, que a final de cuenta, le regenera y sana de todo tipo de daño.
Por lo que Dante (Nero aun no está a su cien por cien como demonio) puede recibir un ataque entero del poder de la destrucción de Sirzechs, que es capaz de eliminar media ciudad y salir con leves rasguños… o sin ropa. Recuerden que Dante recibió un ataque perforante de Mundus por todo el cuerpo y siguió moviéndose, incluso se enojo y entro en un estado OP.
Ahora las diferencias entre Dante y Nero.
Dante puede utilizar el Dreadnougth. Una armadura que lo convierte en alguien, inamovible e imparable. En ese estado, se puede aguantar todo tipo de ataque. Incluso el super ataque de "El Salvador" (Y eso que aquel ataque, podía eliminar fortuna sin problema alguno del mapa) aunque si se termina el gauge que lo mantiene activo, cagaste leches.
El punto es, que es una de las habilidades mas potentes de Dante, sin su Devil Trigger.
Nero en cambio, puede utilizar la activación de su Devil Trigger como defensa a cualquier tipo de ataque. Pero, después de que su poder se estabiliza, puede recibir daño, pero ya en menor medida.
Como había dicho el creador de DMC Hideki Kamija. Nero es un personaje incompleto, no tiene al cien sus poderes, ni siquiera cuando termina el juego. Eso dice que Nero es al parecer capaz de superar a Dante y Vergil… y porque no? Sparda.
Pero, no. No podrán superar a Shiva asi como asi, al menos no solos. A OPHIS no le podrán hacer frente por mucho tiempo y a Great Red… Bueno… digamos que les iria mejor pelear de nueva cuenta con mundus o el salvador… o a los dos juntos.
Eso es lo que quería explicar. Dante, Nero y Vergil. Son capaces de hacerle frente a la mayoría de los seres de DxD, incluso a un dios.
Recuerden que DMC 2, Dante pelea contra un dios. "Desesperación encarnada" o "Argoxas del caos".
Bueno… eso seria todo, si tienen alguna duda, o encuentran algun error, espero sus hermossostotsost reviews.
Y a eso vamos ahora… los Reviews…..
UltronFatalis: Gracias, que bueno que te haya gustado. Aquí tienes el cap… aunque este es mas un cap de relleno.
Ronaldc v2: Gracias man, y si… cuando llegue ese momento va a ser… bueno… mejor espera a que ese cap llegue. JAJAJAJAJAJAJA Vali no existe… bueno si… pero no como tu esperas. Penemue interesada? Puede ser, tal vez por la historia de vida que tuvo nero.… ella es una de los pocos caidos que no ha caido por la lujuria… es donde muchos confunden. Penemue si bien sabe como seducir… ella es virgen… como explicar que una caido de su calibre sea virgen… es simple… ella es de la que no se entragaria al placer de la carne por que si!, ya que ella es una caido que busca conocimiento, no placer. Es raro… pero es asi. Jajaja en este no hay principal del Harem… no me gusta que haya una principal. La única razon por la que Trish esta liderando es por que las demás no muestran el interés que sienten o el sentimiento que tienen. Gracias y aquí tienes el cap.
Artamiel19: Conclusión
Jokerjojo888: Graciassssss aquí tienes la conti.
Zeref slayer99: Mutas gadias.
Hoolw2: Aquí la conti.
James Anderson: Con los oídos talvez? NAAA mentira… conocer la personalidad medio bipolar de Nero es la única pista que necesitas para saber que pasara.
Rygart Arrow: Aika…. Es posible,… esposible.
Que bueno y lo de Penemue… solo es interés o tal vez no… solo quería burlarse de su jefe pero fallo… mal luego. Aunque uno nunca sabe.
Dante: Menos!
Muerte Santa 666: Y yo tu proximo Review :v
VergilUchiha: Gracias man….
Fernando484:Aquí tienes…
Israel309: Capitulo anterior.
Osmen6: gracias man… aquí tienes la conti…
Ayanami: Gracias viejo y aquí tienes.
Berma473: Conclusión ,,, de nuevo…
Niga31:Suscribete…#Soylabomba#Nerorepartemadrasos#Danteosfollaatodos#ElculitodeArhiestaardienteynosprendeatodos#Noleisteloultimo#Siloleistesequetambientegusta.
HHH333: Hentai hum… gracias man…
Homicidal Liu: Jajajajaj gracias man. Katase? Jejejeje claro, un juego de palabras como esa, hace trabajar la mente de una manera muy peculiar. Este Ddraig sera un poco mas comunicativo con su portadora.
Yo? Vamos, taticardia no es para tanto ;) jajajajaja… locura… yo me la llevo de la mano. Lo de Raynare no sabremos por un tiempo, pero es posible… si.
Jajajaja como dices… Nero podría adquirir un … resentimiento hacia los angeles… no creo que sea odio. Ya que todo se aclarara cuando recuerde su pasado de manera completa. Pero no sera Kokabiel el que le diga eso… no, sera el proximo cap. (Por eso dije que necesitara descargarse con alguien… siendo Raiser su siguiente pelea… bueno, tendrá que tomar todo el enojo del albo)
Jejejeje eso bueno… si y no… porque se centro solo en los angeles… puede ser que sea eso… y bueno, ya lo sabras dentro de unos cuantos caps.
Depende de como lo veas… Nero es bueno y ayuda a quien lo necesita… jodele y te hace mierda… trolleale y olvídate que te ayudara. (Aunque el hecho de que era una mujer… a pesar de ser demonio… ayudo a la pelirroja en parte. Es la mala suerte de que algunos de los hombres seamos débiles ante los encantos femeninos naturales… y no, no me refiero de manera pervertida, sino en el encanto innato que la mujer tiene).
Gracias y aquí tienes el cap…
Guest: gracias aquí tienes el cap.
Dangetto: Osea… no crees que soy muy obvio pardner…
Guest2: If i found somebody to translate nor you know somebody… is gonna be great. My english is not too good i only know the basic. But thanks for the review…
Has Ta a qui.
Un día estaba allí sentado en mi sillón, y de repente empecé a brillar. Cuando me doy cuenta deje de ser MDRC y pase a ser CRZY. Había evolucionado. :v
Hasta la próxima. Los quiere con todo el corazón… y eso que no tengo.
CRZY Paladín.
Chau chau.
P.D.: La vida es una lenteja, o la tomas o la dejas. La vida es una lentejaaaaa~ o la tomas o la dejas.
P.D.D.: Que os follen.
Día siguiente
Patio Trasero - Residencia Ángelo
El sonido de las espadas de maderas, se escuchaban con claridad en el lugar.
/Tap/…/Tap/Tap/…/Tap/…/Tud!/
-Vamos, sé que puedes hacerlo mejor, levántate y muéstrame de lo que eres capaz- decía el peliblanco sonriendo de lado, mientras miraba a la castaña que estaba en el suelo sobre su trasero.
-En la academia no fuiste tan hábil!- exclamo Murayama mientras se ponía nuevamente de pie. Ella llevaba el uniforme de entrenamiento de Kendo de la academia, mientras que su ropa casual estaba en un bolso cerca de la entrada a la residencia.
-Eso fue una prueba, ahora estoy usando… el cero por ciento de mis habilidades- menciono el peliblanco con tranquilidad.
-Que!- dijo incrédula la castaña, antes de ver como el peliblanco se acercaba a ella con velocidad dando un golpe descendente con el Shinai que poseía. Bloqueando el ataque de manera débil, siente el empuje que Nero imprimía en su golpe.
Murayama y Nero se encontraban entrenando, tal y como había dicho el albino. En los fines de semana, le daría unas horas a su entrenamiento, luchando contra él, antes de empezar a darles concejos de cómo manejar la espadas y mostrarle algunos estilos.
Su itinerario ya fue dado. De martes a viernes, la castaña después o antes de la academia, haría una serie de ejercicios para ir aumentando su estado físico, todos los ejercicios dados por el peliblanco. Mientras que los fines de semana, Nero se encargaría de hacer notar la fuerza que iba adquiriendo, eso, además de acondicionarla y entrenarla en el arte de la espada de manera correcta, y que no solo se centraría en la Katana.
Nero tenía planeado, hacer que Murayama tuviera un control bastante elevado sobre la espada. Al menos en una manera, que pudiera hacerle frente a personas de alto nivel con la espada o enemigos de alta categoría.
Ya que si hablaban de pelear contra él o Dante, aun le faltaba varios años para alcanzarlos.
Los lunes, le daría como un día de descanso, donde solo deberá preocuparse por la academia y nada más.
/Tap/Tap/…/Tap/…/Tud!/
Y nuevamente la castaña cayó sobre su trasero, sintiendo el pasto con la tierra amortiguar su caída y reducir el dolor del impacto.
-Ahora entiendes más, por qué dije que entrenaríamos aquí y no en el dojo- comento el peliblanco de manera tranquila observando el rostro de la castaña- si era madera, esa caída te dolería más-finalizo.
-Ya se, ya se- dijo la castaña volviendo a pararse, agarrar su espada de madera y ser ella quien atacara.
-Eso es- dijo el peliblanco deteniendo el ataque sin ningún problema- tienes buena disciplina y una postura bastante firme, tu habilidad se irá puliendo con el paso del tiempo… pero eso no te servirá de nada, si aún no tienes confianza completa en tus acciones- menciono Nero antes de moverse rápidamente y posicionarse detrás la castaña que aún no se percataba del cambio de posición del peliblanco.
-Donde!?- exclamo sorprendida Murayama al ver como la imagen de Nero desaparecía de su vista.
-Dudaste en el momento de intentar empujar mi corte, eso en una verdadera pelea puede costarte caro- la voz del peliblanco en su espalda sorprendió de sobremanera a la castaña, que dio media vuelta y cayó sobre su trasero nuevamente por el brusco giro que había dado, tropezándose con sus propios pies- Descansa un poco, te daré los estilos básicos que practicaras, antes de darles tu toque- menciono estirando su mano derecha para ayudarla a levantarse. Cabe destacar que estaba sin guantes y vendas.
Como paso eso? Fue un descuido del albino en realidad, ya que al momento de atender a la castaña que llegaba su hogar, no se había puesto el guante o las vendas.
Esperando el insulto o la mirada de repulsión. Solo recibió la mirada curiosa de parte de la castaña, que se preguntaba si aquello también era una Sacred Gear.
Nero sonrió un poco ante eso, explicándole la situación de su brazo, sintiéndose algo extrañado al ver que la castaña agarraba el brazo y lo miraba con mucha curiosidad. Claramente, dejando de lado el hecho que era un medio demonio.
Eso sorprendió al peliblanco, que no esperaba que la castaña se tomara de buena manera el hecho de los demonios y demás seres sobrenaturales.
Cuando le pregunto si le molestaba la apariencia de su brazo, la castaña simplemente negó mientras le sonreía.
-Hai- dijo la castaña agarrando la mano de Nero y poniéndose de pie- Ya ha de ser las dos de la tarde… tu qué crees Nero-kun?- pregunto.
-Posiblemente… y que te dije de los sufijos?- dijo el albino mientras miraba hacia el cielo.
-L-lo siento… lo hago inconscientemente- dijo la castaña algo sonrojada al darse cuenta, mientras Nero negaba.
-No hay problema… Asia tampoco puede nombrarme sin utilizar el "San"- menciono algo cansado el albino.
-Nero-san, Murayama-san… les traigo un poco de limonada!- Y la recién nombrada Asia hacia aparición con una pequeña bandeja, donde se veía el jarro de limonada y unos vasos.
-Ves?- dijo el peliblanco, recalcando su anterior testimonio- Te lo agradezco Asia- dijo el peliblanco recibiendo el vaso con el líquido, por parte de la rubia.
-Gracias, Asia-chan- dijo Murayama sonriéndole a la rubia.
Después del pequeño descanso, Nero y Murayama volvieron a su entrenamiento. Asia se había sentado en la entrada de la residencia con la gata negra a lado, observando el entrenamiento. Mientras que Trish estaba mirándolos desde el techo, pensando aun en las palabras de la Nekomata, fijándose que claramente, alrededor del albino solo había mujeres.
Horas más tarde
El peliblanco se encontraba ahora despidiendo a la castaña, no dudaba de que con un mes, podrían ir a la segunda etapa de su entrenamiento. Empezar su propio estilo con la espada.
Porque tan rápido? Eso se debía a que Murayama, ya tenía un conocimiento básico de como portar una espada, haciendo más fácil su crecimiento.
Acercándose detrás de él, cierta diablesa rubia se encontraba de brazos cruzados- Que harás ahora?- le pregunto.
-Recuerda que tengo que verme con Azazel… tengo entendido que es importante- menciono el albino- Ah no, es mañana- dijo rápidamente al recordar ese detalle.
-Ya recuerdo… oye… Nerito- la voz de la rubia parecía algo dubitativa.
-Trish?- pregunto el peliblanco percatándose de la voz con duda en la rubia, dando media vuelta, solo siente el abrazo de la rubia, que escondió su rostro en su pecho-Oye… estas bien?- pregunto Nero.
-Sí, solo quería sentirte… hace tiempo que no estoy contigo de esta manera- menciono la rubia.
-Solo fue esta semana, pero tu provocaste aquello por que estabas enojada- comento el albino con tranquilidad, acariciando la cabellera de la rubia.
-En serio no te das cuenta verdad?- pregunto Trish con algo de gracia y molestia.
Nero solo guardo silencio, al no saber que responder.
-Enserio- dijo la rubia, apretando más su abrazo- desde hace varios días lo estuve pensando… y cierta persona me dio una supuesta solución- menciono para duda del peliblanco- Sabes, realmente odio esa actitud amable que tienes, la de querer ayudar a los demás aunque no sea tu problema, la de tenderle una mano a quien necesita y ser un escudo para los que están en peligro- comento con una voz suave- pero así como lo odio, también lo amo… eso es lo que también me atrae, a pesar de detestarlo, eso es lo que me gusta de ti. Ya te lo había dicho una vez recuerdas, alguna de las razones por la cual te amo?-
-Es algo contradictorio lo que dices actualmente… pero si, lo recuerdo… me habías comparado con Dante aquella vez… me sentí insultado en ese momento- menciono el albino escuchando las palabras de la rubia.
-Lo sé- dijo Trish riendo suavemente- Nero… si alguien más dice amarte, me dejarías e irías con esa mujer?- pregunto para luego tener unos segundos de silencio.
-Sabes… esa es la pregunta más estúpida que me has hecho- dijo el albino con tranquilidad separándose de la rubia- tú fuiste la primera persona que me acepto con todo y brazo de circo- menciono con algo de burla, haciendo reír un poco a la rubia.
-Exacto… pero, ya no estoy siendo la única persona que te acepta con todo y brazo- menciono Trish mientras miraba hacia el interior de la casa, donde se apreciaba el sofá que estaba siendo ocupado por la monja rubia y cierta gata negra. Una viendo televisión y la felina durmiendo apaciblemente.
Nero solo se fijó en Asia, mientras que Trish tenía su vista puesta en ambas. Humana y "Gata", además de estar pensando en la "Alumna" de su peliblanco.
-Trish… porque no intentas conocerla más a fondo- dijo el peliblanco sin separar su vista de la inocente rubia- solo hazlo… te lo agradecería bastante- comento sonriéndole.
Trish solo suspiro un poco y volvió a abrazar al peliblanco. Sabía que quería hacer, después de todo, ella ya había escuchado la historia de la rubia, cuando estuvo en el parque con Nero.
Y allí estaba de nuevo, aquella actitud amable y solidaria. Como le había dicho Kuroka, aunque tenga ese brazo, si realmente se animan a conocerlo, podrían llegar a sentir algo por él.
Aunque si alguien intentaba lastimarlo, se las verían con ella o tal vez "Ellas".
Kuroka le había hecho replantear la opción Harem, que Azazel le había mencionado.
América - Tienda Devil May Cry
-Hogar dulce Hogar- decía un sonriente Dante mientras ingresaba a la estructura. Observando que todo estaba como lo había dejado o como había dejado Patty antes de ir a Europa. La mesa de billar limpia, su escritorio ordenado y ninguna caja de pizza en el suelo.
Quitándose la gabardina poniéndolo en el perchero y bajando su estuche de guitarra cerca del sofá sacando solo sus pistolas de adentro. Quedando solo con su chaleco y mangas largas azul marino debajo, el peliblanco se acerca tranquilamente al asiento de su escritorio para descansar.
-Dante! Maldición ayuda con las maletas!- exclamaba una enojada Lady mientras ingresaba a la tienda con una buena cantidad de equipajes encima.
-Ya lo hice… baje mis cosas- menciono con tranquilidad el albino, observando a la pelinegra entrar con las maletas, o al menos intentándolo ya que la cantidad de las maletas le superaban.
-Ya estamos de vuelta y esta vez, sin ningún tipo de acto suicida- decía cierta rubia de cabellos ondulados, mientras entraba detrás de Lady con una maleta pequeña- esta vez no tuvimos que explicar porque uno de los pasajeros salto del avión… sin paracaídas- menciono algo irritada la jovencita, antes de ver el dilema de Lady- espera yo te ayudo- dijo Patty tomando un par de maletas de la pelinegra.
-Gracias, tu eres de más ayuda que otros- dijo la pelinegra señalando con la mirada a cierto albino, que solo le sonrió además de guiñarle-Hijo de…-
-Veo que han regresado- la voz de un hombre corto las palabras de Lady, que miro las escaleras, hacia la baranda del segundo- conseguiste lo que te pedí?- pregunto.
/Bang!/
Ni corto ni perezoso, el hijo de Sparda había disparado hacia donde provenía la voz de aquel hombre sin siquiera mirar, rozándole la mejilla con el proyectil y produciéndole un corte
-Ya me preguntaba cuando saldrías a saludar- dijo Dante con tranquilidad mientras una de sus manos seguía extendida y ladeaba la cabeza un poco para mirar a la persona que irrumpió en su hogar y compañía laboral- Falle apropósito, pero si vuelves a entrar a mi tienda a escondidas tendrás un agujero nuevo en la frente- menciono el albino bajando su brazo- entendido Azazel?- pregunto.
-Si no fuera porque te conozco de hace tiempo, diría que estás enojado conmigo… alguna razón en particular?- pregunto el caído tranquilamente apoyándose por el barandal del segundo piso.
-Venir disfrazado como cliente habitual, no significa que me conozcas… pero si hay una razón sería problemas de familia- menciono Dante mirando al gobernador- y tú sabes muy bien a que me refiero- finalizo levantándose de su asiento y acercándose nuevamente al estuche de guitarra para sacar el recipiente con el líquido rojo dentro- ya te dije, no se para que te servirá pero Azazel… no me obligues a darte caza- sentencio lanzando el recipiente de vidrio hacia el caído que lo agarro con su mano derecha.
Azazel solo asintió al escuchar la seriedad en las palabras de Dante- No te preocupes… con lo que dices, significa que ya lo sabes- menciono.
-Agradece que les doy responsabilidad pareja y no culpo solo a los caídos, los ángeles puros tienen la misma cantidad culpa- dijo el albino volviendo a su asiento.
-Ya veo, en mi defensa… aquel subordinado mío actuó por…- decía el gobernador solo para ser interrumpido por Dante.
-Cuenta propia? No necesitas excusarte… el que no controles a tu gente no es mi problema así como no es mi problema que las palomas sean todos crédulos e ignorantes cuando de demonios se trata, ya tuve varios problemas con familiares, lo último que quiero es que el crio busque venganza y tenga que interferir, entiendes? La raza de plumíferos ya están haciendo mella en mi paciencia, entiende Azazel ya tengo un problema con las arcanas de mi padre como para preocuparme por la mentalidad del crio…- menciono con un tono realmente serio el albino- como te dije… no me obligues a darte caza- finalizo mientras su aura se desprendía levemente.
El pelinegro de puntas doradas solo suspiro ante el lio que se había metido- Arreglare esto no te preocupes… al chico no le pasara nada y sobre la sangre de tu hermano, se lo entregare a él dentro de unas horas y que las cosas sucedan cuando deban- menciono Azazel mientras Dante solo asentía- Intentare explicarle los hechos a Nero en ese momento- comento.
-Bien… eso sería mejor a que se enterara por otras fuentes, así al menos evitaras que el crio os dé caza por su estupidez -menciono- Suerte si no te da una azotaina- dijo con algo de burla el peliblanco- puede que os odie, como puede que no… pero en caso de no hacerlo… si quieres ganarte su confianza nuevamente, tendrás un largo trayecto- finalizo.
Desapareciendo en un destello producido por su círculo de tele transporte, Azazel dejo el lugar.
Las dos mujeres que estaban en la tienda, observaron en silencio el intercambio de palabras, tomando en cuenta que Dante se mostraba bastante serio.
-Que fue todo eso?- pregunto la rubia acercándose al peliblanco.
-Nada de tu interés mocosa, asunto de gente grande- comento con tranquilidad recostándose en su silla y hamacándose en la misma.
-Entonces no tendrás problemas para contármelo a mí- menciono Lady acercándose al escritorio de Dante- es de lo que hablamos en ciudad Vaticano?- pregunto, no recibiendo respuesta del albino.
Eso fue todo lo que ella necesito para entender la situación, después de todo, aun recordaba aquella vez que vio a Dante echar una lagrima por su hermano. Por un ser querido.
El solo quería evitar que eso volviera a pasar. Dante ya no quería perder un familiar… al menos, no al último de ellos.
