-¿?-

Varios sonidos, distorsionados era lo que ocupaba el lugar. Frases inentendibles, que parecían no acabar.

El sonido empezó a aclararse dejando escuchar aquellos gritos de agonía, el sonidos de armas, explosiones y al final una risa maniática.

Oscuridad era todo lo que se observaba, oscuridad era todo lo que se podía ver en la distancia.

-EL DOLOR ES PARTE DE SU ENTRENAMIENTO! SI NO AGUANTAN ESTO, NUNCA DEBIERON ENTRAR AL PROGRAMA!-

Entonces la voz de una persona fue enteramente entendible.

La imagen se aclaraba, dejando ver a un hombre de tez blanca, vestido con un traje militar, mientras que frente a él, varios niños estaban sentado mirando con atención al adulto

-Solo los más fuertes sobreviven, en este mundo los débiles no tienen cabida, siempre necesitan protección- decía aquel hombre, mientras caminaba de lado a lado.

-Entonces yo luchare por aquellos débiles que necesiten ser protegidos!- exclamo una voz infantil, entre el grupo. El hombre militar miro al que había hablado.

-Entonces demuéstrame que eres capaz de hacerlo, vuélvete fuerte, para poder protegerlos- decía con una sonrisa el hombre.

Todo se volvió oscuro nuevamente, antes de que sonidos de balas se escuchara con fuerza.

-MALDICION!- un grito, la de un joven- Tenemos que salir de aquí, y los que tienen que retirarnos del lugar, aun no aparecen - decía, aquel joven.

La imagen empezaba a aclararse, mientras mostraba a un adolecente de unos dieciséis años, con el pelo platinado. El sonido de disparos se escuchaba de fondo, mientras el lugar donde se encontraban, era detrás de unos grandes escombros de lo que parecía ser un edificio destruido.

-Llegaran en cualquier momento, solo debemos aguantar- dijo la voz de otro joven, que no se podía observar en el lugar.

El sonido de un disparo más potente que los demás es escuchado en todo el lugar, antes de que el vientre del joven de pelos platinados, apareciera una herida de gravedad.

-NO!- grito la voz del joven que no era visible en el lugar- AGUANTA VALI!- gritaba desesperado aquella voz.

El lugar se empezaba a iluminar, mientras el sonido de las balas se intensificaba. Hasta que todo quedo en silencio, y aquella oscuridad volvía. Todo fue así por un rato, antes de que la risa maniática de un hombre se escuchara en toda su gloria.

-Y así! El mundo se acabara! Nadie podrá parar lo que se avecina!- Exclamaba aquel hombre sin parar de reír con locura.

-Y solo por eso querías destruir la academia Kuoh? Por tu malditas ganas de querer crear una guerra, provocando a mi general matando a su hermanita y mi novia- decía una voz de adolecente.

El lugar se volvía a aclarar, dejando ver a un hombre de pelos negros largo, vestido con un traje de empresario. Lo peculiar del hombre, era que sangre caía de las comisuras de sus labios y se encontraba recostado por la pared, mirando a un joven de pelos castaños frente a él, que tenía sangre cayendo de sus manos.

-No, la guerra estallara por sí sola, y no será entre hombres. Cuando esa guerra empieza, las puertas del infierno se abrirán!- decía con una sonrisa desquiciada el pelinegro- Y el apocalipsis, caerá sobre la tierra- mencionaba sonriendo de manera maniática- NADA PODRA DETENER LO QUE SE AVECINA!- grito, el pelinegro, antes de que unas manos se posaran sobre su cuello.

-Infierno?- Pregunto el castaño, mientras apretaba su agarre- Infierno, es el lugar donde iras hijo de puta- sentencio.

-Solo espera y veras, Hyodo- decía el hombre de pelos negros a duras penas- el diablo existe, yo lo sé, lo he visto- seguía, sintiendo como el aire empezaba a acabarse- después de todo, yo construí su jaula- finalizo.

El agarre del castaño se intensifico y un sonoro 'Crack' se escuchó dando a entender que el cuello del hombre se había roto.

-Solo muérete y ya Kokabiel- dijo el castaño, mientras soltaba el cuello del hombre y empezaba a retirarse. Pero cuando estaba por salir de la habitación.

-Hyodo Issei- una voz sepulcral detrás del mencionado, lo para en seco.

Lentamente el castaño gira, para encarar a lo que sea que estuviera detrás de él, solo para ver el cadáver del hombre que había matado y nada más, dando vuelta para continuar su camino, se topa de frente consigo mismo, una réplica suya, pero a este le faltaba parte de la mandíbula y sus ropas estaban desgarradas, además de que sangre parecía brotar de diversas heridas de su cuerpo.

-Hyodo Issei- Volvió a repetir el idéntico deformado del castaño- Tú me perteneces, tu alma, tu cuerpo, tu vida- decía mientras el otro castaño daba un paso atrás.

-De que estás hablando?- pregunto el castaño, mirando a su igual deforme.

-Jejeje…Jejejejajajaja…JAJAJAJAJAJAJAJA- Empezaba a reír el deforme castaño, mientras su cuerpo parecía transformarse, en un ser bastante demoniaco antes de desaparecer como si de una bruma se tratase.

El lugar se oscureció nuevamente, pero el castaño aún estaba parado en el lugar mirando toda aquella oscuridad a su alrededor.

Issei miraba en todas las direcciones posibles, intentando encontrar algo más que esa oscuridad, y lo hizo, cuando miro en donde estaba pisando.

El suelo estaba cubierto por un líquido rojo, un líquido que él conocía perfectamente. Sangre.

El rostro de sorpresa en el castaño no se hace esperar, y cuando estaba dispuesto a moverse de ese lugar, una gran cantidad de brazos lo sujetan por detrás impidiendo su movimiento.

El sonido de fuertes pasos es escuchado por el castaño, que mira enfrente suyo solo para verlo.

De una gran majestuosidad, poseía un color completamente rojo en aquellas brillantes escamas, un par de grandes alas y una larga cola. Sus ojos verdes, con las irises rasgadas se posan en el castaño que extrañamente no sentía miedo. Una bocanada de fuego sale expulsado de la boca de aquel ser, mientras empezaba a gruñir con fuerza. Los brazos que sostenían a Issei desaparecieron en ese instante.

Issei solo quedó maravillado, ante el ser que tenía enfrente, ante aquel Dragón.

El dragón empezó a acercarse lentamente, hasta que su cabeza quedo a varios centímetros del rostro de Issei.

La primera palabra que vino a su mente fue lo que salió de sus labios- Ddraig- dijo el castaño, mientras el lugar empezaba a temblar.

El Dragón solo volvió a rugir con más fuerza, mientras el lugar empezaba a ser consumido por las llamas.


Ciudad de Tokonosu - Amanecer

Residencia Hyodo - Habitación de Issei

El castaño se encontraba inquieto en su cama, mientras sudaba en grandes cantidades. Repentinamente el adolecente se sienta abruptamente en su cama, mientras tenía sus ojos abiertos de par en par. Llevando sus manos sobre su frente, se limpia todo el sudor que tenía, mientras intentaba calmar su agitada respiración.

-Un sueño… solo fue un sueño- dijo el castaño, antes de mirar el reloj que tenía a lado de su cama, observando que eran las 5:30 AM- es muy temprano aun- menciono.

Sentándose al borde de la cama, empieza a pensar en aquel sueño que tuvo, antes de lanzar un suspiro. Sacando la maleta de bajo de su cama, lo abre y empuña la Katana guardada dentro.

Desenvainándola lentamente, mira su reflejo en el filo- Que estas tratando de decirme compañero- murmuro, antes de volver a envainarlo y guardarlo-Mejor me preparo para ir a la academia- se dijo, mientras iba a su baño a darse una ducha.

Si hubiese estado en el cuarto un poco más, hubiera visto como el cristal de la foto enmarcada que estaba sobre su escritorio, se resquebrajaba.


Disclaimer: High School of the Dead y los personajes y/o algunos elementos de High School DxD utilizados en la historia, no son de mi pertenencia. El derecho de cada uno, a sus respectivos creadores y autores. Este fic lo hice sin ánimo de lucro, solo con el motivo de entretener.


Arco 1: Entre vivos y muertos.


Capítulo 1: Un Dragón en el Día-D.

Hacía más de mes y medio, que el castaño llevaba viviendo en Tokonosu. En ese tiempo, su relación con los vecinos se mantuvo neutro, no socializaba mucho por lo que unas pocas personas lo conocían o sabían que se había mudado hacia el vecindario.

Los que llegaron a conocerlo, lo marcaron como buena gente, tranquilo, callado, pero de buen carácter y a veces bromista. Aunque algunos adultos al verlo constantemente en la plaza sin hacer nada, lo tacharon de vago.

En ese tiempo también nació cierta amistad con una compañera de la academia. La alumna Yuuki Miku que parecía no despegarse del castaño desde que este, la defendió de los demás alumnos masculinos que la azotaban con burlas.

A pesar de que ambos eran de diferentes clases, antes de la entrada, el receso y la salida, la joven de pelos castaños naranjos se las ingeniaba para localizar a Issei y pasar tiempo con él.

En los primeros días el castaño se encontraba reacio a aceptar la compañía de Miku ya que se sentía extraño el estar cerca de alguien tan repentinamente, pero con el tiempo empezó a acostumbrase, hasta el punto que le había cogido cierto cariño a su compañera de academia.

Cabe destacar que muchos de los alumnos masculinos que se burlaban de Miku, dejaron de acosarla y burlarse de ella, al ver que esta era cercana al castaño.

La razón de aquella acción por parte de los demás alumnos masculinos fue que Issei, se había ganado el respeto y miedo de la mayoría de los estudiantes, ya sea femenino o masculino después de un evento en particular. Pero mayormente, porque los alumnos masculinos que buscaban pelea con Issei, salían muy heridos o inconscientes.

Esos pequeños desafíos realmente molestaban al castaño, ya que a pesar de hacer caso omisos a las provocaciones, los demás alumnos lo atacaban por la espalda iniciando la pelea, que por ende terminaba en su victoria y la profesora Kyoko Hayashi lo recompensaba con unas horas en la sala de profesores o en el aula de castigo. Cosa que realmente lo molestaba.

Otra cosa fue el haber conocido a otro compañero de la academia. Aunque al conocer a dicho compañero, le valió un nuevo pase a la sala de profesores.

El chico que conoció era Kotha Hirano, un estudiante de la misma clase que él. El muchacho era de un físico esbelto, para no decir gordo. De pelos negros que caían hasta por su cuello y llevaba unos lentes de cristal rectangular. A consecuencia de eso era constantemente centro de burlas.

Issei lo conoció en la cafetería de la escuela, después de defenderlo de otro estudiante de nombre Taizou. Un joven de tercer año, con un físico bastante musculoso para su edad.

Taizou había empezado a burlarse de Kotha en medio del receso, como queriendo llamar la atención y lo lograba.

El castaño vio como el estudiante de tercer año humillaba al pelinegro con lentes públicamente, mientras los demás estudiantes se reían de aquellas burlas en vez, de intentar parar aquella escena.

El castaño iba a retirarse del lugar, para no ser partícipe de aquella humillación. Si bien no le agradaba la idea de dejar solo a su compañero de clases, sabía que si Kotha no se defendía por sí solo, al menos verbalmente, no podría hacerse ver, sentir y defender su posición en la sociedad. Pero la siguiente acción de Taizou, detuvo el avance de Issei hacia la salida de la cafetería.

El estudiante de tercer año, empezó a amenazar a Kotha con golpearlo si no le entregaba su dinero del almuerzo y eso era algo que Issei odiaba, que alguien abusara de su fuerza para conseguir algo de los más débiles.

Ese día fue el momento en que Issei consiguió el respeto de muchos alumnos, así como el miedo de otros.


Flashback

Cafetería de la academia Fujimi

-Escúchame bien, Gordo!- decía un estudiante de pelos azabaches y un físico musculoso. El estudiante de nombre Taizou- Entrégame el dinero de tu almuerzo y no saldrás lastimado- amenazaba.

En frente de Taizou, se encontraba sentado un tembloroso Kotha que a pesar del miedo no tenía intenciones de entregar su dinero.

-Que no me estas escuchando!- exclamo nuevamente el estudiante de tercer año- si no quieres salir herido, entrégame todo tu dinero- menciono.

Los alumnos que veían la escena seguían riendo a excepción de algunos que sentían pena por el pelinegro con lentes.

-N-No quier-ro- tartamudeo en un susurro el chico con lentes, pero que fue escuchado.

-Que no quieres eh?- menciono Taizou con un toque de burla- pues, entonces no me dejas otra opción- dijo, agarrando a Kotha del cuello de la camisa del colegio y preparando una de sus manos para golpearlo en el rostro.

/Pam!/

Pero lo siguiente que sucedió fue algo que nadie espero. Una bandeja llena de comida, impacto en la cabeza del estudiante de tercer año.

El uniforme de Taizou se ensucio con los restos de comida que saltaron de la bandeja, mientras que su pelo tenia algunos vegetales colgando- Quien fue el gracioso!- pregunto enojado, mientras soltaba a Kotha y daba media vuelta para encarar al precursor de dicha acción.

-Yo lo hice- Respondió Issei, mientras salía de entre la multitud de alumnos- Algún problema?- pregunto tranquilamente.

-Pero mira que tenemos aquí, el nuevo- respondió con arrogancia el más grande, antes de fruncir el ceño- Al parecer quieres un paliza gratuita- menciono con enojo.

La diferencia de altura y físico, entre Issei y Taizou era bastante visible. El estudiante de tercer año pasaba por una cabeza al castaño y si bien a simple vista Issei tenía un físico tonificado sin exagerar, la musculatura del azabache era mucho mayor.

Pero eso no asustaba al Hyodo- Mira… lo diré de manera simple- dijo mientras miraba el rostro enojado y lleno de comida de Taizou- deja de molestar a los demás y consíguete una vida- menciono- Ah! Y deja los esteroides, que solo pareces un fenómeno de circo con esos músculos- finalizo.

El sonoro "UH!" de los estudiantes que observaban el desenlace se escuchó. Taizou miro a su alrededor, viendo como algunos reían levemente ante la burla del castaño, haciendo que su ira aumente aún más.

-Yo no soy como esos enclenques que te desafían a una pelea, enano- menciono con enojo el azabache.

-Tienes razón, ellos son gente normal y no un tío con problemas de autoestima… dime… esos músculos son para tapar alguna deficiencia personal?- pregunto Issei con un extraño toque de burla, mientras hacia una pequeño balanceo con su dedo meñique.

Todos los alumnos que entendieron esa insinuación estallaron en carcajada, mientras que Taizou estaba rojo de la ira.

-Ahora si sacaste boleto… te hare polvo!- exclamo el estudiante de tercer año abalanzándose contra Issei.

El castaño veía al estudiante acercarse a él, pero antes de que pudiera alcanzarlo, Issei se mueve unos pasos hacia un lado mientras pateaba la pierna derecha de Taizou, provocando que este cayera de bruces al suelo.

-Entonces le atine a mi deducción?- pregunto con sorna el castaño, mientras miraba a su contrincante en el suelo.

Taizou se levantó rápidamente antes de volver a embestir al castaño, que simplemente repitió el mismo proceso pateando nuevamente la pierna derecha del azabache, pero esta vez añadió más fuerza en el golpe.

-Lento- menciono con aburrimiento Issei, observando como Taizou se volvía a levantar- yo que tú, evitaría más problemas y me retiraría- informo- ya no estás en condiciones de pelear- dijo tranquilamente.

-Tu no me dices que hacer- menciono iracundo el azabache, mientras empezaba a correr hacia el castaño pero antes de alcanzarlo, un dolor punzante en su pierna derecha impide que continúe su carrera.

El azabache se agarró la pierna, mientras se encorvaba hacia adelante levemente.

-Te lo dije - menciono Issei antes de pegarle en la boca del estómago con el puño, provocando que Taizou se encorvara aún más y de un codazo en la cabeza, Issei hace que el azabache impacte de cara al suelo quedando inconsciente.

Todos los demás alumnos que vieron la pelea quedaron mudos, ya que Issei venció al brabucón de la academia con suma facilidad.

El castaño se acercó lentamente a un asustado Kotha quien creía que también se burlaría de él, pero en vez de eso vio como Issei le extendía una mano para que se levantara.

-Estas bien?- pregunto el castaño mientras el pelinegro con lente asentía con temor- perfecto, para la próxima no tengas miedo y plántale cara entiendes, si te va a dar una paliza, al menos ten la decencia de tener tu frente en alto- comento, mientras el pelinegro volvía asentir.

-Gracias H-Hyodo-San- dijo el chico de anteojos, ante la duda del castaño.

-Nos conocemos?- pregunto mientras miraba al chico esbelto.

-Somos compañeros de la misma clase- informo- Mi nombre es Kotha- se presentó.

-Ok, lo que digas, solo defiéndete la próxima vez y sin temor… oíste?- pregunto Issei, mientras Kotha asentía con fuerza.

El sonido de unos fuertes pasos se empezaron a escuchar- Issei Hyodo!- y una voz femenina, exclamo el nombre del castaño con dureza.

El indiferenciable sonido de los tacones, fueron la única pista que Issei necesito para poder descubrir la identidad de dicha voz.

Dándose vuelta con tranquilidad el castaño encaro a la mujer que tenía ahora enfrente- Hola! Kyoko-sensei!- saludo de manera infantil, mientras la mencionada tenía el ceño fruncido.

-Nada de "Hola"- dijo con rudeza la mujer de pelos rojizos- ahora explíqueme que sucedió aquí! Ni un día Hyodo, ni un día y ya estás de nuevo en problemas- dijo de manera estricta, pero que no afectaba al castaño.

Issei solo se encogió de hombros antes de responder- Si le digo los hechos, seguirá tachándome como el culpable del problema así que~… adonde iremos, sala de profesores o al aula de disciplina?- pregunto de manera despreocupada.

La profesora suspiro internamente- Sígame a la sala de profesores y ustedes- dijo antes de mirar a todos los alumnos amontonados alrededor- la hora del receso ya acabo así que, vuelvan a sus aulas- ordeno.

Issei empezó a seguir a la profesora, mientras tenía sus manos en sus bolsillos. En su camino a la salida de la cafetería vio que Miku tenía un rostro preocupado mientras miraba en su dirección, asique le sonrió suavemente para tranquilizarla un poco, cosa que pareció funcionar.

El castaño no supo que dos mujeres más tenían sus vistas puestas en él y al ver su sonrisa, una se ruborizo un poco, mientras que la otra simplemente seguía mirando al castaño con interés palpable en su rostro.


Fin del Flashback

Ese fue el día en que el castaño, se ganó el respeto y temor de muchos alumnos de la academia. Y para su suerte, solo se llevó una hora en la sala de maestros como castigo ayudando con los papeles, ya que la señora que servía en la cafetería salió en su defensa explicando lo sucedido y reduciendo así el castigo recibido.


Calles de Tokonosu - Camino a la academia Fujimi

En estos momentos el castaño se encontraba caminando por las calles de la ciudad, vestido con en uniforme de la academia y yendo tranquilamente a la misma.

Mirando a su alrededor, solo ve el vacío de las calles y no es para menos después de todo estaba yendo una hora adelantado.

Llegando a la entrada de la academia se fija que también había una persona delante de la misma, esperando a que se abra los portones.

-Y yo que creí, que sería el único retrasado en llegar muy temprano- se dijo a sí mismo, observando a la persona que estaba frente la entrada.

Acercándose a la otra alumna se fija mejor en su apariencia. Además de portar el uniforme femenino de la academia que acentuaban muy bien su figura, tenía un largo cabello rosado atado en dos coletas a los lados de su cabeza, en los lados del rostro cerca de los oídos, dos mechones caían enmarcando la cara de la joven y su frente era levemente cubierto por su pelo.

La joven ladea un poco la cabeza y los ojos dorados que poseía se fijan en el castaño, manteniendo un extraño ceño fruncido, ya que en vez de hacerla ver enojada o malhumorada, la hacía ver bastante linda, para los pensamientos de Issei.

El castaño simplemente levanto una mano a modo de saludo, solo para ser brutalmente ignorado por la mujer que tenía enfrente. Encogiéndose de hombros ante las acciones de la joven, Issei empieza a buscar algo entre sus cosas antes de quitar un pequeño clip, que se encontraba doblado de una manera que parecía una llave.

Poniéndose frente a donde estaba el candado, Issei se pone en cuclillas para poder observar la abertura donde entraría la llave antes de insertar la punta del clip.

Esa acción atrae la atención de la joven de pelos rosados- Estas intentando forzar el candado?- pregunto con una extraña mescla de burla e incredulidad, ya que no creía capaz de que el castaño lograse algo como eso, porque una acción como esa requería de una gran habilidad y un gran conocimiento sobre los sistemas de cerraduras. Poco sabia ella de las habilidades de Issei y lo que era capaz de hacer.

-No lo intento- dijo Issei mientras dirigía su atención a la peli rosada- porque… *Click*… ya lo hice- menciono mientras el candado se destrancaba.

El rostro de la joven paso a uno de asombro, al ver como el chico quitaba el candado de su posición y deslizaba un poco el portón permitiéndole pasar.

-Vas a entrar?- pregunto Issei a la hermosa joven de pelos rosados.

-No es delito entrar a la academia, cuando todavía no está el encargado de la entrada?- pregunto la peli rosa-Además como entraras dentro del instituto?- continuo preguntando.

-De la misma forma que entre en estos momentos, aunque podría usar una ventana- respondió el castaño- además dentro de una hora entraremos de todas formas, no le veo el problema. Me gusta esperar la hora de entrada en un lugar tranquilo- dijo Issei mirando a la joven- o prefieres esperar, fuera de la institución, parada por una hora?- pregunto con su habitual tranquilidad.

Mirando para otro lado con un sonoro 'HMPH!', la joven de pelos rosados entro en la institución, antes de que Issei cerrara y trancara nuevamente el portón con el candado.

-Si me acusan de algo, o me imputan algún castigo lo pagaras caro!- exclamo con un tono de advertencia la joven.

Issei solo sonrió de lado- Lo que digas rosadita- menciono, haciendo que un tenue sonrojo de vergüenza y enojo se posara en el rostro de la mujer.

-Como me llamaste?- pregunto peligrosamente la joven de pelos rosados.

-Sorda- comento de manera despreocupada el castaño, mientras se retiraba del lugar tranquilamente. Por puro instinto el castaño se agacha para poder esquivar una mochila que iba dirigido a su cabeza. Ladeando un poco el rostro para ver la cara de la peli rosa, solo suspira un poco- Loca también- menciono, continuando su camino.

Y nuevamente el instinto de Issei actuó, haciendo que el castaño se mueva unos pasos hacia adelante más rápido, antes de girar y atajar la pierna de la joven.

-Wow! Tranquila rosita, por poco y me hieres de gravedad- menciono Issei, observando que la patada iba dirigido a su entrepierna- bájale a los humos quieres?- menciono, soltando la pierna de la mujer.

-Deja de llamarme así!- exclamo enojada la peli rosa.

-Así cómo?- pregunto burlón el castaño haciéndose el desentendido, solo para recibir una patada en el abdomen que esta vez no pudo evadir, pero solo retrocedió un poco por el golpe.

-No vuelvas a llamarme rosadita o rosita, o de cualquier forma que tenga que ver con mi pelo. Llámame por mi nombre, entiendes?- menciono en un tono autoritario la mujer de pelos rosados.

-…-Issei no respondió, solo dio media vuelta antes de retirarse lentamente mientras murmuro un inaudible 'Loca de pelos rosados'.

Esa acción sorprendió a la peli rosada- Oye! No preguntaras mi nombre?- pregunto la joven, solo para ser ignorada-Oye! Mírame!- dijo buscando la atención del castaño pero sin conseguir nada- Me estas ignorando!- exclamo algo obvio.

Una pequeña risa burlona salió de los labios de Issei, cosa que no pasó desapercibida por la peli rosada.

Los puños de la joven empezaron a temblar, al ver que el castaño se burlaba de ella. Acercándose a su mochila que estaba tirado en el suelo, lo agarra lentamente antes de posar su vista en el castaño nuevamente, solo para ver que este le estaba quitando la lengua.

Pero eso no fue lo peor para la adolecente- RO-SA-DI-TA!- exclamo por silaba el castaño, antes de reír un poco y empezar a correr, siendo perseguido por la joven de ojos dorados que parecía estar acomplejada por su pelo, aunque no lo estaba.

-Vuelve aquí!- exclamaba la joven mientras seguía al castaño por un tiempo, por todo el patio de la academia. La peli rosa no se da cuenta de que tenía una fina sonrisa en el rostro, cosa que Issei noto.

-Lo hice- menciono el castaño quedándose quieto, dejando que la peli rosada la alcance- es bueno ver que al menos sonri…- Issei no pudo completar su oración al sentir una patada en su abdomen nuevamente.

-No vuelvas… a llamarme así… nunca!- dijo entre jadeos la joven, por su carrera para alcanzar al castaño.

-Está bien, no lo hare de nuevo… si tú haces algo para merecerlo- menciono el castaño aun un poco aturdido, esa segunda patada si le había dolido, a pesar de su entrenamiento.

-Eh?- mascullo la peli rosa- Merecerlo? Quien te crees?- le dijo con un tono irritado.

-Tu igual- menciono Issei- cuando te vi en la entrada, te salude pero me ignoraste- comento- después cuando empecé a forzar el candado me hablaste con un tono burlesco, eso, y que aún no me habías devuelto el saludo- Seguía mencionando sacándole en cara varios errores a la joven de pelos rosados- y cuando te di un pequeño apodo, intentaste dejarme sin "Futuro"- informo haciendo el gesto de comillas cuando menciono la palabra 'Futuro'- así que tu pregunta está mal hecha- menciono tranquilo.

-Y que es lo que debería preguntar?- cuestiono con sarcasmo la peli rosa.

-Quien te crees tú que eres?- menciono el castaño haciendo caso omiso al sarcasmo- tal vez seas muy linda, por no decir hermosa- ejemplifico Issei, sonrojando un poco a la mencionada por el halago- pero en estos momentos, con lo que pude ver. Solo eres una chiquilla malcriada, vamos fui educado contigo pero me miraste con esos ojos altaneros, intente ser amable desde un principio pero me respondiste con violencia- comentaba con un deje de molestia- si vas a golpearme, al menos ten la decencia de ser educada y haber respondido mi saludo- finalizo.

La joven de pelos rosados quedo estática en su lugar, era la primera vez que alguien la trataba y le decía esas cosas. Extrañamente se sentía avergonzada ante las palabras de Issei, pero le agradaba algo, ya que el chico que tenía enfrente no le estaba echando en cara algo que los demás alumnos al criticarla, sacaban siempre a flote. Sus raíces. Aunque al parecer el castaño no lo sabía… o lo sabía pero no le importaba, y eso le agradaba.

Issei solo suspiro, antes de sacar su celular y mirar la hora viendo que solo faltaban diez minutos para que se abrieran los portones-Ve hacia la entrada y siéntate en las escaleras que está detrás del cuarto auditorio- menciono Issei, haciendo que la peli rosada la mirase- Allí nadie te podrá ver, y podrás sentarte allí mientras esperas a que abran el portón y que los demás alumnos lleguen- mencionaba- después de eso podrás mezclarte entre ellos como si estuvieras entrando recién- informo tranquilamente, mientras empezaba a retirarse dejando atrás a la peli rosa.

-Espera!- detuvo nuevamente la joven, que se acercó a Issei.

-Ahora que pasa?- pregunto el castaño encarando a la peli rosada. Los ojos color miel de Issei, vieron extrañados la mano extendida de la joven- Que significa eso?- pregunto.

-Solo agárralo y ya- ordeno la peli rosa. El castaño acato la orden sin problemas- Hola! Mi nombre es Saya Takagi, Mucho gusto- se presentó la mujer.

Issei comprendió lo que la ahora nombrada Saya pretendía, sonrió internamente ante las acciones de la peli rosada-Issei Hyodo. Un gusto conocerte rosadita- saludo el castaño sintiendo como su mano era apretado con fuerza después de decir la palabra 'Rosadita'.

Saya empezó a apretar con fuerza la mano del castaño al escuchar aquel apodo, pero luego algo llego a su mente- Espera… Hyodo?- pregunto.

-Si- respondió el castaño, soltándose del agarre de la joven- nos vemos luego… tal vez, podamos hablar sin que intentes agredirme- menciono retirándose.

-Hyodo… donde había leído ese apellido?- se preguntó Saya a sí misma, mientras iba al lugar donde Issei le había dicho para esperar la hora de entrada.

El amanecer paso con normalidad y con mucho aburrimiento para el castaño que paso las primeras horas en clases, habitualmente acostumbraba a estar recorriendo los pasillo en hora de estudio, pero por extraño que parezca se le ocurrió pasar el primer periodo dentro del aula.

Cabe destacar que sus compañeros y el profesor mismo estaban sorprendidos, ya que era raro ver a Issei asistir a las clases a voluntad. Pero al llegar la hora del receso, el primero en desaparecer del aula fue el castaño.

Los primeros en notar su ausencia, fue cierto chico con lentes y cierta peli rosa, que en esos momentos supo de donde había leído el apellido Hyodo. El castaño también era su compañero de clases, aunque sabía que también lo había leído en otra parte.


Con Issei

Caminando tranquilamente por los pasillos de la academia, Issei Hyodo se encontraba pensando en aquel sueño que tuvo en la mañana, realmente tenía varias dudas, ya que no era la primera vez que soñaba con el Dragón realmente, pero sabía que soñar con su compañero no era una buena noticia ya que la última vez que soñó con él, la academia Kuoh había sufrido el atentado de Kokabiel.

-Maldición, que tratas de avisarme Ddraig- se dijo levemente molesto, el castaño.

Los demás alumnos caminaban tranquilamente a su alrededor, charlando animadamente entre ellos, o con sus respectivos grupos de amigos. El único que se encontraba sin compañía actualmente era el pensativo castaño.

-Ise-kun!- o estaba solo hasta que una joven muy conocida por Issei, le salta desde atrás aferrándose al cuello del castaño y presionando sus pechos en la espalda de este.

-Miku!- dijo sorprendido el castaño, ya que la había tomado con la guardia baja. Estaba tan sumido en sus pensamientos que no presto atención a su alrededor-(El vivir una vida normal, está empezando a afectar mis sentidos)- pensó el joven Hyodo.

-Oye, estas bien?- pregunto la joven de pelos naranjos, mirando fijamente el rostro de Issei.

-Si lo estoy, porque lo preguntas?- cuestiono el castaño.

-Es que te veías muy pensativo, algo no muy normal en ti- menciono Miku, mientras el castaño levantaba una ceja ante aquella afirmación.

-Y que es normal en mí?- pregunto con duda el Hyodo.

-Pues, normalmente estas con un rostro sereno y despreocupado como si no te importara lo que suceda a tu alrededor- menciono la joven, mientras Issei asentía. Realmente esa era su forma de pensar, solo actuaba cuando era necesario- a decir verdad es la primera vez que te veo con un rostro pensativo- dijo la mujer de pelos naranjos.

-Enserio?- pregunto realmente incrédulo el castaño.

-Si enserio- respondió tranquila la joven, mientras se soltaba y posicionaba frente a Issei- ya he visto tu rostro con una expresión enojada, alegre y muchas otras desde que nos conocimos, pero nunca te he visto pensativo- menciono- Incluso sueles tener una cara de pervertido cuando miras mis pechos disimuladamente- menciono la joven con una sonrisa altanera y seductora, mientras se cruzaba de brazos bajo su busto, resaltando sus atributos a propósito, para tentar a Issei.

-Wow!- dijo enserio sorprendido el castaño antes de sonreír de manera socarrona- solo llevamos hablando como por un mes, y ya sabes cuantas expresiones he y no he hecho, incluso cuando te observo de manera disimulada- menciono mientras Miku levantaba una ceja ante la afirmación del castaño- podría decir que te gusto, por la forma en que eres tan atenta a mis acciones- comento tranquilamente el castaño.

El rostro de Miku se enrojeció furiosamente, haciendo saber a Issei que había dado en el clavo.

-Yo no sé de qué estás hablando- dijo la joven con un intenso rubor, mientras Issei sonreía con tranquilidad.

-Si claro, entonces te molestara que… - y el castaño se acercó peligrosamente al oído de la joven de pelos naranjos- haga esto verdad?- pregunto en un susurro en el oído de la muchacha, antes de mordisquear el lóbulo de la misma.

El rostro de Miku, se enrojeció hasta donde era posible. Hace un mes, el castaño no quería hablar con ella, incluso la evitaba buscando estar solo y ahora se encontraba mordiéndole suavemente el lóbulo de su oreja. Con un rubor en el rostro, se separó del castaño y se fue rápidamente a cualquier otro lugar, con los pensamientos arremolinados. En ese momento, la peli naranja descubrió el lado seductor de Issei y no negaría que le había gustado.

Issei miraba tranquilamente a la apurada Miku, antes de percatarse de la población masculina y femenina a su alrededor.

Las mujeres al ver que Issei dirigió su atención a ellos, empezaron a retirarse lentamente pensando en lo que acababan de ver, antes de que algunas sonrían, pensando en que algún chico lindo les hiciera lo mismo, o sea el mismo Issei el que lo haga.

Mientras que los hombres miraban con enojo al castaño, si bien sabían que trataban mal a la muchacha, no negaban que Miku era hermosa, por lo que maldecían al castaño por tener la suerte de poder coquetear a alguien como Miku y no salir rechazado. Aunque algunos de ellos se preguntaban por qué fueron tan idiotas para agredir a la peli naranja.

-Se les perdió algo?- pregunto seriamente Issei, mientras miraba con los ojos entrecerrado a los hombres que seguían en el lugar, pero que ante la pregunta empezaron a retirarse- Maldición, donde queda la privacidad en estos días- Murmuro el castaño, antes de suspirar- Aunque también es mi culpa por hacer eso en un lugar público- comento a nadie en particular.

Continuando su camino, el castaño llego a su lugar preferido. Las escaleras externas de la academia, nadie las usaba y era el lugar perfecto para esconderse de los profesores que lo buscaban cuando se saltaba las clases.

Sentándose en uno de los escalones, el castaño acomoda su mochila a lado suyo antes de buscar en su interior lo que sería su alimento del receso. Un par de Sándwiches y un pequeño refresco.

Empezando a comer tranquilamente, el castaño mira el paisaje antes de escuchar como sonaba la campana de entrada nuevamente. Sin importarle el llamado de entrada sigue comiendo tranquilamente sus sándwiches y no se da cuenta de que accidentalmente empuja su mochila que cae hasta el final de los escalones, justamente en la parte donde daba vista al patio de la academia.

En el impacto la mochila se abre, desparramando varias cosas en el proceso, cuadernos, lápices, su cadena I.D de la milicia, y su celular. El castaño se apresura a guardar todo de nuevo, pero al momento de agarrar su móvil se fija en la pantalla de este, llevándose una grata sorpresa.

Al tenerlo en modo silencio, nunca supo que lo estaban llamando, no una ni dos, sino quince veces y que además tenía tres correos.

Mirando el registro de llamadas perdidas, se fija que el último intento de contacto con él fue hace una hora y fue su padre quien llamo.

-Una llamada de Otou… una de Sirzechs y el resto…- decía el castaño antes de suspirar y poner una expresión entre dolida y enojada-… de Rias… que quieres de mi ahora, romper más mi corazón tal vez?- cuestiono al aire, mientras el sarcasmo era palpable en la voz del castaño. Abriendo uno de los tres correos de manera aleatoria, se fija en el emisor- Sirzechs- murmuro tranquilo, antes de empezar a leer el mensaje.

Código Rojo cambiado a Negro. Nivel de alerta: 10. Quiebre de alerta máxima, el tiempo estimado ha sido adelantado. El tiempo estimado para el inicio del evento es: cero.

Hyodo, si estás leyendo esto, te ordeno que sobrevivas.

Los ojos de Issei se abrieron de par en par ante el corto mensaje. No lo estaba mandando como el hermano sobreprotector de su Ex, ni como su amigo o el amigo de su padre, no. Lo estaba mandando como su General de escuadrón.

-No jodas viejo… Sobrevivir?- se dijo a sí mismo el castaño- que demonios está pasando, si bien recuerdo… Azul, alerta nacional- decía Issei rememorando los niveles de alerta- Rojo, escala continental y negro…- la mirada del castaño se ensombrece bastante, mientras empezaba a apretar su puño libre con fuerza- Escala a nivel mundial… cual es la situación ahora- murmuro, seriamente el castaño.

Pasando al siguiente mensaje, se da cuenta que era un mensaje de Rias.

Ise… sé que no quieres hablarme, ni mucho menos verme por lo que hice, sé que te fuiste de Kuoh por mi culpa y no supe de eso hasta hace unas horas, pero ahora… te necesito, en serio te necesito… tengo miedo, esas… esas cosas empezaron a aparecer de la nada, mi hermano y tu padre nos están llevando a un lugar seguro por lo que escuche. Y a pesar de que intentan darme fuerzas para que continúe, no puedo… no puedo si no estás conmigo… te necesito Ise… perdóname.

Yo te amo Ise y si no estás a mi lado, no voy a poder aguantar mucho.

Por favor… vuelve.

Ese era el mensaje de Rias y el castaño estaba en silencio, ningún sonido salía de él a excepción el de su respiración, que empezó a volverse errático. Esa seriedad que poseía hace segundos atrás, paso a uno de tristeza, mientras lagrimas amenazaban con salir de sus ojos pero el castaño hacia todo lo posible por no dejarlas caer.

Sin decir ni una palabra el castaño, abre el último mensaje… que era enviado por su padre. Limpiándose sus aguados ojos, lo empieza a leer.

Hijo, te preguntaría porque no contestas y esperaría tu respuesta para quitarme el miedo que ahora tengo dentro. No se cómo está la situación por allá, pero ten cuidado. Tu madre está preocupada y Rias… bueno ella no se enteró de tu marcha, hasta hace unas horas y se encuentra devastada, al parecer realmente te ama y tu ida le afecta… pero no es eso lo que quiero decirte.

La situación en la que estamos está empeorando, los muertos empiezan a levantarse como en aquellas películas, ya sabes, Zombies y demás. Es raro todo esto, no sabemos que es el causante de esto, pero el brote empezó en américa. El resto, no sabemos nada.

La razón de este mensaje, es para decirte que te prepares para tu misión más grande hijo... esta es una misión en la que, la vida de muchos estarán en peligro y cómo eres el único actualmente con el entrenamiento adecuado en Tokonosu, para sobrellevar la situación, confió en que podrás superar todo lo que está sucediendo.

Rezo a Dios, porque este caos aun no haya llegado a la ciudad en la que te encuentras ahora, y si ya empezó… Rezo a Dios para que estés leyendo esto.

Cuídate, si encuentras sobrevivientes protégelos… Nosotros estamos yendo a la Central de Tokio, ya dimos el aviso a los demás cuarteles. Tokio será la concentración de sobrevivientes.

Y recuerda, que tu madre y yo te amamos. Pero por lo que más quieras Issei… Sobrevive a este apocalipsis, no aguantaría perderte hijo.

Ese fue el mensaje dejado por su padre. El castaño miraba estático el mensaje.

-(Caos… apocalipsis… Zombies)- pensaba con duda el castaño, antes de pensar en los mensajes leídos- Rias no es de tener miedo así como así, el mensaje de mi padre es bastante confuso pero a la vez entendible… y Sirzechs me ordeno sobrevivir?... qué demonios está pasando- menciono a la nada.

Mirando al patio, vio que en el portón de entrada se encontraba un hombre golpeando su cabeza constantemente contra los barrotes del mismo y un grupo de profesores iban a atender la situación.

Entre ellos, el castaño pudo identificar a la profesora Kyoko, al profesor Tashima y al profesor de educación física que portaba una larga varilla metálica.

-Esto no tiene buena pinta- dijo Issei mirando como el profesor Tashima se acercaba al hombre que parecía estar loco.

Todo sucedió rápidamente. Al momento que el profesor Tashima agarro el cuello de la camisa de aquel hombre que estaba tras las rejas para amenazarlo, este agarra el brazo del profesor antes de morderlo quitándole un pedazo de carne en el proceso.

El profesor Tashima retrocedió un poco mientras miraba la herida que obtuvo en el brazo, su cuerpo parecía palidecer antes de desplomarse de espaldas al suelo.

La profesora Kyoko y el profesor de educación física se acercaron al cuerpo de Tashima, mientras que la mujer agarra la cabeza de este, buscando que este bien.

Issei miraba sorprendido lo que acababa de suceder- Esta muerto por una simple mordida? Eso es imposible- se dijo intentando comprender los sucedido mientras los mensajes que había recibido surcaron su mente-maldición!- exclamo deduciendo lo que pasaría a continuación. Acercándose al barandal de las escaleras, Issei inhala una gran bocanada de aire- KYOKO-SENSEI! ALEJESE DEL CUERPO AHORA!- grito con todas sus fuerza.

Ambos, profesor de educación física y la profesora pelirroja escucharon el grito del castaño. Dirigiendo su vista hacia las escaleras externas, logran ver al castaño estar apoyado por el barandal de la misma.

-Ese Hyodo! Que hace fuera de las aulas en horario de clases- dijo la mujer mientras miraba al castaño que parecía estar alterado, antes de verlo bajar las escaleras rápidamente. Ella no había escuchado claramente el grito del castaño.

En cambio el profesor de educación física lo escucho claramente. Mirando a la pelirroja, iba a decirle para alejarse del cuerpo de Tashima, pero este empezó a moverse, antes de ponerse de pie.

La pelirroja mira aliviada que el profesor este en buen estado, pero el maestro de educación física se da cuenta de la apariencia de Tashima antes de empezar a temblar.

-Es bueno ver que está bien, me tenía preocupada Tashima-san- dijo la mujer de pelos rojos, mientras se acercaba al profesor que dio media vuelta- mejor vayamos a la enfermería para que le vean esa herida- menciono.

Tashima dio unos paso hacia Hayashi que lo miraba con una sonrisa, estaba por acercarse al profesor para ayudarlo.

-Aléjese de él sensei- pero la voz de Issei se escuchó detrás de ella, que estaba llegando en el lugar.

Cuando la mujer de pelos rojos volteo para regañar al castaño, sintió que alguien la empujaba hacia un lado antes de sentir el duro piso.-Que le pa…- las palabras de la pelirroja murieron al ver lo que sucedía con el profesor de educación física.

-AAAAAAAAHHHHHHHH!- grito con dolor el profesor de E.F. al sentir los dientes de Tashima sobre su cuello. La sangre empezó a esparcirse en el lugar.

La profesora Kyoko miraba horrorizada el suceso no entendiendo muy bien lo que sucedía, pero comprendiendo que si no la empujaban, ella sería la que estaría siendo asesinada de esa manera tan brutal.

-Maldición, esto es lo que quería decir Otou- dijo en un susurro el castaño, antes de acercarse a la pelirroja y agarrarla del brazo para que se ponga de pie- tenemos que irnos- menciono mirando fijamente los ojos de la profesora.

-Pero, tenemos que…- intentaba decir algo la pelirroja.

-Ya no podemos hacer nada- dijo el castaño, mientras alejaba a la profesora de los no muertos- Ellos ya no pueden ser salvados- menciono mirando a Tashima y al profesor de E.F.

-Y que haremos entonces, que es lo que está pasando?- pregunto la pelirroja empezando a alterarse.

-No lo sé, no estoy muy seguro… pero es algo grande- respondió Issei- Le pediré que vaya a la dirección y avise al decano sobre lo sucedido, yo iré a alertar en las aulas- ordeno serio.

La profesora se sorprendió un poco ante la actitud seria que mostraba el castaño, una faceta que no conocía. Asintiendo levemente, el castaño y la profesora fueron dentro de la institución dejando atrás a los dos no muertos, que se acercaban lentamente a la estructura.


Dentro de la academia

La profesora iba rápidamente a la sala del director, para informar sobre el incidente que acababa de ocurrir. Llegando al lugar, se encuentra con que no era la única.

Un hombre de tez blanca y lentes de montura rectangulares, llevaba un uniforme de empresario aunque era un profesor de la institución. El rostro del hombre al ver a la mujer entrar, cambia a una mueca lasciva, mientras remojaba sus labios con su lengua. Acción que no pasó desapercibida por la mujer que la miro con asco.

-Muy bien Shido, puedes integrar el método cinco en tus estudios por esta semana- dijo un hombre de edad. El director de la academia.

-Bien entonces, me retiro- dijo el profesor con el nombre de Shido, antes de mirar con una sonrisa lujuriosa a la señorita Kyoko.

-Qué puedo hacer por usted, Hayashi-san?- pregunto el director, después de que Shido se retirara.

La mujer se acercó al escritorio, antes de apoyarse con sus manos sobre este- Algo grave está sucediendo dentro de la institución, y debe evacuar el lugar de inmediato- dijo la mujer, repitiendo las palabras que Issei le había pidió digiera.


Con Issei

El castaño se encontraba pasando de salón a salón, intentando advertir a los demás pero recibiendo miradas extrañas de los alumnos y profesor.

-Eso me pasa, por ganarme la reputación de vago en la academia- dijo el castaño mientras iba corriendo por los pasillos de la institución.

Issei, había avisado a las aulas ya recorridas, diciendo que unos terroristas atacaron en la entrada y estaban dentro de la academia, pero por su puesto nadie le creía. Ya se imaginaba como lo tacharían de loco, si contaba lo que realmente había visto.

Girando en una esquina se topa con uno de los no muertos entrando en una de las aulas de los de tercer año, antes de escuchar gritos y que varios alumnos salieran corriendo, mientras varios de "Ellos" salían del lugar.

Issei retrocedió sus pasos, yendo hacia su salón para avisar de la situación.


Al otro extremo del Pasillo

Dentro de un lugar amplio, una joven de pelos morados se encontraba en posición Seiza mientras en su regazo tenía un bokken. La habitación del club de Kendo.

Mirando la entrada a aquella habitación, escucha el sonido de algunos gritos de terror antes de agarrar su bokken y salir de la misma, solo para ver algunos alumnos corriendo y a "Ellos" siguiéndolos. Observando como los que no tenían tanta suerte, eran atrapados por "Ellos" y eran mordidos hasta la muerte y en el caso de algunos devorados.

Apretando con fuerza la empuñadura de su bokken, la peli morada dio unos pasos firmes hacia adelante antes de embestir contra "Ellos".


Con la profesora Kyoko

La pelirroja se encontraba en los pasillos en busca de Issei, sus palabras cayeron a oídos sordos ya que el decano de la academia no la estaba tomando enserio. A pesar de contarle lo que había visto.

En el camino tropieza con el castaño que estaba buscando. Ambos caen al suelo, quedando en una posición un tanto comprometedora.

Issei se encontraba de espaldas al suelo mientras tenía sus manos en la cintura de la pelirroja, que estaba recostada sobre el castaño.

Issei abre los ojos un poco aturdido por el golpe, para darse cuenta que su campo de visión era tapado por algo rojo.

La profesora Kyoko empieza a reincorporarse, mientras se sienta sobre la zona baja del castaño. Mirando hacia abajo, ve el rostro de Issei que le estaba sonriendo.

-Sabe… por mucho que me encantaría estar así con usted todo el tiempo… tenemos que avisar a todos los que podamos para salvarlos- menciono el castaño.

Fue allí que la profesora se dio cuenta en la posición en la que se encontraba y su rostro tomo el mismo color que su cabello.

Levantándose del suelo rápidamente, ambos se miran momentáneamente antes de que Issei tomara la palabra.

-Y que dijo el director?- pregunto el castaño.

-No me creyó cuando le conté lo sucedido- menciono la pelirroja sin mirar a Hyodo.

-Sabía que pasaría eso- menciono el castaño, sorprendiendo a la profesora.

-Y porque me mandaste allí entonces?- pregunto molesta Kyoko, dirigiendo su mirada al castaño antes de desviarla nuevamente.

-Simple descargo de conciencia… Nosotros ya estamos avisando- dijo el castaño- que los demás nos crean o no ya es problemas de ellos- comento- no podemos ir y obligarlos a moverse, si lo hacemos de esa manera, en vez de buscar ayudar crearemos más problemas- menciono.

La profesora asintió comprendiendo las palabras de Issei. Ambos empiezan a moverse, llegando al salón del castaño.

Cuando el chico abre las puertas de su salón, todos fijan su mirada en el antes de mirar a la profesora pelirroja.

-Ah! Hayashi-sensei- dijo el profesor del aula- gracias por encontrarlo y traerlo a cla…- el profesor no pudo terminar su oración al ser cortado por el castaño.

-No tenemos tiempo para eso- dijo serio Issei- escuchen, la escuela está bajo amenaza… les sugiero que agarren sus cosas y se retiren del lugar lo más rápido posible si no quieren morir- la seriedad en aquella palabras, sorprendió a muchos. Pero todos a excepción de tres personas empezaron a reír-Hagan lo que quieran entonces- dijo el castaño con la intención de retirarse.

-Espera, no vas a presionar para que te crean?- pregunto la pelirroja.

-Es inútil, fíjate… se están burlando de mí, todo lo que diga será tomado como una broma- menciono el castaño retirándose, con la pelirroja siguiéndole detrás.

En el aula un joven de pelos platinados tenía el rostro serio y por alguna razón creía en las palabras de Issei.

-Con permiso sensei- dijo el chico, antes de agarrar la mano de una mujer con el pelo largo de color castaño claro. Llevaba el uniforme femenino que dejaban ver su muy buena silueta como mujer. Pero a diferencia de las demás mujeres, esta tenía su falda un poco más corto y sus medias le llegaban hasta los muslos-Vamos Rei- menciono el joven.

-Eh?- dijo con duda la muchacha- en serio le crees?- cuestiono.

-Sí, la forma en que lo dijo no mostraba signos de mentira alguna, a mi punto de vista… decía la verdad- comento el peli platino antes de que la nombrada Rei se levante de su asiento.

-Hisashi y Miyamoto, si salen del aula ni se les ocurra volver - amenazo el profesor.

-No lo haremos- dijo el peli platino saliendo del aula siendo acompañada por la joven.

Kotha tenía planeado seguir al dúo, pero se encuentra con la dura mirada de Takagi.

-Qué crees que haces?- pregunto seria la peli rosa.

-Seguir a ambos, para ir con Issei?- respondió dudoso Hirano.

-No… tú te quedas acá, gordo- reprocho seriamente Saya.

Hirano solo asintió con temor a la peli rosa. Mientras tanto Rei y el peliplatino, se encontraban caminando de manera apresurada para alcanzar al castaño.

-Hisashi? Que haremos?- pregunto Rei al muchacho.

-Primero, averiguar de qué se trata todo esto- respondió el nombrado Hisashi- pero si el peligro es real- dijo antes de parar y dirigirse a la habitación del conserje que estaba cerca.

Agarrando uno de los trapeadores de unión metálica, el peli platinado empieza a girarlo produciendo que esta se separe y tenga una de las puntas como un pico, asimilando a una lanza.

-Ten, con estos podrás defenderte- dijo entregándole la lanza improvisada a Rei, antes de agarrar un bate que estaba guardado en el lugar- ahora vamos- menciono.

La mujer de pelos castaños claros asintió, antes de seguir a su pareja.


Con Issei y Kyoko

Ambos seguían su camino, ya había avisado a varios salones y la única persona que se unió a ellos dos fue Yuuki Miku, mas porque quería estar con Issei que por el aviso.

-Y que se supone que haremos al recorrer todos los salones?- pregunto la mujer más joven.

-Pues buscar una manera de salir de aquí, antes de que empiece el verdadero embrollo- menciono Issei.

-Qué quieres decir?- pregunto la profesora de pelos rojos.

-Pues antes de toparme contigo nuevamente, vi como uno de "Ellos" entraban en una de las aulas de los de tercer año- comento el castaño, para terror de la pelirroja y duda de la peli naranja.

-Que sucedió?- pregunto Miku.

-Varios murieron al parecer- contesto seriamente el castaño, congelando a ambas mujeres. Issei iba a seguir hablando cuando el sonido de los parlantes de la academia activándose es escuchado- Ya empezó- menciono.

-Aviso Urgente para todos los alumnos. ¡Un violento incidente está ocurriendo dentro de las instalaciones! ¡Todos los alumnos deben evacuar… repito… todos los alumnos deben evacuar!- Decía la voz del parlante, que resultaba ser del director- Esto no es un simulacro. Evacuen la academia. Esto no es un simu… *El sonido de vidrio quebrándose acompañado de golpes en la puerta* Ya están aquí…*El sonido de la puerta rompiéndose* Aléjense! Aléjense!- La voz desesperada del director era escuchado, antes de escuchar un grito desgarrador- DUELE! DUELE! ALEJENSE DE MI, NO QUIERO MORIR!- fueron los gritos agónicos del hombre, antes de que todo quede en silencio.

-Maldición, vengan rápido!- ordeno el castaño a las dos mujeres.

-Que fue eso!?- pregunto con miedo la peli naranja, solo para ver a Issei contando de manera descendente.

-Qué haces?- pregunto la pelirroja mirando con el ceño fruncido a Issei- Escuchaste eso! No es tiempo para que…- pero las siguientes palabras de Issei congelaron a ambas.

-Tres… dos… uno, es hora de que empiece el caos- menciono de manera seria el castaño. Al terminar la oración, los gritos de terror de los alumnos y profesores empezaron a ser escuchados en toda la academia- Vengan! Tenemos que separarnos de la multitud- ordeno Issei antes de que la horda de alumnos y docentes asustados los alcance.


Con Saya

La peli rosa se encontraba caminando rápidamente por los pasillos, siendo acompañada por Kotha que se encontraba detrás de ella. Cuando el director estaba dando el aviso, que luego se convirtió en su final. La peli rosada, escapo del aula silenciosamente antes de que el alboroto empiece, aunque no estaba en sus planes que cierto gordo con lentes la acompañe.

Llegando a una de las esquinas del pasillo, la peli rosa se percata de algo. El apocalipsis que se había formado en la escuela.

-(Acaso esto es un chiste de mal gusto?)- pensó la peli rosada viendo cómo las personas se devoraban entre ellas.

Como algunos, que eran amigos de hace tiempo se peleaban por sobrevivir sin importarle sacrificar la vida de los demás por las suyas.

-Que haremos ahora Takagi-San?- pregunto el chico con lentes.

-Que tenías planeado hacer tu?- cuestiono la joven.

-P-pues ir a la sala de profesores- dijo temeroso el gordito.

-Enserio crees que los profesores pueden hacer algo al respecto?- pregunto la peli rosa- No sé tú, pero yo quiero vivir- dijo Saya, mientras visualizaba la sala de profesores desde la ventana y veía como varios alumnos que tuvieron la misma idea de Hirano, eran atacados por los docentes convertidos en "Ellos"- Ven, nos abriremos paso a la salida- dijo.

-H-hai!- respondió rápidamente Kotha.

-(Ese chico Hyodo… tenía razón)- pensó la joven Takagi.


En la azotea de la academia

Una barricada estaba en el lugar, donde dos personas aún estaban vivas. Ellos eran Rei Miyamoto y Hisashi Igou, aunque este último no estaba en buen estado. Ambos estaban recostados por una pared.

Después de que escucharon el aviso y la muerte de su director, ya no tenían por qué dudar de Hyodo. Pero en su búsqueda hacia el castaño, se encontraron con uno de los docentes convertido, antes de ser rodeados por más de "ellos".

Intentando vencerlo, el peli platino fue mordido por "ellos" y buscando un lugar donde refugiarse llegaron a la azotea, donde armaron la improvisada barricada.

-*Tos*Tos* Je… al parecer es como en las películas- dijo el chico de pelos platinados, mientras sangre caía de su boca cada vez que tosía.

-No digas nada Hisashi, te pondrás mejor- afirmo la castaña, pero su voz denotaba miedo.

El peliplatino solo empezó a negar- No lo creo Rei- dijo el muchacho- ya lo siento dentro de mí, me está cambiando- menciono.

-No digas tonterías!- exclamo la castaña mirando con lágrimas al muchacho- saldremos de esta… sé que lo haremos- menciono.

-Aunque deseara que así fuera, yo ya no tengo salvación y lo sabes- comento el joven- Tu viste como los que eran mordidos, se transformaban en esas cosas- menciono- Y yo no soy inmune a eso- complemento.

-NO! Encontraremos una forma- decía la castaña no aceptando la realidad.

El peli platino se levantó del lugar a duras penas, antes de caminar hasta la orilla de la azotea sosteniéndose de la baranda que impedía una gran caída.

-Hisashi?- pregunto con duda la castaña, observando las acciones del peli plata.

-Sabes, yo no quiero ser uno de "Ellos"… no quiero lastimarte- menciono el peli plata.

-Hisashi que haces? Me asustas?- decía Miyamoto, mientras miraba con miedo a su pareja.

-Recuerdas lo que te había dicho? Que haría todo lo posible para que nadie te lastimara, incluso si tengo que dar mi vida por ello?- pregunto Igou tranquilamente, mientras tenía una sonrisa triste.

-Sí, dijiste que lo único que impediría eso, seria tu muerte- y el cerebro de Rei empezó a trabajar, antes de descubrir que intentaba su pareja.

-Si me transformo en uno de "Ellos" voy a lastimarte. Y no quiero eso- dijo Hisashi, mientras se apoyaba de espaldas por el barandal.

-Ni se te ocurra hacerlo!- exclamo preocupada la mujer.

-Lo siento Rei- finalizo el chico, antes de hacer lo que había planeado.

-HISASHI! NOOOOOOOOO!- Grito la joven Miyamoto, observando como el peli plata se dejaba caer desde la azotea.

El apocalipsis había empezado y los estragos ya empezaban a ser visibles. Lo único que quedaba ahora, era sobrevivir al caos.


Hasta aquí…. Díganme que tal, pensé que sería mejor actualizar un segundo cap de este fic, antes de empezar a actualizar de manera rotativa.

Ahora mismo, empezaremos con el cannon de Hotd, pero con algunas cosas cambiadas, ya que aquí no hay promesa del meñique, amigo de la infancia y demás.

Asi que tengo que cambiar varios diálogos del cannon.

Bueno espero sus criticas, y si encuentran algún error… díganmelo, ya les habia dicho que este fic no tiene preparación alguna, asi que… son de puras ideas recién salidas.

A los reviews…

Kevrrr: Gracias por el apoyo, espero te agrade el cap.

James Anderson: Gracias… y no se el tiempo es dependiente de mis estudios y trabajo. Y sobre lo de tardar… posiblemente sea cada dos meses, tal vez menos… ya que hare en rotación la actualización con mis demás fic.

LunaR9: Gracias por el apoyo… y creo que con el visto bueno de las personas, lo continuare… Demonios contra zombies… no, no lo veía de esa manera cuando me vino la idea… pero algunos Zombies sufrirán cambios, aunque eso se mostrara a un futuro.

Tus preguntas, ya te habia respondido en un PM.

Gracias y espero te agrade el cap…

White kurama: Gracias aquí tienes la conti… espero te guste..

XxREYxX: gracias y aquí tienes el cap.

Colocolo4178: Jejeje mi mente es rara… ya se me han pasado varios cross en la mente. Varios incluyen a DxD y DmC.

Seee, creo que es un tic de escritor mio… ya sabes, esos que cuestan quitar… ya he intentado varias veces el quitar esa muletilla pero al parecer lo sigo haciendo.

Sep, pero no aun… tal vez cuando logre completar los caps del anime de HotD.

P.D.: Na se… aun no he pensado en esa parte XD.

Kaze in the face: Gracias por el apoyo, aquí tienes el cap… espero te agrade.

Wolf1990: Gracias y aquí tienes el cap.

Gjr-sama: Jejeje sep… c:

Aten92: Jejejeje, see yo también quiero saber con qué me sorprendo XD… Gracias viejo y aquí tienes el cap.

The Demon Forgotten: Gracias y no te preocupes… si comienzo algo no lo abandono… aunque este fic es distinto, ya que es algo sin preparación previa. Espero te guste el cap y hasta la próxima.

Finfarato: I don't know my English is not so good, my words are very poor in the English language. you are right maybe have more readers, but does not think it serves the act of writing bad or accidentally put something incoherent.

but thanks for the advice.

Bueno eso es todo los reviews...

Gracias a todos los que apoyan esta idea nueva realmente creia que no seria nada, asi que gracias por el apoyo enserio no espere tantos vistos buenos.

Hasta la proxima, si encuentran algun error en el fic me avisan.

MDRC97 fuera.

Chau Chau.

P.D.: Dejo mis epilogos al final de las constentaciones a Reviews, y notas de autor.

P.D.D.: suelo dejar mas de una post data.

P.D.D.D.: El proximo fic a actualizar, Nuevos Comienzos.


Con Issei y compañía.

-HISASHI! NOOOOOOOOO!- el grito de la joven Miyamoto, fue escuchado por el castaño que dirigió su vista hacia la ventana para poder ver el origen de aquel grito.

Issei miro impasible, como un joven de pelos platinados pasaba en picada por la ventana, sorprendiendo a ambas mujeres que iban con el castaño.

-Suicidio- comento la profesora Kyoko.

-Y que fue ese grito?- pregunto la joven Miku.

-Al parecer alguien se encuentra en la azotea- dijo el castaño, llamando la atención de ambas mujeres que lograron deducir cual sería el plan de Issei.

-Es muy peligroso para que vayas ahora!- exclamo la peli naranja.

-Es muy peligroso que estemos aquí en todo caso- contesto Issei- miren… busquemos un lugar seguro y ustedes se quedaran allí, mientras yo voy por quien sea que este en la azotea-

-Y dejarte solo en medio de todo esto!- exclamo la mujer de pelos rojos- No creas que lo hare- dio su negativa.

-Ahora mismo no me interesa que creas, que es lo correcto para mí- dijo extremadamente serio el castaño, sorprendiendo a ambas por el tono de voz que había utilizado- Ya he pasado situaciones peligrosas muchas veces y no tengo miedo de ponerme en peligro para salvar a alguien, incluso si son ustedes me pondría en peligro para salvarlas- contesto.

Ambas se sonrojaron un poco ante la determinación de Issei, pero no dijeron nada.

-Vamos!- ordeno el castaño empezando a moverse, mientras era acompañado por Kyoko y Miku.

-Adonde iremos?- pregunto Yuuki, mirando al castaño que tenía delante.

-Pues primero lo primero- dijo Issei mientras se detenía enfrente de una puerta.

Las mujeres al saber que habia tras la puerta, miraron con duda al castaño.

-El salón de economía del Hogar?- pregunto la profesora.

-Exacto, el salón tiene dos entradas- empezó a explicar- y ambas sirven como unión a la tonta separación de infraestructura de la academia- comento- aquí será nuestro punto de encuentro-

Y era cierto. La academia tenía un diseño de dos edificios separados por un pequeño patio, y se unían por un pasillo colgante del tercer piso y el lugar donde ahora se encontraban, que era el salón de economía del hogar.

-Espera. Punto de encuentro?- pregunto la pelirroja, mirando como el castaño iba hacia la zona de instrumentos peligrosos.

-Si- menciono el castaño, mirando las herramientas de uso diario en el hogar- necesito que se queden aquí hasta que vuelva - comento mientras agarraba unos cuantos utensilios de cocina.

-Pero, si ni siquiera sabemos de qué son capaces esas cosas y tú quieres que nos quedemos aquí?- pregunto Miku con un tono de regaño en su voz.

-Lo hago porque confió en ustedes- comento el castaño sorprendiendo a ambas mujeres- miren, armen una barricada con lo que encuentren y protejan ambas entradas- menciono- no creo que tengan muchos problemas ya que todos buscaran salir de aquí, por lo que no creo que pasen por aquí… aunque las escaleras estarán abarrotadas de gente- informo mientras agarraba dos cuchillos de chef profesional.

-Y como llegaras a la azotea entonces?- pregunto la profesora- y que haces con los cuchillos?- continuo cuestionando.

-El cómo llegare a la azotea… se me ocurrirá una forma- contesto el castaño, la primera pregunta antes de abrir la puerta por la que entraron al salón- y que hago con los cuchillos… solo es cuestión de trabajo- menciono como respuesta- Espero que al volver estén bien, no quisiera verlas heridas- dijo sonriendo Issei mientras salía al pasillo- Cuídense- añadió mientras cerraba la puerta tras de él, dejando a ambas mujeres preocupadas por el bienestar del castaño.

-Miku-san, venga a ayudarme- dijo Kyoko llamando la atención de la mencionada.

-Ayudarla con qué?- pregunto la peli naranja.

-Issei-kun nos dijo que nos protejamos y tiene razón, así que armaremos algo para que cubra las puertas mientras esperamos su regreso- dijo la pelirroja, mientras empezaba a mover una de las mesas del salón.

Miku asintió a las palabras de su profesora, empezando también a ayudarla. Pero levanto una ceja antes de mirarla con sospecha- "Kun"?- pregunto en voz alta.


Con Issei

El castaño estaba corriendo por los pasillos. Hasta el momento solo vio rastros de sangre por el suelo, y algún que otro pedazo de carne humana.

-Pero no todo puede ser tranquilo- dijo el castaño a nadie en particular mientras giraba en una esquina, para intentar subir a la escalera que habia al final de dicho pasillo, solo para toparse con una gran cantidad de "Ellos".

Agarrando los cuchillos que había adquirido con anterioridad, Issei mira detenidamente a todos los no muertos.

-Muy bien!- exclamo Issei con calma, mientras que posicionaba sus cuchillos en el estilo de pelea de Jiujitsu- es hora de afrontar esta locura!- dijo en voz alta, llamando la atención de los no muertos.

Issei solo sonríe antes de lanzarse de frente. La batalla contra "Ellos" recién estaba comenzando.