Buenas! Aquí de nuevo con otro capítulo. ¡Al fín conseguí hacerlo más largo! (y avanzar, sobretodo.) Os he tenido en vilo durante unas semanitas, pero bueno, aquí está. Dar las gracias a los nuevos Followers, de verdad, me animáis a seguir leyendo. Las cosas van a empezar a ponerse interesantes y ahora que es verano intentaré actualizar tan rápido como pueda. Me gustaría que tuvieseis en cuenta que me documento para realizar cada capitulo, y soy consciente de que la trama de Marvel no sigue a la mitología real, pero he decidido ceñirme a la creación de Stan Lee. No obstante no voy a seguir la película al pie de la letra, si bien he usado algunos diálogos, no siempre va a ser así, ya que los derechos de la obra no me pertenecen

Por último, os recomiendo para este capitulo canciones como:

-A Journey in the North (nordic folk music)

- Haunted (Evanescence.)

- Bittersweet (Apocalyptica)


Los guardaespaldas del recinto le acompañaron hasta la sala, era medianamente grande, un poco más que el aula donde impartía clases. Marrón con algunas molduras de mármol tallado, columnas, un escenario y encima una mesa blanca con un micro, un sillón de despacho de cuero negro y, detrás una pantalla lista para proyectar sus diagramas. Desde arriba del escenario podía ver poco, ya que los potentes focos de luz blanca mantendrían al público en penumbra hasta que llegase el momento de las preguntas.
Estaba algo apabullado y sólo atinaba a resoplar, suspirar y andar de un lado para otro, quedaban todavía casi dos horas para la charla. Lo había hecho mil veces delante de sus alumnos, pero nunca con un fin lucrativo. Tenía la cara roja, le resaltaban los canosos mechones que se le pegaban a la frente por el sudor. Él a su edad haciendo esas cosas, que desfachatez.

Un guardia de seguridad entró a la sala dejando una caja ocre de plástico encima de la mesa, en ella habían miles de documentos sobre sus teorías, experimentos, algo sobre su trayectoria profesional, y su obra maestra, la teoría que haría factible la posibilidad de crear un Bifrost.
Ojeaba, ya más tranquilo, algunos de sus apuntes, cuando encontró la famosa foto: Thor, bajando de los cielos envuelto en un rayo. Realmente no se veía a Thor, sólo se podía percibir la silueta de un hombre sobre la fotografía en blanco y negro de un rayo sobre la tierra, el cual más tarde averiguaron que se trataba del Bifrost.
Suspiró, debería cuidar sus palabras para no quedar como un loco majara delante de todos.
La puerta por donde habían entrado las cajas se cerró de golpe, quedó algo anonadado de lo que vio. Tres señores trajeados de negro y con gafas de son habían entrado y se habían encerrado dentro de la sala de actos junto a él. Uno de ellos le era tremendamente familiar, bajito, de pelo castaño demasiado corto, tanto que una calva empezaba a asomar, un hombre de mediana edad, de tez blanca y rasgos amables, pero a su vez justos y algo misteriosos. Al quitarse las gafas de sol y dejar entre ver sus ojos azules, no había duda.

- yo a usted le conozco.- dijo Erik señalándole, algo entusiasmado a la vez que confuso.
- Vaya, parece que lo suyo son definitivamente los números, doctor.- bromeó el hombre bajito.
- No soy muy bueno recordando personas, le doy la razón. Pero ¿como olvidarme de usted? Agente Coulson.
-Si, supongo que nos conocimos en un ambiente más hostil, un suceso asi no se olvida . - siguió hablando al doctor, a medida que se acercaba y los otros dos se quedaban custodiando la puerta. - Sin rencores por mi parte, señor Erik.
- ¡No se preocupe! Fue un mal entendido, además, nos devolvieron nuestra investigación, eso es lo importante. Aunque lograron enfadar a Jane.
- Y a un.. Dios.- sonrió, aunque los azules ojos del agente se apagaron enseguida y volvió a mostrarse serio.- Son sus investigaciones las que nos han vuelto a reunir, doctor. - Erik dio un paso atrás, y miró al agente coulson con desconfianza. - Tranquilo, puede confiar en nosotros, no vamos a arrebatarsela de nuevo. Sólo queremos pedirle algo.
- Por dios, Coulson, no me de esos sustos.- se separó de la mesa, más relajado. - ¿De qué se trata?
- Vamos a "censurar" su charla de esta noche. Por el bien de la... humanidad. - Erik Selving no entendía qué había de peligroso en todo aquello, después de todo sólo eran teorías e hipótesis, todavía por demostrar. - Lo que quiero decir es que, por favor, omita a Thor y al Bifrost. Es información que no necesita salir a la luz.
-Pero... no lo entiendo, mucha gente conoce lo ocurrido en Nuevo México, de hecho fue hace muy poco. Aquel ser robótico que se enfrentó a Thor... hay millones de imágenes en Internet...
- Señor Selving - ahora sonó duro, entendía que él no lo entendiese. - ¿Es usted consciente de lo que supondría que alguien se enterase de la existencia de alguien que es capaz de construir un "portal dimensional"? ¿o de la gente que montaría en pánico al saber que existe vida en otros planetas y dimensiones? Creo que es algo que pondría en peligro a todo el planeta.
- ¿Cree que eso es algo peligroso? ¿Y si más seres como el de nuevo México aparecen? Creo que eso es mucho más peligroso.
- bueno- sonrió rascándose la nariz, orgulloso pero tímido al mismo tiempo.- para eso existimos, por eso fue creado S.H.I.E.L.D. Y si de verdad está interesado en ayudar, revelando esa información no lo hará.
- ... Supongo que tiene razón, agente. - suspiró el doctor algo abatido, ahora debería de buscar paja que contar en su charla.
- S.H.I.E.L.D. sabe que tiene mucho talento, Erik. Y mi jefe quiere hablar con usted cuando termine esta noche, si de verdad quiere ayudar, sigame luego, estaré esperándole a la salida.

El agente estrechó la mano al doctor con una sonrisa cordial y salió por la puerta junto a los otros dos armarios. No sabía que quería S.H.I.E.L.D que él pudiese ofrecerles, pero seguiría a Coulson, sólo por curiosidad.

Después de seguir el camino que marcaba el cartel, Loki al fin encontró el museo de historia natural. Aunque no estaba muy lejos, salir de aquel bosque había sido todo un circuito de obstaculos, primero un lago lleno de gente montando en una especie de ave a pedales, luego un sitio con grava, lleno de niños jugado a algo con una pelota, gritando y encima exigiendole que le diese un puntapié cuando esta llegó hasta sus pies, peor todavía fue cuando le propinó una patada y la estampó contra una red y la rompió. Esos malditos críos... tuvo que despistarles, a santo de qué querría él jugar con ellos.¡Deberían haber dado gracias de que ninguna de sus cabezas hubiese sido blanco de la pelota que golpeó.!

Al fin, se encontraba delante justo de la puerta del recinto. Una estatua de bronce se alzaba ante él, al igual que las columnas y paredes blancas. La mayoría de midgard era austera, aunque tenía que reconocer que ese sitio tenía cierto grado de caché.
Puso sus manos en los bolsillos de la chaqueta y siguió andando hacía delante, atravesando la puerta.
No pudo esperarse la gran criatura que le acechó nada más entrar, una bestia gigantesca, de aproximadament metros de altura estaba delante de él, con unos colmillos tremendamente largos, casi tanto como su extraña nariz. No pudo evitar ponerse en guardia, aunque pronto descubrió que era falso. Que tetricos los humanos, guardando los cuernos de los animales para exhibirlos delante de todos. No fue menor su sorpresa cuando se encontró en otra sala más grande y azul, una criatura enorme, casi tanto como algunas criaturas de Asgard. Tenía aletas, era gris y tenía una boca enorme.

-La ballena azul. - Loki se sobresaltó y se giró de repente. Vio a un hombre mayor, con bigote y vestido con un uniforme verde y una gorra, el vigilante, supuso.- Todo el mundo se queda transpuesto cuando la mira, es normal, después de todo es el bicho más grande del planeta. Parecemos pulgas a su lado ¿verdad?
- Si...- Loki se quedó mirando otra vez a la gran criatura colgada sobre su cabeza. - aunque no todo se trata de ser grande ¿verdad?
- claro que no, hijo.- río el hombre.- A uno no le debe importar como de grande sea físicamente, lo verdaderamente importante es lo que haces, como de grandes son las hazañas que cometes. - sonrió con los dientes a Loki, mientras veía como sonreía mirando al suelo algo distraído.
- por cierto, ¿sabe donde es la charla de el doctor Selving? - ya que había encontrado al encargado de aquel lugar, que menos que evitarse la búsqueda.
- oh, claro, claro. - salió al pasillo donde le indicó que fuese y, señalando hacía el final de este, dijo - Es en el observatorio. Al final de este pasillo llegarás a una puerta que da al patio, el observatorio está justo delante, es un edificio grande y redondo metido en una urna de cristal. Una vez dentro, a mano izquierda está el auditorio.
-gracias señor. - respondió tratando de ser amable. Empezó a andar.
-Pero oye no te preocupes. - exclamó el vigilante.- eres alto muchacho, razón de más para hacer grandes cosas.- después de eso, soltó una carcajada pesada y se fue.

Loki se quedó sin comentarios, que hombre más extraño. Todo y que le había indicado el camino, prefirió no seguir hasta el auditorio y se quedó en el patio, sentado en un banco bajo un árbol. No podía hacerle nada a Selving hasta que acabase su intervención, quería ser lo más cauteloso posible.
Echó su cabeza hacia atrás, hacía viento y mechones de pelo atacaban su cara, aunque estaba algo cansado y distraído como para prestar atención a eso. Empezó a pensar en las palabras de el viejo vigilante. Dijo "grande", esa ballena azul... ¿Sería una deshonra para las ballenas nacer pequeñas? Como él lo era...
Todo el mundo sabe que los Jotun son las criaturas inteligentes más grandes del universo. Sin embargo... ¿por qué él tuvo que ser diferente? Era alto, como los asgardianos, más que muchos, incluso más que muchos en midgard ¿y sin embargo? No daba la talla para merecer ser hijo de Laufey. .. maldito el día en que su padre lo abandonó a su suerte, malditas apariencias y costumbres. "Se trata de hacer grandes hazañas." Sonó por su mente, entonces decidió que su hazaña no sería grande sería colosal. Someter a la tierra tan sólo era el primer paso.

La mañana había concurrido algo aburrida, había conseguido entintar más páginas de las esperadas, pero aún y así me aburría entintar. Estaba bastante empanada, la verdad, y ya había sido sometida a unas cuantas preguntas sobre qué tal me había ido el fin de semana. "Bien, aburrido, lo de siempre." Clara y concisa.
Desde que Loki apareció no había podido dormir decentemente, el día que se me apareció fue en mi habitación, algo bastante escalofriante. Ya no lo había vuelto a hacer, por suerte, y al parecer la charla que tuve con él ayer había dado sus frutos. Aunque ¿y si se había ido? ¿y si de verdad había visto que no iba a someterme a él y se había ido a encontrar una nueva víctima? No se porque pienso esto, que haga lo que quiera. Aún y así, él dijo que no se iría porque me encontraba interesante. ¿me encontraba interesante? Nadie me había dicho nunca algo así, de hecho nadie se hubiese fijado en mi, y mucho menos me hubiese salvado la vida.

- Prue, hola, hola. Aquí, tierra llamando a Prue, responda. - brinqué de la silla, maldije por lo bajo.
-Por favor, Dean. Que susto. - me restregué los ojos, casi me había quedado dormida.
- Vamos a salir a tomar café, venga arriba.- Dean insistió, dándome palmaditas en la espalda.

Me levanté de la silla como si la gravedad del planeta hubiese aumentado. Nos dirigimos hacía la cafetería más próxima, estaba en frente del taller, a esas horas estaba a tope, cosa que hacía que mis ganas de estar allí disminuyesen. Charlotte y Dean estaban parloteando muy fuerte, junto el barullo de la demás gente (mayoritariamente jubilados). Amy estaba a mi lado con la cabeza apoyada en ambos brazos. Por el rabillo del ojo podía ver como me miraba indecisa de vez en cuando.
- Oye, Prue. - dijo al fin.- yo... realmente me gustaría agradecerte que me quitases a aquellos babosos de encima. ¿estas enfadada porque no te di las gracias, verdad?
- ¿Qué? No, no estoy enfadada.- ese hecho me parecía tan lejano.
-¿entonces por qué estas así? No has hablado con nosotros en todo el día, ¿ha pasado algo ?- mi santa madre, ¿es que no se dan cuenta que lo único que tengo es sueño? - No me digas que...
- ...- la miré extrañada, a ver que soltaba ahora.
- le has visto ¿ verdad?... Has vuelto a ver a Ted..- abrí los ojos como platos, esta tía olía a los ex a kilómetros.
- pues si, lo he visto, aunque estoy así principalmente porque no he podido dormir muy bien.
-¿ Que lo has visto? ¿¡Como puedes decirlo así de tranquila!? Después de todo lo que te hizo. - Amy me miraba con cara de preocupación, seguramente había omitido el hecho de que tenía sueño.- ¿qué ha pasado, te dijo algo?
- había llovido, tropecé, me caí encima suyo sin darme cuenta, luego me dijo de quedar, un chico que había detrás de mi me preguntó si me molestaba, le dije que si. Ted se pensó que estaba con ese y se fue. Aunque dijo que volvería.- se lo resumí, más o menos ocurrió así, aunque omiti el hecho de que el chico que le plantó cara era Loki.
- Que pesado de verdad, ni caso, en serio, no quiero ni que respires el mismo aire que él. Si vuelve pienso darle una paliza.- Amy era de Texas, se notaba en el carácter cerrado.
- ¿He oído el nombre de Ted? - intervino Dean.- ¿te ha vuelto a molestar o algo así?.- moví la mano indicando que más o menos, no me apetecía nada hablar de ello. - ¿ Pero se atrevió a decirte algo sin su madre delante? Vaya, eso si es una sorpresa.
- pues si.- Reí.

Ted era esa clase de persona que no sabe vivir sola, cuando no tenía pareja se aferraba a su madre, o bueno... cuando tenía también. Para colmo, su madre era un horror de persona. Todo y haber sido amiga de mis padres. Por esta razón todo había sido mucho más difícil. Tube que callarme muchas cosas, y aguantar otras tantas, si quería seguir viviendo bajo un techo, de hecho incluso ahora...

- ¡ busquemosle un machote a Prue!- gritó Dean, haciendo que mi atención se centrarse de nuevo en la conversación. Tuve que reprimir el impulso de escupir el café.

La hora de la charla ya había llegado, le sudaban las manos y no dejaba de andar en círculos, mientras veía como el pabellón se llenaba de gente, demasiada de la esperada. Después de la visita inesperada de Coulson, estuvo divagando sobre varios temas de los que hablar, y se estableció un guión. Eso le ayudaria a estar más relajado, o con eso se consolaba él.

Un mediador financiado por el museo salió para presentarle, al salir, todo el mundo le aplaudió, se sitio una estrella por un momento.

Lo que él no sabia era que dos intensos ojos verdes le estaban observando. Podía haber desaparecido, hacerse invisible y colarse en la sala, pero allí nadie le conocía, podía pasar por uno más. Había pasado la tarde entera meditando la mejor forma de llevar a cabo su plan. Era perfecto, estaban todos los cabos atados y si todo salía según lo previsto, el mundo se arrodillaria ante él en menos de lo esperado.
Loki sabía que el doctor Selving había sido testigo de el intento de asesinato a Thor. Tanto él como la otra humana, habían decidido confiar en el Dios del Trueno y seguirle, por lo tanto vieron el bifrost más de una vez, al igual que al "destructor". Como científicos, seguramente hubiesen seguido investigando a cerca de todo eso. Si era así, estaba de suerte, si las teorías de Selving eran ciertas y era capaz de crear un bifrost, una vez sometida la tierra, llevaría la guerra hasta Asgard. No tendrían escapatoria. Thor destruyó el puente durante su batalla, donde justo luego él se "suicidó". Le entró la risa.

La charla le sorprendió para mal, era sorprendente lo atrasada que estaba nuestra tecnología, habían teorías tan erróneas, que no pudo evitar reír. Los que estaban a su al rededor le miraban raro, normal.
Fue realmente aburrido, esperaba que soltase información sobre el destructor, o sobre algo sobre lo ocurrido, pero nada. Todo había acabado y la gente estaba empezando a levantarse de sus asientos, momento que Loki aprovechó para desaparecer. Era divertido cuando la gente no podía verte, y ni si quiera sentirte, un hechizo capaz de hacerte invisible, y a la vez incorporeo, como si se tratase de aire. Este truco le permitió atravesar la marabunta de gente y plantarse al lado de Selving en un santiamén. Él sonreía divertido, podría ser un buen espía.

Permaneció allí de pie hasta que se fue toda la gente, esperaría hasta que el doctor abandonase aquel lugar para arrinconarlo y secuestrarlo. Se lo llevaría a algún sitio abandonado, mientras, lo mantendría invisible. No iba a llevárselo a casa... tendría que darme demasiadas explicaciones.

Ya tenía todas sus cosas de vuelta dentro de aquellas cajas de plástico ocre, lo recogió todo lo más rápido que pudo y salió en búsqueda del agente Coulson, quien tal y como le prometió estaba esperándole en la salida del museo. Le saludó y rápidamente bajaron las escaleras. Era muy difícil para Selving seguir al agente, era menudo y de zancada rápida. Sin darse cuenta le llevó a la parte de atrás del museo, donde un lujoso coche negro les estaba esperando junto a los guardaespaldas que había visto antes, Coulson ordenó al doctor que pasase dentro y este obedeció, aunque algo dudoso, durante todo el camino no dejó de mirar atrás, tenía la sensación de que les seguía alguien pero no había ni un alma por aquellas calles.

Loki no se había esperado aquel encuentro con ese hombrecillo, por lo que decidió adaptarse a la situación siguiendo en las sombras, les seguiria, aunque ello significase entrar en aquel auto negro y sentarse al lado del doctor. No pudo evitar dejar de reír durante el viaje, era una situación tan irónica, allí encerrado con él, sin que nadie le viese.
Nadie habló durante el trayecto, por lo que Loki pudo deducir que no se trataba de un asunto banal, tal vez ni si quiera los dos armarios que vigilaban a Selving sabían de qué iba todo aquello. Sin embargo, todo y ser confidencial, al parecer no hacían nada para ocultar su escondite.

No supo decir cuanto tiempo estuvo dentro del auto, pero estaba seguro de que se encontraba muy lejos de el museo de historia natural, central par... Loki se acordó de mi casa, no sabría volver, pero poco le importaba ya, después de todo era una molesta midgardiana llena de ideales demasiado grandes, metidos en un cuerpo demasiado pequeño, podía prescindir perfectamente de mi.

Un enorme edificio se expandia a lo largo del desierto, estaba envuelto de jeep's y soldados a pie, armados, vigilando cada perímetro. Cuando el coche se acercó se pudo ver la enorme valla que bordeaba el recinto. Una puerta, custodiada por dos torretas de vigilancia, se abrió y el coche siguió avanzando hasta entrar en una habitación blanca, donde bajaron. Loki les siguió con las manos en la espalda, empezaba a impacientarse, si se trataba sólo de negocios... reduciría aquel lugar a cenizas por hacerle perder el tiempo.

- Por el amor de Dios, señor Coulson- exclamó de la nada Erik Selving. - diga algo, hable, voy a volverme loco de los nervios si no me explica por qué diantrese ha traído aquí.
- De verdad que lo siento, pero se me ordenó no decir nada hasta que nos encontremos con el director. - todos subieron a un ascensor, Coulson apretó el botón más bajo, en el exterior sólo aparecían dos o tres pisos, pero al parecer la verdadera base estaba bajo tierra.
- ¿en serio se trata de un tema tan serio? - el agente sonrió tras la pregunta de Selving. - Dios, ¿como pudo convencerme para venir aquí?
- Yo no fui- rió de nuevo.- creo que debería agradecerselo a su sentido del deber.

Al fin llegaron al último piso, era un lugar oscuro y húmedo, lleno de goteras y tuberías visibles, desentonaba bastante del resto del impoluto edificio. Empezaron a andar por un oscuro pasillo y se temió lo peor, tal vez iban a coger sus investigaciones, darle la paliza de su vida y encenderrrarlo allí abajo. Negó con la cabeza, empezaba a estar ansioso, se puso a maldecir en su cabeza y a pronunciar insultos tan ridículos que Loki soltó una carcajada.
¿que era eso? Erik llevaba todo el tiempo con la sensación de que estaban siguiendoles, tal vez fuese por los guardas o por las cámaras de aquel lugar, aunque estaba seguro de que ya sentía aquello desde que salió del museo, debió ser su imaginación.
Al final, del pasillo podía verse una luz, al parecer torcia a la izquierda dando lugar a una sala, y así fue, se trataba de un laboratorio con toda clase de artilugios que Erik conocía a la perfección, al contrario que a aquel enorme hombre de color que había plantado en mitad de la sala.

- S..señor..- Empezó el agente, de pronto parecía algo tímido.
- Oh, Coulson. - Erik Selving dio un paso atrás, aquel gigante no era sólo intimidante físicamente, si no que hasta su voz daba miedo.

Su voz grave y fuerte, como las facciones de su rostro, un parche negro tapaba su ojo derecho y una gabardina del mismo color cubría todo. Imponente, misterioso. Terrorífico.

- Director, este es el doctor Erik Selving, una de las personas que tuvo contacto con el dios de Asgard.- Loki que seguía invisible, empezó a mostrar más interés.
- Encantado, doctor. - tendió la mano el director, y Erik se la estrechó. - Mi nombre es Nick Fury, actualmente soy el director de S.H.I.E.L.D.
- Es un placer, señor. - Selving trató de parecer firme, pero estaba muerto de miedo. ¿Quien le pediría a él ir allí? -Agente Coulson, puede retirarse. - el hombrecillo hizo una reverencia y salió sonriente por donde había venido. Ahora se encontraban Erik y el director a solas con Loki, pero eso ellos no lo sabían. Fury echó a andar silenciosamente y el doctor le siguió sin entender.
- todo esto es enorme, como un laberinto, realmente pensé que me habían traído para matarme. - rió el doctor algo nervioso.
- Doctor Selving. - el director le miró severo, pero compasivo al mismo tiempo.- estoy al tanto de lo ocurrido en Nuevo México. Puedo asegurarle que su trabajo impresionó a personas mucho más inteligentes que yo.
- He dedicado gran parte de mi carrera a investigar teorías sobre otras dimensiones. Está claro que mi encuentro con Thor sirvió para abrirme algunas puertas, pero son teorías sin fundamento, no son significativas. - el director lo observó incrédulo, al parecer él sabía más sobre esa teoría que el propio doctor, quien le miró preocupado y soltó un tenue- ¿verdad?
- Es curioso doctor. - el director se adelantó unos pasos hasta una mesa, donde en ella había una maleta gris, la acarició.- las leyendas cuentan unas cosas y la historia otras, sin embargo de vez en cuando aparecen cosas provenientes de ambas.

Fury abrió el maletín con mucho cuidado. Una luz azul muy intensa salía de él. Se trataba de un cubo de un azul hermoso, no mediría más de medio palmo. Este estaba conectado a un sistema electrónico, parecía un sistema de contención. El doctor empezó a sudar y a ponerse rojo, el cuello de la camisa le oprimia, no sabía que era pero emitía una energía increíble.
El dios de Asgard que había en la sala sabía perfectamente qué era.

- ¿Qué es eso?- preguntó al fin Selving. No podía dejar de mirar anonadado los brillo azules del cubo.
- Es poder, doctor Selving, la mayor fuente de energía que haya podido echarse a la cara. - Selving tragó saliva, ¿le habían hecho llamar para que viese eso? - además, con el uso adecuando, se convertiría en energía ilimitada.

El doctor quedó en shock, se encontraba ante una nueva fuente de energía, la cual podría ser de gran utilidad mundialmente. Debería estar contento, sin embargo no lo estaba, estaba mareado. Volvió a sentir una presencia, se giró pero no había nadie, de pronto dejó de pensar, como si se hubiese quedado embobado. "Habrá que echarle un vistazo, entonces." - sonó en su cabeza.
-habrá que echarle un vistazo entonces. -repitió él. Nadie lo vio, pero allí estaba Loki, susurrando en el oído de Erik Selving, quien se había transformado en su marioneta sin saberlo.
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Definitivamente, el golpe de monotonía que me vino aquel día, fue importante. Llegaba a casa agotada, sin contar la charla de mis compañeros, me había tenido que poner las pilas a entintar como loca, ya que sólo quedaban dos semanas para el gran lanzamiento. Si, el estreno del sueño de mi vida estaba a la vuelta de la esquina. Debíamos tener todo listo en menos de una semana para llevar a imprimir los primeros 100 ejemplares, los cuales se regalarían a las 100 primeras personas que acudiesen a la librería. Sería un día bastante agotador, la editorial quería que hiciesemos una firma de libros y además pretenden hacer una fiesta donde se nos presente como los nuevos dibujantes afiliados a la compañía. Yo sinceramente, voy a sentirme totalmente fuera de lugar, preferiría mantener mis obras desde el anonimato, sin embargo se que es un paso importante para nosotros, ya que pasaríamos a obtener un sueldo fijo.
De solo pensarlo se me quitaron todos los males. Cosa que provocó que me tirase al sofá como un saco.
Llevaba toda la tarde pensando si Loki estaría al volver a casa, ahora que veía que no estaba, recordé la lista de posibles hechos que habían sucedido y por lo que Loki no había vuelto: me había mandado a tomar por culo después de ayer, estaba descubriendo la ciudad, o en la charla del doctor astrofísico, lo cual posiblemente provocaría que él no supiese volver a casa, o tal vez se había puesto chulo con las autoridades intentando autoproclamarse dios y ahora mismo estaba en la cárcel. No pude evitar reirme al imaginarmelo como un preso con cara de no saber que está pasando. Espero de corazón que no sea lo último, ya que aún tiene el libro de mi padre. ¿lo habría leído ya? Yo no podía recordar si en aquel libro aparecía algo sobre un tal dios Loki, hecho que aún me hacía querer saber más.
Recogí la mochila de el suelo y saque el portátil de dentro, suspiré, en Internet seguro que encontraría algo, aunque realmente no estaba segura de si quería saberlo.
Encendi el viejo Windows y abrí el navegador. No sabía por donde empezar a si que simplemente busqué "Loki". Miré varias páginas, pero ninguna concretada nada, lo mismo de siempre : dios nórdico. Dios, papá, seguro que el sabía cantidad de cosas sobre mitología nórdica, me pregunto que cara hubiese puesto mi padre al saber que su hija había estado conviviendo los últimos días con un jotun. ¡Eso era! ¿como olvidarme de eso?
Volví a retomar la búsqueda, pero esta vez con "Loki hijo de laufey"... sin resultado, no podía ser, incluso yo sabía quien era laufey. Bufé cansada, ya le preguntaría cuándo volviese, si es que volvía. Iba a bajar la tapa del portátil, cuando leí un hipervínculo más abajo: "¿ tal vez quiso decir: Loki hijo de odin?" Se me heló la sangre, ¿como iba a ser hijo de Odin? Si los jotuns lo odiaban, habían estado en guerra durante muchísimos años. Recordé algo... Loki dijo que era heredero del trono de Jotunnheim y de asgard, por derecho. Si mi memoria no fallaba, Odin era el rey de asgard. Le dí sin pensar al Link, el buscador me llevó a una pagina perteneciente a un profesor de universidad de historia clásica, estaba tan nerviosa que a penas podía leer palabras seguidas, pero se me quedó grabado el primer párrafo:

Loki, dios de la mitologia nordica. hijo de Odín y Frigga , hermano menor de Thor, dios del Trueno. Considerado dios del caos, del engaño y de las travesuras.