Disclaimer: No poseo Naruto y ningún otro elemento utilizado ya sea de anime, mangas, juegos, etc. El derecho de cada uno, a sus respectivos creadores y autores. Este fic lo hice sin ánimo de lucro, solo con el motivo de entretener.


Arco 1: Comienzo de una leyenda

"Cuando entendemos que no debemos escaparnos de nuestros problemas y dolores, sino que debemos movilizarnos en la búsqueda de soluciones, esos dolores se transforman en expresiones de nuestra esperanza."

-Henri Nouwen.


Capitulo 4: Blanco, Sangre y firma.

Aldea de Konoha – Calles

Un triste Naruto iba caminando por las oscuras calles de la aldea, era de noche, las tiendas se encontraban cerradas y solo había algunos borrachos o vagabundos recorriendo por las calles. Naruto se encontraba pensando en lo recién sucedido con Shiro, mientras sentía como su corazón le estrujaba el pecho, no quería dejarla sola, pero tampoco, podía dejar pasar lo sucedido.

-Porque no me lo dijiste Shiro- decía el rubio con la voz quebrada- yo realmente confió en ti, no puedo dejar de hacerlo- comentaba sonriendo tristemente mientras levantaba su mirada al cielo, y observaba que estaba por llover- pero porque no pudiste confiar en mí- menciono.

La lluvia empezó a caer sobre el rostro de Naruto, mientras este solo se dejo mojar. Ahora mismo no le importaba nada, solo llegar a la residencia Namikaze-Uzumaki, descansar en su habitación temporal, para luego poner en marcha su expulsión completa. Después de eso, iría junto a la albina y aclararía varios puntos. Ese era su plan, pero dejaría pasar estos días para tranquilizarse y pensar bien en la situación que tenia con la peliblanca.

Llegando a la residencia, pensó que por ser altas horas de la noche tendría que volver a escalar el techo para dirigirse a su habitación, no quería ir a molestar a su Jiji y tampoco quería que lo viera en ese estado, ya le había dado muchos problemas con la situación del bosque de la muerte y la casa para la peliblanca.

-Shiro- murmuro- definitivamente no puedo quitarte de mi mente- dijo el pelirrubio.

Cuando llego a la residencia, se percato que aun tenían las luces prendidas, pero porque? Era la pregunta que rondaba la mente del pelirrubio. Entrando por la puerta delantera, ya que esta no se encontraba llaveada, lentamente fue pasando por la sala de estar, de manera precavida para no llamar la atención de nadie, fijándose en la cocina pudo ver que hay se encontraba Kushina, hablando amenamente con una mujer con el pelo negro azabache y los ojos de un color negro profundo, su silueta era igual que la pelirroja, de pechos copa-D y cintura estrecha y delgada. El atuendo que portaba era modesto, pero tampoco le quedaba mal, era más como si estuviera en su casa. Al instante pudo reconocer que era Mikoto Uchiha, madre del tan afamado genio Itachi Uchiha y mejor amiga de Kushina.

De manera sigilosa se empezó a dirigir hacia las escaleras e inconscientemente activo una de sus segunda energías que lo ayudo a pasar desapercibido para las mujeres o al menos para la pelirroja. En cambio la Uchiha se había percatado de su presencia por el simple motivo de que entro en su campo de visión, pero solo pudo ver la espalda de un pequeño niño rubio, mojado y con el brazo derecho vendado subiendo las escaleras, este hecho llamo su atención, dirigiendo su vista hacia el reloj de pared se percato de que eran las once y media de la noche, sorprendiéndola de que el pequeño llegara a altas horas de la noche.

-Y por eso Akari y Hitomi son mis adoradas hijas- mencionaba la pelirroja mientras contaba alguna anécdota de las pequeñas.

-Kushina? Aquí vive algún pequeño niño rubio?- pregunto la azabache, mirando con curiosidad a su mejor amiga, ella tenía algunas dudas, pero primero quería confirmar algo.

-Niño rubio, te refieres a Naruto?- dijo la pelirroja mirando con duda a Mikoto- es mi otro hijo, suele quedarse en su habitación, casi no lo veo salir- menciono, haciendo que la pelinegra levante una ceja- nos solía preguntar si lo podíamos entrenar con sus hermanas, pero le dijimos que empezaremos su entrenamiento cuando comience la academia, desde ese momento nos dejo de molestar. Creo que entendió que en estos momentos, sus hermanas son más importantes- finalizo.

-Ya… veo-fue lo que dijo la pelinegra-(Así que tu otro hijo, eh?. Deberías prestar más atención a tu alrededor Kushina-chan, por la hora que llego Naruto, te está ocultando algo y por tu favoritismo no te estás dando cuenta de que al parecer, el se está alejando mas y mas. Además de que el aura que posee es mucho más grande que la de sus hermanas. Como es que no te das cuenta de que estas perdiendo a un hijo?)- pensaba con sabiduría la pelinegra- deberías actuar antes de perderlo- menciono la azabache.

-Eh? A que te refieres?- pregunto dudosa la pelirroja haciendo suspirar a la pelinegra.

-A nada Kushina… creo que ya debo retirarme se está haciendo tarde y está lloviendo- dijo la Uchiha mientras se levantaba y se dirigía hacia la puerta.

-Ten lleva un paraguas, me lo devuelves otro día- menciono la Uzumaki.

-Muchas gracias, pero enserio, deberías hacer caso a mi consejo. Actúa antes de perderlo- volvió a mencionar mientras se retiraba y dejaba a una confundida Kushina detrás de ella.

-Que es lo que perdere?- se pregunto a sí misma la pelirroja… definitivamente esa pregunta se contestaría y no será una respuesta que la hará feliz.

Con Naruto

El rubio había llegado a su habitación, era simple, con una cama, una mesita de noche y un armario para sus ropas. Entrando en el baño que tenia a lado de su cuarto se limpio para no agarrar un resfriado, ya que se había dejado mojar por la lluvia, se había quitado las vendas de su brazo derecho, para poder ver con mayor detenimiento la forma de su lado demoniaco y limpiarlo de paso, viendo como su palma de color dorado brillaba levemente. Saliendo sin remera y mostrando un buen físico para sus siete años daba a entender que cuando crezca tendría una buena musculatura, con el cabello semi-mojado y el brazo expuesto, se dirigió a su cama y se lanzo sin pensarlo a dormir.

No le importaba que su brazo este expuesto, después de todo, nunca, nadie ha venido a su cuarto. Por lo que antes de caer en los brazos de Morfeo, solo pensó en tres cosas: la expulsión, la apuesta con su Jiji y Shiro. Definitivamente la peliblanca estaba en todas sus líneas de pensamientos en estos momentos. Tal vez hubiese escuchado lo que la albina quería decir, pero en esos momentos su corazón dolía porque no había confiado en el. Solo esperaba aclarar toda esta situación.

Dejándose llevar por el sueño no se percato de que una pequeña figura se escabullo a su cuarto, acostándose a un lado del rubio y abrazándolo solo para que la figura también quedara dormida.


Zonas de apartamentos - Hogar temporal de Shiro

La peliblanca se encontraba acostada en la cama, solamente llevando puesto su ropa interior de encaje y de color negro. Se encontraba abrazando la almohada y sus ojos estaban rojos por tanto llorar. El rubio ya la había aceptado, pero por no haberle dicho la simple verdad, había perdido su confianza y en estos momentos estaba sola… otra vez. Solo esperaba que todo se solucione y poder estar con su adorado rubio, no le importaba si cuando crezca tendría que compartir con alguna lagartona a consecuencia de su herencia, pero mientras este a lado del rubio, ella se sentía completa. La lluvia había caído ya hace unas horas y eso hacía que su soledad sea más pesada, pero por alguna razón de un momento a otro, sintió ganas de matar a alguien, pero rápidamente se calmo, mirando hacia la ventana y viendo las gotas caer.

-Perdón- fue lo que murmuro- yo solo quería protegerte de la verdad, no quería que supieras quien era realmente, no así. No quería que me rechazaras por saber quien soy- murmuraba la albina.

-Seguirás lamentándote? Al parecer el nuevo maestro saco varias facetas tuyas al exterior Nee-san- menciono una voz dentro de la habitación.

Rápidamente Shiro se incorporo sobre su cama y dirigió su vista hacia la puerta de la habitación.

-Ya hiciste suficiente. Qué más quieres Albedo?-menciono la peliblanca con veneno en su voz.

-Solo vine a ver cómo te encontrabas, además de que no estás aprovechando el favor que te hice- menciono la mujer alada, con una sonrisa y cabreando mas a Shiro.

-Favor? Consideras un favor, el haber alejado, a lo que sería la persona más importante para mí- menciono la peliblanca con su paciencia al límite.

-Más importante? Si es tan importante porque le ocultaste todo?- Menciono la pelinegra, logrando que Shiro se calme al instante-Es el Heredero, y mi futuro esposo- dijo con orgullo en su voz y haciendo que la peliblanca tenga un tic en una de sus cejas- es importante para mí también- añadió la pelinegra- Piensa bien tus acciones- continuo Albedo- que hubiera pasado, si se enteraba eso, del enemigo? Toda esa confianza construida se hubiera desmoronado en segundos.- añadió la ojidorada- y seria más complicado acercarte a él- menciono- y consecuente con eso, también sería complicado que yo me acerque- finalizo.

Shiro empezó a calcular las palabras de Albedo, ¿Y si Naruto se enteraba a través del enemigo en años futuros?, En estos momentos ella puede acercarse al rubio y intentar aclarar las cosa, en cambio si sucedía en un futuro, toda la confianza que hubiera construido con el pasar del tiempo se desmoronaría en cuestión de segundos y lo peor sería mucho más complicado volver a acercarse al rubio, incluso cabía la posibilidad de que ya no pudieran estar juntos nunca más. Todo por haber traicionado la confianza del rubio. Ese pensamiento aterro a la albina, pero pudo darse cuenta de algo.

-Yo confió… confié en ti. Porque tu no en mi?- las palabras del rubio, resonaron dentro de su cabeza- Yo… yo... yo confió en el-murmuro la albina con la cabeza bajada- el es importante para mí y tiene toda mi confianza- dijo en voz baja, pero lo suficiente para que Albedo la escuche- Tienes razón- dijo levantando su cabeza abruptamente y se pudiera presenciar un brillo distinto en sus ojos- no confié en el, de la misma manera en la que él, confiaba ciegamente en mi-menciono- pero le demostrare que no importa que, yo confiare en el siempre- dijo con convicción.

Albedo solo suspiro y empezó a negar con la cabeza- No sé qué hiso el nuevo maestro para que actúes de esa manera- comento- Donde quedo la fría y calculadora Princesa de la muerte- dijo con un poco de sorna en su voz- la que jura lealtad, pero no confía en nadie-.

-Eso es mi pasado, ya no soy esa persona-Dijo mirando seriamente a la pelinegra- Darling me dio una oportunidad de empezar de nuevo, viviendo una vida con él, teniendo un lugar al que pueda llamar hogar-comento- pero por un pequeño error, por mi miedo hacia mi pasado, mi inseguridad, lo estoy perdiendo- siguió la albina- pero ya no mas, le demostrare que confió completamente en él, que es importante para mí y que siempre estaré a su lado sin importar que- la seguridad en sus palabras eran implacables.

-Eso lo veremos- menciono la pelinegra acercándose hacia la ventana y mirando como las gotas de agua caían- yo también me acercare a él y lo sabes- dijo observando como Shiro fruncía el ceño levemente- pero primero deberás solucionar este pequeño inconveniente-

-Que tu creaste- dijo mirando con cara plana a la pelinegra que sonreía como si no supiera de que hablaba- Y se solucionara- dijo Shiro segura de sí misma- se que entenderá-

-Espero que así sea, pero ahora realmente vine a tratar otro punto- dijo albedo cambiando su serena expresión por una seria- y tu sabes a que me refiero-

-Los errantes, además de que el infierno está en conflicto no es así? Y con su despertar atraerá la atención de gente indeseada- comentaba la albina.

-Y su falta de experiencia, lo pondrá en constante peligro- Finalizo la pelinegra.

La relación entre Shiro y Albedo no era la mejor, siempre estaban en constante peleas, pero cuando algo le atraía o importaba a ambas, hacían todo lo posible para que el "algo" o "alguien" este seguro, como lo es Naruto en este caso.

-Y que es lo que tienes planeado?- pregunto la albina.

-Pues, les estuve siguiendo el paso desde que salieron del bosquecito ese- menciono con aburrimiento la pelinegra- y se que planea Naruto-sama, por lo que si lo logra nos será muy conveniente para mi plan-

-Y tu plan seria?- dijo expectante la peliblanca.

-Entrenarlo fuera de este continente y que conozca un poco del mundo- menciono la pelinegra- y después decidirá si ir a su reino o volver a este basurero-

Shiro estaba pensando los pros y los contras, y vio que tenía más ventajas que desventajas, por lo que- Te escucho- dijo la albina mientras le hacia un espacio en la cama a Albedo y poder hablar sobre su plan.


Residencia Namikaze-Uzumaki – Día siguiente

El rubio, empezaba a abrir sus ojos, solo para ver, el techo de la habitación- Hoy empieza la marcha hacia mi nueva vida- menciono, el pelirrubio para dirigir su vista hacia la ventana- el sol aun no sale, deben ser las cinco de la mañana- murmuro, para luego intentar levantarse- pero qué?- dijo el ojiazul, al sentir un peso extra y ver extrañamente un bulto entre su sabana.

Lentamente dirigió su mano humana hacia el bulto y retiro la sabana solo para ver una cabellera rojiza y unos finos brazos aferrarse a su torso. Inmediatamente supo que se trataba de Akari. Estaba por reaccionar, agarrándola y tirándola de la habitación a patadas, pero gracias a los cambios que estaba sufriendo pudo mantener la compostura.

-(Ok, porque ella está aquí? Se equivoco de habitación?)- Pensó mirando a la pequeña pelirroja dormir-(no, eso no es posible, su habitación es la primera que esta al subir y esta queda al final del pasillo)- calculaba, solo para fijarse como Akari daba un pequeño estornudo entre sueño, para luego aferrarse más al torso desnudo de Naruto, inconscientemente este se sonrojo- Bien, esto ya se está poniendo incomodo- susurro, y pensó en la mejor manera de levantar a la pelirroja.

/Toc/

Fue el sonido que se escucho, después de que Naruto le haya golpeado levemente en la cabeza a la pelirroja, para luego esconder su brazo demoniaco bajo la almohada, el cual había utilizado para golpearla.

-Ite!- fue lo que dijo Akari al sentir el golpe- quien fue?- dijo mirando a los lados, de manera seria, solo para que su rostro pase a ser igual que su cabello, al ver que estaba abrazando al rubio- N-Nii-san- tartamudeo la pequeña Akari.

-Largo de aquí- fueron las palabras de Naruto, y que fueron como un balde de agua fría, para la pequeña pelirroja.

-Eh?- fue todo lo que pudo articular la ojiazulada.

-Dije que largo. No sé porque viniste, pero en estos momentos tu presencia me molesta, así que largo- volvió a decir el pelirrubio.

-Y-yo…- intentaba hablar la pelirroja, pero el rechazo exprés de Naruto la tomo por sorpresa- yo no quiero- susurro, pero no conto que el rubio la escuchara.

-Que no quieres?- pregunto, el rubio sereno- Escucha, realmente no se a que viniste, pero desde los cuatro años nunca te me habías acercado, ni siquiera me has dirigido la palabra así que, te lo pido amablemente, lárgate- menciono tajante el rubio.

-Es por eso a lo que vine- murmuro la pelirroja- veo que te estás alejando Nii-san, de la familia- menciono con lagrimas formándose en sus ojos-[De ti]- menciono burlón el zorro- De mi- volvió a repetir sin saberlo Akari.

Naruto empezó a reír levemente- yo no me alejo-dijo, haciendo que la pelirroja lo mire con atención- ustedes me alejaron- continuo a la par que hacía a un lado a la pequeña pelirroja con su mano izquierda y en un movimiento rápido, agarraba las sabanas y lo enroscaba en su brazo demoniaco, ocultándolo. Levantándose de la cama, se dirigía hacia la puerta de la habitación- o acaso me equivoco?- dijo mientras la pequeña pelirroja empezaba a mirarlo con duda- No me iras a decir que yo planeaba salidas y no contaba por ustedes verdad?- menciono con ira contenida, haciendo que Akari abra los ojos de par en par- o soy yo el que solo cuenta por cuatro personas en la hora de comer?- volvió a mencionar, haciendo que Akari empiece a lagrimear, por lo dicho, ya que era verdad. Su Kaa-chan solo preparaba la comida justo y necesario para su padre, hermana y ella.- Ahora te das cuenta no? Yo nunca me estaba alejando, fueron ustedes lo que lo hicieron- dijo el pelirrubio- ustedes fueron los que me alejaron- volvió a mencionar, para luego suspirar en un intento por calmarse- mira tengo cosas que hacer, así que por favor, vete y no molestes- finalizo abriendo la puerta de su habitación.

-Yo… perdóname onii-chan- decía la pelirroja con lágrimas en los ojos mientras se acerca abruptamente a Naruto y se aferra a él en un abrazo- yo no sabía, perdón. Pero por favor ya no te alejes, no nos odies. No me odies- menciono entre lágrimas.

-Odiarlos? Yo no los odio- comento, logrando que la pelirroja parara de llorar- pero tampoco me agradan. A decir verdad, no siento nada por ustedes, así como me trataron con indiferencia, yo hago lo mismo.- comento mientras se soltaba del abrazo y la sacaba fuera de la habitación. Akari solo fue corriendo a su cuarto, con lágrimas en sus ojos.

-Menudo problema- comento el rubio mientras suspiraba y cerraba la puerta para vestirse y vendar su brazo.

Con Akari

La pelirroja llego a su cuarto y se encerró, para luego tirarse a su cama, ocultando su rostro en la almohada, dejando caer las lágrimas que tenía en sus ojos azulados y pensando en lo dicho por su hermano.

-[Ciertamente tiene razón, en todo este tiempo estuvo solo y los que debieron estar su lado lo dejaron prácticamente a su suerte. Y eso te incluye a ti. No quería llegar a esto, pero te lo dije]- menciono el zorro en su interior.

-(Ya se!)- respondió mentalmente la pequeña pelirroja para sentarse en su cama y abrazar sus rodillas-(Crees que no me duele, el saber que estuvo solo todo este tiempo?. Nunca pensé que sería tan grave y lo peor, que no sería él, la razón de este problema)-

-[Y entonces que es lo que vas a hacer ahora?]- pregunto con aburrimiento el alma yang del Kyuubi.

-(Ahora no se bien que hacer, pero no me rendiré, de alguna forma mi hermano volverá con nosotros)- respondió mentalmente, mientras se secaba las lagrimas.

-[Mas bien volverá a tu lado, eso es lo que realmente quieres no es asi?]-dijo con burla el zorro.

-Zorro idiota- murmuro solo para dejarse caer en la cama- volverá, yo hare que vuelva lo juro- menciono en voz alta, antes de volver a quedar dormida e su cuarto.

Con Naruto

El rubio ya se había preparado y fue marchando directo a la cocina a prepararse su desayuno. Cuando estaba cruzando a lado de la puerta de Akari pudo escucharla decir que el volvería.

-Jeje prueba a tu suerte- fue lo único que dijo el pelirrubio.

Llegando a la cocina de la residencia, se preparo unos huevos con tocino y jugo de naranja como desayuno, y al haber comido todo, limpio los cubiertos usados para poner cada uno de ellos en su lugar. Logrando que pareciera, como si nadie estuvo allí.

-Bien ahora, a por el pergamino- dijo el rubio para salir al patio y ver que el sol ya estaba saliendo en el horizonte- se acaba mi tiempo- menciono. Eran las seis de la mañana, por lo que ya no perdió tiempo y fue al dojo que estaba en la residencia.

Cuando llego a la estructura se puso a buscar el pergamino, dentro del lugar, pero no encontró nada, viendo si no había algún pasadizo o cuarto secreto empezó a mover las cosas. El quería hacerlo rápido, ya que si llegaban a ser las ocho de la mañana Kushina podría descubrirlo, porque a esa hora ella venia a entrenar con Hitomi y Akari.

Por una hora se la paso moviendo las cosas y volviéndolas a poner en su lugar, pero nada, ningún pasadizo o cuarto secreto. Cansado, fue a ver alrededor de la estructura y tal como había escuchado de Kushina, detrás del dojo, había una pequeña saliente, en la cual había un misterioso gancho, nunca pensó que el "detrás del dojo" sería tan literal. Sin perder tiempo puso chakra en sus pies para escalar la pared, pero solo agrieto esta última.

-Mierda! Malditos cambios. Ahora como lo alcanzo?- decía un apurado Naruto, al ver que todavía no podía utilizar correctamente su chakra y se acercaba la hora en la que venían a entrenar. Pero una idea surco su mente. Volviendo a poner chakra en sus pies, esta vez no intento escalar la pared, en cambio dio un salto, pero le sorprendió que no fuera pequeño o como los que hacen los ninjas, sino que su salto logro hacer que supere la estructura y que incluso supere la mansión Namikaze-Uzumaki.

-O mierda, mierda, mierda!- decía al ver la altura que alcanzo- no tenía planeado esto, me va doler!- dijo aterrado al ver que empezaba a caer y se acercaba al suelo- DEMONIOS!- grito cubriéndose y cerrando sus ojos, pero nunca llego el impacto. Abriendo lentamente sus ojos, vio que su rostro estaba a centímetros del suelo, pero porque no impacto? Lentamente dirigió su vista hacia el cielo solo para ver qué un brazo etéreo del mismo diseño y color que su brazo demoniaco se había agarrado de la saliente. Sorprendido por lo que estaba viendo, miro su brazo y observo que la venda que poseía había desaparecido y una extraña energía salía de esta, que se unía al brazo fantasma que evito su impacto.

-Ok esto es raro- pensó, solo para que este brazo etéreo desapareciera y lo dejara impactar contra el suelo- Ite!- articulo mientras se sobaba la nariz, ya que impacto de cara-como hice eso?- dijo aun con la mano en la nariz y observando su brazo derecho.

Con lentitud extendió su brazo demonio hacia el gancho e imagino que el brazo etéreo vuelva a salir, pero nada. No entendiendo como lo hiso, probo de varias formas desde imaginando, diciendo frases de jutsus o de distintos héroes de la historia shinobi, incluso haciendo poses raras. Frustrado porque no funciono, por más que lo intentara de maneras extrañas, empezó a cerrar su puño con fuerza y sintió como una energía extraña empezó a fluir, formando así el brazo etéreo que tanto estuvo intentando hacer, solo que esta vez tenía el puño cerrado. Dejando de hacer fuerza, el brazo desapareció.

-Ya veo- dijo observando su brazo- si hago que mi fuerza o mi energía se exteriorice, se forma aquel extraño brazo- murmuro- a ver- dijo el rubio levantando su brazo con la palma abierta y apuntando nuevamente hacia el gancho- tengo que exteriorizar mi energía, mi fuerza- mencionaba mientras los músculos de su brazo demoniaco se tensaban para luego volver a sentir la energía fluir- bien, allá vamos- murmuro observando cómo se formaba el brazo etéreo con la palma abierta. Imaginando que el brazo fantasma se extendía pudo ver que esta logro alcanzar el gancho y retrayendo su brazo demoniaco, el brazo fantasma también se retrajo logrando estirar el gancho y abriendo una compuerta que abarcaba toda la pared mostrando algo que sorprendió al rubio.

El pergamino ya se encontraba extendido, pero esta se encontraba pegado a la pared en todo su esplendor y dentro de ella se podía observar la imagen de un árbol, pero esta estaba seca y solo poseía algunas hojas, pudo observar que las hojas del árbol tenia escrito los nombres del clan y bajo las raíces había hojas marchitas o en buen estado como si se hubieran caído recientemente, estas también poseían nombres. Levantando su vista hasta el tope del pergamino pudo ver una leyenda.

-"Este es el árbol genealógico del clan Uzumaki, toda hoja que aun se encuentre adherida al árbol, significa que dicho Uzumaki se encuentra vivo y activo en el clan, en cambio las que están en el suelo se dividen en dos partes, las que están caídas y muestran un buen estado, significa que fue expulsado completamente del clan, mas si esta se encuentra marchita, significa que está muerto"- fue lo que leyó el rubio- buena forma de mostrar los estados de los integrantes- menciono el rubio.

Rápidamente busco su nombre entre las hojas que se encontraban adheridos al árbol. Al verlo se muerde el pulgar y lo tacha con la sangre que empezaba a salir. Pudo observar que la línea de sangre que hiso empezó a ser absorbido por el pergamino y formaba una línea que unía su nombre con la rama del árbol, para luego unirse con la hoja que contenía el nombre de Kushina.

-Ok eso fue un tanto raro, aunque no sé porque mi nombre aparece si al hibridar, los cambios que tengo, me separan del clan directamente no?- fue la duda que asalto al rubio.

Cerrando la compuerta, se largo de la residencia en dirección a los campos de entrenamiento, ahora tenía que pensar en cómo hacer firmar a Kushina y a Minato los papeles.


Calles de Konoha

Naruto estaba corriendo con "chakra" añadida a sus pies lo más rápido que podía en dirección a los campos, su velocidad en estos momentos era abrumadora para su edad. La razón de su gran corrida, su brazo demoniaco estaba al descubierto y las personas ya empezaban a salir a las calles y abrir sus negocios.

-Gran día para quedarte sin vendas-dijo con sarcasmo- eres el chico más genial y precavido, o si señor, si lo eres- menciono con burla hacia sí mismo el pequeño pelirrubio.

Los civiles que salían a la calle para hacer sus compras, solo veían un pequeño borrón amarillo y unas leves grietas en el suelo. Naruto no se había percatado que no era chakra lo que utilizaba y estaba dañando el camino por donde pasaba.

-Ya falta poco- menciono al ver que estaba por llegar a los campos.

Poco sabia, que encima de él una pelinegra alada lo estaba siguiendo, mientras lo miraba con una sonrisa.


Campo de entrenamiento Nro.15

El rubio lanzo un pequeño silbido a llegar- perfecto no hay nadie- dijo para sí mismo el rubio.

-Yo no diría eso- menciono una voz femenina que el rubio reconocía perfectamente.

Naruto suspiro y dio la vuelta tranquilamente- bien. Si mi memoria esta en lo correcto tú eres la mujer que me informo sobre la identidad de Shiro no?- pregunto con obviedad el pelirrubio.

Los labios de la pelinegra formaron una sonrisa- Así es. Yo soy esa persona. Me alegra, que me recuerde Naruto-sama- dijo haciendo una reverencia.

-'Sama'? Me hace sentir raro, podrías quitarlo, nunca me gustaron los honoríficos de ese tipo- menciono el rubio- además como era tu nombre?- pregunto el pelirrubio con la ceja levantada.

-Lo siento Naruto-sama, pero recuerde que es por respeto. Usted será el próximo Rey y debe ser tratado como tal y mi nombre es Albedo- respondió empezando a acercarse al rubio, mientras contoneaba sus caderas- y yo- continuo estando a unos pasos del rubio- estoy- decía mientras levantaba las manos y acariciaba el rostro de Naruto que estaba estático por el rumbo de la situación, la pelinegra se dio cuenta de eso por lo que se encorvo un poco para ponerse a la altura del rubio y acercaba sus labios a los del rubio- completamente a sus servicios- termino, haciendo que el rubio se estremezca por la forma en que la pelinegra lo dijo, además de sentir el aliento de esta sobre sus labios.

Naruto se sentía raro, el había cerrado los ojos, algo le decía que mueva su cabeza y bese a la pelinegra y lo estaba haciendo, estaba por besarla, de dar su primer beso, pero por otro lado se sentía como si su primer beso se lo tuviera que dar a

-SHIIIIIROOOOOO KICK!- y la peliblanca apareció como por arte de magia, con su traje de batalla puesto y dando una patada voladora a Albedo que no pudo esquivarlo, yendo a parar contra una roca.-Ni se te ocurra besar a Darling!- dijo con enojo- yo seré quien se lleve sus primeras veces- volvió a mencionar.

Albedo salió de entre los escombros de la roca, solo para que un aura negra la rodee- No será así Nee-san, la única que se llevara sus primeras veces, voy a ser yo- menciono mientras sonreía haciéndola ver un tanto espelúznate.

Ambas tenían las miradas afiladas, estando a punto de saltarse, la una a la otra y si se observaba bien se podía ver chispas salir desde el punto donde sus miradas se conectaban.

Mientras tanto Naruto… bueno el estaba intentando comprender que había pasado hace unos momentos, procesando lentamente la información recibida. Hasta que escucho lo último y bueno, su rostro enrojeció de manera que dejaría a un tomate pálido y de su nariz empezó a salir sangre, inconscientemente dio una sonrisa pervertida.


En algún punto del continente Shinobi

-No sé por qué, pero algo huele a un gran Hentai - Decía un hombre con largo pelo blanco y con un protector en la frente que tenia escrito el kanji de "aceite" a la par que sacaba un libro y un lápiz mágicamente, para empezar a escribir- si la inspiración viene JAJAJAJA – decía mientras una sonrisa pervertida crecía en sus labios y escribía más rápido-esto tiene olor a un ligero "Goshujin-sama" SI!. JAJAJAJAJA- el hombre había olvidado completamente donde se encontraba.

-KYA! UN PERVERTIDO- fue el grito de una mujer que se estaba bañando en las termales llamando la atención de las demás mujeres.

-PERVERTIDO?- menciono el hombre como si estuviera ofendido, mientras salía de entre los arbustos que era su escondite- yo no soy ningún pervertido, hermosa dama. YO SOY JIRAIYA, EL SABIO DEL MONTE MYOBOKUZAN Y SOY UN SUPER PERVERTIDO!- grito mientras una nube de humo lo envolvía para después verlo, haciendo una pose, sobre un sapo de su mismo tamaño y que lo estaba imitando.

-Matenlo!- fue la simple respuesta de las mujeres antes de apalear al peliblanco con todo lo que encontraron a su alrededor.

-No me arrepiento… de nada- dijo el albino mientras era golpeado.


Con Naruto

El rubio aun seguía en su mundo de fantasías, mientras la pelinegra y la albina se lanzaban dagas con los ojos.

-Ara? Nee-san nunca te vi tan posesiva, pero acaso crees que estas en posición de reclamar- dijo con burla en su voz.

-A que te refieres- dijo la albina, con duda.

-Oh!? Ya lo olvidaste, el pequeño problema que tienes con Naruto-sama?- refuto la mujer alada solo para que el aura de Shiro descienda bruscamente- primero deberías arreglar ese pequeño problema- menciono reduciendo también el aura que desprendía- y creo que es buen momento- menciono.

-Aun no entiendo él porque me ayudas a reconciliarme con Darling- dijo la albina mirando con curiosidad a Albedo- antes hubieras aprovechado esto para arrebatármelo-

-Ya te lo dije anoche, si no confía en ti, mucho menos lo hará en mi- comento la mujer con alas- digamos que hago esto porque tú eres mi boleto para poder acercarme sin ser rechazada- añadió.

-Dices eso después de que casi lo besas- menciono expectante la peliblanca.

-Ara? Eso solo fue su instinto si te diste cuenta. Si era a voluntad estoy segura que no se hubiera inmutado- comento haciendo que la albina mire de reojo al rubio que se estaba recomponiendo y se estaba limpiando la sangre que había chorreado de su nariz- te dejo un rato Nee-san tengo cosas que hacer, espero soluciones esto mientras no estoy- continuo la pelinegra mientras empezaba a levantar vuelo- nos vemos- dijo para luego irse.

Shiro vio a su hermana irse para luego dirigir su vista hacia Naruto, este ya no se encontraba fantaseando, en cambio, ahora tenía una mirada seria y estaba puesta sobre ella, logrando que esta se ponga nerviosa.

-Darling yo- intento empezar a explicar la albina, mientras hacía aparecer su kimono remplazando su traje de batalla- yo lo siento, no debí ocultarte mi identidad, yo…-

-No sigas- le corto el rubio- mira, también es mi culpa por no dejar que te defiendas anoche- menciono rascándose la nuca haciendo que los nervios de la albina desaparecieran- seguro tienes tus motivos para haberme ocultado gran parte de lo que soy y lo que tú eres.-continuo el rubio con comprensión- en estos momento, quien soy yo no me interesa, lo descubriré con el tiempo realmente, mi herencia y legado, serán solo títulos pero eso no definirá quien soy- dijo el rubio mientras se acercaba a Shiro- pero lo que si me lastimo, fue que no hayas confiado en mí para decirme quien eres-continuo llevando su puño derecho hacia su pecho- pero como dije tendrás tus motivos- finalizo haciendo que Shiro se sienta un poco mal.

-Yo no te mencione mi identidad, porque… tenía miedo- menciono la peliblanca logrando que Naruto la mire con suma atención- Miedo a que me temas. Miedo a que te alejes. Miedo a que me rechaces. Y por culpa de eso perdí tu confianza- finalizo con la cabeza bajada.

-NO SEAS TONTA!- exclamo abruptamente el rubio, haciendo que Shiro lo mire con sorpresa- crees que rechazare a la primera persona que me acepto después de haberme convertido en esto- dijo señalando su brazo- puede que ya estés acostumbrada a ver cosas así, pero a mí no me importa, tú me aceptaste- añadió- además eres la persona que con su presencia me hiso olvidar todo lo que mi supuesta familia provoco, la que me da tranquilidad cuando tengo problemas- menciono- como puedes creer que realmente dejare de confiar en ti, que yo pueda rechazarte- continuo haciendo que a Shiro le salga pequeñas lagrimas- ya te lo dije, no me importa que seas hija de Shinigami… puedes ser la hija de quien sea, del mismo Dios o cualquier demonio a mi no me importa. Solo me importa Shiro, nada más!-El rubio había quitado esas palabras desde el fondo de su corazón.

-Darling- susurro la albina con lagrimas en los ojos- DARLING!- grito acortando la poca distancia que había entre ella y el rubio abrazándolo como si no hubiera un mañana… y posiblemente no lo habría para el rubio, que estaba siendo asfixiado por los atributos de la peliblanca- Perdóname yo… yo… no sabía que eso era todo lo que sentías por mi- mencionaba la peliblanca mientras el rubio luchaba por escapar de su agarre.

-Shi…ro… me as…fixcias- decía entrecortado el pelirrubio por la falta de aire y empezando a ponerse azul. El pelirrubio movía sus manos de un lado a otro en un intento desesperado por llamar la atención de la albina. Empezando a golpear levemente la espalda de Shiro, esta lo mira y se da cuenta que estaba matando a Naruto.

-Darling!- exclamo preocupada la peliblanca y dejando libre al rubio que empezó tomar bocanadas de aire.

-Demonios… por poco y no lo cuento- menciono el pelirrubio mientras empezaba a respirar tranquilamente, dirigiendo su mirada a Shiro, el rubio le sonrió como antes lo hacía- ya entendiste ahora? Yo no te rechazare y tampoco dejare de confiar en ti- menciono el rubio ya más recompuesto- eres alguien muy importante para mí Shiro y eso nunca lo olvides-

La peliblanca empezó a derramar lágrimas nuevamente, pero estos no eran de tristeza, sino de felicidad- Hai!- fue la respuesta de una llorosa/sonriente Shiro.

Cierta pelinegra con alas se había escondido detrás de los arboles, fingiendo su retirada para dejar a Shiro y Naruto solos, con el corto intercambio de palabras que había escuchado, una sonrisa y un pequeño sonrojo surcaban su rostro- con esto el plan podrá seguir su marcha- decía para luego recordar cómo le decía a Shiro no importarle su proveniencia, llevando ambas manos a su rostro y sonriendo como colegiala con su sonrojo en aumento empezaba a suspirar pesadamente- El será distinto, sin duda- mencionaba Albedo con un aire fantasioso empezando a retirarse- solo espérame Naruto-sama-

Shiro y Naruto habiendo hablado y solucionado su pequeño malentendido… si es que puede decirse así. Pasaron el resto del día charlando y divirtiéndose, la peliblanca había ido unos momentos a su casa a traerle vendas al rubio y así poder ocultar su brazo demoniaco además de unos bentos para la hora del almuerzo y tal vez cena. Mientras la peliblanca se encargaba de ocultar el brazo, Naruto le comento el pequeño suceso que tuvo en la mañana, la albina escucho atentamente la pequeña anécdota del rubio, para luego explicarle que ese era parte de la representación física de su Youki dándole a entender que, si iba a ser capaz de usar energía demoniaca, aunque después le comento que también podría usar el Touki ya que su presencia empezaba a mezclarse con su alrededor. Aunque Naruto se encontraba feliz porque sería capaz de controlar dos energías más además del chakra, el rostro serio y pensativo de Shiro le llamaba la atención. Cuando le pregunto el porqué de esa expresión, le dijo que sentía una pequeña cantidad de una cuarta energía, pero que no recordaba donde lo había sentido. Haciendo eso de lado pasaron el día divirtiéndose y disfrutando la compañía del otro recorriendo la aldea, aunque sintieron las molestas miradas de todos los aldeanos y algunos que otros que quisieron pasarse de listos con la albina. Llegando la noche Naruto acompaño a la peliblanca hasta su apartamento.


Zonas de apartamentos

-Realmente es una linda aldea, si los aldeanos fueran menos curiosos y mas serviciales seria perfecta- menciono la peliblanca caminando a lado del pelirrubio, recordando cómo no le quitaban la vista de encima, tanto hombres como mujeres.

-No me lo digas, realmente es molesto- decía el rubio- en especial porque te miran de una manera que no me agrada- menciono recordando las miradas lujuriosas de los civiles hombres.

-Ufufufu al parecer alguien esta celoso- dijo la albina, haciendo que el rubio desvié la mirada con las mejillas sonrosadas- no importa Darling, yo solo tendré ojos para ti- decía mientras se repagaba a la espalda de un Naruto con el rostro rojo.

-Hpmh!- fue el monosílabo que dio el rubio pareciendo a cierto Uchiha.- bien ya llegamos- dijo el rubio mientras se separaba de la albina y observaban el apartamento

-Nos veremos mañana Darling- decía la peliblanca, abriendo la puerta de su hogar temporal- por cierto- dijo llamando la atención del rubio- toma- continuo, mientras llevaba su dedo índice y medio hacia sus labios y daba un suave beso, para luego dirigirlos hacia los labios del rubio y posar sus dedos sobre estos- si te lo doy directamente, podría causar problemas por la edad que tienes, así que te tendrás que conformar con eso Darling, fufu- decía mientras entraba en el apartamento dejando a un rubio en shock.

Naruto solo llevo sus dedos hacia sus labios, para luego dirigirse con una cara de bobo hacia la residencia Namikaze-Uzumaki. A medio camino el pelirrubio volvió en sí mismo, pero con una sonrisa de oreja a oreja y un tenue sonrojo, pensando en la peliblanca. Si el rubio estaba feliz, en todo el día el único problema que tuvo fue su pequeño encuentro con Akari. El resto ya no le importaba, pudo solucionar su problema con Shiro, logro tachar su nombre en el pergamino, ahora solo faltaba conseguir las firmas, acercarlo al pergamino, y según su abuelo Danzou sucedería algo sorprendente. Si todo iba bien, mañana mismo estaría fuera de la residencia Namikaze-Uzumaki y estaría viviendo con Shiro en una casa aparte.

Llegando a la residencia, se fijo que Minato y Kushina estaban en la sala, observando hacia el patio donde Hitomi y Akari tenían un duelo amistoso. Una idea surco en la mente del rubio.

-Que conveniente- murmuro, mientras una leve sonrisa aparecía en su rostro- K-Kaa-san, T-Tou-san- dijo el rubio, con un pequeño problema al tener que llamarlos de esa forma.

-Oh!? Naruto, eres tú. Que necesitas?- pregunto Kushina, con un tono un tanto indiferente, pero con un leve toque de cariño.

-No vendrás a pedir que te entrenemos de vuelta o sí?- pregunto esta vez Minato, su vos solo reflejaba un ligero tono de molestia y pesadez.

-No. No es eso- menciono mientras llevaba su mano vendado detrás de su espalda, haciendo aparecer el documento- solo quería pedirles si podían firmarme esto- menciono mostrándoles unos papeles- Es para poder comprar un juguete, solo les pido eso y luego ya no los molesto mas-

-Es solo eso? No le veo problema- dijo Minato sacando un bolígrafo, de los bolsillos en su pantalón y firmando sin siquiera leerlo. Si, Naruto usaría la negligencia de sus padres a su favor.

-Que te paso en el brazo?- pregunto la pelirroja mayor, mirando el brazo vendado que tenía el pequeño rubio.

Eso tenso levemente al rubio, pero mantuvo la compostura- Me lastime mientras jugaba con unos amigos- mintió el rubio-(Desde cuando le interesa, lo que me suceda)- pensó molesto el rubio. Minato ya había firmado los papeles, ahora le tocaba a Kushina.

-Ten Kaa-san- decía el rubio, intentado no atragantarse con sus palabras.

-Bien… me pasas el bolígrafo Mina-kun- pidió la Uzumaki, para luego empezar a firmar- y… listo- menciono la pelirroja, para luego sentir un leve dolor en su pecho, mientras algo le decía que no debió haber firmado.

-Gracias!- dijo Naruto para luego dejarlos solos nuevamente.

-Mina-kun desde cuando se firma para comprar un juguete?- pregunto la pelirroja, con duda en su voz.

-De seguro lo pidió y lo mandaron por correo- respondió Minato restándole importancia- No Hitomi, así no. Las posiciones de manos deben ser así.- mencionaba el pelirrubio mayor, mientras le mostraba a la pequeña, como debía hacer el jutsu.

-Si tú lo dices- murmuro Kushina-(Pero porque me siento así)- menciono mientras llevaba su mano sobre su pecho, que en estos momentos le dolía.

Con Akari

-[JAJAJAJAJAJAJAJAJA]-reía el zorro dentro de la pelirroja-[(Es una lástima que Ying, aun no pueda establecer una conexión jejeje)]-pensaba mientras se carcajeaba.

-(Que te pasa zorro pulgoso?)- pregunto la pequeña pelirroja, ante la carcajada repentina del zorro.

Akari no sabía que el zorro de nueve colas, pudo ver levemente a través de sus ojos, que el pergamino que el rubio pequeño les dio al Hokage y su esposa para que firmen, era una documentación que reconoció al instante, era de expulsión que utilizaban los Uzumaki de la antigua época.

-[Nada mocosa, solo te diré que dependiendo a donde vaya esta situación, todo se volverá más divertido]- decía el Kyuubi, con malicia en su voz.

-(Situación? No sé a qué te refieres, pero en vez de pensar idioteces, deberías de ayudarme en cómo hacer que mi Onii-chan vuelva)- menciono mentalmente la pelirroja, solo para recibir otra estruendosa carcajada del zorro, obligándola a cortar la conexión mental.

Con Naruto

El rubio tenía el rostro serio, había llegado a la habitación en la cual dormía solo para-JAJAJAJAJA- empezar a reír a carcajada limpia- no puedo creerlo!- exclamaba con emoción- no pensé que realmente funcionaria! JAJAJAJA- comentaba a la par que se carcajeaba.

Naruto al ver a Minato y Kushina, su plan era simple, mentir sobre la documentación y como no le daban importancia a lo que normalmente hace, utilizaría eso a su favor, pensaba que no se dignarían en leer el documento. Tenía sus dudas, pero no pensó que realmente funcionaria, su fácil y estúpido plan, realmente funciono.

-Con esto solo estoy a un paso de respirar mi nueva vida!- exclamo con alegría. Se dirigió al baño, se ducho y luego se dispuso a dormir. Todo con una gran sonrisa en su rostro.


Holeeeeeeeeeee…. Qué tal? …. Como están queridos lectores… he aquí otro cap de "Un legado Legendario".

Ya se termino el pequeño problema entre Shiro y Naruto. Los que creían que sería un problema que duraría varios capítulos… pues pensaron mal… Naruto gracias a su lado demonio puede pensar como un adulto, por lo que su forma de razonar y pensar, reitero es distinta a la de un niño, además de que haber vivido prácticamente, solo, lo hiso madurar más rápido. Y que realmente confía en Shiro de manera ciega por así decirlo.

Me preguntaron por la apariencia de Shiro… ciertamente es un OC… pero al parecer describí físicamente a un personaje femenino, de un anime muy famoso. Por lo que, solo deben pensar bien y posiblemente sepan de quien hablo. Pero no, no me inspire en esa persona, solo es que mi fetiche por las mujeres de anime con pelo blanco o platinado es muy alto así que… jejeje.

Naruto es capaz de usar touki y youki aunque el primero lo hace inconscientemente, y el segundo aun le falta practica. Y hay una tercera energía, que será?... no hablo del chakra que sería su energía principal.

Apareció momentáneamente Mikoto y aconsejo a Kushina… y la pregunta del año, sucederá o no la masacre Uchiha… jajaja eso no está a discusión ya lo tengo planeado.

Completo dos de los tres pasos para su libertad… sin comentarios… ya que no hay mucho que decir.

Y Akari abrió los ojos y vio la realidad de Naruto… además de que el zorro sabe de la expulsión.

Bue eso es todo lo que yo voy a resaltar… si hay algo que quieran acatar o sugerirme, o si encontraron un error pues es bienvenido. Toda crítica es bienvenida. Buena o mala no importa yo las leo todas. Aunque las malas desaniman.

Sin más que decir mis queridos lectores

Chau chau…

MDRC97 fuera…

P.D.: Olvide preguntar… les gusto? No les gusto? Esta del asco el cap? O pasable?... déjenmelo en sus hermosos reviews. Ustedes me inspiran.

P.D.D.: Yugito Nii… seeee sabes que a vos me refiero… tu idea me agrada.