CAPITULO IV. DESFILE
Chad: ¡Muy buenos días señoras y señores! Soy su amigo Chad Mercator transmitiendo en vivo desde la capital de nuestro hermoso reino, donde en unos pocos minutos se dará el banderazo oficial a los septuagésimo cuartos Juegos de Trost. Hoy como todos los años me acompaña el experto en moda Liver Cassio para traer a ustedes las mejores observaciones y opiniones con respecto a estos veinticuatro tributos que por primera vez serán presentados ante el público.
Liver: Muchas gracias por esa presentación Chad y es todo un honor compartir el palco contigo esta noche.
Chad: Liver el honor es todo mío.
Liver: Pero mira quienes llegan justo a tiempo ¡son los tributos!
Chad: Sí, y aunque muy poca información se ha dado por medios oficiales, cuentan las fuentes que la cosecha de este año es algo realmente especial.
Liver: Con el equipo de estilistas de este año no es para menos.
Chad: Jaja, cierto. Ahora, como todos los años la primera carroza en entrar corresponde al Distrito 1, representado este año por Annie Leopard y Barthole Canneg ¡míralos! Haciendo una verdadera entrada triunfal justo a tiempo para ser recibidos por toda la calidez del público.
Liver: No han recorrido tres metros y ya estoy impresionado. Esa chica rubia es ciertamente hermosa y con ese aire de arrogancia que proyecta en esa imitación del uniforme de la policía militar es simplemente ¡guau!... el chico por su parte no tendrá un cuerpo realmente llamativo pero la estatura sin duda es un punto a su favor ¿qué más necesita decirse? El Distrito 1 es la cuna de la excelencia militar y creo que Xeon ha logrado captar eso en los vestuarios y en el estilo militar de la carroza.
Chad: Toca el turno al Distrito 2 y, como buena zona textil llegan luciendo una parte de la gran variedad de telas que hay disponibles en su tierra.
Liver: Sí bueno… personalmente no es mi carruaje favorito. Es decir, todas las telas habidas y por haber en el reino y presentan vestuarios que más bien parecen muestrarios vivientes.
Chad: Los nombres de los tributos son Pietro Baez y Alma León… él en realidad no parece algo sobresaliente pero la chica tiene cierta ternura que robará más de un corazón en esta arena.
Liver: Personalmente no creo que eso sea suficiente. Pero ¡vuala! ¡Esos chicos del Distrito 3 sí que se han pasado este año!
Chad: Mira que causar tal reacción en la multitud desde su llegada. Ok, para los que no están familiarizados con su naturaleza, el Distrito 3 es la ciudad subterránea que yace debajo del suelo mismo de la capital, ahora, sé que suena extraño pero estas personas en realidad viven prácticamente toda su vida bajo tierra y ahí tienen hospitales, hoteles, restaurantes, escuelas y e inclusive parques y centros deportivos.
Liver: Sí bueno, no es un lugar especialmente lujoso pero si de diversión se trata ahí se puede obtener mucha a un bajo precio. Entienden de lo que hablo ¿no?
Chad: (Con falso reproche) Liver pillín, este no es el lugar ni el momento para hablar de esas cosas… mejor dinos ¿qué opinas de los tributos que este curioso Distrito nos ofrece este año?
Liver: Mentiría si dijera que no estoy impresionado: por tradición el Distrito 3 suele ofrecer sujetos realmente interesantes y este año no parece ser la excepción, es decir, esa chica luce realmente fiera y los tatuajes en su rostro y en su vientre me hacen pensar que nació para llevar el top y los pantalones de cuero que modela en este preciso momento.
Chad: Gabriela Hathaway sin duda nos regala una vista impresionante pero Levi no se queda atrás y mira que para medir tan solo 1.60 m tiene un no sé que en su presencia que realmente impone bastante.
Liver: Me llama la atención su complexión, es decir, a pesar de su tamaño compacto ese vestuario ayuda a remarcar lo bien cincelado de sus músculos además de que es algo que hace perfecto juego con ese gris brillante de sus ojos pero sin dejar de hacer contraste con la piel pálida ni perderse en el negro de su cabello, el cual por cierto luce impecable ese corte estilo militar.
Chad: ¿Y qué opinas de la carroza?
Liver: Es un modelo clásico que no aporta nada bueno pero funciona bien para equilibrar la extravagancia de sus ocupantes y no se puede negar que además da algo de clase y buen gusto al todo.
Chad: Y ahora llegan los tributos del Distrito 4 que, como todos sabemos, se dedica principalmente a la crianza de peces y la producción de energía en sus imponentes represas.
Liver: ¿Sabes Chad? Esos disfraces de pescado podrían calificarse de ridículos si no estuviesen diseñados con tan buen gusto. Cabe aclarar que…
Y así, uno tras otro los, los carruajes avanzaron exhibiendo a los tributos como si de piezas de entretenimiento se trataran… aunque en realidad eso eran ¿verdad? Para los habitantes de la capital, los que montaban las carrozas no eran adolescentes asustados, padres preocupación por la familia que dejaban atrás ni hermanos que se preguntaban si un día volverían a ver a los suyos. No. Para los capitalinos, esos condenados a morir no eran sino personajes que les ayudarían a pasar algo del tiempo que les sobraba en esta vida.
Sin embargo, conforme el desfile avanzaba el tiempo se hacía pesado y el interés que se había despertado a la aparición de los primeros carruajes se había ahogado con la monotonía y el cansancio. Salió el carruaje del Distrito 11 y la gente respiró de alivio porque sólo faltaba un carruaje más para terminar con el tedio. Cuando finalmente salió el carruaje del 12…
Chad: ¡No puedo creerlo! Liver ¿estás viendo lo mismo que yo?
Liver: ¡Sí Chad, lo hago! Pero no puede ser ¡señoras y señores esto es algo nunca antes visto!
En sus casas los televidentes habían abierto la boca para olvidar como cerrarla otra vez, en la plaza principal los asistentes al evento soltaban murmullos de asombro y admiración pero, en realidad en ese momento los que sentían las emociones más intensas eran Eren y Hannah, quienes a pesar del movimiento irregular de la carroza y del estruendo a su alrededor, se mantenían erguidos y mirando al frente mientras la carroza en la que viajaban era prácticamente envuelta por llamas que con su tonalidad de verde brillante destacaban en la plaza más que cualquier otro punto luminoso.
No son reales – cantaba Hannah en su mente intentando que era mentira lograra desacelerar su corazón – las llamas no son reales… el fuego no es real, y no voy a quemarme si hago el más mínimo movimiento.
Eren por su parte estaba inusualmente tranquilo. Petra le había advertido que de tocar directamente el borde de la carroza ni siquiera la ropa aislante que vestía – negra como la noche misma y totalmente ceñida a los trabajados músculos de su cuerpo – podría evitarle quemaduras, sin embargo, a pesar de lo aparatoso de las flamas y de la intensidad del calor que se veía obligado a soportar, una voz en el fondo de su mente se encargaba de recordarle que esta y más cosas tendría que hacer si quería sobrevivir. Por eso y sólo por eso se negó a ala idea de parecer un adorno y, mostrando una seguridad que en realidad no tenía, se inclinó hacia el costado izquierdo, hizo con su mano enguantada el ademán de tomar algunas de las flamas encendidas y después las sopló suavemente al público sabiendo que se desvanecerían a medio camino pero que dicho gesto bien podía ser interpretado como si las estuviera regalando. Después volteó hacia Hannah y entendió que no le gustaba esa mirada angustiada en su rostro, por lo que la tomó de la mano y después levantó ambos brazos.
La reacción del público no se hizo esperar y más de mil aplausos estallaron tan solo en la plaza principal mientras desde el palco conductores, aristócratas observaban con asombro… y Petra y Hange observaban con vivo orgullo.
Finalmente el recorrido terminó con la llegada del último carruaje al pie del palco de honor y, a la indicación de una voz en su auricular, el mismísimo Rey Fritz se levantó de su asiento y, llegando a la orilla del balcón comenzó un emotivo discurso:
-Como todos recordarán, desde hace cientos de años nuestros feroces enemigos los titanes aparecieron sobre esta tierra y a pesar de todos los esfuerzos de la humanidad sólo unas cuantas familias selectas sobrevivieron gracias a la construcción de las tres grandes murallas que hasta el día de hoy aún nos protegen.
"Durante casi tres siglos El Muro Sina, el Muro Rose y el Muro María fueron fronteras impenetrables que con sus puertas cerradas ayudaron a mantener separarnos de aquellos que podían con su hambre y su tamaño a los últimos supervivientes, sin embargo, con el paso del tiempo algunas mentes ociosas comenzaron a inquietarse y a tener "inconformidades". Así, con esas funestas ideas revolucionarias extendiéndose como una peste e infectando los ingenuos cerebros de la población, los 13 distritos se rebelaron contra la capital que tan amablemente los protegió, administró y cobijó. Cegados por su curiosidad y sin entender el orden natural de las cosas apresaron a los aristócratas y forzaron la puerta del Distrito de Trost con la idea de poder salir a explorar el mundo exterior…"
Una pausa dramática fue ambientada con una música lúgubre que hacía congelar la sangre en las venas.
-Como era de esperarse – continuó el rey en tono de sabiduría – la primera apertura de las puertas del muro concedió a los titanes la oportunidad de penetrar en territorio seguro y, para poder salvar a la población, los de la capital nos vimos obligados a cerrar la puerta de comunicación entre el desahuciado Trost y el Muro María.
"Esta terrible pérdida también nos hizo ver cuán mal habíamos gobernado, dejando demasiado suelta la rienda de un pueblo que aún no estaba listo para tomar decisiones y así, como escarmiento pero sobre todo como recordatorio de lo que sucede cuando la curiosidad se torna peligrosa para el bienestar común, surgieron estos que hoy llamamos los Juegos de Trost y que consisten en el sacrificio de dos tributos de cada uno de los distritos para sobrevivir el mayor tiempo posible en la mortal tierra de lo que en su día fue el decimotercer distrito de nuestro reino."
Su cabeza se inclinó entonces para ver a los tributos.
-Recuerden queridos y valientes tributos, que riqueza y estatus esperan a quien sobreviva en las tierras de Trost, pero, de acuerdo a las reglas del juego, será sólo uno el que regrese con vida.
Así, tan simple como eso, el rey Fritz decretó la sentencia de muerte para 23 personas.
…SNK…
Una vez terminada la ceremonia de apertura y todo el papeleo concerniente a esta, Hange Zoe pasó a despedirse de los asesores de sus dos tributos recordándoles la agenda de los días siguientes, felicitó a Petra por su excelente trabajo para el diseño de la carroza y después, como toda mujer decente de la capital haría, se marchó a su departamento a descansar.
Ahora, todas las familias aristocráticas de la capital tenían una casa propia llena de lujos y con terrenos amplios, pero por disposición oficial los conductores, estilistas y asesores de los juegos de Trost estaban obligados a que – desde el inicio y hasta la clausura de los mismos – debían habitar única y exclusivamente el edificio sede en el que se alojaba a los tributos, y si bien este no era un lugar con problemas de espacio, el no poder salir era algo que bien podría causar tedio si no se buscaban "sanos entretenimientos".
Siendo la presentadora del Distrito 12 Hange sabía que le esperaban días de mucho trabajo pero sin que este ocupara en cien por ciento de su agenda, y por eso había llevado a su apartamento temporal algunos libros de historia y grabaciones de los Juegos de Trost de años pasados. Sin embargo, otras pertenecías que eran de hecho ilegales también habían sido contrabandeadas en su equipaje y de hecho se encontraba revisando uno de estos poco éticos objetos cuando alguien tocó a la puerta de su habitación.
Con un solo movimiento fluido Hange ocultó su preciada posesión y después corrió a abrir la puerta cuidando de acomodarse la elaborada peluca. Abrió con su típica sonrisa que rayaba entre lo entusiasta y lo ridículo y profirió uno de esos alaridos chillones que eran queja común entre sus compañeros… pero, una vez que registró quien era su visitante, la seriedad fue lo que tomó el control de su expresión.
-¿Erwin? Hola. No esperaba verte hoy.
-Hola Hange ¿Puedo pasar?
-Adelante.
Recibir la visita del mismísimo productor de los Juegos de Trost era algo que a cualquiera que trabajara en los mismos le haría cagarse en los pantalones, pero, a pesar de su actitud anormalmente seria, Hange no proyectaba ningún signo de nerviosismo.
-¿Hay algo que pueda hacer por ti a estas horas de la madrugada?
-No en realidad. Terminé la post producción del desfile de hoy y pensé que podríamos tener una charla amigable. Oye, sobre lo del mes pasado ¿qué has averiguado al respecto?
La mirada de Hange se volvió una de verdadera excitación ante la pregunta y, con el mismo movimiento fluido de antes, sacó de su escondite el objeto ilegal que minutos antes había estado revisando.
-En realidad no sé qué pensar, como máquina es algo de lo más simple que puede existir pero si se emplea de la manera que él quiere hacerlo entonces sus posibilidades son…
-Veo que eres optimista – comentó Erwin con una sonrisa.
-Sí bueno, creo que hemos logrado un verdadero avance esta vez. ¿Sólo venías a preguntarme eso?
-No – los ojos azules de Erwin profundizaron su mirada y un leve surco se dibujó en su ceja izquierda – ese chico Eren… me parece que hay algo interesante en su persona.
-¿Interesante en qué sentido?
-¿No notas algo especial en él?
-Bueno, es sin duda un muchacho peculiar con una personalidad muy fuerte y un corazón bondadoso. En lo poco que lo he tratado me ha hecho gracia lo inocente que puede llegar a ser en momentos y lo maduras que a veces son sus acciones o sus palabras, sin embargo, si lo que me preguntas es si él será el ganador de los Juegos eso en realidad no puedo asegurarlo.
Erwin se tomó un momento para meditar esa respuesta.
-Hange ¿crees que podrías utilizar a los chicos del 12 para avanzar en tú investigación?
-Desde siempre mi único motivo para aceptar este trabajo ha sido ese y no ha año que los tributos del Distrito 12 no hayan aportado datos interesantes a mi concentrado… sin embargo, tal vez me equivoque, pero creo que con Eren y el resto de su equipo podré llegar más lejos que de costumbre. Además…
-¿Además?
-Aún es pronto para decirlo, pero creo que los amigos de Eren son tan leales a él que si algo llega a pasarle entonces podríamos tener dos nuevos reclutas para la causa.
-¿Reclutas útiles?
-Eso dependerá de cómo acomodemos nuestras fichas, pero estoy segura que pueden llegar a ser piezas valiosas.
Con un encogimiento de hombros el llamado Erwin entregó a Hange una carta firmemente sellada y tres llaves de acceso.
-Estos son los horarios de guardia de los miembros de la policía militar y del personal técnico. Tendrás que aprendértelos de memoria y actuar antes de que se modifiquen después de la exhibición de talentos.
-Bien, entendido. Sobre los resultados del experimento…
-Moblit está encargado de la bitácora pero parece que no hay nada nuevo que reportar.
-Lo entiendo.
-Hange, tengo que irme pero recuerda ser cuidadosa… no tengo que decirte que si te atrapan todo lo que hemos logrado estos últimos cinco años se irá por la tubería.
-Descuida comandante, no pienso fallar, además – una mueca extraña se dibujó en su cara – ¡estoy tan ansiosa por regresar con Sawney y Bean que me siento capaz de cualquier cosa!
Erwin no dijo nada: conocía a Hange desde hacía el tiempo suficiente como para no conceder importancia a sus ataques de entusiasmo.
