CAPITULO X. EL ALMACÉN MILITAR

A lo largo de las sesiones de planificación Armin, Mikasa y Hange habían logrado bastantes acuerdos con respecto a cómo es que Eren debería moverse y cuidarse mientras estuviese en Trost. Algunas cosas, como el comportamiento frente a los titanes o frente a otros tributos, habían sido de fácil entendimiento; sin embargo, algunos otros puntos se convirtieron en auténticos campos minados en las conversaciones y, precisamente la forma y momento en que Eren debía desplazarse a través del territorio de Trost había sido uno de eso puntos explosivos.

-Es peligroso – decía Armin con esa voz firme que pocas veces cualquiera llegaba a escucharle – si Eren se desplaza por la noche tendría forzosamente que buscar una forma de iluminar el camino y por tanto, sin importar si elige el fuego de las antorchas o una simple lámpara, la luz delatará su presencia ante los otros tributos y lo convertirá en un blanco fácil para emboscadas o incluso ataques a larga distancia.

-Sí, eso es cierto – reconoció la de lentes – pero avanzar únicamente durante el día también conlleva el peligro de encarar a los titanes cuando estos están activos, además de que la luz del día beneficia y perjudica a los otros tributos tanto como a Eren en lo que se refiere a un campo de batalla.

-Aún así…

-Entiendo perfectamente tus dudas Armin – intentó tranquilizarlo Hange – pero para ganar esta lucha será necesario pensar fuera de los límites del pensamiento normal.

-¿Qué es lo que quieres decir con eso?

-Moverse por la noche será peligroso y va a involucrar una gran delicadeza de movimiento y un entrenamiento especial; dado el tiempo tan corto que tenemos no será nada fácil ni ligero de lograr pero – su mirada se tornó intensa y su voz adquirió una gravedad tan estricta como la de Armin – con una cosecha como la de este año es muy probable que Eren no sobreviva si no adquiere habilidades que se necesitan para desplazarse de noche.

-Hange…

-Armin, Hange tiene razón.

-Pero Eren…

-Si decido que sólo es seguro moverme durante el día entonces me acostumbraré a estar estático en la noche, y aunque eso puede sonar bien, lo cierto es, que hay cosas que se pueden hacer mejor durante la noche… no, hay cosas como la cacería de luciérnagas que sólo se pueden hacer durante la noche y, si me cierro a esa posibilidad no faltarán otras personas que por su parte quieran aprovecharla.

-Tienes razón – reconoció finalmente Armin – sin embargo, habrá que ser muy cuidadosos.

-Entonces lo seré – juró el castaño – seré cuidadoso y aprenderé a moverme durante la noche.

Ahora que la luna llena iluminaba la ciudad con una luz pálida y fantasmal Eren entendía que habían tomado la mejor de las decisiones porque gracias a las recomendaciones de Hange había sido capaz de moverse entre los edificios sin necesidad de encender una fogata… cosa que por lo visto Hannah no había aprendido, y aunque sabía que la muerte de la panadera lo acercaba un pequeño paso a la victoria, también es cierto que por ella lloraba lágrimas sinceras, porque esa chica amable no merecía bajo ninguna circunstancia haber terminado su vida de ese terrible modo.

Justo o no, doloroso o no, detenerse a llorar su muerte sería un grave error.

Enjugando las lágrimas de sus ojos el castaño cerró los ojos de la muchacha, se puso en pie, desamarró las cuerdas de las manos y los pies de Hannah para guardarlas en su propia mochila – todas las posesiones de la chica debían haber sido tomadas por sus asesinos – y asomó discretamente por la ventana del lugar para cerciorarse de que nadie más estuviese cerca; después de eso salió del lugar lo más rápido que le era posible con absoluto cuidado de no generar un ruido innecesario que le condenase a una muerte temprana.

Mientras caminaba Eren se obligó a recordar lo que le ayudaría a sobrevivir y, así como así su cerebro le suministró la importancia de buscar los equipos de comunicación.

Los instructores explicaron que 18 equipos de comunicación serían ocultados en los diferentes edificios principales de Trost… ahora ¿cuáles son esos edificios? ¿En qué edificio de todos ellos debería de comenzar mi búsqueda?

Y, como queriendo brindarle una respuesta, el maullido de un gato – que por cierto casi le hizo pegar un brinco – llamó su atención hacia su flanco derecho, donde un edificio de fácil 35 metros de altura se alzaba imponente por sobre el resto de las ruinas de la ciudad.

Ese debe ser el gran almacén militar del que nos habló Hange… ¡pero espera! Un almacén militar podría ser considerado uno de los "edificios principales de la ciudad" ¿Verdad? Bueno, supongo que sólo hay una forma de averiguarlo.

Y con eso en mente dirigió sus pasos hacia el gran edificio.

…SNK…

Chad: Sin duda una lo que va de la noche ha resultado un espectáculo de gran intensidad. Por un lado se han comenzado ya a formar equipos y por el otro Hannah del Distrito 12 ha muerto precisamente a manos de la alianza formada por Gabriela del Distrito 3, Keneau del Distrito 4 y Frances del Distrito 10; con su muerte suman ya 7 los tributos que han perdido su vida en las primeras horas de competencia.

Johan: Lo que le pasó a esa niña fue una desagradable combinación de mala suerte y malas decisiones. Encender un fuego por la noche siempre conlleva sus riesgos pero ella buscó un sitio discreto, su infortunio fue que ellos estaban cerca.

Chad: Lo que me llama la atención aquí es que esos chicos no se limitaron a matar a la tierna Hannah. Como mujer que eres ¿tienes alguna opinión al respecto, Nina?

Nina: Desde que pones el primer pie en el territorio de Trost la lucha por sobrevivir comienza y por ende tu adrenalina al límite, lo que te hace hacer cosas que piensas que no podrías hacer en cualquier otro tipo de circunstancia. Es triste, pero a este tipo de cosas te expones cuando participas en los juegos de Trost.

Chad: El suceso no es algo fuera de lo normal entonces (voltea hacia Johan ignorando el disgusto en el rostro de Nina). Ahora ¿qué piensan ustedes de la alianza formada por Gabriela, Keneau y Frances? ¿Creen que el futuro ganador de los septuagésimo cuartos juegos de Trost puede ser uno de esos tres?

Johan: Chad, no sé si tú y yo hemos estado viendo los mismos juegos pero lo que hay entre esos tres no es una alianza.

Chad: ¿Lo dices porque Keneau tomó el mando?

Johan: Precisamente por eso. Ellas están a sus órdenes y eso es algo que Keneau puede utilizar a su completo favor.

(Nina comienza a reír con poco control, llamando así la atención de sus compañeros en la mesa)

Chad: ¿Acaso Johan ha dicho algo gracioso, Nina?

Nina: No puedo creerlo ¡hombres! Es que a veces son tan ciegos que… (Comienza a reír nuevamente).

Chad: Nina, cariño ¿serías tan amable de explicarte a ti misma?

Nina: Está bien, supongo que debo hacerlo (intenta ahogar una risa). Ok, paso a paso: Keneau está lejos de ser el líder de ese grupo. Puede que sea él el que tome las decisiones pero eso es sólo porque Gabriela le ha dicho que lo haga, y él siendo el corto de visión que es no se da cuenta que Frances está completamente sometida a la voluntad de Gabriela y que esa presidiaria sólo le está haciendo creer que tiene el control del grupo para que haga el trabajo pesado por ellas y les dé así la oportunidad de acuchillarlo libremente por la espalda.

Chad: Vaya… creo que realmente tú y yo no coincidimos en esa opinión, hermosa Nina.

Nina: El tiempo me dará la razón pero mientras para Gabriela llega el momento de actuar supongo que podemos seguirnos divirtiendo con el show.

Chad: Supongo que sí, ahora, cambiando de tema ¿qué opinan del resto de los tributos que han sobrevivido hasta ahora?

Nina: Personalmente me han sorprendido. Barthole tiene una habilidad envidiable y un gran instinto de supervivencia y Anie por su parte ¿qué puedo decir? La chica es fabulosa: fuerte, determinada y con una habilidad que muchos aquí podríamos envidiar.

Johan: Sí, los del 1 son fuertes pero yo personalmente no quisiera descartar a los demás, tan sólo veamos Vigo y Sasha, creo que resultó evidente para todos nosotros que sus habilidades como cazadores van a dar de qué hablar y si bien Sasha no parece tener la misma sed de sangre de su compañero eso no quiere decir que no tenga la misma habilidad.

Nina: También está Reiner que tiene una determinación realmente fuerte de volver a su hogar.

Chad: Sabes, no sé porqué pero cundo mencionan las palabras "volver" o "determinación" no puedo evitar pensar en Eren Jaeger ¿a alguno de ustedes les sucede lo mismo?

Johan: Sí, personalmente a mí me sucede. Ya lo dije antes pero la habilidad no lo es todo y si algo ha demostrado Eren es que su determinación de sobrevivir es algo digno de mención.

Chad: Eso ha querido demostrar pero ¿tiene su idea de volver a casa coherencia con lo que pasó con esa chica Hannah?

Nina: ¿Hablas de que dudó para matarla él mismo?

Chad: Sí, justo de eso… eso y también su reacción al encontrar su cadáver. No es la primera vez que notamos a tributos encariñarse entre sí pero ese estallido de ira honestamente parece algo fuera de lugar cuando debería haberse alegrado de que haya un jugador menos en competencia.

Nina: Perdón por decirlo pero te estás quedando corto de visión.

Chad: ¿Y por qué sería eso?

Johan: Bueno, desde mi experiencia puedo decir lo siguiente: Cuando eres seleccionado para los juegos eso es un golpe fuerte, algo que no esperas, así como tampoco esperas a la persona que será tu compañera; desde que sales de tu hogar el acompañante de tu distrito se convierte el alguien sumamente importante para ti y aún si no se hablan durante el viaje es inevitable intercambiar miradas cómplices o buscar en su presencia algo de consuelo; aunque sabes que al final no sobrevivirás si esa persona sobrevive, pasas todo el tiempo esperando que sea alguien más quien se encargue de ella precisamente para no tener que hacerlo tú.

Nina: Al final de cuentas la muerte de Hannah le convino a Eren: por un lado fue eliminada parte de su competencia dejándolo así con el apoyo total de su distrito y por otro la forma en que murió le dio a él el aliciente de la venganza, el cual puede ser una motivación poderosa en el momento de pelear. Además, ha tenido varias oportunidades de tomar decisiones estúpidas y que hasta ahora no lo haya hecho habla bien de él.

Chad: Y bueno, ya mencionamos varias veces a Gabriela en esta conversación pero ¿qué hay de su pareja del Distrito 3? ¿Deberíamos pasar a Levi a segundo plano en el análisis de la competencia?

(Johan y Nina niegan con la cabeza).

Johan: Es verdad que al aislarse de los grupos Levi no ha tenido la oportunidad de brillar para las cámaras pero no seré yo quien subestime lo que puede hacer después de las habilidades que demostró en la fase de entrenamiento.

Nina: Y no sé si es por su experiencia como ladrón o por estar acostumbrado a lo laberíntico de la ciudad subterránea pero la forma en la que se ha movido en la obscuridad de la noche es… no sé, sólo me alegro de no haber sido su contrincante este año.

Chad: Y sobre los tributos del 5…

Johan: Marco se metió en un grave aprieto al comprometerse a proteger a esa niña. Al final ni él ni ella tienen lo que se necesita para ganar los juegos y al tratar de cuidarse uno al otro sólo van a conseguir romper el corazón de sus respectivas familias.

Chad: Muchos consideran que el compromiso de Marco de proteger a la pequeña Carmen es todo un rasgo de caballerosidad.

Johan: No hay sitio para la "caballerosidad" en los juegos de Trost. Los patrocinadores sin duda van a jugarles a favor pero en una confrontación directa nadie va a darte un indulto por ser gentil y la decisión de proteger a otro en una competencia como esta es simple y sencillamente estúpida.

Chad: Puntos de vista realmente interesantes. Ahora seguimos con el resto de nuestros tributos…

Le bastó poner el primer pie al interior del almacén para entender que el sitio podría convertirse en una trampa mortal en cualquier momento: paredes gruesas, obscuridad casi total que sólo el material luminiscente que cubría parte de los pilares parecía atenuar y ruinosas puertas de acceso de más de tres metros de altura; como si eso fuera poco cachivaches de todo tipo cubrían el piso haciendo que caminar en el interior fuese una actividad parecida a la de pasear sobre un ruidoso campo minado.

Ese lugar tenía una vibra extraña que hacía que Eren odiara la idea de entrar en él… pero no tenía otra opción.

Guiado por nada más que por su propio coraje, el chico entró al lugar con pasos lentos y lo más sigilosos posibles, buscando prácticamente a tientas cualquier cosa que se pareciese a un dispositivo de comunicaciones, después de una rápida inspección al lugar descubrió que ahí no había nada que pudiese resultarle útil, sin embargo cerca de él había lo que parecía la entrada a una gran escalera…

¡Un momento!

La alarma se encendió en el cerebro de Eren, quien rápidamente sacó de su mochila el plano del edificio que acompañaba al equipo de supervivencia y utilizó la escasa luz despedida por las paredes del edificio para intentar apreciar sus detalles.

Chad: Miren eso, parece que también Eren lo descifró.

Nina: Entender que el plano del almacén militar muestra la ubicación de los equipos de maniobras tridimensionales y los dispositivo de comunicación es una parte fundamental del juego, pero aún depende de Eren si puede acceder a ellos de manera segura.

Chad: ¿Lo dices porque ya hay alguien más en el edificio?

Johan: En la forma en que se desarrollan las cosas es inevitable que se encuentren, pero si he de ser honesto tengo curiosidad respecto a cómo será ese encuentro.

Si las marcas del plano eran lo que Eren pensaba que debían ser entonces puede que tuviese una oportunidad y, con esa idea en mente, buscó a tientas por todas las paredes las puertas que buscaba.

Las encontró derrumbadas y tropezó cayendo al piso con moderado ruido.

Eren maldijo en voz baja y frotó su piel dolorida para asegurarse que no había heridas de las que preocuparse, después hecho un último vistazo a la puerta de entrada – por la cual comenzaban a filtrarse ya las primeras luces del día – y se deslizó prácticamente a gatas hacia el piso superior del almacén a través de las amplias escaleras que en la obscuridad bien podían resultar auténticas trampas mortales.

¿Cuántas escaleras subió? Honestamente demasiadas para cuando calculó que apenas llegaba al primer piso pero encontrar los equipos de comunicación era algo que debía hacerse y por eso Eren continuó su camino sin prestar atención a lo ridículo que se sentía subiendo así.

Una eternidad después consiguió llegar al último nivel y, entrecerrando los ojos a causa de la luz de sol que se filtraba por el techo parcialmente demolido, soltó el aliento que había estado conteniendo en los niveles inferiores por temor a que las paredes rebotaran el sonido.

Bien – sacó nuevamente su plano del edificio – de acuerdo a esto el equipo debe estar en…

¿Y qué fue lo que lo hizo moverse del sitio que ocupaba? No fue una razón racional y tampoco fue un presentimiento, más bien fue un sonido… un sonido que en perspectiva no debió impresionarlo pero que activó su instinto de supervivencia y, así y sólo así, se movió a un lado justo a tiempo para esquivar el golpe en el estómago que estaba por llegarle.

Y claro, como llegaba ya por él otro puño retrocedió con un movimiento rápido que sin embargo lo hizo quedar prácticamente a un paso de la puerta de acceso.

-Así que no eres tan lento mocoso.

Y esa voz dura envió un escalofrío por su columna vertebral que le hizo perder absolutamente toda la poca serenidad que conservaba después de haber puesto el primer pie dentro del edificio.

-Levi…

-Esas cosas que traes ahí ¡dámelas ahora!

Por supuesto en perspectiva esa declaración no debió sorprender a Eren del modo en que lo hizo dado que los antecedentes conocidos de Levi eran los de un ladrón y también la naturaleza competitiva de los juegos, sin embargo, algo en la forma en que se estaba comportando sí que provocó una punzada en el corazón del de ojos verdes.

-Levi…

-¿Es qué no escuchaste lo que dije, mocoso?

Hablando así el de pelo negro intentó lanzarse nuevamente contra el Cataño, y aunque el chico no era un cobarde de ninguna manera sabía perfectamente que no ganaría nada luchando contra alguien tan habilidoso como Levi, por lo que sin pensar dos veces en lo que hacía corrió hacia afuera de la habitación, aunque claro, Levi era tan rápido que casi de inmediato sintió como lo derribaba peligrosamente cerca de la escalera.

-¿No has entendido que me des tu mochila, mocoso? – dijo el mayor tratando de arrancarla de sus hombros mientras aún estaba en el piso.

-Quítamela si puedes – lo desafió el chico girándose y casi tirando al mayor con una efectiva patada a los talones.

-Te gusta hacer las cosas difíciles.

-Nunca cedo sin una pelea – pero al tratar de ponerse en pie fue derribado eficazmente por una llave aplicada por las piernas de Levi, quien logró volcarlo al piso e inmovilizarlo con las piernas para sujetar los tirantes de la mochila con sus manos.

Y sin embargo para Levi algo sucedió en ese momento.

Su plan original era al más puro estilo del de sus días en la ciudad subterránea: tomar a Eren desprevenido, noquearlo con un golpe eficaz y huir del lugar con lo que sea que el mocoso tuviera consigo logrando así una ventaja competitiva al acceder a los equipos de comunicación escondidos…

Sin embargo, al tratar de defender la mochila Eren tiró con fuerza y gracias a ese impulso sus rostros quedaron muy, muy cerca, apenas a unos cuantos centímetros uno del otro.

-Eres un mocoso de mierda – sentenció Levi y su aliento dibujó cosquillas sobre la piel del de ojos verdes.

-Y tú un ladrón descarado – respondió Eren tratando de no reflejar en su tono de voz la admiración que el otro despertaba en él.

Y ya se preparaban para hacer otro movimiento uno contra el otro cuando un grito venido de los niveles inferiores captó toda su atención.

-¿Qué… qué fue eso? – preguntó Eren con voz temblorosa.

-Alguien que huye despavorido y gritando a todo pulmón – respondió Levi con voz seca.

Y dado el cambio de la situación no quedó otra opción para ambos que dejarse en paz el uno al otro y bajar corriendo al pie de la escalera – o mejor dicho Levi corrió mientras Eren trastabillaba – donde apreciaron de primera mano como la mujer llamada Alisa era capturada por un ser de forma humanoide, con extremidades gruesas, cabeza grande y movimientos torpes…

Tanto Levi como Eren habían visto ya a criaturas como esas en el pasado a través de las pantallas en las que se proyectaban los Juegos, sin embargo, para ambos fue la primera vez de estar tan cerca de un verdadero titán.