Hola… regrese. Perdón por haberme tardado mucho con la continuación de esta historia, que por cierto, ha tomado un rumbo inesperado, porque ya la tenía escrita originalmente, pero una experiencia del pasado me hizo reaccionar y ver que tal vez necesitaba un cambio y ojala les guste.

Otra cosa, el flashback continúa.

Dolor y Sufrimiento.

Capitulo: 2

Apoyo

Una chica paseaba por allí, su cabello era azul celeste como el cielo, sus ojos de un verde agua hermosa y su piel de un blanco pálido, aparentaba unos 15 años de edad. Escucho los sollozos de una persona, con cautela se acerco y la vio, era Alice, se acerco un poco mas y le medio toco el brazo, la chica dejo de mirar al vacio y miro a los ojos verdes de la niña. La miro con una expresión que no se puede descifrar su significado en sí. Miedo terror, terror, odio, frustración, decepción, depresión, desprecio… pero más que nada tristeza.

-Tranquila, no te voy a hacer daño alguno. ¿Cómo te llamas?- le hablo la niña de ojos verdes y cabellos azulados con una sonrisa. Mas sin embrago no tuvo respuesta

-¿Hola? ¿Me estas escuchando?- insistió. La chica dudo si en verdad le estaría entendiendo- ¿Hay alguien ahí? La chica se estaba cansando de insistir, pero no se dio por vencida. Miro la ropa de la chica, estaba rasgada, sucia, mal puesta. Luego miro sus manos estaban llenas de sangre, trago saliva, pensó que era alguna clase de acecina pero le echo un vistazo y no parecía eso. Y por ultimo miro sus ojos una vez más estos eran de un color chocolate pero sin vida. Como un chocolate vegetariano: es un chocolate pero no tendría el mismo sabor.

-Ok intentémoslo de nuevo ¿sí?- tomo un suspiro y dijo- Hola me llamo Runo Misaki, te toca decir el tuyo- la niña de cabellos naranjas volteo su mirada otra vez hacia el vacio. Runo se sorprendió cuando ella abrió la boca y dijo solo una palabra.

-Alice- fue lo único que expresó. Ella estaba aturdida llena de odio y saco. Odio a esa persona que tanto daño le hizo y que esperaba y se quemara en el infierno. Asco a ella misma, asco porque había sido tocada y… de tan solo pensarlo o recordarlo le hacía querer vomitar.

-Bueno al menos es un comienzo- tomo asiento justo a su lado, se quito el abrigo y se lo coloco a la persona que tenia al lado- Ten lo necesitas más que yo- la niña volteo una vez más y se topo con los ojos verdes de Runo. Por alguna extraña razón, esos ojos o más bien esa mirada la tranquilizaba de alguna manera

-Alice… lindo nombre, me recuerda aquel libro de una niña como tú que iba perdida sin rumbo fijo- dialogo de nuevo Runo. Alice seguía mirando a esos ojos verdes. Runo se dio cuenta de ello y le pregunto

-¿Te gusta el color verde?- Por sin darse cuenta Alice asintió- Bueno ten- le entrego una pulsera color verde, era muy sencilla, solo tenía un par de flores verdes como un tipo de adorno. Alice la tomo y se le quedo viendo hasta que Runo hablo-Póntela- Alice obedeció, por alguna razón esta chica le inspiraba confianza. Aunque a estas alturas del partido, había aprendido no siempre confiar en las personas desconocidas como lo que acaba de pasar que por su puesto no es ningún juego de niños, pero entonces: ¿Por qué ella actuaba tan amable con ella si ni siquiera la conocía?

-Muy bien Alice… me podrías decir que fue lo que te paso. ¿Por qué estas así? Fue muy directa, pero tenía que preguntárselo

-Larga historia- si era muy, muy larga. Empezando, cuando su padre cometió el grave error de asignarle un tutor y terminando con el hecho de que había acecinado a un hombre que la había mantenido secuestrada por meses y no solo eso, sino que también la había marcado de por vida

-Bueno yo tengo tiempo-

-¿Por qué te interesa?-

-No es que me importe, o bueno si, pero lo que vale es que tú necesitas desahogarte ¿no es así?- Alice cerro sus ojos y pensó, dudo si decírselo, tal vez si se lo decía habría un 99% de que fuera con la policía y la capturaran como si fuera toda una criminal. Pero también había la mínima esperanza de que la entendiera y la ayudara, o tal vez solo la entendiera. Ese sería el 1% restante, claro está, ese sería la unidad mínima

-Escucha puedes confiar en mí, se ve que no eres mala persona, solo estas un poco aturdida y si necesitas un oído que te escuche, yo tengo 2- dijo con una sonrisa sincera. Alice le conto todo desde que nació hasta la actualidad. Runo tenía razón se sintió como si se hubiera quitado un peso de encima. Runo escuchaba atenta a todo lo que decía y asombrada por tan cruel vida que había tenido. Alice dejo de hablar, ya había terminado y entonces le dijo a Runo

-Ve anda, si quieres puedes ir con la policía a delatarme- Runo la miro y sonrió

-¿En verdad crees que soy tan mala?- Alice la miro con asombro. ¿En verdad ella estaba en el 1% restante?

-Escucha claro que me voy- Se levanto y se sacudió un poco la nieve- Pero contigo, vamos, ya es tarde, y no es bueno quedarse aquí además necesitas un buen baño, ropa limpia y una taza de chocolate caliente, ven me casa está muy cerca- le extendió la mano para que pudiera levantarse- y por ultimo ir a la policía y decir que lo que hiciste fue en defensa propia-Alice la miro y negó

-Estás loca si crees que voy a hacer eso. Me van a encontrar culpable. Que no lo entiendes ¡yo lo mate!-

-Sí pero con un buen abogado conseguiremos que salgas absuelta de todo esto, ya veras, ten fe-

Alice sabía que tenía razón y por eso le dio la mano, pero antes de eso Runo se sorprendió con el siguiente acto que hizo Alice.

-Gracias- le susurro al oído dándole un abrazo

Runo sonrió y le correspondió el abrazo del que sería el primero de una futura gran amistad.

Flashback

Una lagrima rodo por los ojos marrones de la mujer de cabellos anaranjados, mientras sentada en un sofá rojo, viendo la nieve caer, desde la ventana de su gran mansión. Recordaba. Recordaba todos esos acontecimientos que la hicieron sufrir durante mucho tiempo. El tiempo había pasado muy rápido pero lento a la vez. Rápido para todo lo que había pasado, pero muy lento para olvidarlo. Ya tenía 26 años. Habían pasado 10 años ¡10! Años Dios… y en todo ese maldito tiempo no había conseguía siquiera olvidar la tercera parte de su martirio, el recuerdo seguía intacto, sin moverse en su cabeza y era lo que la mataba día tras día

Se puso de pie y camino hacia una pequeña mesa que al frente tenía un espejo que donde se podía ver de pies a cabeza. Se paro y se vio en aquel espejo... Había cambiado y mucho después de todo lo sucedido. Como había dicho Runo, todo estuvo bien, ella quedo absuelta y la herencia de su padre le fue dada. Se convirtió en una mujer poderosa, con mucho dinero, dueña de empresas que están en todo el mundo, en resumen era una de las mujeres más poderosas del planeta entero. Runo y sus padres se convirtieron en su familia y punto de apoyo. En su ayuda. En su único auxilio.

También había cambiado en su forma de ser, además de ser una mujer con una incomparable belleza, se había transformado en una mujer fría y calculadora, inteligente y muy astuta. Juro que nunca dejaría que nadie la perjudicara que nadie la pisoteara y jamás volvería a confiar, no sin antes conocer muy bien a quien trata, porque era una figura pública, muy famosa y por lo tanto tendría que estar rodeada de personas que la mayoría solo estaña su lado por interés. En cuanto al cambio físico también cambio mucho, ya no era aquella adolescente, no, ahora era toda una mujer hecha y derecha. Su cabello estaba mucho más largo y casi siempre estaba lacio, más alta, sus senos más grandes y sus caderas mas ensanchadas.

Como figura pública aprendió a estar frente a las cámaras y tener muy buena dicción, ahora se vestía con atuendos más elegantes, tacones altos y maquillaje perfecto para la ocasión. ¡Toda una señora! Pero toda esa armadura dura, esa mascara de dama honorable, esa faceta de señora, se caía al recordar todo y más al recordar el hecho de que estuvo embarazada y tuvo una hija, una niña producto de esa violación, producto de ese infierno. Una hija que le fue arrancada de sus brazos a tan solo pocos minutos de haber nacido. Una hija que estaba y está buscando desde hace más de 10 años. Una descendiente a la cual llamo Alison como su mama. Y lo que más la torturaba es que ella misma había permitido que esa pequeña fuera privada de una madre.

Miro a la persona que estaba en ese espejo

-¿Qué hice?- dijo en un susurro mientras más lágrimas empezaban a aparecer. Tomo una muñeca que estaba en la mesa, la vio y la abrazo como si esa fuera su pequeña hija, como buscando un consuelo.- ¿Dónde estás Alison?, ¿Dónde estás mi bebe?- cerro los ojos fuertemente como si con eso descubriera el paradero de su hija

Listo termine el segundo capítulo de esta historia que bueno quiero decir que ha habido un fuerte cambio en todo. ¿Alguna vez les ha pasado que cuando haces algo y piensas que está bien pero que después viene una ola de pensamientos y ves que no esta tan bien? Pues… esto fue lo que paso… jeje claro esta… no todo está perdido. Y de nuevo… perdón por el retraso es que han pasado muchas cosas que ni para que les cuento… me tardaría un año.

Pero aun así me queda un tiempo extra para continuar esta historia… espero que les haya gustado y dejen comentarios por fa.

Hasta luego