Kawaii! Le llegó el turno a Kid! ^^
Ains, maniático Kid xD
Si se fijaron, me equivoqué en el capítulo anterior diciendo que próximamente el capi 5 ^/^ Pero bueno, déjenme, tengo la cabeza en las nubes ROLF x)
La primera y segunda ronda había sido superada por Kid, Patty y Liz, al igual que los cuatro demás, Soul, Maka, Black Star y Tsubaki. Pero a este trío aún le esperaba la tercera ronda.
Kid era el único que había sido informado del torneo detalladamente. Por eso supo que los combates eran informados vía móvil.
De los otros dos había salido victorioso. No se esperaba cómo sería su tercer combate.
Más que nada, porque recibió el mensaje un minuto antes de que empezase…
No se lo podía creer. De modo que los profesores también se habían inscrito. Volvió a leer el mensaje con el ceño fruncido; Sid-sensei y Mira Nygus. A las puertas de Death City, 7:08 de la tarde.
Puf, iba a ser un combate duro. Se miró el reloj; Siete y siete de la tarde… ahora y ocho. La figura robusta del profesor y la de la enfermera apareció de la nada, a unos metros de los tres alumnos, que miraron, por un segundo, con los ojos como platos.
-¿Nos toca con vosotros? - Se decidió a preguntar Kid.
-Así es. - Asintió Nygus, antes de transformarse en cuchillo y ser empuñada por Sid.
Kid pronunció su típica orden - Liz, Patty, transformación.
Las chicas dudaron un segundo, ya que nunca habían combatido contra un profesor, pero acabaron cediendo. - Hai… - Dijeron las dos a coro, y se transformaron en dos pistolas, que Kid sujetó de esa peculiar forma; del revés y sus dedos meñiques haciendo fuerza en el gatillo.
Kid se sentía confuso y no llevaba todas consigo, al igual que las hermanas, pero no iba a dejar que nada le impidiera llegar a lo alto. Quería ser como su padre.
-Yo no solía aprobar a mis alumnos así porque sí. Demuéstrame que te mereces un aprobado. - Dijo el inexpresivo profesor, mientras se preparaba para un ataque cuerpo a cuerpo, ya que era su especialidad.
Entonces Kid cayó en la cuenta. Él no era muy bueno cuerpo a cuerpo, ya que sus armas eran pistolas, sin embargo… Sid sí lo era. Más bien, para él era difícil luchar a distancia, ya que Nygus era un cuchillo asemejado a una navaja.
Así se visionaba el combate; si el técnico de pistolas se acercaba, corría el riesgo de ser atacado sin poder defenderse. Sin embargo, sería fácil atacar a distancia, ya que contaba con una excelente puntería y para Sid sería mucho más difícil contraatacar.
Lo que tenía que hacer era mantener las distancias.
Sid se lanzó rápidamente hacia el alumno, quién saltó hacia atrás, alejándose, mientras disparaba sin cesar. Ponía en práctica la táctica que había pensado, pero para ganar, le haría falta algo más que evasión…
El profesor parecía teletransportarse al esquivar todos los ataques de Kid. Él, impotente, siguió disparando. No había contado con uno de los factores que caracterizaban al profesor; su velocidad.
Su objetivo ahora era un ataque potente y certero. Pero sería difícil, si su rival se movía a con esa rapidez… Ya que el Death Cannon, su única opción, tenía que ser cargado.
No se percató de que Sid se movía hacia él más rápido que él evitaba entrar en contacto. El rival iba a atacarlo de una cuchillada, mas Kid intentó dar un salto, evitándolo, lo que sólo aminoró la gravedad del golpe. En vez de alcanzarlo en el pecho, lo alcanzó en la pierna izquierda.
Las hermanas Thompson parecían complacidas del golpe del profesor.
¿Por qué?
Fácil. Kid se echó las manos a la cabeza, para luego mirar al cielo con los ojos llenos de furia - ¡UN CORTE ASIMÉTRICO! ¡Cómo te atreves a destrozar así mi simetría…!
A Sid y a Nygus les salieron una gota en la cabeza. No entendían a Kid, pero no por eso bajaron la guardia.
Sin pensárselo, el chico empezó a cargar el Death Cannon, que no acabó bien…
Sid se percató y rápidamente interrumpió a Kid de un corte potente, que acabó desgarrando su chaqueta. De esa herida comenzó a brotar sangre, mientras el chaval que había sido acertado de lleno, aguantaba el dolor. Perdió parte de su potencia, y se mareó, lo que le hizo tambalearse y mantenerse de rodillas, intentando no caer.
Las hermanas lo miraron con expresión de horror. -¡KID-KUN!
-Es…estoy bien… - Kid estaba decidido a pasar esa ronda, lo que le hizo volver a cargar el Death Cannon. Pero de nuevo, el oponente repitió el golpe, que Kid no pudo evitar y que acabó recibiendo igual. Sid tenía que evitar que cargase la Resonancia de Almas; para él, sería nefasto.
-¡Kid, para! - Gritó Liz.
Kid suspiró, calmando su respiración. Él sabía de artes marciales, pero dudaba en ponerlas en práctica debido a que habría una gran diferencia entre potencias.
¿Qué podía hacer?
¿Qué podía…? ¡Claro!
Sólo tenía que bloquear a su oponente. Y las pistolas disparaban amplificaciones de sus vibraciones… Era la primera vez que lo hacía, pero iba a intentar controlar la forma de sus vibraciones al disparar. Podría deformarlas para que retuvieran a Sid, aunque sólo fuera por unos segundos, ya que el Death Cannon cargado le repelería si intentaba acercarse.
Así que lo intentó.
Alzó las pistolas y mientras pulsaba el gatillo dibujó unas líneas. Era raro, y nuevo para él; amplificaciones de su alma, como vacíos espaciales, que serpenteaban y se dirigían a su sorprendido oponente. Se asemejaba a las serpientes que desprendía Medusa.
El plan fue un éxito, pero Kid no perdió un segundo y se colocó en posición de cruz, para al fin lograr lo que había estado intentando durante todo el combate, y acabarlo de una vez. Mientras, Sid sufría lo previsto, estaba siendo atrapado por las amplificaciones, ante la mirada atónita de Nygus. Se retorcía e intentaba zafarse.
-¡Liz, Patty!
-¡Hai! - Las dos armas se prepararon al mismo tiempo.
-¡Tamashii no Kyoume! - Pronunció el trío, mientras sus almas se fundían, para llevar a cabo la resonancia.
Unos grandes cañones sustituyeron a las pistolas, y el alma de Kid fue adquiriendo volumen.
Liz y Patty hicieron sus típicos cálculos para hacer más certero el golpe, mientras Kid apuntaba a su oponente.
-Tasa de resonancia estable. Interferencia del 0,2%.
-Completada la carga de almas en agujas negras.
-Retroalimentación en cuatro… tres… dos… uno…
-Disparemos :3
Kid acabó en un susurro -Death Cannon.
Entonces disparó. Dos balas les acertaron directas, y al impactar, una bola de humo llenó el escenario de Las puertas de Death City. Unos minutos después, tras haberse disipado todo, Sid y Nygus estaban tirados en el suelo, aturdidos y por consecuente, vencidos.
Kid había ganado. Pero se habían cargado su ropa y al no aguantar más, se desmayó con los ojos medio desorbitados, llorando. Las hermanas se acercaron y le miraron divertidas.
-Mira que es delicado.
-¡Onee-chan! ¡Ganamos el tercer combate! ^^ - Liz y Patty se chocaron las palmas, y así concluyó la problemática tercera ronda para los tres.
Un aplauso para ellos! :3
Se despide hasta la próxima, Jumpy :D Review? 9.9 plis…
