Y llegó la esperada final… ^^ Sorry por tardar, hubo contratiempos -.-''
Ok ok, no me enrollo x3 Adelante con el capi C:
Un nudo en la garganta se formaba entre los rivales. Los cuatro finalistas se quedarían en dos ganadores en ese combate. Por fin la esperada final, que a la vez, traía inseguridades y esperanzas a los técnicos y armas. Incluyendo desilusiones.
No se contendrían; lo echarían todo en la batalla. Ignorando que eran amigos, tratando de ignorar ese peso en el corazón. Sería una de las batallas más decisivas entre los cuatro alumnos del Shibusen. Y pensar que todo comenzó con una propaganda…
Esta vez, no recibirían mensaje, no tendrían hora fija, y el escenario ya estaba decidido. No se había informado de ello, pero la final se disputaría en un estadio colosal, pensado para darlo todo. Incluso habría público, en el cual se encontrarían a los que habían fallado en el camino a la cima.
Jamás habían luchado de esa manera… Los chicos estaban excitados por todo eso, y dispuestos a llegar al final y ganar. Pero, tal y como sabían, tan sólo quedaría el ganador.
Soul y Maka se preparaban. La chica se colocó su gabardina de siempre sobre su corriente ropa uniformada. Se puso los guantes y se apretó las coletas. Del mismo modo, Soul se ponía su característica cinta en el pelo, seguida de su chaqueta deportiva.
Antes de salir, intercambiaron una mirada inexpresiva y sostenida. Maka le miró el brazo que había salido herido en la primera ronda, preocupada, a lo que Soul le contestó con voz serena.
-No te preocupes, está mucho mejor.
Los dos se sonrieron, y se chocaron las palmas. Una de las claves sería la sincronía, no lo podían olvidar.
La otra pareja…
Black Star estaba mirándose al espejo mientras practicaba sus gestos de ególatra. Tsubaki se preparaba, y al terminar, miró divertida a su técnico.
-¡Has visto, Tsubaki! ¡Yahoo! ¡Hoy estaré radiante!
-Hai. - Rió. Su compañero siempre había sido así, y lo agradecía, junto a él había ido adquiriendo confianza. Era como si el mundo y sus preocupaciones no existieran cuando Black Star pensaba en sí mismo. Al pensar eso, Tsubaki no pudo evitar soltar una risita.
-Tsubaki. - Dijo Black Star, con tono más calmado.
-… ¿Hm?
-¿Cómo estás? En la pelea contra Kid saliste malparada.
-Etto… Hai, estoy perfectamente. Demos lo mejor de nosotros, ¿eh? - Sonrió a su técnico, antes de salir al estadio, donde aclamaciones y gritos del público se mezclaban.
Ambos habían salido y estaban uno enfrente de otro. Black Star vs. Maka. Qué extraño se hacía…
-No me importa que seas una chica, voy a ganar, ¿sabes?
-Que el combate decida, baka. - Dijo sonriendo la técnica.
Soul lanzó una mirada cómplice a Black Star. Iba a luchar contra su colega, su amigo, pero no por eso se iba a dejar vencer. Los minutos antes de comenzar el combate se hicieron eternos. Parecía que el mundo se hubiera parado. Con el corazón a punto de salírseles del pecho, esperaron al pitido inicial.
Maka y Black Star echaron una mirada al estadio, reconociendo algunas caras. Muchos alumnos, muchos profesores… Estaban allí, en exclusiva para verles pelear. No podían defraudarles, después de haberles confiado esa oportunidad.
Igualmente, Kid. Había perdido la semifinal, por desgracia, pero ¿iba por eso a perderse el combate? Ni hablar.
Así que su objetivo aparte de ganar, era no defraudar a sus amigos y ofrecerles un combate justo, dejándose la piel en el mismo.
Maka ya había empuñado a su guadaña, de la misma forma que Black Star tenía en sus manos a la forma Shuriken de Tsubaki.
El esperado pitido. El silencio sepulcral después de haberlo escuchado, todo el público dejó de animar por un segundo. Las voces de Soul y Tsubaki transformados en arma, pronunciaron cada uno a su técnico, la misma palabra.
-Ganemos.
Maka echó a correr hacia su oponente, que parecía querer defenderse en vez de atacar. La chica frunció el ceño, antes de acercarse aún más a su rival, que lanzó el Shuriken contra ella. Desvió su trayectoria con la guadaña, y atacó a Black Star de una tajada, pero él la esquivó, llegando sólo a desgarrarle la camiseta.
El ninja apretó los dientes y capturó a su Shuriken de un salto. Decidió usar otro modo.
-Tsubaki, modo hoz encadenada.
-¡Hai! - La chica se transformó al momento.
Maka observó cómo Tsubaki se transformaba, impotente. Había conseguido desviar el ataque, pero debía tomar la delantera de alguna forma, ¿cuál?... Se fue convenciendo de que Black Star tenía más posibilidades de ganar, teniendo en cuenta la versatilidad de su arma.
Kid observaba callado el combate desde las gradas. ''Black Star lleva la delantera'' Pensó, de la misma forma que Maka.
-¡MAKA!
Soul espabiló a Maka. La chica estaba tan volcada en pensar en un plan, que no se percató de que Black Star había lanzado las cadenas de la hoz contra ella, así que el técnico la atrapó de un tobillo, sin que ella pudiese contraatacar. Le maldeció por lo bajo, sorprendida por el ataque. La arrastró hacia él, mientras que la técnica intentaba zafarse.
Cuando estuvo más cerca, Black Star le lanzó la hoz contraria de la que había usado para retenerla, que Maka de milagro pudo esquivar. Logró soltarse, saltó y en el aire, aprovechó para atacar a Black Star, pero este retuvo la afilada hoja con las cadenas.
Gotas de sudor caían de los rostros de los dos técnicos.
Ambos se separaron, manteniendo esa posición unos segundos. De fondo, se escuchaban los vítores de los espectadores. La verdad es que reconfortaba.
A Maka le asustaba decirle a Soul que no sabía qué hacer para ganar. ¿Se acababan las posibilidades para ellos? ¿Perderían? Puf, preocuparse ahora mismo era mala alternativa. Maka miró a Soul en su forma de guadaña, meditando en un nuevo plan, cuando de repente el chico la sacó de sus pensamientos, igual que antes.
-¡MAKA! ¡Céntrate!
-¿Q-qué?
Miró a su rival. Acababa de completar el sable demoníaco, maldita sea, no paraba de sacarse ases de la manga… Maka empuñó con fuerza a Soul, esperando el potente ataque de Black Star, que por entonces ya tenía esas marcas en el rostro, que caracterizaban al sable demoníaco, atacase.
Vio con sus ojos cómo terminaba de cargarlo. Cómo sonreía con malicia, y por último, cómo se lanzaba hacia ella. Estaba desprevenida y lo único que pudo hacer era bloquear el ataque con el mango de la guadaña. Chocaron y un destello surgió. Black Star hacía fuerza, y Maka también. Ambos hacían tanta fuerza que entre las vibraciones de ambos, saltaron chispas. Si la técnica dejaba de hacerla, su enemigo la ensartaría con ese maldito sable, y el combate acabaría.
Se desconcentró un segundo al escuchar unos gritos contenidos. Era Soul, que había sido alcanzado en la herida surgida de la primera ronda. Tremendo baka, había dicho a su compañera que estaba bien, pero había mentido…
Al disminuir levemente la fuerza, Maka perdió potencia, y así fue vencida por Black Star. La técnica dejó que esa fuerza la empujara hacia atrás, cayendo varios metros atrás al suelo, y soltando a Soul, quién cayó al lado de ella. Levantó la cabeza y tosió; afortunadamente, el sable no la había alcanzado, pero al chico…
Maka gritó el nombre de su arma con angustia, mientras intentaba recogerlo, pero antes de llegar, Black Star la alcanzó, pues había usado el Speedo Star para llegar rápidamente donde estaba ella. Notó que una hoja atravesaba parte de su estómago…
-¡M…ma…MAKAAA! - Dijo Soul, al presenciar todo el ataque de Black Star, y por consecuente, que Maka había sido alcanzada.
Cayó tambaleándose al suelo, quedando arrodillada. Se pasó una mano por el estómago, para después mirársela con los ojos muy abiertos y comprobar que, efectivamente, estaba sangrando.
De nuevo, no se percató de que Black Star volvía a atacarla, pero antes de alcanzarla… Soul se interpuso. Otra vez. Su brazo se transformó en guadaña para retener el golpe del sable demoníaco, mientras contenía el dolor. Maka le gritó enfadada, aunque sin fuerzas.
-¡BAKA! ¡Me dijiste que estabas bien!
-¡Y qué quieres que te diga! ¡No me habrías dejado combatir si te hubieras enterado de que me dolía! - Le respondió entre dientes Soul, aguantando el poder del sable a duras penas.
Black Star se interpuso en la conversación. - ¡Oh, venga ya! ¡Vinimos aquí a por un combate, pero estáis muy por debajo de un dios como yo, os ganaré sin problema! - Dicho esto, aumentó la fuerza que ejercía en el sable, lo que obligó a Soul a dar un paso atrás. De un salto, el chico guadaña evadió a Black Star, y miró a Maka con una sonrisa en la boca, mientras el sudor corría de sus mejillas.
-Eso digo yo… ¡Vinimos aquí a por un combate! No es un combate si sólo lucha uno. - Mira a Maka, quién había calmado su respiración, antes alterada.
Ambos se envían miradas de complicidad, antes de pronunciar uno de los factores para ganar al mismo tiempo.
-Sincronía.
Soul se transforma en guadaña, y Maka lo empuña, con fuerzas que salían de flaqueza, ya que seguía herida de gravedad. - Allá vamos, Soul.
-Hai.
¡Tamashii no Kyoume!
De nuevo, el caza brujas. El poderoso caza brujas. Black Star, tras haber mantenido activo el sable demoníaco, dejaba que Tsubaki volviese a su forma de Shuriken, mientras que, sin defensa alguna, observa cómo la guadaña y las vibraciones de Maka adquirían potencia. Lo iba a resistir, de la misma forma que resistió el ataque de Kid. Estaba seguro.
-¡Caza…! – Musitó Maka, haciendo el último esfuerzo.
-¡…Brujas! – Acabó Soul, con un sonrisa en la boca.
Y ambos dieron el último empujón para lanzar contra su oponente el Caza Brujas.
En las gradas, Kid observaba toda la escena estupefacto. No tenía ni idea de que Soul y Maka tuvieran tanta fuerza juntos; parecía la resonancia más potente que habían llevado a cabo.
Como se había pensado antes, Black Star, quien intentó retener esa fuerza con las manos aunque sin éxito, fue alcanzado, ante la mirada de espanto de Tsubaki.
Maka estaba débil. Se balanceó y luchó por no caer, mientras miraba cómo la resonancia explotaba a mucha distancia de ellos. Soul volvió a su forma humana para sostener a Maka y que no cayese, mientras observaba junto a ella.
-¡No… podrá… conmigo! ¡YO SOY DIOS! – Y tras una risotada, Black Star se impuso más en sostener la fuerza, que cada vez estaba más cerca de vencerle. Segundos de tensión palparon el ambiente, hasta que toda esa fuerza explotó en las manos del chico, cayendo al suelo, casi sin fuerzas.
Maka hizo un gesto de desconfianza después de haber caído el chico. Con la voz débil, pidió a Soul, que seguía sosteniéndola, que le llevara donde Black Star estaba, y aceptó. A paso lento, se aproximaron al aparentemente vencido rival.
Desprevenidos, Maka y Soul notaron que su rival aún se movía. Y en el acto Soul se transformó en guadaña, por seguridad. Maka lo sujetó sin fuerza, y medio mareada.
Entonces le oyeron susurrar algo. Black Star rió débil, y les miró desde el suelo.
-Habéis caído…
-¿Eeh? – Dijeron Maka y Soul a coro. Miraron al suelo y con un gesto de horror, comprobaron que la forma de hoz encadenada de Tsubaki formaba una estrella.
-Tamashii no Kyoume… Shield Star. – Terminó Tsubaki, antes de hacer la estrella más estrecha hasta atrapar a Soul y Maka y dejarles inmóviles. En esto, Black Star se levantó, y de un puñetazo en el estómago, introdució sus vibraciones en la, entonces vulnerable Maka.
La chica se dejó caer, cuando Tsubaki aflojó las cadenas antes de volver a su forma humana, vencida. Con los ojos muy abiertos y perdidos, quedó inconsciente, dejando brotar un hilo de sangre de su boca. Soul corrió a su lado, y la miró muy preocupado, intentando reanimarla.
Los aplausos se habían hecho mucho más intensos; había un ganador. Black Star los recibió con las manos en alto.
No lo podían creer, pero Maka y Soul habían perdido.
Entonces una camilla seguida de dos hombres subieron a la malherida chica, después de que Soul despidiera de ella, acariciándole una mejilla. Antes de verla irse, el chico se fijó que una lágrima había corrido de sus ojos. Tsubaki le puso una mano en el hombro.
-No te preocupes, se recuperará. Ya la conoces… - Soul se volteó y miró a Tsubaki, algo más calmado, para después acercarse al técnico ganador, que estaba flipando en colores con tantos vítores.
-Eh, payaso. – Black Star se dió la vuelta y miró desafiante a Soul. Luego, ambos rieron y se chocaron las palmas.
-¡Yahoo! ¡Te dije que ganaría!
Soul resopló, y se llevó una mano a la cabeza. – Supongo que ha sido un combate justo. Pero ahora, tengo que ver a alguien… Enhorabuena baka, has ganado. – Le dio varias palmadas y se marchó donde la camilla se había llevado a su compañera.
Anduvo por los pasillos del interior del estadio perdido. Hasta que entró en la enfermería. La sala de espera estaba vacía, salvo por… Kid y sus compañeras. Ambos se lanzaron una mirada estricta.
-Ya está consciente. – Rompió el hielo Kid.
-Voy a verla… - Soul se dirigía a la puerta, cuando la mano de Kid lo retuvo por un momento.
-Buen combate…
Soul gesticuló un ''gracias'', antes de llamar a la puerta y entrar al fin en la habitación. Maka estaba en la cama, con algunas zonas vendadas. Miró a Soul y apartó la mirada, molesta.
El chaval se le acercó con las manos en los bolsillos y una sonrisa serena marcada en sus labios. Se sentó en una silla al lado de la cama y miró a Maka.
-¿Cómo estás?
La chica se quedó callada. No le dolía, pero aparte no quería preocuparle. Empezó a pensar que le había defraudado, y dejó que su flequillo tapara sus ojos, escondiendo las ganas de llorar.
-Por mi culpa perdimos.
-No te comas el coco por eso. – Soul se arrodilló a la cama y le habló con una voz dulce, apartándole el flequillo de la cara y limpiándole las pequeñas lágrimas que caían de sus mejillas. – Las princesas no lloran.
Maka se ruborizó y miró a Soul a los ojos. Estaban muy cerca, cada vez más cerca… Hasta que sus labios contactaron. Fue un beso largo, dulce, tierno… pero sobre todo, inesperado para la colorada chica.
Se separaron, sin decir una palabra. Maka estaba parada por la sorpresa, mientras que Soul se sentía por dentro como si… Hubiera hecho algo que debería haber hecho hacía mucho.
Recordó al demonio que hacía semanas le había dicho aquella frase que tanto le había estado preocupando. ''¿Vas a dejar que acabe así?'' No, él no era de esos. Así que se levantó, se sacudió el pantalón y antes de salir de la habitación, miró a Maka y agregó:
-¿Te traigo un zumo?
-C-claro.
Y la puerta se cerró tras de él.
TATAAAN! x3 Ahí la tenéis, me quedó largo, pero eso queríais no? C:
¿Qué tal quedó? :D Espero que les haya gustado, cuando pueda subiré el epílogo cortito ^^ Incluyendo agradecimientos y todo eso ;3 Graache por leer! 8D
