Había pasado tiempo desde que recordaba algo relacionado con él,

-¿por qué ahora?-, su pecho dolía, su respiración se entrecortaba.- ¿acaso estaba nerviosa?- Pero ¿Por qué?, se preguntaba

Debido a su muy peculiar cualidad de ser medio olvidadiza, olvido su móvil en el aula de clase, le pidió a su novio que le esperase en la entrada principal, sabía de antemano que él no le acompañaría e incluso haría su peculiar gruñido.

Regreso a la academia a paso acelerado, algo le molestaba. Entre más se acercaba a su aula de clases su cuerpo reaccionaba de forma violenta, al llegar al corredor del cuarto piso, su estómago le causaba un gran vacío, sus piernas temblaban, sudaba frio.

-¿pero qué rayos? -Fue lo que pensó-, suspiro profundo, tomo valor, a un que no sabía el por qué, siguió con pasos lentos.logro notar que la luz del aula estaba encendía.

-¿había alguien?-, -Su casi muda pregunta fue respondida de manera inmediata al acercarse al aula de clases.

Él estaba allí sentado, con sus ojos cerrados escuchando música -típico de el- pensó. con ello se dio cuenta porque su cuerpo estaba reaccionando de tal manera. Siempre fue así, su cuerpo reaccionaba de tal manera siempre que estuvo cerca de él.

Aunque por los dos últimos años no fue así, creyó que ahora al tener pareja esa reacción ya no se daría -que equivocada estaba-.

Era imposible que Bakugo katsuki, le hiciera sentir lo mismo, no había comparación entre ellos dos -no nunca lo habría- musito por lo bajo.

Pensó en huir, pero estaba hipnotizada observándole, atreves del cristal de la puerta, reacciono al darse cuenta que aquel hombre se preparaba para marcharse.

-¡¡Mierda!!- sonrió de lado, -al parecer el estar al lado de Bakugo se le está pegando una que otra palabrilla-.

Al darse cuenta que él se dirigía a la puerta, de forma casi que inmediata abrió la puerta del aula, fue algo casi inevitable sus miradas se cruzaron

Todo atisbo de valor se fue al abismo. De nuevo estaba frente a él, quiso hablarle, contarle la verdad pero no, no le salían las palabras.

Se limitó a escucharle, porque si, el sí pudo sacarse lo que quería decirle hace tiempo.

-¿Cuánto tiempo había pasado?-, veinte, treinta minutos, el tiempo era lo de menos en ese momento, ella solo deseaba gritarle la verdad, su verdad de cómo fueron las cosas.

-¿Que acaso no se daba cuenta?- , que cada palabra que el musito, le cortaron como cuchillos, -suspiro-, estaba dispuesta a decirle todo, pero como todo en su jodida vida fue interrumpida.

Su novio con una gran cara de enojo, hizo presencia en el aula, le tomo de la mano y casi a rastras dispuso de llevársela.

Ni siquiera pregunto algo, estaba decidido llevársela. Ella paro un momento, se acercó a su pupitre, tomo el móvil, y sin más con una reverencia se despidió de aquel hombre, que solo fingió como lo hace siempre, despedirse de ellos dos.

No había de otra, nadie sabía su historia, nadie sabía esa verdad oculta de lo que fueron ellos dos. Ninguno estaba dispuesto a hablar o eso pensaba el chico de los audífonos.

Observo como Uraraka junto a Bakugo se marchaban.

El como el amigo o compañero idiota que era conocido. Es decir ¡Es El! El idiota de kaminari denki , -solo sonrió- , se despidió de ellos. Quedando nueva mente solo en el aula.

En cambio ella, al regresar a su vacío apartamento callo de rodillas, golpeando el suelo recriminándose una y otra vez ser tan cobarde de no ser capaz de hacerle frente por segunda vez.

Hola. de manera repentina ¿no?. , para las personitas que me leyeron GRACIAS. soy muy nueva en esto y deseo avanzar.

hace ya tiempo quería publicar esta parte. pero siempre sucedía algo.

espero y sea de su agrado.

una costa antes de irme, di os deseáis pueden escuchar estas canciones, son las que me inspiran tantas cosas, realmente tantas cosas tan bonitas.

https//watch?v=CdUCb2LCyqQ

Agatha Alekseev