Nadie dijo que fuera tan difícil cumplir una promesa…
Chapter 2
Bella POV
—Te esperamos abajo—me dijo mi madre saliendo de mi cuarto
—No tardo—dije lo suficiente alto para que oyera
Llevaba puesto un vestido azul rey hasta la rodilla, con un poco de escote, hacia resaltar mi figura, lo acompañe con unas zapatillas negras no muy altas y me maquille un poco dejando mi cabello ondulado.
Tome mi celular para meterlo en el bolso negro que llevaba, pero comenzó a sonar; en la pantalla se leía el nombre de Jacob, me había llamado varias veces pero no había contestado, suspire y apreté el botón verde
—Hola Jake—me senté en la cama esperando su respuesta
—Amor… ¿Cómo estás? Me entere de lo que paso… ¿Quieres que este contigo? Te iba a invitar a una cena aquí en la Push—por eso no le había querido contestar
—Jake… estoy bien. Me encantaría estar contigo pero voy a una cena de lo Cullen…—
—¿¡De los Cullen!—grito asombrado
—Si… nos invitaron a mis padres y a mi… me tengo que ir me están esperando. Nos podemos ver mañana—un silencio largo
—Mañana te veo en tu casa. Hasta luego Isa—dijo más tranquilo
—Jacob no…—pero ya había colgado
Metí el celular en el bolso y baje las escaleras, en la puerta ya estaban Charlie y Renee esperando
—Te vez hermosa hija, la más hermosa, igual que tu madre—mi padre sonreía de oreja a oreja igual que mi madre
—Gracias pá—sonreí en respuesta viendo nerviosamente al piso—¿Nos vamos?—asintieron
Salimos de casa y nos subimos al auto de mi padre, él manejaba, mi madre iba del lado del copiloto y yo iba atrás.
De camino a casa de los Cullen le mande un mensaje a Jessica, Riley y Mike, quienes también me habían llamado, informándoles que mañana habría una reunión entre nosotros en mi casa.
Llegamos a la casa y quede impresionada de lo hermosa que esta se veía adornada con luces. Bajamos del auto y mi mamá iba del brazo de mi papá, tocamos el timbre de la puerta y enseguida abrió una muy sonriente Esme
—Me alegro que hayan venido—abrazo a mis padres y después se dirigió a mi—.Te vez hermosa Isa—me dio un abrazo
—Llámeme Bella por favor—di mi mejor sonrisa
—Y tu háblame de tu, no estoy tan vieja ¿O sí?—reí
—Claro que no mi amor—llego Carlisle quien le dio un beso—. Me alegra verte mejor, pasa—no me di cuenta que mi padres ya estaban dentro
Al entrar me quede fría…
Tenía la mirada de pocos amigos de Alice, Rosalie, Emmett y Jasper, trague en seco.
Pero no me extrañaba, era algo que sabia tendría que enfrentar, al fijarme en mis padres los vi saludar a… ¿Edward?
Se veía realmente diferente.
El traje que llevaba le quedaba ajustado haciendo notar su bien trabajado cuerpo, su cabello cobrizo estaba despeinado de forma sexy, sus ojos se fijaron en mi y por primera vez me di cuenta que eran de un verde esmeralda, cuando me sonrió vi sus perfectos dientes blancos, ¿Dónde se había escondido?
—No sean maleducados y saluden a Bella—se miraron entre ellos al escuchar mi nombre, Edward aun no me quitaba la vista de encima
—Hola Bella—Edward se acerco a mi sonriendo, al pronunciar mi nombre lo hizo con su voz aterciopelada
—Hola—estreche su mano y sentí una corriente eléctrica, lo vi a los ojos y creo que el también lo sintió ya que me vio igual, solté su mano y sentí un pequeño vacio
—Hola—dijeron Emmett y Jasper al unosio a lo que asentí
Alice y Rosalie por su parte se quedaron calladas.
—Pasemos a la mesa—dijo Esme quien se dirigió al comedor con Carlisle junto a ella, mis padres los seguían y después iban las chicas con Emmett y Jasper dejándome hasta atrás con Edward
—Te puedes sentar junto a mí—comenzamos a caminar
—Gracias—sonrió de lado ¡Que sexy! Si Ta… recuerda tu promesa, no fue de ayuda recordar a ella ya que me sentí triste
—¿Te encuentras bien?—asentí
Llegamos a la mesa, él se sentó y yo dudosa junto a él cielos nunca había estado tan nerviosa. Alice y Rosalie al ver donde me senté comenzaron a murmurar entre ellas por que fije mi vista en la mesa.
Cada quien estaba en lo suyo, mis padres hablando con Esme y Carlisle, Alice y Rosalie seguían hablando entre ellas al igual que Jasper y Emmett
—No fue buena idea venir—pensé en voz alta, por suerte apenas fue un susurro y sólo oyó Edward, al verlo se veía decepcionado—.No es por ti, sólo que… no le agrado a nadie aquí ni creo agradarles—ya habían servido la comida pero no había probado mucho
—A mi me agradas—me mostro una gran sonrisa y fue inevitable no corresponderle
—A mi también—susurre y sonrió aun más haciéndome soltar una pequeña risa
—¿Qué?—pregunto confundido
—Pensé que tal vez me odiaras por tratarte mal. Ya sabes… copiarte, hablarte sólo cuando me conviene…
—No te odio Bella—me interrumpió—.Bella, te hace honor—me sonroje automáticamente
Lo que resto de la cena la pase en silencio, varias veces Esme y Carlisle me quisieron hacer conversación varias veces pero no lo lograron y se dieron por vencidos pasando a otro tema
—Vayan afuera chicos, de seguro a Bella le gustaría conocer el jardín—todos se quedaron callados
—Así estoy bien, gracias Esme—di mi mejor sonrisa
—Ven—Edward se levanto extendiéndome su mano—.Vamos te mostrare el jardín—tome su mano y otra vez se hizo presente esa corriente…
Íbamos saliendo de la casa cuando pude escuchar unos pasos detrás de nosotros, voltee y pude ver que los demás nos seguían.
Al llegar a una mesa me ayudo a sentarme en una silla y él se sentó junto a mí, los demás nos imitaron. Se sentía tensión en el ambiente…
—Así que Bella eh… ¿Qué paso con Isa?—pregunto Rosalie
—Prefiero Bella ahora—dije segura
—¿Por qué? No pudo haber sido de la noche a la mañana—esta vez hablo Alice
—Asuntos muy personales—respondí
—¿Sabes que me extraña?—negué a la pregunta de Rosalie—Que no hayas sacado aun un cigarrillo, es muy común de ti
—Y tomar también, aparte de acostarte con cualquier hombre que te pase enfrente—no pensé que Alice dijera eso
—¿Se la van a pasar haciendo comentarios estúpidos?—gruño Edward
—No importa, no me molesta—dije tranquila. Saque de mi bolso una caja que llevaba de cigarros—¿Quieren?—se los extendí a todos
—Yo no fumo porquerías—dijo Rosalie haciendo cara de asco
—Son de los mejores—sonreí. Emmett termino por agarrar uno y saque el encendedor que llevaba para prender el de él y el mío
—Vaya que son de los mejores—dijo pasándoselo con Jasper
—No puedo creer que fumen eso—dijo Alice volteándose a otro lado
—¡Vamos! Si tú también ya has fumado, de hecho las dos, una vez las vi en el estacionamiento del centro comercial—se pusieron rojas y los chicos rieron
—Pero no fumamos todos los días—se quisieron defender
—Tal vez les vendría bien, a ver si así se relajan un poco, siempre andan muy estresadas—me fulminaron con la mirada
—Y tú deja de acostarte con un hombre cada día y busca a tu amiguita—gran error Rosalie, molesta me levante de la mesa
—Compermiso—esto iba a ser prácticamente imposible
Me dirigí entre los árboles hasta que ya no los vi. Me senté en una roca a seguir fumando tranquilamente. Comenzó un aire frío que provoco que me estremeciera, sentí como alguien dejaba un abrigo en mi espalda y automáticamente me di la vuelta
—Pensé que te haría falta—se encogió de hombros
—Gracias—me hice a un lado y le señale el espacio vació, tomo asiento sin decir nada
—Ellas solo…
—Ellas solo… tienen razón—bufe frustrada—.Fumo, tomo… lo único en lo que se equivocaron fue en los hombres. Tania y yo solo nos divertíamos y a lo más que llegábamos era a un beso—Y eso es ser puta. Los dos guardamos silencio como si se hubiera oído lo que dijo mi conciencia
—Traes otro cigarro—asentí—.Dame uno—extendió su mano
—Edward no creo que…
—Vamos siempre hay una primera vez—dudosa saque un cigarro y el encendedor de mi bolso
—¿Estas seguro?—pregunte dándole el cigarro
—Completamente—lo tomo y le prendí fuego
Para mi sorpresa no comenzó a toser, era como si no fuera la primera vez, abrí los ojos como platos porque así hacía notar un tono rebelde haciéndole ver más sexy
—¿Qué?—rio y me sonroje de que se diera cuenta que lo veía
—Na-nada—agache mi cabeza, el tomo mi mentón y me hizo verlo a los ojos. Sus ojos verde esmeralda estaban en tanta calma que sentí que solo estábamos nosotros dos
—Ya te has dado cuenta donde estamos—negué—.Voltea hacia arriba—hice caso y me quede helada la ver el muérdago, volví mi vista a él
—Yo-o—dije nerviosa
—No es algo forzoso—trato de sonreír pero parecía más una mueca
—Pero es una tradición—me mordí el labio
Nuestras miradas se juntaron, tomo mi rostro entre sus manos cálidas, lleve mis manos a su nuca. Sin dejar de mirarnos nuestros rostros quedaron lo bastante cerca y podía sentir su aliento en mi boca. Edward no espero más y acorto la distancia…
Dejen reviews para saber si les gusta esta historia, saludos y aquí nos leemos pronto… Criis99
