En principio sólo iba a haber un capítulo, pero decidí hacer dos más porque quise escribir un poco más sobre el desarrollo del Jisbon. Decir que no es un Fic en plan historia larga, sino que aparece los comienzos del Jisbon romántico y luego salta al Jisbon ya más profundo, tanto que deciden casarse y formar una familia. Espero que les guste los dos nuevos capítulos.

Jane llamó a Lisbon para quedar el sábado temprano para ver el Sol cuando sale. Era un parque que estaba cerca de donde vivían y a esa hora estaba completamente solo.

- Hola Jane.

- Hola Lisbon, llegas puntual, ya quedan pocos minutos para que el Sol salga. ¿Alguna vez has visto al Sol salir?

- Así no.

- Pues te va a encantar, es precioso.

- Supongo que sí.

Lisbon vio que Jane estaba concentrado mirando al frente y ella no pudo evitar acercar su mano a la de él para entrelazarlas. Jane giró la cara hacia ella con una sonrisa, ella respondió de igual manera.

- Te quiero. – dijo mientras apoyaba su cabeza en el hombro de él.

- Y yo a ti. – entonces Lisbon levantó la cabeza para encontrarse con la mirada de Jane, una mirada tierna como nunca antes le había visto. Lisbon se acercó a él para besarlo, pero él giró la cabeza.

- ¿Por qué no quieres besarme?

- Ya sabes el motivo.

- John El Rojo sabe lo nuestro, sabes que no podrás protegerme eternamente y llegará el día en el que me atrape.

- Lo sé, pero también sé que él está esperando a que tú y yo tengamos algo para atraparte, así que no quiero darle ese gusto.

- Pero… ¿y qué hay de malo que nos demos un beso solamente?

- Todo Teresa, todo. Porque cuando te bese no podré parar, cuando pruebe el sabor de tus labios tendré deseos de más, serán una droga para mí y querré llegar a más y no quiero eso, porque eso implicará que John El Rojo irá a por ti.

Entonces vieron cómo el Sol salía por el horizonte.

- Es precioso. – dijo Lisbon.

- Sí, pero no tanto como tú. – Lisbon sonrió. Jane le dio un beso en la mano y otro en la mejilla.

- Bueno y… ¿qué planes tienes? ¿O ya nos volvemos a casa?

- No, yo había pensado seguir caminando un rato por este parque y luego prepararnos para irnos a la playa.

- ¿A la playa?

- Ajá.

- Si te parece bien.

- Me parece perfecto.

- Si quieres llamamos a los chicos.

- No, los chicos déjalos tranquilos, además, las citas son cosas de dos.

- ¿Una cita? ¿Y quién ha dicho que esto sea una cita?

Lisbon lo miro con mirada fulminante.

- Era broma. – dijo con una sonrisa para calmar el ambiente.

- Ya. – dijo con sonrisa picarona. Jane respondió igual.

- Bueno qué, ¿nos vamos?

- Venga.

Ambos se fueron agarrados de la mano sonriendo, pero entonces antes de entrar cada uno en sus coches, Jane rodeó el cuello de Lisbon con su brazo y le dio un beso en la mejilla. Ella hizo lo mismo.