Capítulo 4: Encuentros inesperados
Han pasado ya 4 semanas desde que empecé con mis deberes de sailor rescatando personas de los títeres de Beryl, descubrí a uno de los generales de Endymion detrás de los sucesos recientes, Jedite. Recuerdo muy bien que los generales decidieron por voluntad propia traicionar a Endy y a las chicas, quienes eran sus novias, todo porque estaban en desacuerdo con la monarquía de la tierra. Ellos no querían la unión con la luna, deseaban que la tierra fuera el centro del universo, tener más poder que las sailors y Beryl les prometió eso.
Los ataques han sido a eventos y personajes populares, principalmente a un público joven, posiblemente con el deseo de encontrar mi identidad o la de alguna sailor mientras recolectan energía.
Ataques: Una casa de adivinación, un canal de radio, un gimnasio, mascotas, un ataque a Yosuke Amade y concursos de talento.
Por esta razón he decidido ir a la escuela por las mañanas, enviar un clon a mis clases e ir a entrenar para volver en las horas de descanso para estar informada de todos los lugares nuevos y cosas parecidas.
Mis horarios de entrenamiento han cambiado demasiado: Solo dedico 2 horas a mis estudios en la biblioteca, 10 horas de entrenamiento físico, 8 de magia, 2 de meditación, 1 hora en el colegio (La hora del almuerzo), 3 caminando por la ciudad (en cafeterías y lugares concurridos para vigilar y aparentar ser una chica normal) y 10 horas durmiendo. Por razones obvias estoy usando permanentemente la sala de entrenamientos para dormir y entrenar, es horrendo pensar que mi día completo es de aproximadamente 58 horas (contando descansos, comidas, etc) pero es mi deber como princesa y sailor.
Decidí posponer el abrir mi tienda de electrónica debido a mi horario, solo compré el local donde planeo tenerla y la estoy arrendando para tener una fuente de recursos hasta que decida abrirla, con eso y mi negocio de internet obtengo una buena suma de dinero. El negocio en línea no lo he detenido, dedico un día completo a la semana para cumplir con los pedidos.
En estos momentos me encuentro haciendo mi ronda de vigilancia, encontré un centro de video juegos con cafetería muy popular que puede llegar a ser atractivo para en negaverso.
-"La máquina de malteadas no funciona". Se quejó un muchacho rubio de unos 19 años que era aparentemente el encargado del lugar.
-"Pero tenemos muchos pedidos de malteadas". Dijo una chica de cabello rojo, quien parecía tener unos 16 años.
-"llamé a un técnico y dijo que no podía llegar hasta mañana". Contestó el rubio. Suspiré y me acerqué a ellos.
-"Yo puedo ayudarles, tengo practica arreglando esa clase de cosas. Si tienen herramientas podría solucionarlo ahora mismo". Dije con tranquilidad. Los ojos de la pelirroja se iluminaron mientras el rubio me veía con escepticismo. "Prometo que lo arreglaré, no pediré dinero, solo una malteada de chocolate, un pedazo de torta de chocolate, papas fritas y un sándwich". Estoy muriendo de hambre y se me olvidó mi dinero.
-"No tengo nada que perder. Unazaki, ve por las herramientas". El rubio abrió la puerta para que pasara a la zona de los empleados, donde pude ver la máquina de malteadas, cuando llegó la chica con la caja de herramientas abrí la maquina con un destornillador para ver lo que tenía la máquina. Tenía mucho polvo, la maquina debía ser vieja, había unos tornillos caídos y cables partidos pero el resto parecía bien, soldé los cables sueltos y acomodé nuevamente los tornillos. Vi una resistencia muy oscura pero debería servir por el momento. Conecté nuevamente la máquina y le pedí a la pelirroja que la probara y el resultado fue una malteada de chocolate perfecta.
-"Muchas gracias, realmente te lo agradecemos".
-"Con mucho gusto, cualquier puedo ayudarles con cualquier problema cuando lo necesiten".
-"Yo realmente te lo agradezco, nos has salvado de un gran problema. Mi nombre es Andrew Furuhata y esta es mi hermana Unazaki, esta cafetería es de nuestro padre". Dijo el rubio, ahora conocido como Andrew con felicidad.
-"Mi nombre es Serena Tsukino".
-"Es sorprendente que una chica de segundaria como tu haya sido capaz de hacer esto".
-"No es para tanto. Yo simplemente pido el favor de esconder esto de los chicos de mi edad, ni siquiera mi mejor amiga debe saber, así que si necesitan algo pueden pedirlo siempre que venga sola".
-"Está bien. Ahora deberías sentarte aquí y esperar tu orden". Dijo señalando un puesto en la barra. Hice lo que me pidió Andrew y en cuestión de minutos tenía mi orden completa frente a mí y empecé a comer con los modales que se esperan de una chica en crecimiento como yo haciendo que por alguna razón Andrew riera. No me importa, me niego a privarme de mis derechos de chica de 14 años sin obligaciones sociales.
-"Hola Darien".
-"Hola Andrew". Dijo un hombre con una voz conocida sentándose en la silla que se encontraba a mi lado derecho. Lo reconocí en cuestión de segundos, ese hombre era mi amado Endymion, parecía tener unos 18 años, vestía una camisa negra con una chaqueta verde y un pantalón de color claro. Aparentemente el gusto de mi amado para la ropa ha decaído, o mi teoría de que sus siervos eran los que le escogían su ropa era cierta, sea cual sea el caso me encargaré de eso después de conquistarlo, tal vez queme ese abrigo verde pero no creo que le importe.
-"¿Cafe expresso?" Preguntó Unazaki y Endy asintió. Aparentemente su gusto por las cosas amargas prevalecerá con el tiempo.
-"¿Cómo les ha ido hoy?" Preguntó mientras sacaba de su maleta un libro llamado fisiología médica.
-"Hubo un gran problema con la máquina de malteadas pero Serena lo solucionó".
-"Es extraño, pensaba que los técnicos tardaban más en llegar". Endymion, vas a sufrir por llamarme una técnica, soy ingeniera por el amor de Selene.
-"Serena no es un técnico, es la chica de segundaria que está sentada al lado tuyo". Dijo Andrew con risa posiblemente mientras veía mi cara. Endymion volteó automáticamente para verme con asombro.
-"Estás diciendo que esta chica de 13 años que se encuentra devorando su comida como una aspiradora es la persona que arregló tu máquina de malteadas?"
-"IDIOTA, ENGREIDO Y ADICTO AL CAFÉ. ¿CÓMO TE ATREVES A INSULTAR A UNA CHICA DULCE, INOCENTE Y EDUCADA COMO YO DE ESA FORMA?" Vociferé.
-"No pareces tan dulce e inocente en estos momentos, una chica así no gritaría de esa forma. Y lo de educada se puede dudar con la forma en la que devoraste tu comida, vi cuando te dieron una montaña de comida y ahora el plato está vacío, vas a engordar Rapunzel".
-"IDIOTA ARROGANTE Y SIN ESTILO. ¿QUIEN DIABLOS TE ENGAÑÓ PARA QUE COMPRARAS ESA CHAQUETA VERDE? JAMÁS HABÍA VISTO A UN HOMBRE CON TAN MAL GUSTO PARA LA ROPA Y ESA ACTITUD TUYA ES INSOPORTABLE". Dije con enojo con mi antiguo amante. "Muchas gracias por la comida Andrew, ahora debo irme." Salí con indignación del lugar. "Endymion idiota, nunca cambias, incluso en esta vida me conoces y empiezas a discutir conmigo". Lo bueno es que no tengo mi peinado anterior, de lo contrario lo usaría como insulto, aunque ahora que lo pienso Rapunzel se debe a mi cabello largo ¿Qué clase de obsesión poco saludable tiene Endymion con mi cabello?
Planes para conquistar a Endymion:
Fase 1: Peleas y espionaje. (Debo aprender todo lo necesario para conquistarlo)
Fase 2: Amabilidad.
Fase 3: Dejar de verlo. (Debo hacer que sufra y me extrañe, que desee mi cercanía)
Fase 4: Más interacciones y cercanía.
Fase 5: Ocasionar celos y esperar la confesión.
Este plan lo usé en el Milenio de plata, Venus me ayudó a crearlo cuando me di cuenta de que estaba perdidamente enamorada de Endy. Lo único que me falta es buscar a un chico para causarle celos, en estos momentos no tengo a los guardias del palacio a mi disposición así que debo buscar a alguien más.
Recuerdo muy bien que cuando le conté a Endy del plan que usé para conquistarlo dijo que fue completamente innecesario porque me amaba desde el principio y fue por esa razón que siempre buscó pelear conmigo para tenerme cerca, lo admito, puede llegar a ser algo innecesario pero es divertido.
Me senté en una banca del parque número 10 al lado de dos mujeres de unos 40 años.
-"¿Has oído de ese nuevo seminario para genios?"
-"¿Te refieres al Seminario Cristal? Por supuesto que sí, prometen convertir a los niños en genios".
-"He estado pensando en inscribir a mi hijo".
-"Oh, querida. ¿Has oído cuánto cuesta? Necesitas tener mucho dinero para pagar la inscripción".
Parece que tengo una investigación nueva. Un lugar que ofrece convertir a cualquier persona en un genio que aparece de la nada no puede ser confiable, sea que estén estafando o realmente sea algún plan de Jedite para conseguir energía para Beryl. Debo investigar mañana, buscar quien lo está tomando, observar su comportamiento, informarme sobre el lugar y si efectivamente es el negaverso intentando aprovecharse de los genios para ganar dinero robando la energía de la gente por obvias razones voy a interferir.
2 días más tarde
He avanzado con mi investigación del Seminario Cristal, a pesar de que los chicos que asisten a ese seminario se ven bien físicamente pude encontrar información importante poco después de tomar "accidentalmente" un cd, lo sé, soy una princesa y es incorrecto robar pero esto era necesario. Investigando la información del cd encontré un mensaje subliminal para servir al negaverso y toda esa tontería. Planeo atacar hoy a las 5:30 que es el momento en que los "Instructores" empiezan sus clases.
-"Señorita Tsukino, llega media hora tarde. Esta vez va a hacer un ensayo sobre la importancia de la puntualidad. ¿Quedó claro?" Usé toda mi fuerza de voluntad para evitar quejarme por mi castigo tan tedioso. He tenido que hacer esa clase de ensayos y reflexiones sobre la puntualidad, el respeto y demás desde el Milenio de plata por culpa de Luna.
-"Si, señorita Mónica". Mi profesor entró al salón y cerró la puerta para seguir dando la clase.
Aprovecharé este tiempo para planear mi ataque al Negaverso, puedo escribir el ensayo rápido gracias a mi práctica. Cuando empecé a caminar sentí una energía conocida, era la energía de Mercury subiendo por las escaleras. Mercury ha estado estudiando conmigo todo este tiempo y yo no lo había notado? Eso debe ser imposible, aunque ahora que lo pienso es difícil detectar energías determinadas en multitudes por la interferencia que hace la gente, la única forma de encontrarla hubiera sido que yo la buscara por todo el lugar, cosa que obviamente no he tenido tiempo de hacer.
Me acerqué silenciosamente hacia las escaleras con la esperanza de poder verla. Cuando finalmente la tuve a la vista la vi subiendo rápidamente las escaleras con una montaña de libros que no me permitían ver su rostro, el tropiezo de Mercury fue inevitable. Solté mi bolso y corrí hacia ella mientras su cuerpo caía hacia atrás y tomé su mano más cercana para impulsarla hacia mi cuerpo.
No puedo creerlo. Me encuentro con Mercury y ella casi termina gravemente herida. ¿Qué hubiera pasado si no hubiera llegado en el momento indicado? La abracé fuertemente evitando llorar ante el pensamiento de perder a Mercury poco después de encontrarla.
Pov de Amy
Mi nombre es Amy Mizuno, tengo 14 años, hace solo tres meses mi mamá en el hospital de Chiba, tuvimos que trasladarnos a Azabu-Juuban, estudio en una preparatoria local y a otros centros académicos cercanos para clases suplementarias. Los cambios han sido relativamente buenos, el apartamento en el que vivimos está cerca de la preparatoria y del hospital, los cursos que estoy tomando son de buen nivel y mi mamá no tiene tanto trabajo en el hospital. La preparatoria es como siempre, es decir, los chicos de mi salón me vigilan cuidadosamente, insultan a las espaldas, algunas veces me dicen cosas de frente pero simplemente intento ignorarlos.
Poco después de terminar clases fui a hacer un recado a mi profesor de física, quien me pidió el favor de llevar una montaña de libros de la biblioteca al salón de clases, eran muchos libros, tantos que ni siquiera podía ver pero yo realmente me negué a hacer un segundo viaje para evitar perder mucho tiempo de clase.
-"Mira, ahí está la mascota de los profesores".
-"Oh, te refieres a la chica genio".
-"Con todos los favores que hace parece ser más la puta genio". Al escuchar eso empecé a subir las escaleras con rapidez y cuando ya estaba llegando al final de la escalera, resbalé, cerré mis ojos fuertemente esperando mi caída, la cual nunca llegó. Una persona tomó mi brazo izquierdo e impulsó mi cuerpo hacia delante haciendo que me estrellara contra su cuerpo y me abrazara con fuerza. Por un minuto me pareció que sus brazos temblaban.
-"¿Estás bien? ¿Puedes caminar?" Yo asentí aturdida viendo a la persona que me salvó de una caída que me hubiera matado o al menos dejado en el hospital durante algún tiempo. Era chica de cabello dorado recogido en una cola de caballo, tendía unos hermosos ojos azules, los cuales me parecían de alguna forma conocidos. Intenté alejarme pero sentí un dolor en mi pie. La rubia lo notó y me ayudó a caminar hacia el pasillo para sentarme contra la pared. "¿Qué pie te duele?"
-"El izquierdo". Dije conteniendo mis lágrimas, me dolía mucho el pie. Mi salvadora me quitó el zapato con cuidado, solo causando un poco de dolor para luego quitar la media dejando a la vista mi pie.
-"No parece una fractura, solo tienes el tobillo hinchado. Debo llevarte a la enfermería".
-"Pero ¿Y la clase? Oh, dios, los libros". Dije con miedo.
-"Voy a ir por ellos, solo espérame un segundo". Corrió hacia las escaleras y después de unos segundos organizó todos los libros frente a mí en una sola montaña. "Están perfectos, ninguno se dañó". Los dejó al lado de mí para luego extender su mano. "Ahora debo llevarte a la enfermería".
-"Pero debo ir a clase, no quiero atrasarme en mis estudios y prometí llevarle esos libros al profesor".
-"Tu salud es más importante que tus estudios, además no creo que puedas concentrarte en la clase con ese dolor en el tobillo". Dijo con seriedad dándome una mirada de regaño. Yo simplemente asentí con resignación.
Me sentía como una niña pequeña que acababa de ser regañada, sentía tanta vergüenza por el hecho de que esa chica amable y angelical hubiera tenido que regañarme. Me ayudó a levantarme y empezamos a caminar, o en mi caso a cojear usando como soporte a la rubia, quien sostenía mi cintura con firmeza y me permitía rodear su cuello con mi brazo para ayudarme a mantener mi equilibrio y no soportar tanto peso en mi pie herido. Por alguna razón sentía como si algo parecido hubiera sucedido antes, hace mucho tiempo. Sentí un pequeño dolor de cabeza y una visión recorrió mi mente mientras caminaba.
Una chica de unos 12 años, cabello dorado con un peinado particular que consistía en dos dangos, dándole a la chica el aspecto de un conejo, ella tenía un vestido blanco como la nieve. Se encontraba corriendo por las escaleras mientras reía, pisó mal un escalón y empezó a caer, yo corrí hacia ella abrazándola en el aire mientras caía para amortiguar su caída exitosamente al no ser lo suficientemente rápida para detener su caída. Caí de espaldas y unos segundos más tarde la chica se encontraba llorando.
-"Mercury, lo lamento. No era mi intención. No debiste hacerlo ¿Estás lastimada? ¿Llamo a alguien?" Dijo alterada al lado de mí con un ataque de pánico.
-"Serenity, me encuentro bien." Dije con calma, algo adolorida por la caída pero sin querer mostrar mi debilidad ante la pequeña Serenity. Intenté levantarme con dificultad y Serenity me ayudó a levantarme.
-"Estás lastimada por mi culpa." Dijo con tristeza mientras me sostenía. Me centré en su rostro, me era imposible distinguir sus rasgos faciales, excepto por una especie de tatuaje de luna creciente en su frente, claro, además de las lágrimas que caían por sus mejillas.
-"El deber de una sailor es cuidar a su princesa, Serenity."
-"Yo no quiero que se lastimen por mí."
-"Estoy bien, mira." Me separé de ella con una sonrisa para luego moverme reprimiendo una mueca de dolor. "Ahora voy a ir al entrenamiento y tú vas a ir a la biblioteca."
-"No. Estás herida, debo llevarte a la enfermería."
-"Pero el entrenamiento…"
-"Tu salud es más importante que el entrenamiento, en tus ojos puedo ver que sientes dolor." Tomó mi mano con fuerza y me empezó a mover por lo que parecía ser una especie de palacio. Yo era mucho mayor que ella, al menos unos 6 años mayor.
-"Ya llegamos a la enfermería". Escuché decir a la rubia mientras abría la puerta revelando a la enfermera tomando un café en su escritorio.
-"¿Señorita Karin?"
-"¿Serena? ¿Te caíste de nuevo?" Dijo antes de voltear para vernos, inmediatamente se levantó y le indicó a Serena que me dejara en la camilla más cercana. "Señorita Mizuno ¿Que sucedió?" Exigió.
-"Yo estaba llevando unos libros de la biblioteca que me encargó el profesor Takera y resbalé cuando subía las escaleras. Ella me salvó de la caída". Dije haciendo referencia a la chica que me salvó y trajo a la enfermería.
-"Se lastimó el tobillo". Añadió mi salvadora.
-"Voy a ir por una bolsa con hielo a la cafetería". Dijo la enfermera.
-"Voy por los vendajes". Dijo la rubia y la enfermera asintió antes de salir caminado rápido, mientras la rubia amable abría un cajón para sacar un vendaje de tela y unas pastillas, para luego ir por un vaso con agua y sentarse frente mí, en la camilla. "Estas son pastillas para el dolor".
-"Gracias…"
-"Oh, lo siento, por todo esto se me olvidó presentarme. Mi nombre es Serena Tsukino, voy en segundo, en el grupo 1. ¿Y tú?" Me sorprendí al darme cuenta de que ella no sabía quién era, todo el colegio habla de mí, sobretodo en esta época en la que dan las calificaciones de los exámenes.
-"Soy Amy Mizuno, también voy en segundo pero estoy en el grupo 5. Te agradezco mucho por tu ayuda, lamento que estés perdiendo clase por mi culpa". Serena rio levemente ante mi comentario desconcertándome.
-"No te preocupes Amy, yo llegué algo tarde y como castigo tenía ir a la biblioteca y hacer un ensayo sobre la importancia de la puntualidad. Esto es sin duda más importante que el ensayo". Tomé una pastilla para el dolor. "¿Por qué corrías por las escaleras? No pareces la clase de persona que correría por la escuela cargando libros tan pesados sin pensar en la clase de accidentes que pueden ocurrir". Yo me sonrojé con vergüenza.
-"Cuando subía los libros escuché a unas chicas hablando de mí".
-"¿Querías dejar de escucharlas así que intentaste llegar más rápido a tu salón?" Yo simplemente asentí. "No deberías prestar tanta atención a esas chicas, las personas que hablan mal de personas tan amables como tú no pueden ser buenas personas".
-"Casi toda la segundaria habla mal de mí porque me gusta estudiar".
-"¿Que tiene de malo? A mí me parece algo bueno, si hablan mal de ti por esa razón significa que te tienen envidia. Si quieren notas altas que sigan tu ejemplo y estudien tanto como tú para conseguirlas. Me pareces alguien admirable por esforzarte tanto en tus estudios, realmente no es algo que yo podría hacer, es demasiado aburrido". Sus expresiones cambiaron constantemente, primero fue la sorpresa, seguida del enojo, la admiración y la resignación.
Sus palabras me hicieron sentir muy bien. Es la chica de mi edad más agradable y bondadosa que he conocido en toda mi vida, me ha ayudado demasiado a pesar de ser solo una desconocida, ella pudo haberse lastimado intentando salvarme de mi caída pero aun así se arriesgó, también se preocupó por mi salud más que yo, recogió los libros y me trajo a la enfermería. Nadie había sido tan considerado conmigo jamás.
-"Eres muy amable, Serena". Dije reprimiendo mis deseos de abrazarla y llorar. Serena simplemente me dio una sonrisa cálida.
¿Por qué me siento de esta forma? Apenas la conocí hoy y siento como si la conociera de toda la vida.
-"Ya llegue". Dijo la enfermera entrando a la enfermería con una bolsa de hielo en la mano. Se acercó y puso la bolsa de hielo sobre mi pie haciéndome estremecer por el tacto. "Creo que será mejor que te quedes aquí hasta la hora del almuerzo, igualmente tengo entendido que tu grupo tiene clase de gimnasia después de esta clase, ¿Cierto?" Yo asentí.
-"Pero eso significa que voy a perderme la clase y se supone que debía entregar unos libros". Me quejé.
-"Yo voy a entregar tus libros y pedir tus cosas, ¿Te parece?" Dijo Serena con una gran sonrisa.
-"Pero no quiero incomodarte, ya has hecho mucho por mí".
-"No te preocupes por eso, volveré pronto". Dijo saliendo de la enfermería.
-"Es una buena chica, ¿Cierto?" Comento la enfermera.
-"Si, ella me ha ayudado mucho a pesar de no conocerme. Me parece diferente a cualquier persona que he conocido". La enfermera asintió con una sonrisa.
-"Sin duda alguna es diferente. Esa chica perezosa que siempre llega tarde y saca pésimas notas tiene el mejor corazón, es demasiado inocente y amable". Tal parece que la enfermera conoce muy bien a mi salvadora, es preocupante. Serena tendrá algún problema de salud o algo parecido?
-"¿Serena frecuenta mucho la enfermería?" Pregunté con preocupación.
-"Si, antes venía una o dos veces a la semana, me sorprende que esta haya sido su primera visita en tanto tiempo. La primera vez que vino a la enfermería fue porque un pichón se había caído de su nido y decidió escalar el árbol para dejarlo en su nido para caer poco después. Siempre que viene es porque estaba ayudando a alguien y terminó herida o las muchas veces que tropieza, Serena siempre fue demasiado torpe y despistada. Lo juro, esa chica tropieza al menos una vez al día, siempre la escucho o veo caer por los pasillos en algún momento del día".
-"¿Ya tomaste algo para el dolor?"
-"Si, Serena me dio unas pastillas".
-"No me sorprende, yo le enseñé que pastillas puede tomar para el dolor y donde encontrarlas".
Después de algunos minutos Serena volvió a la enfermería con mi maleta y me dijo el capítulo que estaban trabajando en clase, leí en silencio viendo de reojo a Serena quien escribía su ensayo. Cuando sonó el timbre indicando el cambio de clases Serena se despidió diciendo que quería almorzar conmigo para luego irse tropezando con torpeza con una camilla para caer al piso preocupándome para luego levantarse con molestia antes de irse mientras la enfermera negaba con la cabeza.
Por lo que he visto Serena es una persona muy amable, desinteresada, noble e inocente, es algo torpe y mala en sus estudios pero es una gran persona. Y por alguna razón tengo deseos de estar a su lado y protegerla.
Ahora me pregunto: ¿Qué habrán sido esas imágenes que vi hace poco? ¿Por qué alguien me llamaba Mercury?
Seguí leyendo con algo de molestia al tener tantas preguntas sin resolver, si hay algo que me estrese es no tener respuestas, la enfermera se tuvo que ir por lo que parecía ser una reunión del personal y yo me quedé sola.
-"¿Amy Mizuno?"
-"Si. ¿Quién habla?" Dije buscando rápidamente a alguna persona en la habitación, solo encontré un gato con una calva de luna en la ventana. Debo estar escuchando cosas por el estrés, ese seminario nuevo al que asisto me da un gran dolor de cabeza, tal vez deba dejar de usar ese cd. "¿Estás perdido gatito? Ven aquí". El gato subió a mi camilla como si me entendiera. "Eres muy inteligente".
-"Deja de hablarme de esa forma por favor. Me resulta muy degradante ser tratado como un gato terrícola".
Habló. El gato habló. Se supone que no deberían ser capaces de hablar. ¿Será algún tipo de animal usado para un experimento? ¿Es mi imaginación? Si, debe ser eso, es lo más lógico.
-"Si, debe ser mi imaginación".
-"Era por esto que quería que Sailor Moon lo hiciera". Se quejó la gata imaginaria. "Te demostraré que no soy una alucinación ni nada parecido". En ese momento la gata movió ágilmente sus garras hacia mi mano causándome un corte doloroso en la mano haciéndome reaccionar, poco después de que cayeran las primeras gotas de sangre supe que esta gata no era una ilusión.
-"No es una ilusión".
-"Entonces me presentaré". Hizo una pequeña pausa para acomodarse. "Mi nombre es Luna y hemos estado buscándote. Sailor moon te localizó y te identificó como Sailor Mercury, he venido aquí para explicarte lo relacionado con tu misión ¿Te suena a algo ese nombre?" Al escuchar eso me sorprendí ampliamente. Definitivamente está relacionado con las imágenes que vi. Serenity, la princesa, me llamó Mercury y yo misma me llamé una sailor.
-"¿Sailor Mercury? Yo tuve una especie de sueño en el que una chica me llamaba Mercury y yo reclamaba la importancia de su seguridad, ella era aparentemente una princesa".
-"Esos son recuerdos. Hace muchos años había un imperio en la luna, tu objetivo era proteger al reino y a la princesa". Dijo con calma.
-"¿Que sucedió?"
-"Una fuerza maligna atacó el imperio, todo fue destruido, el reino cayó al igual que la princesa. La reina logró sellar esa fuerza maligna y hacernos renacer en esta época. La fuerza maligna, el negaverso, despertó recientemente y ahora te necesitamos a ti y a las demás sailors para detener al negaverso y buscar a la princesa para protegerla".
Sentí mareo. Por primera vez en mi vida tenía demasiada información para asimilar.
Aparentemente soy una especie de superhéroe que debe luchar contra el mal y proteger a una princesa.
¿En qué momento terminé metida en una novela de ciencia ficción y magia? Yo ni siquiera sé como pelear, solo tuve un par de clases de defensa personal por insistencia de mi mamá. Ahora me arrepiento de haber dejado esas clases tan pronto como pude.
Por alguna razón la imagen de la princesa rubia e inocente no podía salir de mi mente ahora. No puedo dejar que le suceda algo malo, siento que es importante para mí.
Ni siquiera puedo pensar con claridad o lógica.
-"¿Hay alguien más? ¿Quién es sailor moon?"
-"Es una sailor muy hace algún tiempo, es una sailor muy preparada y será tu líder".
-"¿Cómo es ella?" Exigí. Debo informarme sobre mis aliados y todo lo parecido.
-"Creo que tiene la misma edad que tú, ella fue la que te localizó y me envió para introducirte a tus obligaciones de sailor. Ella me pidió llevarte al parte número 10 a las 5:30. Desea hablarnos sobre otro ataque de los enemigos y posiblemente darte la bienvenida como una sailor scout".
-"¿A qué preparatoria va?"
-"No lo sé, ella se niega a dar información personal. Tal vez quiera darte la información al ser una sailor. Ahora debo irme". En ese momento Luna saltó por la ventana y la enfermera entró con una tasa de café en la mano.
-"¿Necesitas algo querida? Te vez pálida". Preguntó con algo de preocupación la enfermera.
-"No. Yo solo…" Hice una pausa sin saber que decir. Esperando alguna excusa para mi estado de shock. "Yo… Creo que se me quedó el almuerzo, mi mamá debe estar preocupada debo escribirle un mensaje para decirle que traje dinero". La enfermera se rio por mi excusa diciendo de algo sobre las chicas despistadas de hoy en día. Yo por mi parte estaba intentando controlar mi ataque de pánico debido a la situación en la encontraba. Dirigí mi mirada al corte en mi mano, el corte que me indicaba que no estaba delirando y que yo aparentemente me convertiré en una heroína.
