— Solo por curiosidad, ¿Planeabas decírmelo? — pregunto Rihan luego de un momento de estupor. Un poco cansado de su cuerpo y de la situación.
— Bueno no se suponía que te pasara ello— Sesshomaru frunció el ceño, parecía sopesar algo, el moreno por su parte no entendió eso último.
— ¿Por qué no me pasaría? — su voz salió como un gruñido bajo— ¿No soy tu pareja?, ¿Qué soy entonces? — empezó a acercarse, sintiendo a parte de la ahora presente y fastidiosa lujuria, un deje de ira.
— No es eso— gruño de vuelta el daiyoukai— pero no conocía ninguna pareja que fuera del mismo sexo, no sabía cómo funcionaba para ellos.
— No para ellos— corrigió— para nosotros también, acéptalo— bufo, el rostro impávido del otro lo incómodo. — ¿Qué?
— No somos pareja, aunque tus hormonas digan lo contrario— sentencio. Rihan no le llevo la contraria, estaba esperando el punto en que el hombre se pusiera así. No era como que fuera a olvidar que se había reído de él. Como el demonio; yo mismo no lo habría hecho.
— Lo sé. — susurró, Sesshomaru lo miro un momento antes de desviar el rostro.
—Debemos movernos, no te queda mucho tiempo— luego de eso, el silencio fue incómodo.
— Vamos con Hihi primero— Rihan se giró tomando dirección a donde permanecía el mencionado.
— ¿Hihi? — el daiyoukai lo miro confundido.
— El Youkai con quien hable hace un tiempo, el día que te fuiste— Rihan no giro el rostro, pero en su voz fue palpable que ese día no era grato para él.
— Oh — de nuevo la conversación murió.
El moreno miraba a lo lejos con algo de desesperación. ¿Así acabaría todo? El impulso de mirar a su acompañante lo estaba estrangulando, pero verlo tan distante dejaba un incómodo vacío en su pecho.
— Maldición— susurro, el instinto de morder estaba allí y se estaba haciendo francamente intolerable.
— ¿Qué pasa?
Si seguía así, a la larga, no podría detenerse. Sus colmillos salieron de repente, cortando un poco su lengua. Oculto lo mejor que pudo su sorpresa por ello.
— ¿Rihan?
Se concentró hasta que logro que volvieran a su tamaño normal, pero la esclerótica negra no parecía querer ceder.
— ¡Rihan! — Se giró sorprendido ante el tono— ¡¿Qué demonios te pasa?!
— ¡Nada que te importe! — Grito en respuesta, ambos se sorprendieron— Solo, déjame, no tengo que reportarte todo lo que me pase— su tono fue cansado, finalmente se había rendido. — Eres libre de irte, si deseas— susurro lo suficientemente alto para que el otro lo oyera.
— ¿Me estas dejando libre? — Sesshomaru pregunto serio, cuando perdió contra él de algún modo había quedo como un inferior, al liberarlo le estaba dando vía libre a que si quería, incluso podría desafiarlo de nuevo.
— Sí, — su tono fue de derrota— solo vete. — siguió caminando despacio, su cuerpo no parecía soportar más que ello.
Iba a morir… De nuevo.
— ¿Y si no quiero irme? — escucho su voz. Suspiro antes de mirarlo.
— ¿Qué quieres entonces? — Hubo burla en su pregunta— ¿Matarme? ¡Claro!, ¿Cómo lo prefieres? ¿Hacerlo tú mismo o esperar? Honestamente no sé cuál sería más rápido.
— Rihan, — Sesshomaru lo miraba con cautela— no te ves bien— señalo, el moreno lanzo una risa amarga.
— Supongo que será esperar entonces— dijo para luego girarse y seguir caminando con su patético ritmo.
— Estúpido, ¡Espera! — el daiyoukai se paró frente al para poner sus manos en los hombros del contrario— realmente no te ves bien, deberías descansar— al de cabello plata se le estaban empezando a crispar los nervios.
— Déjame Sesshomaru— el moreno tenía los ojos inquietos. Sesshomaru sopeso si era por cansancio, por el claro hecho de que estaba muriendo o por ser su pareja.
— Muérdeme— el silencio se instauro después de eso.
— ¿Qué demonios? — Rihan lo miro confundido.
— Ese es tu instinto, ¿no es así? — Dijo tomando su cabello hacia un lado e inclinado la cabeza— Hazlo.
— No creo que sea una buena idea— Rihan negaba con la cabeza frenéticamente— ¿Estás loco?
— Cálmate, si fuera algo malo, no sería natural en las parejas— se acercó al otro, pero era evidente la resistencia. — ¡Hazlo! — tomo su cabeza hasta poner la boca contraria en su propio cuello.
Luego de un segundo de tensión, lo sintió reaccionar, las manos del moreno se agarraron de sus brazos rompiendo la tela y la carne con sus garras; luego fue el mordisco, francamente doloroso. El de cabello plata cerro los ojos resistiendo, la situación era así por el decaimiento físico y mental del otro, ojala no lo recordara, el idiota se odiaría por ello. No duro mucho tiempo, fueron dos tragos de sangre antes de que lo soltara y ambos cayeran al suelo.
— ¿Estás bien?— pregunto al moreno, este reacciono tardíamente.
— Estoy mejor— respondió, cuando sus miradas se encontraron, efectivamente los ojos del morenos se veían más claros. Y ya eran de su color natural. — Lo siento— dijo mirando las marcas de sangre en sus brazo y su cuello. Entonces desvió la mirada, claramente apenado.
— Sabía que pasaría— se levantó limpiándose la tierra— sigamos, no podemos darnos el lujo de perder tiempo— el moreno se levantó entonces.
— Lo que dije fue en serio— llamó su atención— Puedes irte— repitió. Sesshomaru gruño, tomo el cuello de la ropa del otro y lo atrajo hasta que sus narices se rozaron.
— Ni lo creas— los ojos del contrario estaban abiertos por la sorpresa— Cuando me mordiste iniciaste el proceso de apareamiento, así que estas amarrado a mí; resígnate. — cuando fue a soltarlo, una mano impidió que lo hiciera.
— Dijiste que no éramos pareja— susurro el moreno. Gruño de nuevo molesto.
— Bueno, me mordiste así que lo somos. Y cuando te perdone— susurro lo último mirándolo a los ojos— yo te morderé a ti. — Entonces se separó. — Movámonos de una vez.
—… Está bien.
— Así que viniste— el youkai de mascara estaba frente a ellos— no te ves bien— señalo, el moreno bujo con molestia.
— Lo sé. — admitió a regañadientes, no era un secreto, después de todo.
— Así que Gozumaru y Mezumaru— menciono Hihi— son quienes custodian la puerta al inframundo, no es muy sensato enfrentarse a ellos— recalco, el par se quedó en silencio.
— Bueno, yo iré solo; estoy muriendo de todos modos — dijo con simpleza.
— Tonterías— bufo su acompañante— no luche para mantenerte vivo para que salgas con estas.
— Es lo más lógico.
—No es lógico, es suicida.
— Estoy medio muerto, no hay problema.
— "No hay problema" Es ¿En serio?
— Sesshomaru, es la mejor posibilidad que tenemos; no seas terco.
— ¡No digas tonterías!
— ¿Qué opinas Hihi? — pregunto el moreno.
El de la máscara se quedó en silencio un momento.
— Ustedes… ¿Son pareja?
