Con el sol de la mañana y tras tomar el desayuno, Haruna salió algo arregladade casa. En lugar de su habitual pantalon llevaba un vestido vainilla hasta la rodilla, aunque sí que llevaba su habitual chaqueta.

Se dirigió al gran edificio de V Sector y entró con algo de reparo, dentro espero a que alguien le atendiera, pero todo estaba muy vigilado y parecían ignorarle.

Una chica con trenzas rosas, que no parecía trabajar allí, se le acercó y sonrió colocandole la mano sobre el hombro.

-Otonashi-san, acompañeme...-le dijo. ¿Cómo podía saber aquella chica su nombre?

Aquello era muy sospechoso, aquella chica le resultaba familiar, así que la siguió, de algún modo se sentia en confianza con aquella completa desconocida.

La pelirrosa le guió a una gran sala, donde le pareció distinguir por un segundo a Toramaru, pero ya ni él ni la chica estaban allí, pero aún así había muchos guardaespaldas a ambos lados de la oscura sala.

Y frente a ella, ahí delante, tenía a Ishido, se le paró el corazón, n·no parecía Goenji...

-G-Goen·... -le costó pronunciar, el pecho le dolía y tenía unas ganas terribles de llorar, aunque se contenía con dificultad- Goenj·...

El Seitei la interrumpió antes de que pudiera pronunciar del todo aquel nombre.

-¿Goenji? Mi nombre es Ishido Shuuya, chica- pareció presentarse él.

- ¿Ishi...Ishido...san?- susurró con aún más dificultad para hablar- ¿Por qué has... hecho esto...? -tomó aire- ¡Goenji yo aún te sigo·...!

Él la volvió a interrumpir, alzando la mano diciendo

-No sé de quién me hablas...-la miró con frialdad, aunque enrealidad, Ishido...No, Ishido no, Goenji, Goenji estaba destrozado, no queria verla así, pero tampoco podía hacer otra cosa, aunque deseara que todo volviera a ser como antes, poder besarla y decirle lo bien que le habían sentado los años, poder abrazarla y·...

La chica, que hasta unos segundos parecía haber enmudecido con los ojos cerrados, los abrió y sacó al chico de sus fantasias.

-Está bien, Ishido-san...si usted no lo recuerda, n·no sé por qué tendría que recordarlo yo...- casi no pudo decir esto, pero lo consiguió decir alto y claro y tras decirlo echo a correr, saliendo del lugar.

Por primera vez el Seitei reaccionó, levantandose de su asiento, luego observó a los guardaespaldas, suspiró, debía mantener la compostura.

-Toramaru.- llamó al menor de sus subordinados, que vino rápidamente.

- ¿Sí, señor?- saludó a lo militar.

-Encargate de ella.- Dijo volviendo a sentarse como si tal cosa.

-Sí, señor- y el peliazul no tardó en desaparecer en cuánto respondió.

Conforme este desaparecía la chica pelirrosa entraba en la sala. Ishido hizo un gesto con la mano, obligando a sus guardaespaldas a salir de la sala, dejandolo a solas con la joven.

-¿Qué pasa Yuuka?- preguntó preocupado.

-Hermano idiota- resopló la chica poniendo los ojos en blanco como toda adolescente- Todo el mundo sabe que cuando una chica necesita hablar las cosas claras, lo último que debes hacer si te gusta es mandar a otro chico a apoyarla, no sé si me entiendes- negó poniendo frente a la cara del mayor una vieja foto del albúm de Goenji, se tratava de la foto que se sacaron en la torre, cuando él se dió cuenta de lo enamorado que estaba...

- ¿De dónde lo has...?-comenzó a hablar el Seitei, pero se vió interrumpido por un guiño de la pelirrosa.

-Tengo mis fuentes, hermanito. No importa, solo soluciona tu error...- Cuando la chica respondió aquello la fachada entera del pelivainilla se fue a la porra.

Toramaru era su mano derecha, confiaba en él más que en nadie... Pero no había chico sobre la tierra al que pudiera confiarle a su querida Haruna ni a su pequeña y adorada hermanita.De pronto comenzó a comprender a Kidou, lo que le hizo estremecerse, recordandole la llamada que el hermano mayor de Haruna le dió cuando estaban en su primera cita, aunque bien pensado él haría lo mismo con el chico que se acercara a Yuuka.

Mientras, en otro lugar.

Toramaru abrazaba a Haruna a él con fuerza, mientras esta lloraba dandole golpecitos en el pecho, aunque en realidad no queria zafarse, necesitaba de verdad que alguien que no fuera su hermano y no matara a Goenji...No, Goenji no, a Ishido.

S·suelta, Toramaru!- decía a pesar de sentir todo lo contrario- ¡Vosotros ya no sois los mismos! ¡No quiero saber nada de vosotros!- gritó para luego esconder la cara en el hombro del chico, llorando intensamente, apretando los puños sin atreverse a abrazarlo de vuelta.

Ishido llegó justo en ese instante, observando con mala cara la escena ¿Cómo se atrevía Toramaru a hacer eso?

-.-

¿Soy la única que piensa que Toramaru en Go gana muchisimo? Deja de ser un niño para ser UN HOMBRE.

Ya, ehem.

¿Os ha parecido predecible? Supongo que sí, pero, jo, me estoy exprimiendo el cerebro y la mano. Y es que, soy un bicho raro al que le gusta escribir antes a mano para luego escribirlo a pc corrigiendo, borrando o añadiendo cosas para amenizar un poco o hacerlo más agradable.

Estoy intentando seguirlo, ya tengo el tercer capitulo, pero creo que hasta este fin de semana no podré subir lo siguiente.

Dentro de poco aparecerá otra parejita, porque necesito escribir de ellos, porque tengo una insana obsesión. No, no hablo del SangokuxWritter(?) hablo del NishikixMidori, son demasiado lindos.

En fin gracias en especial a TqGirlXula23 y a Utau Otonashi que me han inspirado bastante para subirlo hoy. Muchas gracias de verdad.

Espero que siga animando a HarunaBlackRose y que todas esteis bien.