Aquí traigo la continuación.

¿Sabéis a quién no le pertenece Inazuma Eleven? ¡A mí! es muy triste pero es cierto.

En este aparece oootra pareja. espero que os guste~.

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Tachimukai entró con sigilo en la sala, muy atento de que no hubiera nadie ya en su interior.

-Ah ¿Yuuki?- Haruna entró a la estancia justo entonces- ¿Qué haces aquí?-preguntó sonriendo ligeramente.

-¡E·eh! H·Haruna... ¿Está Kidou-san por aquí?- el castaño miró a los lados con excesivo nerviosismo.

-Ah... no, no, mi hermano está fuera, hablando con Endou ¿Por? ¿Lo necesitas? ¿Quieres que lo llame?-le peliazul se mostró intrigada.

-¡N·no, por favor no lo llames!-suplicó- es que... bueno... me preguntaba si querrías... salir... a tomar algo c·conmigo... y·y también podríamos ir a un recital de...piano...o algo...así...-Tachimukai bajo el tono gradualmente hasta quedarse sin voz.

Haruna entornó los ojos pensativa, recordando el consejo que le había dado a Midori. Ahora Goen-... Nishiki tendría que esforzarse para recuperar su corazón... ¡El de Midori, claro!

-Claro-sonrió con calidez respondiendo al fin- Me encantaría salir...

-A·a mí... me apetecía pedírtelo desde hace mucho pero...-el chico, que estaba sonriendo, de pronto empalideció sintiendo un escalofrío, giró la cabeza aterrado.

-¿Tachimukai?¿Que haces aqui? -carraspeó Kidou que quién sabe de donde había salido.

-¡Kyh!-fue lo único que alcanzó a decir el castaño asustado, a pesar de que ya era más alto que el mayor, el aura del otro lo seguía aterrando- ¡N·nada!-respondió a la pregunta mientras se alejaba ya a pequeña gran velocidad.

-Vaya, hermano, cada vez eres más sigil-... -enmudeció cuando de pronto su hermano le puso la mano en la cabeza- ¿?.

-¿Y Goenji?- en realidad, no era por Goenji, era porque su hermana no saliera con nadie, pero el castaño preguntó. Porque así fuera Goenji como el mismísimo Papa de Roma, nadie, ABSOLUTAMENTE NADIE, merecía a su hermana.

La joven suspiró.

-Él ya no existe, ahora es Ishido, solo Ishido, Ishido Shuuji y nada más y según él protege el fútbol, ni Ishido ni leches ¡Lo que es es que es un mentiroso!-Haruna se estresó conforme hablaba hasta gritar roja de rabia.

-...Quién sabe-el mayor separó la mano de la cabeza de su hermana- pero en mí opinión esa no es la mejor solución.- Kidou negó ligeramente y volvió a salir de la habitación, para volver con el equipo.

Mientras, en otro lugar de Raimon.

-N·no creo que puedas perdonarme después del golpe que te di... pero-cierta pelirroja tomó aire para continuar, le costaba mucho decir todo aquello- Lo he pensado mejor y...podríamos...salir...juntos...-miró de reojo con la cara más roja que su pelo al chico del club de Kendo.

Este sonrió.

-Está bien, Midori-chan-aún estaba algo apaleado y tenía la mejilla algo irritada, aun así se veía monísimo- Siempre supe a lo que me arriesgaba si me declaraba, pero es que si te gusta alguien a veces debes... cometer locuras o tomar decisiones que podrían costarte los dientes.

- S·Shinai*... - la chica miró a otro lado tendiéndole la mano al nombrado, muy roja.

Shinai tenía el pelo corto, lo llevaba siempre desarreglado, tenia los ojos castaños y mostraba siempre gran interés en lo que hacía. Era moreno y solía vestir con el uniforme del Raimon o con el traje del club de Kendo.

El chico agarró la mano de esta y sonrió.

-No me importa que me llames idiota, me gustas.

Nishiki apretó el manillar de la bicicleta mientras escuchaba y observaba aquella escena.

''Midori... ¿Llamando idiota a otro?''

Observó la expresión de la chica, quizás nunca tuvo ninguna oportunidad...

''Supongo que tendré que felicitarla''

El moreno suspiró resignado, pero de pronto le vino un fugaz recuerdo del hombre que se lo enseñó todo sobre el fútbol y la vida. Someoka Ryugo.

''Nishiki, nunca te rindas''

...¿Felicitarla? Ni de coña, iba a luchar por ella.

A todo esto en la base del V sector.

-Tenma, Tsurugi, descansad, mañana seguimos- Ishido suspiró, ni él mismo andaba centrado en el entrenamiento desde lo de Haruna.

Mientras los dos chicos se iban dos siluetas discutían en la puerta

-D·deberías ir tú a darle la noticia.- Toramaru tenía un sudor frío- E·eres su hermana, le sentará menos mal si se lo dices tú.

-P·pero tú lo has descubierto así que, claro, deberías ir tú...-Yuuka asintió sudando también.

-Pero... a tí te quiere más-Toramaru sonrió con picardía robandole un corto beso a la pelirrosa- Por favor, ve tú.

- ¡T·Toramaru! N·no hagas eso que como mi hermano se entere te matará-suplicó esta.

-Está bien...pero ¿Vas a ir tú a darle la mala noticia?-sonrió aún más él.

-Vaaale... si no vuelvo, compra mucho helado, el seitei tendrá una depresión o algo peor-suspiró Yuuka dándole un beso en la frente al chico.

Eh! pensé que no podíamos.-este le miró mal.

-No puedes tú, que eres muy descuidado, cabeza balón-sonrió para luego ponerse seria y acercarse al seitei- Hermano-carraspeó.

Este la miró suspirando de nuevo.

-¿Si, Yuuka?- Ishido no estaba en su mejor momento lo que dificultó más la misión de la chica.

-Es que... ¡Toramaru se ha enterado de que Haruna ha empezado a salir con otro chico!-asintió la menor, orgullosa de haber escurrido el bulto.

Toramaru tuvo un terrible presentimiento mientras se alejaba del lugar,esperaba que Yuuka no hubiera sido mala.

Continuara.

-.

No sé si os habeis preguntado ¿Qué hace esta mujer que tarda tanto?

Yo os lo diré.

Nada, no hace nada. Y luego se siente culpable, siento la tardanza, me quedan 2 episodios del Go y menos de este fict.

Espero poder escribir alguna otra cosa interesante, pero sobre todo espero que esta historia os haya gustado.

*= Shinai es la espada de bambú típica en Kendo.