Ahora si a comenzar con la historia, no sé cada cuanto tiempo actualizaré, pero daré mi mejor esfuerzo y trataré de organizar mis ideas xD. Espero que les guste y dejenme sus opiniones y personajes no me pertenecen.
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Capítulo 1: "Misteriosa Criatura"
Isla Berk, año 50
En una isla pacifica y relajante, ubicada en el país de "Edge" se encontraba un pueblo bastante arraigado a sus viejas costumbres, en este pueblo se vivía como en épocas antiguas, específicamente, vivían bastante parecido a lo que eran los antiguos vikingos.
A pesar de esto, ellos no eran un pueblo alejado de la civilización, ya que incluso se podría decir que hasta se modernizaron un poco. Aún así seguían manteniendo sus viejas costumbres.
En la orilla de la playa, sentado en la arena, se hallaba un joven de cabello castaño,complexión delgada pero fuerte, el cual tenía 17 años de edad.
El joven disfrutaba de pasar tiempo en la playa, ya que le daba curiosidad saber que había mas allá de su amado Berk, que había en el resto del país, o incluso, que había en el resto del continente. Por lo que su sueño siempre ha sido el de viajar por el mundo. Este joven se llama Hiccup Haddock y es hijo único del matrimonio de Stoick y Valka.
—Debería regresar a casa, pronto se hará de noche — dijo Hiccup para si mismo.
Se levantó de la arena dispuesto a regresar a casa, comenzó a caminar pero una extraña figura lejana llamó su atención. La silueta era parecida a la de una persona que se internaba en el bosque, movido por su curiosidad, Hiccup decidió ir a ver que fue aquella silueta.
Una vez que llegó al limite del bosque, se cuestionó si debería entrar, ya que aquella persona probablemente sólo quería estar a solas. Luego de pensarlo decidió que entraría un poco al bosque y gritaría para llamar su atención.
— ¿HOLA?, ¿HAY ALGUIEN AHÍ? — gritó con todas sus fuerzas, pero no recibió respuesta.
Estaba a punto de retirarse, cuando alcanzó a escuchar sonidos de ramas quebrándose, clara señal de que alguien o algo andaba merodeando cerca.
— ¿HOLA?, sólo quiero saber si esta todo bien, me dio curiosidad y vine a investigar, no tengo intención de hacerte daño — dijo Hiccup un poco mas despacio para no incomodar a quien sea que estuviera cerca. Los minutos pasaron y el bosque quedó en completo silenció, Hiccup decidió irse ya que pensó que podría meterse en problemas, dio media vuelta y se dispuso a marcharse.
Cuando estaba cerca de salir del bosque, volvió a escuchar el sonido de ramas, pero no le dio tiempo de pensarlo mucho ya que algo lo empujó por la espalda contra el suelo. Un poco aturdido, Hiccup se levantó del suelo y, antes de que pudiera voltear, escuchó una voz femenina.
— ¿Te gusta merodear? — dijo aquella voz.
Hiccup, algo impactado, volteó y lo que vio lo dejó aún mas impactado. Una chica rubía, de ojos azules, con complexión delgada pero curvilínea, y con una extraña ropa que nunca había visto, lo miraba con una expresión que variaba entre divertida y molesta.
— Lo siento mucho señorita, no era mi intención molestarla — se disculpó Hiccup bastante apenado y a la vez nervioso.
La chica se quedó analizándolo de arriba a abajo sin cambiar su expresión, él comenzó a sentirse incomodo con esa situación, así que decidió disculparse de nuevo y marcharse a casa, pero cuando estaba a punto de hablar, la chica lo interrumpió.
— No sé quién eres o que haces aquí, pero me gustaría preguntarte algo — dijo la chica quién seguía sin cambiar la expresión de su rostro.
— C-c-claro, pregunta lo que quieras— tartamudeó Hiccup quien estaba cada vez mas nervioso.
En ese momento, la chica cambió la expresión de su cara a una más amable y con un ligero tono inocente, preguntó.
— ¿Podrias decirme en dónde estamos?— dijo mirándolo fijamente, pero su rostro ya no reflejaba molestia.
— ¿No lo sabes?, estamos en Berk, esta es una isla así que dudo mucho que hayas llegado hasta aquí sin saber su nombre —
— La verdad es que no tengo idea de donde estoy, yo hice un trato con unas personas que supuestamente me llevarían a mi destino, pero me di cuenta de que tenían malas intenciones conmigo, así que tomé un bote salvavidas cuando nadie me veía y navegué en el mar sin ningún rumbo; afortunadamente no pasó mucho tiempo para que avistara esta isla, así que decidí parar aquí — dio la chica una explicación de lo que le pasó.
Mientras tanto Hiccup estaba bastante sorprendido, la chica se había lanzado al mar, sin provisiones y sin tener idea de donde estaba, ¿que pasaba por su mente?, se preguntó Hiccup.
— Te arrojaste al mar sin saber en donde estabas, pudiste haber quedado varada en medio del océano, ¿en que estabas pensando? — exclamó él dejando en claro lo sorprendido que estaba.
— No lo sé, actué por impulso, solo quería irme de ahí antes de averiguar que pensaban hacerme — dijo la chica sin darle mucha importancia.
— Eso te pasa por confiar en desconocidos, no sé en que estabas pensando — dijo el chico mas para si mismo que para ella.
— Si si lo que digas — contestó ella ya desinteresada en el tema.
— Bueno creo que ya es hora de que me vaya, ni siquiera me había dado cuenta de la hora — dijo Hiccup quien repentinamente se dio cuenta que ya había anochecido.
— !Espera! — dijo la chica deteniéndolo.
— ¿Que ocurre? — se detuvo Hiccup dándole la espalda.
— Tengo una última pregunta, ¿ tu sabes donde puedo encontrar un Stormfly? — dijo ella mirándolo fijamente y esperando la respuesta.
Hiccup se volteó rápidamente y la miró con el ceño fruncido.
— ¿Un qué? — preguntó él, bastante confundido.
— Un Stormfly, es lo que estoy buscando pero no tengo idea de qué es o donde encontrarlo, ¿tu no sabes? — preguntó creyendo que él tenía la respuesta.
— ¿Y cómo voy a saberlo? Jamás en mi vida había escuchado esa palabra — dijo el chico cada vez más confundido.
— Que lástima, supongo que tengo que seguir buscando — dijo ella un poco desanimada.
— Sabes, creo que te estas volviendo loca jajaja — dijo Hiccup riendo, pero inmediatamente se calmó creyendo que la chica se molestaría.
Sin embargo, la chica lejos de enojarse, cambió su mirada a una de tristeza. Hiccup se sorprendió por su repentino cambió de humor, y fue su turno de analizarla a ella, dándose cuenta de que ella tenía casi la misma estatura que él. También analizó su ropa, una blusa color azul algo rara, con hombreras y una falda con picos que se le hizo todavía mas extraña, además de unas botas que tampoco se quedaban atrás en cuanto a lo extraño, ¿de donde es esa ropa?, pensó Hiccup recordando que ni siquiera en Berk se vestían así, a pesar de tener arraigadas sus costumbres antiguas.
— Tal vez tengas razón — dijo ella después de un rato — Creo que si estoy algo loca — finalizó la chica.
— ¿Por qué lo dices?, yo sólo estaba bromeando, no era mi atención hacerte sentir mal — dijo él empezando a preocuparse.
— Es sólo que no sé que pasa conmigo, me gustaría contarte, pero tu lo has dicho, no es bueno confiar en desconocidos — se sinceró ella.
— Entonces, dejemos de ser desconocidos y seamos amigos — dijo Hiccup sintiendose en confianza repentinamente, para después estirar su brazo mostrando su intención de saludarla — Me llamo Hiccup Haddock, es un gusto conocerte — dijo amablemente.
La chica estaba confundida, indecisa si estrechar su mano o no, hasta que al final concluyó que el chico era bastante agradable y que si quisiera hacerle daño ya lo habría hecho.
— Me llamo Astrid — dijo estrechando su mano finalmente — Y también es un gusto conocerte — dijo mas animada.
— Muy bien, entonces me contarás porque buscas un storm... lo que sea — dijo Hiccup sin saber que rayos buscaba esa chica.
— Esta bien, si eso quieres entonces te lo contaré, aunque probablemente pensarás que estoy loca o que lo estoy inventando.
— Trataré de no juzgarte — dijo Hiccup para darle confianza.
— De acuerdo pero, ¿no podría ser en otra ocasión?, es de noche y empieza a hacer frío — dijo Astrid mirando a su alrededor.
Hasta ese momento el chico cayó en cuenta de que seguían en un bosque oscuro y que de verdad comenzaba a sentirse frío.
— Es cierto, deberíamos irnos, vamos a mi casa — ofreció Hiccup dándose la vuelta y empezando a caminar.
— ¿Qué? ¿A tu casa? ¿ Estas seguro? — preguntó Astrid sorprendida de que el chico le quisiera dar asilo.
— No te preocupes, le diremos a mis padres lo que te ocurrió, que naufragaste y yo te encontré, y que necesitas donde quedarte, ellos son buenas personas y estoy seguro que aceptaran ayudarte — explicó Hiccup dándole confianza.
— Está bien, espero no causarte problemas, y también espero que me puedan decir algo que me ayude a encontrar a Stormfly — dijo Astrid mas para si misma.
— Bien, te ayudaremos en lo que podamos, pero dudo mucho que ellos sepan sobre esa cosa — dijo él.
— Llevo 6 meses viajando y no he logrado encontrar ninguna pista, sólo sé que Stormfly es una criatura — dijo convencida.
— ¿Como sabes que es una criatura?, podría ser un objeto o cualquier otra cosa.
— No sé porque pero, siento que es una criatura — dijo ella en un murmullo.
— De acuerdo, entonces trataremos de buscar información sobre tu misteriosa criatura, pero dudo que encontremos algo acerca de eso — dijo Hiccup no muy convencido.
En ese momento tomó la mano de la chica y la guió fuera del bosque, gracias a que había luz de luna, pudieron salir sin problemas y se dirigieron a la casa de él.
Una vez que llegaron, Hiccup tocó a la puerta esperando no recibir muchos regaños. La puerta se abrió mostrando a una muy preocupada Valka.
— !¿Se puede saber donde estabas?!, me tenias preocupada, mira la hora que es — dijo en un regaño maternal.
— Lo siento mamá, estaba en el bosque, con ella — dijo Hiccup haciéndose a un lado para que su madre viera a Astrid.
— Q-q-quien es ella, ¿que estaban haciendo sólos en el bosque? — dijo Valka en un tono acusatorio.
— ¿Podemos pasar? Empieza a hacer mucho frío aquí afuera — dijo Hiccup ya que pensaba que era mejor hablar con su madre dentro de la casa.
Durante todo ese rato, Astrid se mantuvo mirándolos conversar, sin decir palabras, aprovechó para mirar a la madre de su nuevo amigo, admitía que era bonita y no se veía tan vieja, se preguntó si ella tendría familia, ¿tendré también una madre como ella?, se preguntó Astrid en su mente.
— Esta bien, pueden pasar — dijo Valka quitándose de la puerta para que entraran.
Hiccup entró y Astrid algo tímida también lo hizo. Ya dentro, Valka se sentó en el sofá y les hizo señas para que ellos hicieran lo mismo con el que estaba enfrente. Los dos se sentaron algo nerviosos y cuando Hiccup se disponía a hablar, Valka se le adelantó.
— Ahora si explicame donde estabas y, ¿cuando pensabas decirme que tienes novia? — dijo la mujer en un tono que variaba entre divertido y enojado.
Astrid no pudo evitar sonrojarse por lo que estaba pensando la madre del chico, mientras que Hiccup se puso bastante nervioso ante la acusación.
— E-e- ella no es mi novia — tartamudeó un poco — ya te dije que estábamos en el bosque, pero no pienses mal, ella estaba perdida y yo me ofrecí a ayudarla, ¿verdad que sí? — dijo Hiccup volteando a ver a Astrid para que confirmara su respuesta.
— Sí — dijo ella todavía apenada — Lo que ocurre es que me escapé del barco en el que viajaba usando uno de los botes salvavidas — terminó de explicar ella.
Valka estaba sorprendida y lo dejó en claro con la expresión de su rostro.
— ¿Me estás diciendo que te lanzaste al mar sin pensarlo? — cuestionó la mujer.
— Fue lo mismo que yo le dije — aclaró Hiccup.
— Le diré lo mismo que le dije a Hiccup, me di cuenta que las personas con las que viajaba no eran buenas, así que simplemente me lancé a la deriva, por suerte no paso mucho tiempo para que viera esta isla, así que me dirigí hasta aquí, de todas formas no hubiera podido llegar a otro lugar — explicó Astrid la cual ya no estaba avergonzada.
— Tu historia es algo difícil de creer — dijo Valka mirando fijamente a la chica.
— Lo sé, pero le juro que es verdad, yo en realidad estoy en un viaje buscando a una criatura — dijo Astrid que empezaba a sentirse incomoda por la mirada de la mujer.
— Entonces, supongo que quieres que te demos asilo — dijo Valka quien no cambiaba su pose seria.
— De hecho eso es lo que le ofrecí — habló Hiccup — la verdad es que no pienso que nos esté mintiendo, le dije que somos personas amables y que podríamos darle alojamiento — terminó de decir empezando a sentirse también incómodo.
Valka se dispuso a mirar a la chica, la cual bajó la mirada al sentirse observada. La mujer analizó la ropa de la chica, dándose cuenta que tenia un estilo antiguo, como si fuera de hace 50 años o más, ya que actualmente nadie usaba esa ropa, además que la ropa se veía desgastada y vieja. Valka finalmente se apiadó de la chica, pues no parecía ser mala, y decidió confiar en el buen juicio de su hijo.
— Está bien Hiccup, puede quedarse aquí por esta noche, haber que dice tu padre mañana — dijo Valka levantándose del sillón.
— Es cierto, ¿donde esta mi papá? — recién en es momento Hiccup se dio cuenta de la ausencia de su padre.
— Se fue a dormir, yo decidí esperarte un rato haber si llegabas, ya pasan de las 10 de la noche — explicó la mujer.
Hiccup giró su cabeza para ver el reloj de la sala, viendo que era verdad lo que su madre decía, se preguntó como es que no se dio cuenta del paso del tiempo mientras hablaba con la rubia.
— Entonces, ¿donde se quedará? — preguntó el chico refiriéndose a Astrid.
— No tenemos otra habitación, así que tendrás que hacerle un espacio en la tuya hijo — dijo Valka quien empezó a tener sueño. Hiccup se levantó de golpe del sofá dejando en claro lo sorprendido que estaba, ¿compartiría su habitación con una chica?, Hiccup no pudo evitar ponerse nervioso.
— ¿E-e- estás s-segura? — dijo bastante apenado — No quiero que ella piense mal de mi — dijo buscando una excusa para ocultar sus nervios.
Astrid no estaba mejor que Hiccup, de hecho, también estaba nerviosa y sorprendida, recién conocía al chico, así que era normal sentirse incómoda con la situación, pero pensó que sólo sería una noche así que no le encontraba tanto problema.
— De acuerdo, por mi no hay problema, solo será una noche ¿no? — dijo la chica con nerviosismo.
Hiccup no lo podía creer, mientras que Valka solo quería irse a dormir.
— Bien, entonces vayan — dijo mirando a Hiccup — confío en que sabrás comportarte frente a una señorita — terminó de decir ya dándose la vuelta.
— C-c-claro mamá, no te preocupes — dijo Hiccup todavía nervioso, supuso que su madre ya quería irse a dormir y por eso terminó con la conversación.
— De acuerdo, buenas noches, hablaremos mejor por la mañana — finalizó Valka marchándose a su habitación.
Hiccup vio como su madre se retiraba a su habitación, volteó a mirar a Astrid la cual miraba al suelo.
— ¿Vienes? — dijo el chico señalando a las escaleras que estaban frente a la sala, dándole a entender que debían subir por allí. La chica asintió sin decir nada, Hiccup se dirigió a su habitación con ella siguiéndolo en completo silencio.
Una vez llegando a su habitación, Hiccup abrió la puerta y dejó que la chica entrara primero.
— Gracias — dijo Astrid ya un poco menos incómoda.
— Mi habitación es pequeña pero cómoda, puedes usar mi cama, mientras yo buscaré unas cobijas para poner en el suelo — dijo Hiccup quien enseguida fue hacia su ropero para buscar las mencionadas cobijas.
— Pero, ¿estas seguro?, yo soy la invitada, así que dejame dormir en el suelo — la chica no quería ser una molestia.
— Lo siento pero nada de lo que digas cambiará el hecho de que dormirás en la cama — dijo Hiccup desafiante. Gracias a eso, Astrid se sintió un poco más en confianza, por lo que decidió ser lo ella misma.
— En ese caso, te tomo la palabra — dijo al mismo tiempo que se arrojaba a la cama.
En ese momento Hiccup terminaba de extender unas cobijas en el suelo, se quitó los zapatos y decidió dormirse con la ropa que traía puesta.
— ¿No te vas a cambiar la ropa? — preguntó inocentemente el chico.
— No tengo otra, además no voy a cambiarme frente a ti — contestó simplemente.
— Esta bien, ¿mañana me contarás acerca de esa criatura que buscas? — preguntó Hiccup.
— Si eso quieres — respondió Astrid ya casi dormida, después de todo lo que le pasó en ese día, sólo quería descansar.
— Buenas noches —
— Buenas noches — respondió ella.
Y así, dejando la incomodidad de lado, los dos durmieron plácidamente.
" A la mañana siguiente"
Desde muy temprano, Stoick y Valka se levantaron para iniciar sus actividades diarias. Stoick era el alcalde del pueblo, por lo que sus labores comenzaban desde muy temprano.
— Debo irme, hay un asunto acerca de la repartición de ganado que debo atender — se despidió Stoick saliendo de su casa.
Luego de despedirse de su esposo, Valka se dispuso a preparar el desayuno ya que su hijo no tardaría en levantarse, además de que tenía que atender también a su invitada inesperada. Se seguía preguntando por que esa chica vestía así, con ropas que recuerda que se usaban hace décadas, sin embargo, no le dio tiempo de seguir pensando en eso, pues escuchó pasos bajando las escaleras.
— Buenos días — dijo Hiccup entrando a la cocina.
— Buenos días señora — dijo Astrid, quien a pesar de sentirse ya en confianza con Hiccup, seguía sintiéndose un poco incómoda frente a la madre de éste.
Valka, quien les daba la espalda, volteó para saludarlos de igual manera.
— Buenos días hijo — dijo mirando a Hiccup, después, se volteó para saludar también a Astrid, pero se quedó impactada al ver lo que traía ésta en el cuello. Un collar con un peculiar escudo real grabado en él. Pero lo que le impactó no fue que la chica trajera un collar de la realeza en su cuello, si no el escudo que tenía grabado dicho collar.
Ella lo conocía y bastante bien.
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Continuará en el capítulo 2: "Astrid y su memoria"
Hasta aquí el capitulo de hoy, espero que les haya gustado y trataré de actualizar lo más pronto que pueda, gracias y hasta luego.
