Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen.
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Anotación #16
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Osaka, 23 de junio de 1999.
Hoy es mi cumpleaños número diez, y es el primero que paso sin mamá. Tal vez por eso nadie en casa tenía ganas de festejar. Éste año no hubo ninguna fiesta, ni invitados, ni montones de regalos. No vi a papá en todo el día, pero me compró una bicicleta nueva, aunque no tengo ganas de montarla. Míos tíos me hicieron un pastel, pero como no me gustan las cosas dulces no lo comí, pero aun así les di las gracias. Ellos me miraron y me hablaron muy despacio, como si yo no pudiera entenderles o fuera tonto; no sé porqué se portan tan extraños conmigo, pero por suerte mi hermano no los dejó quedarse mucho tiempo.
Itachi y Shusui me llevaron al parque de diversiones, pero no fue divertido. Recordé que la última vez que estuvimos ahí mamá había muerto. No me gustó volver, pero no podía decírselo a Itachi. No podía decírselo a nadie, así que me subí a todos los juegos que antes me gustaban, comí algodón de azúcar, dangos y bebí soda, pero aunque intenté ser lo más normal posible mi hermano no se veía feliz, así que dejé de intentar actuar como un niño normal, y creo que eso le gustó.
Mi hermano no me dice nada, pero también se porta extraño desde que él y papá hablaron con la doctora Shizune. Creo que está sufriendo, pero es difícil saberlo, y no entiendo porqué debería sufrir si yo soy diferente. Me gusta ser diferente, o por lo menos no me gustaría ser como todos los demás, pero eso parece hacer que Itachi esté triste, y aunque quisiera entender porqué no puedo.
Entender a las personas parecía más fácil antes de que muriera mamá, cuando era más pequeño, pero ahora es difícil, difícil y me asusta. Quisiera poder decírselo a Itachi, pero no sé cómo. Aunque creo que él lo sabe.
—Sabes que padre te cambiará de escuela, ¿verdad? —me dijo hoy, después de que nos bajáramos de la noria y nos sentáramos en una banca lejos del ruido; eso me gustó —Los exámenes de inteligencia que te hizo la doctora Shizune...salieron muy bien, y tu nueva escuela hará que dejes de aburrirte en clase, porque estará llena de niños como tú —añadió, y aunque quise preguntar qué es un niño como yo me quedé callado, así que él siguió —Eso está muy bien, Sasuke. Irás a una escuela para niños dotados. Allí te enseñarán de matemáticas, ciencias y todas las cosas que te gustan...
—¿Es esa escuela donde quería que tu vayas también? —pregunté. Itachi torció la boca y sonrió.
—Sí. Pero ahora será tu escuela.
—¿Y por qué tú no puedes venir conmigo? También eres inteligente, hermano. ¡Eres la persona más inteligente del mundo!
—Bueno, pero prefiero ser un pez gordo en un estanque pequeño. Y tú serás un pez nadando en un enorme océano desde ahora.
—¿Como un tiburón?
—Como un tiburón, tonto hermano menor.
Después de decir eso Itachi guardó silencio, y luego volvimos a casa. Yo no entendí nada de todo lo que había dicho, pero lo que dijo sobre el océano me recordó a la playa, a nuestras vacaciones, y a Ino Yamanaka. Si me cambio de escuela significa que no voy a volver a verla, y que ya no seremos compañeros de clase. Creo que eso está bien. Ella es muy molesta la mayor parte del tiempo; no me gusta, pero también es la niña más interesante que conozco, aunque le gustan mucho las cosas de niñas, pero también le gustan los dinosaurios, los gatos y las películas de terror. También sabe hacer galletas, y le gusta escuchar a Mozart, como a Itachi y a mí. Nunca he conocido a otra niña de mi edad que conociera a Mozart. Pero Itachi dice que tendré muchos amigos en mi nueva escuela, amigos tan inteligentes como yo, que amarán las mismas cosas que yo. Supongo que eso está bien; además, los Yamanaka viven a solo unas calles de casa, así que no estaremos muy lejos.
Tengo miedo de mi primer día de clases. No me gusta que las cosas cambien, ni los desconocidos, pero Itachi dice que así es mejor, que es algo necesario, así que le creo. Yo sé que él no me mentiría. Bueno, no después de lo de mamá, porque él lo prometió, prometió decirme siempre la verdad si yo también se la decía a él. Y yo le creo.
