Aqui les traigo la continuación de esta historia, espero que lo disfruten y sin más comencemos con la lectura.
Capítulo 6: "Alvin y el dragón".
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Hiccup y Snotlout comenzaron a subir corriendo las escaleras, las cuales eran bastante largas, cuando ya casi las terminaban, vieron a lo lejos a dos hombres de espaldas, al parecer vigilaban quien ingresaba a las celdas.
— ¿Cómo pasamos sin que nos descubran? —preguntó Hiccup.
— Hay que acercarse sin hacer ruido, podemos atacarlos por atrás — le dijo Snotlout en voz baja.
Fue así como se dispusieron a caminar sigilosamente, subiendo los escalones que les faltaban para terminar las escaleras. Los hombres no se dieron cuenta de nada, cuando de repente un fuerte golpe los derrumbó, los dos jóvenes soltaron un fuerte puñetazo a las nucas de los vigilantes, los cuales cayeron inconscientes sin ni siquiera saber que los golpeó.
— Así se hace — felicitó Snotlout — ahora busquemos la salida y luego armemos alboroto — dijo empezando a caminar.
— Debemos seguir siendo sigilosos — dijo Hiccup con cautela.
Recorrieron los pasillos del lugar, tenia un aspecto de castillo medieval, los pasillos y corredores eran iluminados por antorchas, por lo que la iluminación era muy baja, la estructura y forma del lugar daba paso al eco, por lo que debían caminar con cuidado y dar pisadas suaves, si no querían que resonaran por todo el lugar, pasaron por varios salones amplios, en donde multitud de marginados se reunían para beber y relajarse entre ellos, al parecer para ellos todo era fiesta y libertinaje. Tenían que pasar lo más agachados y callados que fuera posible, frente a las puertas entreabiertas de los salones donde se reunían aquellos hombres. Luego de un largo andar y de tener los nervios a tope, finalmente llegaron a un amplio recibidor donde se hallaba la puerta que los llevaría al exterior, su salida estaba frente a ellos.
— Ya estamos aquí, espero que estés listo — dijo Snotlout.
— No estoy seguro de esto — dijo Hiccup consternado.
— Solo tenemos que llamar su atención y luego correr como locos hacía el bosque, intentaremos perderlos entre la vegetación o buscar alguna cueva o grieta donde meternos — explicó el pelinegro.
— Correr y correr, para ti es fácil decirlo — replicó Hiccup.
— Listo o no, aquí vamos — Snotlout jaló aire y luego gritó a todo pulmón — OIGAN, SE ESCAPAN SUS PRISIONEROS —.
Hiccup se asustó un poco con el grito, luego pensó que debía ser valiente, tenían el deber de ganar tiempo en el que el resto de sus amigos salían, ¿de verdad eran amigos?, no tenía tiempo para pensar en eso, tomó aire de igual manera y también gritó.
— VENGAN POR NOSOTROS, IDIOTAS — gritó Hiccup, el grito le sirvió para liberar la tensión que sentía.
— Ya estás agarrando valor, sigue así y lograrás impresionar a cierta rubia — dijo Snotlout, ni siquiera en momentos como esos dejaba de lado su humor y sus ganas de molestar a Hiccup.
Por su parte el castaño decidió ignorarlo, no era momento para iniciar una discusión. Vieron como algunos marginados, venían corriendo en su dirección.
— ¿No son esos los prisioneros? — dijo uno de ellos.
— ¡Activen la señal de alarma! — ordenó otro.
Unos diez marginados corrían rumbo a donde estaban Hiccup y Snotlout.
— No son muchos, pero aún así no debemos dejar que nos atrapen, espero que pronto salgan los demás — dijo Snotlout mientras salía corriendo a toda prisa rumbo a la salida. Hiccup también corrió.
— ¡En que nos hemos metido! — exclamó Hiccup mientras corría hacía la salida como si su vida dependiera de ello, porque literalmente, así era.
Ya en el exterior...
Los dos jóvenes cruzaron la puerta y salieron, frente a ellos se extendía un amplio atardecer, no faltaba mucho para el anochecer.
— Debemos correr en una dirección distinta a la que usaron para traernos aquí — dijo Snotlout agitado mirando hacía atrás, donde Hiccup lo seguía.
— ¡Yo sólo te sigo! — dijo Hiccup de igual manera.
Siguieron corriendo, sin parar, conforme se acercaban al bosque, se dieron cuenta que más marginados se habían unido a su persecución, ahora si tenían a un ejército de hombres siguiéndolos.
Corrieron todo lo que pudieron y finalmente se internaron en el bosque, la espesa vegetación les impedía ver que tan cerca estaban aquellos tipos que los perseguían, después de un rato, el cansancio comenzó a hacer mella.
— No...puedo...más — dijo Hiccup hablando alternadamente mientras tomaba aire, sentía que desfallecía.
— No te rindas idiota — le dijo Snotlout — yo también estoy cansado, pero no pienso terminar así — dijo con decisión.
Snotlout siguió corriendo, Hiccup aunque no quisiera lo terminó siguiendo, haría un esfuerzo por salvarse, corrieron y corrieron, cada vez mas cansados, hasta que repentinamente, pisaron un pedazo de suelo que se sumió y los hizo caer a un agujero, ninguno se esperaba algo así. La caída no fue muy grande, por lo que no se hirieron gravemente, cayeron sobre lodo, lo cual ayudó a reducir el impacto, estaban en una especie de cueva subterránea, todo estaba muy oscuro.
— Lo que nos faltaba — exclamó Hiccup, ya tenía suficiente con que un montón de hombres locos los siguieran.
— Supongo que tendremos que quedarnos aquí — dijo Snotlout — tal vez deberíamos... — no continuó ya que escuchó algo raro, el sonido de unas cadenas arrastrándose. El castaño también lo escuchó, los dos miraron hacia la dirección por donde se escuchaba dicho sonido. El ruido de las cadenas se detuvo y fue remplazado por un gruñido, y una fuerte respiración, los dos presentes estaban desconcertados, ¿que era ese sonido?. Los minutos pasaron, y de las sombras se asomó un extraño ser de color negro, tenía escamas y una apariencia parecida a la de un reptil, pero más grande. Lo que mas destacaba eran sus enormes alas, también de color negro. La criatura,una vez que se mostró, los observó fijamente con sus enormes ojos color verde. Los dos jóvenes casi se van para atrás de la impresión, otra sorpresa más, tenían enfrente a un ser desconocido para ellos.
— ¡¿Que diablos es eso?! — exclamó Snotlout con asombro.
— Un...un... — Hiccup no sabía ni que decir. Se encontraban atrapados en un hoyo con una extraña criatura que les gruñía amenazante, ¿podrían las cosas ponerse peor para ellos?.
Mientras tanto...
Ya había pasado un largo rato desde que Hiccup y Snotlout salieron a realizar la primera parte del plan, los gemelos así como Astrid y Fishlegs se habían mantenido al pie de las escaleras, expectantes a cualquier novedad que ocurriera.
— Ya paso mucho tiempo ¿no? — dijo Fishlegs.
— Creo que sí — respondió el joven rubio.
Antes de que siguieran conversando, un sonido parecido a una alarma resonó por todo el lugar.
— ¡Es la alarma! — dijo Ruffnut — al parecer esos dos lograron llamar su atención —.
— Vamos arriba — dijo el rubio comenzando a caminar escaleras arriba.
Astrid y Fishlegs los siguieron, estaban preocupados por lo que pudiera pasar. Luego de subir todos los escalones, llegaron a un largo corredor, donde no se veía ni un alma.
— ¿Ahora por donde vamos? — preguntó Astrid.
— Déjame ver — dijo la otra rubia mientras veía el mapa en sus manos, no lo había guardado en todo ese rato — si no me equivoco, la armería está por acá — dijo comenzando a correr rumbo a la dirección que señaló, los demás la siguieron. Recorrieron pasillos y corredores que más parecían un laberinto, finalmente se encontraron con una gran puerta de madera, al parecer esa era la armería. Se acercaron para abrir la puerta, cuando dos hombre salieron de ella, llevaban armaduras y una hacha de combate cada uno.
— ¿Que hacen aquí? — dijo uno de ellos, claramente furioso, los dos se abalanzaron al ataque.
— Es hora de luchar, hermana — dijo Tuffnut.
— Ya me hacía falta algo de acción — contestó su hermana.
Los gemelos corrieron al encuentro de los dos marginados, cubrieron sus manos con agua y las cerraron en puños, formando una especie de burbuja, cuando los dos hombres lanzaron un fuerte golpe con sus hachas, los gemelos los detuvieron con sus dos manos.
— ¿Pero cómo? — preguntó sorprendido uno de los agresores.
— Aprendimos a envolver agua en nuestras, en forma de burbuja, nos ayuda a reducir el impacto de fuerte golpes — explicó Ruffnut con una sonrisa, disfrutaba de ver la sorpresa en los ojos de sus atacantes.
— Ni siquiera el filo de sus hachas pudo contra nuestra agua — dijo Tuffnut.
— ¡Ustedes no pueden ser magos! — exclamó el otro marginado — el jefe Alvin lo hubiera sentido —.
— Lo que pasa es que también podemos ocultar nuestra magia, muy pocos magos saben como hacerlo — explicó ahora el rubio.
Empujaron hacia atrás a los hombres y luego ellos mismos dieron un paso hacía atrás. Tuffnut y Ruffnut tomaron impulso con sus pies y flexionaron un poco las rodillas.
— Es hora del golpe de gracia — dijo el rubio animado.
— Claro que si — contestó de igual forma su gemela.
Uno de sus brazos se transformó por completo en agua, y luego lo alargaron como si fuera un chorro de agua, el cual impactó en las caras de los dos marginados, los cuales quedaron tirados en el piso sin moverse, después de tremendo impacto.
— A ese ataque le llamamos "chorro de agua" — dijeron los gemelos al mismo tiempo. Su brazos regresaron a su tamaño y su forma original, volvían a ser de carne y hueso, y no de agua.
— El camino está despejado — dijo Ruffnut acercándose a la puerta para abrirla. Tuffnut también se acercó junto con ella.
Astrid y Fishlegs estaban con la boca abierta, habían presenciado todo un espectáculo, sabían que los gemelos eran magos, pero no se esperaban que tuvieran su magia tan desarrollada y entrenada.
— C-c-como hicieron eso — dijo Fishlegs sin salir de la impresión, ni siquiera sonó como pregunta.
— Existen muchos ataques que un mago puede aprender, dependiendo del tipo de magia, el problema es que muchos no los estudian ni los practican — comentó Tuffnut — nosotros, por ejemplo, aprendimos varios ataques desde niños, y los hemos estado entrenado toda nuestra vida —.
— S-son geniales — dijo Astrid.
— Su amigo también podría investigar y entrenar para desarrollar su magia — dijo Ruffnut refiriéndose a Hiccup.
— ¿De verdad el podría hacer algo así? — preguntó Astrid impresionada.
— Podría, pero por lo mientras es sólo un novato — respondió Tuffnut.
Los gemelos abrieron la puerta, finalizando así la conversación, entraron a aquel cuarto, Astrid y Fishlegs también entraron. El cuarto no era muy amplio, pero estaba lleno de una gran variedad de armas, desde lanzas, espadas,hachas,escudos hasta armas de fuego, como pistolas, etc.
Los gemelos comenzaron a revolver entre el montón de cosas, buscando algo, por su parte, Fishlegs notó algo entre el montón de utensilios, una espada dentro de su vaina y con una especie de correa.
— Oye Astrid — dijo llamando la atención de la rubia — ¿esa no es la espada que traía Hiccup? —. Astrid se acercó para ver en la misma dirección.
— Es cierto, ¡que bueno que la viste! — dijo Astrid feliz por haber encontrado el arma de Hiccup. Se acercó para tomarla, y muy cerca de ella estaba el mazo de Snotlout, también lo tomó.
— Toma, llevate esto — dijo acercándose a Fishlegs para darle el mazo, ella se puso la vaina en la espalda tal como lo hacía Hiccup, para poder llevar la espada.
Los gemelos finalmente encontraron lo que buscaban, sus armas con las que mejor se defendían, el caso de Tuffnut, era un mazo de hierro, parecido al de Snotlout, pero este contaba con forma redonda y picos en su superficie, además de ser más brillante. En el caso de Ruffnut, ella tenía una lanza con punta de hierro, bastante afilada de hecho.
— Estamos listos — dijo el rubio.
— Veo que ustedes aprovecharon para armarse — dijo Ruffnut viendo a los otros dos presentes.
— En realidad, estas son las armas de Hiccup y Snotlout — explicó Astrid.
— En ese caso, ya no tenemos nada que hacer aquí — volvió a hablar el rubio — vamos por el premio mayor — dijo señalando hacia la puerta.
— Vamos — dijo su hermana. Ambos fueron hacían la puerta, para dirigirse al lugar donde supuestamente ocultaban al dragón. Astrid y Fishlegs se miraron entre sí, para después disponerse a seguir también a los hermanos.
Luego de recorrer de nuevo varios pasillos y de casi perderse, los cuatro llegaron al lugar donde se escondía el supuesto dragón, estaban frente a otra puerta igual de grande que la anterior, pero esta era de hierro, no sabían lo que les esperaba al otro lado.
— Entremos con cuidado, no sabemos si estarán esperándonos — dijo Tuffnut.
— Ya tienen armas, no duden en usarlas — dijo Ruffnut. Astrid y Fishlegs sólo asintieron, tratarían de defenderse a pesar de su inexperiencia en los combates.
Los gemelos se acercaron a la puerta, y luego de mirarse entre ellos y estar de acuerdo, procedieron a abrirla, les costó un poco debido a que ésta era mas pesada, pero al final consiguieron abrirla y los cuatro entraron. El lugar estaba oscuro y era amplio, sólo se alcanzaba a distinguir un poco de luz al fondo, producida por una cuantas antorchas.
— No se ve nada, ¿están seguros que es aquí? — preguntó Astrid.
— Sólo eran suposiciones nuestras — respondió Ruffnut.
— Mejor vámonos — dijo Fishlegs, sosteniendo fuertemente el arma de Snotlout.
De repente, el sonido de unos aplausos se escuchó, y la habitación entera se encendió, alumbrada por un montón de focos en el techo, los cuales se activaban con el sonido del aplauso. Al iluminarse el lugar, se dieron cuenta que en el centro había una especie de trono, donde se hallaba sentado una persona, pero no cualquier persona, una temible y despiadada.
— Creí haber ordenado que nadie entrara — dijo aquella persona.
Los cuatro estaban anonadados, especialmente los gemelos, estaban en serios problemas.
— Je-je-jefe Alvin — dijeron al unísono los gemelos.
— ¿Quienes son ustedes? Y porque traen a los prisioneros consigo — preguntó el líder, levantándose de su trono de manera amenazante. Astrid y Fishlegs trataban de ocultar su miedo, mientras que los gemelos pensaban en algo, se habían equivocado de lugar.
— N-n-nosotros...los atrapamos — dijo Tuffnut nervioso.
— Estaban intentando escapar — completó Ruffnut intentando no sonar demasiado nerviosa. Los otros dos no entendían a donde querían llegar los hermanos.
— ¿Como dicen? — preguntó Alvin al mismo tiempo que se acercaba peligrosamente a ellos.
— S-s-somos Berserkers, venimos a buscarlo — dijo Tuffnut.
— Es verdad, nos mandaron a hablar con usted — dijo Ruffnut siguiéndole la corriente a su hermano, empezaban a inventar una historia para salir bien librados.
— No tenemos mucho contacto con los Berserker — contestó Alvin.
— Precisamente nos enviaron a cambiar eso, hay algunos tratos que los Berserker queremos hacer con los Marginados — dijo Ruffnut.
— ¿Y ellos? — preguntó Alvin señalando a Fishlegs y Astrid, los cuales ya no podían ocultar su nerviosismo.
— Nos los topamos cuando veníamos aquí, nos enteramos que intentaban escaparse — mintió Tuffnut.
— Eso explica porque encendieron la alarma, de hecho, estaba pensando si salir o no — dijo el líder.
— Decidimos capturarlos y traerlos como ofrenda de paz — dijo Ruffnut, la verdad era que ella y su gemelo tenían mucha habilidad para mentir.
— Ya veo, muestrenme sus tatuajes — ordenó Alvin.
Fishlegs y Astrid se desconcertaron, por su lado, los gemelos se subieron las mangas y mostraron un tatuaje, muy cerca de su hombro derecho, el cual los identificaba como Berserker. Lo que la rubia y el regordete desconocían era que los Berserker identificaban a sus miembros por medio de ese tatuaje, todos lo tenían y llevarlo era muestra de su lealtad, lealtad que los gemelos ya habían perdido al decidir ya no ser Berserkers.
— En verdad son Berserkers — dijo Alvin — les agradezco el haber evitado la fuga de mis prisioneros, pero ¿que hay de los otros dos? — preguntó.
Astrid se tensó y se preocupó, ¿Hiccup y Snotlout estarían bien?, deseaba saber la respuesta. Los gemelos mintieron de nuevo.
— No escuchamos nada acerca de otros dos — dijo Tuffnut.
— Si nos lo permite, podemos encargarnos de llevar a estos dos de vuelta a su celda, y de paso darles una paliza para que aprendan — dijo Ruffnut.
— Eso estaría bien, pero no, ya tengo planes para ellos — contestó Alvin mirando a los mencionados con malicia.
Ese era un cambio brusco para los planes de los gemelos, los cuales pensaban sacar a sus nuevos conocidos de allí, sin que Alvin se enterara de la verdad,pero al parecer eso no sería posible.
— No se moleste — dijo Ruffnut con amabilidad — nosotros podemos hacernos cargo —.
— No — replicó Alvin
— Por favor, nosotros lo haremos por usted — pidió Tuffnut.
— ¡Dije que no! — dijo Alvin claramente molesto — si de verdad quieren que hablemos, lo haremos después, mientras vayanse de aquí — ordenó.
— ¿E-está seguro? — preguntó Ruffnut con cautela.
— Que parte de vayanse no entienden — Alvin realmente empezaba a molestarse enserio.
Los gemelos voltearon a ver a Fishlegs y Astrid, los cuales solo les dijeron con la mirada que se fueran, ya que si se quedaban, solo empeorarían las cosas. A pesar de ser muy buenos magos, ellos no eran rivales para Alvin, uno de los magos oscuros más peligrosos y buscados.
— Si nos necesita llamenos — dijo el rubio. Él junto con su hermana, se fueron a la puerta y la abrieron para salir. Ya afuera, decidieron que lo mejor era ir a ayudar a Hiccup y Snotlout, para de esa forma, enfrentar juntos a Alvin y evitar que algo malo les sucediera a Fishlegs y Astrid. Salieron corriendo esperando ser lo suficientemente veloces para evitar una desgracia.
En algún lugar del bosque...
El pelinegro y el castaño seguían impactados, viendo al extraño ser frente a ellos, habían pasado alrededor de 3 minutos, donde la criatura sólo se dedico a observarlos fijamente con sus grandes ojos verdes, sin inmutarse.
— ¿Será peligroso? — dijo Snotlout para romper la tensión.
— Está amarrado, así que no hay forma de saberlo — respondió Hiccup.
La criatura soltó un leve gruñido y comenzó a dar vueltas en el mismo lugar, hecho que nuevamente confundió a los presentes.
— ¿Que está haciendo? — preguntó el pelinegro.
— Tal vez trata de decirnos algo — Hiccup trataba de verle el lado bueno a la situación.
— Me pregunto que clase de criatura es esta — comentó Snotlout.
El ser frente a ellos no dejaba de dar vueltas, hasta que repentinamente se detuvo y luego comenzó a morder las cadenas que lo aprisionaban de las patas.
— Creo que quiere que lo liberemos — dijo Hiccup.
— Quiere convertirnos en su cena — comentó el pelinegro.
Hiccup pensó que tal vez la criatura no era tan mala, ya que en ningún momento mostró intenciones de intentar soltarse para atacarlos, lo que interpretaba, era que el animal intentaba pedirles ayuda, quizá no era agresivo.
— Voy a acercarme — dijo Hiccup.
— ¿Estás loco?, ¡te convertirás en su comida! — exclamó Snotlout, intentando detenerlo.
Hiccup siguió acercándose sin importarle, mientras lo hacía, la criatura no dejaba de mordisquear sus cadenas mirando al joven al mismo tiempo. Hiccup se acercó lo suficiente y estiró el brazo, esperando que eso sirviera como señal de que no quería hacerle daño, cuando la mano de él chico estuvo cerca de la criatura, ésta dejó de morder las gruesas cadenas y acercó rápidamente la cadeza a la mano del muchacho. El rápido movimiento hizo que Hiccup pensara que lo mordería, por lo que cerró los ojos esperando lo peor, Snotlout también creyó lo mismo, acercándose rápido para auxiliar a su amigo. Pero no hubo mordida ni nada parecido, la criatura acercó su cabeza a la palma de la mano del joven, y se quedó en ese posición. Hiccup abrió los ojos, y se topó con tal acto, al ver que la criatura no hacía nada, comenzó a acariciar su cabeza, sintiendo su piel escamosa.
— Esto es increíble —dijo Hiccup, quien no pudo evitar soltar una pequeña risita nerviosa. Snotlout también lo notó, estaba igual de asombrado.
— Parece que le agradas — dijo con sarcasmo.
— Debemos ayudarlo — dijo Hiccup al ver que la criatura volvía a mordisquear las cadenas que lo aprisionaban.
— Dejame ver — Snotlout se acercó a examinar las cadenas, eran muy gruesas, pero habían un problema.
— No entiendo porque no ha escapado — dijo el pelinegro — estas cadenas son gruesas, pero para una criatura de su tamaño no debería ser problema romperlas — explicó.
Hiccup se puso a revisar todo el lugar alrededor de la criatura, no había nada en el suelo, mas que un poco de excremento al fondo, sin embargo, le llamó la atención algo tirado en el suelo. Una especie de flores, algunas pisoteadas, y otras ya secas.
— ¿Qué es esto? — dijo Hiccup levantando una de las flores del suelo.
— Tal vez con eso lo alimentan — dijo Snotlout.
Hiccup tenía el presentimiento de que esa flor no era precisamente el alimento de la criatura, pero tampoco podía explicar para que lo usaban, y porque estaba allí.
— Mejor sigamos buscando — dijo Hiccup, tirando de nuevo la flor. No pudieron encontrar nada en el lugar que los ayudara.
— Es imposible, no podemos quitárselas — dijo Snotlout.
— Debe haber una solución — Hiccup estaba decidido a ayudar — encontraremos la forma —.
Justo en ese momento, escucharon voces y pasos arriba de ellos, al parecer alguien se acercaba, y podían suponer que se asomaría por el hoyo donde ellos cayeron. Los dos corrieron rápido detrás de la criatura, en la parte donde las sombras los cubrían, en donde hace minutos estaba oculta la criatura.
— Escuché algo por aquí — dijo una persona, acercándose a la orilla del hoyo y asomándose.
— Sólo está ese estúpido dragón — dijo otra voz — aunque deberíamos bajar y revisar —.
Ambos hombres bajaron al hoyo, el cual no era tan profundo, y se posicionaron frente al dragón de manera amenazante.
— No intentes nada, o te pondremos a dormir — dijo uno de los malhechores.
Hiccup y Snotlout sabían que los buscaban a ellos, pero lo que los sorprendió es que la criatura les gruñía y los miraba amenazante, tenía una posición hostil, la cual no les mostró a ellos, ¿que podía significar?, no había tiempo de pensar en eso, debían actuar rápido para librarse de los atacantes. Hiccup vio una piedra en el suelo, la tomó y no dudó en lanzarla con todas sus fuerzas contra uno de los hombre, la piedra impactó de lleno en su cara, tirándolo hacía atrás. Mientras el otro hombre sacaba si espada y se preparaba para luchar.
— ¿Quién está allí? — preguntó.
Hiccup no permitiría que le hicieran daño a la criatura frente a él, se había dado cuenta que era noble y que no te lastimaría si no lo hacías tu primero. No le gustaban las injusticias, de repente sintió enojo hacía la persona frente a él, sintió un calor en sus manos y allí estaba otra vez, sus manos envueltas en fuego. Su recién adquirida habilidad se manifestaba nuevamente, Snotlout notó eso y le susurró.
— Ve a atacarlo, yo esperaré el momento para atacarlo por sorpresa — dijo en voz muy baja. Hiccup asintió y se dispuso a hacer lo que Snotlout le pidió. Salió de su escondite y se mostró.
— Tu eres uno de los prisioneros — dijo el hombre con furia. Se abalanzó contra Hiccup para cortarlo con su espada, éste fue ágil y la esquivo al mismo tiempo que soltaba un puñetazo al estómago de su adversario. El fuego en sus manos provocó que la camisa del hombre comenzara a incendiarse, en pocos minutos se encendió por completo, el hombre soltó su espada en un intento por quitarse la camisa en llamas. En ese momento Snotlout salió de su escondite y aprovechó la distracción para embestir al hombre y derribarlo, ya en el suelo, le quitó la camisa en llamas y luego lo pateó en la nuca, dejándolo inconsciente.
— No te queremos muerto — dijo Snotlout agarrando la camisa quemada — espero que con esto se te quiten las ganas de andar en malos pasos —.
Por su parte Hiccup estaba pensativo, ya se había calmado y pensó que tal vez se había pasado un poco, pero descartó la idea, esa gente hacía cosas peores, no merecían piedad. Los hombres estaban inconscientes, eso era suficiente para él. Miró sus manos en llama y rápidamente una idea llegó a su cabeza, lo mismo que había hecho en la celda, usaría sus llamas para fundir el hierro y romper las cadenas del dragón. Sin pensarlo dos veces, se acercó y puso sus manos en las cadenas, un poco cerca de las patas de la criatura, pero sin acercarse demasiado ya que podría quemarlo.
— Descuida amigo, te sacaré de aquí — dijo Hiccup para tranquilizarlo. Snotlout se acercó a Hiccup para ver lo que hacia, ya había tirado la camisa quemada.
— Ellos lo llamaron dragón — dijo Snotlout señalando a la criatura — creí que ya no existían —.
— A esta alturas ya nada me sorprende — respondió Hiccup concentrado en su labor.
— Lo que me sorprende es que casi ni se mueve, pareciera que no tiene fuerzas —.
— Ellos mencionaron que lo dormirían, tal vez le dieron algo antes y está adormecido — dijo Hiccup.
— Me gustaría saber de donde lo sacaron — comentó Snotlout.
— Lo que es seguro, es que lo intentaron usar para su propio beneficio, pero el no quiso y por eso lo tienen aquí amarrado — dijo Hiccup.
— Aún no entiendo porqué confió en nosotros —.
Hiccup estaba de acuerdo con Snotlout, le gustaría saber porque el dragón confió en ellos, continuó con su labor durante un buen rato, hasta que finalmente, el hierro alcanzó la temperatura que necesitaba para fundirse. Una vez que la cadena se rompió, el dragón dio unos cuantos pasos, y luego se quedó parado de nuevo.
— Eres libre — dijo Hiccup hablándole al dragón — ahora, como le hacemos para subir — se cuestionó.
— Debe haber una forma, si ellos bajaban a ver al dragón, debieron de tener una forma de subir — dijo Snotlout, acercándose a registrar la pared del hoyo. Hiccup también se acercó, registraron pero no encontraban nada, aunque algo llamó la atención de Hiccup, había pasto en algunas zonas de la pared, compuesta por piedra, se acercó a examinar el pasto y se dio cuenta que se podía quitar, al hacerlo descubrió un agujero en la pared, no muy grande pero tampoco tan pequeño. Snotlout al ver eso se enfocó en quitar todo el pasto, al final descubrieron un montón de agujeros que el pasto cubría, colocados de forma ascendente.
— Esto usan para subir — dijo Snotlout — metes tu pie en los agujeros y funciona como escalera —.
— Bien, podemos escapar — dijo Hiccup — ¿pero que pasará con él? — dijo señalando al dragón.
— Tal vez si subimos él busque la forma de seguirnos —.
Snotlout fue el primero en comenzar la escalada, metiendo si pie en algún agujero, y usándolos para subir y subir, hasta que finamente consiguió salir y llegar al suelo firme. Dio varios vistazos a su alrededor cuidándose de que no hubiera nadie en las cercanías, una vez que comprobó que todo estaba bien, le hizo una seña a Hiccup para que también escalara. El castaño imitó lo que hizo Snotlout, y empezó a subir, el dragón al ver que los dos conseguían salir, comenzó a agitar sus alas, moviéndolas como si fuera un ave, a pesar de estar adormilado y débil, hizo su mejor esfuerzo. Hiccup consiguió llegar hasta arriba, ya en tierra firme, se puso de pie y miró hacía abajo, al hoyo, para ver que hacia el dragón, lo descubrió agitando fuertemente sus alas.
— Mira, creo que quiere volar — dijo Hiccup llamando a Snotlout, el cual seguía vigilando su alrededor, al escuchar lo que dijo Hiccup, se acercó a ver. El dragón comenzó a elevarse poco a poco, y despacio y de manera un poco torpe, se elevó y logró salir del hoyo en donde estaba metido, parándose en el suelo, al lado de los dos jóvenes.
— ¡Eso fue genial! — dijo Hiccup emocionado al ver el pequeño vuelo del dragón.
— Se nota que está adormecido — dijo Snotlout — ahora regresemos a la fortaleza, tal vez Astrid y los demás consiguieron escapar —.
— Te sigo — dijo Hiccup, Snotlout comenzó a correr y él lo fue siguiendo, volteó y se dio cuenta que el dragón también los seguía, corriendo en sus cuatro patas, Hiccup se detuvo.
— ¿Crees que debamos llevarlo? — preguntó.
— No le veo el problema — respondió Snotlout — tal vez nos sea de ayuda, algo sabrá hacer —.
Hiccup estuvo de acuerdo, siguieron corriendo de regreso a la fortaleza con el dragón siguiéndoles de cerca.
En la fortaleza...
Una vez que los gemelos abandonaron la habitación, Alvin se acercó a examinar a las dos personas frente a él. Dirigió su mirada a Fishlegs y habló.
— Eres mago ¿cierto? — preguntó — ocultaste tu magia, pero ahora estas asustado y ya no lo haces —.
Fishlegs sólo se quedó mirándolo sin responder. Al final decidió mostrar un poco de valor, y habló.
— Si, soy mago — dijo.
— No sabía que era posible ocultar la magia, tendré que investigar un poco más — dijo Alvin — ahora dime que clase de mago eres —.
— S-sanador — dijo Fishlegs tratando de ocultar su miedo.
— Eso es increíble — dijo Alvin con una sonrisa — no tenemos a nadie así, a partir de ahora curarás a mis hombres, nadie podrá pararnos — dijo con aparente alegría, y luego desvió su mirada a la rubia — ¿qué hay de ti?, ¿también eres maga? — preguntó.
— No — respondió a secas, decidió que no mostraría miedo, se mantendría firme hasta el final.
— ¿Cómo sé que no me mientes? —.
— No tienes forma de saberlo — respondió la rubia. Alvin esbozó una sonrisa.
— Aún no decido que hacer contigo — dijo mirándola con malicia — pero necesitamos dinero, así que podríamos venderte de esclava —.
— Prefiero que me dejes encerrada — dijo Astrid con altanería.
— Se me ocurrió una mejor idea — dijo Alvin divertido con la actitud de la rubia — complacerás a los hombres y cobrarás por ello, ¿ya sabes a lo que me refiero verdad?, de esa forma nos darás más dinero que simplemente vendiéndote — sentenció.
— Como si yo si fuera a hacer eso — respondió Astrid sin cambiar su actitud altanera, aunque en el fondo se empezaba a asustar por lo que ese hombre pudiera hacerle.
— No te estoy preguntando, lo vas a hacer — dijo Alvin con voz autoritaria — ya irás agarrando experiencia, ahora dime, ¿ya te has acostado un hombre antes? —.
Aquellos enfureció a Astrid, no toleraría esos tratos, desenvainó la espada de Hiccup, era lo único que tenía a la mano para defenderse, pelearía antes que someterse ante él.
— Cerdo — dijo Astrid apuntando la espada hacía él — no me obligarás a nada — esta vez dejó el miedo de lado, para poder defenderse.
— Vaya, esto me gusta — dijo Alvin divertido por la actitud de la rubia. Fishlegs estaba más que nervioso, pero al mismo tiempo se sintió inútil, al ver a Astrid demostrando tal valor y coraje, lo hizo sentirse avergonzado por estar asustado y callado. Él también demostraría valor, se tragaría su miedo, ayudaría en lo que pudiera para ser libres.
Astrid sostenía firmemente la espada, apuntando con la punta al hombre frente a ella, deseaba tener la habilidad de Hiccup para encenderla en fuego, ya que de esa forma tenía la posibilidad de causar más daño. Repentinamente el deseó de Astrid se cumplió, la espada brilló con luz blanca durante unos segundos, y después apareció fuego por toda la hoja, la espada estaba encendida.
Astrid se quedó anonadada al igual que Fishlegs, el único que no se mostró sorprendido fue Alvin. La rubia no sabía ni que pensar, de nuevo había pasado lo mismo, en cuanto deseaba algo, esto aparecía aparentemente de la nada, le pasó en el pueblo de Snotlout cuando deseó tener una hacha como la que vio en casa de Gobber, ¿cómo era posible eso?, pensó la rubia.
— Entonces tu también eres maga? — preguntó Alvin serio — pero sigo sin sentir magia en ti, ¿cómo le haces para seguirla ocultando? —.
Astrid sabía que no la estaba ocultando, de hecho ni siquiera sabía si tenía magia. En ese instante recordó lo que le dijo la anciana Gothi, que supuestamente ella tenía la magia conocida como "All power", de la cual no habían muchos registros. ¿Seria eso verdad?, ¿y si eso fuera cierto?, ¿en que consistiría dicha magia?, demasiadas preguntas se amontonaban en su mente.
— Deja ya de hacerte la valiente — habló Alvin dándose la vuelta — llamaré a alguien para que les den nueva ropa, necesitarás verte bien — dijo refiriéndose a Astrid.
— Ya te dije que no haré nada de lo que digas — desafío Astrid — soy una maga, y una muy peligrosa — dijo intentando engañar a Alvin.
— Una maga elemental de fuego no me asusta — respondió Alvin, sin dejar de darle la espalda y comenzando a caminar dando pasos lentos.
— No soy una maga cualquiera, poseo la magia "All power" — dijo Astrid esperando que decir eso le sirviera de algo. Alvin se detuvo en seco y volteó a mirar a la rubia, examinándola con una mirada sorprendida. Astrid interpretó esto como un punto a favor, tal vez su magia si era peligrosa, si es que de verdad la tenía, tal vez esa magia era tan poderosa como para intimidar al mismo Alvin.
— ¿All power? — preguntó saliendo de su impresión — eso es imposible — dijo Alvin.
— Es verdad, yo la tengo — afirmó Astrid con convicción.
— Si es verdad lo que dices, entonces escapa de esto — dijo Astrid estirando los brazos hacía adelante, de repente el suelo empezó a temblar, y unos pedazos de rocas se desprendieron del suelo frente a Alvin, el cuál hizo un movimiento que hizo que todas las rocas salieran disparadas hacía Astrid. La rubia no supo ni como pasó eso, de repente unas grandes rocas se dirigían hacía ella, una espada no la protegería, sin saber que más hacer, y casi por instinto, cerró los ojos y soltó la espada, cubriéndose la cabeza con los brazos, esperando el impacto. Por unos cuantos segundos, se imaginó alguna especie de pared apareciendo frente a ella y salvándola, demasiado fantasioso para ser verdad. Fishlegs también cerró los ojos esperando lo peor, sin embargo, lo peor nunca llegó, Astrid seguía parada con los ojos cerrados y cubriéndose con sus brazos, pero nunca sintió un golpe, ni el más mínimo dolor, los instantes pasaron y nada ocurría, la chica abrió los ojos y se enderezó, solo para toparse con un pequeño muro de piedra, que detuvo a las otras rocas que Alvin lanzó, el muro se desmoronó, quedando solo el polvo. Astrid estaba demasiado asombrada, sentía que incluso se desmayaría, ¿que diablos pasaba?, ¿de donde salía todo eso?, pensaba.
— Esto es estupendo — dijo Alvin con una risa — de verdad tienes el All power, no puedo creer que tenga tanta suerte — dijo riéndose.
Astrid recogió la espada de nuevo, la cual se había apagado, decidió aguantar todas las preguntas y dudas que se revolvían en su mente, enfrentaría a Alvin.
— Te lo dije, soy peligrosa — dijo sujetando fuertemente la espada y preparándose para lanzarse contra el hombre.
— No te creas tanto — dijo Alvin, mostrando una sonrisa — tu eres mi boleto a la cima —.
Astrid se lanzó contra él con su espada, supuestamente ella no tenía experiencia en combates, pero por alguna razón sentía que ya lo había hecho antes. Alvin convirtió uno de sus brazos en piedra, y lo usó para detener la espada que empuñaba Astrid contra él, la cual no le causó ningún daño.
— No puedes cortarme — dijo Alvin — mi magia "Stone control" me permite tener total control sobre la piedra — dijo con una sonrisa maliciosa.
— Eso ya lo veremos — dijo Astrid, haciéndose hacia atrás para atacar de nuevo, deseó que apareciera fuego en la hoja de la espada y así ocurrió, aún le sorprendía que de verdad hubiera ocurrido, pero necesitaba enfocarse en el combate con Alvin. Se abalanzó de nuevo con su espada, y Alvin nuevamente la detuvo con su brazo.
— No importa cuanto lo intentes, no podrás vencerme — dijo empujando a la rubia hacia atrás, la cuál casi cae, pero logró mantener el equilibrio.
— Puedo hacerlo, y lo haré — dijo Astrid, preparándose para lanzar un nuevo ataque con su espada.
— Nunca me imaginé que aparecería alguien a ella — dijo Alvin, divertido con el combate.
— ¿Igual a quién? — preguntó la rubia con enojo.
— A Camicazi, la cual usaba el "All power" y creó el ojo del dragón hace 50 años — dijo Alvin. Astrid no entendió de que hablaba, lo único que notó es que volvían a mencionar al ojo del dragón, esa cosa que al parecer era muy importante, como para que todos la anduvieran buscando. No había tiempo para pedir explicaciones, tenía que encontrar la forma de vencer a Alvin.
A las afueras del bosque...
Los dos jóvenes y el dragón corrían por la densa vegetación del bosque, ya estaban a punto de salir de éste, y podían observar la fortaleza de los marginados frente a ellos. Sabían que todavía tenían a un ejército de hombres buscándolos por todo el bosque, realmente tenían suerte al haber podido despistarlos. Mientras se acercaban más a la fortaleza, vieron dos siluetas acercándose a ellos, no había forma de despistarlos, así que decidieron continuar.
— Tendremos que pelear a puño limpio — dijo Snotlout.
— No soy muy bueno en eso — respondió el castaño.
— Te mostraré como se hace — comentó Snotlout — además tu puedes crear fuego en tus manos —.
— Es cierto — dijo Hiccup con un poco más de confianza.
Se acercaron mas y mas, para finalmente darse cuenta que eran dos siluetas conocidas, aquellos gemelos que habían conocido en el cuarto de las celdas. Se acercaron lo suficiente para hablar.
— Que bueno que están cerca — dijo Tuffnut.
— Justo íbamos a ayudarlos — dijo Ruffnut.
— ¿Que ocurrió? — preguntó Hiccup agitado, clara señal de cansancio — ¿dónde están Astrid y Fishlegs? —.
— Ese es el problema, están con Alvin — contestó el rubio — nos hizo salir de la habitación en donde estaba y se quedó con ellos dos —.
— ¿Los dejaron sólos con ese loco? — dijo Snotlout con molestia.
— No nos quedaba de otra, creímos que lo mejor era salir a buscarlos y así enfrentarlo todos juntos — comentó Ruffnut.
— Maldición — Hiccup salió corriendo rumbo a la entrada de la fortaleza de Alvin. Sin decir nada ni esperar a nadie. Los otros tres lo siguieron, al igual que el dragón.
— Espera idiota — le habló Snotlout mientras corría — no podemos entrar así sin más —.
— ¿Quieres ver que si puedo? — dijo sin dejar de correr, estaba actuando por impulso, cosa rara en él, pero lo único que pasaba por su mente era que no permitiría que le hicieran daño a sus amigos, porque si, después de ese día, ya los consideraba sus amigos.
— Idiota — fue lo único que dijo Snotlout, en realidad el también pensaba de forma similar a Hiccup, estaba dispuesto a proteger, después de todo, ya no tenía nada que perder. Por su parte los gemelos no dijeron nada y sólo se dedicaron a seguirlos, con el dragón detrás de ellos, esperaban no haberse equivocado con su decisión.
Mientras tanto...
Astrid seguía lanzando golpes con la espada, y Alvin los detenía con su brazo convertido en roca, continuaron repitiendo el ciclo una y otra vez, ninguno de los dos recibía daño ni le había hecho daño a su oponente, esa pequeña batalla no los llevaría a ninguna parte.
— ¿Vas a seguir intentando herirme? — dijo Alvin al ver que el cansancio empezaba a notarse en la rubia.
— Puedo seguir todo el día si es necesario — respondió con rencor.
— Tus esfuerzos por atacarme son inútiles, sólo me diviertes — dijo Alvin. Fishlegs vio la oportunidad perfecta para atacar, rápidamente se lanzó contra el hombre, sujetando firmemente el mazo de Snotlout, esperando lograr tan siquiera aturdirlo, Alvin vio venir el golpe, y sin mucho esfuerzo lo esquivó y lo empujó con su brazo de piedra, dándole un fuerte golpe en el pecho. Lo que inmovilizó y dejó en el suelo a Fishlegs, inmediatamente Alvin hizo salir cuatro paredes de piedra del suelo, que encerraron al regordete en una especie de celda, lo suficientemente alta como para que no pudiera salir. Mientras hacía esto, Astrid se abalanzó contra él, y como estaba distraído con Fishlegs, logró hacerle un corte en el brazo que tenía normal, el hombre se hizo hacía atrás al sentir el dolor, y miró la sangre comenzando a escurrir por su brazo.
— ¿No que mis esfuerzos eran inútiles? — soltó la rubia con altanería.
— Algo como esto no me detendrá — dijo Alvin esta vez sin reírse, al parecer ahora si estaba molesto — pero ahora no me voy a contener — advirtió.
La rubia volvió a sentir miedo inconscientemente, pero se lo tragó y se dispuso a seguir luchando.
— Saca a Fishlegs de ahí — amenazó Astrid apuntando la espada de nuevo contra Alvin.
— ¿O qué? — se burló el hombre. Astrid cayó en la provocación, se abalanzó de nuevo contra él, dispuesta a hacerle otro corte, esta vez más grave, pero Alvin la esquivó fácilmente, dobló un poco las rodillas, y aprovechando su posición, le soltó un fuerte puñetazo a la rubia justo en el estómago, con el brazo que no era roca. Astrid soltó la espada enseguida, la cual cayó al suelo con un fuerte golpe metálico, se arrodilló en el suelo sujetando su estómago con ambas manos, y rápidamente se tiró de lado en el piso, soltando pequeños alaridos de dolor.
— Y eso que usé poca fuerza — dijo Alvin mirándola tirada en el suelo, mientras se acercaba — ahora te enseñaré a respetarme — se acercó amenazante. Justo en ese momento las puertas se abrieron, y se escuchó una voz.
— ¡Déjala en paz! — esa voz era la de Hiccup, el cual enfureció al ver a Alvin acercarse tan peligrosamente a la chica tirada en el suelo.
— Más te vale no haberla herido o me las pagarás — dijo Snotlout también molesto. Alvin volteó a verlos sin ninguna expresión en el rostro.
— Mis prisioneros han regresado — dijo reconociendo a Hiccup y Snotlout, luego miró a los gemelos y creyó que ellos los habían capturado — ¿ustedes los capturaron? — dijo refiriéndose a los gemelos.
— Así es — contestó Tuffnut con otra idea de nuevo en mente — se los trajimos personalmente —.
— Traiganlos aquí, quiero que vean lo que le hago a su amiga — ordenó.
— Vamos — dijo Ruffnut empujando un poco a Hiccup por la espalda, rogaba al cielo que esos dos entendieran que debían fingir estar capturados. Snotlout comenzó a caminar sin que se lo dijeran, Hiccup también lo hizo sin rechistar, al parecer si habían entendido. Los dos se acercaron a Alvin, siendo escoltados por los gemelos, al acercarse vieron la espada de Hiccup tirada, muy cerca de donde estaba Astrid. Cuando ya estaban a un metro de Alvin, este habló.
— No se preocupen, no la mataré, me servirá mucho — dijo con una sonrisa maliciosa — sólo le enseñaré a comportarse —.
Hiccup y Snotlout luchaban por contener la furia, las manos de Hiccup seguían encendidas en llamas. Cuando estuvieron ya más cerca, los gemelos inesperadamente lanzaron un chorro de agua con sus manos, Alvin no se lo esperaba y no pudo esquivarlo, el agua le había entrado en los ojos.
— ¡Rápido Hiccup agarra tu espada! — alzó la voz Ruffnut.
El mencionado no tardó en acatar la orden, corriendo hacia donde yacía dicho objeto y levantándolo.
Al instante de tocar la empuñadura, la hoja de la espada se envolvió en llamas, Hiccup rápidamente se lanzó contra Alvin, el cual se movía como loco intentando quitarse el agua de los ojos, atinó a hacerle otro corte en el brazo, al sentir eso, Alvin se hizo para atrás rápidamente, y después se quitó el agua y recuperó la visión.
— Estúpidos, ¡me las pagarán! — Alvin estaba hecho una furia.
— El único que pagará eres tú — dijo Hiccup sujetando firmemente su espada, poseía más experiencia usándola que Astrid. Mientras esto ocurría, los gemelos se acercaron a Astrid, tirada en el suelo, para auxiliarla.
— ¿Estas bien? — preguntó Ruffnut agachándose junto a ella, al igual que su hermano.
— S-si — Astrid apenas podía hablar — sólo necesito...un...momento — habló pausadamente. Snotlout también se acercó y se agachó junto a la rubia.
— Tranquila, ya estamos aquí — le dijo.
— A-ayuda a Fishlegs — le dijo Astrid.
— ¿Dónde está? — preguntó Snotlout preocupado. La rubia se giró para quedar completamente boca arriba, y señaló con uno de sus brazos a una dirección.
— E-está adentro — dijo señalando la pared de piedra que Alvin puso alrededor del mencionado.
— ¿Cómo se metió allí? — preguntó Tuffnut.
— Eso ni importa, lo ayudaré, ustedes quedense con Astrid — ordenó Snotlout levantándose y corriendo en dirección a dicha prisión de roca. En cuanto llegó palpó por todos lados buscando algún punto débil, pero la construcción era roca sólida, imposible de romper para un humano.
— Gordo ¿estas allí? — llamó Snotlout.
— ¿Snotlout, eres tú? — respondió Fishlegs asustado.
— Claro que sí, ha llegado la caballería —. Snotlout siguió buscando algún fallo en la estructura, pero no había ninguno, las paredes eran demasiado altas como para poder escalar. Desesperado por no saber que hacer, recordó algo, se fue a asomar a la entrada y efectivamente lo vio, al dragón parado en la entrada, sin moverse y solamente contemplando el espectáculo. Rápidamente corrió hacia él y lo llamó.
— Amiguito, necesito tu ayuda — el dragón no se inmutó, se mantenía mirando un punto fijo, Snotlout volteó y se dio cuenta que el dragón observaba la pelea de Hiccup y Alvin.
— Si me ayudas entonces podrás ir a ayudarlo — le dijo Snotlout.
Esa frase bastó para que el dragón mirara a Snotlout y le pusiera atención.
— Sigueme — le ordenó, empezó a correr y el dragón obedeció y lo siguió. Llegaron nuevamente al lugar dónde estaba encerrado Fishlegs.
— Necesito que vueles y saques a la persona que está allí adentro — le dijo Snotlout — ¿podrás hacerlo? — esperaba que ya no estuviera bajo los efectos de lo que sea que le dieran para dormirlo. El dragón sólo soltó un gruñido y comenzó a agitar sus alas, como dando a entender que lo intentaría. Luego de unos segundos, el dragón comenzó a elevarse, logró mantenerse a flote en el aire, y comenzó a avanzar en dirección a las paredes de piedra que aprisionaban a una persona. Se elevó y entró por arriba.
— ¿Qie diablos es esto? — gritó Fishlegs con terror.
— Tranquilizate gordo, él te sacará — le dijo Snotlout desde afuera.
El dragón, con una pata, sujetó a Fishlegs del cuello de su camisa, y comenzó a elevarlo para poder salir de allí.
— ¿Que es esto? ¡Bajenme! ¡Ya no quiero estar aquí! — Fishlegs gritaba y dramatizaba la situación. Luego de un rato, el dragón logró alejarse de la celda de piedra y poner al joven en tierra firme, mientras él también se paraba en el suelo y dejaba de agitar sus alas. Fishlegs estaba tieso y como ido, Snotlout se acercó y chasqueo los dedos.
— Despierta, tenemos que ayudar a Hiccup — le dijo. Fishlegs reaccionó y salió de su letargo.
— Sólo quiero irme a casa — dijo en voz baja.
— Si no detenemos a Alvin nadie se irá a casa — le dijo Snotlout al mismo tiempo ajw corría en dirección a los gemelos, a Fishlegs no le quedó de otra más que seguirlo.
Astrid ya se había recuperado del golpe que le dio Alvin, se levantó con ayuda de los gemelos y miró en dirección a donde Hiccup y Alvin intercambiaban golpes.
— No pensé que Hiccup pudiera hacer eso — dijo Astrid.
— El está furioso, por su tipo de magia, eso aumenta el poder su fuego — comentó Ruffnut.
— Debemos ayudarlo — dijo Astrid corriendo en dirección a Hiccup y Alvin, los gemelos la siguieron, Snotlout y Fishlegs no tardaron en alcanzarlos, con el dragón también siguiéndolos.
Unos momento antes de eso, Hiccup y Alvin peleaban, el castaño intentaba herirlo con su espada de fuego, mientras que Alvin los esquivaba y le lanzaba golpes con su puño de piedra, el cual Hiccup detenía poniendo su espada. El chico desconocía que tuviera esa fuerza, suponía que era por la adrenalina del momento y sus deseos de proteger a cierta rubia. Gracias al fuego, los ataques de Hiccup eran mas rápidos que los de Astrid, por lo que a Alvin le costaba más trabajo esquivarlos. En un intento, el castaño logró hacerle un corte el pecho a su adversario, Alvin ignoró el dolor y aprovechó para darle un puñetazo en la mejilla, el cual lo tiró al suelo. Hiccup quedó un poco aturdido, pero también ignoró el dolor y se levantó rápidamente, el golpe le provocó un corte en la mejilla, el cual comenzaba a sangrar. Alvin también sangraba, tanto en el brazo como en el pecho.
— No eres tan debilucho como parecías — dijo Alvin con gesto serio.
— ¡No vuelvas a tocarla! — Hiccup seguía dejándose llevar por la ira, rápidamente se lanzó en un nuevo ataque contra Alvin. Pero este esquivó muy ágilmente la espada y le soltó otro puñetazo en la cara, esta vez partiéndole el labio inferior y dejándolo de nuevo en el suelo, Hiccup ni lo vio venir. El golpe lo dejó más aturdido y esta vez le estaba costando trabajo levantarse.
— Ya estoy harto, te acabaré de una vez — dijo Alvin furioso acercándose a Hiccup mientras seguía en el suelo.
— ¡DEJALO EN PAZ! — el gritó de Astrid llamó la atención de Alvin, el cual vio como se acercaban cinco personas, pero lo que llamó mas su atención fue la criatura que venía con ellos. Los cinco llegaron en cuestión de segundos frente al líder, éste ni se intimidó.
— Pelea contra todos nosotros — dijo Astrid.
— ¿De dónde lo sacaron? — dijo Alvin ignorando por completo a la rubia.
— Lo sacamos del hoyo en el que lo tenias metido — Snotlout respondió entendiendo que se se refería al dragón.
— Puedo aplastar a todos ustedes — dijo Alvin con rabia.
— Primero respóndeme, ¿quien es Camicazi? — preguntó Astrid.
— No tiene caso que te lo diga, no lo entenderías — dijo Alvin. Hiccup aprovechó para levantarse del suelo mientras se recuperaba del golpe.
— ¿De dónde sacaste ese dragón? — preguntó Hiccup una vez incorporado, decidió ignorar sus heridas en la cara.
— Dudo que encuentres uno, si eso quieres — contestó Alvin — ese lo encontramos al norte, cuando viajé a realizar tratos con uno de nuestros aliados. Lo capturamos y lo trajimos aquí, de hecho, se dice que en el norte existe un lugar llamado "orilla del dragón", en donde existe una gran variedad de dragones vivos, pero nadie sabe si es verdad o sólo una leyenda urbana — relató Alvin — de todas formas, el lugar donde encontré al dragón está muy alejado de aquí, nunca lo encontrarás — se burló.
— Eso no importa, de todas formas hasta aquí llegaste — sentenció Hiccup.
— ¿A sí? ¿Y ustedes me detendrán? — dijo Alvin con diversión.
— Ataquemos entre todos — ordenó Hiccup a sus aliados, los otros 5 se dispusieron a luchar, además de que contaban con un dragón. Todos se lanzaron en contra de Alvin, pero este comenzó a levantar rocas que conformaban el piso y a lanzarlas en contra de ellos. Las esquivaron a duras penas, Alvin realmente tenia deseos de matarlos. Pero conservaban la fe de que juntos vencerían, además tenían un dragón como aliado.
Continuará en el Capitulo 7: "El inicio del gran viaje"
Espero que el capítulo de hoy les haya gustado, dejenme sus opiniones, recomendaciones y sugerencias, gracias a todos.
