Hola, ¿qué tal?, espero que se encuentren muy bien. Aquí les traigo una nueva actualización de esta historia, gracias por todo el apoyo que le han dado, todos los que lleno esta historia hacen posible que continúe, así que sin mas que decir, los dejo con el capítulo.
.
.
Capítulo 11: "La Ciudad de los magos".
.
.
Tal y como Fishlegs lo había predicho, sólo tardaron dos días para finalmente ver tierra, la armonía de la mañana se vio interrumpida con el fuerte grito de Tuffnut, informando de que podía verse tierra a los lejos. Rápidamente todos salieron alarmados por el grito, y confirmaron lo que el rubio decía, sin perder tiempo, se metieron a empacar todas sus cosas y prepararse para bajar del barco.
- Tenías razón Fishlegs - comentó Astrid cuando estuvieron reunidos todos afuera, ya listos para salir.
La rubia decidió dejarse el collar fuera de la blusa azul, a la vista de todos, ya no tenía caso esconderlo.
Hiccup tomó el maletín con el dinero que les quedaba de la recompensa, y se puso la vaina con la espada en su espalda. Snotlout sólo tomó su mazo de hierro mientras seguía dirigiendo el barco rumbo a la parada final, decidió no llevarse nada más, Ruffnut simplemente se fue con las manos vacías, no consideraba necesario llevarse nada, y Tuffnut tomó su querido mazo con picos, Gustav tampoco llevaba nada, no es que tuviera mucho, mientras que Fishlegs sólo llevaba el mapa y la brújula.
- ¿Cómo se llama este lugar? - preguntó Hiccup curioso.
- La Ciudad de los magos - respondió Fishlegs.
- El nombre suena bien - comentó el pequeño Gustav.
- Creo que estuve aquí una vez - dijo Astrid.
- ¿De verdad? - todos se sorprendieron.
- Sí, de aquí partió el barco en el que me subí, que me llevó hasta cerca de la isla Berk - explicó la rubia.
- Eso es bueno, tal vez puedas guiarnos - le dijo Hiccup.
- Lo siento, no puedo, no estuve mucho tiempo aquí, ni siquiera un día - dijo Astrid - me fui el mismo día que llegué -.
- Que lástima - opinó Hiccup.
- ¿Entonces aquí estuviste desde que despertaste? - preguntó Gustav curioso.
- No, desperté cerca de un pueblo llamado "Pueblo Azufre", me quedé en ese pueblo durante los meses siguientes, hasta que decidí viajar y por azares del destino acabé en esta ciudad - explicó Astrid - el pueblo está a unos cuantos kilómetros -.
- Ya veo, entonces todo esto será nuevo para ti también - opinó Gustav.
- Así es -.
Durante los minutos siguientes, nadie habló, se quedaron viendo como poco a poco comenzaba a acercarse un paisaje urbano frente a ellos, se toparon con un inmenso puerto, lleno de todo tipo de navíos. Detrás había decenas de casas, carreteras bien asfaltadas, y hasta el fondo muy a lo lejos, podían distinguirse algunos edificios. Después del largo rato de espera, finalmente arribaron al puerto, y encontraron un lugar vacío para atar el bote, Snotlout lo acomodó hábilmente de costado a la orilla.
Una vez acomodado el pequeño barco, escucharon el motor apagarse, señal clara de que podían comenzar el descenso.
- Finalmente llegamos, ¿no es genial? - festejó Hiccup.
Todos estuvieron de acuerdo, bajaron del bote, y se pararon en el enorme muelle de concreto, había mucha gente circulando por los alrededores, la mayoría eran pescadores o trabajadores de los barcos.
- Y ahora la pregunta del millón, ¿quién cuidará el barco? - dijo Snotlout.
- Estaba pensando en pagarle a una persona que lo cuide por nosotros - comentó Hiccup.
- Pero a quien - cuestionó Astrid.
- Dejame pensar - dijo Hiccup, mientras se ponía a pensar en silencio - demos una vuelta por aquí, haber si encontramos algo -.
Todos estuvieron de acuerdo, caminaron en grupo por los alrededores, sin alejarse demasiado del bote, Hiccup notó a una mujer de largo cabello negro, joven y delgada, con un uniforme parecido al de los policías, que caminaba lentamente, mirando con curiosidad a cada uno de los barcos anclados en la orilla. Hiccup decidió acercarse a ella y preguntarle, mientras que el resto de sus amigos se hallaban distraídos con otras cosas.
- Disculpe señorita - dijo Hiccup amablemente acercándose detrás de ella.
La muchacha se volteó y lo miró de una forma no muy amistosa.
- ¿Qué quieres? - dijo de forma casi despectiva.
- Lamento molestar - dijo Hiccup, confundido por el tono de la chica - solo quería hacerle unas preguntas -.
- No tengo tiempo - dijo simplemente la chica, dándose la vuelta y alejándose.
Hiccup se extrañó mucho de lo sucedido, pero él sólo quería hacerle una pregunta, no era para que se enojara, decidió intentarlo sólo una vez más.
- Oye, ¿Está todo bien? - dijo Hiccup apresurándose y llegando atrás de ella.
La joven se volteó rápidamente y lo miró de mala manera.
- Ya te dije que no tengo tiempo - dijo sonando molesta - por si no lo has notado, soy miembro de la guardia costera - dijo señalando un emblema en la parte derecha del chaleco de su uniforme.
Hiccup enfocó su vista en el emblema y efectivamente vio un escudo gradado allí, al que no le dio importancia analizar, pero si a las palabras que venían escritas abajo:"Guardia costera; División Ciudad de los magos".
- Yo...no lo sabía - dijo Hiccup sin saber que más decir.
- Por supuesto que no lo sabías - dijo la joven - estoy de servicio, verificando que toda esta zona esté en orden, así que no me molestes - dijo dándose la vuelta y siguiendo con su rumbo, creyendo que había dejado todo bien en claro, pero no desistió y la siguió.
- Si tu perteneces a los guardacostas, entonces con más razón podrías ayudarnos - dijo Hiccup, caminando detrás de la chica, pero ella no volteó, simplemente lo ignoró y siguió caminando - tenemos un barco, acabamos de llegar y queremos ver quien lo cuidaría por nosotros - explicó Hiccup, vio que la joven se detuvo abruptamente, para después darse la vuelta.
- ¿Dices que acaban de llegar? - dijo ella, de manera lenta y aparentemente tranquila.
- Sí, llegamos hoy - respondió el castaño.
En ese momento, los acompañantes de Hiccup llegaron a donde él estaba, la joven al verlos se tensó y dio unos pasos hacía atrás.
- Hiccup, ¿que estás haciendo? - le dijo Astrid en cuanto llegaron a su altura.
- Te dejamos sólo un momento y te pones a ligar, me enorgulleces Hiccup - dijo Snotlout con sarcasmo.
- Nada de eso, estoy tratando de conseguir quién nos ayude - dijo Hiccup.
- ¿Quiénes son ellos? - dijo la joven muy seria.
- Mis amigos, llegamos juntos hace unos momentos - le explicó el castaño.
- ¡Lo sabía! - exclamó la joven, sacando una pistola que tenía puesta en una funda de su cinturón - ustedes también son criminales - le apuntó a Hiccup.
- Oye oye ¿que diablos? - dijo Snotlout desconcertado - tranquila mujer -.
- ¿Que te ocurre?, ¡no te hemos hecho nada! - dijo Astrid también confundida, igual que todos los demás.
- No lo han hecho todavía, pero lo harán, son como ellos - argumentó la joven con el arma.
- Baja eso, hablemos tranquilamente - le dijo Hiccup intentando calmarla.
- Ninguno de ustedes se mueva - dijo ella, dando dos pasos hacia atrás para poder tener mas campo de visión y apuntarles a cada uno - las balas de esta arma están hechas de "Magic Drenator", no sé si lo sepan pero ese material puede drenar y neutralizar todo tipo de magia, así que no importa que tipo de magos sean, les puedo volar los sesos con esto - explicó de manera amenazante.
- ¡Esta tipa es peligrosa! - dijo Tuffnut divertido.
- ¿Te estás divirtiendo? - dijo la joven al darse cuenta del tono de voz del chico - pues más divertido estarás cuando te metan a la cárcel mágica del gobierno -.
- ¿Cuál es tu problema? - dijo Astrid intentando mostrar valentía, tal vez eso la haría retroceder - no sé que te haya dicho Hiccup, pero estoy segura de que no fue algo que amerite tener que usar armas - comentó.
- Mi trabajo es vigilar que las cosas estén en orden aquí en el puerto, así que le informaré al ejército para que vengan a arrestarlos - dijo la joven, quien no había dejado de apuntarles en todo ese rato.
- ¿Pero porqué? - preguntó Hiccup.
- ¿Y todavía lo preguntas?, si hasta traen a un niño, seguro lo obligan a hacer cosas que él no quiere - dijo la chica mirando a Gustav.
- No entiendo - comentó el pequeño.
- Esta tipa está loca - dijo Ruffnut - ¿saben que?, yo me largo - dijo dando media vuelta y disponiéndose a marcharse.
- ¿A donde crees que vas? - dijo la joven apuntándole a Ruffnut en la espalda - ¡vuelve aquí! -.
- Ya basta - exclamó Astrid, aprovechó la distracción para intentar quitarle la pistola de las manos a la joven pelinegra, Hiccup y Snotlout intentaron detenerla, pero todo pasó muy rápido, demasiado para lo que cualquiera de ellos esperaba.
Un sonido de detonación, fuerte y violento, hizo eco por una gran zona del muelle. Astrid, estando a escasos centímetros de las manos de la otra chica, sintió un fuerte dolor en el hombro derecho, la joven pelinegra había disparado el arma entre sus manos, no porque haya querido hacerlo, si no que el repentino movimiento de la rubia la asustó, y en un acto reflejo, disparó. No apuntó a ninguna zona en especial, sólo disparó, y luego se escuchó un quejido proveniente de la chica herida. Los amigos de la rubia se quedaron estupefactos ante lo acontecido, Ruffnut volteó rápidamente luego del estruendoso sonido. Astrid dio unos pasos hacía atrás, dando pequeños gemidos de dolor y poniéndose la mano izquierda sobre el hombro derecho, en dónde tenía la herida, dónde la bala había atravesado. La sangre salía a borbotones, no sólo en la parte donde la rubia trataba de cubrirse con su mano, si no también en la parte de atrás, donde le escurría por la espalda, la bala había salido del cuerpo de la chica, atravesando todo el hombro.
- Tú tienes la culpa - dijo la joven pelinegra - no debiste tratar de quitarme el arma - dijo mientras le temblaban las manos.
La rubia se hincó en el suelo, cada vez se sentía mas débil, y el dolor en esa parte dañada, no hacía más que intensificarse. Hiccup al ver esto, al ver como la rubia se hincaba y sangraba abundantemente, sintió algo extraño en su ser. Una sensación de furia lo invadió, lo que él sentía como calor en su interior, ya le habían explicado que era por su tipo de magia.
Con una velocidad muy alta, desenfundó su espada, cosa que nadie vio venir, y se abalanzó contra la chica. Ésta intentó apuntarlo con su arma, pero Hiccup fue rápido y lanzó un golpe con su espada, que le quitó la pistola de las manos a la chica, luego la embistió y la tiró al suelo. Se agachó sobre ella, poniendo una de sus rodillas en cada costado de la chica, y alzó su espada, apuntando la punta de ésta en la cara de la joven.
- ¿Porqué lo hiciste? - dijo Hiccup fuera de sí - ¡como te atreves! - la espada se prendió en fuego, totalmente.
- Fue en defensa propia - se excusó la joven, fingiendo valentía aunque el fondo estaba muerta del miedo.
- ¿Defensa de que? - soltó el castaño furioso - nosotros no te hicimos nada, fuiste tú la que se puso a apuntarnos - dijo fuera de sí.
Snotlout se dio cuenta de esto, y decidió ir a calmar a Hiccup antes de que se saliera de control, no querían ni necesitaban más percances de ese tipo.
- Oye idiota, ya dejala en paz - le dijo Snotlout sujetando uno de los brazos del castaño.
- Pagarás por esto - dijo Hiccup iracundo.
- Vamos tonto controlate - Snotlout lo sujetó esta vez de ambos brazos para intentar apartarlo de encima de la muchacha.
- Súeltame, ¡haré que se arrepienta! - siguió diciendo el chico fuera de sí.
- Ya quedate quieto - el pelinegro comenzaba a desesperarse - no sé que otra cosa hacer, así que... - Snotlout no terminó su oración, le dio un golpe a Hiccup muy fuerte en la nuca, el castaño cayó desplomado al lado de la chica. Snotlout lo removió y lo arrastró a donde se encontraban sus compañeros, desesperados por ayudar a la rubia.
- ¿Qué hacemos? - decía Ruffnut desesperada, se había acercado en cuanto vio a su amiga caer herida.
- Señorita Astrid, no se muera - decía Gustav angustiado mientras le agarraba una mano a la rubia.
- No seas tonto, esto no me va a matar si me ayudan - dijo Astrid lentamente, comenzaba a sentirse débil por la pérdida de sangre.
- ¿Qué haremos sin ti? - dijo Tuffnut también desesperado.
- No me voy a morir - repitió Astrid.
- Será un vacío difícil de llenar - dijo Fishlegs en el mismo tono que sus amigos.
- Acabamos de llegar, no es justo - comentó Ruffnut.
- Oigan chicos - Astrid comenzaba a desesperarse.
- Teníamos tantas cosas que ver - dijo Gustav.
- Oigan... -.
- Tardaremos en superarlo - dijo esta vez Ruffnut.
- Oigan... -.
- Nadie podrá remplazar tu lugar - dijo Tuffnut como quien hace un juramento.
- Chicos... -.
- Prometemos nunca olvidarte - dijo Fishlegs también.
- ¡NO SEAN IDIOTAS Y AYUDENME! - gritó Astrid ya desesperada por que nadie la ayudaba, solo entraron en pánico y dijeron cosas sin sentido.
- Está bien, tranquila - dijo Ruffnut desconcertada.
- Cubran la herida con algo, estoy perdiendo mucha sangre - dijo Astrid de forma débil.
- Usen esto - Gustav se quitó el chaleco que traía puesto y se lo dio a Fishlegs, éste lo puso en el hombro de Astrid para detener la hemorragia.
- ¿Cómo va todo? - dijo Snotlout llegando junto a ellos, arrastrando a Hiccup por las piernas.
- ¿Qué ocurrió? - dijo Astrid preocupada al ver a Hiccup inconsciente, aún en el estado en que se encontraba se preocupaba por él.
- Nada importante - le dijo Snotlout para que no se preocupara - oye gordo - añadió hablándole a Fishlegs - se supone que eres mago sanador, ¿qué esperas para usar tu magia? -.
- No es lo mismo curar una fractura que curar una herida abierta - explicó Fishlegs - la hemorragia lo complica todo, me va a tomar mucho más tiempo, debemos parar la hemorragia primero para que pueda empezar a curarla y cerrarle la herida, de nada serviría cerrar la herida si se desangra - explicó como un experto.
- Bien, entonces detengamos la hemorragia - dijo Snotlout también dispuesto a ayudar.
La joven que había disparado, se quedó sentada en el concreto, luego de la embestida de Hiccup, observó como las personas frente a ella se esmeraban por ayudar a la rubia que ella había herido, mostrando auténtica preocupación. Incluso el joven pelinegro evitó que el castaño le diera una paliza por lo que había hecho, tal vez no eran malos después de todo, tal vez no eran el tipo de personas que ella creía, pensó.
Se levantó, se sacudió el polvo de la ropa y se acercó a ellos.
- Oigan, ¿ella está bien? - dijo, había dejado de lado la agresividad, ahora tenía un tono tímido y se veía claramente culpable.
- Si claro, ¿no ves lo contenta y feliz que está? - le respondió Ruffnut con sarcasmo, pero claramente se notaba la molestia en su voz.
- Yo...deben detener la hemorragia - dijo la joven pelinegra.
- Gracias, señora obvia - dijo Astrid débilmente, aún en su estado, no pudo evitar soltar ese comentario.
- Hay una caseta de vigilancia aquí cerca, donde suelo estar, allí hay un botiquín de primeros auxilios - comenzó a decir la joven - llevenla allí y podrán detener la hemorragia -.
- ¿Y porque deberíamos confiar en ti? - dijo Ruffnut no muy convencida.
- En este momento no podemos darnos el lujo de discutir - dijo Fishlegs sabiamente - creo que debemos aprovechar la oportunidad -.
- Lo que sea - habló Astrid - sólo hagan algo -.
- Muy bien, cargala gordo, yo cargaré al idiota - dijo Snotlout, en un tono que dejaba claro que no había tiempo para protestas.
Fishlegs levantó lentamente a Astrid entre sus brazos y comenzó a caminar, Snotlout cargó a Hiccup en su hombro como si de un costal de papas se tratara.
- Por aquí, siganme - dijo la joven.
Ella guió a todos a través del puerto, pasaron frente a algunos barcos anclados en la orilla, vieron gente caminando por el otro lado, rumbo a distintas calles, y finalmente vieron una caseta de vigilancia, no muy pequeña ni muy grande.
- Aquí, pasen - dijo la joven abriendo la puerta de aluminio.
Todos entraron, el lugar se sentía algo reducido con tanta gente dentro.
- Acuestala aquí - dijo ella señalando una pequeña cama que había allí.
Allí dentro sólo había un pequeño escritorio, cuatro sillas, y la cama que la joven había señalado.
Fishlegs se acercó y colocó a Astrid en la cama, luego la joven tomó el botiquín que estaba sobre el escritorio y se lo pasó. Éste buscó vendas y gazas, con el fin de hacer una compresa que ayudara a detener la hemorragia.
La puso sobre el hombro de la chica e hizo presión, ella por su parte estaba con los ojos cerrados, no estaba inconsciente, sólo descansaba.
Fishlegs tuvo que cambiar la compresa otras veces, debido a que se humedecía de sangre constantemente. Finalmente luego de unos minutos, la hemorragia se redujo considerablemente.
- Creo que ya está - dijo Fishlegs - no se ha detenido completamente, pero es suficiente como para empezar la curación - explicó.
Dejó la compresa allí, y pidió ayuda a Ruffnut.
- Ayudame a levantarla - le dijo Fishlegs - tenemos que quitarle la blusa, es eso o romperla -.
Ruffnut se acercó y sostuvo a la rubia por la espalda, Astrid levantó los brazos lentamente y con mucho cuidado se quitó la blusa, soltando uno que otro gemido de dolor.
Quedó sólo en sostén, en otras circunstancias los chicos que allí se encontraban habrían reaccionado al ver a la rubia así, pero este no era el caso, era un momento serio y de tensión.
- Muy bien, empezaré - Fishlegs puso las dos manos, una sobre la otra, en el hombro de la chica, seguía usando la compresa para hacer presión, al mismo que cerraba los ojos y se concentraba para usar su magia.
- Oigan - habló repentinamente la joven pelinegra que los había llevado hasta allí - yo...creo que me siento un poco mal por hacerle eso a su amiga - confesó con culpabilidad.
- Te sentirás mal cuando Astrid se recuperé y te de una paliza - dijo Ruffnut con burla.
- Tiene razón, meterse con ella nos es buena idea - confirmó Snotlout.
- Yo lo siento, en verdad - dijo ella muy apenada.
- Sólo... - habló Astrid débilmente - dime, ¿porqué lo hiciste? - preguntó.
- Puede parecer que estaba siendo dura, pero en el fondo estaba asustada, cuando te acercaste a mí tan repentinamente me asusté más, apreté el gatillo sin querer - explicó la joven con pesar.
- Eso no responde mi pregunta - reclamó la rubia.
- Bueno - la chica lo pensó bien antes de hablar, decidió decir la verdad - las cosas no han estado bien por aquí últimamente -.
- ¿A que te refieres? - preguntó Ruffnut quien había dejado de ver a Astrid para ver a la joven mientras hablaba. Todos la miraban, excepto Fishlegs que estaba concentrado curando a su amiga rubia. Incluso Astrid abrió los ojos y giró la cabeza, acostada como estaba, para mirar a la joven frente a ellos.
- Hace unos días comenzaron a llegar barcos llenos de criminales, simplemente llegaban como si nada, se hacían llamar a si mismos como marginados - explicó la joven, los demás presentes se tensaron al escuchar eso, y se miraron los unos a los otros - comenzaron a atacar a la gente, a robar sus cosas y causar caos, en cuanto llegaron los primeros todos los guardacostas luchamos contra ellos, así fue como gané esto - la joven se levantó un poco la camiseta de su uniforme para mostrar parte de su abdomen, a la altura del ombligo tenía un gran moretón, que comenzaba a tornarse azul - pero la mayoría eran magos, y nos superaban en número, durante el día siguieron llegando más barcos llenos de esa gente, al final nos fue imposible detenerlos, la policía local tuvo que intervenir, y luego el ejército cuando la situación se salió de control - explicó la joven.
Nadie hablaba, todos estaban en silencio escuchando atentos lo que la chica pelinegra contaba.
- Luego de todo el caos, los criminales fueron derrotados y arrestados por el ejército, más tarde supimos que en realidad ellos si eran miembros de los marginados, una de las 3 organizaciones criminales más poderosas del mundo, hay rumores de que un grupo de desconocidos derrotó a Alvin, el líder de los marginados, y lo entregó a las autoridades, también derrotaron a muchos de los marginados que se hallaban allí, los que quedaron huyeron por tenor a ser arrestados, robaron barcos y vinieron hasta aquí - explicó ella - pienso que tal vez pensaban en reconstruir su organización o algo así, ya no tenían quién los dirigiera así que no sabían que hacer, durante los días siguientes al ataque nos pidieron reforzar la seguridad aquí en el puerto, más cambios de turno, más guardias - siguió explicando ya más calmada - tenemos especial cuidado en los barcos que llegan, por eso cuando su amigo se me acercó - dijo señalando a Hiccup, al cual Snotlout había dejado tirado en el suelo, luego de cargarlo hasta allí - y me dijo que recién había llegado en su barco, me asusté, y más cuando ustedes se acercaron y revelaron que venían juntos, creí que podían ser marginados, luego ví que traían un niño y mi mente comenzó a imaginar muchas cosas, fingí ser valiente pero en el fondo estaba aterrada, yo sola no podría contra todos ustedes; por eso los apunté y comporté como lo hice, luego le disparé a su amiga sin querer, y después ese chico castaño casi me golpea - dijo dando por terminada su larga explicación - esa es la respuesta a tu pregunta -.
Les había quedado mucho en qué pensar, tenían dos revelaciones.
La primera, que algunos marginados sobrevivieron al ataque a su base, la segunda, que al parecer Eret y su pelotón no habían revelado su identidad, no revelaron que ellos habían entregado a Alvin, por lo que la gente no los conocía.
- Ya veo - habló Astrid después de ese rato de silencio - supongo que lo entiendo, pero aún así voy a golpearte cuando me recupere - dijo con sarcasmo, en realidad no hablaba enserio.
- Si, claro - dijo la joven nerviosa, ella no sabía si lo dicho por la rubia era verdad o sólo bromeaba.
- Y a todo esto, ¿cuál es tu nombre? - preguntó Snotlout.
- Karen, mi nombre es Karen - dijo la chica.
- Ya veo -.
Snotlout se quedó viendo a la joven que les había dijo todo aquello, la culpable de la herida de Astrid y la furia de Hiccup, tenía el cabello de color negro, recogido en una cola de caballo, la piel algo bronceada y los ojos color café obscuro, vestía el típico uniforme de guardacostas.
Cuando Snotlout iba a preguntar otra cosa, se escuchó un sonido como de una respiración, todos voltearon a mirar como Hiccup comenzaba a removerse en el suelo, despertando de la inconsciencia, abrió lentamente los ojos y se levantó despacio, hasta ponerse de pie.
- Oh rayos...¿que pasó? - dijo sosteniendo su cabeza con una mano, le dolía un poco.
- El bello durmiente a despertado - dijo Snotlout con burla.
- ¿Qué es esto? - dijo Hiccup confundido, viendo a todos sus amigos aglomerados en ese espacio reducido, como si fuera un pequeño cuarto - ¿dónde estamos? -.
- Hiccup - lo llamó Astrid, preocupada - ¿porqué te desmayaste? -.
- ¿Desmayarme? - Hiccup trató de entender a qué se refería ella, la miró y notó su hombro sangrante, y a Fishlegs poniendo su mano en dicho hombro, con los ojos cerrados y con un brillo saliendo de ellas, clara señal de que la estaba curando. Hiccup se alarmó y se asustó, miró rápidamente a todos sus amigos, hasta que pasando la vista, observó a la cierta joven de cabello negro, y allí recordó todo. En menos de un segundo la furia regresó, sintió ese calor de nuevo en el estómago.
- Tú - dijo señalando a la chica - ¡ahora lo recuerdo! - dijo alterado.
- Dejame explicarte - se defendió Karen.
- ¿Y que se supone que me vas a explicar? - el castaño estaba enojado.
- Hiccup, ¿porque te pones así? - dijo Astrid en forma de regaño.
- ¿Cómo que porqué?, ¡esta tipa te disparó! - renegó él.
- Fue un accidente - dijo ella sin alzar la voz, todavía se encontraba débil.
- Vamos torpe, no empieces el drama de nuevo - le dijo Snotlout.
- Tú, idiota, ¡tuviste algo que ver! - dijo Hiccup recordando que su voz fue lo último que escuchó antes de desmayarse.
- Yo te di un golpe para dejarte inconsciente, ¿algún problema? - retó Snotlout.
- ¿Porqué lo hiciste? - dijo él muy enojado.
- Hiccup, no es momento para éstas cosas - se metió Ruffnut.
- Cierto - volvió a hablar Astrid - tranquilizate...por favor -.
- ¿Ahora todos están de parte de ella? - dijo Hiccup señalando a Karen - ¿no les molesta lo que hizo? -.
- Claro que nos molesta - dijo Ruffnut - pero fue un accidente, si tan sólo escucharas su explicación -.
- No quiero escuchar nada - dijo él con furia - ¡me largo! - dijo dando la vuelta, buscando la puerta y saliendo por ella, dando un fuerte portazo al cerrarla.
- Su amigo tiene un mal genio - dijo Karen a manera de sacar conversación.
- Ahora sabemos que se debe a su tipo de magia, al ser poseedor del Fire Control, pues su carácter también se enciende, literalmente - explicó Snotlout.
- Va a regresar - dijo Astrid - no es la primera vez que hace eso -.
- Deberíamos ayudarlo a controlar su amiga - habló Gustav - de esa forma se alterará menos en situaciones como esta - sugirió.
- Esa es una excelente idea, mocoso - alabó Snotlout.
Karen pudo observar el compañerismo que todos ellos mostraban, se notaba que eran buenos amigos, ahora se sentía aún mas mal por haber herido a la chica rubia.
(...)
En un callejón, obscuro y estrecho, cerca del centro de la ciudad, estaban un par de personas conversando, resguardados en las sombras que el callejón brindaba.
- Ya te lo dije, solo venimos a observar - dijo una voz femenina.
- Ya lo sé Elin, no tienes que decírmelo - contestó un hombre junto a ella.
- Te conozco Niels, sé cómo puedes ponerte algunas veces - le replicó ella - no hagas nada que llame la atención, recuerda nuestra misión -.
- Sí ya lo sé, venimos a observar como está la ciudad, lo que hay y si es verdad que hay magos fuertes aquí - dijo Niels recordando las instrucciones de sus jefes.
- Ya tendrás tiempo de divertirte, cuando Dagur y Heather planeen la mejor estrategia para conquistar esta ciudad, de acuerdo a lo que observemos hoy - le explicó ella.
- Está bien, entonces debemos separarnos para abarcar más terreno y terminar con esto rápido - dijo Niels.
- De acuerdo, tú ve por allá y yo iré por el otro lado - señaló Elin caminos distintos.
- Bien, nos vemos aquí en una hora - dijo él.
- Por supuesto - Elin abandonó el callejón, para cruzar la calle y caminar como si nada entre la gente.
Niels esperó a que pasaran unos minutos para salir él también del callejón, con el fin de no despertar sospechas.
(...)
Hiccup se alejó de aquel reducido lugar donde estaban sus amigos acompañando a Astrid. Caminaba refunfuñando y respirando agitadamente, mientras pensaba mejor lo que había pasado.
Caminó en línea recta por toda la orilla de concreto, que marcaba el limite entre el mar y la ciudad, iba sumido en sus pensamientos hasta que pisó algo, que hizo un sonido metálico. Volvió su vista hacia abajo y se dio cuenta de que se trataba de su espada, que yacía tirada en ese suelo, había tenido suerte de que nadie se la llevara.
- Ese idiota de Snotlout - murmuró mientras se agachaba a recogerla - ¿cómo se atreve a golpearme? -.
Puso su espada de nuevo en la vaina, y siguió caminando, mientras continuaba pensando, pensó en que tal vez si se había excedido un poco, pero es que se había molestado mucho al ver como Astrid era herida, lo cual no entendía aún porqué le ocurría. ¿Porqué se puso así cuando ocurrió aquello?, ¿acaso la rubia le importaba más de lo que creía?, eran preguntas que Hiccup se formulaba en su mente, y que estaba tratando de responder. Salió poco a poco del puerto, y comenzó a andar por la banqueta de una calle, no sabía a dónde iba, pero trataba de memorizar el camino para poder regresar. En otras circunstancias, le pondría atención a todo lo que veía, a todo el paisaje urbano que se extendía frente a él. Pero sólo podía pensar en lo que había pasado, definitivamente necesitaba aprender a controlarse, y a controlar su magia, que también era responsable de que a veces se sobrepasara en su furia. Siguió y siguió caminando, pasó frente a más calles, cruzó otras, y llegó a una zona de la ciudad llena de locales de distintos tipos. De comida, de ropa, de juguetes, entre otros; justo cuando pasaba frente a un restaurante, escuchó un fuerte estruendo, como de cristal rompiéndose y el grito de una mujer, eso fue suficiente para despertarlo de sus pensamientos y ponerlo alerta ante lo que ocurría en el interior de ese lugar.
(...)
La curación de Astrid estaba tomando más tiempo del esperado, Fishlegs seguía en la misma posición, con los ojos cerrados. Se notaba un poco de sudor recorriendo su frente, al parecer estaba haciendo una gran esfuerzo usando su magia por tanto tiempo.
- ¿Están seguros que el señor Hiccup estará bien? - preguntó Gustav.
- Él puede cuidarse sólo - dijo Ruffnut.
- De seguro en un rato regresa - opinó Astrid.
- Si quieren puedo ir a buscarlo y a hablar con él - opinó Karen.
- A menos que quieras morir, no te recomiendo que lo hagas - le dijo Snotlout.
- No creo que sea para tanto - dijo Karen nerviosa - seguramente ya se calmó, puedo explicarle -.
- No vayas - le dijo Astrid - sólo debemos esperar -.
El silenció volvió a reinar en aquel reducido lugar.
(...)
Dentro de un restaurante, en la zona comercial de la ciudad, un cliente volteó la mesa al suelo, volcando todo su contenido y quebrándose todo lo que era de cristal. Luego sujetó a la camarera del cuello, la cual soltó un grito ante tan repentina acción, los demás clientes alarmados fueron saliendo poco a poco del lugar, entre murmullos y otro que otro comentario asustado.
- ¿Acaso te burlas de mi? - dijo el cliente sin soltar a la mujer.
- Señor, fue un accidente - dijo ella a duras penas.
- ¿Sabes que es lo que mas odio? - dijo el cliente, que no era más que Niels - a la gente estúpida como tú - dijo amenazante.
- ¡Oye!, ¿porqué no la dejas en paz? - se escuchó una voz desde la entrada, luego de escuchar todo ese alboroto, Hiccup entró decidido, y luego de contemplar tal escena, no iba a quedarse de brazos cruzados.
- La dejaré luego de darle una lección - contestó Niels ignorando al recién llegado castaño.
La gente huía del lugar, pasando junto a Hiccup velozmente, el resto de camareros se refugiaban en la cocina, junto con los cocineros. El castaño vio que no podía razonar con el agresor, así que desenfundó su espada y esta rápidamente se encendió en fuego.
- Te he dicho que la sueltes - repitió Hiccup en tono más amenazante y fuerte.
Niels volteó cansado de la insistencia del chico, pero se quedó sorprendido al verlo, una sonrisa apareció en su rostro, y soltó a la mujer que sostenía. Ella huyó despavorida hacía la cocina, sin notar siquiera la presencia de Hiccup en la entrada.
- Vaya, ¿así que eres un mago? - dijo Niels con tono arrogante - dicen que por esta ciudad pasan muchos magos de otros lugares, ¿es cierto? -.
- No tengo idea - dijo Hiccup en forma despectiva.
- ¿Y porqué ese tono?, ¿hice algo que te molestara? - dijo él en forma presuntuosa.
Hiccup lo observó bien, tenía el cabello rojizo, ojos cafés, piel blanca y además era bastante musculoso.
- Deberías irte - le dijo Hiccup, quería arreglar las cosas de buena forma.
- ¿Y si no qué? - dijo Niels de forma egocéntrica.
- Tendremos problemas - amenazó Hiccup, apuntando su espada en llamas en dirección al hombre frente a él.
- Me impresionas, tienes una espada mágica, esas cosas no se consiguen fácilmente - dijo Niels.
- Fue un regalo - contestó Hiccup sin dejar el tono amenazante.
- Pues me lo quedaré cuando acabe contigo - dijo Niels con una risa - no puedo usarla, pero será un buen trofeo -.
Enseguida, Niels estiró un brazo hacía adelante, y de su mano empezó a salir una especie de vapor, cada vez más abundante.
- Por lo que veo, eres un mago de fuego, usas el Fire Control - dijo Niels sin dejar de reírse - pues yo también soy un mago elemental, uso el Ice Control - explicó Niels.
- ¿Hielo contra fuego? - se burló Hiccup - ganarte será pan comido -.
- No tienes ni idea, imbécil - dijo Niels, corriendo contra Hiccup para darle un puñetazo.
El hombre era rápido, Hiccup se agachó para esquivar el golpe, y luego blandió su espada para cortar al tipo frente a él, pero este también fue ágil y lo esquivó. Niels soltó una patada en dirección a Hiccup, éste de nuevo se agachó para esquivarla pero Niels fue rápido y aprovechó la posición de Hiccup para darle un puñetazo en la barbilla, el castaño se hizo hacía atrás aturdido por el golpe, y Niels aprovechó para poner sus manos en la espada de Hiccup, sin importarle si se quemaba o le cortaba, y comenzó a congelarla. Cuando Hiccup volvió a orientarse, se dio cuenta de que su espada pesaba más en su mano, la vio y se dio cuenta de lo que había pasado.
- Pero qué... - soltó Hiccup sorprendido al ver su espada congelada, con vapor saliéndole.
Niels se alejó varios pasos de Hiccup, con sus manos hechas puños, se había cortado las palmas al sujetar la espada del castaño, pero había válido la pena, el muchacho estaba desarmado.
- Te lo dije, no tenías ni idea - soltó Niels con el ego por las nubes.
- No lo entiendo, el hielo no debería poder con el fuego - dijo Hiccup aún sorprendido.
- Es cierto que las magias elementales cumplen con todo lo establecido en la naturaleza, pero la magia se puede entrenar, fortalecer y mejorar - dijo Niels con una sonrisa de satisfacción - me ha quedado claro que aún eres un novato, tu magia está muy lejos de ganarle a la mía, por eso mi hielo vence a tu fuego -.
- No puede ser - dijo Hiccup sin salir de la impresión.
Niels no dejó que Hiccup dijera nada más, se abalanzó de nuevo contra él para darle otro puñetazo, Hiccup lo esquivó pero notó que los ataques de aquel hombre eran más veloces, trató de hacer lo posible para darle un golpe con su espada, aunque no pudiera cortar por estar congelada, aún podía golpear.
Niels aprovechó que Hiccup trató de golpearlo con su espada para agarrarlo de un brazo, y luego lo lanzó contra la barra que se encontraba en el centro del restaurante, cerca de la entrada a la cocina. Esa fue una distancia considerable, varias mesas y sillas salieron volando por la trayectoria que siguió Hiccup al salir impactado. Se estampó contra la barra, que se agrietó en el lugar donde había dado la espalda del chico, soltó la espada ante tal golpe, la cual quedó alrededor de medio metro lejos de él.
- Es una pena que no vayas a vivir para mejorar - se burló Niels - tenías potencial -.
Hiccup quedó inmóvil y aparentemente inconsciente ante tal golpe. El alboroto de la gente afuera del restaurante aumentó, luego de que las personas que se encontraban por el lugar presenciaran aquella pelea, muchos de ellos acudieron a llamar a la policía local.
(...)
Los minutos seguían pasando, la curación de Astrid ya casi había quedado completada, la rubia ya no sentía dolor, pero seguía muy débil y cansada debido a toda la sangre que perdió.
- Parece que todo estará bien - opinó Ruffnut - ahora sólo falta que Hiccup regrese -.
- Se está tardando mucho ¿no creen? - dijo Gustav.
- Debe estar refunfuñando por ahí - dijo Snotlout restándole importancia al asunto.
De repente se escuchó un sonido como de estática, seguido de la voz de un hombre.
"Karen, karen, ¿me copias?".
Karen rápidamente tomó el pequeño radio comunicador que se encontraba sujeto en la parte de atrás de su cinturón, de allí provino esa frase dicha por aquella voz.
- Marcos, te copio fuerte y claro, cambio - dijo Karen acercándose el radio a la boca.
"Tenemos problemas, la policía local dio órdenes de que cerremos el puerto, cambio".
- ¿Qué?, pero porqué tomaron esa decisión, cambio -.
"Al parecer hay una confrontación entre dos personas en un restaurante ubicado en la zona comercial de la ciudad, cambio".
- ¿Y eso que tiene que ver con el puerto?, cambio -.
"La policía teme que se pueda tratar de más marginados, algunos que por casualidad quedaran por allí, por eso dieron esa orden, para evitar que intenten escapar por mar, cambio".
- Entendido, movilizaré a los demás para que cerremos el puerto, cambio -.
"Yo también intentaré comunicarme con todos los que pueda, cambio".
- ¿Ya han identificado a los agresores?, cambio -.
" Aún no hay nada oficial, pero hay rumores de que se trata de un hombre y un muchacho, pelirrojo y castaño respectivamente, es todo lo que he escuchado,cambio".
- Gracias por la información, el puerto estará bien resguardado, jefe - dijo Karen.
"Perfecto, espera instrucciones, cambio y corto".
Y así fue como la transmisión se terminó, Karen guardó de nuevo el aparato.
- Parece que hay problemas - comentó Astrid levemente, con voz cansada, ella al igual que todos habían escuchado la conversación.
- Me temo que sí, tengo que dejarlos - dijo Karen, poniéndose a buscar algunas cosas en los cajones de su escritorio.
- ¿El señor Hiccup estará bien? - preguntó Gustav.
- Tiene que estarlo - opinó Tuffnut, quien no había hablado en una largo rato.
- El hombre en la radio dijo que uno de los tipos que están causando alboroto es un muchacho castaño - comentó Snotlout - ¿no les recuerda a alguien? -.
- ¿Qué estás insinuando? - dijo Astrid sin evitar sonar algo alterada y preocupada, no le gustaba esa idea.
- Nada, sólo digo -.
- Su amigo seguramente estará bien - dijo Karen, quien finalmente dejó de buscar en su escritorio - aquí está -.
- ¿Qué es eso? - preguntó Tuffnut curioso.
- Una bala especial para magos, esta hecha del material que absorbe y neutraliza la magia, atraviesa todos los objetos o cuerpos mágicos que toca - explicó Karen, sosteniendo la bala con dos dedos - la llevaré conmigo -.
- ¿Y sólo una? - dijo Ruffnut.
- Estas balas son muy escasas, al gobierno le cuesta mucho dinero y esfuerzo fabricarlas, por eso no existen muchas, el ejercito tiene unas pocas, que sólo usan los soldados más experimentados, también le dan unas a la policía, y otras pocas a nosotros - dijo Karen - nos han explicado que no las usemos a menos que sea una situación crítica -.
- Increíble - fue lo único que dijo Ruffnut.
- Ya desperdicié una hiriendo a su amiga, no volveré a cometer el mismo error - aseguró Karen.
- Ya hablaremos de eso después, ahora deberías irte en lugar de estar hablando - le dijo Snotlout.
- Tienen razón, nos veremos luego - dijo Karen, saliendo apresurada por la puerta.
Pasaron varios minutos para que alguno de ellos volviera a hablar.
- Deberían acompañarla y ayudarle - dijo Astrid.
- Estamos cuidando de ti - le dijo Ruffnut.
- Somos demasiados aquí, no necesito a tantos - dijo Astrid tratando de sonreír - algunos de ustedes vayan y otros quedense aquí -.
- Me gustaría quedarme a cuidarte linda, pero prefiero la acción - dijo Snotlout - ¿quién viene conmigo? -.
- Yo - dijo Tuffnut con emoción.
- Yo también - dijo Gustav.
- No voy a estarte cuidando mocoso - le advirtió Snotlout.
- Lo sé - dijo el niño con una sonrisa - vamos -.
Tuffnut y Gustav comenzaron a caminar a la puerta de salida, el rubio sostenía su querido mazo con púas.
- Nos veremos luego - dijo Snotlout, también tomando su arma, y saliendo de la misma forma que sus amigos.
Ahora sólo Ruffnut, Fishlegs y Astrid se habían quedado en ese pequeño lugar, lo único que les quedaba por hacer era esperar.
(...)
Hiccup sentía un gran dolor en su espalda, estaba mareado y la visión la tenía borrosa. Levantó la cabeza y trató de enfocar un poco la mirada hacía el hombre frente a él.
Todo le dolía, trataba de pararse pero sus piernas y brazos no les respondían. Hizo todo el esfuerzo que pudo para poder levantarse, ignorando el dolor, lo cual era una tarea sumamente difícil.
- Me divertí un rato contigo - dijo Niels siguiendo en su burla - pero ya es hora de que esto acabe - cerro sus manos en puños, y de ellos comenzó a salir una especie de vapor, poco a poco, una capa de hielo fue apareciendo en su piel, hasta que todo su puño estuvo envuelto con este elemento - no serás capaz de resistir mis golpes ahora - dijo Niels con satisfacción, estaba cerca de abalanzarse contra Hiccup para atacarlo a golpes.
Hiccup hizo todo el esfuerzo que pudo para levantarse, incluso soltó un alarido de dolor, finalmente lo logró, se puso de pie a duras penas, tambaleándose para mantener el equilibrio. Un poco de polvo y pedazos de concreto se quedaron pegados a su chaleco de cuero, que cubría su camisa, finalmente estaba de pie.
Niels no esperó a que dijera o hiciera algo, corrió contra él dispuesto a golpearlo, lanzó los dos brazos para darle dos puñetazos al mismo tiempo, pero grande fue su sorpresa al ver que Hiccup detuvo los dos golpes con sus respectivas manos.
- Yo también puedo hacer eso - dijo Hiccup con voz débil y ronca.
De nuevo un vapor comenzó a salir, esta vez de las manos de ambos, el hielo que cubría las manos de Niels comenzó a derretirse, mientras que las manos de Hiccup comenzaron a cubrirse de fuego.
No pasó mucho tiempo para que las manos de Hiccup se cubrieran en su totalidad de una llameante y ondeante flama. Aprovechando que Niels estaba sorprendido, lo sujetó fuertemente y le lanzó un golpe al estómago con su rodilla, usando todas las fuerzas que tenía, Niels se encorvó hacía atrás ante tal golpe, entonces Hiccup lo soltó y se alejó unos pasos de él, mientras el hombre se agachaba aturdido por tal golpe.
- Jajaja - Niels comenzó a reír de forma desquiciada - ¡eso es!, sabía que tenías más por dar - dijo poniéndose rápidamente de pie, como si nada.
- Esto no se quedará así, no dejaré que salgas por allí a molestar a la gente, ya veo que no eres buena persona - dijo Hiccup aún con el fuego envolviendo sus manos.
- ¿Eres alguna especie de justiciero o algo así? - se burló Niels.
- No, no lo soy - Hiccup se puso en guardia - pero no soporto a las personas como tú - Hiccup recordó que la furia era la base de su magia, entre más furia sintiera, más fuerte era su fuego, aún estaba enojado por lo ocurrido con Astrid anteriormente, así que decidió usar esa furia para pelear contra aquel sujeto.
- Muy bien, veamos que tienes - Niels se lanzó de nuevo contra Hiccup, y este se preparó para esquivar los golpes.
Un puñetazo impactó en la mejilla de Hiccup, pero él no se doblegó y le devolvió un golpe a Niels, el hombre se agachó y el castaño fue ágil, lanzó una patada que impactó en la cara de Niels.
El hombre se hizo un poco hacia atrás, Hiccup aprovechó que estaba aturdido para darle un puñetazo en el estómago, luego lo sujetó de un brazo, tomó impulso, y dando una vuelta lo lanzó por los aires, justo como Niels había hecho con él momentos antes. Lo lanzó a través del ventanal de la entrada del restaurante, cruzó la calle y se estampó contra la pared de un edificio que estaba justo frente al restaurante. Una nube de polvo se formó alrededor, lo que ocasionó que la poca gente que quedaba en el lugar se fuera, asustados ante tal escena.
Hiccup salió del restaurante para ver lo que había ocurrido con Niels, el hombre no tardó mucho en ponerse de nuevo de pie, dejando jn gran hueco en la pared.
- Nada mal, muchacho, nada mal - Niels quería aparentar que el ataque de Hiccup no había sido nada, pero no era así. Tenía una mejilla llena de rasguños y raspones en el resto de la cara, su camisa ahora estaba rasgada, sobre todo en la parte de la espalda, también tenía ceniza y tizne en la cara y cuello, producto de los golpes con fuego de Hiccup.
El castaño se encontraba en un estado similar al del hombre, a excepción de la ceniza y el tizne, pero tenía un hilo de sangre saliendo de su labio inferior, no podía negar que los golpes de Niels eran más fuertes.
Un montón de policías comenzaron a llegar a la zona, dispuestos a cumplir con su deber, desenfundaron sus armas y apuntaron a los dos autores de todo ese alboroto.
- Largo de aquí policías - les gritó Niels - las armas no funcionarán conmigo - advirtió.
Repentinamente el viento comenzó a agitarse, Hiccup sintió como su ropa y su cabello se movía cada vez más rápido, y el polvo del suelo se levantaba. Una especie de pequeño tornado comenzó a formarse, pero sólo en una zona pequeña, específicamente en la zona dónde estaban parados el grupo de policías. La fuerza del viento era tanta que los policías se separaron del suelo, dieron vueltas en el aire y salieron impactados hacía distintos lugares. Algunos al suelo, otros a las paredes de las casas y edificios aledaños, y algunos otros más lejos en la calle, sin duda más de uno quedó con heridas, todos estaban fuera de combate.
El tornado comenzó a disiparse hasta que desapareció, y la silueta de una mujer pudo ser vista en el techo del restaurante, a la vista de Niels y atrás de Hiccup.
- ¡Elin! - exclamó Niels - ¿porqué interrumpes? -.
- ¿Y tú porqué no me haces caso?, te advertí que no hicieras alboroto - le respondió ella seriamente.
- Todo comenzó por esa camarera estúpida, derramó la bebida que le ordené, ¿puedes creer que alguien sea tan torpe?, sabes que no me gusta la gente así - explicó Niels.
- Lo que sé es que eres un maldito desesperado y demente - dijo Elin con autoridad - ya deja de jugar y vámonos, ya has llamado demasiado la atención -.
- Me iré en cuanto acabe con este imbécil - dijo Niels volviendo su mirada a Hiccup, puso de nuevo sus manos en puños y las volvió a envolver en hielo.
Hiccup lo miró muy seriamente, el fuego alrededor de sus manos aumentó de intensidad, ahora se sentía más furioso.
- Iniciaste todo esto, ¿solo porque la camarera derramó tu bebida?, ¡fue un accidente!, ¿que clase de maldito desquiciado eres? - Hiccup estaba bastante furioso.
- De nada te servirá enojarte - dijo Niels tranquilo - te terminaré de una buena vez para poder irme, pero antes quiero felicitarte - el hombre dio unos cuantos aplausos - muy pocos me han hecho usar todo mi poder - dijo con una sonrisa.
Niels se quedó quieto en su lugar, apretó los puños y comenzó a hacer esfuerzo, mientras gruñía levemente, Hiccup se confundió al ver eso. Vio cómo el mismo vapor de antes comenzaba a salir de Niels, pero esta vez no sólo de sus manos, si no de todo su cuerpo.
Poco a poco, toda su piel comenzó a cubrirse de hielo, hasta abarcar la totalidad de su cuerpo, sus ojos se pusieron completamente blancos y su cabello también se volvió hielo.
Todo eso pasó ante la atónita mirada de Hiccup, quien poco a poco perdió la valentía y el coraje que mostraba hace unos momentos.
- ¿Qué demonios? - fue lo único que alcanzó a decir Hiccup de la impresión - "envolver todo su cuerpo en hielo, ¿cómo lo hizo?" - se cuestionó en su mente.
- Mi hielo puede ser tan duro como el acero - dijo Niels, disfrutando de ver la impresión en la cara de Hiccup - puedes golpearme todo lo que quieras, pero te romperás las manos antes de que puedas hacerme un rasguño -.
Hiccup vio que incluso todos los raspones, rasguños y cortadas en la cara de Niels habían quedado tapados debajo de la capa de hielo que envolvía su cuerpo, lo único que no se había tapado eran sus rasgadas ropas.
- Maldición Niels, ¿tenías que hacer eso? - habló Elin desde el techo - ya termina de una vez para que podamos irnos -.
- Callate, quiero acabar con este idiota de forma lenta - dijo Niels con una risa desquiciada.
- No sé cómo Dagur te dejó venir, debí saber que darías problemas - dijo Elin para si misma, se notaba que extrañamente, ella era mucho más sensata y lista que Niels.
- Espero que estés listo, muchacho, usa todo lo que tengas - soltó Niels, dispuesto a acabar con Hiccup de una buena vez.
Hiccup se quedó inmóvil sin dejar de mirar a su contrincante, no sabía que hacer, estaba metido en un gran problema, ¿cómo se suponía que le ganara a ese sujeto?, parecía imposible. Inclusive si en el mejor de los casos, lograra vencerlo, todavía quedaba la otra mujer que había llegado, que claramente era acompañante del hombre frente a él. Hiccup volteó a verla en cuanto ella comenzó a hablar con el sujeto, a quien había llamado Niels. Así que ese era su nombre, pensó. Se dio cuenta que ella había sido la causante de ese tornado que arrasó con los policías de hace unos momentos, dejando en claro que también era maga, probablemente de viento o algo así, supuso.
- Te demostraré porqué un mago elemental, puede llegar a la clasificación de mago oscuro - siguió Niels - probablemente eso ya lo sepas - se burló.
Hiccup vio que Niels se preparaba para atacar, y sintió verdadero pánico, ¿y ahora que debía hacer?, las cosas no lucían bien para él.
Continuará en el capítulo 12: "Berserkers".
Y bueno aquí pararé por hoy, quiero agradecer a todos los que comentan y votan en esta historia, me dan ánimos para continuar. También agradezco a los que leen sin comentar, con el simple hecho de que lean mis historia es suficiente para mí, aunque sea de forma anónima. Habrá un enfrentamiento con los dos Berserkers que viajaron a la ciudad de los magos (los cuáles fueron inventados por mí), así que no se pierdan los próximos capítulos.
Gracias por leer y hasta la próxima.
