Hola, ¿que tal están?. Hoy les traigo un nuevo capítulo, decidí publicarlo un poco tarde, en parte porque algunas personas me han dicho que temprano no pueden leer. Así que espero que les guste.
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Capítulo 13: "Los misterios de la magia".
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Hiccup sintió que el tiempo pasaba más lento de lo usual, aunque no fuera así, estaba agotado y sin fuerzas. Tirado en el piso, con los brazos extendidos y adoloridos, al igual que todo su cuerpo, con raspones y heridas levemente sangrantes por todos lados. Sabía que su compañero de cabello negro estaba en problemas, pero le costaba bastante ponerse de pie, en algún momento escuchó un sonido de detonación, y supo después de unos segundos que se trató de un disparo, se preocupó por lo que pudiera estar sucediendo en aquella dirección de donde provino ese sonido.
Snotlout por su parte, recibió la embestida por parte del pelirrojo, y ahora estaba prisionero entre el brazo del hombre, que presionaba su cuello, y la pared. Luego de intercambiar un breve diálogo, Niels puso su mano en la cara de su prisionero y comenzó a estrellar su cabeza contra la pared, una, dos, tres y más veces, de una forma muy violenta y veloz. Después se detuvo y Snotlout se quedó con la cabeza gacha, podía verse pedazos de concreto y tierra entre sus cabellos, finalmente alzó la mirada hacia su agresor. Se podía notar un hilo de sangre que escurría por su frente y también de su nariz, pero eso no detuvo al pelinegro.
— ¿Eso es todo? — dijo Snotlout altanero — a este paso se te va a cansar el brazo antes de que siquiera me hagas daño —.
— Puedes hacerte el rudo si quieres — amenazó Niels — pero vas a morir aquí y ahora — Niels se preparó para repetir el ataque, esta vez listo para usar más fuerza y machacar la cabeza del joven contra la pared.
Puso su mano de nuevo en su cara, Snotlout intentó salir de aquel agarre, pero el hombre tenía más fuerza, esta a punto de hacer lo que tenía planeado cuando un chorro de agua le llegó en toda la cara. Eso provocó que Niels soltara al pelinegro y se alejara de él, cubriendo su cara con sus brazos ante el ataque.
El agua cesó, y se reveló de dónde provenía, Tuffnut se hallaba a escasos metros de Niels, con uno de sus brazos estirado hacía adelante, dejando en claro que él había sido el responsable.
— Maldición, ¡ya era hora de que llegaras! — le dijo Snotlout en cuanto se puso de pie lentamente, estaba un poco mareado y desorientado a causa de los golpes recibidos.
— Lo siento, lo importante es que ya estoy aquí — dijo Tuffnut dando unos pasos hacia él.
Niels se quitó los brazos de la cara y contempló la escena.
— ¿De dónde salen tantas malditas cucarachas? — dijo con rabia al ver a Tuffnut, quien había logrado salvar a su amigo.
— Pues las cucarachas van hacía donde hay basura, en este caso tú — dijo Tuffnut en tono burlón.
— ¿Acaso escuché bien? — dijo Niels, apretando la mandíbula como si su propósito fuera acabar con toda su dentadura.
— ¿Aparte de ser una basura también eres sordo? — le dijo el rubio sin cambiar su tono.
— Miserable — dijo Niels, apretando sus puños, de los cuales comenzó a salir una gran cantidad de vapor de agua, dejando en claro la baja temperatura de su hielo — ya estoy harto de esto, ¡mueran! — Niels se preparó para luchar, con toda la rabia que lo consumía.
— Toma tu arma Snotlout — le dijo Tuffnut al pelinegro — tenemos que pelear los dos contra este sujeto — dijo sujetando su mazo con ambas manos para defenderse.
— Lo que digas — a pesar de su cansancio y su mareo, Snotlout estaba dispuesto a darlo todo, no iba a quedar como un debilucho frente a nadie.
Hiccup, acostado como estaba, giró la cabeza y miró todo aquello, vio a Tuffnut deteniendo al hombre y salvando a Snotlout, y luego los vio a ambos preparándose para luchar contra él, dispuestos a darlo todo. Eso lo hizo reprocharse a si mismo, por simplemente rendirse y quedarse allí tirado, si sus compañero demostraban valentía y coraje, sin importar lo que pasara, él debía hacer lo mismo.
— "Vamos Hiccup" — se decía mentalmente — "debes levantarte, ignorar el dolor, ayudar a tus amigos" — se repetía para darse ánimos y poder ponerse de pie, aunque realmente se le estaba haciendo difícil.
Tuffnut y Snotlout se lanzaron contra el pelirrojo, creyendo que no podría detener los golpes de ambos, pero Niels rápidamente se agachó, puso su mano en el suelo, y comenzó a salir de ésta. El hielo se extendió y cubrió una gran porción del suelo, justo por donde los dos pasaban, haciendo que se resbalaran y cayeran al suelo.
— Esa técnica se llama "Piso de hielo", es la más básica y débil que puedo hacer — dijo Niels seriamente — si ni siquiera pueden defenderse de eso, no veo cómo van a derrotarme —.
Los dos jóvenes se levantaron lo más rápido que pudieron, el hielo seguía cubriendo el suelo, por lo que estaba bastante resbaladizo, así que se esmeraron en tener cuidado a la hora de pisar.
— Tu estúpido piso de hielo no nos detendrá — le dijo Snotlout, intentando parecer confiado.
— Su amigo no pudo conmigo, aún usando el fuego, entonces ¿que probabilidad tienen ustedes de ganar? —.
— No lo se — le dijo Tuffnut — pero si sé cómo podemos descubrirlo — le lanzó un chorro de agua, el cual Niels esquivó simplemente haciéndose a un lado.
Justo después de eso, Snotlout se acercó para golpearlo con su mazo, intentando mantener el equilibrio en el resbaloso terreno, lanzó varios golpes, de un lado a otro, pero el hombre sólo los recibía con el brazo, sin resultar dañado en el intento. Después de una serie de golpes, Snotlout paró para tomar aire, aún sin quererlo, tuvo que hacerlo, Niels aprovechó eso para darle un golpe en la mejilla, luego le dio uno en el estómago el cuál no hizo retroceder varios pasos.
— ¿Eso es lo mejor que tienes? — le dijo Niels regocijándose al decir aquello — es una pena que sólo seas un fanfarrón —.
Snotlout se quedó un momento agachado, sujetando con su mano la zona que recibió el golpe, y haciendo lo posible por reponerse rápido.
Tuffnut no perdió el tiempo y se acercó para tratar de golpear al hombre, pero el resultado fue el mismo, a pesar de que la capa de hielo que lo cubría anteriormente ya casi se había roto y caído por completo, el hombre seguía resistiendo los golpes.
Tuffnut vio que los ataques puño a puño no funcionaban, así que optó por los ataques a la distancia.
— ¡Cuchilla de agua! — el rubio lanzó el ataque en contra del hombre, pero él lo esquivó sin mayor problema.
Luego, Tuffnut lanzó una serie de chorros de agua, uno tras otro, en contra de su enemigo, pero el sólo se movió de un lado, a una velocidad impresionante, para esquivarlos todos. Luego dio un golpe en el suelo, para usar sus picos de hielo, y Tuffnut tuvo que moverse abruptamente para escapar de dicho ataque.
Niels formó una estaca de hielo entre sus manos, dejando en claro el excelente manipulador de hielo que era, y se preparó para lanzarla en contra del rubio. Cuando estaba a punto de hacerlo, Snotlout lo sujetó de los hombros, por la parte de atrás, formando una especie de llave con sus brazos.
— Acabo de darme cuenta de tu debilidad — le dijo Snotlout — sólo atacas por impulso, debido a que te gusta destruir y causar caos, eso hace que te concentres sólo en un objetivo y te distraigas de los demás — le dijo.
— ¿Que estás diciendo? — Niels intentó clavarle la estaca que tenía en las manos, pero Snotlout sólo movía la cabeza para no recibirla — ¡quitate! — dijo moviéndose de un lado a otro rápidamente, tratando de quitarse al pelinegro de la espalda y librarse de su agarre.
— Vamos torpe — le habló a Tuffnut — lanza una de esas cuchillas — le dijo.
— Pero puedes salir herido tu también — le respondió el rubio — no lo haré —.
— Tienes que hacerlo — le dijo Snotlout con convicción — ya me harté de esto, acabemos de una vez —.
— Pero... — Tuffnut no estaba seguro.
— ¡Hazlo!, no te preocupes por mí — dijo Snotlout decidido.
— Como quieras — Tuffnut entendía las razones del pelinegro, así que decidió hacer lo que le pedía.
— Pequeños idiotas — dijo Niels con furia — ¡ya basta de juegos! — dijo.
Tuffnut lanzó el ataque de agua, pero Niels comenzó a correr hacia atrás, a toda prisa, contra la pared de otro negocio de la zona, el cual también había sido abandonado. Snotlout se estrelló contra dicha pared, recibiendo también el peso de Niels, quien volvió a caminar hacía adelante, y luego se arrojó hacia atrás con fuerza de nuevo, repitió el movimiento otras dos veces más.
— Veamos cuanto aguantas antes de soltarme — dijo Niels dispuesto a seguir con aquel movimiento una y otra vez.
Tuffnut quiso aprovechar que el hombre estaba distraído, para lanzarle de nuevo otra cuchilla de agua, pero cuando lo hizo, Niels rápidamente se volteó, dándole la espalda al ataque y exponiendo al pelinegro. Snotlout al percatarse de eso, rápidamente soltó al hombre antes de recibir el ataque, y se arrojó al suelo para esquivarlo. Niels, al sentirse libre del agarre del chico, también hizo lo mismo para esquivarlo, pero una parte del ataque le alcanzó a hacer un corte en la espalda, aún así no era una herida profunda, y apenas y sangraba, debido a que no recibió el ataque de lleno.
Snotlout rápidamente se levantó del suelo, aunque estaba muy adolorido, sobretodo en la espalda, debido a todos aquellos golpes, Tuffnut se desesperó un poco al ver que sus ataques no servían de nada, se estaban quedando sin opciones.
Por su parte, Hiccup no estaba muy al tanto de la pelea, sólo pensaba en recuperar un poco de fuerzas y ponerse de pie, aunque le fuera tremendamente difícil. Vio los últimos ataques que lanzaron sus compañeros, y cómo el hombre apenas y recibió un pequeño corte en la espalda, así que se dispuso a levantarse costara lo que costara.
— ¿No se dan cuenta que sus ataques no funcionan? — le dijo Niels a Snotlout y Tuffnut, aunque Hiccup también escuchó eso — ¿porqué siguen peleando? — dijo a manera de burla.
— Porque... — Snotlout se había puesto ya de pie, y habló con una gran convicción — tenemos un objetivo — dijo decidido.
— Cierto, nuestro objetivo es ayudar a nuestra amiga, se llama Astrid — siguió Tuffnut — ella perdió la memoria y no sabe nada acerca de su pasado, y nosotros la ayudaremos a descubrirlo — habló con la misma convicción que Snotlout, Hiccup se sorprendió sobremanera al escuchar tal declaración.
— Me están diciendo que todo esto lo hicieron, ¿por una chica? — dijo Niels al borde de la risa — entiendo que sean hombres y quieran impresionar a una mujer, ¡pero esto es ridículo! — dijo riendo fuertemente.
— No queremos impresionar a nadie — dijo Snotlout seriamente — no tiene nada que ver que Astrid sea una chica, de hecho, si fuera chico, haríamos exactamente lo mismo — declaró.
— Ella no nos lo pidió, pero cuando nos contó la verdad, tomamos la decisión silenciosa de ayudarla — dijo Tuffnut, siguiendo con la explicación.
— Se trata de la amistad y del compañerismo — dijo Snotlout — en estos últimos años me he sentido muy sólo, he tenido que salir adelante sin el apoyo de nadie, pero luego de conocer a estos sujetos — dijo señalando a Tuffnut — nos hicimos amigos, y me di cuenta de que ya no estaba sólo, por fin tenía alguien a quién llamar amigo, por eso, si uno de mis amigos está en problemas, como es el caso de Astrid, pues lo ayudaré sin importar qué — explicó Snotlout, con la misma seriedad que tuvo desde que empezó.
— Esa es la razón por la que peleamos — digo Tuffnut — así que ahora sólo nos queda patear tu congelado trasero para poder seguir con nuestra aventura — dijo decidido a pelear.
— Vaya estupidez — dijo Niels — les voy a hacer un gran favor matándolos — dijo, esta vez sin reír.
— Vamos torpe — le dijo Snotlout al rubio — peleemos por nuestra amiga — dijo sujetando su fiel arma entre las manos.
— Por supuesto — Tuffnut hizo lo mismo — danos todo lo que tengas idiota — le dijo a Niels.
Hiccup, quien seguía tirado, estaba demasiado sorprendido por todo lo que dijeron sus compañeros, tenían razón. No iba dejarlos hacer todo el trabajo, el también tenía que ayudar.
— "Tienen razón" — se dijo Hiccup mentalmente — "y eso que ellos no prometieron nada, en cambio yo sí lo hice, le prometí a Astrid que la ayudaría, le prometí que descubriríamos la verdad detrás de su pasado" — Hiccup hizo el esfuerzo con sus brazos para empezar a levantarse — "mi padre me enseñó a nunca romper una promesa, y por supuesto que no la romperé" — Hiccup siguió poniéndose de pie, tratando de ignorar el dolor, ya había levantado su torso del suelo y ahora estaba sentado — "lo haré por ella, debo levantarme por ella, tengo que hacerlo" — Hiccup decidió ponerse de pie de una vez por todas, hasta que lo consiguió, notando que su adversario le daba la espalda.
Snotlout se dio cuenta de que Hiccup se había puesto de pie, pero no quiso hacer ningún movimiento ni gesto, para que el hombre pelirrojo no se diera cuenta. Hiccup dio unos pasos, muy lentos y silenciosos, para ir hasta donde estaba su espada, tirada en el suelo, y recogerla.
Snotlout decidió que era hora de atacar, así que le hizo una seña a Tuffnut, para que los dos se lanzaran al ataque al mismo tiempo.
Cuando ambos lanzaron un golpe, el hombre los detuvo con ambos brazos, luego los empujó y se dispuso a golpearlos, los chicos se alejaron un poco de el, y cuando Niels estaba a punto de lanzarles un nuevo ataque de hielo, sintió un dolor lacerante en su espalda baja. Hiccup había clavado su espada en esa zona, logrando atravesar el hielo que lo cubría y provocando una herida profunda.
— Agradece que me quedan pocas fuerzas — dijo Hiccup detrás de él — si no tal vez te habría atravesado con mi espada —.
— ¡Desgraciado! — dijo Niels intentando ignorar el dolor, lanzó un codazo contra la cara del castaño, el cual no lo pudo esquivar y lo recibió de lleno.
Snotlout aprovechó ese pequeño momento de distracción para acercarse y golpearlo con todas sus fuerzas en plena cara, lo consiguió y Niels casi al suelo, se mantuvo de pie pero quedó gravemente aturdido.
— A un lado — gritó Tuffnut, para que Snotlout se apartara del pelirrojo — ¡Cuchilla de agua! — dijo lanzando su ataque, el cual su adversario también recibió.
Niels quedó con un corte en el pecho y parte del abdomen, similar al que tenía Hiccup, sólo que en este caso era más profundo, y por lo tanto, más sangrante. Niels se arrodilló, poniéndose una mano en el pecho, mientras un charco de sangre se formaba poco a poco debajo de él.
— Esto no es posible — dijo el hombre débilmente — ustedes son sólo unas escorias —.
— Supongo que el trabajo en equipo si funciona — dijo Snotlout.
— Por fin terminaré esto — dijo Hiccup, quien a duras penas se había vuelto a levantar del suelo después del golpe, se acercó velozmente al hombre, y cuando éste volteó para defenderse, el castaño le soltó un puñetazo, con su puño envuelto en llamas, en toda la cara. Ese golpe acabó por noquear al hombre, que de por sí ya estaba débil después de toda la sangre perdida, el cual cayó boca abajo tendido en el suelo.
— ¡Por fin! — celebró Tuffnut, después de ver caer al hombre.
— Bien hecho imbéciles — celebró Snotlout a su modo.
— Por todos los dioses — Hiccup se tiró de nuevo en el suelo, boca arriba y con los brazos extendidos, exhausto pero tranquilo de por fin poder descansar — por un momento creí que moriría — dijo.
— Agradece que nos tienes a nosotros — le dijo Snotlout.
— Eso es verdad, de no haber sido por ustedes, yo ya no existiría — dijo Hiccup.
Tuffnut y Snotlout se sentaron en el suelo, no se acostaron como Hiccup, después de todo, estaban menos agotados y menos heridos que él.
(...)
Luego de que Tuffnut recordara que su amigo castaño estaba en problemas y se fuera a ayudarlo, Karen lo siguió, manteniendo un poco la distancia. Pero al llegar y ver la tremenda fuerza de aquel hombre, se dio cuenta de que no tenía nada hacer allí, no tenía nada con que defenderse o atacar, y se desesperó aún más cuando vio que aparentemente Hiccup estaba fuera de combate. Al no saber que más hacer, decidió regresar, pero no por estar huyendo ni nada parecido, en realidad decidió ir a buscar algo para ayudar, algo especial.
Fue así como dejó atrás aquella zona comercial de la ciudad, dejando también atrás a los viajeros, le tomó algunos minutos, pero finalmente llegó a los muelles.
Caminó por los muelles varios metros más, hasta que finalmente llegó a aquel reducido espacio, que en otras circunstancias, habría sido su lugar de descanso durante su hora para comer.
Se acercó para entrar, tratando de parecer lo más tranquila y serena posible, aunque en el fondo fuera todo lo contrario, y abrió la puerta para entrar. Lo primero que vio fue a la chica herida recostada en la pequeña cama, luego vio a la otra chica rubia sentada en una pequeña silla al lado de su amiga, al chico regordete descansando también, se veía cansado, como si hubiera hecho un gran esfuerzo físico. Y para su sorpresa, el pequeño Gustav también estaba allí, se puso un poco nerviosa pero intentó ocultarlo. Quiso saludar pero no pudo, así que simplemente se limitó a buscar lo que había ido a buscar, buscó en los cajones de su pequeño escritorio, removió todas las cosas que había en el interior de éstos, buscando.
Lo que había ido a buscar era otra bala especial, de esas que atraviesan magia, de repente, luego de que Tuffnut se fuera, había recordado que tenía otra de esas balas guardada, la había guardado por mucho tiempo, ya que nunca necesitó de una.
Siguió buscando, sin darle más importancia a las personas que estaban cerca de ella.
— ¿Snotlout y mi hermano están bien? — preguntó Ruffnut de repente.
— Si, están bien — respondió Karen, haciendo lo posible por no sonar nerviosa, y hablando muy rápido.
— ¿Dónde están? — preguntó de nuevo.
— Están aquí en los muelles, ayudándome, a poner las cosas en orden — dijo tranquila.
Ruffnut se quedó callada, pero la otra rubia, al girar la mirada para ver a la joven y luego escuchar aquello, no iba a quedarse callada.
— ¿Porqué nos mientes? — dijo Astrid sin más, no se notaba reproche en su voz ni nada parecido, pero lo dijo muy repentinamente.
— N-no, claro que no — no pudo evitar tartamudear un poco.
— ¿Algo malo ocurre? —dijo la rubia.
— No, ¿porqué habría de pasar algo malo? — esta vez le costó más ocultar su nerviosismo.
Astrid comenzó a levantarse de la pequeña cama, haciendo un poco esfuerzo, pues estaba muy cansada. Karen encontró lo que buscaba, realmente tenía una bala de esas guardaba en un rincón del escritorio, casi olvidada. Se habría puesto feliz, de no haber sido porque escuchó que al rubia se levantaba, se giró y lo comprobó.
— Astrid, no te levantes, debes seguir descansando — le dijo Ruffnut intentando hacer que se volviera a recostar, aunque en el fondo sabía que su amiga podía ser muy necia.
— Primero quiero saber, ¿porqué nos mientes? — repitió Astrid.
— ¿M-mentir? — Karen ya no podía ocultar su nerviosismo — y-yo no te estoy mintiendo —.
— Si lo haces — dijo Astrid simplemente — Gustav nos dijo que tú te fuiste a buscar a Hiccup, y que Snotlout y Tuffnut te siguieron — le explicó brevemente.
Gustav desvió la mirada, tratando de mantenerse al margen, no quería ser tachado de chismoso, mientras que Karen ya no sabía que inventarse.
— Todo está bien, de verdad — dijo intentando sonar convincente — no te preocupes, sigue descansando — trató de quitarle hierro al asunto.
— ¿De verdad? — preguntó Astrid muy dudosa.
— Sí, de verdad — le dijo la joven, creyendo que ya la había convencido.
— Bueno, si eso es verdad, entonces quiero ir a verlos — dijo la rubia.
— Pero...¿no crees que deberías descansar? — le dijo Karen, sin saber que otra cosa decir.
— Quiero ir a verlos, ya dijiste que no pasa nada — le dijo ella — no tienes ningún problema en llevarme ¿cierto? —.
— Pues, yo creo que... — se quedó en pausa, se le acabaron las ideas.
— ¿Me llevarás? — Astrid estaba extrañamente tranquila.
— S-si — dijo Karen sin opciones.
— Muy bien, vamos — Astrid comenzó a caminar hacía la puerta, para salir, mientras que Ruffnut y los demás se quedaron en su lugar, sin moverse, algo no iba bien.
— No deberías — dijo Karen, intentando nuevamente convencerla de quedarse — tienes que descansar, te prometo que pronto los traeré — dijo, en el fondo no quería que la rubia se preocupara, además de que al ver el estado en el que se encontraban sus amigos, podían culparla a ella.
— ¿Sabes algo? — le dijo Astrid, girándose a encararla, se veía tranquila, pero en el fondo su paciencia se había agotado — acabo de descubrir que no me gustan las mentiras — se empezó a acercar a la pelinegra — tampoco me gusta que me mientan — dijo ya muy cerca de ella — así que vas a llevarme con mis amigos, ¿de acuerdo? — estaba frente a frente con la joven, muy cerca una de la otra.
Astrid realmente podía verse amenazante, y por alguna razón, Karen sospechaba que era buena peleadora, podía ser de temer si se le provocaba, y definitivamente ella no quería descubrir esa faceta de la rubia.
— Yo... — Karen intentó hablar pero no sabía que decir.
— ¿Tú qué? — Astrid ya no se veía tranquila como antes, se notaba a leguas su frustración y desesperación — ¡¿tú qué?! — repitió, esta vez con un tono de voz más alto.
— Te llevaré — dijo Karen de golpe, con tal de que la rubia se calmara.
— Muy bien, buena decisión — le dijo ella — y realmente espero que Hiccup esté bien, porque si no lo está, puede que tenga que desquitar mi furia con cierta persona — dijo en tono de amenaza.
— ¿M-me estás amenazando? — Karen no podía evitar tartamudear debido a los nervios.
— Puedes creer lo que quieras — dijo la rubia simplemente — ahora andando — volvió a caminar hacía la puerta, seria y con porte amenazante.
Cuando llegó a la puerta, la abrió y se giró para ver su amiga, entonces actuó como si nada hubiera pasado.
— Oye Ruffnut — llamó a su compañera — ¿no quieres venir? — dijo con su tono de voz normal y como si fuera la persona más amistosa del mundo.
Ruffnut estaba muy confundida debido al actuar de la rubia, de un momento a otros se mostró amenazante y furiosa y después normal de nuevo, nunca antes había visto algo así. Al final decidió simplemente asentir con la cabeza, confirmando que si iría.
— Fishlegs, ¿vienes o te quedas? — le preguntó.
— Estoy agotado, así que me quedo— dijo él, también estaba confundido por lo de recién, pero obviamente no iba a decir nada.
— Entonces que se quede Gustav contigo — dijo ella — muy bien Karen, guianos — dijo.
Karen, consternada, nerviosa y confundida, simplemente se dispuso a salir, pasando junto a la rubia mientras se ponía más nerviosa aún.
Karen salió y esperó afuera, enseguida Ruffnut se acercó a Astrid, para también salir.
— ¿Qué fue eso? — dijo ella en cuanto llegó al lado de Astrid.
— No sé de qué hablas — le dijo la rubia, haciéndole una seña con la mano para que saliera.
Ruffnut salió sin discutir, y luego salió Astrid, cerrando la puerta tras de sí y dejando a Fishlegs y Gustav sólos en aquel lugar.
— ¿Qué fue eso?, ¿qué le pasó a la señorita Astrid? — dijo Gustav sumamente extrañado.
— No lo sé, supongo que realmente está preocupada por Hiccup, más de lo que pensé — le respondió Fishlegs.
(...)
El silencio reinó en ese reducido espacio mientras las chicas se alejaban, en dirección a la zona comercial.
Mientras más se acercaban a su destino, más crecía la tensión, la chica de cabello negro estaba cada vez más nerviosa y tensa, pues no sabía que pasaría después. Tenía ganas de salir huyendo de ahí, pero no quería mostrarse cobarde.
— ¿Estás bien? — habló Ruffnut, preguntándole a su compañera rubia.
— Sí, lo estoy — dijo ella — descuida —.
La conversación se quedó allí, siguieron caminando hasta llegar a esa zona de la ciudad, todo estaba bien, hasta que comenzaron a notar algo extraño. Todos los negocios, sin importar de qué, estaban vacíos, pero sin cerrar. Pareciera que simplemente los habían abandonado sin más, y eso no era normal. Al final notaron que cierto lugar a lo lejos, lucía diferente, vieron la fachada de un negocio destruida, vieron pedazos de vidrios y concreto regados por el suelo. Algunos postes caídos, muros con agujeros y grietas en su superficie, pero Astrid notó algo más allá, un extraño bulto en el suelo, se alejó sin decir nada y corrió hacía allí. Ruffnut la siguió y Karen ya no sabía que hacer o dónde meterse, temía por lo que fueran a decirle o hacerle. Astrid se acercó a ese bulto que vio a lo lejos, y se encontró con que se trataba del cuerpo de una mujer, tirado en el suelo, boca abajo y con un pequeño charco de sangre debajo. Eso a Astrid no le gustó, al contrario, la alarmó y preocupó aún más, así que sin tener otra opción o pista, comenzó a gritar el nombre de sus amigos.
— ¡HICCUP! — gritó.
— Tranquila Astrid — le dijo Ruffnut — vas a llamar la atención —.
— No me importa, quiero que sepan que estamos aquí — dijo ella — ¡SNOTLOUT! — gritó de nuevo.
Luego de unos minutos de seguir gritando, fue Ruffnut la que notó algunas figuras en el suelo, y se lo informó a su compañera.
— Vamos, rápido — Astrid no perdió ni un sólo segundo, corrió hacía allá, preparándose mentalmente para cualquier cosa.
Ruffnut también corrió justo detrás de la otra rubia, siguiéndole los pasos, mientras que Karen estaba considerando seriamente la idea de huir de ahí, estaba demasiado nerviosa y consternada, nunca se había sentido así antes, y definitivamente no quería sentirse así.
(...)
Mientras eso ocurría, los tres jóvenes descansaban luego de tal esfuerzo, derrotar a aquel hombre había sido sumamente difícil, pero ahora podían relajarse sin preocupaciones.
— Creo que nos merecemos un premio después de esto — dijo Tuffnut sentado en el suelo.
— Yo no quiero nada, sólo pido que me dejen dormir en paz los próximos días — le respondió Snotlout, en la misma posición que su compañero. Escucharon una voz, gritar sus nombres, pero no le dieron importancia, mientras que Hiccup estaba a unos cuantos metros de ellos, tirado en el suelo viendo las nubes, agradecía poder seguir viéndolas.
— "Hiccup" — escuchó una leve voz a lo lejos.
Hiccup identificó esa voz, pero no le dio importancia, creyendo que sólo eran inventos suyos.
— "Ya hasta escucho su voz, ¿que ocurre conmigo?" — se preguntó en su mente.
Escuchó que la voz nombraba también a sus amigos, y eso lo extrañó, ¿porque estaba oyendo eso?, se preguntó.
Cuando los minutos siguieron pasando, Snotlout y Tuffnut escucharon pasos, a lo lejos que se intensificaban, al girar la cabeza y enfocar la vista, se toparon con algo que no esperaban.
— ¿Estás viendo lo mismo que yo? — le dijo Tuffnut a su amigo.
— ¿Qué hacen esas aquí? — dijo Snotlout sorprendido.
Finalmente las tres llegaron y se acercaron a los jóvenes.
— ¿Están bien? — Astrid fue la primera en hablar.
— Seguimos aquí, así que yo creo que sí — dijo Snotlout.
Ruffnut fue y se agachó al nivel de su hermano.
— ¿Que pasó? — preguntó ella, no podía evitar estar preocupada por su hermano.
— Unos locos estaban haciendo desastre, pero descuida, les dimos su merecido — dijo Tuffnut con su característica forma de ser.
— Ese es mi torpe hermano — dijo Ruffnut a su vez, sonriendo y dándole un abrazo.
— ¿Dónde está Hiccup? — le preguntó Astrid a Snotlout.
— El idiota está por allá — señaló Snotlout hacía su derecha.
Un poco más allá, estaba Hiccup en el suelo, quien lo viera de reojo podría asegurar que estaba muerto, pero no, no lo estaba. Astrid al verlo, se preocupó bastante, así que corrió en su dirección y se agachó en cuanto llegó junto a él.
— ¿Hiccup? — le puso una mano en el pecho y lo movió ligeramente — ¿Hiccup, estás bien? — preguntó con desesperación.
— ¿Astrid? — preguntó Hiccup, confundido y sin creerlo.
— Oh gracias al cielo que estás bien — dijo Astrid con alegría, luego abrazó a Hiccup sin más, sin pedir permiso ni esperar que el se levantara, simplemente se tiró en el suelo junto a él y lo abrazó.
— ¿De verdad eres tú? — preguntó el castaño aún sin creerlo.
— Sí, ¿acaso esperabas a alguien más? — le dijo Astrid con sarcasmo, ya más tranquila se daba la oportunidad de bromear.
— No, no es eso, es sólo que no puedo creer que hayas venido — dijo el castaño débilmente.
— Después vas a tener que explicarme muchas cosas, te ves terrible y apenas puedes hablar, ¿qué demonios estuviste haciendo? — le dijo con cierto toque de reproche.
— Un tipo empezó a hacer problemas dentro de aquel restaurante, agredió a la camarera y eso me molestó, por eso lo enfrente — explicó Hiccup haciendo algunas pausas para recuperar el aliento — nunca me imaginé que fuera un mago, y uno tan fuerte — declaró.
— ¿Qué?, ¿peleaste contra un tipo?, ¡en que estabas pensando! — lo reprendió la rubia.
— No creí que fuera tan fuerte, de verdad no lo pensé — le dijo el castaño.
— ¿Y dónde está? —.
— Por allá — Hiccup quiso señalar el lugar donde se hallaba el hombre inconsciente, pero no pudo mover los brazos.
— Eres un tonto, ¿lo sabes? — le dijo Astrid.
— Sí, lo sé — dijo el castaño.
Sintió como la rubia se alejaba de él y se levantaba del suelo, luego se agachó un poco para tenderle la mano a su compañero.
— Te ayudaré a levantarte, debes descansar y no creo que la mitad de la calle sea el lugar apropiado — le dijo ella con una sonrisa.
Hiccup no quería moverse bajo ningún motivo, pero el ver como la rubia quería ayudarlo y se preocupaba por él, lo conmovió. Así que nuevamente hizo el esfuerzo y comenzó lentamente a levantarse, hasta que separó su torso del suelo y estuvo sentado, luego le dio la mano a su amiga.
— Por todos los dioses, mira como estás — dijo Astrid al ver el estado en el que había quedado Hiccup después de esa pelea.
— Ahora entiendes porqué no quiero ni moverme — dijo Hiccup.
— No debiste haber peleado, ¿porque lo hiciste? — preguntó ella, sujetando fuertemente la mano del castaño.
— Creo que... — recordó su motivación de último minuto — fue por ti — dijo débilmente.
— ¿Qué? —.
— Creo que fue por ti — confesó Hiccup — es nuestro deber ayudarte, los chicos también piensan eso, por eso pelearon igual que yo, además te lo prometí — confesó.
— No entiendo — dijo Astrid, poniéndose seria de repente.
— Vamos a ayudarte a cumplir tu objetivo, no importa quién se nos ponga enfrente, y algo me dice que ese tipo que derrotamos puede darnos una pista — dijo Hiccup.
— De verdad...tu... — ella no sabía.
— Snotlout lo dijo, también Tuffnut, y yo igual lo creo, te ayudaremos, a partir de ahora somos un equipo, estamos juntos en esto — dijo Hiccup sin dudar — y tengo que confesar que tu fuiste mi motivación al final, pensar en ti me ayudó — declaró un tanto apenado.
Astrid se quedó callada, sintió ganas de llorar pero no lo hizo, no era para tanto, aún así un poco de rubor tiñó sus mejillas y sintió que algo latía fuertemente en su pecho.
— Qué cosas dices — dijo para olvidarse del tema — ya hablaremos de eso más tarde — luego de decir eso, lo jaló para que se levantara.
— Oye, más despacio — dijo Hiccup adolorido.
Hiccup poco a poco se levantó del suelo, se apoyó en el hombro de la rubia pasando un brazo por detrás de su cabeza y ella lo ayudó a caminar.
Mas allá, Ruffnut también había ayudado a su hermano a levantarse, aunque el estaba en mejor estado que Hiccup, así que podía caminar sin apoyo. Vieron a Astrid y a Hiccup acercarse a ellos, él apoyándose en ella.
— Oh diablos, ¿que te pasó? — dijo Ruffnut en cuanto vio a Hiccup.
— Luego te cuento — dijo él simplemente.
— Vamos, ya no hay nada que hacer aquí — dijo Astrid.
— Que mala suerte, esos dos idiotas tienen chicas que les ayuden y yo no — dijo Snotlout, se levantó solo y se dispuso a seguirlos.
— Yo iré a informar de esto a las autoridades — les dijo Karen.
Ella creyó que le reclamarían o algo así, sobretodo Astrid, pero no pasó, simplemente la ignoraron y siguieron su camino, aunque eso lejos de ofenderla la tranquilizó.
Dos días después...
Como Karen lo había dicho, informó todo lo ocurrido con las autoridades, no tardaron en movilizarse. Como sabían que se trataba de gente peligrosa, el alcalde solicitó la ayuda del ejercito, quien llegó casi una hora después. El ejército capturó a Niels, y recogió el cuerpo sin vida de Elin, mientras que la noticia de los chicos que detuvieron a estos dos criminales se esparció por toda la ciudad, a estas alturas la gente ya sabía de ellos, Hiccup y sus acompañantes se estaban haciendo conocidos aún sin quererlo ni planearlo. Fishlegs se sorprendió al ver el estado lamentable de Hiccup, y el de los otros dos, inclusive los zapatos había perdido. Luego se quejó de tener que curarlos a todos, y explicó nuevamente lo agotador que era usar la magia de sanación, sin embargo, Hiccup le dijo que no había problema si no podía curarlo, sanaría por si solo con el paso del tiempo. Astrid ayudó a Hiccup a desinfectar las heridas, la más grave era el corte profundo que le atravesaba todo el pecho, la rubia también lo vendó, con gasas y vendas que Karen compró con su propio dinero, también todos se enteraron que habían perdido el maletín con el dinero. Lo dejaron tirado en el muelle después de conocer a Karen y que Astrid recibiera aquel disparo, se preguntaban quién sería el afortunado que había encontrado todo ese dinero, esperaban que por lo menos fuera buena persona.
Hiccup se encontraba descansando, todavía le dolía todo el cuerpo, pero ya podía caminar si era necesario, se encontraba recostado en aquella cama, donde había estado Astrid anteriormente. Sólo tenía puesto un pantalón, y nada más, debido a que las vendas cubrían caso todo su pecho y torso.
Fishlegs había curado a Snotlout y Tuffnut de sus heridas en los dos días anteriores, ya que no eran tantas ni tan graves como las de Hiccup, pero con él no pudo, por más que lo intentó. Fishlegs explicó que las heridas de Hiccup eran muchas, y algunas algo profundas, y su magia de sanación no estaba tan avanzada, por lo que le era imposible curarlas. Se sabía que la magia de sanación era muy difícil de dominar, muchos magos sanadores pasaban toda su vida intentando dominarla por completo, pero no lo lograban, Fishlegs tampoco se creía capaz de lograrlo, pero aún así podía mejorar. Ninguno de ellos pudo dormir en esos dos días, en parte debido al reducido espacio, que no alcanzaba para todos, y también por el temor de que más Berserkers fuera enviados a la ciudad. El gobierno se mantenía expectante ante esa posibilidad, y los ciudadanos también. Karen les dijo que prepararía su apartamento, para que esa misma noche pudieran irse todos allí, no era muy grande, pero por lo menos lo era más que esa caseta en lo muelles, que era dónde estaban, Karen dijo que podían encontrar la forma de acomodarse, y todos estuvieron de acuerdo. Para sorpresa de ella, Astrid no estaba enojada, de hecho se disculpó con ella el mismo día de la pelea, en cuanto llegaron con Hiccup para empezar a tratar sus heridas. El castaño también se disculpó, por haber sido un tonto impulsivo y ocasionar ese problema, aún así seguía creyendo que algo bueno podía salir de esa pelea.
En ese momento Hiccup escuchó pasos en el exterior, enseguida vio la puerta abrirse y a cierta rubia entrar por ella, cargando una bandeja de metal con un plato y un vaso sobre ella.
— Te traje el desayuno — dijo Astrid sonriendo.
— Gracias — dijo Hiccup, levantándose de la cama para quedar sentado en ella — ¿tú ya desayunaste? — preguntó.
— Ya, en el departamento de Karen, la acompañé junto con Ruffnut a limpiar y arreglar todo, hoy mismo podemos trasladarnos allí — le informó la rubia.
— Eso está muy bien — dijo Hiccup, tomando el plato con sopa y comenzando a comerla — ¿y los chicos? —.
— Se la han pasado comiendo en casas ajenas, se ganaron cierta fama luego de lo que hicieron, el chisme se esparció más rápido de lo que creí — dijo Astrid riendo un poco.
— Bien, me alegro que no todo haya sido tan malo — dijo Hiccup, quien seguía comiendo.
— Sigo pensando que no debiste iniciar esa pelea —.
— Tal vez fue un error — dijo el castaño — pero eso nos dará una vista de nuestro siguiente destino —.
— ¿A qué te refieres? — preguntó Astrid dudosa.
— Snotlout me contó que escuchó rumores de que a ese tal Niels lo trasladan mañana — comenzó a explicar Hiccup — mientras, lo han tenido encerrado en la comisaría local, en lo que arreglaban todo para el traslado —.
— ¿Y porqué me dices todo eso? —.
— Estaba pensando que hoy mismo, antes de ir al departamento, pasaré a la comisaría a pedir que me dejen hacerle una visita a ese tipo — declaró Hiccup.
— ¿Qué?, ¿porqué quieres hacer algo así? — lo cuestionó Astrid, alterándose un poco.
— Sólo quiero preguntarle algunas cosas, además no hay peligro, la celda está hecha del material ese que drena la magia, se me olvidó su nombre — dijo Hiccup tranquilamente, a la vez que seguía comiendo — así que por más que lo intente, no podrá salir —.
— Si pero, ¿estás seguro? — la rubia seguía dudando.
— Claro que lo estoy — Hiccup terminó de comer y le dio el plato a Astrid, quien lo puso en la bandeja, luego le pasó el vaso con agua al castaño — ¿podrías acompañarme? — le pidió Hiccup.
— Está bien — dijo ella no muy convencida — pero será rápido ¿cierto? —.
— Por supuesto — dijo Hiccup antes de beber el agua.
(...)
El día transcurrió sin más novedades, y más rápido de lo que se esperaba, durante esa horas Hiccup se quedó solo. Dormía por ratos, y otros ratos sólo se quedaba con los ojos cerrados, sin dormir y pensando. Luego de todo ese tiempo, Astrid nuevamente entró al lugar.
— Todo está listo, podemos ir al departamento de una vez si quieres — le dijo en cuanto llegó junto a él.
— Eso es genial, pero primero haremos lo que te conté en la mañana — le dijo Hiccup — pasame la camisa, por favor — pidió.
Astrid le pasó una camisa que estaba doblada, sobre el escritorio, todos habían bajado un poco de ropa del barco, sólo en caso de emergencia, no quisieron bajar más cosas debido a que no tenían dónde ponerlas. Al comprobar que no eran malas personas ni nada parecido, y luego de su hazaña deteniendo a los criminales, se les permitió dejar el barco en los muelles.
Hiccup se puso la camisa con cuidado, y luego de eso se puso unos zapatos que estaban junto a su cama, al estar completamente vestido, se levantó y se puso de pie.
— ¿Te duele mucho? — le preguntó Astrid.
— No tanto como en días anteriores — dijo Hiccup — ahora vamos, tu eres la que sabe —.
Se dispusieron a salir y tomar rumbo a la comisaría, la rubia había estado recorriendo la ciudad un poco, y había aprendido el lugar en dónde se hallaba la comisaría, así que guió a Hiccup en el camino hacía allá. Les tomó unos cuantos minutos llegar, cuando entraron pidieron permiso para hablar con la persona con la que querían hablar, el permiso no les fue negado, pero les dieron sólo 15 minutos, ni más ni menos. Descendieron al piso inferior, que era el área de las celdas, los policías que custodiaban ese piso los dejaron pasar. No había nadie en las celdas, fueron hasta la del fondo, dónde les dijeron que estaba el prisionero, se acercaron y vieron a la persona que buscaban, la cual levantó la mirada al escucharlos llegar.
— Pero miren que sorpresa — dijo Niels con sarcasmo — ¿vienes por el segundo round? —.
— No, sólo vengo a hacerte unas preguntas — dijo Hiccup simplemente.
Astrid se quedó viendo al hombre en el interior de aquella celda, así que ese era el responsable de las heridas de Hiccup.
— ¿Quién es tu amiga? — dijo Niels, mirándola.
— Tú lo has dicho, es sólo una amiga — respondió el castaño.
— Se ve bien — dijo Niels, viendo como ella le dedicaba una mirada asesina.
— ¿Sabes que más se vería bien?, mi puño en tu cara — dijo enfadada.
— Tranquila Astrid — la calmó Hiccup.
— Así que esta es la tal Astrid, la chica de la hablaron en la pelea — comentó Niels.
— Eso no importa en este momento — dijo Hiccup.
— Bueno, admito que tienes buen gusto, creo que tiene la misma edad que mi jefa — dijo el hombre encarcelado.
— Quiero preguntarte algo — dijo Hiccup ignorando el comentario — ¿quien te envió? —.
— ¿De verdad crees que voy a decirte algo? — dijo Niels — no puedes obligarme, ya estoy tras las rejas, ¿que otra cosa puedes hacerme? —.
— Tienes razón, no puedo obligarte, pero tampoco cambia nada el hecho de que me respondas mis preguntas, no te beneficia ni te perjudica — le dijo Hiccup.
— Tal vez tengas razón, además, no es que puedas detenerlos de todas formas — dijo el hombre — me envió mi jefe, su nombre es Dagur Deranged, y lo apodan "el desquiciado", ya te imaginarás porqué — confesó Niels.
— ¿No habías dicho que tenías una jefa? — preguntó Hiccup con duda.
— Le decimos así porque es la segunda al mando, además de que es la hermana menor del verdadero jefe — explicó — su nombre es Heather, y admito que es muy fuerte, es la segunda más fuerte entre todos nosotros, después del jefe — aclaró.
— ¿Y dónde puedo encontrarlos? — preguntó Hiccup, de repente ya no quería estar ahí.
— ¿Porqué?, ¿acaso piensas que puedes contra ellos? — se burló — ni siquiera podrías contra la jefa —.
— No lo sabré si no lo intento — dijo Hiccup serio.
— Ya te lo dije, está a un nivel superior al mío, si no pudiste conmigo, ¿que te hace pensar que podrás con ella o con el jefe? — dijo Niels con burla, realmente creía lo que decía.
— Eso es un asunto mío — aclaró Hiccup — sólo dime dónde esta su base, o donde sea que vivan —.
— Bien, te lo diré, pero sólo por la satisfacción de saber que te patearán el trasero — dijo el hombre — desde nuestros inicios hace años, no tenemos un lugar fijo, viajamos de pueblo en pueblo, destruyendo, saqueando, conquistando — comenzó a contar — hace poco llegamos a un pueblo al noroeste de aquí, llamado Pueblo Plata, el jefe dijo que nos quedaríamos allí un par de meses en lo que conquistábamos otro lugar, así que todavía deben estar allí todos los Berserkers — explicó el hombre.
— Bien, creo que eso es todo — dijo Hiccup, disponiéndose a salir, al igual que Astrid —gracias por tu cooperación —.
— Me gustaría saber de tu derrota, pero en la cárcel no creo que me digan nada — dijo el hombre siguiendo con su burla — buena suerte idiota —.
Hiccup no hizo caso, salió del piso de las celdas al igual que su acompañante, dieron las gracias por permitirles pasar, y luego abandonaron la comisaría.
— Que tipo tan irritante — dijo Astrid mientras caminaba junto a Hiccup, la siguiente parada era el departamento de Karen, la rubia ya se sabía el camino, así que nuevamente guió a Hiccup.
— Tienes razón, pero por lo menos me dijo lo que quería saber —.
— ¿Porqué querías saber todo eso? — le preguntó.
— Aún no pienso bien lo que deberíamos hacer, pero en cuanto tome una decisión se las contaré para ver que opinan ustedes — le dijo Hiccup.
Mientras seguían caminando, se encontraron con Snotlout, Tuffnut y Gustav, quienes también se dirigían al departamento.
— Recién estábamos pensando en ir a ver al señor Hiccup — dijo Gustav en cuanto estuvieron a la par.
— No te preocupes, ya puedo caminar sin problemas — le dijo Hiccup.
— ¿Qué estuvieron haciendo? — les preguntó Astrid.
— Nos invitaron a comer en la casa de una familia — respondió Tuffnut — la gente nos ha tratado bien después de lo que hicimos, y creo que la joven de esa familia quería algo con Snotlout — dijo soltando una risa.
— ¿De verdad?, ¿porqué no le hiciste caso? — le preguntó la rubia a Snotlout, también riendo.
— No tengo tiempo para pensar en eso, a diferencia de ustedes, yo si soy centrado en mis objetivos — dijo Snotlout seriamente.
— No me vengas con eso señor centrado, debe otra razón — le dijo Hiccup, con el objetivo de molestar — a mi no me engañas, te pusiste nervioso —.
— ¿Eso crees idiota?, no eres el más indicado para decir eso — se defendió él.
Los demás sólo reían mientras Hiccup y Snotlout discutían, y así entre risas, caminaron por la calles de la ciudad rumbo al departamento.
Una vez que llegaron ahí, vieron que Fishlegs ya estaba junto con Karen y Ruffnut, todo estaba listo, y todos estaban reunidos.
— Qué bueno que llegaron — dijo Karen a manera de saludo — les había dicho que mi departamento no es muy grande, pero podemos acomodarnos, algunos pueden dormir en el dormitorio, otros en los sofás de aquí de la sala, y otros en el cuarto de huéspedes, aunque sea tendiendo cobijas en el suelo — explicó — perdonen que no pueda ofrecerles algo mejor — dijo sinceramente.
— No te preocupes, no esperábamos tener grandes comodidades en este viaje — le dijo Hiccup.
— Yo sí lo esperaba, pero esto bastará — dijo Snotlout con sarcasmo.
Por el resto del día, se dispusieron a organizarse para ver en dónde dormiría cada quién, conversaron, rieron y cenaron juntos, nadie sabía cuánto tiempo estarían allí.
Dos semanas después...
El tiempo había seguido su curso sin mayor problemas, Hiccup y compañía habían aprovechado el tiempo para relajarse y dejar de pensar un poco en su objetivo final. En ese día, todos habían salido a hacer alguna actividad; Tuffnut, Ruffnut y Gustav habían ido al parque central, decían que era un lugar muy bonito, y perfecto para pasar un buen rato conviviendo con la naturaleza. Snotlout había acompañado a Astrid a comprar algo de comer, mientras que Fishlegs había ido a la biblioteca, siempre le había gustado leer y la biblioteca de ese lugar era fascinante. Un día se atrevió a pedirle a Karen su credencial de la biblioteca, que le había visto en otra ocasión, y ella accedió a prestársela sin problemas, por lo que Fishlegs podía pedir libros prestados para leerlos fuera de la biblioteca. Hiccup era el único que se quedaba siempre en el departamento, acostado en el sofá cual perezoso, pero en realidad no le gustaba estar sin hacer nada. Solamente accedía a estar descansando porque quería recuperarse totalmente lo más rápido posible, y descansar era su única opción, aunque podía aprovechar ese tiempo para pensar en qué hacer.
Karen fue la primera en llegar al departamento, ya eran las cinco de la tarde, era la hora en la que terminaba su turno. En cuánto entró se topó, como todos los días, con Hiccup recostado en el sofá de la sala.
— ¿Cómo te sientes? — le preguntó Karen, en cuanto entró, tal como lo venía haciendo desde hace dos semanas.
— Mejor, voy mejorando día tras día, ya puedo moverme sin que me duela — dijo Hiccup.
— Eso está muy bien — dijo Karen alegre — ¿y los demás? —.
— Todavía no regresan — le dijo Hiccup.
— Supongo que me da tiempo de bañarme — dijo Karen pensando.
— Tendrás que apurarte, no han de tardar mucho en llegar — le recomendó Hiccup.
— Tienes razón, enseguida vuelvo — dijo, retirándose y dejando a Hiccup solo en la sala.
Otros minutos pasaron y volvió a escuchar voces y ruidos de pisadas aproximándose a la puerta, ésta se abrió y dejó entrar a Snotlout junto con Astrid, quienes cargaban unas cuantas bolsas.
— Oh diablos, ir de compras con una mujer es desesperante — dijo el pelinegro en cuanto se acercó para dejar las bolsas en la mesa de centro de la sala.
— Hubiera ido yo, si no tuviera que descansar — dijo Hiccup.
— Descuida Hiccup, compré algo que te animará — dijo Astrid, entre las manos traía un recipiente con forma redonda — es pastel de cereza, tienes que probarlo, es una verdadera delicia — le dijo feliz.
— No he comido muchos en mi vida, así que no sé mucho de pasteles — confesó Hiccup.
— Yo tampoco, pero probé varios y este fue el que más me encantó — le dijo la rubia — y estoy seguro que a ti también —.
— Yo iré al baño, sigan hablando de pasteles — dijo Snotlout empezando a caminar hacía allá.
— No puedes, Karen se está bañando — le dijo Hiccup.
— No puede ser, esto de vivir todos juntos no es tan bueno como creí — dijo Snotlout.
— Por lo menos tenemos dónde dormir — dijo Astrid, viendo el lado bueno.
— Eso es cierto — el castaño estuvo de acuerdo.
Y así pasó otro rato, dónde los gemelos junto con Gustav también llegaron al departamento, justo cuando Karen salía del baño.
— Hola a todos — saludó Tuffnut alegremente.
— ¿Qué tal les fue? — preguntó Karen.
— Estuvo genial — dijo Gustav emocionado — el parque es muy grande, lleno de pasto y áreas verdes dónde puedes correr todo lo que quieras, tiene un pequeño riachuelo que atraviesa casi todo el parque, estuvimos en la orilla y los gemelos manipularon el agua y la hicieron tomar fantásticas formas, fue increíble — dijo con gran emoción, como un niño emocionado por ir al parque de atracciones.
— Me alegra que se hayan divertido — dijo Astrid.
— ¿Ya estamos todos? — preguntó Ruffnut.
— Sólo falta Fishlegs — respondió Hiccup — debe estar en la biblioteca otra vez —.
— Bien, mientras preparemos la cena — dijo Karen.
— Claro, yo te ayudo — dijo Ruffnut.
— Yo también ayudo — dijo levantándose del sofá.
— No, tú te quedas allí — le dijo Astrid impidiéndole que siguiera.
— Pero ya me cansé de estar acostado, quiero hacer algo — dijo Hiccup.
— Primero tienes que acabar de recuperarte, luego ya podrás hacer lo que quieras — le dijo Astrid.
— Está bien — dijo Hiccup resignado.
Durante los minutos siguientes, las chicas se dedicaron a hacer la cena, mientras que Hiccup descansaba, Tuffnut y Gustav veían la televisión, les parecía interesante y hasta gracioso lo que pasaba allí. Snotlout salió del baño y también se unió a sus compañeros viendo televisión, hasta que finalmente, el único que faltaba llegó y abrió la puerta, ingresando por ésta.
— Perdonen la tardanza — dijo Fishlegs.
— Vaya, el ratón de biblioteca ha vuelto — dijo Snotlout a manera de saludo.
— El hecho de que me guste leer no significa que sea un ratón — se defendió Fishlegs.
— Lo que digas genio — dijo Snotlout concentrándose de nuevo en ver la pantalla.
Fishlegs los ignoró y fue a hablar con las chicas, que ya casi tenían todo listo, el chico dejó en un pequeño mueble de la sala algunos libros que trajo de la biblioteca.
Cuando la cena estuvo lista, todos se reunieron en la mesa para consumir la comida, contando todo lo que hicieron durante el día, excepto Hiccup, que se la pasaba encerrado.
Después de la cena, todos se reunieron en la sala, en torno a la televisión, veían una película dónde una princesa de un reino lejano era secuestrada por un extraño joven no humano, que la llevó a su cueva subterránea y le reveló que existía una raza que se hacia llamar a si misma como "dragonianos", les parecía algo demasiado dramático.
— ¿Esto es lo que la gente normal hace? — preguntó Ruffnut, mientras todos veían la pantalla.
— No es cómo que nosotros seamos fenómenos — dijo Hiccup — creo que la magia es muy común en la vida diaria — dijo.
— No me refiero a eso, hablo de los que llevan una vida normal, sin peleas ni viajes y esas cosas — aclaró.
— Hay muchas cosas que se pueden hacer, además de ver la televisión — opinó Karen — por ejemplo leer, miren el ejemplo de Fishlegs — les dijo.
— ¿Qué es lo que lees con tanta atención gordo? — le habló Snotlout.
— Traje un montón de libros sobre magia de la biblioteca — respondió él.
— ¿Libros sobre magia? — preguntó Astrid interesada.
— Sí, pienso que si vamos a seguir viajando debemos saber más sobre la magia, en especial la de nosotros — explicó el chico.
— Concuerdo contigo — comentó Hiccup — siempre es mejor conocer más —.
— Por ejemplo, este libro — Fishlegs levantó y enseñó la portada de un libro, se veía viejo y maltratado, y podía leerse el título "¿cómo explicar la magia?" en él — hablá acerca de la magia en general, es un libro muy grande y no creo leerlo todo, pero hay algunas partes que me parecen importantes — explicó Fishlegs abiertamente.
— Eso suena bien, ¿entonces explica la magia? — preguntó Astrid.
— Siempre tuve curiosidad por saber de dónde vino — opinó Ruffnut.
— Bueno, hay un fragmento que podría explicar eso — dijo Fishlegs — se los leeré — dijo, nadie se opuso, así que comenzó.
"El origen de la magia no se tiene del todo claro, muchas teorías se han alzado acerca del tema, y antiguas civilizaciones crearon sus propios mitos. Algunas creían en que Dios había creado la magia y se la había dado a los hombres, como una especie de don o bendición. Otros decían que la magia provenía de otros mundos, y que seres extraterrestres la habían traído al nuestro. Incluso han habido teorías y mitos absurdos, como la idea de que unos científicos habían creado la magia en un laboratorio y ésta se había escapado, expandiéndose en la humanidad. Pero la magia existe desde el inicio de la humanidad, se tienen registros de civilizaciones antiguas que ya la usaban, aún así, su origen sigue siendo un completo misterio, y probablemente lo será para siempre. Pudo haberse tratado de Dios, de aliens o de algún otro origen, pero lo cierto es que la magia existe, y ha formado parte de la vida de las personas por cientos de años."
— Esa basura no nos explica de dónde diablos salió la magia — dijo Snotlout una vez que el chico regordete terminó de leer.
— ¿No pusiste atención?, allí dice que siempre va a ser un misterio, uno de los misterios de la humanidad — le dijo Astrid.
— Sí, algo así — opinó Karen.
— Vaya, es interesante pensar en cómo habrá surgido la magia — dijo Hiccup.
— Ojalá yo pudiera usar magia — opinó Gustav.
— No la necesitas, mirame a mí, je podido salir adelante sin ella — le dijo Snotlout.
— ¿Eso es todo? — dijo Ruffnut, refiriéndose al libro de Fishlegs.
— Bueno, ya les dije que el libro es muy largo, no creo que quieran oírlo todo, pero hay una parte que si se me hace interesante — dijo Fishlegs, pasando las páginas rápido, buscando algo — aquí está, la clasificación de los magos — dijo Fishlegs, preparándose para leer.
"Las personas que poseen magia en sus cuerpos, y que son capaces de controlarla, son llamados magos, los magos están clasificados de la siguiente manera:
I. Magos sanadores: Estos magos son la clase más débil de magos, pero eso no quiere decir que sean inútiles, estos magos podrían ser quizá los más importantes, y esto se debe a que pueden usar la magia de sanación. Existen varios tipos de magia de sanación, pero todas consisten en lo mismo, curar un cuerpo dañado. La magia de sanación sólo funciona en humanos, no en animales ni objetos.
II. Magos elementales: Estos magos usan magia elemental, la cual es una magia relacionada con algún elemento de la naturaleza, como el aire, fuego, etc. Los magos elementales suelen ser débiles al inicio, y les suele tomar mucho tiempo liberar su magia, o incluso descubrir que la tienen. Sin embargo, si practican y entrenan su magia, pueden obtener total control de ésta, volviéndose extremadamente fuertes, pero obtener ese total control es demasiado difícil.
III. Magos Oscuros: Estos magos son siempre magos elementales, la diferencia es que estos usan su magia únicamente para hacer el mal o aprovecharse de los demás, por eso se ganan su propia clasificación. Aún así, se han dado casos de magos oscuros que renuncian a su vida criminal, dejando de serlo y convirtiéndose simplemente en magos elementales.
IV. Magos prohibidos: Estos magos llevan ese nombre debido a que son usuarios de alguna magia prohibida (si aún no sabe lo que es magia prohibida, vaya a la página 115 dónde se muestra la clasificación de las magias), suelen ser los magos más peligrosos de todos, no sólo por usar alguna magia prohibida, si no porque son capaces de usar dos magias, cosa que el resto de magos nunca podrá hacer. No se sabe cual es la causa de que estos magos tengan dos tipos de magias en su cuerpo, pero la mayoría suele usar esta habilidad para su propio beneficio, aunque hay excepciones, claro está".
— Espera espera, ¿magos prohibidos? — dijo Astrid sorprendida.
— Se suponía que sólo existían tres tipos de magos ¿no? — dijo Hiccup, igual de sorprendido.
— Yo también creía eso, nunca en mi vida había leído que existieran cuatro tipos de magos, pero es verdad — dijo Fishlegs.
— No me lo creo, ¿qué clase de gente hay allá afuera? — comentó Snotlout.
— Nunca me lo hubiera imaginado — dijo a su vez Tuffnut.
— ¿Y que se supone que es la magia prohibida? — preguntó Ruffnut.
— Aquí dice que en la página 115 lo explica — les dijo Fishlegs — ¿quieren que lo lea? —.
— Por supuesto, no vamos a quedarnos con la duda ¿cierto? — dijo Karen, todos estuvieron de acuerdo, ya ni siquiera le ponian atención a la televisión.
"La magia sólo se puede encontrar dentro del cuerpo de los magos, y son estos los únicos que pueden usarla. Aunque existe una excepción, y es que aveces la magia se puede transferir a objetos, que están hechos con materiales que canalizan la magia, estos son llamados objetos mágicos. De igual forma, la magia se clasifica de la siguiente manera:
I. Magia de sanación: esta magia tiene una única utilidad, sanar cuerpos dañados. Existen varios tipos de esta magia, como magia de sanación de heridas profundas, magia de sanación de heridas internas, magia de sanación de enfermedades, etc. Sin embargo, ningún tipo de magia de sanación puede sanar enfermedades terminales o extremidades amputadas, sin importar lo que sea y sin excepción, además de que tampoco funciona en ningún animal ni en objetos, y no puede ser canalizada a través de objetos mágicos.
II. Magia elemental: esta magia esta ligada a los elementos de la naturaleza, y es superior a la magia de sanación, debido a que está enfocada en el ataque y la defensa. Los usuarios de esta magia normalmente necesitan de mucho entrenamiento y práctica para dominarla por completo, y muchos nunca lo logran. La magia elemental si puede ser canalizada a objetos mágicos, como espadas, hachas, picos, o incluso armas de fuego u objetos pequeños, como relojes o pulseras. Una curiosidad es que todas las magias elementales tienen la terminación "control" dependiendo del tipo de magia que sea. Por ejemplo, la magia elemental de fuego se llama "Fire Control", la de agua se llama "Water Control", y así con todas.
III. Magia prohibida: esta magia es demasiado superior a la magia elemental, la diferencia es que la magia prohibida no controla ningún elemento de la naturaleza, si no que tiene otro tipo de funciones. La magia prohibida tiene ese nombre, debido a que su poder de destrucción puede ser muy alto, y que puede ser usada para lastimar seriamente a un grupo de personas, incluso uno muy grande. Por esta razón, los gobiernos de todo el mundo prohibieron su uso, y todo el que la use será arrestado y recibirá una sanción. Además, a esto se le agrega que los usuarios de esta magia, llamados magos prohibidos, son capaces de usar dos magias diferentes, normalmente usan una prohibida y una elemental, pero ha habido casos en donde las dos magias que usan son prohibidas.
IV. All power: esta magia está aparte porque no cumple ninguna de las características de los otros tipos. La información que se tiene de ella es casi nula, lo poco que se sabe es que casi nadie la posee, de hecho sólo se tiene registro de una sola persona en toda la historia que la ha poseído, su nombre era Camicazi Hofferson, y fue la princesa del reino Lullaby hace más de 50 años, ella murió dos años antes de que este reino desapareciera. No se sabe muy bien en que consiste, pero al ser tan escasa, no se ganó la clasificación de magia prohibida, tampoco se sabe si es una magia elemental o de sanación. Algunos investigadores teorizan que podría tratarse de la primera magia existente, la magia que dio origen a todas las demás, pero no hay forma de confirmar o desmentir esto".
— Vaya, demasiada información — dijo Hiccup.
— La magia es sorprendente — dijo Gustav con admiración.
— Pero también es peligrosa — comentó Ruffnut — por cierto, ¿el all power no es la magia que usa Astrid? —.
— Se supone, pero no estoy muy segura — dijo Astrid.
— Dijiste que podías crear cualquier cosa que te imaginaras ¿no? — preguntó Snotlout.
— Si, pero lo único que he podido hacer es una simple hacha, no creo que sea eso — refutó Astrid.
— ¿Entonces que otra magia sería? — dijo Snotlout.
— No lo se, podría ser, otra cosa — Astrid no sabía que decir.
— Ya fue suficiente — dijo Hiccup levantándose del sofá donde estaba sentado — ya habrá tiempo para hablar de la magia de Astrid, ahora quiero hablarles de algo, y que me den sus opciones — explicó.
— Habla de una vez — le dijo Snotlout.
— A sido muy interesante todo lo que hemos aprendido en este momento, y eso me ha hecho pensar mejor las cosas — comenzó a explicar Hiccup — por lo tanto, ahora sabemos que podemos toparnos con gente muy peligrosa en nuestro viaje, así que si queremos seguir adelante con esto debemos permanecer unidos, si estamos juntos somos más fuertes, eso lo descubrí en la pelea de hace dos semanas — Hiccup se pausó y dio un sonoro suspiro — por eso he decidido, que viajaremos a Pueblo Plata, y derrotaremos a los Berserkers — informó.
Todos se quedaron estupefactos ante las declaraciones de Hiccup, y las opiniones no se hicieron esperar. Ahora que sabían más sobre los tipos de magias y los tipos de magos que había en el mundo, deberían estar más preparados, pero ¿realmente lo estaban?. ¿Era la decisión de Hiccup lo correcto?, ¿el paso que debían dar para seguir con la aventura y cumplir su objetivo?, eso lo descubrirían mas pronto de lo esperado.
Continuará en el Capítulo 14: "La llegada a Pueblo Plata".
Hasta aquí lo dejaré por hoy, gracias a todos los comentan y votan, y a los que leen de manera anónima. En este capítulo me enfoqué en explicar lo que es la magia y como funciona en esta historia creada por mi, con el fin de cerrar todo lo referente a ese tema, aunque aun quedan cabos sueltos por atar, lo cual será en los próximos capítulos, sin mas que decir me despido y hasta la próxima.
