Buenas las tienen todos y todas ustedes.

Esta autora con Síndrome de Internet Explored les agradece su paciencia con la actualización, no me gusta ilusionar poniendo una fecha fija para cada actualización, ya que con esta historia mantengo la rutina que tuve y sigo teniendo con mi anterior historia, que es actualizar solo cuando ya tenga algo avanzado del capitulo que le sigue, así que si, ya estoy redactando el que le sigue, por ahora, disfruten de la lectura.


"El nacimiento de un Cavendish"

Cierta castaña corría a todo lo que daba su cuerpo llevando un bolso con ropa en una mano y su escoba en la otra, lo cual uno se preguntaba porque mejor no usaba su escoba para llegar a su destino en vez de estar corriendo una inexistente maratón. Después de semejante carrera llego hasta un hospital donde menos mal la detuvieron en la entrada antes de que corriera otra maratón dentro de aquel lugar mientras abría puertas al azar.

Akko estaba alterada, había salido una tarde, solo unas horas a Luna Nova para visitar a Chariot alias "Maestra Úrsula", ya que debido al embarazo de Diana la castaña se mantuvo al pendiente de ella tanto que la misma rubia tenía que convencerla de que no le pasaría nada si ella salía a despejarse con sus amistades además de que no estaría sola, tenía a los sirvientes al tanto de ella y como un plus de seguridad Hannah y Barbara habían venido ese día a visitarla, fue por eso que Akko acepto la invitación de Úrsula para tomar té y ponerse al corriente después de un par de meses sin verse.

El reencuentro fue animado, hablaron sobre los días de escuela de la japonesa y Ursula comentaba un poco sobre una que otra alumna de la nueva generación que vino a estudiar inspirada por las hazañas de las nuevas nueve brujas, todo fue divertido hasta que una maestras irrumpió con urgencia en el despacho de Ursula con un mensaje para Akko, había llegado a la dirección una lechuza propiedad de los Cavendish que Akko identifico como Keler la más veloz, ni le hizo falta leer el mensaje que traía para que su cabeza se diera una acertada idea de lo que había ocurrido, así que luego de confirmarlo con una lectura tomo su escoba y se dirigió a toda velocidad a la Leyline que la llevaría directo a la mansión Cavendish donde los sirvientes le informaron que Anna junto con Hannah y Barbara llevaron a Diana directo al hospital hacia dos horas.

Después de una larga odisea donde Akko agarro un bolso con cambio de ropa y cosas de bebés que había preparado hacia un par de semanas para estar listas cuando el momento llegara, se dirigió a la Leyline mas cercana, aunque debido a los nervios Akko termino por volar en cirulos un par de veces, llego corriendo al hospital y ahora tras intentar recuperar el aliento y explicar porque estaba como loca ahí, logro llegar al piso donde estaban atendiendo a su esposa solo para encontrarse con la mirada acusadora de sus amigas.

Hasta que por fin llegas - La señala Hannah - ¿Se puede saber porque tardaste tanto? –

Lo...lo siento, vine lo... lo más rápido que pude – Levanto ambas manos en señal de rendición.

Hay costumbres que no cambian al parecer - Barbara se cruzó de brazos mientras seguía acusándola con la mirada - La pobre Diana tiene contracciones cada dos minutos, y aun así se preocupó porque te avisáramos –

Ya entendí, perdónenme - Junta sus manos frente a ella - Pero por favor díganme ¿Cómo esta ella? ¿Qué paso? – Pidió con la mejor voz que le salía, no podía enojarse por la actitud que estaban tomando las amigas de su esposa después de todo, solo era su forma de preocuparse y cuidarla.

Estábamos conversando tranquilamente - Comenzó Barbara - Diana estaba comiendo unas galletas cuando dijo que se sentía rara, dejo de comer y siguió charlando – La japonesa asentía mientras la escuchaba.

Pero luego de eso se comenzó a remover un poco incomoda pero dijo que no pasaba nada, que era porque el bebé se movía mucho, y antes de que nos diéramos cuenta se puso pálida, se le había roto la fuente - Hizo una pequeña pausa para tomar aire - Llamamos a Anna, aviso a un chofer mientras te enviaba una lechuza y ayudamos a Diana a subir al auto para venir –

En este punto Akko se mordía el labio para calmar la frustración que estaba naciendo en su pecho, por lo que ambas chicas decidieron no ser tan duras con ella, a fin de cuenta no era solo el bebé de su amiga si no también de ella.

Escucha Akko - Hannah la tomo del hombro - Debes estar tranquila, Diana está bien, te lo aseguro, estas cosas son normales y más en un parto primerizo –

En... ¿Enserio? –

Enserio - Le sonríe Barbara - Ella no está sola, Anna esta ahí reemplazándote por ahora, nosotras estamos aquí, y tu también –

Y no solo ella –

Las tres chicas voltearon para encontrarse con la sonrisa y la pelirroja cabellera de la maestra Ursula.

¿Maestra? – La vio Akko confundida.

Te fuiste tan rápido que no tuve tiempo de acompañarte - Camina hacia ella - Pero al fin pude alcanzarte luego de avisarle a tus amigas lo que ocurría –

Gracias Maestra Ursula – Akko se frotaba el cuello ahora que comenzaba a calmarse.

Ninguna de las dos está sola y eso lo sabes, Akko - Le acaricia la cabeza en un gesto infantil - Solo relájate, tu sabes que hacer, me lo dijiste, esperaste este momento por meses –

Esas palabras lograron arrancar una sincera sonrisa de la castaña.


Con el paso de las horas para alivio de Akko se hicieron presente Lotte y Sucy.

No dejas de ser una descuidada ni cuando tu mujer está trayendo al mundo a tu bebé –

¡Sucy! - La regaña Lotte para luego ir a abrazar a la futura madre - No le hagas caso, estamos aquí para apoyarte –

Tranquila sé que es su forma de animarme -

¿Alguna novedad? – Pregunta luego de soltarla.

Anna estuvo acompañando a Diana, cuando salió me permitieron entrar para verla, está un poco irritable debido a las contracciones - Ríe con una mezcla de miedo y nervios -

Tu también estarías irritable si sintieras una personita abrirse paso lentamente por tu...–

¡Sucy! – La interrumpe Akko sonrojada.

Eres tan fácil, Akko – Ríe maléficamente la peligrosa.

¿Estas tu sola? – Lo pregunta porque no ve a nadie más con ella ahí.

Oh, no, Anna fue con Hannah y Barbara a comprar algo para comer hace un rato, y la maestra Ursula dijo que iba a realizar un llamado a no sé quién y volvía –

No me digas que finalmente le dijiste que querías que ella fuera la madrina de tu bebé –

No...Oh espera, si lo hice, se lo dije justo momentos antes de que me avisaran que Diana rompió bolsa, ¿Porque? – Las mira curiosa.

Tanto Lotte como Sucy se miraron con cierta expresión dudosa solo para que Sucy rompiera el silencio con otra sonrisa burlona.

Esto se va a poner bueno – Dijo mostrando sus afilados dientes.


Con el pasar de las horas fueron llegando Amanda, Constanze y Jasminka, al momento que Amanda animada a Akko un doctor salió para anunciar que la joven heredera inicio el trabajo de parto por lo que Akko no perdió más tiempo y se dispuso a estar con su esposa.

La noche termino por caer y avanzaba más y más, todos esperaban alguna noticia de lo que ocurría ahí adentro, cuando algunas de las chicas como Amanda comenzaban a quedarse dormidas, sale Akko empujando las puertas de par en par y con una sonrisa que sobresalía del barbijo que se había puesto por cuestión de sanidad, todos los presentes voltearon a verla y preguntarles que paso, pero la japonesa comenzó a dar un par de saltitos en su lugar para luego dar un par de giros y brincar de forma enérgica todo para evitar gritar de forma escandalosa en un hospital.

¡YA ESTA AQUI! ¡ESTA AQUI! – Levanta un poco la voz sin dejar de saltar.

Felicidades a las dos – Dijo Ursula conteniéndose lo mejor que podía.

¿Y que fue? – Preguntaron Hannah y Barbara en una perfecta sincronización y con un particular brillo en los ojos.

Esa fue la pregunta que todos estuvieron esperando que se respondiera por meses, pues la misma pareja prefirió que el género fuera una sorpresa. Akko dejo de saltar, miro a todas moviendo su cabeza de derecha a izquierda y dibujo una aún más grande sonrisa en su rostro mientras juntaba aire para hablar.

Es un niño – Respondió.


Era ya de madrugada, alrededor de las cinco o seis de la mañana, Ursula estaba ahora junto a Croix repartiendo vasos con café para todos, Diana ya había sido trasladada a un cuarto junto a su recién nacido y Akko fue a acompañarla, todos los presentes prefirieron darles su tiempo a solas a la nueva familia hasta que les permitieran pasar a conocer al nuevo Cavendish.

Para cuando el café en sus manos estaba por acabarse Akko sale del cuarto cerrando la puerta en silencio, su rostro era una mezcla de fatiga e inmensa felicidad.

Disculpen la tardanza, Diana despertó hace un rato y me estaba haciendo cargo del bebé – Luego de eso soltó un bostezo muy poco sutil.

Veo que la felicidad te ha mantenido lucida, nueva mami – Amanda le dio un golpe amistoso en el brazo.

No me imagino lo feliz que debes sentirte – Dijo Lotte que se emocionó al punto de limpiarse las lágrimas junto con Barbara.

Akko tuvo un intercambio de palabras con las enfermeras y luego les hizo señas a las chicas para que pasaran con cuidado al cuarto.

Por favor hablen despacio en todo momento, para el bebé este es un ambiente nuevo por lo que cualquier ruido fuerte lo asusta y se pone a llorar - Acto siguiente abrió la puerta con cuidado asomándose - Amor - Susurra lo más fuerte que puede - Alguien quiere verte –

Todos los presentes escucharon como la voz de Diana desde el interior respondía afirmativamente.

La imagen era digna de un cuadro, la Joven Cavendish estaba recostada en la cama, lucia el clásico camisón proporcionado por el hospital y el cabello recorrido en una cola caída, en el cuarto había una sola lámpara que iluminaba débilmente el ambiente y le daba a la rubia un aire maternal, nada más ideal para la ocasión, en sus brazos estaba meciendo suavemente a un bebé cubierto por unas mantas, solo cuando se acercaron lo suficiente pudieron notar que el pequeño tenía la piel tan blanca como Diana y uno que otro exceso mechón de cabello castaño.

Demonios, es castaño – Exclamo muy bajo Amanda al momento que metía la mano en el bolsillo y le daba unos billetes a Sucy.

Fue un placer hacer negocios contigo – Respondió Sucy guardando el dinero.

¿Oigan que les pasa? ¿Apostaron a costa de mi hijo? – Akko las miro indignada.

No fue nada malo - Se encogió de hombros - Solo que Amanda aposto a que nacería rubio, ya sabrás quien gano – Termino excusándose.

Ya habrá una próxima, Manbavaran – Gruño Amando.

Pues les pediría que por favor dejen de hacer tales cosas a costa de Daniel – Agrego Diana molesta para dar por terminado el asunto.

¿Daniel? – Pregunto Chariot con un brillo en los ojos.

Así es - Confirma Akko - Daniel Grayson Cavendish, me resulta un poco raro - Se rasca la mejilla - Ya que en Japón no se acostumbra a que los hijos tengan dos nombres, pero no es algo que me moleste tampoco – Admite mientras con cuidado levanta a el pequeño en sus brazos.

Supongo que es un buen momento para darle la noticia a la maestra, ¿No lo crees, Akko? – Sugirió Diana con el ceño fruncido, y si, la indirecta le llego a Akko.

Cariño, vamos, te pedí perdón, no sabía que debía esperar a que naciera para decirle - Sonríe nerviosamente mientras abraza a Daniel - Por favor no peleemos frente al niño –

Ja, te atraparon – Se burla Amanda.

Lo que tu hiciste tampoco fue mejor, Amanda – También la regaña Diana.

Ay, dame un respiro, Princesa Cavendish –

Fue el mismo recién nacido quien dio por terminada la pelea cuando comenzó a llorar debido a que habían comenzado a elevar el tono de voz.

Bien hecho, Amanda, ya molestaste al pequeño – Dijo Sucy.

¿Yo!? Fue la Princesa Cavendish la que comenzó con su tiranía –

¡Ya te dije que dejaras de llamarme así! –

Y Daniel llora más fuerte ahora.

Chicas, tiempo fuera - Akko mecía suavemente al pequeño intentando calmarlo - Conejito, no pasa nada, no llores –

No sabe si era por los tranquilizantes u otros medicamentos que le suministraron después del parto pero Diana se sentía fatal, su hijo no tenía horas de a ver nacido y ya lo había hecho llorar, ella enserio quería hacer esto bien, no quería cometer errores tontos que pudieran perjudicar a su pequeño, después de todo quería llegar a ser tan buena madre como lo fue la suya.

¿Puedo intentar calmarlo? – Pregunta con cautela Chariot mirando a Diana y Akko.

Ambas asienten y Akko con cuidado acomoda a Daniel que aun lloraba entre los brazos de Chariot.

Hola, pequeño - Comienza a mecerlo suavemente mientras le hablaba - ¿Como un caballerito tan lindo como tu va a llorar así? – Sorprendentemente poco a poco el pequeño comenzó a calmarse - Pero que niño tan obediente, igual que tu mami – La sonrisa de Chariot se hizo más grande a medida que el bebé se calmaba.

Awww, gracias por el cumplido, maestra – Sonríe Akko con orgullo.

No se refería a ti, si no a Diana – La interrumpe Sucy.

No es divertido, Sucy – La mira con enfado.

Pues tú no tienes exactamente antecedentes por buen comportamiento, Akko – Aclara Hannah mientras acomodaba la almohada para Diana.

Ya paren – Akko comenzó a hacer berrinches.

Leves risas fueron retenidas entre los presentes, después de todo aun debía mantener el volumen bajo por el sensible oído del recién nacido.

Lindo lugar en el que fuiste a nacer ¿Verdad? - Susurro la joven maestra al pequeño mientras su dedo índice se encontraba apresada por completo en su manita - Por cierto, me llamo Chariot, y seré tu madrina –


Dos semanas después del nacimiento de Daniel, se estaba llevando a cabo una reunión en la Mansión Cavendish, amigos y conocidos de la pareja llegaron con todo tipo de regalos para el nuevo miembro de la familia, la directora Holbrooke acompañada de la maestra Finnelan vinieron en representación de Luna Nova y del personal de la academia a mostrar sus respetos a las madres del nuevo miembro de los Cavendish, incluso Andrew, ahora hecho todo un hombre de sociedad, había traído un presente para el infante, pero sin duda los más encantados por el pequeño eran los padres de Akko que rondaban con júbilo a su primer nieto.

Mira esa carita – Decía la madre de Akko mientras cargaba al pequeño – Si infla sus mejillas cuando se enoja entonces se parecerá más a Akko –

Para nada, se ve que será un niño tranquilo, igual que Diana - Acaricia su pequeña mejilla - Gracias al cielo –

¡Papa! – Ahora Akko se sentía avergonzada pues todos se rieron por ese comentario.

A primera vista se veía que el niño iba a ser bastante mimado por Akko, pues en todo momento ella se aseguró que el bebé se mantuviera cómodo y estuviera a salvo en especial cuando alguno de los invitados lo sostenía en brazos.

Akko, es adorable – Ahora era el turno de Lotte de sostenerlo

Se ve bastante sano – Lo observa Sucy sujetando su manita.

Muchas gracias – Sonríe la castaña

Buen peso, piel suave, cabello saludable –

¡Espera! ¿No estarás analizando a mi hijo para algo raro? –

El hijo de mi conejillo de indias favorito puede resultar un buen sujeto de pruebas futuro – Sonríe con malicia.

Yo tendría cuidado con los planes que tienes respecto a mi hijo – Mamá Diana estaba muy cerca de matar a alguien con la mirada.

Nunca fuiste divertida, Diana – Sucy le resta importancia con un leve movimiento de hombros.

Señorita Diana y Atsuko – Interrumpe Anna con una pequeña reverencia – La señora Daryl ha llegado y solicita la presencia de ambas –

Gracias Anna – Voltea a ver a las chicas – Lotte ¿Puedes encargarte de Daniel un rato? Si tienes problemas solo avisa a alguien de la servidumbre

No hay problema y prometo que Sucy no le hará nada raro – Ve a la nombrada de reojo.

Aguafiestas –

¡Te lo advierto Sucy, no te metas con el! – Grito Akko mientras seguía a Diana y Anna a otra habitación.

No puedo creer que asustes a Akko así – Le reprocha Lotte a su amiga – Si se nota que dentro de todo ya te encariñaste con el –

¿Cómo sabes que no lo estoy considerando para mis experimentos? – Pregunto la bruja de los hongos sin expresión alguna.

Lotte sonrió mientras mecía suavemente al bebé que había abierto los ojos hacia unos instantes.

Porque de entre todas las personas, fuiste la que probablemente pensó con más cuidado que regalarle

Tonterías – Miro hacia otro lado para ocultar un pequeño sonrojo.

Mientras tanto en un cuarto aparte, Daryl Cavendish estaba junto a sus hijas, estas últimas sostenían una copa de vino y su madre sostenía una en cada mano mientras se los extendía a la pareja.

No era que Akko quisiera desconfiar de Daryl, más por respeto que por otra cosa, pero no pudo evitar mirar de forma extraña el gesto de la mujer mayor.

Vamos Akko – Ahora Daryl sostenía su propia copa con una sonrisa – No estoy tratando de envenenarlas ni nada por el estilo –

¿Eh?... Seguro que esas no son sus intenciones, Señora Daryl – Sonríe algo incomoda al ser descubierta.

No puedo culpar a Akko de su reacción, tía – Agrega Diana con voz calma – Después de la mala experiencia que tuvo cuando vino aquí por primera vez –

Entiendo, mis acciones fueron muy reprochables, lamento que aun guardes esa impresión de mi - En su rostro se veía una honesta expresión de pena - Mi hermana también estaría decepcionada de mi –

No digas esas cosas señora Daryl, sé que no nos conocimos en buenos términos, pero a pesar de todo usted ha cambiado para bien - Sonríe Akko - Ha mantenido el honor de la familia todo este tiempo, además de que ha ayudado a Diana en su deber como nueva líder, sin mencionar de que ahora intentan llevarse mejor, estoy segura que su hermana se siente muy orgullosa en este momento –

Daryl ha quedado absorta ante las palabras de la japonesa, un breve silencio ronda la habitación y para sorpresa de todas las presentes, Daryl comienza a reír de forma genuina.

Diana ¿Con que clase de persona te fuiste a casar? – Soltó mientras aun reía.

Esa pregunta más que sonar ofensiva se formuló con cierto tono de divertida ironía, y Akko lo había notado pero aun así no entendió lo divertido del asunto, llego a voltear a ver a Diana para pedirle con la mirada una explicación, pero esta solo la miraba con una dulce sonrisa en sus labios, por algo Diana no había interrumpido en todo este momento, confiaba en que Akko le demostraría a su tía eso especial que logro enamorarla.

Por ahora, propongo cumplir con el tradicional brindis de la familia – Anuncio la mujer invitando con un gesto a levantar las copas.

Me parece una estupenda idea – Imita el gesto Diana.

¿Y porque brindaríamos exactamente?– Pregunto la japonesa mirando su copa.

Por el nacimiento del nuevo Cavendish, y el primer nacimiento en esta familia desde hace Veinte y nueve años –

Veinte y nueve... - La castaña entonces arma el pequeño rompecabezas imaginario - Ósea que el ultimo Cavendish en nacer fue... - Mira directamente hacia su esposa.

Así es- Diana solo atina a sonreír y mirar el contenido de su copa - Ahora sabes cuál es la otra razón por la que la concepción de Daniel significo mucho para mi - Desvía la mirada al piso por unos segundos - Espero no generarte algún tipo de rechazo o algo, ahora que lo sabes

Diana se esperaba alguna reacción negativa de Akko, más aun sabiendo lo demostrativa que ella podría ser, sin embargo sintió como esta última apretaba su mano.

No estoy molesta si es lo que piensas - Una vez más en su rostro estaba dibujado su clásica sonrisa - Y no podría cuando Daniel tiene lo más importante - La joven heredera la ve confundida - A la mami más hermosa e increíble de este mundo –

Diana con las mejillas sonrojadas y una tonta sonrisa compartió un brindis familiar con los presentes.


Deja de mirarme así – Amenazo Sucy con una severa mirada hacia la japonesa.

Lo que pides es algo imposible –

Akko había estado tomando un par de fotos para ponerlo en el álbum del bebé que estaba preparando, el destino estuvo a su favor ahora pues consiguió unas buenas fotos de Sucy con el bebé plácidamente dormido en sus brazos.

Se quedó dormido en tus brazos - Sonríe de oreja a oreja - Quien lo diría, creo que le agradas –

O trata de amigare con ella sabiendo lo que podría hacerle cuando crezca - Sonríe Amanda con malicia - que niño tan listo –

Amanda se permitió reír a sabiendas que Sucy no iba a hacerle nada mientras tuviera al infante entre sus brazos, Akko solo empeoraba las cosas sacando una foto tras otra y Lotte, ella solo sonreía pues sabía que esta situación en el fondo no le desagradaba a la bruja de los venenos.


Un tiempo después.

Este fue el último, muy bien - Diana alejaba la cuchara de plástico de Daniel - Mi noble caballerito es tan obediente que se terminó todo su desayuno –Limpiaba con una servilleta los restos de comida de la cara de su hijo.

Pues claro que se lo iba a terminar, le encanta el puré de manzana ¿Verdad, Dani? – Akko se acercó y le hizo cosquillas en la nariz al pequeño provocándole risa en el proceso.

Insisto que le gusta más el de verdura que le prepara Anna –

Solo cuando después de eso le doy algún dulce – Ríe de forma picara la japonesa.

¿!De nuevo, Akko?! –

Amor, tú me pediste que le hiciera comer sus verduras si o si, y era la única forma de que lo lograra – Se defendió con las manos arriba.

Diana le sostuvo una dura mirada para luego soltar un suspiro cansado.

Ya hablaremos de eso en otro momento –

Mejor así, no hay que pelear frente al niño – A continuación de eso le da un beso en la mejilla a la joven heredera y camina a servirse su parte del desayuno.

Esa mañana Diana se quedó en casa trabajando un poco, Akko tenía el día libre, así que se llevó a Daniel a dar un paseo para así dejar trabajar en silencio a su esposa.

Eran casi las dos de la tarde, Diana se dio cuenta que paso mucho tiempo encerrada en su despacho, incluso se saltó la hora del almuerzo sin notarlo, cuando bajo a la cocina y no vio a nadie fue directo a la sala para encontrar a Akko recostada, viendo la tele en el sofá con Daniel en su pecho.

Adorable – Diana se había acercado para acariciar la cabeza de su pequeño.

Shhh, amor, vas a despertarlo de su siesta –

Es tu hijo, Akko - Sigue acariciándolo - Mi tono de voz no lo despertara cuando duerme como un tronco, igual que tu - Ahora fue Akko quien inflo sus mejillas a modo de protesta para no despertar al pequeño – ¿Ya comiste? –

La castaña niega con la cabeza.

Le di de comer a Dani, yo preferí esperarte para comer juntas –

Perfecto, así podremos tener esa plática pendiente –

¿Platica? - Por un momento se le helo la sangre - ¿Qu...que platica? –

La joven líder solo le dio una mirada picara pero severa adornada con una sonrisa de lado y solo eso necesito la japonesa para sentir el corazón en la garganta.

Daniel aun dormía plácidamente su siesta, ahora acostado el solo en el sofá y abrazando su mantita, mientras tanto en la cocina Diana se limpiaba de forma elegante con una servilleta mientras que Akko terminaba de tragar, con dificultad, su último bocado.

Bien, ya que hemos terminado - La vos de Diana hizo que su esposa se sobresaltara - Me gustaría que hablemos sobre un asunto serio –

Antes de que Diana pudiera proseguir ya tenía a Akko prácticamente arrodillada a su lado con las manos arriba en señal de rendición.

Lo siento muchísimo, sé que me dices que tenga cuidado con Daniel, y que no me transforme en animales para llevarlo a pasear encima mío - Baja la cabeza - Pero sabes que desde que está aprendiendo a hablar es muy insistente en cosas así y...–

¿¡Qué hiciste que!?–

Ahora es Akko la confundida.

¿Ah?... ¿No era eso de lo que queridas hablar? –

No - Diana arruga la frente en señal de enojo – Pero ya que lo confesaste, lo agregare en mi lista de cosas para reprenderte después –

Yo y mi gran boca - Se pone de pie sintiéndose toda una ridícula – ¿Y entonces? –

Diana se tomó unos segundos para hablar, ya que iba a tocar un tema ya conocido para ambas.

Ha pasado un tiempo desde que hablamos de esto, y es un tema que me gustaría retomar ahora que Daniel esta cerca de cumplir su primer año - Junta sus manos por encima de la mesa - Las dos sabemos lo que es vivir como el primogénito y el único hijo de una pareja, lo solitaria que a veces puede ser y como en ocasiones se envidia o llegamos a fantasear con ese vínculo que no tuvimos por motivos ajenos a nosotras mismas, y al menos a mí me gustaría evitarle esas experiencias a nuestro hijo, ¿Qué opinas? –

Akko parpadeo un par de veces para procesar la idea que su amada rubia le ponía enfrente.

A ver - Junta las palmas de sus manos - A pesar de que muchas veces te dije que no necesitabas expresarte así conmigo, veo que hay costumbres que no se te quita tan fácil – Sonríe de forma divertida.

Akko – Su cara se había puesto roja.

Pero entiendo tu punto, no quieres que Daniel se sienta solo en un futuro por ser hijo único, y me alegra que hallas pensado en la idea de darle un hermanito - Extiende su mano para entrelazarla con la de Diana - Si tú sigues, yo sigo –

Sabía que estarías de acuerdo –

Diana se pone de pie junto a Akko y de un rápido movimiento atrae a su amada pegándola a su cuerpo, a pesar de los años Diana sigue siendo un poco más alta que ella lo cual la deja en una cómoda posición para poder rodear sus brazos alrededor de su cintura, la japonesa no desaprovecha esto y rodea su cuello con ambos brazos para así compartir un par de besos que no pudieron ponerse más intensos debido a que cierta personita entraba a la cocina frotándose el ojo con la mano izquierda y arrastrando su mantita con la otra, al compás de torpes pasitos que daba consecuencias de estar aun aprendiendo a caminar.

Supongo que tendremos que seguir en otro momento – Sonríe Akko mientras se separaba.

La rubia se acerca a su oído para susurrarle algo solo para ambas.

Esta noche si quieres, tengo todo guardado y listo para hacer otro milagrito –

La japonesa no pudo ocultar ese sonrojo provocado por su amada, al menos no mientras Diana le regalaba esas sonrisas tan picaras que eran solo para ella.


Una vez más gracias por leer, y pido disculpas si deje pasar algún error ortográfico o algo así (Mi paciencia con el auto corrector troll tiene un limite)

El siguiente capitulo sera el último, aunque estoy pensando en incluir un capitulo extra si la idea es del agrado de usted que es el lector.

Hasta entonces, no' rhe vimo...

atte

Shana Uchite