La Última Misión
Capítulo XII
Afuera de la cafetería, en una pequeña plazuela en la que poca gente circulaba por esos lugares, Danny, Linda y Vivian practicaron con sus instrumentos allí durante un rato.
La morena tocaba el bajo, Danny la guitarra rítmica, mientras de Linda, como vocalista, la solista.
- Muy bien. Seguro ya se aprendieron bien la canción –decía la pelirroja.
- Este… a nosotros no nos diste la letra… -dijo Danny.
- Bueno… es porque no es necesario mucho protocolo para aprendérsela. ¡Es muy sencilla! Como verán, escuchen…
(I'm Lindana and I wanna have fun!-Phineas and Ferb)
I'm not Roxanne, I'm not Eileen, I'm not Sharon-a,
And I don't wanna study, work or stay home-a,
She's Lindana...
I'm Lindana and I wanna have fun!
She wants to have fun
I'm Lindana and I wanna have fun!
She's Lindana
I'm Lindana and I wanna have fun!
She wants to have fun
I wanna, wanna, wanna have
Fun fun fun!
I'm not Veronica or Alison or Donna!
And I don't wanna scrub the sink or mow the lawn-a!
She's Lindana...
I'm Lindana and I wanna have fun!
She wants to have fun
I'm Lindana and I wanna have fun!
She's Lindana
I'm Lindana and I wanna have fun!
She wants to have fun
I wanna, wanna, wanna have
Fun fun fun!
- ¡Wow! –aplaudían los dos chicos que hacían de público.
- ¡Así de simple! Solo tienen que dejarse llevar por la letra. Seguro ya se la saben ¿Pueden sacar los acordes?
- ¡Sí, señora! –exclamó Vivian, escribiendo en un papel las diferentes notas musicales a tratar. De pronto, el ringtone de su viejo celular empezó a sonar, a lo cual contestó el aparato y escuchó sin decir una palabra mientras una voz le gritaba al otro lado -¡Ups! Creo que tengo que irme. Lo siento, mis padres me necesitan urgente y no podré estar en la clase de hoy… bueno… espero que me perdonen…
- ¡No hay problema! Nos vemos otro día. Al menos contigo estoy segura que lo harás bien sobre el escenario.
Ya los dos solos, continuaron estudiando la canción, pero algo extraño pasaba, el castaño estaba tan absorto admirando la belleza de la joven que se equivocaba en cada verso, cada palabra, cada melodía.
Al final, ya cansado de solo hacer el ridículo, Danny dio un suspiro, tomó su mochila y le entregó la guitarra prestada sin decir nada a Linda, quien estaba confundida de porqué el muchacho se comportaba de una forma tan extraña.
- ¿Sucede algo? –preguntó preocupada la pelirroja.
- Recordé que tengo algo muy importante que hacer. Lo hacemos en otro momento…
- ¡No! Pues… me agrada estar contigo… en serio…
- ¡Por favor! Soy un pésimo guitarrista. Debería dejar de lado todo esto y preocuparme de estudiar, que es lo que debería estar haciéndolo ahora…
- No eres un mal músico, te lo aseguro. Solo es… práctica. Además, la primera vez lo hiciste fantástico… ¿por qué ese cambio tan abrupto?
- Solo que yo… -se volvió a sentar junto a Linda. La tomó de las manos y observó con su mirada penetrante los de ella, para descubrir tan solo una pizca de amor correspondido, solo una gota de amor por él, lo haría el ser más feliz de toda la tierra –Linda, he querido decirte una cosa desde que te vi. Linda, yo… yo…
- ¿Sí?
- Yo te…
A medida que hablaba, salían menos palabras de su boca y su rostro y el de ella se acercaban más y más, y por ende, sus labios también. Estaban cerca, solo hacía falta un empujoncito mínimo para darle ese tan querido beso que esperaba de su amada.
Como si el destino quisiera jugarle en contra, tocó la campana de su clase. Lo que apenas pasó fue que sus mejillas estaban una sobre la otra. Mas la joven retiró la suya. Danny pudo ver que estaba sonrojada y tenía la cabeza gacha.
- Daniel… no lo sé… estoy confundida… -susurró Linda –Siempre… he atraído a los hombres… no sé si tú seas distinto… aunque tu esencia me diga lo contrario… no… yo no puedo seguir con esto…
Se tapó con sus manos su rostro y se fue corriendo, con los ojos humedecidos. Mas antes Danny la tomó del brazo, impidiéndole seguir más. Este la tenía fuertemente apretada, pero no lo suficiente como para herirla o sentir dolor.
- Por favor… déjame…
- No, no lo haré –respondió serio –necesito una respuesta ahora mismo… ¿qué soy yo para ti? ¿Qué viste en mí para ser tu guitarrista? No soy como los demás chicos con los que te juntas…
- Solo… vi… que eras diferente… tu modo de pensar, sensibilidad… tu personalidad… no se ven ese tipo de personas en estos tiempos… nadie como tú… los demás son ignorantes, frívolos y no piensan más que en ellos… eres bueno… mucho más de lo que pensaba y creía que eras…
- No digas eso… Linda, yo te amo, mas nunca jamás pensé en estar a tu lado hasta que tú me invitaste a tu concierto… dudé si esto era un simple sueño o la realidad… dime algo… ¿Me amas?
La pelirroja quedó largo rato en silencio. Nerviosa se mordía el labio, hasta que una fina y pequeña gota de sangre color carmesí corrió por su mentón al suelo.
- Danny, siempre vi algo en ti… no sabía cómo llamarlo… la mayoría se acercaba a mí y buscaba llevarme a citas, fiestas para aprovecharse de lo tonta que soy… tú solo me mirabas de lejos sin decir una sola palabra… somos iguales, en dos mundos opuestos… no puedo creer que no lo vi hasta que chocamos frente a frente la tarde pasada… ahora sé… que te amo…
Poco a poco apoyó su cabeza al del joven. Este la estrechó suavemente a su regazo. Fue un momento delicioso, algo que nunca había sentido en su vida…
Pasaron las horas hasta el término de la jornada. Al salir primero Francine esperó a sus demás amigos hasta que estuvieron todos reunidos en el jardín frontal de la universidad.
El último fue Danny, quien venía pensando embobado en lo que había sucedido en la mañana. Sentía dichoso y una sensación agradable corría por sus venas.
- ¿Y? –dijo súbitamente Wesh cuando lo vio llegar.
El castaño levantó sus cejas extrañado.
- ¿Y qué?
- ¿Cómo te fue con Linda, picarón?
- Esa información es clasificada –fue tajante en su respuesta el chico de Danville.
- Esperen, ¿Qué pasa aquí? –se interesó en el tema Franny.
- Danny por fin tuvo un momento de oportunidad con su chica.
- ¿En serio? ¡Cuenta, cuenta!
- Ya les dije que… ¡Hola Renny!
El muchacho de lentes esquivó las interrogantes al ver que llegaba Renata. Esta estaba disgustada y volvió a ser indiferente al saludo cuando notó su presencia.
- Seh, hola –respondió la joven y luego se dirigió a sus otros compañeros -¿Y de qué hablan?
- ¿No supiste? Nuestro castaño favorito tiene novia… -le murmuró al oído Francine.
- ¡Ya les dije que no quiero hablar de eso! –gritó desesperado Flynn.
Justo en ese instante pasó junto a él Linda acompañada Vivian, quien se detuvo junto a él.
- Nos vemos el viernes… -susurró la chica pelirroja y le dio un beso en la mejilla que lo dejó más atontado que ebrio en Año Nuevo.
A Renata le dio una rabia tremenda y para no hacer notar lo que sentía volteó su cabeza para no ver la escena.
Cuando volvió a enderezarse la joven ya se había ido.
- Las acciones dicen más que mil palabras –rió Wesh.
- ¿Y qué hacías con ella? –preguntó la celosa peliverdeazulada.
- Bueno… ya no hay nada que ocultar –suspiró Danny –Hace unos días Linda me pidió ser su guitarrista en el Festival de Danville que se hace todos los años. Ella cantará en el cierre del evento y no había nadie que tocara la guitarra…
- Y tú te ofreciste…
- Solo… ella me insistió y acepté…
- Se nota que no te costó tanto –le codeó pícara la francesa.
- ¿Y cómo? Que yo sepa tú no tocas la guitarra –dijo sorprendido el moreno.
- Es que antes de conocerlos en el orfanato las monjas que nos cuidaban apreciaban muchos los talentos, en especial los que servían en el coro de los cultos en la iglesia…
- Entonces Linda te encontró tocando y…
- Oh no… me prestó su instrumento y quiso probar si yo podía y dijo que era bueno…
- Se ve que esa muchacha te tiene fe para ser tan torpe…
- ¡No soy torpe! –como si el destino le jugara en contra al castaño, este tropezó con un cable eléctrico que estaba en el suelo –Auch, estoy muerto…
- Jaja, si quieres conquistarla por completo tienes que ser todo un galán –se carcajeaba Franny.
- Como si ustedes pudieran… -se desempolvaba su traje Danny.
- ¿No sabemos? Solo acomódate y te daremos los pasos para ser uno y conseguir la chica de tus sueños… ¿Cómo la conociste?
- Bueno… creo que es difícil de explicar, pero creo que sería mejor con una canción… ¿quién tiene una guitarra?
Caminaba cerca de allí un chico con una hermosa guitarra criolla azul. Wesh se acercó donde él para preguntarle si se la podían prestar.
- ¡Toma todo lo que quiera, pero déjame tranquilo! –gritó el desconocido.
Extrañado, el moreno solo contestó con un "está bien" y le pidió que le entregara el instrumento.
- ¡Quédatelo pero apártate! –y se fue corriendo dejando el objeto en las manos confundidas del morocho.
- ¿Qué le pasa? ¿Está loco?
- Nah –se reía la joven de cabello violeta -debe haberte confundido con un vago con ese pelo enmarañado que tienes…
- Jaja, muy graciosa –respondió sarcástico -¡Mira Danny! Ahora tienes una guitarra…
- ¿Para mí? –se impresionó este.
- ¿Y de qué me serviría? No sé tocarla…
- Ammm… gracias… -y puso la guitarra en su regazo, rasgueando las cuerdas lentamente al principio y a medida que avanzaban los segundos volcó todo su corazón expresando lo que sentía en una canción…
(I've just seen a face-The Beatles)
I've just seen a face,
I can't forget the time or place
Where we just met.
She's just the girl for me
And I want all the world to see
We've met, mmm-mmm-mmm-m'mmm-mmm.
Had it been another day
I might have looked the other way
And I'd have never been aware.
But as it is I'll dream of her
Tonight, di-di-di-di'n'di.
Falling, yes I am falling,
And she keeps calling
Me back again.
I have never known
The like of this, I've been alone
And I have missed things
And kept out of sight
But other girls were never quite
Like this, da-da-n'da-da'n'da.
Falling, yes I am falling,
And she keeps calling
Me back again.
Falling, yes I am falling,
And she keeps calling
Me back again. I can't forget the time or place
Where we just met.
She's just the girl for me
And I want all the world to see
We've met, mmm-mmm-mmm-da-da-da.
Falling, yes I am falling,
And she keeps calling
Me back again.
Falling, yes I am falling,
And she keeps calling
Me back again.
Oh, falling, yes I am falling,
And she keeps calling
Me back again.
"Debe ser una chica muy especial como para que Danny se haya enamorado de ella" –pensaba meditabunda Renny, con el orgullo algo herido al saber que alguien se había adelantado a conquistarlo.
- No sabía que fueras tan profundo, Danny –dijo Francine.
- La música es uno de los mejores lenguajes cuando se trata de amor…
- Tan guardadito que te lo tenías –le palmeaba la espalda Wesh -¿Y ya te besó?
- Bueno… ya qué… sí…
Todos comenzaron a gritar de la emoción cuando el castaño dijo que la había besado.
- ¡Don Juan! ¡El más tímido de los cuatro y ya tiene novia!
- No es mi novia…
- ¡Ya acéptalo! ¡Es tu novia, la besaste!
- En Norteamérica que nos besemos no significa que lo seamos… solo… fue un beso, nada más…
- Pero no puede ser… -habló enojada Franny –debes hablar con ella y pedirle que sea tu novia…
- Eso es imposible…
- ¿Y por qué? Te besó, significa que le gustas…
- ¿Crees que es fácil llegar con un ramo de flores y decirle "nos besamos, eres mi novia, ¡salgamos!"? No, las cosas en la vida real no son tan sencillas como la gente piensa…
- Ya sé lo que pasa… ¡No tienes confianza en ti mismo! Vamos… anima esa cara, que tienes mucho potencial… solo sácate esos lentes que tienes y arréglate un poco ese cabello alborotado que tienes…
- ¡Oigan! ¡No sé de lo que hablan! Ustedes saben que sin lentes soy como un ciego sin bastón…
- Si te sientes tan desconfiado de ti mismo, compraremos unas entradas y te iremos a ver al Festival…
- ¿De veras? –exclamó sorprendido Danny –Esperen… no creo que sea necesario comprarlas…
- ¿Ah? –dijeron todos al unísono. Fue cuando entonces el guitarrista sacó tres entradas, de las que le había regalado Linda para quienes quisiera invitar al concierto.
- ¡Danny! ¿Cuánto te debo? –se emocionó Francine.
- La casa paga –respondió guiñando un ojo el castaño –Todo para mis tres mejores amigos.
- ¿Doof irá también?
- Sí, ya lo invité… ¿por qué preguntas? ¡Ah! La pequeña Franny está enamorada…
- ¡Cállate!
Renata, quien no decía ninguna palabra, su vista se cruzó con el reloj que tenía en su muñeca.
- ¡Rápido! ¡Déjense de estupideces y vámonos! ¡Recuerden nuestra misión! –exclamó empujando a sus amigos para apresurarlos.
Continuará...
