La Última Misión
Capítulo XX
Danny poco a poco comenzó a recobrar los sentidos, cuando un líquido caliente fue inyectado en sus venas. Se podía alcanzar algunas siluetas a su alrededor, mas no con claridad…
- Está volviendo, ¡está volviendo! –decía una voz esfumada
Al recuperar la conciencia, una incomodidad inundó su cuerpo. Unas manos temblorosas lo agarraron de la nariz, haciendo que abriera la boca y vaciaron en ella un fluido, que al contrario del anterior, este era frío y refrescante. Así, podía sentir como sus rápidos latidos se relajaban y así su corazón palpitaba con calma.
- ¡AAAAAAAAAAARRRRGH! ¿DÓNDE ESTOY? –reaccionó con violencia, pero al moverse tan bruscamente, le vino un fuerte mareo y un bajoneo terrible que con la misma violencia con la que se levantó, volvió a caer de espaldas, afortunadamente, en una superficie suave.
- ¡NO! ¡DANNY! –lo auxilió alguien, que por su voz, podría ser una mujer –Ya estás a salvo, aquí está todo bien…
- ¿Renny? –exclamó sorprendido el muchacho, tosiendo -¿E-eres tú? ¿No me abandonaste?
- ¿Abandonarte? –rió ella -¡Nunca lo hice! Si no te hubieras envalentonado de esta forma no tendrías que recuperar tu honor de un modo tan estúpido… te hubiera ayudado.
- ¿Y ya despertó? –entró otra persona, seguido de una chica.
- ¿Franny? ¿Wesh? –se emocionó el castaño, pero un fuerte dolor al pecho le vino al instante
- Está bien –respondió la doctora de cabecera –Mas olvidé informarles que no debe pasar por emociones fuertes a…
- ¡¿CÓMO ESTÁ? –una joven, pelirroja y vestida a la moda entró al lugar. Tratándose de la persona a la cual nos referimos, y para peor, en el traje que usaba, al convaleciente casi le da un ataque.
Aunque no lo suficiente como para matarlo
- ¡Ups! ¿Hice algo malo? –se asustó Linda
- Para nada, solo que debiste esperar a que te llamaran –dijo Renata –Está muy débil como para que se presente en el concierto…
- ¡Al demonio! –gritó Danny -¡Y estoy bien! Solo denme una oportuni…
Mas no pudo terminar la oración, al recorrerle un escalofrío al cuerpo, inmediatamente cayó hacia atrás y por poco no se dio un golpe.
- ¡Danny! ¿Acaso estás loco? ¡Te vas a matar! –lo socorrió su novia
- Linda, llueva o truene tocaré en el Festival –la consoló el de lentes –Haría cualquier cosa por ti, menos defraudarte ahora…
- Hmmm… ¿qué dices, Renata? Tú, que sabes de esto…
Pensándolo más de dos veces, la aludida contestó:
- Creo que podrá, si es que se atiene a las consecuencias… además, en unos cinco minutos quedará como nuevo y falta aún media hora para el gran final… después de todo… eres una estrella de un solo éxito –terminó entre carcajadas
- Chicos… ¿pueden retirarse? –les rogó el joven de Danville –Excepto tú, Renny. Necesito saber algunas cosas…
La peliverdeazulada nerviosa y los demás confundidos, estos últimos salieron del lugar, tanto intrigados y enredados sobre lo que estos dos hablarían.
- No te mantengas a la defensiva, Danny. Ya nadie puede hacerte daño aquí; estás en el camerino de Linda…
- P-pero… ¿qué sucedió? ¿Destructicom no ha destruido el sol…?
- Al llegar aquí no corríamos ningún peligro de ser apresados, así que comunicamos a la agencia que enviaran refuerzos para capturar a Destructicom y sus secuaces. Ya todo acabó, Danny. Misión cumplida
- ¿En serio? ¡Wow! Y yo que me perdí toda la acción…
- Mejor que fuera así –suspiró Renata –Pasaron muchas cosas que ni te atreverías ni a recordar…
- ¿Cómo cuales?
- Meh, esas no merecen ser contadas…
- ¿Y Linda? ¿Qué sabe de todo esto?
- Vaya que nos costó encontrar una buena historia para que se la creyera. De eso se encargó la agencia. Según el expediente de la policía, intentaron asaltarte, aunque estos huyeron sin dejar rastro…
- Me alegro que hayan sabido cómo escapar… también… gracias por salvarme…
- ¿Salvarte? Pffffff… ¡Lo que hicimos fue empeorar todo! Si no fuera por Doof…
- ¿Doof?
- Ah… eso no lo sabías… bien, pues te contaré… Cuando intentamos rescatarte, fuimos capturados en el intento. Gracias a Francine pudimos abrir las cadenas que te apresaban y la puerta del calabozo. Mas cuando intentamos salir de la guarida de Destructicom, nos perdimos en un oscuro laberinto, hasta llegar a un callejón sin salida. Sin saber cómo volver o seguir, nos resignamos a la muerte. No tengo ni idea cuanto pasamos allí. A lo mejor fue mucho y la verdad me sorprende que hayas sobrevivido durante el tiempo que estuviste así. Fue cuando Heinz nos encontró y nos guió hasta aquí, por los alcantarillados.
- ¡No lo puedo creer…!
- Le debes más a él, que a nosotros mismos…
- ¿Puedo hablar con él?
- En este momento debe estar hablando con Franny. Después si quieres lo haces…
- ¿Y qué hablaran estos dos tórtolos?
- ¡Ah! Wanda te envía esto –y le entregó al castaño una hermosa medalla dorada, decorada en hojas de plata.
- ¿Qué es esto?
- Es la Condecoración por la Valentía –sonrió orgullosa Renata –Se la dan a un agente cuando su valor queda demostrado en algún hecho grande que quede atestiguado…
- Y-yo no soy un agente…
- Pues ahora lo eres. Monograma, a regañadientes, envió la orden de reintegrarte a la organización –y al decir esto estalló en risas -¡Si hubieras visto su cara por el comunicador!
- Me imagino…
- Debo irme… -y ella se dispuso a retirarse.
- ¿Cómo así? ¿Te vas?
- ¡Pues claro! A Inglaterra… debo regresar a mis estudios… ¡Es tan aburrido allá sin ustedes!
- También lo es acá…
- Pero tienes a Linda… una simpática novia… te la mereces…
- ¿Por qué no te quedas al concierto? Creo que Francine lo hará. Doof la invitó y Wesh es como un hermano para ella, así que no despegará la vista hasta que él la deje como una princesa en donde se alojan.
- Bueno… me quedaré hasta que termine… Aunque Monograma se volverá loco cuando sepa que no llegué a la hora para el avión…
- ¡Bah! Es un amargado… de todos modos… ¿qué da si se enoja? No nos mandará a Corte Marcial por eso…
Mientras tanto, Francine se encontraba con Heinz. Ambos tenían mucho de qué hablar, después de todo lo que había pasado…
- Así que… ¿volviste? –fue la joven la primera en hablar.
- Sí… fue por Danny… -mintió el muchacho –Además que él ha sido mi primer amigo que he tenido… bueno… amigo humano, antes tenía un globo, pero incluso él se fue… ¿demasiada información?
- No, para nada… solo que… creo que fue muy dulce de tu parte haber hecho eso…
- Bueno… también se podría decir que… en parte lo hice por ti…
- ¿En serio?
- ¿Es verdad eso que dijiste? Ya sabes… lo que hablaste cuando Destructicom…
- ¡Ah! ¡Eso! Pues… sí
- ¡De veras! –al joven alemán le brillaban los ojos
- ¡Por supuesto! Eres la primera persona que he amado… claro que también a mi familia, amigos… pero a ti de otra forma… distinta…
- ¡Excelente! Francine Bouvier… ¿quieres ser mi novia?
- ¡¿Qué? –se espantó la muchacha
- ¿Qué pasa? ¿Algún problema conmigo?
- Doof, no eres tú, soy yo… en serio… ya sabes que soy una agente… y mi lugar está muy lejos… pero muy lejos… tengo que volver allá y tu lugar está aquí…
- P-pero…
- Entiende, que no es algo que quiero… si quisiera yo…
- ¡Ah! ¿Con que estabas jugando conmigo? –exclamó furibundo Heinz
- ¿De qué hablas?
- ¡Todo era parte de tu plan! Querías escapar en ese momento y solo dijiste lo que se te vino a la cabeza y ahora quieres disimular con una escapada lo que dijiste que sentías por mí, ¿no? ¿Sabes qué? ¡No quiero nada contigo!
- ¡Heinz, escúchame!
- ¡NO! ¡Adiós y hasta nunca!
Y a paso veloz, el alemán se alejó de allí, dejando a Francine desconsolada y con el corazón roto.
No era la única, también él estaba destrozado…
La gente, ya ansiosa por el concierto de reencuentro de la legendaria Lindana, gritaba a los cuatro vientos su emoción. Ya el reloj de la catedral daban las doce de la noche, y la estrella no se aparecía aún…
Todos se preguntaban por ella, cuando de pronto, se apareció, desde una plataforma que emergió del escenario, la cantante de un solo éxito agarró el micrófono eufórica.
- ¿¡ESTÁN LISTOS PARA EL ROCK! –preguntó al público
- ¡SÍ!
- ¡Dije…! ¿¡ESTÁN LISTOS PARA EL ROOOOOOCK!
- ¡SÍIIIIIIIIIIIII!
- ¡MUY BIEN, PORQUE HA LLEGADO LA HORA DE LINDANA Y K-DAN!
Fue cuando empujaron a Danny hacia el escenario, a pesar que se había recuperado, el pánico escénico lo puso blanco como el papel.
- Espera un momento… ¿K-Dan? –dijo extrañado a su novia
- Es un pseudónimo, recuerda que eres un artista –le murmuró al oído -¡Vamos! ¡Tú puedes! Mírame solo a mí mientras canto y veras lo simple que es…
- Es que…
- ¡K-DAN! ¡K-DAN! ¡K-DAN! –quienes le apoyaban, a primera fila, eran Renata, Wesh y Francine. Aunque esta última un poco sentida por lo sucedido con Doof, tenía el ánimo para ver a su mejor amigo.
Y así, como si el alma le volviera al cuerpo, el novato guitarrista se lució en un preámbulo rockero en un solo de guitarra estruendoso, para que luego entrara Linda, con su guitarra, ambos tocaran dándole un toque romántico a la velada.
(I'm Lindana and I wanna have fun!-Phineas and Ferb)
I'm not Roxanne, I'm not Eileen, I'm not Sharon-a,
And I don't wanna study, work or stay home-a,
She's Lindana...
I'm Lindana and I wanna have fun!
She wants to have fun
I'm Lindana and I wanna have fun!
She's Lindana
I'm Lindana and I wanna have fun!
She wants to have fun
I wanna, wanna, wanna have
Fun fun fun!
I'm not Veronica or Alison or Donna!
And I don't wanna scrub the sink or mow the lawn-a!
She's Lindana...
I'm Lindana and I wanna have fun!
She wants to have fun
I'm Lindana and I wanna have fun!
She's Lindana
I'm Lindana and I wanna have fun!
She wants to have fun
I wanna, wanna, wanna have
Fun fun fun!
Y terminando con un beso de los dos frente a todos, el Festival cerró con un broche de oro y noticias frescas para el nuevo novio de la celebridad.
- ¡Ese es mi amigo! ¿Me oyeron? –se enorgullecía Wesh -¡Ese es mi amigo y su novia!
Y por primera vez en largo tiempo, Renata podía sentir paz, aunque un poco triste por haber perdido a su primer y único amor hasta ahora, se sentía feliz, que por fin, él pudiera serlo con la persona que amaba.
Él se lo merecía y mucho más…
Continuará...
