La Última Misión

Capítulo XXI

De vuelta a Londres, Renata retomó su rutina con monotonía. El primer día al llegar, aquella tarde después de sus clases de Medicina, regresó a ese bar gris al cual acostumbraba ir desde antes. El cielo nublado hacía que añoraba cada vez más el color de Danville y las canciones de carácter tan oscuro la aburrían más y más.

Y justo cuando tomaba un café mientras estudiaba su libro que trataba de diferentes enfermedades, se acercó a ella, aquél muchacho, con el que se había encontrado antes de su viaje.

- Hola –la saludó con una sonrisa amable.

- Hola –fue su respuesta lacónica.

- ¿Sabes? Necesito para una clase información sobre una extraña enfermedad que acabó con una tribu africana. Mi maestro me dio algunas pistas que qué podría tratarse, mas no puedo hallar con ella. Veo que eres doctora, así que supongo que debes tener idea de qué podría ser…

Al principio con el ceño fruncido, mas notó en este joven un aire bastante familiar. Se parecía bastante a Danny: su rostro expresaba alegría, inocencia y timidez. Decidió darle una oportunidad para que se acercase más a ella.

- Dime los síntomas.

Y así, le fue ayudando. Luego continuaron conversando de sus estudios. Curiosamente, él era estudiante de Antropología ¡Lo mismo que estudiaba Danny! Sus semejanzas eran terriblemente coincidentes. La sorpresa de ella aumentó, cuando supo que era fan de Los Beatles, cosa que la entusiasmó y escucharon un par de casetes y compartieron algunos discos.

- Y… ¿tienes algo que hacer el sábado por la noche? –preguntó la peliverdeazulada –Podemos salir a conversar… ya saber

- ¡Vaya! ¿Una mujer, invitando una cita a un hombre? –se impresionó

- ¿Qué? ¿Te parece extraño?

- No es por ser machista, pero no se ve mucho eso de que la mujer lo invite a uno…

- Pues entonces soy la primera –contestó riendo –Entonces… ¿qué dices?

- Me parece una genial idea –sonrió el castaño, entonces observó el reloj –Me tengo que ir… ¿Te parece que nos juntemos en el London Eye a las nueve de la noche?

- ¡Por supuesto! Tú pon la hora… ¡Uh! Por cierto… te dije mi nombre pero no me has dicho el tuyo…

- ¡Oh! Y mis modales… mi nombre es Lawrence… Lawrence Fletcher…

Continuará...