La Última Misión
Epílogo
- Señores, hora de la reunión…
Los dirigentes principales se disponían a discutir los planes de la organización. Desde la masacre de los agentes anteriores generó el debate si continuar con la operación.
- Debo decir que tuvimos unos pequeños inconvenientes con la oposición de muchos de nuestros oficiales, pero creo que podremos continuar… -habló Monograma.
- ¿Pretende usted que continuemos? Hemos perdido dos terceras partes de nuestros agentes. Uno de ellos asesinados y el resto ha desaparecido. ¿Cómo podremos arriesgarnos?
La duda generó una discusión sin resolver entre todos.
- ¡Silencio! –acalló el mayor –Ya sé qué haremos. Terminaremos la Operación: Nido. Espero que les atraiga mi nueva idea.
Y presentó en una serie de diapositivas distintos animales. Además de entregar uno de los jefes de la organización una carpeta con documentos unidos por un clip.
- ¿Qué es esto? –preguntó intrigado el líder.
Sin contestar aún, Francis aclaró su garganta para explicar.
-Como verán. Pretendo ahora exponer esta nueva idea. Los seres humanos tienen libre albedrio, lo que nos dificulta su obediencia ante las órdenes de terceros, sus superiores. El hombre es desobediente por naturaleza…
- ¿Pero cómo…? Hemos reclutado humanos desde los orígenes de nuestra agencia…
- Mas no queremos que se repita lo que sucedió. Sé que fue terrible, pero necesario. Es por el bien del mundo que utilicemos nuevas herramientas. Animales.
- ¿Animales?
- Son fáciles de amaestrar y de conseguir. Les asignaremos un hogar, como mascotas de alguna familia y tendrán una doble vida de agentes y espías secretos. Es más sencillo y barato que criar a preadolescentes…
- ¿Y qué haremos con los que todavía estudian con nosotros…?
- Los despacharemos a sus hogares. Les borraremos los recuerdos relacionados con la Academia y aquí nunca pasó nada.
- Perderemos miles de instalaciones de la Academia haciendo esto…
- No se preocupe. Ahora que no serán oficiales humanos no habrá que pagarles estudios universitarios, ni alimentación. Solo bastarán unos meses de entrenamiento y podrán cumplir su función. Es la Operación: Fauna, una nueva visión de la agencia, la cual tendrá provechosos resultados…
Así llevaron a cabo su nuevo sueño de la agencia perfecta, obediente y fácil de dominar. Usando animales como oficiales y agentes.
De veras parecía una genial idea.
Las vidas de Phineas, Ferb y Candace siguieron su curso normal, aunque sin figuras paterna y materna en sus respectivos casos. La agencia hizo lo posible para ocultar sus muertes con distintos escenarios:
Renata fue asaltada en Liverpool. En el instante los delincuentes le habían disparado con sus armas que llevaban consigo. Eso explicaría que al entregar su cuerpo, tenía una herida en su pecho. Realmente era una excusa indiscutible si tenías en tu poder papeles que lo probaban, aunque fueran falsos.
Lawrence nunca creyó la mentira, mas jamás reveló a su hijo la verdad. Si la organización llegaba a saber por boca suya o la del niño que sabía de su existencia, no era conveniente para la vida de ambos.
Partieron a Estados Unidos, a Danville como recurso de huída para comenzar una nueva vida.
La muerte de Danny fue un poco más complicada de distorsionar. No usaron el mismo pretexto, mas la hallaron luego de mucho pensar.
La razón fue omitida, que su cuerpo fue hallado sin vida y sin la participación de terceros en Londres. Las causas desconocidas, qué hacía allí y por qué se desconocía.
Un misterio sin resolver…
- ¿Crees que niños lo tomen bien?
- No lo sé… desde que murió su padre mis niños han cambiado radicalmente… Phineas está incontrolable, casi es un torbellino y Candace no lo soporta siquiera… no sé si acepten una nueva figura paterna como tú…
- ¿Entonces cuándo? No podemos seguir ocultando nuestra relación a nuestros hijos. Estoy dispuesto a contarle todo a Ferb, de todos modos tiene derecho saberlo. Eres una buena madre, lo sé. Sacaste adelante a tu familia sola…
- Ese no es el punto. Lo que sucede es que no sabemos cómo tomarán la noticia…
- Ellos sabrán, querida. Si te aman lo aceptarán, no hay ninguna duda.
- Espero que así sea, Lawrence. He salido con muchos hombres desde en enviudé, pero mis niños hacen lo posible para que nadie se acerque a nuestra casa. No sé cómo llevándose ambos tan mal se unen para hacer tanto daño…
Habían pasado ya unos cuántos años de la trágica muerte en el Ártico. Dos exactamente. Estaba claro que había que empezar de cero para Lawrence y Linda. Como si el destino hubiese querido que se cruzaran sus caminos, o los mismos Danny y Renata hubieran mandado a que se conocieran en el último concierto de Love Händel.
Víctimas de la complicidad…
Aquella tarde de verano, el castaño inglés llevó a su hijo a la casa Flynn. Allí los esperaba Linda, preparada para compartir una pequeña merienda con sus otros dos hijos y así que se conocieran. Phineas y Candace planeaban una estrategia en su habitación para impedir que los invasores huyeran de su hogar y jamás se acercaran a su madre.
- … y con bombas de agua y harina, empaparemos al hombre y saldrá corriendo por la puerta –indicaba con una vara una pizarra con todo el plan a su hermanito -¿Comprendiste?
- Oye… tengo una duda –levantó inocentemente la mano el pequeño pelirrojo.
- Dime.
- ¿Por qué tú eres la jefa en todo esto?
- Porque soy la mayor y la que está más calificada para dirigir todo el ataque.
- Ah –dijo en señal de entender.
- Cuando de la señal, lanzas las bombas ¿OK?
- ¡A la orden mi generala! –respondió Phineas dando un saludo marcial.
Llegó el momento… en el umbral de la entrada tocaron el timbre. Por supuesto debía ser el esperado novio de su mamá.
- ¡Niños, bajen que quiero que conozcan a alguien! –los llamó la mujer desde la escalera.
Candace había sido muy inteligente. Para no salir regañada de su acto de maldad, ordenó a Phineas que lanzara los globos de agua para que lo castigaran a él, así nadie sabría que ella había armado todo el complot en contra del invitado.
Los dos bajaron corriendo, mientras el pequeño estilaba agua por la escala mientras daba pasos cansados. A pesar que llevaba unas cuantas bombas, estas eran terriblemente pesadas.
- Chicos, –les habló Linda –quiero que saluden a Lawrence…
Y les presentó el castaño de lentes. Candace al instante dio un guiño en el ojo, señal para que el niño lanzara el arma de agua. Lo iba a hacer cuando…
- … y su hijo Ferb –terminó de decir la pelirroja, y salió detrás de su padre el pequeño de cabello verde, de más o menos su misma edad.
Al instante, Phineas soltó el globo y este se reventó en el suelo.
- Vamos, Phin… -le susurró al oído su hermana -¿Por qué soltaste la bomba?
El niño no contestó nada, ignorándola.
- ¿Te llamas Ferb? –preguntó curioso, ya que jamás había visto a alguien con cabellera verdosa.
- Sí, es más corto que…
- ¡Phineas! –gritó su hermana para llamar su atención -¿Qué haces? ¡Él es el enemigo!
- Pues… a mí me cae bien… -contestó Phin –Oye Ferb, ¿te gusta tocar la guitarra?
Este asintió simplemente.
- ¡De lujo! ¿Qué más haces?
El peliverde sacó una llave inglesa pulida y resplandeciente. Se notaba que era un objeto preciado para Ferb y lo tenía limpio.
- ¿Construyes? ¡Genial! –entonces notó algo extraño -¿Sabes? No hablas mucho… ¡Me agradas!
- Oigan, niños. ¿Por qué no juegan en el patio mientras preparo la comida? –los invitó Linda.
Ambos pequeños salieron afuera a divertirse. Ese sería la primera de muchas aventuras que tendrían juntos.
Candace no los siguió. Quedó allí, frustrada.
- ¿Qué sucede, cariño? ¿No quieres salir?
- No mamá. Me quedaré aquí vigilando… -y observó de reojo a Lawrence.
- Este… si quieres puedes sentarte conmigo –le ofreció el hombre para ganarse la confianza de la niña pelirroja.
- No, gracias –respondió grosera.
Luego de la hora de comer, Linda reunió a todos en el salón principal de la casa para dar la noticia.
- Bueno… hijos míos, Ferb, el motivo de que haya invitado a Lawrence para que lo conozcan es por algo en especial… espero que lo entiendan, los tres ¿Lo dices tú Law, o yo?
- Creo… que sería mejor que yo lo haga… -suspiró nervioso el castaño –Bien… lo que su madre quería decir, Phineas y Candace, también para ti Ferb… es que Linda y yo nos vamos a casar…
Y ante las miradas absortas de los niños, la pelirroja sacó a relucir un sencillo y brillante anillo de compromiso que le había entregado ese mismo día Lawrence, ya que antes se habían reunido en el centro Googolplex.
Phineas y Ferb se miraron con ojos eufóricos ¿Eso significaba que serían hermanos? ¡No lo podían creer! ¡Toda una vida de aventuras sin fin!
En cuanto Candace, todo lo contrario. La escena le produjo tal dolor que salió corriendo del salón hacia su habitación.
- ¡Candace! ¡Querida! –quiso ir a su lado Linda para explicarle todo.
Mas alguien la tomó del brazo.
- ¿Eh?
- Linda, cariño, yo hablaré con ella…
- Lawrence, yo soy su madre, creo que sería lo mejor…
- Descuida. Te demostraré que puedo ser el padre que ella necesita.
- Candace… ¿te sientes bien?
Entró el hombre castaño a la habitación de la pequeña pelirroja. Esta se encontraba contemplando la fotografía que llevaba pegada el reloj de bolsillo que le había regalado su padre antes de morir. Allí estaban los cuatro, Danny, Linda, su hermanito en los brazos de ella. Al ver que aquél intruso entraba a su dormitorio, lo ocultó bajo la almohada.
- Vete. Tú no eres bienvenido aquí… -dijo con voz quebrada.
- Pequeña, yo no vengo a hacerte mal… tanto mi hijo como yo queremos una familia a la cual pertenecer… tu madre también piensa eso…
- ¡Todo estaba bien! ¡Hasta que personas como tú llegaron! ¿No sabes lo que me esfuerzo para que todo siga igual?
- No, en eso estás mal… el cambio puede ser bueno muchas veces en la vida… gente va y gente viene… lástima que tu padre y mi esposa se fueron, pero así no te hubiera conocido a ti…
Y tocó su nariz juguetonamente, lo que hizo a la niña reír.
- Pero… ¿y mi hermanito?
- También será mi hijo… Los cuidaré a los dos como si fueran los míos –respondió abrazándola.
(We Are One-The Lion King II)
As you go through life you'll see
There is so much that we
Don't understand
And the only thing we know
Is things don't always go
The way we planned
But you'll see every day
That we'll never turn away
When it seems all your dreams come undone
We will stand by your side
Filled with hope and filled with pride
We are more than we are
We are one
If there's so much I must be
Can I still just be me
The way I am?
Can I trust in my own heart
Or am I just one part
Of some big plan?
Even those who are gone
Are with us as we go on
Your journey has only begun
Tears of pain, tears of joy
One thing nothing can destroy
Is our pride, deep inside
We are one
We are one, you and I
We are like the earth and sky
One family under the sun
All the wisdom to lead
All the courage that you need
You will find when you see
We are one
- ¿Bajemos a comer pastel? –invitó Lawrence.
- ¡Sí papi! –contestó risueña la chiquilla.
- ¿M-me acabas de llamar papi? ¿Y qué pasó con…?
- Puedo tener dos papis ¿Por qué no…?
Esto se puede llamar de muchas maneras: final, el inicio o solo un preámbulo del cual comienza otra historia, mucho más increíble y fabulosa que ninguna otra jamás contada.
Sea como sea como le llamen, yo me voy por la tercera opción, mas dejo a su saber su elección…
FIN!
