El Comienzo de una Historia de Amor, Chapter 17: Revelaciones
"Gakuen Alice no me pertenece"
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-Pero señor eso es muy arriesgado, es demasiado precipi-
- ¡Ese chico es mi llave, tiene el poder que necesito, arregla las cosas y has que vuela! – El viejo hombre gritaba enfurecido, no dejaría que sus planes se vinieran abajo por una niña estúpida
-Y si aun así no logras convencerlo, entonces quiero que la mates ¿Quedó claro?
-Si su majestad
-Entonces ya lárgate
El chico de piel pálida se hincó en reverencia y se retiró con un amargo sabor de boca, tenía que pensar en una estrategia que los sacara de esto y que beneficiara el plan que tenía con Yuka y Narumi. Las cosas se estaban comenzando a poner tensas y tenían que actuar rápido…
CAPITULO PRESENTE:
Mikan y Natsume llegaban a la entrada del castillo después de haber recorrido un largo camino de regreso. Natsume colocó a la castaña con cuidado en el piso, pues la había estado cargando todo el camino, ella no se encontraba bien, simplemente es como si se hubiera desconectado del mundo, su cuerpo estaba presente pero su mente vagaba en sus pensamientos.
Y saliendo del castillo se encontraron a la persona que menos querían ver en ese momento…Tsubasa.
- ¡Hola chicos! Que gusto verlos de nuevo. - El joven de la estrella se acercó a tomar la mano de la castaña y depositó un beso en ella como acto de cortesía.
-Tsubasa… ha pasado tiempo…- La castaña apenas comenzaba a regresar en sí misma
-Mikan… querida Mikan, me siento muy apenado por lo que ocurrió el otro día… yo, la verdad no sé qué me pasó…Sólo lo lamento, no quiero arruinar nuestra amistad por una tontería. - El peliazul se arrodilló frente a ella en una clara disculpa, estaba arrepentido… al menos un poco
Mikan meditó un poco antes de dar su respuesta y finalmente aceptó la disculpa con una enorme sonrisa
-Tranquilo Tsubasa, se que no lo hiciste con malas intenciones y me alegra mucho que te disculpes, así que ¿Amigos?
Los dos jóvenes se sonrieron y estrecharon sus manos en acto de aceptación, fue entonces cuando la castaña reaccionó ¿Había ido a verla? Porque si era así y no la había encontrado ni su padre, estaría en serios problemas
-Disculpa Tsubasa ¿Has venido a algo importante?
-Creo que eso le corresponde a tu padre decírtelo, lo siento pequeña, pero me tengo que ir
Y sin darle tiempo a la chica para preguntar más abordó su carruaje que ya había llegado por él y se marchó, tal parece que la castaña ahora si estaba en serios problemas.
Mikan entró al castillo con Natsume al lado de ella, no quería hablar con su padre al menos ahora, quería que nadie la viera, pero cuando iba a la mitad de las escaleras del vestíbulo su padre la interrumpió
- ¡Querida! ¿En dónde has estado metida todo el día? Estuve buscándote
-P-Padre… estuve afuera, quise ir a practicar con el arco en el bosque- La chica intentaba zafarse de esa situación, tampoco es como si fuera a contarle lo que le pasó, la creería una loca. - Lo siento. - Se inclinó disculpándose por lo ocurrido
-Bueno, no importa, pero para la próxima avísame en dónde estarás. Te tengo buenas noticias querida, el joven Tsubasa vino a buscarme el día de hoy, me alegra informarte que la boda se celebrará dentro de un mes, él mismo me lo pidió
La oji avellana tuvo que sostenerse del marco de las escaleras para no caerse de la impresión ¿casarse en un mes? ¡Esa era una completa locura! Nunca imaginó que Tsubasa le haría algo así. Mikan solo pudo forzar una sonrisa y agradecerle a su padre, no dejaría que la viera débil, ya no más
-Me alegra que te lo tomaras tan bien querida, mañana mismo vendrán las mejores costureras a tomar las medidas para tu vestido, así que debes estar preparada. - El hombre caminó hasta donde se encontraba la castaña y la abrazó, besó su frente y se retiró- Descansa
La chica se quedó en shock hasta que vio desaparecer al hombre entre los pasillos del recibidor
-Mikan… ¿Estás bien? - El pelinegro denotaba preocupación, sabía muy en el fondo que preguntar eso era estúpido, ella no estaba bien
-Natsume… llévame a mi habitación por favor….
No dijo nada más, sabía que si hablaba más rompería en llanto, y no quería eso, quería ser fuerte para poder pensar como solucionar el problema en el que se encontraba inmersa. El pelinegro no dijo más, la tomó entre sus brazos y la llevó hasta su habitación, en donde recostó a la chica en su cama y esta se quedó dormida de inmediato y Natsume solo pudo quedarse a su lado, una noche sin dormir pensando en todo lo que había acontecido solo en ese día, no dejaría que la quitaran de su lado, ahora que sabía que sus sentimientos eran correspondidos no la iba a dejar ir nunca, si era necesario huirían juntos
….
En un lejano reino un joven peli azul se dirigía como siempre a ver a su amada, ya era lo suficientemente noche para que nadie lo viera, y a pesar de que siempre se cuidaba de que nadie lo siguiera parece que no fue suficiente, al menos no para Persona, quien tomó al joven desprevenido y lo llevó consigo a una casa que estaba abandonada cerca del lugar, le había tapado los ojos y la boca, por lo cual era imposible que lo reconociera, al menos hasta que fue necesario
Cuando estuvieron dentro de la casa el pelinegro se encargó de quitarle la mordaza y la venda de los ojos de muy mala manera a su joven prisionero
- ¡Quién demonios te crees! ¡Suéltame! … ¡¿Tú qué haces aquí?!- El joven de la estrella preguntó exaltado después de ver quien era su agresor, a lo que el chico de piel más pálida le respondió con una sonora bofetada
- Cállate, aquí quien hará las preguntas y pondrá las condiciones seré yo
- ¿Yoshio te mandó verdad?
-Señor Andou, me temo que su petición de cancelar el matrimonio con nuestra pequeña Mikan será revocada
- ¿Quién lo dice? ¿Un simple sirviente? ¿Un Rey de pacotilla? ¡JA!
-Creo que no sabe en la posición que se encuentra ¿No es así joven Andou? … Lo hemos estado investigado y creo que le interesará escuchar que sabemos el romance que sostiene con la señorita Misaki…
El pelinegro rodeaba de manera amenazadora al joven chico, y se le escapó una leve sonrisa al ver la cara de desconcierto de este cuando mencionó ese nombre
-N-no sé de qué me estás hablando
-Joven Andou, su peor error es tartamudear, no hay nada que su rostro no me haya dicho ya… debería saber que a mi no puede mentirme, tengo años de experiencia haciendo esto. - El pelinegro tomó el mentón de Tsubasa y lo estrujó un poco a manera de intimidación
- No voy a casarme con Mikan, ella no me ama y tampoco la amo a ella, no me importa cuánto me amenacen ¡NO VOY A CAMBIAR DE OPINIÓN!
- ¡Entiende algo mocoso! No estás en posición de decir estupideces, vas a casarte con Mikan dentro de un mes, sin condiciones, o mataremos a tu pequeño romance. No creo que quieras eso ¿O me equivoco? - El pelinegro ahora sostenía por el cuello a Tsubasa y lo estrechaba fuertemente contra la pared
-N-No per-permitiré que le hagan daño. - Andou respiraba con dificultad y por más que tratara de zafarse del agarre del pelinegro le fue imposible, era obvio que era mucho más fuerte y hábil que él, si sobrevivía a esto tendría que comenzar a entrenar
-De ti depende si estás de nuestro lado o no, ya te dije lo que pasará si te niegas. - Persona aun mantenía al chico contra la pared, iba muy en serio. - Además joven Andou, yo no soy el enemigo, te iré informando de algunas cosas, pero por el bien de ambos debemos trabajar juntos, aunque no confíes en mi
El pelinegro soltó al chico de su agarre dejándolo respirar por fin, se sacudió el polvo y se puso el antifaz dispuesto a marcharse
-Aceptaré eso como un sí, así que más te vale no intentar algo tonto porque te estaremos vigilando. Buenas noches señor Andou y disculpe la interrupción- El joven desapareció en un instante dejando al peli azul completamente solo
…..
La noche transcurrió normal y el amanecer llegó pronto, y con ella un montón de mujeres que invadieron sin previo aviso la habitación de la castaña, quien se despertó sobresaltado por tanto ruido, esperaba que las mujeres fueran ese día, pero no tan temprano
Como pudo se levantó de la cama y se apresuraba para ponerse algo sencillo, pero ni siquiera le dieron tiempo de hacer algo, cuando menos se dio cuenta esas mujeres habían sacado a Natsume de la habitación y habían dejado a la chica en poco más que la ropa interior. Luego de un buen rato de estar midiendo a la chica de un lado a otro, de varios piquetes con los alfileres hacia la castaña porque no se quedaba quieta, las mujeres desaparecieron, así como llegaron, dejando a la castaña exhausta
La oji avellana se puso un sencillo pero bonito vestido azul, liso, se adecuaba perfectamente a su figura a la vez que también la hacía sentir cómoda. Estaba cepillando su cabellera frente a su espejo cuando por el espejo vio de nuevo aquella luz formándose detrás de ella, cuando volteo, ahí estaba, esa pequeña bola de luz, como si estuviera observándola, después de un momento salió atravesando la puerta de la habitación, la chica no perdió tiempo y la siguió de nuevo, quería respuestas. Mikan siguió a la luz entre los pasillos, hasta que se encontró en una parte del castillo que no conocía, una serie de pasillos interminables con muchas puertas que no sabía donde la llevarían si las abría, era hasta cierto punto asfixiante estar en ese lugar.
La luz se detuvo en una puerta que se encontraba al fondo de ese pasillo, la única que estaba alejada de las demás, la luz tomó la forma de la silueta y atravesó la puerta de nuevo. La oji avellana se detuvo un segundo a pensar si realmente era buena idea entrar a ese lugar, cuando de pronto escuchó pasos que se acercaban a donde estaba ella, así que sin dudarlo más entró a la habitación cerrando la puerta detrás de sí. Cuando escuchó que los pasos y las voces se alejaron pudo contemplar por primera vez lo que había en esa habitación, había un sinfín de cosas olvidadas y llenas de polvo, la luz era casi inexistente, lo que le daba un aire triste al ambiente.
La silueta volvió a aparecer frente a Mikan y se quedó sin más, parado ahí…
- ¿Quién eres? ¿Por qué te me apareces solo a mí? - La castaña exigía saber la verdad, ya estaba harta de tantas dudas
-Mikan…- La silueta se desvaneció luego de ese susurro, la piel de la castaña se llenó de un escalofrió indescriptible, no sabía por qué, pero sentía ganas de llorar
Luego de que esa silueta desapareciera un pequeño objeto cayó a sus pies, llamando su atención de inmediato, era una piedra en un collar, una hermosa piedra de color naranja, nunca la había visto, pero sentía que ella sabía que era eso, solo que no podía recordarlo, tomó el collar y se lo puso, cubriéndolo con el vestido
Observó con cautela y curiosidad el lugar, se encontró con unos cuadros que llamaron su atención, estaban empolvados al fondo de la habitación, ella se acercó y comenzó a sacudir uno por uno. Al parecer eran retratos pintados a mano muy viejos, tal vez de sus ancestros, personas que vivían en el castillo antes que ella, en un momento encontró un cuadro que la sobresaltó, en un antiguo recuadro se encontraba aquella mujer con la que tanto había soñado, la de cabellos castaños… y junto a ella se encontraba un gran señor, que por el parentesco reconoció como su abuelo paterno, su padre cuando era más joven y…. ¡Ese chico que vio en su cabeza! El de cabello castaño y ojos azules, observó todo el recuadro hasta encontrarse con una pequeña leyenda al final: El Rey Akio Nakamura, su hijo Yoshio Nakamura y su prometida Yuka Azumi No hacían mención de el chico, en ningún lado…
Después de pasar la tarde buscando sin encontrar nada más en el lugar decidió regresar a su habitación… No se sorprendió al encontrarla vacía, si Natsume no estaba ahí seguramente lo habían mandado a una misión o estaba entrenando
Se recostó un momento para descansar, pero el cansancio pudo más y cayó en un profundo sueño, la piedra comenzó a brillar en su pecho y ella comenzó a soñar
SUEÑO DE MIKAN:
En su sueño veía a su madre, a su madre débil y sosteniendo un pequeño bebé, ella la defendía de personas malas que le estaban atacando, se encontraba en una cabaña, cerrando con todas sus fuerzas la entrada de la habitación de donde estaban, era más que obvio que había alguien tratando de entrar del otro lado.
-¡Izumi!.- Al verlo en el estado en que se encontraba ella se aproximó rápidamente para tratar de ayudarlo.- Tranquilo, voy a curarte de inmediato.- en ese momento la chica se dio cuenta de que no era ella, era ese chico que tanto había visto en su cabeza últimamente
-No, Yuka, no mal gastes tus poderes, aún estás muy débil, tienes que tomar a Mikan y huir de aquí, usa ese poder para irte a un lugar lejos de aquí. - El castaño tomaba con ambas manos las mejillas de su amada, como modo de apoyo. - ¿Recuerdas el plan que hicimos en caso de que esto llegara a pasar? Bueno, pues es hora de emplearlo
-¡¿Estás loco?! ¡No voy a dejarte aquí solo, morirás si te quedas! – La castaña intentaba hacerlo entrar en razón, pero al parecer eso era imposible
-Yuka, ambos sabemos que no tienes suficiente poder para llevarnos a los tres, así que vete, yo me quedaré aquí para detenerlos
La puerta estaba siendo empujada violentamente, era más que obvio que en cualquier momento colapsaría
-¡Corre! No podré sostener la puerta por más tiempo, si te llevan con ellos habrán ganado…..
El sueño se desvanecía lentamente….hasta que Mikan despertó sudando en su cama
FIN DE SUEÑO
-¿Izumi? ¿Esto era real? ¿O es solo un sueño? - La castaña trataba de apaciguar su respiración que se había agitado de más, una vez que se calmó tomó entre sus manos el collar que había encontrado y se dio cuenta de que estaba brillando. - No sé qué está pasando, pero esto comienza a asustarme
En ese momento alguien tocó a la puerta, ella escondiendo rápidamente el collar se levantó de la cama y susurró un pase, para que justo después viera al joven Tsubasa entrar en la habitación
-Pequeña Mikan yo…- No terminó su frase cuando sintió la mano de la castaña estamparse en su cara
- ¿Por qué? … Tsubasa confié en ti… ¿Por qué adelantar la boda?
Mikan ardía en rabia, se podía notar en su mirada, eso y otra cosa que el peli Azul supo distinguir muy bien… decepción, la había decepcionado, pero era por el bien de todos, había hablado con persona antes y él le había explicado qué es lo que estaba pasando y así entendió muchas cosas, lo mínimo que podría hacer es ayudarle con esa "misión" que tenían, así que tendría que fingir muy bien si quería que le creyesen
-Lo siento querida, es que no pude evitarlo, estoy perdidamente enamorado de ti. - Y si n aviso alguno la tomo de las muñecas, la acercó a ella y la besó
-¡Tsubasa!- La pequeña castaña trataba de zafarse del agarre del joven de la estrella y alejarlo lo más que pudiera de ella, pero fue en vano, él era mucho más fuerte
La tomo de la cintura y la recostó en la cama sin dejar de besarla, acto al que Mikan reaccionó asustada, no le gustaba el rumbo que estaban llevando las cosas. Cuando pensó que no tendría salvación entró Natsume a la habitación, nada más ver lo que estaba pasando parecía que estallaría en cualquier momento, Mikan pudo zafarse un segundo del beso del peli azul para gritarle que la soltara y la dejara en paz
-Suelta a la princesa…
El pelinegro susurró imponente, se notaba la ira en su voz, apretaba los puños con fuerza. Tsubasa solo volteó para decirle que los dejara en paz y que no se metiera, después continúo con lo suyo
- ¡Dije que la sueltes! - El pelinegro ardía en rabia, ¿Cómo se atrevía a tocar a su pequeña idiota? No lo permitiría. Al terminar de decir la frase, el pantalón de Tsubasa se prendió en llamas sin saber cómo, pero lo hizo, y no solo eso, conforme la furia en Natsume crecía las llamas también, el chico comenzó a manipular el fuego con sus manos, pasándolo por una gran parte del cuerpo de Tsubasa, hasta que desapareció y Natsume cayó algo cansado al piso. Todo en la habitación había quedado en completo silencio, Mikan miraba asombrada lo que acababa de pasar y Tsubasa desde el suelo le gritó al chico
- ¡¿Qué clase de monstruo eres?! ¡Aléjate de mí!
Sin nada más que decir el peli azul salió corriendo de la habitación dejando a los dos solos, la castaña se acercó corriendo hasta donde estaba Natsume, con suma dificultad lo ayudó a levantarse y lo recostó en la cama con mucho esfuerzo
-Natsume ¿Estás bien? - La chica sin duda alguna estaba preocupada
-No.… yo no fui… ¿Qué demonios fue eso? - El de ojos carmesí miraba con asombro sus manos, como si en cualquier momento las llamas aparecieran de nuevo. - Es solo que no te soltaba y esto pasó…
Los dos no dijeron nada más ¿Qué dirían? No había una explicación para lo que acababa de pasar, solo se abrazaron y cada uno se sumergió en sus pensamientos, sin duda alguna las cosas ya no estaban bien…
¡Criaturitas de la creación! Espero que hayan disfrutado de leer este capítulo, tanto como yo disfruté escribiéndolo, las cosas cada día se ponen más oscuras ¿No? Por favor ¡No odien a Tsubasa! Todo tiene una explicación y lo que hizo también, pasarán muchas cosas en estos capítulos, por lo que cada detalle es importante, de verdad deseo que estén disfrutando de la historia y de la trama, les agradezco enormemente que estén aquí, ustedes son mi mayor inspiración, cuídense (*o*) nos leemos pronto!
AVANCES DEL PRÓXIMO CAPÍTULO:
El Comienzo de Una Historia de Amor, Chapter 18: Recuerdos
-Tu collar es idéntico al mío, solo que, en diferente color, mis padres me lo dieron antes de morir. - La joven oji violeta observaba el collar con nostalgia, una hermosa piedra de color morado…
…
- ¿Así que el controlaba las llamas? - Una sonrisa se dibujó en el rostro del pelinegro. - Natsume Hyuuga, esto es el comienzo…
…..
La pelinegra se había despertado sudando, no había soñado con sus padres desde que….
