El Comienzo de una Historia de Amor, Chapter 19: Caos
"Gakuen Alice no me pertenece"
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MIKAN…
Era un retrato, en él se encontraban cuatro pequeños abrazados entre sí
NATSUME….
Los pequeños eran inconfundibles….
HOTARU….
Ellos eran Mikan, Natsume, Hotaru y Ruka
- ¡ES IMPOSIBLE! - Gritaron los tres al unísono, no podía ser posible porque ellos no se conocían en ese entonces ¿Qué significaba esto entonces?
CAPITULO PRESENTE:
La castaña tuvo que sujetarse fuerte de la pared para no caer al suelo de la impresión, sostenía el retrato con fuerza y sin poder apartar la mirada de este, le tomó un par de minutos recuperarse, pero finalmente lo logró.
-Necesitamos llegar al fondo de esto. -Susurró para sí misma. - no es posible, tiene que ser un error. - La castaña sonaba desesperada, no entendía absolutamente nada
Con sumo cuidado se guardó el papel y se dispuso a salir de ahí, tenía que contárselo de inmediato a Hotaru y Natsume, después ya hablaría con Ruka.
Salió de la misma manera cuidadosa con la que entró, asegurándose de que nadie la siguiera, justo cuando estaba a la mitad de las escaleras para llegar a su habitación se encontró a quien menos esperaba y que por cierto le dio un susto de muerte
- ¡Vaya gatita! Fugándote de noche ¿Qué te pasa? Parece que hubieras visto un fantasma
-Persona no estoy para tus jueguitos ahora, tengo que regresar a descansar, además no te debo ninguna explicación
-Has cambiado, eres más fuerte ahora… asegúrate de seguir así, tiempos oscuros se acercan. - El pelinegro continuó su camino dejando a la chica desconcertada y sin la oportunidad de decir nada.
Ella solamente vio caminar a persona hasta desaparecer por las escaleras, solamente en ese momento salió de su letargo y se dirigió de inmediato a su habitación
-¡Natusume! Tengo algo que….
Mikan se quedó congelada en su lugar, el ambiente de pronto se volvió frío, Natsume no estaba en ninguna parte, la habitación estaba en penumbras y frente a ella la figura de alguien que no lograba reconocer gracias a la oscuridad del lugar y a que este también llevaba una capucha encima. Se dio la vuelta inmediatamente tratando de correr desesperada, pero ni siquiera logro alcanzar a abrir la puerta cuando esa cosa la sujetaba por la cintura y tapaba su boca, impidiendo que pudiera gritar
-Shh, calla que de cualquier manera nadie va a escucharte. – Era la voz de un hombre la que sonaba, se reía maliciosamente en su oído. -Siento un poder increíblemente grande naciendo en ti ja ja ja. -Aquel hombre lamía el rostro de la castaña de una manera asquerosa
Las lágrimas amenazaban con salir en el rostro de la castaña, no podría estarla tocando de esa manera, le repugnaba tanto, intentó forcejear para librarse.- Te dije que te cuidaras pequeña, Yoshio va a pagar por lo que ha hecho, y tú, vas a ayudarnos con eso
El hombre continuaba riendo, jactándose de tenerla en sus manos, indefensa. Entonces Mikan sacó fuerzas de donde no las tenía y pateo en la entrepierna al hombre con una de sus piernas libres, el tipo inmediatamente la soltó, y ella salió corriendo de la habitación
-¡Maldita perra, vas a pagar por esto!
Mikan corría desesperada, conocía el castillo casi completamente, necesitaba encontrar a Natsume y necesitaba hacerlo rápido, tenía el presentimiento de que si ese hombre la volvía a atrapar no dudaría en hacerle daño. Giró a la izquierda en dirección a la cocina, encontrando a Hatsu, una de las cocineras, inmediatamente se sintió aliviada, le contaría sobre el hombre que trató de secuestrarla y la ayudaría
- ¡Hatsu, que gusto verte! necesito que me ayu…
No terminó de acercarse a ella cuando esta la golpeó en la cabeza con algo que no pudo reconocer, entonces cayó al piso con la cabeza dando vueltas y completamente desorientada, podía distinguir los pies de la cocinera y los del hombre acercándose
-Casi escapa idiota, tienes que tener más cuidado, ahora llévatela antes de que alguien venga
El hombre sujeto a la castaña por el cabello, lastimándola en el acto. - Te dije que me las pagarías. - Entonces la golpeó y todo se volvió oscuridad para la castaña…
….
Natsume sintió una punzada en el pecho en ese momento, cosa que lo hizo soltar la imagen, no tenía un buen presentimiento, tenía que encontrar a Mikan de inmediato. Recogió la imagen del suelo y la guardó para después salir deprisa del lugar, saltando árbol tras árbol, el sentimiento en su pecho se volvía más opresivo conforme más se acercaba al castillo.
Cuando finalmente entró por el balcón a la habitación de Mikan se extraño de las condiciones del lugar, algo no andaba bien, la habitación estaba completamente oscura, la puerta estaba totalmente abierta y sobre todo, Mikan no se encontraba ahí, una punzada de preocupación azoto su pecho, cuando se acercó a la puerta y pudo ver un pedazo de papel tirado, con miedo lo recogió y al desdoblarlo pudo ver la misma imagen que él había encontrado esa tarde, ¿Entonces dónde estaba ella? ¿Lo habría ido a buscar para contarle lo que encontró?
- ¡Mikan!
Salió de la habitación llamándola, la buscó por cada rincón del castillo, el amanecer se acercaba y eso no hacía más que aumentar su nerviosismo, Mikan no aparecía por ningún lugar. - ¡Maldita niña! ¡¿Dónde estás metida? – Pronto la desesperación hizo mella en él, así que le pareció lo más prudente ir a buscar a Narumi o a persona para que lo ayudaran, aunque le costara la vida
Narumi se encontraba recostado en su habitación, aún durmiendo plácidamente, hasta que alguien llegó a aporrear su puerta lo cual lo sobresaltó al borde de caer de la cama
-¡Narumi, abre la maldita puerta o voy a tirarla!
Narumi se levantó de inmediato, si Natsume llegaba gritando así no podía traer buenas noticias, abrió la puerta encontrándose a un pelinegro bastante desesperado
-Natsume ¿Qué es lo que…
-¡¿Tú lo sabías Narumi?! Más vale que comiences a hablar o serás cenizas en un momento.- El moreno amenazó colocando una de sus manos cerca del rostro del rubio y emanando una llama de ella….
-¿De qué estás hablando? No se que es lo que debería saber exactamente.- El rubio se escuchaba un poco atemorizado, estaba al tanto de los recién descubiertos poderes de Natsume pero no podía creer que los estuviera utilizando para amenazarlo
-¡Tú sabes bien de qué hablo! Ustedes esconden tantos malditos secretos ¡Se la han llevado, así que empieza a hablar!
Natsume estaba furioso, se le notaba en la mirada, una mirada que podría atemorizar hasta el más tranquilo, prácticamente destilaba fuego por cada poro de su cuerpo, la llama en su mano solo se acrecentaba un poco más a cada segundo que pasaba
-¡¿A quién se han llevado?!
-A ella, se la han llevado, anoche, ella fue a buscar esto.- Lo soltó dejándolo caer de golpe al suelo y le lanzó el trozo de papel que había encontrado en la habitación de Mikan.- Anoche fue a buscarlo y no regresó, la busqué por todo el castillo, en cada maldito rincón ¡Y no está!
Narumi palideció, no podía ser posible, Mikan estaba segura dentro del castillo, y tanto persona como él se habían encargado de protegerla…hasta ese momento
-¿Quién se la ha llevado?
-¡¿Y cómo diablos voy a saberlo?! Mi deber era protegerla, tenemos que encontrarla.- El pelinegro sentía una frustración tan grande como nunca en su vida la había sentido
-Tranquilízate, culpándote no la encontraremos, tenemos que avisarle a Persona y comenzar a buscarla de inmediato
El rubio tomó una capucha, un par de botas y salieron de ahí para buscar a Persona
…
-¡¿Qué MIKAN QUÉ?!.- El rey había sido informado de la reciente desaparición de Mikan y no estaba nada contento
-Desapareció señor, no sabemos quién se la ha llevado
-Busca a Rei de inmediato y dale la orden de encontrarla a como de lugar ¡YA!
-Si señor.- El pobre hombre salió corriendo del lugar asustado, jamás había visto al rey de esa manera
El viejo hombre exhalaba con fuerza, estaba fuera de sí, comenzó a tirar y romper cuanta cosa encontrara dentro de su habitación, sus planes se arruinarían si algo le pasaba a la mocosa, tenía que poner sus planes en marcha en ese momento
-¡Guardia!.- Gritó con cólera, y un hombre con armadura entró a su habitación.- Llama a Rei aquí, dile que es algo de vida o muerte, quiero que traiga a esa persona, él sabe quién, quiero que comience mi plan, cuando acabe esa misión entonces dile que vaya por ella
El guardia asintió sin comprender mucho lo que el Rey trataba de decir con sus palabras, pero aún así acató las órdenes y fue en busca de Persona. Al llegar a su despacho se lo encontró alistando sus cosas para salir
-Disculpe la interrupción señor, pero el Rey a solicitado que traiga a esa persona, y que ponga en marcha su plan, después puede buscar a la princesa
Persona rio para sí mismo, a veces hay que saber mover bien las piezas del tablero, la promesa debía ser cumplida a toda costa, su prioridad era recuperar a Mikan y lograr que el destino tomara su curso normal
-Por supuesto, dile que para esta tarde estará en su calabozo
No dijo nada más y salió del lugar con su paso tranquilo y sigiloso de siempre, se colocó su máscara y desapareció del lugar
…
Mikan despertó poco a poco, adaptándose a la oscuridad del lugar en el que estaba, apenas y pudo darse cuenta de que había una pequeña ventana con barrotes por la cual la luz de una nueva mañana se colaba ¿Cuánto tiempo llevaría dormida en ese lugar? ¿Ya la estarían buscando los demás?
No, no era tiempo de estar siendo rescatada como siempre, estaba harta de eso, trataría de salir de ese lugar ella misma. Ya un poco más consciente se dio cuenta de que tenía piernas y brazos atados y una mordaza en la boca, sería difícil escapar, pero no imposible, con mucho cuidado empezó a tratar de soltarse la soga de las muñecas, tarea que se vio interrumpida en cuanto escuchó pasos fuera de la habitación, fingió estar dormida para no ser descubierta. La persona Entró violentamente a la habitación azotando la puerta de la entrada, un hombre mayor de barba larga y armadura se acercó a la castaña a la cual pateo y mojó con un balde de agua para despertarla, ella se sobresaltó de inmediato
-¡Arriba bastarda! Es hora de que empieces a hablar o voy a destazarte pieza por pieza
El hombre sujeto del cabello a Mikan levantándola en el acto y quitándole la mordaza de la boca
-¿Cuáles son tus poderes perra? ¡Habla ahora!
-Y-yo no sé de qué poderes habla señor, se lo juro.- La castaña hablaba con dificultad, estaba aterrada pero no quería demostrarlo y en gran parte no mentía con su respuesta, no entendía qué estaba pasando
-¿Así que quieres jugar a la difícil eh? Entiende una cosa, nadie va a venir a salvarte esta vez.- La tiró al suelo y acto seguido comenzó a patearla
-¿Cuáles son los planes de Yoshio que tan bien escondidos se tiene? ¡Habla maldita!
-¡Le juro que yo no s-sé nada!- Gritó desesperada por que la dejara en paz, pero fue inútil, en cuanto dejó de patearla se abalanzo contra ella y empezó a desvestirla, le arrancaba la ropa de manera salvaje , y a su vez se quitaba la suya
-¡Suéltame! ¡Ayuda por favor!- La castaña pataleaba y gritaba tratando de quitarse a ese hombre de encima, no quería que esto pasara y definitivamente no iba a pasar
-¡¿Qué haces idiota?! ¿Acaso quieres que te maten? Suéltala, nuestro deber es utilizarla no matarla imbécil.-Otro hombre más joven se adentró a la habitación deteniendo lo que estaba pasando, frustrado el hombre de barba se quitó de encima de la chica y salió de la habitación echando humos. El joven hombre miró con desprecio a Mikan, la amordazó de nuevo y le lanzó un trapo encima antes de salir de la habitación, dejando a Mikan perdida en su mente…
….
Mientras tanto en otro lugar….
-¡Pero Mikan está desaparecida! ¡No puedes largarte ahora, es nuestra prioridad encontrarla!- Narumi estaba al borde de un colapso, Natsume se había adelantado en la búsqueda de la castaña y mientras tanto el rubio trataba de convencer a Rei de no cometer una locura, no podía irse a cumplir las misiones del Rey mientras la castaña estaba en peligro
-¡Cállate idiota! Se que ella está en peligro, en cuanto termine la misión iré por ella, pero debes ayudarme informándome de lo que pasa aquí, sabes bien que Yoshio es peligroso ahora que las cosas van en serio.- El pelinegro explicaba mientras se volvía a poner la máscara y estaba dispuesto a irse, había ido a explicarle la situación al rubio, sabía que estallaría
-Rei…cuídate por favor, y… tráela con vida, ella es la última esperanza.- El rubio sonaba suplicante, sabía que la guerra comenzaría pronto, habría que salvar muchas vidas y cumplir esa promesa
El pelinegro solo asintió y sin más desapareció del lugar
…
Esa misma tarde, cuando estaba a punto de oscurecer persona se presentó en el despacho del Rey, informando la nueva situación, la misión asignada había sido cumplida, el prisionero yacía en los calabozos del castillo
-Bien hecho Rei, nunca me fallas, ya puedes largarte, quiero que la encuentres a como de lugar.- El viejo hombre salió del despacho y se dirigió a los calabozos, en donde encontraría el fruto de tantos años de planeación
Con lentitud bajó cada escalón y caminó cada pasillo solitario, oscuro y húmedo de aquel lugar, hasta llegar a su destino, una puerta oxidada por el paso del tiempo, sacó una pequeña llave dorada de su túnica y pudo abrir la puerta. Dentro se encontraba tirado un joven, de piel pálida y cabellos oscuros que no se distinguía bien por la penumbra del lugar, pero que en cuanto lo vio se levantó a la defensiva
-¡Tú, maldito bastardo, sácame de este lugar ahora o sufrirás las consecuencias!.- El joven gritaba con dificultad, estaba sujeto del cuello por un par de cadenas que estaban pegadas a la pared, como un perro
-Ay pequeño Tsubasa, veo que no entiendes la situación en la que te encuentras.- El viejo hombre rio.- Tú vas a hacer lo que yo te diga a partir de ahora ¿Lo entendiste?
-Estas loco.- Respondió el joven incrédulo.- Estas loco si piensas que ellos no van a buscarme, que no van a encontrarme y sobre todo que no van a matarte después de esto
El viejo hombre, harto del peli azul se precipitó rápidamente hacia el con la intención de herirlo y cerrarle la maldita boca de una vez, le dio un golpe al estómago y una patada en el mismo lugar
-Tú me importas poco, tú vas a ayudarme con mi plan ¿Entendiste? Necesito tus poderes y harás lo que yo diga.- El viejo dio una patada más al pobre joven que ahora se encontraba en el suelo
-Pagaras por esto Yoshio… te lo prometo.- fue lo último que dijo antes de desmayarse después de tantas patadas
….
Era ya media noche cuando Mikan volvió a despertar, se había quedado dormida después de un rato, le dolía todo el cuerpo, sabía que al menos tendría una costilla rota, le costaba trabajo respirar, la sangre hacía tiempo había dejado de salir de su nariz, un alivio para ella, comenzaba a creer que la tenía rota, después de un largo tiempo y mucha paciencia había logrado zafar sus manos, sus muñecas lo habían resentido y ahora estaban manchadas de sangre, por fin pudo quitarse la soga de los pies y la mordaza de la boca, solo para comprobar que en ella había más sangre.
Miró a su alrededor, encontrado la habitación solamente iluminada por la pequeña luz de la luna que se filtraba por los barrotes de la ventana; se miró a si misma, no tenía puesto nada más que la tela que le había lanzado ese hombre antes de salir. Se levantó con dificultad y se acercó a un pequeño espejo que había notado que estaba en la habitación, se vio reflejada en él y no se reconoció: la mirada perdida, el cuerpo con moretones, el cabello enmarañado por el constante maltrato, tenía un par de moretones más esparcidos por el rostro, en los labios, en su ojo izquierdo, un rasguño en su mejilla derecha, un completo desastre… Cubrió su desnudez con el trapo, al menos eso podía hacerlo, no sabía en qué momento se habían llevado su ropa, tenía que salir de ahí a como diera lugar.
De pronto escuchó varias pisadas fuera de la habitación y de inmediato alguien entró en ella, era ese hombre de nuevo
-¿No te bastó lo de hace rato verdad? Ahora si voy a terminar lo que comencé.- El hombre se acercó corriendo a Mikan, pero antes de que llegara algo lo detuvo
-No vas a tocarme de nuevo.- Su voz sonó fría, amenazante como nunca, y levantando una mano le prendió fuego al hombre
El hombre corrió por la habitación gritando, tratando de apagarse, pero sin importar cuanto se esforzara el fuego no se apagaba, era como el fuego eterno del infierno, quemaba todo lo que tocaba a su paso, pronto la habitación estaba envuelta en llamas, y poco después la casa, nadie pudo salir, por alguna extraña razón algo no se los permitía, todas las puertas y ventanas estaban cerradas. La noche avanzó lenta y tortuosa, la casa se consumió hasta las cenizas, todo…todo excepto Mikan, que permanecía de pie entre las cenizas, en el mismo lugar en el que había iniciado todo, claro, sus "ropas" se habían quemado y se encontraba desnuda de nuevo, no tenía expresión alguna en el rostro, solo estaba allí, en la espera de que algo más ocurriera
-¡Mikan!
Era persona que acababa de llegar al lugar, Mikan se giró dejándose al descubierto, el pelinegro bastante sorprendido y asustado se quitó su capucha de inmediato y rodeó a Mikan con ella, cargándola en brazos
-¿Qué ha pasado aquí? ¿Pequeña estás bien?.- Era la primera vez que el pelinegro se mostraba vulnerable a alguien más, pero estaba asustado, estuvo a punto de perder a esa niña que era como su hija. Ella solo lo miró y parece que reaccionó porque su rostro por fin mostró emociones
-Y-yo…quemé a ese h-hombre, y-yo lo quemé.- Su voz se quebró, entendía lo que había pasado ahora, entendía lo poderosa que era, y lo peligrosa que podía llegar a ser, había asesinado sin dudarlo a ese hombre y eso no le gustaba, lo peor era que ella sabía que se lo merecía y aun así no podía dejar de sentir culpa
-Shhh, tranquila, todo va a estar bien pequeña, ya estás conmigo, ahora estarás a salvo.- Persona la abrazó así mismo, y se marchó del lugar con ella.
Poco tiempo después estaban en una cabaña escondida entre un gran bosque, de árboles tan altos que se perdía la vista de dónde terminaban en punta, Rei hizo cuanto pudo para sanar a Mikan, sus heridas no eran de gravedad, pero si lo suficientemente serias para ponerlo en un estado de preocupación constante, le ofreció darle un baño, pero ella se negó rotundamente diciendo que ella podría hacerlo sola, cuando terminó, el pelinegro le alistó una habitación en el segundo piso, donde después de verla descansar él pudo hacer lo mismo. Suspiró aliviado de tenerla de nuevo con ellos, se fue del lugar por un par de horas, sabía que Mikan estaba a salvo en ese lugar, nadie más a parte de él, Narumi y esa persona conocían la ubicación de ese lugar. Un tiempo después regresó con Narumi, Natsume y hasta con la pelinegra Hotaru que insistió en ver a su amiga.
-¡¿Dónde está ella?! .- Natsume comenzó con el bombardeo de preguntas, estaba desesperado y eso podría notarse a kilómetros de distancia
-Tranquilízate idiota, ella está delicada, necesito que esté tranquila, no sé que es lo que haya pasado en esas horas que no supimos de ella, pero la encontré en condiciones preocupantes, así que ten cuidado con lo que haces o dices…
El Azabache se preocupó en cuanto escuchó de su estado, toda la habitación se quedó en silencio, todos querían verla, así que se turnarían para hacerlo, el primero en ir fue Narumi, quien bajó luego de un rato con una expresión entre alivio y dolor, Hotaru fue la segunda en subir, ella bajó mucho más tranquila que Narumi, por lo que todos supusieron que se encontraba mejor. Persona fue el siguiente en subir, tenía que hacerle un par de preguntas que le ayudarían a saber quién había planeado el secuestro y por qué, aunque se daba una idea de quién. Cuando llegó el turno de Natsume este no perdió ningún segundo y subió de inmediato a la habitación en la que se encontraba Mikan. Abrió la puerta con cuidado y entró, encontrando la habitación vacía, su corazón dio un vuelco por un segundo hasta que escuchó su voz
-Natsume…- Se encontraba parada detrás de la puerta cubierta con una pequeña bata color rosa
-¡¿Quieres matarme de un susto pequeña idiota?! ¿Qué haces levantada? Deberías estar reposando.- Y sin esperar respuesta alguna la rodeó con sus brazos y le dio un beso que más que tierno era desesperado.- Mira lo que te han hecho, te juro que serán cenizas.- El pelinegro no dejaba de acariciar su rostro y tomarla por la cintura. Se sentía culpable, sabía que no la había protegido como debería, ESE era SU deber
-Natsume…- Susurró con pasión y delicadeza, lo besó de nuevo, pero había algo diferente, ella se sentía diferente, no como la última vez que la había besado.- He matado a un hombre y a su gente…he estado a punto de morir… y no quiero seguir desperdiciando el tiempo.- Decía entre besos
-¿Mikan?.- Natsume no entendía lo que pasaba
La castaña no contestó, simplemente se alejó de él y dejó caer la bata al suelo, no quería desperdiciar más el tiempo, quería hacer esto, amaba a Natsume y había estado a punto de ser asesinada en más de una forma
-No quiero desperdiciar más tiempo Natsume…en serio…yo te amo.- Se abalanzó contra Natsume, sin importar el dolor que sentía en el cuerpo, por causa de los golpes; y se aferró a su cuello besándolo, el pelinegro no sabía cómo reaccionar, no quería que ella se arrepintiera después y que esto solo fuera el resultado del trauma que tuvo que vivir
-Natsume, no, no voy a arrepentirme, estoy segura de esto.- El pelinegro se sorprendió, era como si le hubiese leído la mente.- ¿Realmente estás segura?.- Preguntó una última vez, sabía que, si comenzaba, ya nada podría detenerlo
-Natsume…por favor, quiero ser tuya…- No tuvo que decir nada más, Natsume la tomó en sus brazos y la llevó a la cama, la haría mil veces suya de ser necesario, la amaba como jamás había amado a nadie, había estado a punto de perderla de nuevo, así es, él había comenzado a recordar cosas, y sabía que no eran sueños, ella había formado parte de su vida en algún momento y estaba dispuesto a disipar esa nube de sus recuerdos, la amaba y se lo haría saber de todas las maneras posibles, se entregaría a ella como no lo había hecho con nadie, con la única mujer con la que quería compartir el resto de su vida. El pelinegro besaba los moretones uno a uno, Mikan se sentía en el cielo, era increíble lo que puede llegar a provocar en ti el ser amado con tan solo una caricia, no pensó, solo se dejó llevar por el enorme deseo, amor y pasión que sentía por él, fueron uno solo esa noche, durmieron abrazados y cuando ella cayó dormida y agotada en sus brazos el collar con la piedra brilló más que nunca hasta consumirse en su pecho y ella lo recordó todo…
…
Narumi y Rei se encontraban fuera de la cabaña, ambos miraban el brillante cielo de aquella noche, ambos sumergidos en sus pensamientos
-¿Crees que el Rey sospeche de nosotros?.-Preguntó el rubio sin despegar la mirada del cielo
-Siempre lo ha hecho, ese tipo no confía en nadie más que en él, y ese es su peor error
-No le devolveremos a Mikan, tenemos que empezar a movernos rápido, no podemos permitir que logre su plan, tenemos que acabar con él ¡Se lo prometimos a ella!
-Lo sé Narumi, y cumpliremos esa promesa, sé que no le queda mucho tiempo, y es nuestro deber lograr que se cumpla su última voluntad.- El pelinegro por fin volteó a mirarlo, y el rubio hizo lo mismo.- Además hay una situación que tienes que resolver con ellos.- Señalo con la cabeza la cabaña, haciendo referencia a los tres chicos.- Por lo que me ha contado la pelinegra hay una prueba que delata las cosas.- A lo que el rubio suspiró resignado
-Creo que es hora de contarles una historia…sabía que ese momento tarde o temprano llegaría…
Ninguno de los dos dijo más, ambos volvieron a perderse en sus pensamientos, sabían que ahora tendrían que moverse con mucho más cuidado, las cosas ya habían comenzado y no darían marcha atrás…una venganza, una lucha por el poder, el amor, la esperanza…una promesa…
¡Criaturitas perfectas! Si, ya lo sé, me he ausentado demasiado, pero he vuelto con un nuevo e intrigante capítulo de esta historia que de verdad espero que disfruten tanto como yo disfruté el escribirlo, muchas cosas se revelarán a partir de ahora, ya estamos en la recta final de capítulos, calculo que faltan menos 10 capítulos para terminar esta hermosa historia.
Esta vez no les dejo avances de capítulo para dejarlos con la duda (lo sé soy malvada UuUr) espero que ya hayan terminado sus evaluaciones y que estén pasando unas maravillosas vacaciones ¡Cuídense! Los amo y nos leemos muy pronto *o*/
P.D: Es muy probable que pase esta historia a la plataforma de Wattpad, espero que les guste la idea, de ser así les estaré dejando la información de mi cuenta el próximo capítulo *o*
