Agradecimientos: Antes que nada quiero agradecer a las personas que se tomaron la molestia de leer esta historia, a los que dejaron un review en verdad muchas gracias y también a aquellos que aunque no dejaron review añadieron la historia a sus favoritos o le pusieron una alerta para seguirla. (Sakura Tachikawa, MimI-CulLen,darck,Sumi Tachikawa, Mara Ai, mimatoxlove, blablabla9612)

N/A: Perdón por la tardanza pero les juró que no fue mi culpa desde el viernes pasado trato de subir el capitulo pero la pagina me marcaba error cada vez que intentaba, y como soy nueva en esto me puse al borde del colapso nervioso, hasta llegué a creer que ya no iba poder actuelizarlo y yo noooo, pero afortunadamente ya se pudo :D Este fic trataré de publicarlo cada viernes, pero si surge algun contratiempo lo subiré durante el fin de semana, también al final del capítulo podran encontrar el nombre del siguiente capitulo, junto con la fecha en que se verá publicado.

Disclaimer:No sé si se pone en todas los capítulos pero por si las dudas, Los personajes de digimon no me pertenecen, son obra de Akiyoshi Hongo, pero la historia es 100% mía.

2

Historia de un corazón roto.

Matt se encontraba en su salón de clases anotando lo que se encontraba escrito sobre el pizarrón cuando de pronto sintió una extraña opresión en el pecho, era como una enorme angustia de que algo malo le había sucedido a alguna persona muy cercana a él. Se tomó con una mano su pecho y dejó de escribir. Tai se dio cuenta de aquella reacción por parte de su amigo y de inmediato le pregunto si sentía mal a lo que él rubio contestó que no era nada, pero Yagami no le creyó y siguió insistiendo lo cual llamó la atención del profesor quien les preguntó si todo se encontraba bien, Matt estaba a punto de decir que sí cuando Tai intervino y anunció que Matt no se sentía bien, el rubio miró molesto a su amigo quien solo ignoró aquella fría mirada.

- ¿Eso es cierto Ishida?

Preguntó el profesor mirando atento a su alumno.

- No fue nada profesor ya se me pasó.

- Vaya a la enfermería por favor.

Matt no alegó más y se levantó de su escritorio con sus cosas, se dirigió a la puerta bajo la mirada atenta de todos sus compañeros y salió del salón. El profesor volvió a llamar la atención de sus alumnos siguiendo con la explicación del problema de matemáticas que había estado explicando con anterioridad y todos volvieron su vista al pizarrón a excepción de Sora que le preguntó a Tai en susurros que era lo que pasaba, Tai solo esbozó una de sus alegres sonrisas y le pidió a Sora que no se preocupara que todo estaba bien, ella asintió y regresó su atención a la explicación del maestro.

A la salida de la escuela un troque pasó pitando escandalosamente pero sin bajar su rápida velocidad. Afortunadamente Michael había logrado jalar a Mimi antes de que aquel enorme troque la arrollara, pero ella no parecía encontrarse del todo bien ya que en cuanto Michael la sujetó ella sólo murmuro el nombre de Yamato y cayó desmayada en los brazos de su amigo. Yumi se acercó preocupada al igual que Izzy y sugirió llevarla a la enfermería de la escuela lo antes posible, ambos chicos asintieron con la cabeza en señal de estar de acuerdo, Michael tomó a Mimi en brazos y en compañía de sus dos amigos se dirigió a la enfermería de la escuela.

Matt se encontraba por uno de los pasillos de la planta baja de la escuela, era por ahí que se encontraba la enfermería, pero cuando se encontraba a punto de llegar se paró y se recargó sobre la pared, no tenía caso que fuera a la enfermería sino se sentía mal, aquello solo había sido un mal presentimiento aunque no sabía muy bien de que. Dio de nuevo un vistazo a donde se encontraba el cuarto de la enfermería y decidió regresarse por donde había llegado, ya que consideró que era una mejor idea llamar a sus familiares a ver si todo estaba bien a perder el tiempo en aquel lugar, si él se encontraba en perfectas condiciones.

En una escuela secundaria cercana a la preparatoria, se encontraba un grupo de jóvenes en su hora de descanso riendo divertidos, a excepción de un moreno de cabello alborotado que se encontraba cruzado de brazos con una mirada molesta, se trataba de Davis quien aun no se acostumbraba a los crueles comentarios de Yolei que hacían reír a todos menos a él.

- Tranquilízate Davis, solo era una broma, no te lo tomes tan enserio.

Comentó T.K tratando de controlar su risa, pero lejos de tranquilizase Davis se miraba cada vez más molesto.

- Pues a mi no me pareció gracioso.

- Pues a nosotros si, ¿Verdad Codey?

Sentenció Yolei sin imaginarse el lío en que metía al más pequeño del grupo, Codey sabía que si decía que sí se echaría a Davis como enemigo, y si decía que no, Yolei lo estaría molestando toda la semana por no haberla apoyado.

- Pues…

Balbuceo Codey, mirando con temor a sus dos amigos que tenían su mirada clavada sobre él, ambos con una pose imponente y amenazante.

- Claro que no lo fue. ¿Verdad Codey?

Afirmó Davis esperando por el apoyo de su amigo, quien solo comenzó a soltar monosílabos sin sentido.

- No lo presiones Davis, él esta de acuerdo conmigo.

Dijo esta vez Yolei tomando el brazo del pequeño, pero Davis no se quedó atrás y tomó el otro brazo de Codey alegando que el ojiverde se encontraba de acuerdo con él. Sin darle la oportunidad de hablar a Codey tanto Davis como Yolei comenzaron a jalar los brazos del chico y a pelear entre ellos que Codey los apoyaba. En ese momento y distrayendo la atención de todos de la pelea, comenzó a oírse el timbre de un celular que sonaba con insistencia. Kari se percató que se trataba del teléfono de T.K y le avisó al rubio que se trataba del suyo. T.K agradeció a la chica y mientras sus amigos seguían peleando por Codey el se alejó un poco del lugar y contestó la llamada.

- Bueno… Ah hola hermano ¿Qué pasa?... Si estoy bien ¿Por qué preguntas?

La llamada entre T.K y Matt no tardó ni tres minutos y terminó. Aun extrañado por aquella llamada T.K colgó el teléfono y se dirigió a donde se encontraban sus amigos y tomó su lugar junto a Kari quien le preguntó si todo estaba bien a lo que el chico solo asintió y ambos continuaron observando la pelea de Yolei y Davis que iba cada vez en aumento.

En la enfermería Yumi se encontraba sentada en una silla al lado de una cama observando a su amiga que aun no recobraba el conocimiento y parecía encontrarse en una pesadilla, ya que se movía constantemente y no dejaba de mencionar con angustia el nombre de Yamato.

Japón año 1606

Tal y como lo había ordenado Andrew las dos brujas encerraron a Mimi en el cuarto del chico, pero para desesperación de las dos mujeres Mimi tenía rato golpeando la puerta llorando para que la dejaran salir e ir a donde se encontraba Yamato.

- ¡Déjenme Salir! ¡Tengo que ver a Yamato! ¡Yamato!

- ¡Ya cállate! ¡Ya me tienes harta!

Gritó la joven de cabellos azules al mismo tiempo que aparecía en la habitación junto a su hermana. Mimi las volteó a ver con los ojos empapados de lágrimas pero llenos de rencor.

- No hasta que hable con Yamato. ¡Yamato!

Mimi comenzó a golpear de nuevo la puerta con la esperanza de que alguien la oyera, pero aquello parecía imposible, por más que lo hacía nadie parecía escucharla a excepción de aquellas dos mujeres que la observaban y que estaban empezando a perder la paciencia.

-¡Ya me tienes harta!

Grito desesperada la chica de cabellos azules y comenzó a formar una bola de energía negra en sus manos que estaba apuntó de lanzar contra Mimi, pero su hermana le detuvo la mano y la hizo desaparecer aquella energía oscura.

-¡Espera! No seas tonta, ¿Quieres que Andrew nos mate? No sé porque te complicas tanto, solo ponla a dormir.

Habló esta vez la chica de cabellos rosados, viendo con severidad a su hermana.

- Hazlo tú que yo soy capaz de matarla.

- Esta bien solo sostenla un poco.

- Esta bien.

Keira se acercó hasta Mimi que aun seguía golpeando la puerta, la sujetó de los brazos y la castaña comenzó a forcejear para liberarse del agarre, pero Keira no se lo permitió, Kaira se acercó lentamente a Mimi y sopló sobre ella una especie de polvo que la puso a dormir casi de inmediato. Keira la soltó y Mimi cayó al suelo desmayada con el nombre de Yamato en sus labios.

Japón año 2006.

Mimi volvió a pronunciar el nombre de Yamato entre sueños. Sus amigos que aun estaban ahí la veían preocupados, sin comprender que le pasaba a la chica. En ese momento se abrió paso una mujer vestida de blanco, de unos 35 años, cabello negro hasta por debajo de los hombros y ojos color marrón. Aquella mujer era la enfermera de la escuela. Se acercó a Mimi y pasó un algodón bañado en alcohol por las narices de la castaña que poco a poco fue despertando.

- ¿Te sientes bien Mimi?

Preguntó Yumi preocupada una vez que vio que su amiga había recobrado el conocimiento.

- ¿Dónde estoy?

Preguntó Mimi confundida al no recocer el lugar en el que se encontraba.

- Estas en la enfermería de la escuela, tus amigos te trajeron hace unos momentos, no sé por qué te desmayaste pero lo más seguro es que se deba a que no has desayunado, por que no has desayunado ¿Cierto?

- No

Contestó Mimi con una voz suave y aun un poco atontada.

- Te recomiendo que no te vengas sin desayunar, esta vez estabas con tus amigos pero a la otra tal vez no tengas tanta suerte, además que le hace mal a tu cuerpo.

Dijo la mujer en un tono serio, Mimi solo asintió, y una vez comprobando que la había escuchado la enfermera salió del pequeño cuarto dejando solos a Mimi y a sus amigos. Mimi intentó levantarse y al instante Michael se ofreció a ayudarla, tomó la mochila de la chica y la ayudó a dar los primeros pasos, una vez equilibrada la castaña le indicó a Michael que se encontraba bien y el chico se alejó aun con la mochila de ella en la mano.

-Mientras estabas inconsciente no dejabas de pronunciar el nombre de Yamato. ¿Quién es?

Preguntó la pelirroja con curiosidad pero a la vez con una gran sonrisa en sus labios.

- ¿De quien?

Preguntó Mimi confundida.

- De Yamato, no me digas que es tu novio y no me habías dicho.

Dijo Yumi con una sonrisa pícara, Michael observó con atención la reacción de Mimi quien solo se limitó a sonrojarse totalmente y negar toda relación con un tal Yamato.

- eh? No, nada de eso, es mas ni siquiera se quien es Yamato.

- ¿Segura? Por que no dejabas de pronunciarlo.

Preguntó incrédula Yumi, estaba segura que su amiga le ocultaba algo.

- Estoy segura no conozco a ningún Yamato.

Insistió Mimi pero sin mucho éxito de convencer a Yumi de aquello.

Fuera de la enfermería Matt se encontraba tratando de tranquilizar a su papá por la llamada, como no era muy común que Matt le hablara a su papá en horas de trabajo el Sr. Ishida se encontraba preocupado pensando que algo muy grave le había pasado a su hijo para que lo llamara y no se tragaba aquel cuento de que solo era para saludarlo.

- No por nada en especial papá… Solo quería saber como estabas… Claro que me siento bien… Si no te preocupes adiós… Si adiós.

Matt colgó el celular y suspiró, al parecer todos sus familiares cercanos se encontraban bien, hasta su mamá, así que aquella extraña opresión de seguro solo había sido por falta de aire o algo parecido o por lo menos eso quería creer. Alzó la vista y vio que nuevamente se encontraba frente a la enfermería, al parecer mientras hablaba por teléfono le había dado la vuelta a todo el pasillo y había terminado en el lugar donde había empezado. Pensó que no estaría mal darse un chequeo rápido , pero cuando estaba a puntó de entrar se topó con un viejo amigo suyo al cual ya tenía tiempo que no miraba. Un chico de ojos negros escondidos tras unos anteojos y melena azul se acercó al rubio con una amplia sonrisa y lo saludo.

- Hey Matt, ¿cómo has estado?

Preguntó el chico al mismo tiempo que estrechaba su mano con la de Matt y los dos se daban un abrazo de amigos.

-Bien no puedo quejarme, con lo mismo de siempre.

- Pero ¿Qué te pasa Matt? ¿Te sientes mal?

Preguntó Joe al percatarse de que Matt se encontraba a punto de entrar a la enfermería.

-No, lo que pasa es que hace rato… no, nada olvídalo.

- ¿Estas seguro?

Preguntó no muy convencido el chico de lentes.

- Sí, no te preocupes no es nada, oye por cierto hace mucho que no te veía.

- Sí la verdad es que con los exámenes para la universidad no he tenido mucho tiempo libre que digamos.

- ¿Qué te parece si vamos a platicar?

- Muy buena idea, pero… ¿No ibas entrar a la enfermería?

Volvió a preguntar dudoso el chico, pero Matt chasqueó la lengua y se encaminó con su amigo hacia el otro lado del pasillo. Matt y Joe ya llevaban varios pasos adelante cuando Mimi salió de la enfermería agradeciendo a la enfermera su ayuda y rodeada de sus amigos.

-Gracias por todo.

Agradeció la castaña con una sonrisa y salió de la enfermería seguida de sus amigos.

-Solo procura desayunar en las mañanas.

Le aconsejó la mujer con una sonrisa y Mimi asintió aun con la sonrisa en sus labios.

- Así lo haré.

Matt alcanzó a oír la voz de Mimi e inconscientemente se frenó y volteo a donde provenía la voz pero solo se encontró con un grupo de jóvenes que salían de la enfermería y de los cuales no pudo identificar de donde provenía aquella voz puesto que los dos chicos y una pelirroja tapaban por completo a la chica que había hablado. Joe le preguntó si pasaba algo, pero el rubio negó con la cabeza y continuó su camino con su amigo pero sin quitarse de la mente aquella voz tan familiar que le había causado una extraña sensación de nostalgia.

- ¿Estas segura de que te encuentras bien?

Preguntó preocupada Yumi a su amiga, a lo que Mimi contestó con un amplia sonrisa para tranquilizar a la pelirroja.

- Sí Yumi, no te preocupes.

- ¿Quieres que te acompañe a tu casa?

Mimi no podía creer lo que sus oídos estaban escuchando Michael se había ofrecido acompañarla a su casa, tantas veces había soñado con ese momento que se le hacía difícil creer que aquello era la realidad y no otro de sus sueños románticos donde Michael le procuraba amor eterno.

- Sí.

Contestó Mimi levemente sonrojada y tratando de controlar su emoción ya que en esos momentos se creía capaz de lanzarse a los brazos de Michael y besarlo apasionadamente. Pensó que si aquel era el benefició que tenía una por desmayarse lo haría más seguido.

El trayecto a su casa se le había hecho sumamente corto, más de lo normal, durante todo el camino se la había pasado hablando con Michael de cosas banales pero como las hablaba con Michael parecían mucho más interesantes de lo que realmente eran y una vez en casa de Mimi ambos chicos se pararon frente a la puerta y la castaña sintió como su sueño terminaba.

- Muchas gracias por acompañarme Michael.

- No fue nada, quería estar seguro de que llegaras bien a tu casa.

Estaba decidido, simplemente Michael no podía ser más perfecto para Mimi, además de ser caballeroso y de tener la habilidad de convertir los temas simples en temas de gran interés, Michael también mostraba ser un chico sensible que se preocupaba por ella, era simplemente el hombre de su vida, pensó Mimi al mismo tiempo en que agradecía a Michael por sus atenciones y por haberse ofrecido a acompañarla a su casa a pesar de que se desviaba un poco de la suya.

- Bueno, nos vemos mañana.

Dijo Michael despertando a la chica de sus pensamientos.

- Si, hasta mañana.

- Y procura llegar temprano.

Guiñó coquetamente el rubio uno de sus ojos de tal manera que sacó un suspiro soñador de Mimi que lo miraba marcharse mientras lo despedía con la mano.

- Si… hasta mañana.

Mimi se observó así misma y se sintió como una tonta al ver la cara de boba que tenía, se reprimió así misma por no poder controlarse y entró a su casa con una enorme sonrisa y dando brinquitos por toda la sala.

- ¡Hoy fue un estupendo día!

- ¿Y ahora por qué tan feliz hija?

Preguntó la señora Tachikawa secando unos platos en la cocina al mismo tiempo que veía como su hija saltaba de felicidad por toda la sala.

- Porque la vida es hermosa

Dijo simplemente Mimi dando una vuelta sobre su propio eje para después dirigirse a la escalera a toda prisa avisando que iría a hacer tarea. La señora Tachikawa no hizo más que negar con la cabeza y sonreír mientras seguía secando los trastes, sabía que su hija no tenía remedio.

En las puertas de la escuela se encontraba Matt con Tai y Sora, los tres acababan de salir de clases y se encontraba platicando un poco sobre lo sucedido en la escuela, que no era nada revelante, excepto por el extraño presentimiento que Matt había tenido durante la clase de matemáticas y el cual había decidido dejar en el olvido, cosa que no harían Tai y Sora, por lo cual a la primera seña de que iban a tocar aquel tema Matt se despidió de sus amigos y se marchó a casa.

Durante todo el trayecto hacia su casa le había estado dando vueltas al mismo tema, y eso era la supuesta atracción que Tai le había dicho que Sora sentía por él, realmente nunca se había imaginado en una relación con Sora, él siempre la había visto como su mejor amiga pero en aquellos momentos la idea de ver a la chica como algo más que eso estaba empezando a agradarle, después de todo se llevaban muy bien y se tenían confianza y eso era lo que toda relación necesitaba para funcionar. Recordó él momento en que ellos juntaron sus meñiques para hacer aquella promesa de que la chica iría a su concierto y sonrió al recordar el gentil rostro de Sora, tal vez después de todo una relación entre ellos no estaría mal, pero en ese momento antes de que pudiera seguir pensando en las posibilidades que tenía de una relación con su mejor amiga de la infancia vino a su mente el rostro de la chica con la cual había chocado en el parque en la mañana cuando se dirigía a la escuela, no sabía porque pero el solo recordar aquellos enormes y hermosos ojos color caramelo le produjo una sensación tan extraña que sin querer se volvió a ruborizar, no cabía duda de que ella tenía algo muy especial para él aunque aun no lograba descubrir que era ese algo especial.

En casa de Mimi, a pesar de que había dicho que subiría para hacer su tarea ella realmente no se encontraba haciendo nada relacionado con la escuela, en cambio se encontraba acostada sobre su cama abrazando con fuerza uno de los tantos peluches que tenía en su habitación. Aun no lograba recuperarse de que Michael la hubiera acompañado hasta su casa.

- No lo puedo creer Michael me acompañó hasta mi casa, eso quiere decir que se preocupa por mi ¡no le soy indiferente y puede que hasta le guste! ¡Soy tan feliz!

Le habló Mimi a su oso de peluche color chocolate que tenía entre las manos y al cual alzaba para verlo a los ojos, como si esperara que realmente aquel pequeño oso le fuera a contestar algo por su hazaña. Mimi detuvo su festejo un momento y se quedó pensando el motivo por el cual Michael la había acompañado a su casa, sabía que aquel no había sido un simple desmayo por no desayunar, y que estaba relacionado con aquellas extrañas "visiones" por decirlo de alguna manera. Se sentó en su cama dejando al pequeño peluche a su lado y se puso a recordar todas aquellas visiones que había tenido, era extraño pero todas tenían seguimiento, parecía una película que miraba en fragmentos, notó que todas estaban relacionadas con salvar a un tal Yamato de morir envenenado por aquellas brujas, pero por más que se esforzó no le encontró sentido a aquella situación, ella no conocía a ningún Yamato, no lograba comprender que tenía que ver todo eso con ella o por que miraba esas visiones tan raras. No quiso pensar más y llegó a la conclusión de que por fin había llegado lo inevitable, tantas levantadas temprano y tanto estrés la estaban llevando a la locura, pero aquello no le importó, lo único que le interesaba en esos momentos era recordar la platica con Michael y su larga caminata de la escuela hasta su casa, para volver a fantasear con el chico que había sido su príncipe azul durante tres largos años.

Tai había decidido acompañar a Sora hasta su casa como lo hacía todos los días que no tenía practica con el equipo de futbol, después de todo la casa de la chica quedaba de pasó hacia la suya así que el irse juntos de la escuela a casa era un tradición que llevaba años, desde que los dos chicos se conocieron en la primaria y se hicieron amigos.

- Bueno gracias por acompañarme Tai, ¿Quieres pasar?

- No, le prometí a mamá que esta vez si llegaría a comer.

- Bueno entonces nos vemos mañana.

- Sora…

Sora estaba apunto de entrar cuando Tai la llamó. Sora lo miró extrañada, no era común que Tai usara un tono de voz tan serio y menos para dirigirse a ella. Cerró la puerta que ya había abierto y regresó hasta donde se encontraba su amigo para escucharlo.

- ¿Qué pasa?

- ¿Cuándo piensas decírselo?

Aquella pregunta tomó por sorpresa a Sora, sabía que se refería a Matt, de todos sus amigos él era el único que conocía los sentimientos que tenía hacia al rubio o por lo menos era al único al que ella se había atrevido a decirle.

- No lo sé… Ayer estaba apunto de decírselo, pero llegó Jun y ya no pude.

Contestó con pesar la chica al mismo tiempo en que bajaba su mirada apenada.

- ¿Por eso estabas triste esta mañana?

Sora volvió a ver con sorpresa a su amigo, así que era por eso que Tai sacaba el tema en esos momentos, estaba preocupado por ella. Sora sonrió suavemente y asintió lentamente.

- En parte…

- No te preocupes Sora, todo saldrá bien, Matt también te quiere mucho y estoy seguro de que no le eres indiferente.

Sora no pudo contenerse más y abrazó a su amigo con fuerza, como era posible que un cabeza de chorlito como él pudiera llegar a ser tan tierno y un gran amigo, Tai era simplemente de esas personas que valía oro y estaba agradecida con Dios por tener un amigo así en su vida.

Tai se sorprendió por el abrazo de la chica, se enterneció por el gesto de su amiga y la abrazó con delicadeza sabía que en aquellos momentos Sora necesitaba de su apoyo incondicional aunque ella no se lo dijera. Notó como Sora comenzó a llorar suavemente y la abrazó con un poco más de fuerza dándole confianza a la chica para desahogarse.

- Todo estará bien, ya lo veras.

Susurró Tai a lo que Sora solo asintió con suavidad. Después de unos segundos Sora se apartó del abrazó y se limpió las lagrimas que le quedaban en los ojos y volvió a sonreír.

- Gracias Tai, en verdad necesitaba un poco de apoyo, eres un gran amigo.

- Tú también lo eres Sora.

Sora sonrió y se limpió las últimas lagrimas que salían de sus ojos y le indicó a Tai que era hora de que entrase a su casa antes de que su mamá se preocupara, Tai asintió con la cabeza y con una amplia sonrisa en el rostro y se despidió de ella.

-Nos vemos mañana y gracias por todo.

Dijo Sora antes de entrar a su casa.

- Hasta mañana.

Contestó el moreno y Sora asintió para después entrar a su casa. Tai se quedó parado hasta que vio que Sora entró a su casa y después empezó su camino directo a su casa; en su trayecto se encontró con una lata vacía a la cual empezó a patear mientras recordaba lo sucedido hace año y medio aproximadamente.

Flash Back

Japón, Odaiba 2004.

Tai se encontraba sentado en el parque central de Odaiba sentado en una banca bajó el árbol donde había acordado de verse con Sora, la chica lo había citado el viernes en la tarde para verse al día siguiente en aquel lugar. Por primera vez en su corta vida Tai había llegado antes de la hora acordada y es que aquel era un día muy especial para él, durante semanas se había planteado la idea de declararse a Sora, llevaba años enamorado de ella y ese sería el día en que se lo diría. Desde que Sora le propuso que se vieran en el parque le había quedado claro que esa era la oportunidad que tanto había esperado para declarársele a su amiga, así que se levantó temprano, se puso su mejor perfume y llegó al sitio citado con media hora de anticipación.

Aun no se encontraba muy seguro de que decirle a Sora lo que sentía por ella fuera la decisión correcta o mejor dicho sus nervios se encontraban atacándolo puesto que sabía que aquella era la decisión correcta, pero los nervios lo estaban haciendo dudar y por eso se encontraba sentado bajo un frondoso árbol, deshojando un pequeña flor con el típico me quiere o no me quiere, pero en su caso era se lo digo o no se lo digo.

- Se lo digo. No se lo digo. Se lo digo, No se lo digo, ¡Se lo digo!

Finalmente Tai cortó el último pétalo en donde salía que le tenía que decir a Sora lo que sentía por ella. Suspiró resignado y observó la rosa que había comprado en el camino, estaba seguro que le gustaría después de todo ¿a que chica no le gustaban las flores? Claro a una que fuera alérgica pensó, pero sabía que Sora no lo era así que no habría problema, se puso a repasar las líneas que había ensayado la noche anterior para decirle a Sora lo que sentía por ella, pero aun no estaba convencido de que aquellas palabras fueran las indicadas para decirle a la chica lo que sentía, pensó en modificarlas un poco pero en el justo momento en que se disponía a pensar en como decirlo de otra manera escuchó la voz de su amiga que lo llamaba a lo lejos.

Tai volteo y vio a Sora acercarse a él, traía puesto su traje de tenis, aquello no podía ser más perfecto, Tai siempre había adorado como se miraba Sora con ese traje, simplemente la primera vez que la vio se quedo con la boca abierta de lo hermosa que se miraba. Tomó la rosa que se encontraba a su lado y la escondió tras de sí para después pararse y recibir a la chica.

- Espero no haberte hecho esperar mucho, es que acabo de salir de mi práctica de tenis.

Le comentó la chica con una amplia sonrisa al mismo tiempo que llegaba hasta donde se encontraba Tai quien sonrió con sinceridad y negó con la cabeza indicando que no había ningún problema.

- No, no te preocupes acabo de llegar yo también.

- Me alegra.

- Y ¿De que querías hablarme?

Preguntó Tai tratando de ganar tiempo para darse valor así mismo de confesarle a Sora que la quería, además Sora lo había citado en ese lugar porque quería hablar con él de algo importante, y era justo que Tai la dejara hablar mientras el pensaba en las palabras más apropiadas para decirle que la quería.

- Bueno es algo complicado.

Contestó Sora aparentemente apenada y movió uno de sus mechones por detrás de su oreja. Tai por su parte se sentía cada vez más nervioso y comenzó a apretar la flor que llevaba tras de sí pero sin deshojarla mientras esperaba que Sora se apurara con lo que fuera que le iba a decir para después el poder sacar todo aquello que llevaba dentro y que por años había estado guardando.

- ¿Qué te parece si nos sentamos?

Dijo al fin Sora. Tai solo asintió y un poco tembloroso se sentó al lado de su amiga que ni siquiera se percató de la rosa que llevaba tras de sí, así como tampoco del inusual nerviosismo de su amigo.

- Bien ¿que es lo que pasa?

Preguntó Tai queriendo parecer lo más normal posible.

- Bueno, como eres mi mejor amigo quería pedirte un consejo.

Aquellas palabras desconcertaron mucho a Tai y por el momento hasta olvidó su nerviosismo, él mismo se veía a si mismo como el amigo con el cual te diviertes y cuentas chistes, nunca se había considerado el amigo consejero, ese era el trabajo de Matt no el suyo, así que le extrañaba que Sora lo hubiese buscado a él para un consejo y no al rubio.

- eh? ¿Un consejo? ¿A mi?

- Sí.

Sora sonrió apenada por el asombro de su amigo pero aun así continuó.

- Es que desde hace tiempo me gusta mucho Matt y no se si decírselo.

Tai no lo pudo evitar y apretó la rosa tras de si deshojándola completamente, así que esa era la razón por la cual Sora acudía a él y no a Matt. Sintió unas tremendas ganas de llorar pero se contuvo y en vez de eso soltó su respuesta.

- Díselo…

- ¿Qué?

- Díselo; Porque si dejas pasar mucho tiempo, talvez cuando se lo quieras decir sea demasiado tarde…

Sora sonrió, esa era la respuesta que buscaba, era solo que necesitaba que alguien la apoyara para animarse hacerlo y convencerse de que la idea de ella declararse a Matt no era una locura.

- Tienes razón. Sabía que podía contar contigo. Bueno iré con Yolei y Davis de compras ¿No quieres venir?

- No, vayan ustedes yo tengo otras cosas que hacer.

Contestó Tai sin el menor entusiasmo, aunque no lo parecía por fuera, por dentro Tai se sentía destrozado y lo último que quería era ir al centro comercial a pasar horas mientras Sora y Yolei decidían que ropa comprarse, y Davis se atiborraba de comida, en cada puesto que se encontrase en el camino.

- Bueno me tengo que ir, le dije a Yolei que la vería en el centro comercial.

Dijo Sora poniéndose de pie para después despedirse.

- Bueno, nos vemos luego, adiós

Se despidió Sora con una sonrisa y Tai asintió con la cabeza en forma de despedida y una vez que se aseguró de que Sora ya se había marchado, miró la mano en la que tenía escondida la rosa y observó los pocos pedazos que quedaban de ella tras apretarla con fuerza y los dejó caer murmurando un adiós.

Fin del Flash back

Japón año 2006

- Fue lo mejor…

Murmuró Tai para sí mismo y acto seguido dio una fuerte patada a la lata que llevaba pateando desde que se fue de casa de Sora mandándola a una distancia considerablemente lejana. Tai quitó su atención de la lata que había pateado al oír una voz familiar llamándolo, se dio vuelta para ver de quien se trataba y se encontró con su pequeña hermana que caminaba hasta él.

- ¡Hermano!

- Kari ¿Qué haces aquí?

- Salí temprano e iba para la casa.

Contestó la chica con una amplia sonrisa.

- y ¿T.K? siempre te acompaña.

Preguntó extrañado Tai al no ver al rubio con su hermana.

- Lo sé, pero él se tuvo que quedar un rato más para practicar.

- Y ¿Por qué no te quedaste con él? Siempre lo haces.

- Le prometí a mamá que la ayudaría con la comida hoy.

- Ya veo.

Kari notó un desanimo que no era muy común en su hermano, lo examinó durante unos minutos mientras caminaban rumbo a casa pero no logró descifrar que le pasaba a Tai así que decidió preguntar, aunque sabía que su hermano diría que no era nada.

- Oye hermano… ¿Qué te pasa? Te noto triste

- No es nada, es solo que me acorde de algo, pero no te preocupes vamos a casa.

Kari sonrió para no preocupar a su hermano y hacerle creer que la había convencido de que todo estaba bien, pero en el fondo sabía que algo andaba mal aunque no sabía decir que era lo que andaba mal.

En casa de Matt el rubio se encontraba frente al microondas mientras observaba como se hacía la sopa instantánea que había metido hacía tan solo unos segundos. "No hay nada más rápido y fácil de hacer que una sopa instantánea." Dijo para si mismo mientras buscaba los palillos para comer en uno de los cajones bajo el microondas. Después de todo su papá le había dejado una nota de que llegaría tarde así que no había razón por la cual preparar comida. Encontró los palillos y el microondas sonó indicando que su sopa estaba lista, la sacó y se dirigió a la sala, prendió el televisor y se sentó a comer mientras miraba las noticias. Le estaba dando el segundo bocado a su sopa cuando oyó que la puerta se abrió y oyó la voz de su padre diciéndole que había llegado.

- Hola papá, pensé que llegarías tarde hoy.

Contestó sorbiendo los fideos que colgaban de los palillos.

- Me dejaste muy preocupado esta mañana.

- ¿Yo? ¿Por qué?

Preguntó el rubio extrañado.

- No es muy normal que me hables al trabajo para ver como estoy, ¿Estas seguro que no tienes fiebre? ¿Te sientes bien?

Preguntó el señor Ishida al mismo tiempo que ponía su mano en la frente de su hijo para comparar su temperatura con la de él.

- Claro que me siento bien, lo que pasa es que no tenía nada que hacer, por eso llamé.

Contestó Matt perdiendo el interés en la platica y concentrando su atención al televisor.

- Aún así no es normal que me llames.

Una vez que terminó de comprobar que Matt no tenía fiebre el Sr. Ishida se quitó la gruesa chamarra que llevaba puesta y se dirigió a la cocina para buscar algo de comer.

Matt observó a su papá que se marchaba a la cocina y volvió a recordar el extraño presentimiento que había sentido, aunque aun no encontraba un porque a aquel repentino sentimiento, le preocupaba que algo malo fuera a suceder, ya que no era normal sentir esa extraña preocupación tan repentina.

Siguiente capítulo: Boletos - Publicació: Viernes 8 de abril del 2011

Respuestas a los reviews:

Estas tampoco se si se ponen aquí o se responden por correo pero ahí les va.

Sakura Tachikawa: AAawww la verdad no creía que hubiera gente que recordara esta historia (lloro de la emoción) muchas gracias por recordarla ahora con más ganas la pubicare toda y respecto a que subí en Romance Digimon hasta el capitulo 17, la verdad no logro ubicar muy bien que capitulo es por que yo los tengo diferentes en mi computadora ya que en RD era muy limitado el espacio y algunos capitulos si los tenía que cortar con todo el dolor de mi corazón pero aqui no tengo ese problema :) pero de igual manera si me da como que curiosidad saber como en que parte de la historia me había quedado para saber cuales son los capitulos ineditos y de nuevo muchas gracias me alegraste la semana :D Gracias por el review y en cuanto pueda me pasaré por tu historia lo prometo :)

MimI- CulLen:Muchas gracias por leer y me alegra mucho que te halla gustado la historia, y como podras ver tu consejo ya lo puse en práctica :D aunque no sabía que me podía llamar la atención aquí :S ¡Dios ahora me dará miedo cada vez que publique! jajaja no te creas, de igual manera muchas gracias y espero que sigas este fic que lo hice con mucho amor. Gracias por el Review :D

darck: Que bueno que te haya gustado la historia en verdad me pone muy feliz y te prometo que la actualizaré cada semana, por lo regular los viernes, pero sino es el viernes será durante el fin de semana y respecto a los recuerdos de Matt esos se veran más adelante y serán fundamentales para la historia ya que en ellos se revelara gran parte del pasado de la historia de nuestros personajes, pero no te adelanto más para dejarlo de emoción, eepero que sigas leyendo y que la historia sea de tu agrado. Gracias por el review. :D

Mimato196

Mayo 2007