Hola a todos los lectores de este fic, muchas gracias por su lindos comentarios alertas y de más, como se los había prometido hoy viernes les traigo el capitulo 3 de esta historia, esta algo cortito pero igual espero sea de su agrado, la historia apenas va empezando así que les pido paciencia :) bueno sin más que decir les dejo el siguiente capitulo.

Ah lo olvidaba los personajes de digimon no me pertencen U_U! (Lastima porque si fuera así hubiera sido con un final mimato, taiora y takari) pero en fin, la historia si es mía y espero sea de su agrado.

3

Boletos

A la mañana siguiente en casa de los Yagami, Kari se encontraba arreglándose frente al espejo cuando oyó la voz de su mamá llamándola desde la cocina avisándole que T.K ya había llegado. Kari avisó que en unos minutos bajaría, se acomodó su rosado broche en su cabello y salió de su cuarto topándose a su hermano en el pasillo y el cual aun seguía en pijama, se despidió de él y bajó corriendo las escaleras.

- ¿A dónde vas Kari?

- A la escuela

Contestó apresurada la menor de los Yagami mientras cerraba la puerta. Tai bajó con calma las escaleras, se dirigió al refrigerador y se quedó observando su interior por unos segundos.

-y ¿Tú no piensas ir a la escuela Tai?

Preguntó la mujer de cabellos y ojos cafés con facciones muy parecidas a las de Kari pero más maduras, al ver que el mayor de sus hijos aun estaba en pijama y todo desarreglado.

- No, hoy entro tarde.

Contestó sin mucho animo el moreno. Tomó el galón de leche y se sirvió en un vaso para después dejarse caer en la mesa.

Kari y T.K caminaban con dirección a su escuela. El rubio no podía quitar la mirada de su amiga, sabía que había algo raro en ella pero por más que la miraba no podía identificar que era lo que le pasaba. T.K tomó el brazo de Kari y la detuvo, ella lo miró asombrada pero no dijo nada solo observó la mirada seria de su amigo que la miraba fijamente.

- ¿Pasa algo Kari?

- No, ¿Por que lo preguntas T.K?

- Has estado muy callada y tú no eres así al menos que algo te preocupe.

- No es nada T.K., no te preocupes.

Kari intentó continuar su camino pero T.K no la soltó y la obligó a verlo de nuevo.

- Sí te pasa algo. Confía en mi Kari. Por favor.

Kari suspiró, ¿cómo había creído que engañaría a T.K tan fácilmente? Si él era el que más la conocía, aparte de ella, era lógico que no pasaría desapercibida su preocupación ante el rubio, podría engañar a todos diciendo que todo estaba bien, pero a T.K no, él la conocía demasiado bien como para dejarse engañar por una frase como esa.

- Estoy preocupada por mi hermano…

- ¿Le pasa algo a Tai?

- Es que ayer que íbamos a casa lo noté triste.

- Tú siempre te preocupas por los demás, creo que deberías preocuparte un poco más por ti.

- Lo siento… Es que no puedo hacerlo desde niña siempre he sido así… Aunque no quiera me preocupa ver a mis amigos o alguien de mi familia triste.

T.K miró a su amiga enternecido. Ella siempre había sido así, anteponía la felicidad y el bienestar de los demás al suyo propio, nunca decía cuando se sentía mal o cuando estaba cansada solo para no preocupar a sus compañeros y como era natural también se preocupaba demasiado por los problemas que no le correspondían pero que afectaban a sus seres queridos.

- Lo sé, y eso es lo que me gusta de ti.

Dijo sin pensarlo T.K., Kari lo miró sorprendida y levemente sonrojada. T.K ante la expresión de su amiga no dijo nada solo dejó salir una de sus tiernas y calidas sonrisas que tanto le gustaban a Kari.

- ¡Buenos días chicos! ¿Qué hacen aquí parados?

Preguntó Davis extrañado de ver que T.K y Kari se habían quedado en medio del camino y solo mirándose el uno al otro.

- Nada, solo hablábamos.

Contestó Kari levemente sonrojada y apartando su vista de T.K, para dirigirla hacia Davis.

- Ya veo.

Contestó el moreno no muy convencido.

-¿Por qué no vamos a la escuela antes de que se nos haga tarde?

Dijo por último T.K para distraer a Davis y que no siguiera preguntando y así sin decir más los tres chicos continuaron su camino a la escuela.

Una hora más tarde, Matt se encontraba caminando con rumbo a su escuela, pero esta vez no iba concentrado en el camino ni en su música como solía hacerlo, ese día su mente estaba enfocada en lo mismo que se había enfocado toda la tarde y la noche del día anterior, la imagen de aquella chica que le había causado tanta familiaridad. Por más que lo intentaba no dejaba de pensar en esa chica, simplemente había algo en ella que no le permitía olvidarla y lo hacia pensar en ella a cada momento.

- Me pregunto ¿Quién sería esa chica?

Se preguntó por décima vez en esa mañana, pero antes de que lograra hallar una respuesta a su pregunta, una voz familiar que gritaba su nombre a lo lejos llamó su atención y lo hizo voltearse a ver de quien se trataba. Cuando se dio la vuelta pudo ver que era Sora la que lo llamaba y que se dirigía a él corriendo.

- ¿Te encuentras bien?

Preguntó al ver lo agitada que se encontraba su amiga.

- Si, es solo que me canse, no te preocupes.

Contestó Sora dedicándole una linda sonrisa a su amigo quien se sonrojó levemente. Matt se reprendió por su reacción y rápidamente recobró la compostura y volvió a su habitual frialdad que lo caracterizaba.

- ¿Hiciste la tarea de cálculo?

- Si

- Sabes no le entendí a…

Sora comenzó a explicarle a Matt que era lo que no había entendido pero este no puso atención en nada de lo que le decía la chica, solo la miraba, mientras en su mente se ponía a pensar en las posibilidades que tenían él y Sora como pareja, desde que Tai le había dicho que ella estaba interesada en él no había podido quitarse de la cabeza la pregunta de si Sora era o no la chica ideal para él.

- Hey Matt, Sora esperen.

Gritó Tai al ver a sus dos amigos. Matt salió de sus pensamientos y volteo a donde estaba el moreno al igual que Sora quien había detenido su explicación sobre la duda en el problema de calculo.

- Tai, y ¿Ese milagro que te levantaste temprano?

Preguntó sorprendida la chica.

- No lo sé, Kari me despertó.

- Ya se me hacia raro que tú te levantaras por cuenta propia.

Sora rió por el comentario del rubio y Tai hizo una cara de desacuerdo, pero antes de que pudiera tan siquiera reclamar Matt siguió con su camino dejando a los dos chicos solos quienes rápidamente se apresuraron en alcanzarlo.

En la escuela Mimi acababa de llegar, abrió la puerta del salón y entro bostezando al mismo tiempo que saludaba a sus amigos sin muchos ánimos.

- Buenos días.

- Veo que hoy si llegaste temprano Mimi.

Comentó el pelirrojo al ver a su amiga entrar al salón.

- Sí, pero tengo mucho sueño.

Contestó la castaña mientras se recostaba en su mesabanco y cerraba los ojos dispuesta a dormir un poco más.

- Y ¿Ahora si desayunaste Mimi?

Habló esta vez Yumi que al igual que Izzy siguió a la castaña con la vista hasta que esta llegó a su escritorio donde se dejó caer.

- Sí, después de que le conté a mi mamá de mi desmayo, me levantó temprano y me obligó a desayunar, y ¿Saben que es lo peor de todo?

- ¿Qué?

Preguntó curiosa Yumi.

- Que apenas es martes, todavía me quedan 3 días de levantarme temprano.

Izzy y Yumi rieron por la ocurrencia de su amiga quien solamente ignoró las risas y cerró los ojos de nuevo en ese momento lo único que quería era dormir, así que no le dio mucha importancia a la burla de sus amigos, se recostó sobre la paleta de su mesabanco dispuesta a dormir cuando oyó la puerta del salón abrirse, esta vez dejando entrar a un chico de cabellos rubios y ojos azul cielo. Izzy y Yumi saludaron a Michael y Mimi al oír el nombre del chico de sus sueños, abrió los ojos y rápidamente se sentó derecha y volteo hacia Michael olvidando toda pizca de sueño o flojera.

- ¡Michael! Buenos días.

- Veo que me hiciste caso y llegaste temprano hoy.

- eh? Si…

Contestó sonrojada Mimi y antes de que pudiera decir algo más la profesora entró en el salón dando los buenos días y mirando a todos sus alumnos, hasta que vio a Mimi.

- Señorita Tachikawa, ¿Es posible? ¿Usted llegó temprano hoy?

- eh? Si para que vea que los milagros existen.

- Lo mas seguro es que se haya caído de la cama. ¿Verdad?

- No se equivoca.

- Bueno en vista de que hoy no será un día normal, deberíamos empezar la clase antes de que algo más pase.

Las clases comenzaron su curso y por más que lo intentaba Mimi no lograba concentrarse en ninguna de las materias, solo sentía que sus ojos le pesaban y que se cerraban solos, la idea de levantarse temprano no había sido buena, se sentía terriblemente cansada y creía que en cualquier momento iba caer dormida en el mesabanco sino fuera por Yumi que la despertaba cada vez que empezaba a dormitar.

La hora del receso llegó y Mimi y sus amigos habían decidido comer ese día en la cafetería de la escuela para salir por unos minutos del ambiente tedioso del salón de clases.

- ¿No vas a comer Mimi?

Preguntó Yumi preocupada al ver que su amiga no había llevado su almuerzo.

- Como desayune en mi casa, no tengo mucha hambre.

- Hola chicos, hola Mimi.

Saludo un chico alto delgado, blanco, de cabello azulado, y unos grandes ojos negros que se ocultaban tras unos lentes de contacto.

- Hola superior Joe.

- ¿No vas a comer?

Preguntó el chico al ver que todos en la mesa tenían una ración de comida menos la castaña.

- No tengo hambre.

- Si no comes te puede hacer daño Mimi.

- Joe tiene razón, ya vez lo que te pasó el otro día por no desayunar.

Habló Michael apoyando al mayor de los presentes que miraba preocupado a la castaña y que dirigió su mirada al rubio al oír lo que había dicho.

- ¿Qué pasó el otro día?

- Mimi se desmayó a la hora de salida por no comer nada.

Aportó esta vez Yumi ganándose de esta forma una mirada acusadora por parte de su amiga que ya veía venir el regaño que le daría el superior por no comer.

- Mimi eso puede ser muy peligroso, será mejor que comas aunque sea un poco.

Como se lo esperaba, el superior Joe la iba a regañar y dar un sermón de porque es importante comer

- No tengo hambre, además desayune en mi casa.

- Dudo mucho que la hagan cambiar de opinión.

Dijo Izzy sabiamente a la par que daba un probado a su comida.

- Sí Mimi es muy caprichosa.

Lo apoyó Yumi ganándose otra mirada asesina por parte de su amiga.

- Yumi, sigo aquí.

Protestó la chica ante el comentario de su amiga.

- Lo sé pero es la verdad.

Contestó la pelirroja con indiferencia a la molestia de Mimi y se llevó un bocado de comida a su boca.

- Oie Izzy, ¿Esta tarde puedes ir a revisar mi computadora? Creo que le entró un virus.

Habló Joe recordando el motivo por el cual había ido hasta la mesa de sus amigos.

- Si claro, no hay problema.

- Bueno chicos nos vemos mañana, ya voy entrar a clases, y Mimi procura comer algo, adiós

El chico de lentes se despidió y se marchó del lugar. Mimi solo contestó con un sí al comentario de su amigo y vio como este se marchaba del lugar.

- Pero que suerte tienes Mimi.

Comentó Yumi con una voz soñadora y dejando sus palillos en la mesa para posar sus manos en su cara y quedarse viendo el lugar por donde se había ido el chico de cabellos azules.

- ¿Yo? ¿Por qué?

Contestó Mimi con asombro y extrañeza al comentario de su amiga.

- Sí, porque el superior Joe es muy guapo y al parecer tú le interesas.

Mimi se sonrojó notoriamente y miró de reojo a Michael que al igual que Izzy miraba atento la conversación de las dos chicas.

- No digas tonterías Yumi eso no es cierto.

- Claro que sí, solo mira como se preocupa por ti. Hay como quisiera ser tú.

Finalizó Yumi con un suspiró y volvió a tomar sus palillos para continuar comiendo. Mimi no dijo nada solo se quedó pensando en lo que había dicho su amiga pero no le dio mucha importancia, de seguro Yumi estaba alucinando cosas, Joe era solo un buen amigo y dudaba mucho que él chico de cabellos azules tuviera otras intenciones con ella, lo que pasaba que era que el superior Joe era muy atento y respetuoso, y Yumi estaba confundiendo las cosas, sí eso debía ser.

En la tarde a la salida del colegio se encontraban Tai, Matt y Sora saliendo de clases, como de costumbre los tres caminaron hasta la salida donde era donde se separaban y Tai y Sora se iban juntos mientras que Matt se iba en dirección contraria.

- Chicos, yo me voy a quedar a entrenar, luego nos vemos.

- Sí esta bien, hasta mañana Tai.

Se despidió Sora al igual que Matt, Tai sonrió y se despidió de sus amigos para después salir corriendo con dirección a los campos de futbol.

Matt miró a su amiga que aun se encontraba con su vista hacia donde se había marchado el moreno. En su mente seguía aquella idea de que él y Sora podían ser algo más pero no se encontraba muy seguro de ello, así que decidió que pasar un poco más de tiempo con ella sería una buena oportunidad para descubrirlo.

- ¿Quieres que te acompañe a tu casa?

Sora se sonrojó notoriamente. Matt nunca se ofrecía a acompañarla a su casa aunque Tai se quedara, aquella debía de ser una ocasión especial para que el chico la acompañara, así que los nervios se apoderaron por completo de la chica y contestó que sí y afirmó torpemente con la cabeza al mismo tiempo.

- Sí.

Llevaban varias cuadras caminado y ninguno de los dos se había atrevido a decir nada, solo caminaban. Matt se sentía sumamente incómodo con aquella situación y Sora no lograba controlar sus nervios por lo cual caminaba con la cabeza agachada sin atreverse a ver a Matt a los ojos.

- Y ¿Ya se arreglaron las cosas con tu mamá?

Preguntó Matt para romper el hielo entre los dos.

- Si afortunadamente ya me entendió.

- Me alegra oír eso

Continuaron caminado otra cuadra en silencio. Matt se estaba convenciendo de que una relación entre ambos no sería buena idea si las cosas iban hacer así entre los dos. Mientras que Sora se encontraba debatiendo en su interior si confesarse a Matt o no hacerlo. Aquella era una oportunidad de oro y no podía dejarla escapar. Ahora ó nunca pensó la chica, jaló de la chaqueta del rubio y lo detuvo.

- Matt… Hay algo que quiero decirte desde hace algún tiempo.

- Si, ¿Qué es?

Matt centró su atención en la chica y el nerviosismo en ella aumentó.

- Bueno es que yo…

No muy lejos de la calle donde se encontraban Sora y Matt . Joe, Yumi y Mimi caminaban con dirección a casa de Yumi, donde Mimi se quedaría a comer y a platicar un rato.

- Es muy amable en acompañarnos a nuestras casas superior Joe.

Dijo Yumi que caminaba al lado de Mimi, quien se encontraba entre la pelirroja y Joe.

- No es nada. Y ¿Qué harán este fin de semana?

- Pues creo que nada.

Respondió esta vez la castaña un tanto decepcionada, su vida era tan aburrida que ni siquiera tenía planeado algo para el fin de semana y el ser hija única no le ayudaba mucho ya que no tenía ni con quien pelear.

- Yo quería ir al concierto de Matt Ishida este viernes, pero no conseguí entradas así que creo que no haré nada.

- Yo podría conseguirte entradas.

- ¿Esta hablando enserio superior Joe?

Preguntó Yumi emocionada.

- Claro, Matt es mi amigo y no dudo que me regale unas.

- ¿Enserio? Y ¿Cree que algún día pueda presentármelo

- Claro ¿Qué te parece si el día del concierto?

- Me parece perfecto. ¿Ya oíste Mimi? ¡Voy a poder ir al concierto de Matt! ¡Que felicidad! Y tú me vas acompañar.

Gritó emocionada Yumi al mismo tiempo que saltaba y tomaba las manos de Mimi con gran emoción.

- ¿Yo?

Preguntó incrédula la castaña y deteniendo la emoción que inundaba a Yumi.

- No me gustan los conciertos, siempre hay mucha gente, termino toda aplastada y siempre me pierdo.

- Vamos Mimi, hazlo por tu amiga ¿Si?

Imploró Yumi a Mimi con la cara más triste que logró poner y que remordió en la conciencia de la castaña.

- Ándale Mimi, así podremos ir los tres.

Habló esta vez Joe con la esperanza de convencer a la castaña.

- Si por favor…

Volvió a insistir Yumi con su cara de perrito abandonado y a la cual Mimi terminó cediendo.

- Esta bien, iré si el superior consigue los boletos.

- Por eso no te preocupes Mimi.

- Siiiiii, por eso te quiero amiga.

Gritó emocionada Yumi para después darle un abrazo asfixiante a su amiga.

- ¡Si, voy a poder ir a ver a Matt Ishida! ¡No lo puedo creer! Y me lo van a presentar, mi vida no podría ser mejor.

Comenzó Yumi a saltar por todos lados mientras que Joe y Mimi solo la observaban con una amplia sonrisa en sus rostros.

Sora levantó su mirada y totalmente ruborizada la centró en los ojos penetrantes de Matt que la observaban en espera de que la chica hablara.

- Yooo… Creo que eres un gran amigo.

Matt se extrañó por el comentario y después soltó una suave sonrisa.

- Gracias yo también pienso lo mismo de ti.

- Que bueno.

Sora sonrió y continuo su camino junto con Matt mientras por dentro se reprendía por su cobardía.

Siguiente capítulo: Boletos para una cita - Publicación: Viernes 15 de abril del 2011

Respuestas de los reviews.

Como aun no averiguo como responder a los reviews de manera personalizada seguiré contestando por aquí.

Arashi Shinomori: Muchas gracias por tu review me inspira a seguir, y sí la idea central son reencarnaciones, a mi también me encantan ese tipo de historias se me hace tan romántico *.* y las adoro por eso se me ocurrió hacer una historias de estas y respecto a las otras preguntas no te las puedo contestar aun pero se irán resolviendo conforme pase la historia que espero sigas leyendo y de nuevo gracias por el review.

johita0310: Mil gracias por tomarte el tiempo y dejar un review en verdad te lo agradezco, en realidad que son inspiradores los reviews y me alegra mucho que te haya gustado, y creeme haré mi mayor esfuerzo por publicarla todos lo viernes ya me ha pasado que tardan mucho en actualizarla y hasta se me olvida en que me había quedado, por eso haré todo lo posible de publicarla cada viernes para que no se pierda la historia :) nuevamente gracias por tu review y espero que sigas leyendo la historia y que sobre todo sea de tu agrado.

Mimato196

Mayo 2007