Hola a todos los lectores de este fic, aquí les dejo el capitulo 4, que espero sea de su agrado y muchas gracias a todos los que leen mi fic en verdad de corazón se los agradezco por tomarse el tiempo para leerlo, bueno no los entretengo más y aquí los dejo con el siguiente capítulo. ah! y los invito a pasar a mi otro Fic titulado : "Como arruinar una cita"

Aclaración: Por más que me duela aceptarlo, los personajes de digimon no me pertenecen, son obra de Akiyoshi Hongo, pero yo los uso para entretenerme un rato con mis historias, además de que por culpa de su Sorato quedé traumada, pero bueno, esto es sin fines de lucro, es solo para entretenimiento.

4

Boletos para una cita

Era miércoles en la mañana, Mimi caminaba con rumbo a su escuela con una flojera tremenda. Bostezó por tercera vez en su camino.

- Pero que sueño tengo, Sí sigo así no voy a poder poner atención en las clases. Aunque tampoco la pongo cuando estoy despierta.

Dijo para si misma la chica riéndose de su propia ocurrencia, cuando de repente una voz familiar la sacó de su soliloquio.

- Buenos días Mimi.

- Michael buenos días.

Contestó totalmente apenada la chica al ver que Michael la había descubierto hablando sola, de seguro él pensaría que no estaba muy bien de la cabeza o que le faltaba algún tornillo, pero no era así, hablar sola solo era una maña que la castaña no se podía quitar desde que era niña tal vez era consecuencia de ser hija única y nunca haber tenido con quien jugar de niña.

- Veo que hoy también te levantaste temprano.

- Sí, pero aun tengo mucho sueño.

- Solo es cuestión de que te acostumbres

Finalizó el chico una sonrisa a la cual Mimi contestó de igual manera, para después continuar su camino junto con Michael.

Acababa de terminar la tercera clase para todos los estudiantes. Joe salió de su aula con dirección a la clase de su amigo Matt para pedirle que le consiguiera unos boletos de su concierto. Joe no podía darse el lujo de quedar mal ante sus amigas y sobre todo ante Mimi la chica que le había gustado desde que ella entró al primer año de secundaria.

- Hola chicos.

Saludo Joe a sus tres amigos que se encontraban platicando.

- Hola Joe

Contestó la pelirroja seguida por la pregunta de Yagami.

- Y ¿Qué te trae por aquí Joe?

- Bueno…

Musitó apenado el chico, pero ya no podía echarse para atrás, aquel favor que iba pedir era para al fin después de casi un año de estarla observando, tener algo parecido a una cita con Mimi Tachikawa.

- Es que quería pedirte un favor Matt.

- ¿Qué pasa Joe?

Preguntó el rubio al verse involucrado en la plática.

- Bueno, es que una amiga mía quería ir a tu concierto, pero no alcanzó boleto, y quería ver si tú me podrías conseguir 3 boletos.

Matt rió por lo nervioso que se miraba su amigo por pedirle aquel favor.

- Claro Joe, no hace falta ni que lo pidas, es más les voy a dar pases para el camerino. Sora ¿No te los di a ti?

- A si, aquí los tengo en mi mochila.

Sora sacó los tres pases de su mochila y se los extendió a Joe, quien los tomó con mucho cuidado como si fueran lo más valioso del mundo, sabía que gracias a esos boletos se podría acercar más a Mimi.

- Gracias Sora, gracias Matt.

- No hay de que.

Respondió Matt con una suave sonrisa.

- Y ¿Se puede saber a quien vas a llevar?

Intervino Tai con curiosidad pero a la vez con un tono de picardía en su voz.

- Pues claro, una se llama Yumi y otra Mimi, son del primero A.

- Ya veo y ¿Algún interés en alguna en especial?

Joe se puso totalmente rojo, Tai había dado justo en el clavo, pero no se sentía muy seguro de gritar a los cuatro vientos que iba al concierto solo por que quería tener una cita con Mimi Tachikawa del primero A. El pensar en aquello como una cita hizo que Joe se pusiera más rojo lo que causó una risita picarona en sus tres amigos al ver que Tai había acertado y lo fácil que era que el chico de cabellos azules se pusiera rojo como tomate.

- Pues no estoy muy seguro de ello.

- Eso quiere decir que si te gusta una de ellas.

Volvió a hablar Tai que no se podía contener de molestar al peliazul que cada vez se ponía más rojo, si eso era posible.

- Pues…

- Creo que eso es un si.

Dijo esta vez Sora con una amplia sonrisa en los labios, los tres amigos de Joe volvieron a reír y una vez que Joe aceptó que sí había interés en una de las chicas, les pidió a sus amigos que no dijeran nada de lo comentado y se despidió de los tres chicos y salió del salón.

En el salón de Mimi, Yumi se encontraba sentada en su mesabanco totalmente desanimada. El superior Joe no había ido al salón en todo el día y temía que no hubiera conseguido los boletos para el tan esperado concierto.

- No he visto al superior Joe en todo el día. Y… ¿Sí no consiguió los boletos?

- Tranquila Yumi, el superior siempre cumple con su palabra.

Intentó tranquilizarla Mimi, pero aquello parecía imposible, Yumi muchas veces resultaba ser muy negativa.

- Pero no ha venido y el siempre viene a esta hora. Yo pensé que estaría aquí puntual para darnos los boletos después de todo los boletos son su clave para tener una cita contigo.

- ¿Qué dices? ¿Una cita conmigo?

Gritó Mimi totalmente sonrojada y después volteo a todos lados para ver si alguien la había escuchado pero al parecer todos estaban tan metidos en sus asuntos que ni cuenta se habían dado del grito de la chica.

- Pues claro, ¿por qué otra razón crees que nos propuso ir al concierto?

- Tal vez lo dijo solo porque somos buenos amigos ¿No crees?

- Claro que no Mimi ambas sabemos que lo hizo para estar contigo, te digo que tienes mucha suerte el superior Joe es un buen chico y es apuesto.

Yumi suspiró soñadoramente y a Mimi no le quedó de otra que ver a su amiga suspirar, aun no lograba comprender como era que esa idea se le había metido a la cabeza a su mejor amiga.

- Además no lo he visto en ninguna parte de la escuela, hasta fui a su salón. ¿Y si se esta escondiendo de mi porque no consiguió los boletos? Lo tengo que encontrar así sea lo último que haga.

Sentenció decidida la pelirroja al mismo tiempo en que se ponía de pie y se dirigía a la puerta hasta que la voz de su amiga la detuvo.

- ¿No crees que estas exagerando? Lo más seguro es que venga más tarde o te los de mañana.

- Pero el concierto va ser el viernes y ya es miércoles.

- Ten paciencia Yumi el superior no nos puede fallar.

Yumi suspiró resignada, tal vez Mimi tenía razón y ella estaba sobreactuando pero aun así quería esos boletos pasara lo que pasara.

En el tercer piso en unos de los salones de los segundos grados se encontraban Tai y Sora solos en el salón, todos sus compañeros incluyendo a Matt que se había ido con uno de sus compañeros habían ido a la cafetería para almorzar.

- Sabes Tai, intente decirle a Matt que me gustaba ayer.

Comentó la chica con su mirada fija en el vidrio de la ventana.

- ¿Y que pasó?

- No me atreví, soy una tonta, tuve la oportunidad perfecta y la deje escapar, ¡no lo puedo cree! Pero… es que me puse muy nerviosa.

Contestó molesta consigo misma la chica al mismo tiempo que bajaba su mirada apenada por su cobardía. Tai sonrió con ternura y posó una de sus manos en el hombro de Sora lo que provocó que ella lo viera a los ojos.

- Vamos Sora, no te desanimes. Es normal ponerse nervioso cuando le vas abrir tu corazón de esa manera a una persona.

- Creo que tienes razón. Pero aun así quiero decírselo.

- ¡Ya sé! ¿Por qué no le dices después del concierto? Yo me encargare de que nadie entre a los camerinos.

Dijo animado Tai y con una enorme sonrisa en su rostro. Sora lo miró y también sonrió sabía que esa sería la oportunidad perfecta para decirle a Matt lo que sentía por él, y con Tai apoyándola se daría fuerzas para no arrepentirse en el último momento.

- Es una estupenda idea Tai. Gracias, eres un gran amigo

- Ya sabes como soy yo.

Contestó con vanidad y en broma el moreno lo que provocó la risa de ambos y continuaron hablando de que hacer cuando Sora se le declarara a Matt, Tai le daba algunos consejos y ella escuchaba atentamente y reía de las bromas de su amigo.

En el salón de Mimi, Yumi abrió la puerta y entró desanimada arrastrando los pies hasta llegar a su escritorio al lado de Mimi.

- Busqué al superior por todas partes y no lo encontré… Busqué en el comedor, en la biblioteca, en el gimnasio, en todos los pasillos, y hasta en el vestidor de hombres, había muchos chicos guapos pero ninguno era el superior.

- ¿Qué ? ¿buscaste en el vestidor de hombres?

Preguntó sorprendida Mimi de la osadía de su amiga.

- Sí, y no lo vi por ninguna parte.

- Si que has de estar desesperada.

- Pues sí.

- No te preocupes Yumi, estoy segura que el superior no nos va a fallar, y si no consigue los boletos te aseguro que tú y yo iremos a ese concierto, no sé como pero con boleto o sin boleto veremos a Matt Ishida en persona.

- ¿Enserio?

Preguntó emocionada Yumi por la iniciativa de Mimi, sabía que cuando la castaña se proponía algo lo cumplía, así que con esas palabra de ánimo de su amiga era seguro que conocería a Matt Ishida en persona aunque eso significara que ambas entraran de contrabando al concierto.

- Claro.

- Eres grandiosa Mimi.

- Lo sé no es necesario que me lo digas.

Contestó con orgullo la chica y ambas rieron de la vanidad de la castaña.

Eran alrededor de las siete de la tarde, en la escuela se encontraban solo los alumnos que contaban con algún taller ese día. Matt se encontraba saliendo de la escuela cuando oyó una voz femenina llamándolo.

- ¡Matt! ¡Maaaatt!

- ¡Sora! ¿Qué haces aquí? Ya es algo tarde ¿No crees?

- Es que me quede a practicar tenis hoy, pero ¿Tú que haces en la escuela tan tarde?

- Los chicos y yo nos quedamos a ensayar un rato como el concierto va a ser el viernes queremos estar bien preparados.

- Ya veo.

- Pero deja que te acompañe a tu casa, ya es muy tarde para que te vallas tú sola.

- no te preocupes voy a estar bien.

- Vamos Sora, no voy a estar a gusto hasta saber que llegaste bien a tu casa.

- Bueno esta bien vamos…

Sora sonrió y le siguió el paso a su amigo, eso era una de las cosas que había hecho que se enamorada de aquel chico, su preocupación por sus amigos. Ella sabía que aunque Matt aparentaba ser frío en el fondo era un chico dulce, solo era cuestión de paciencia para que él sacara su verdadero yo y se quitara esa armadura de frialdad con que se cubría y también sabía que ella podría ser la chica que lo hiciera cambiar con su paciencia y su amor.

En la noche en casa de los Tachikawa, Mimi ya se encontraba durmiendo pero no aparentaba tener un sueño placentero ya que se movía constantemente y se quejaba.

En el sueño de Mimi ella se encontraba en un lugar completamente oscuro no podía ver nada más que así misma, oyó a lo lejos como unas gotas de agua caían pero no lograba asegurar de que aquello fuera realmente agua o algo más.

- ¿Dónde estoy? ¿Por qué esta todo oscuro?

Preguntó desesperada la chica al no ser capaz de ver algo, pero nadie le contestó. Sintió como el miedo se comenzaba apoderar de ella cuando de repente vio como una luz blanca se acercaba a ella y después aquella luz tomó la forma de una persona, hasta que tomó la apariencia de una chica igual a ella pero unos cuantos años más grande y vestida con un precioso kimono negro con rojo y blanco. Mimi la miró sorprendida y se acercó un poco más a la chica.

- ¿Quién eres tú? Y ¿Por qué eres idéntica a mí?

- Yo soy tú en tu vida pasada.

Respondió la joven de kimono que era idéntica a ella.

- ¿En mi vida pasada?

- Así es, ahora escúchame con atención por favor. Yamato esta en peligro y tú debes de decírselo.

- ¿Yo? Espera un momento no sé de que me estas hablando, ni siquiera se quien ese tal Yamato.

Reclamó la castaña con desesperación, no comprendía porque el nombre de Yamato la seguía persiguiendo si ella no conocía a nadie con ese nombre.

-Yamato es el joven con el que chocaste el otro día, el famoso cantante de rock que tanto admira Yumi y el amigo de Joe.

- Pero esto es un locura, el no va creer que esta en peligro, y aparte de que clase de peligro estamos hablando.

La joven castaña del pasado río con ternura.

- Díselo. Estoy segura que él te va a creer

La joven empezó a desaparecer ante los ojos de Mimi con una sonrisa en su rostro. Mimi corrió para alcanzarla pero le fue imposible y se quedó nuevamente sola en aquel lugar.

- ¡Espera!

Mimi se levantó precipitada y se dio cuenta que se encontraba en su habitación, aquello solo había sido otro mal sueño. Trató de tranquilarse y convencerse de que todo había sido una pesadilla pero algo en su interior le decía que no era así, que aquello era real. Llevó una de sus manos a su corazón y sintió como este latía con fuerza, posó sus dos manos en el tratando de tranquilizarlo pero no lo logró.

- Yamato esta en peligro…

Siguiente capítulo: Concierto - Publicación: Viernes 22 de abril.

Mimato196

Mayo 2007