Hola a todos los lectores de este Fic, como cada viernes les traigo un nuevo capitulo de esta hisoria, sí por fin el tan esperado concierto, espero sea de su agrado y seguir contando con su apoyo, muchas gracias por leer ^^

Aclaración: Los personajes de digimon no me pertenecen, son propiedad de su creador Akiyoshi Hongo yo solo los uyilizo para pudo entretenimiento sin fines de lucro, pero la historia si es totalmente creación mía y espero que la disfruten.

Si gustan escuchar la canción del concierto les dejo el link: .com/watch?v=sM4Sd4OK0z8

5

Concierto

Era jueves, Mimi caminaba a su escuela aun sin poder quitarse aquel sueño de su cabeza, sabía que no era un sueño normal, pero tampoco podía asegurar de que lo que aquella chica idéntica a ella le había dicho fuera verdad. Pensó en ignorar aquel sueño y seguir como si nada hubiera pasado pero algo en su interior le decía que tenía que encontrar a ese tal Yamato y explicarle lo sucedido, pero ¿Cómo lo encontraría? Y en dado caso que lo encontrara cuando oyera su historia el de seguro pensaría que estaba loca, aunque si él realmente se encontraba en peligro no podía dejar las cosas así, tenía que hacer algo pero ¿Qué? Mimi pateó con fuerza un poste frente a ella maldiciendo su suerte y preguntándose por qué le pasaban esas cosas. Pero en vez de librar su frustración, esta aumentó ya que aquel golpe le dolió bastante.

-¡Auch! Mi pie, au,au,au

Se quejó Mimi dando varios brinquitos en un pie mientras que con sus manos intentaba sobarse.

- Mimi

- ¡Michael!

Se sorprendió Mimi al ver que Michael estaba tras de ella y rápidamente dejó de sobarse para fijar su atención en el chico aunque su pie le seguía doliendo demasiado.

- ¿Te pasó algo?

- eh? No nada

Mintió la castaña, aunque aun podía sentir su pie pulsando por el golpe.

- Pensé que te habías golpeado.

- eh? No como crees, ¿Por qué no vamos a la escuela ó se nos va hacer tarde?

- Si tienes razón.

Michael sonrió y los dos chicos continuaron con su camino, durante el trayecto ambos platicaron de varias cosas, aunque Mimi no le ponía mucha atención, ya que se encontraba más entretenida pensando en la maravillosa pareja que serían ella y Michael juntos, lo vio sonreírle mientras caminaban y ella se sonrojó, era tan perfecto, todo lo que cualquier chica pudiera pedir, lastima que él no se fijara en ella más que como la chica torpe de su salón que habla sola, ya que estaba casi segura de que eso era lo que Michael pensaba de ella puesto que tenía la mala suerte de que él chico siempre la descubría en uno de sus soliloquios o en alguna clase de ridículo, suspiró resignada, eso si que era mala suerte, que el chico que te gusta siempre aparezca en tus peores momentos.

En el salón de clases de Mimi, Yumi se encontraba junto con Izzy sentada hablando sobre algunas dificultades que Yumi tenía con la materia, Izzy le explicaba pacientemente hasta que la puerta del salón se abrió y entró Joe saludando a sus dos amigos, Yumi olvidó por completo lo que Izzy le explicaba y centró su atención en el chico de lentes que acababa de llegar.

- ¡Superior! Buenos días.

- ¿Y Mimi no ha llegado?

Preguntó Joe al recorrer con su vista todo el salón y no encontrar a la castaña por ningún lado

- No, aun no llega.

- Bueno entonces creo que te daré la sorpresa a ti sola.

- ¿Consiguió los boletos?

- No solo eso, sí no que conseguí pases para el camerino.

- ¡¿Enserio!

- Si mira aquí están.

Joe le enseñó los pases a su amiga que pegó un grito ensordecedor que inundó el salón y abrazó al superior Joe quien se sonrojó al instante.

- Superior es grandioso, muchas gracias.

- No fue nada.

Contestó notoriamente apenado el chico, Yumi dejó de abrazar a Joe y se sonrojó por su atrevimiento así que rápidamente se disculpó por lo sucedido.

- Perdone superior fue la emoción, le aseguro que no volverá a pasar.

- No te preocupes Yumi esta bien.

La puerta se abrió de nuevo y esta vez aparecieron Michael y Mimi dando un animado saludo.

- ¡Buenos días!

Saludó entusiasmada Mimi, el hecho de que Michael la acompañara a la escuela le había levantado el ánimo.

- Buenos días Mimi.

Contestó Joe con una sonrisa que apareció en su rostro justo en el momento en que vio a la chica entrar por la puerta.

- ¡Superior! No lo esperaba ver tan temprano.

Comentó asombrada la chica al ver al chico de cabellos azules en su salón.

- ah! Es que vine a traerle a Yumi los…

Joe no pudo terminar su frase ya que Yumi corrió hasta Mimi y con gran emoción le mostró los pases que Joe le acababa de entregar.

- ¡Mira Mimi! El superior nos consiguió pases para el camerino.

- ¡Enserio! ¡Que bien! Gracias superior me acaba de arreglar la vida.

Para sorpresa de todos Mimi se veía emocionada y no podía quitar sus ojos de aquel pase que había tomado.

- Ah no fue nada Mimi.

Contestó extrañado por el entusiasmo de la chica.

- No sabía que tenías tantas ganas de ir al concierto de Matt Ishida.

Dijo Michael bastante sorprendido, Mimi nunca había mostrado interés en los conciertos y hasta ayer, había visto a Yumi tratando de convencerla de que el concierto sería un espectáculo inolvidable, mientras que Mimi se negaba a creerlo y decía que si iba al concierto sería solo por Yumi.

- Es cierto, hasta ayer tuve que rogarte para que me acompañaras.

Habló esta vez Yumi mirando al igual que todos con extrañeza a su amiga.

- eh? Es que…

Mimi no pudo terminar con lo que iba decir ya que su mente se enfocó en otro tema y ese era Matt Ishida, sabía que aunque le dijera lo de su sueño no era seguro que este le creyera y corría el riesgo de aparentar ser una demente, pero por otra parte la chica de su sueño le había asegurado que él le creería, por lo cual era probable que él ya supiera algo del asunto. La mente de Mimi no pudo seguir pensando ya que comenzó a oír la voz de Yumi que la llamaba constantemente.

- Mimi…

- Eh? ¿Qué decían?

- Que ¿Por qué? … hay olvídalo.

Se quejó Yumi, no tenía caso que le explicara a Mimi de lo que hablaban de seguro su amiga dejaría de escucharla en cuanto ella empezara a hablar.

- Bueno chicas las dejo, las veo mañana en el concierto.

- Si claro, ahí estaremos.

Contestó emocionada Yumi, Joe se despidió y salió del salón Yumi, Michael y Mimi tomaron asiento en su lugar, pero Mimi sin poder de dejar de pensar que era lo que debía de hacer respecto a su sueño.

Se encontraban ya en la tercera clase del día y Mimi aun no lograba concentrar su atención a lo que la profesora explicaba al frente del pizarrón, su mente se encontraba muy distante de aquel lugar, la castaña solo podía pensar en que hacer respecto a su sueño de la noche anterior. Estaba casi segura que aquel chico pensaría que estaba loca, o que era una fan obsesiva que divagaba con historias románticas y obsesivas. Pero por otra parte sabía que aquel no era un simple sueño, por que si hubiera sido así ¿Cómo podría explicar todas esas extrañas visiones sobre salvar a Yamato? Esperen un momento, sí Mimi era la chica de sus visiones en su vida pasada eso quería decir ¿Qué ella estaba enamorada de él? La idea la alarmó de sobremanera, pero el golpe de una regla en su escritorio la hizo despertar de sus pensamientos.

- ¡Tachikawa ponga atención a la clase en vez de estar escribiendo Yamato en su cuaderno!

Mimi bajó la vista a su cuaderno y vio como a lo largo de toda la hoja había escrito el nombre del rubio decorado con corazoncitos y subrayado con una línea ondulada que tenía como final un corazón. Mimi tapó la hoja con su brazo totalmente avergonzada y trató de explicarle la situación a la maestra, ¿pero como iba a explicar algo que ni ella entendía?

- eh? ¿Queeeeee? No maestra no es lo que usted cree, yooo…

- No pretendo meterme en su vida amorosa Tachikawa, pero le pido que por lo menos cuando esté en mi clase, saque aunque sea una hora de su mente a ese joven.

- Pero no es lo que usted cree.

- Yo también fui joven y se que es algo difícil, pero si lo intenta va poder hacerlo.

- Pero, pero… no…olvídelo.

Mimi se rindió sabía que de nada servían las explicaciones, su cuaderno era una total evidencia de que estaba enamorada de un tal Yamato, aunque ella en realidad no conocía a ningún Yamato, bueno no por el momento.

- Muy bien pueden salir, nos vemos mañana.

Anunció la profesora y se dio media vuelta alejándose del escritorio de Mimi. Mimi suspiró, Michael al igual que todos habían visto la humillación que acababa de pasar, y lo más seguro era que todo el salón creía que ella suspiraba por un tal Yamato. Cerró su cuaderno y se recostó en el mesabanco para lamentarse.

- ¿Por qué me tiene que pasar esto a mi?

-Mimi… ya vámonos, nos toca laboratorio en el tercer piso.

La apuró Yumi desde la puerta. Mimi se levantó, recogió sus cosas y caminó hasta donde estaba su amiga y amabas fueron al laboratorio que se encontraba en el tercer piso.

Una vez instaladas en su mesa de trabajo y aprovechando que Izzy y Michael habían ido por el material que ocuparían. Yumi decidió que era el momento oportuno para hablar con su amiga sobre lo sucedido la clase anterior.

- Y bien ¿No tienes algo que decirme?

- No ¿Por qué?

- ¿Cómo que por que? Por esto

Dijo Yumi exaltada al mismo tiempo que le enseñaba a Mimi la hoja en que la castaña había escrito el nombre de Yamato. Mimi se puso notoriamente roja y le arrebató su cuaderno a Yumi que había sacado de su mochila.

- No, hay nada que decir, ni siquiera se por qué escribí esto.

Mimi en un intentó de deshacerse de toda evidencia y dar el tema por finalizado arrancó la hoja de su cuaderno, la hizo bola y la aventó por la ventana sin imaginarse que esa hoja caería en manos de la persona a la cual correspondía el nombre escrito en ella.

El salón de Matt no había tenido clases y Matt se encontraba buscando a Tai por los patios, lo más seguro era que el moreno se encontrará en los campos de fútbol así que hacia allá se dirigía cuando sintió que algo golpeo su cabeza, volteo al suelo y vio que se trataba de una hoja de papel hecha bola, la recogió y cuando la abrió se sorprendió al ver que en ella estaba su nombre escrito con corazones y con una letra muy bonita y femenina. Volteo hacia arriba para ver si lograba ver a la dueña, de seguro sería otra de sus fans que enloquecería cuando lo viera, pero no logró ver a nadie, solo las ventanas del edificio y un cielo azul hermosamente despejado.

- ¡Matt!

Al oír su nombre Matt volteó para encontrarse con la persona que estaba buscando, guardó la hoja sin pensarlo en su mochila y caminó hasta donde se encontraba su amigo para irse con él a los campos de fútbol, sin imaginarse que pronto conocería a la dueña de tan bella letra.

En el laboratorio de química Mimi seguía intentando convencer a Yumi de que no conocía a ningún Yamato y que no sabía porque había escrito aquel nombre, pero la chica estaba convencida de que Mimi le ocultaba algo y que aquel chico llamado Yamato era su novio.

- Vamos Mimi cuéntame ¿Quién es ese tal Yamato? Es tu novio ¿verdad?

Insistió Yumi poniéndose la obligatoria bata blanca.

- Ya te dije que no tengo novio.

Volvió a repetir Mimi por quinta vez mientras abrochaba los botones de su bata.

- Entonces ese chico te ha de gustar mucho, porque cuando te desmayaste no dejabas de pronunciarlo y ahora hasta escribes su nombre en tus cuadernos.

- No para nada, lo que pasa es algo muy difícil de explicar, ni siquiera yo estoy muy segura de que es lo que está pasando.

- Es normal que estés confundida, a veces las cosas del corazón no se presenta muy claras.

- Pero ya te dije que no es eso, hay mejor olvídalo Yumi.

Contestó enfadada y resignada la castaña por la insistencia de su amiga, y después de todo no la culpaba, había muchas evidencias que señalaban que ella suspiraba por un tal Yamato, así que comprendía porque Yumi aseguraba que así era.

Michael e Izzy llegaron a la mesa de práctica con todo el material y la hoja de instrucciones que ocupaban para realizar su práctica. Mimi no prestó atención a cuando llegaron sus dos amigos pero Yumi los miraba con una amplia sonrisa lo cual puso nerviosos a los dos chicos.

- Se ven muy bien con bata, ¿no es así Mimi?

Mimi volteo detraída al oír que Yumi la llamaba y se encontró con sus dos amigos sonrojados y Michael viéndola esperando su respuesta.

- ¿Qué pasa? ¿Qué dijiste Yumi?

La pelirroja suspiró resigna y molesta a la vez. ¿Por qué Mimi nunca le ponía atención? Siempre parecía andar en las nubes y más estos últimos días.

- Dije que los chicos se miran muy bien con bata o ¿tú que crees Mimi?

Mimi sonrió ahora comprendía porque Izzy y Michael estaba tan rojos.

- Sí, parecen unos científicos expertos y atractivos.

- Pues ustedes también se ven muy bien.

Contestó Michael con su dulce mirada clavada en Mimi quien al verla se sonrojó notoriamente y volteo su cara hacia la ventana para ocultar su sonrojo.

- Si, nos hacen ver mas inteligentes ¿Verdad Yumi?

- Si, aunque no sea cierto.

- ¡Oye!

Protestó Mimi volteando a ver a su amiga quien le guiñó un ojo en señal de que le siguiera el juego para molestar a los chicos.

- Hay que aceptarlo Mimi, comparada con Michael e Izzy nosotras no somos nada.

- Tienes razón.

- No es para tanto chicas.

Contestó Izzy sonrojado y agitando sus dos manos al igual que su cabeza en forma de negación.

- ¿Cómo que no? Tú y Michael son unos genios.

- Yo estoy totalmente de acuerdo con Yumi.

- Por lo que veo no las haremos cambiar de opinión.

Habló esta vez Michael resignado.

- Tienes razón Michael.

Suspiraron resignados los dos chicos y Mimi y Yumi rieron divertidas al ver la cara de resignación de sus dos amigos quienes después de unos momentos se unieron a las risas de las dos chicas y comenzaron con su práctica del día.

Por fin había llegado el tan esperado viernes. Yumi se encontraba acostada bocabajo en la cama de Mimi, abrazada a uno de los tantos cojines que había.

- No puedo creerlo Mimi, dentro de 2 horas estaremos en el concierto de Matt Ishida.

Dijo la chica con voz fuerte para que Mimi que se encontraba en el baño la escuchara.

- Ves te dije que el superior Joe no nos iba a fallar.

Contestó Mimi saliendo del baño envuelta en una bata rosada. Yumi al ver que Mimi salía del baño se sentó para ver mejor a su amiga.

- No sé como pude dudar de él. Y fue muy gentil de su parte que se ofreciera a recogernos, aunque ya se por que lo hizo.

Contestó Yumi clavando su mirada en su amiga y esbozando una sonrisita picara en su rostro. Mimi solo soltó un ¿mmm? Y volteo a ver a su amiga al mismo tiempo que secaba su cabello con una toalla.

- Sí, lo hizo para estar contigo.

- ¿Sigues con esa idea Yumi?

Respondió Mimi desanimada, no sabía porque a su amiga se le había metido aquella absurda idea a la cabeza pero ya se había acostumbrado a que Yumi le dijera que el superior Joe estaba interesado en ella aunque la verdad ella no creía que fuera así.

- Creo que es algo obvio que le gustas al superior, pero… ¿A ti te gusta?

Contestó Yumi mirando como Mimi se cepillaba su largo cabello castaño y observando los gestos de la castaña para encontrar algún indicio de que ella correspondiera a los sentimientos del superior Joe. Mimi dejó de cepillarse el cabello y dejó el cepillo en el tocador para después sentarse a un lado de su amiga.

- ¿Te digo un secreto?

- ¡Si, dime!

Contestó emocionada Yumi esperando que Mimi le confesara que el superior Joe le atraía pero se llevó una gran sorpresa al ver que no era así.

- Bueno…A mi… Me gusta Michael.

Confesó totalmente sonrojada la chica. Los ojos de Yumi se abrieron como platos y pegó un enorme grito que casi deja sorda a Mimi.

- ¡¿Queeee? ¿¡Enserio! Pero que guardadito te lo tenías, aunque te diré que Michael no esta nada mal.

- Si, dímelo a mi.

- ¡Ya se! Voy a investigar de la manera más discreta que es lo que piensa Michael de ti. ¿Estas de acuerdo?

- Si, pero prométeme que serás muy discreta.

- Prometido.

Las dos chicas unieron sus meñiques en señal de promesa y rieron. Mimi se levantó y comenzó a arreglarse sino no estaría lista a tiempo.

En el lugar que sería el concierto Matt se encontraba afinando su guitarra cuando entró Tai a su camerino con una enorme sonrisa como era habitual en él.

- ¿Nervioso Matt? Ya falta una hora para que el concierto empiece.

- Pues siendo honesto sí, un poco.

Tai rió y le dio una palmadita en el hombro tratando de animarlo pero no pareció resultar el rubio seguía igual de serio que antes, no sabía porque, pero Matt tenía la sensación de que algo pasaría esa noche pero no sabía decir si seria algo bueno o algo malo pero estaba seguro que esa noche pasaría algo.

Sora entró al camerino sacando a Matt de sus pensamientos y haciendo que el rubio centrara su atención en su amiga que acababa de llegar.

- Perdonen la tardanza chicos, pero no podía entrar hay mucha gente.

- ¿Enserio?

Preguntó Tai incrédulo.

- Sí, creo que ahora va a ver más gente que en el concierto pasado.

- Ves Matt, será un gran concierto.

Dijo Tai animado tratando de levantarle los ánimos a Matt quien solo sonrió y continuó afinando su guitarra.

En casa de Mimi, Yumi ya se encontraba desesperada por la tardanza del superior a pesar de que todavía faltaba una hora para que iniciara el concierto.

- Aun no llega el superior y ya es algo tarde.

- No te preocupes Yumi, recuerda que el superior tiene influencias, lo más seguro es que nos dejen pasar y mas con estos lindos gafetes.

Contestó Mimi colgándose su gafete.

- Si, tienes razón. Aun no puedo creer que vaya a ver a Matt Ishida en persona.

Contestó Yumi emocionada y viendo también su gafete.

- Sí, yo tampoco.

Dijo Mimi peinándose y preguntándose internamente si debía o no decirle sobre su sueño al joven vocalista. El timbre sonó y Yumi rápidamente se puso de pie y salió corriendo de la habitación diciendo que debía ser el superior Joe quien tocaba el timbre. Mimi al ver que su amiga salía corriendo solo avisó que enseguida bajaba pero en realidad no supo si Yumi la había escuchado.

Yumi abrió la puerta y sonrió al ver que si era el superior Joe quien había llegado y quedó asombrada de lo bien que se miraba el superior. El chico de lentes llevaba una camisa de manga larga color gris claro, unos jeans azul oscuro y unos zapatos de color negro además de un perfume que olía exquisitamente varonil.

- Wau superior se ve muy bien.

- Gracias tú también te ves muy bien Yumi.

Contestó Joe apenado. Yumi se sonrojó por el comentario del chico y sonrió.

- Favor que me hace superior.

- Es la verdad Yumi.

- Hola superior.

Saludó Mimi bajando las escaleras. Joe quedó maravillado al ver lo linda que se miraba la chica. Mimi traía una falda corta y ajustada a su cuerpo de color negro, unas botas negras largas del mismo color y una blusa blanca de manga larga y cuello en forma de V.

- ¡Mimi! Te ves muy bien.

- ¿Usted cree?

Contestó sonrojada la castaña al ver con que admiración la miraba el chico quien después de unos segundos recobró la compostura y aclaró su garganta queriendo parecer más serio y maduro cosa que causo una pequeña risita muda en los labios de Yumi.

- Por supuesto.

- Pues muchas gracias superior. ¿Nos vamos?

- Si, adelante, primero ustedes señoritas.

Cuando llegaron al lugar donde sería el concierto. Yumi y Mimi quedaron asombradas de la cantidad de gente que se encontraba esperando para entrar, pero para suerte de las dos chicas y gracias a Joe se evitaron la fila y los tres entraron por el área de VIP en donde no había nada de fila.

- Vengan chicas, Matt me dijo que entrara por acá, solo enseñen sus gafetes y no habrá ningún problema.

- Hay muchísima gente.

Dijo Mimi asombrada del mundo de gente que se encontraba haciendo fila para entrar.

- Sí, no pensé que fuera estar tan lleno.

Las dos caminaron por donde Joe les había indicado, enseñaron sus gafetes a uno de los guardias que los dejó pasar y los tres caminaron por un largo pasillo hasta llegar al interior del lugar que se encontraba al aire libre y que al igual que afuera había ya una gran cantidad de gente sentados en sus lugares.

No muy lejos de donde se encontraban Joe, Mimi y Yumi estaban los amigos de Matt buscando donde acomodarse entre tanta gente, por fortuna para ellos ya tenían su lugar reservado pero eso no les quitaba el riesgo de que algún gandalla quisiera quitarles el lugar.

- Será mejor que ya se sienten chicos, sí no se quieren quedar sin lugar.

Comentó Sora tomando asiento en unos de los lugares de la primera fila.

- Jun esta vez procura no hacer tanto escándalo como la vez pasada.

Regañó el moreno a su hermana mayor quien solo lo miró molesta.

- No empieces a molestar Davis.

Se quejó la chica, odiaba que su hermano se interpusiera entre su gran amor y ella. Davis ignoró el tono agresivo que había usado su hermana y se dedicó a ver al mundo de gente que se encontraba alrededor, y mientras miraba a todas las personas pudo ver no muy lejos a su amigo de cabellos azules acompañado de dos lindas chicas.

- Pero que bien acompañado viene Joe ¿No crees T.k?

Comentó el chico al rubio que se encontraba a su lado y quien volteo a ver a donde la mirada de su amigo se dirigía.

-Sí, mi hermano me dijo que iba venir con dos amigas.

- Le hablaría, pero ya no hay lugar.

- Tienes razón, que lastima, pero lo más seguro es que lo veamos después del concierto, una de sus amigas quería conocer a mi hermano.

- Matt tiene conquistadas a todas las chicas de su escuela. No sé porque no tiene novia.

- Porque mi hermano es muy especial para eso, no le abre su corazón a cualquiera.

Contestó T.K desviando su vista de Joe para dirigirla a su amigo que no se miraba muy conforme con su respuesta.

- Miren chicas hay que sentarnos aquí.

Dijo Joe señalando tres asientos que se encontraban libres en la segunda fila.

- ¡No lo puedo creer estoy en segunda fila! Todo gracias a usted superior, nunca voy a dejar de agradecérselo.

Gritó emocionada Yumi a lo cual Joe solo sonrió al ver la alegría que desbordaba su amiga. Mimi por otra parte se encontraba hundida en sus pensamientos, estaba llegando a la decisión de no decirle nada a Yamato sobre su sueño, estaba segura que la tacharía de loca.

- ¡Mimi!

Gritó por tercera vez la pelirroja al ver que de nuevo su amiga se encontraba en las nubes como ya era costumbre en la chica, no comprendía por que su amiga se desconectaba tanto del mundo, aunque lo más seguro era debido a ese tal Yamato, aunque Mimi le había dicho que le gustaba mucho Michael, Yumi estaba segura que el dueño de sus pensamientos era ese tal Yamato, no por nada repetía su nombre cuando se desmayaba o lo escribía en su cuaderno lleno de corazones.

- eh?

Contestó al fin Mimi.

- ¿Otra vez en las nubes Mimi?

- Si, lo siento ¿Qué decías?

- ¿Qué si tú también estas emocionada como yo?

- eh? Si un poco.

Contestó distraída la chica para regresar de nuevo a su dilema ¿Qué era lo que tenía que hacer? ¿Decirle? O ¿Continuar como si ese sueño y esas visiones nunca hubieran pasado?

- ¿Por qué Tai siempre se puede quedar atrás del escenario y nosotros no?

Se quejó Davis al ver que el lugar se llenaba cada vez más, lo más seguro era que terminaría aplastado y golpeado como la última vez.

- Eso es porque mi hermano es el mejor amigo de Matt.

- Si, además somos demasiados para estar todos ahí.

- Sora tiene razón, somos muchos.

La apoyo esta vez Codey.

- Shhh, el concierto ya va empezar.

Silenció Yolei a sus amigos y todos voltearon su vista al frente. Matt salió por fin al escenario, se acercó al micrófono y agradeció a todos por su presencia en especial a su hermano T.K y a sus amigos a los cuales miró y les sonrió diciendo un "gracias chicos" y comenzó con el concierto. Se oyeron los primeros acordes de la guitarra de Matt y la gente comenzó a gritar enloquecida, Jun se subió a la pequeña banca y gritó eufórica un ¡Te Amo Matt! Al mismo tiempo que meneaba sus pompones de un lado a otro. Yumi de igual manera emocionada le gritó a Matt que lo amaba, y Mimi solo se quedó ahí viendo al rubio sobre el escenario pensando en que por fin sabía quien era ese tal Yamato.

El concierto por fin llegaba a su fin, y lo que llevaba transcurrido había marchado de maravilla, Matt cantaba emocionado al ver la respuesta de su público enloquecido que pedía otra canción cada vez que finalizaba una. Matt se acercó de nuevo al micrófono que se encontraba al centro del escenario y anunció que la que seguía sería la última canción y se despidió de su publico.

- Bueno para terminar este concierto con broche de oro, cantaré una canción que creo que ya todos se saben. I turn around.

El público enloqueció al oír el nombre de la canción la cual era el éxito del momento de la banda de Matt. Yumi brincó anunciando que esa era su canción favorita y comenzó a gritar como todo el mundo en ese lugar.

You got a boy

You got a girl

Sit in underneath the tree

They sit there every day

And even though you may think

This is the way fate should be.

It may not always be that way

You can't take nothing for granted

You gotta live life today.

El ambiente entre el público se comenzaba a poner pesado, todos se empujaban, brincaban y cantaban la canción enloquecidos a la par que Matt.

- Como que todos se están empezando a acelerar un poco.

Comentó Joe al ver como lo empujaban desde atrás.

- Hay! Si, están empujando mucho.

Se quejó Yumi, un poco aplastada por los empujones provenientes de atrás de ellos.

- Mimi ¿Te encuentras bien?

Preguntó Joe volteando a donde se encontraba la castaña, pero esta no estaba, volteo a todos lados pero no logró verla en ningún lugar.

- ¿Mimi? ¿Dónde se metió Mimi?

- Hay no, como dijo siempre se pierde.

Dijo Yumi preocupada buscando con la vista al igual que Joe, a Mimi, pero ninguno logró verla en ninguna parte.

I turn around I can see what is behind me

I turn back around I can see what is ahead

And if you believe that I have been here all along

Just turn around, just turn around.

La canción continuaba, y Yumi y Joe no eran los únicos que estaban resintiendo la euforia de los fanáticos de Matt, Sora y los demás chicos también estaban comenzando a tener problemas.

- Auch, No empujen.

Protestó Sora al sentir fuertes empujones que provenían de los que estaban atrás de ella y sus amigos.

- No somos nosotros, son los de atrás.

Se quejó Kari que también era empujada.

- ¡Hey no empujen!

Gritó Davis molesto pero no funcionó los seguían empujando. La canción terminó Matt se despidió y agradeció a sus fans para después salir del escenario a pesar de que todos gritaban enloquecidos que querían otra canción.

En los camerinos ya se encontraba Matt junto con Tai quien lo había seguido desde que salió del escenario.

- Hoy sí se pusieron algo agresivos tus fans, me alegra estar atrás del escenario.

- Tienes razón. ¿Cómo les habrá ido a los chicos?

La puerta del camerino se abrió dejando entrar a un montón de chicas que tomaron por sorpresa a Tai y a Matt que no esperaban que las fanáticas entraran hasta que Tai les abriera la puerta. Sin saber como Tai terminó en el suelo fuera de la bola de chicas que acosaban a su amigo jalándolo, abrazándolo y casi quitándole la ropa.

- ¡Tengo sus gafas!

Gritó eufórica una pelirroja mientras que una rubia la aventaba bruscamente alegando que quería una foto con Matt.

- ¡Tomate una foto conmigo!

Gritó la chica.

- ¡Yo quiero un mechón de su cabello!

- ¡Yo también!

Gritaron otras dos chicas aferradas al cuerpo de Matt y agarrando su cabello.

- ¡Auxilio Tai! ¡Ayúdame!

Gritó Matt perdido entre el motón de chicas, Tai solo logró ver la mano del rubio que luchaba por salir vivo de aquella situación. Tai se levantó del suelo decidido a ayudar a su amigo, hizo un movimiento de hombros para relajarlos, y se estiró tronando sus dedos de la mano al momento que se estiraba para después comenzar a sacar a la gran cantidad de chicas que estaban sobre Matt, sabía que si no hacía algo rápido se quedaría sin su mejor amigo, así que comenzó a empujar a las chicas y desprenderlas de Matt lo más rápido que pudo, claro que recibió varias bofetadas y pisotones en el proceso pero si no quería recoger a su amigo en pedazos era preciso que interviniera aunque eso ameritaba varios rasguños por parte de las fanáticas enloquecidas.

- Haber chicas afuera que me lo maltratan.

Gritó Tai empujando a la gran cantidad de chicas hacia afuera, mientras que Matt trataba de recuperarse.

- Yamato.

Gritó Mimi desde atrás de la bola de chicas que intentaba sacar Tai. Matt al escuchar la voz de Mimi volteó y se encontró con la castaña de ojos color miel con que había chocado hace unos días y sin pensarlo dos veces Matt le pidió a Tai que esperara y antes de que el moreno cerrara la puerta Matt jaló a la castaña y la hizo entrar. Mimi no hizo más que pegar un pequeño grito al sentir el jalón de Matt y en cuanto la chica entró Tai cerró la puerta dejándose caer al suelo totalmente exhausto.

- Esas chicas son un peligro.

Dijo Tai desde el suelo, pero Matt no le hizo caso estaba demasiado concentrado en la chica frente a él como para oírlo. Tai al ver que Matt lo ignoró se puso de pie y observó atento a Matt y a Mimi.

- ¿Cómo sabes mi nombre?

- Bueno…Es que es algo extraño.

Comenzó a decir Mimi un poco nerviosa, aun no estaba convencida de contarle lo del sueño, pero ya no había manera de que ella se echara para atrás.

- Eres la chica con la que choque la otra mañana. ¿Verdad?

- Si, pero hay algo que quiero decirte, soñé que estabas en peligro.

Mimi no pudo continuar con su explicación porque se vio interrumpida por la risa de Tai quien se acercó más a los dos chicos.

- Jajajajajaja. Esta chica se llevó el premio novel a la historia más loca que he oído.

- ¿Qué? Pero es la verdad…

Alegó Mimi ofendida, dedicándole una mirada fulminante al moreno que aun seguía riendo.

- Vamos ¿En verdad esperas que creamos que Matt está en peligro?

- Es cierto lo que estoy diciendo ¿Por qué otra cosa vendría? Créeme por favor

Suplicó Mimi clavando sus enmielados ojos a Matt que solo la miró sin decir nada.

- Es obvio ¿No? Para llamar la atención de Matt, todas las chicas lo hacen, solo que tu eres la mas original, las otras siempre dicen que soñaron que estaban destinados a estar juntos, que en sus vidas pasadas se habían casado o que eran novios, no sé, muchas cosas pero nunca que Matt estuviera en peligro.

- ¿Estas diciendo que solo vine para llamar su atención?

Preguntó Mimi molesta, aquello era indignante.

- Sí.

Contestó con naturalidad Tai como si se tratara de lo más normal del mundo. Mimi lo miró furiosa.

- Yo no pierdo mi tiempo en tonterías. Sí quieren creerme háganlo, si no es muy su problema.

Dijo Mimi molesta para después salir del lugar azotando la puerta. Matt reaccionó y le pidió que se esperara pero la chica ya se había ido.

- ¡Espera!

- ¿No me digas que le creíste?

Preguntó extrañado Tai al ver la reacción de Matt, pero este no le contestó solo salió corriendo tras la chica.

- ¿Pero qué le pasa?

Murmuró Mimi molesta al mismo tiempo que pasaba a un lado de Kari, T.K, Davis y Yolei. Kari observó a la castaña que había pasado, aquella chica se le hacía extrañamente familiar, se detuvo para ver como la castaña se alejaba rápidamente, estaba segura que la había visto en alguna parte pero no recordaba donde.

- ¿Pasa algo Kari?

Preguntó T.K al ver que Kari se detenía y observaba a la castaña que había pasado al lado de ellos hace tan solo unos segundos.

- Nada solo que esa chica me resultó familiar.

T.K volteo a ver a la chica pero ella ya no estaba, pero antes de que pudiera decir algo la voz de Davis lo distrajo y volteó hacia donde estaba el castaño solo para ver como su hermano salía corriendo en dirección hacia donde se había ido la chica de cabello color miel.

- Ho… la...? ¿A dónde va?

Preguntó Davis al ver que Matt salía a prisa ignorándolos por completo.

- ¿Qué pasa?

Preguntó esta vez Yolei que al igual que todos estaba asombrada por la reacción del rubio que prácticamente había salido corriendo.

- No lo sé. Nunca había visto a Matt salir corriendo detrás de una chica.

Contestó Tai que acababa de llegar a donde se encontraban los demás chicos.

Sora se encontraba por entrar al edificio, cuando vio salir muy molesta a una chica de cabello largo castaño, se preguntó que abría pasado pero nunca pensó que aquella chica estuviera relacionada con Matt o con alguno de sus amigos, así que continuó su caminó hacia el camerino de Matt esta vez si estaba decidida a decirle lo que sentía al rubio. Pensando que aquella era obra del destino Sora vio a Matt acercarse a ella, y sonrió ampliamente ahora sí se lo diría.

- ¡Matt!

- ¿No viste salir a una muchacha muy molesta?

- Ah si, se fue por haya.

Contestó Sora apuntando hacia la dirección por donde Mimi se había ido, y antes de que la chica le pudiera preguntar a Matt lo que pasaba este salió corriendo hacia donde Sora le había indicado. Matt llegó hasta el estacionamiento y buscó a Mimi con la mirada pero no logró verla por ninguna parte.

- ¿Dónde se habrá metido?

- ¡Matt!

Matt volteo al oír una voz masculina llamándolo y se encontró con Joe y una chica pelirroja que lo acompañaba.

- Ah, hola Joe.

- Hola, mira quiero presentarte a una amiga, ella es Yumi.

Matt miró a la chica y le sonrió, esta de inmediato bajó su mirada avergonzada.

- Mucho gusto.

- Muchos gusto. Oye Joe, ¿No ibas atraer a dos amigas?

Preguntó Matt extrañado al ver que el peliazul solo venía con una de las chicas.

- Sí, solo que se nos perdió una con tanta gente.

- Es cierto, tenemos que ir a buscar a Mimi.

Dijo preocupada Yumi al recordar a su amiga, por un momento se había olvidado que Mimi se había perdido.

- Es cierto, bueno nos vemos luego Matt.

- Si, adiós chicos y fue un placer conocerte.

Dijo Matt dirigiéndose a Yumi quien se emocionó al ver que Matt le hablaba a ella.

- ¿Enserio? Digo gracias, a mi también me dio mucho gusto.

Contestó Yumi conteniéndose para no gritar de emoción y guardando la compostura. Matt sonrió y se dio la media vuelta para regresar por donde había llegado, lo más seguro era que ya no encontraría a la chica así que lo mejor era regresar a donde se encontraban los demás.

- Ay superior, es tan guapo y además no es creído ni sangrón.

Decía Yumi entre suspiros y como si se encontrara en un sueño, mientras caminaba junto al superior Joe por el estacionamiento.

- Claro que no, a pesar de ser muy popular entre las chicas Matt no se comporta sangrón ni arrogante con sus fans.

- No puedo creerlo es perfecto.

Yumi volvió a suspirar por tercera vez y junto a Joe continuó caminando por el estacionamiento, mientras que Joe buscaba a Mimi con la mirada, puesto Yumi en aquellos instantes era caso perdido, nuevamente se había olvidado de su amiga y se encontraba fantaseando con una relación entre ella y Matt.

- Sabía que no debía haber dicho nada, quedé como una tonta y ese chico no tenía porque burlarse en mi cara ¿Qué se cree?

Se quejaba Mimi mientras llegaba al carro de Joe y se recargaba en la cajuela del auto, aquello había sido humillante, aquel moreno se había reído de ella en su cara y el tal Yamato no había hecho nada más que quedársele viendo, de seguro él también la había creído una fan demente y se había estado muriendo de la risa por dentro al igual que su amigo, solo que este había sido más prudente y había permanecido en silencio.

- Él te va a creer, Bah! Tonterías.

Volvió a quejarse Mimi al recordar lo que había dicho la chica de sus sueños. Nunca más en su vida volvería a hacerle caso a un sueño o alguna visión por más que estas insistieran que era el fin del mundo ella no volvería a decir nada, aquella amarga experiencia le había servido como escarmiento para no volverlo hacer.

Matt regresó a su camerino en donde solo se encontraban su hermano y Tai esperándolo.

- ¿Qué pasó hermano? ¿Por qué saliste corriendo?

Preguntó T.K al ver llegar a su hermano.

- ¿Enserio le creíste?

Preguntó Tai incrédulo.

- No lo sé esa chica tenía algo especial.

- Si era muy bonita, pero creo que tiene demasiada imaginación.

- No, no era eso, era algo más.

- Entonces fue que te llamó tontería, de haber sabido que te gustaba que las chicas te dijeran tontería le hubiera dicho a Sora que te dijera así hace mucho.

- No seas tonto Tai ¿Cómo me va gustar que me llamen tontería?

Tai iba a contestar pero en ese momento entró Davis preguntando porque la amiga de Joe había salido tan molesta del lugar.

- ¿Era ella la amiga de Joe?

Preguntó sorprendido Matt.

- Creo que si. ¿Si era, no T.K?

- Ahora que lo dices creo que si era una de las chicas que venían con él.

Contestó T.K haciendo memoria. Antes de que Matt pudiera preguntar más sobre la chica entró Sora.

- ¿Encontraste a la chica Matt?

- No

Contestó Matt fríamente.

- Sora ¿Dónde estabas? No te había visto.

Comentó rápidamente Tai para distraer a la chica y así no se diera cuenta de la importancia que Matt le daba a aquella castaña, aunque realmente ni él comprendía porque su amigo había salido corriendo tras esa chica.

- Estaba arreglando unas cosas con Yolei y Kari.

Contestó Sora con una sonrisa a su amigo.

- Como sea creo que ya es hora de irnos.

Dijo Matt un poco molesto y comenzó a guardar sus cosas ignorando por completo lo que sus amigos hablaban, él solo quería una cosa y esa era descubrir quien era esa chica que lo hacía sentir tan extrañamente bien cuando estaba cercas de ella; a pesar de que solo la había visto dos veces sentía que la conocía de toda la vida y eso era lo que más le intrigaba ese sentimiento de familiaridad que le transmitía la castaña.

Yumi y Joe caminaban con dirección a donde se encontraba estacionado el auto de Joe con la esperanza de que Mimi estuviera ahí, y efectivamente cuando llegaron pudieron ver a la castaña recarga en la cajuela del carro que al verlos puso sus manos en su cadera y movía el pie en señal de molestia.

- Por fin llegaron. ¿Pues dónde estaban?

- Pues ¿Dónde más? Buscándote Mimi.

Contestó Yumi, mirando severamente a su amiga, por su culpa no había podido disfrutar la última canción del concierto.

- Les dije que siempre me perdía.

Contestó Mimi en su defensa, pero pensando que esta vez había sido culpa suya el haberse perdido.

- Bueno chicas no peleen y vamos a casa.

Dijo Joe abriendo las puertas del carro para que las dos chicas entraran, estas obedecieron y entraron en silencio.

Ya habían dejado a Yumi en su casa cuando llegaron a casa de Mimi. Joe apagó el auto y acompañó a Mimi hasta la puerta.

- Muchas gracias por traerme superior.

- No tienes porque agradecérmelo, lo hice con mucho gusto.

- Bueno superior que tenga…

Mimi no pudo continuar puesto que Joe la interrumpió.

- ¿Por qué no dejamos las formalidades y solo me llamas Joe?

- Sí como quiera, digo como quieras, que duermas bien Joe, adiós, hasta mañana, gracias por todo fue muy divertido.

- Que duermas bien Mimi.

Mimi entró a su casa y Joe subió a su auto para irse. Mimi observó por la ventana como Joe se iba en su carro y una vez que ya no pudo verlo se alejó de ahí con dirección a su cuarto, ahora si se encontraba convencida de que lo que le decía Yumi del superior Joe era cierto, y ella le gustaba al superior.

Siguiente capitulo: El sueño de Matt. Una ventana al pasado parte 1 - Publicación: Viernes 29 de abril del 2011

Mimato196

Mayo 2007