Hola a todos y todas los que leen este fic, como cada viernes aquí les dejo otro capitulo de este fic que espero sea de su agrado, muchas gracias por leer, por sus reviews, por su apoyo y por agrgarme a sus favoritos en realidad muchas gracias y no los entretengo más aquí esta el capitulo 15 :)
Aclaración: Los personajes de digimon no me pertenecen, le pertenecen a su creador Akiyoshi, ahora sin más que decir continuamos, y disfruten el fic. :D
15
Beso
Mimi caminaba hasta su salón, recordó lo que Matt le había dicho hacia unos momentos sobre Andrew, pero ¿Cómo podría saber sobre la existencia de aquel chico de cabellos negros si ella no le había contado nada? Mimi recordó lo que Matt le había dicho la primera vez que habló con él, Matt le había dicho que él también había tenido un sueño, ¿Estaría ese sueño relacionado con las visiones de ella? Entró a su salón donde se encontró a Yumi y a Michael hablando, el chico se sobresaltó de sobremanera cuando la vio, y hasta pareció sonrojarse, pero Mimi no se dio cuenta de eso ya que iba muy ensimismada en sus pensamientos para advertir la reacción de su amigo que la siguió con la mirada hasta que ella se sentó. Michael la miró por unos segundos, cada vez confirmaba más su teoría de que Mimi estaba enamorada de Matt.
En una cafetería cercana al instituto al que asistían, se encontraban Tai, Sora y Matt, Sora tomando un café con galletas, Tai un café con un pan dulce y Matt simplemente un vaso de chocolate caliente.
- Hoy también amaneció muy helado ¿Verdad?
Comentó Sora que estaba sentada al lado de Matt al mismo tiempo que le soplaba un poco a su taza de café.
- Sí. Lo bueno es que mañana salimos de vacaciones.
Contestó Tai con una sonrisa triunfante en su rostro.
- Sí, me alegra.
Contestó la chica con una sonrisa que fue correspondida solo por Tai, ya que Matt no parecía estar atento a la conversación, se miraba pensativo y encerrado en su propio mundo y no era para menos Matt no podía dejar de pensar en la reacción de Mimi cuando le dijo lo de Andrew, la castaña se había puesto nerviosa de solo oír aquel nombre.
- ¿Y tú, Matt? ¿Por qué estas tan callado?
Preguntó Tai sacando de sus pensamientos al rubio que volteó a ver a sus amigos por primera vez desde que llegaron a ese lugar.
- eh? Por nada.
- Te vez preocupado. ¿Te sientes bien?
Preguntó Sora preocupada tomando con delicadeza el brazo de Matt, la chica aún seguía con la idea de demostrarle a su amigo cuanto lo quería por medio de acciones. Matt volteó a ver a Sora y sonrió ¿Por qué Mimi no podía ser más tierna como Sora? Le molestaba que la castaña solo se comportara de esa manera estando con Michael.
- Sí Sora, estoy bien.
- Hermano. ¿Qué haces aquí?
Se oyó la voz de Kari que provenía de la puerta y los tres chicos voltearon para encontrarse a la menor de los Yagami junto con sus dos amigos.
- Tenemos dos horas libres y venimos por un café.
- Qué onda chicos.
Saludó un moreno de cabellos alborotados color café que tomó asiento al lado de Tai mientras que T.K y Kari tomaron asiento en otra de las mesas, ubicada al lado de la de los chicos.
- Y ustedes, ¿Qué hacen aquí?
Preguntó Sora viendo a los tres chicos que se acercaban a ellos.
-Salimos temprano hoy.
Contestó T.K volteando a ver a su hermano que se miraba muy pensativo, aquello lo extrañó, sabía que Matt no era de muchas palabras pero a penas y los había visto y parecía no importarle que él y sus amigos hubieran llegado, algo le preocupaba a su hermano, podía verlo en su mirada.
Los cinco chicos comenzaron a hablar entre ellos sobre el fin de las clases y varios temas triviales pero eso a Matt no le importaba el solo tenía una sola cosa en mente hablar con Mimi sobre el tema de Andrew, aunque no estaba muy seguro de que la castaña estuviera muy dispuesta a hacerlo, casi había salido corriendo cuando le hizo la insinuación de Andrew, pero aun así quería hablar con ella sobre eso ya era tiempo de que Mimi le aclarara las cosas respecto a su sueño.
- ¿Y tú? ¿Por que estas tan callado hoy Matt?
Preguntó el moreno sentado al lado de Tai.
- No, por nada.
- por cierto ¿Dónde esta Mimi? Tengo ganas de verla.
Preguntó Kari desde la mesa contigua sentada al lado T.K.
- Está en clases. Saben, tengo que ir a hacer algunas cosas los veo al rato.
Matt se puso de pie y se dirigió a la salida, no podía soportarlo más tenía que hablar con Mimi lo antes posible y faltaba poco para que saliera de clases, si se daba prisa la alcanzaría antes de que la chica entrara de nuevo a clases.
- ¿Qué es lo que tiene?
Preguntó Davis viendo a Matt un poco extrañado pos su actitud, sabía que Matt no era la persona más amiguera del mundo pero tampoco nunca se había ido así sin más, sin prestarles un poco de atención antes.
- No lo sé.
Murmuró Tai viendo como su amigo salía por la puerta. Aunque en realidad Tai se podía imaginar por quien Matt se encontraba en ese estado de animo, miró a Sora de reojo y vio como la pelirroja también dirigía su vista hacia la puerta por donde se había ido el rubio y temió que la chica se diera cuenta de los sentimientos de Matt hacia a Mimi, aunque ya eran algo obvios, solo un ciego no se daría cuenta, apartó su vista de su amiga y la fijó ahora en su café, su mirada era triste y preocupada, ¿qué podía hacer él para que Sora no saliera lastimada.
T.K sabía que era su oportunidad para hablar con su hermano, se disculpó con sus amigos y salió lo más rápido que pudo del establecimiento, Matt ya le llevaba media cuadra de ventaja cuando T.K salió así que tuvo que gritar para que su hermano lo esperará.
- ¡Hermano, espera!
- ¿Qué es lo que pasa T.K.?
Preguntó Matt deteniéndose y girándose para ver a su hermano menor que se acercaba él con cara preocupado, de seguro T.K lo quería regañar por haber salido de la cafetería de esa manera tan abrupta y un tanto grosera, pero T.K no comprendía, el tenía que aclarar ese asunto de Andrew lo antes posible.
- ¿Te sientes bien hermano?
- Sí T.K ¿Por qué lo preguntas?
- No lo sé, te miro preocupado.
- No es nada T.K.
Contestó Matt dando la plática por terminado y girándose para retomar su camino, pero la voz de T.K lo volvió a detener.
- ¿Puedo preguntarte algo hermano?
- Claro ¿Qué es ?
- ¿Tú y Mimi son novios?
Matt no pudo evitarlo y se puso rojo como un tomate, no esperaba una pregunta tan directa por parte de su hermano menor, ni siquiera esperaba una pregunta relacionada a Mimi, tomó aire y rápidamente recobró su color natural y trató de actuar lo más normal posible, no podía permitir que T.K se diera cuenta de cuanta influencia tenía Mimi sobre él.
- eh? No, para nada. ¿De donde sacaste eso?
- Es que ayer antes de que fuéramos por el chocolate, Kari y yo los vimos muy juntos. Parecía que se estaban besando.
De esta si que Matt no se pudo recobrar, sentía que sus mejillas le ardían y el nerviosismo se apoderó de él, ¿por qué T.K lo interrogaba de esa manera?
- jajajaja ¿Yo? ¿Besarla? Por favor, pero que imaginación tienen.
- ¿Los dos?
Preguntó T.K aun no muy convencido.
- Por algo son amigos ¿No? Deben tener algo en común. Además yo solo estaba hablando con ella, no la estaba besando. Pero que niños.
- Pues estaban hablando de muy cercas ¿No crees hermano?
Insistió T.K con una sonrisa picara en su rostro al ver el evidente nerviosismo en su hermano, no cabía duda de que Mimi le interesaba y mucho.
- ¿Qué? No, para nada. Lo más seguro es que hayan visto mal, tú sabes la distancia y la oscuridad hacen que las cosas se confundan.
- Si tú lo dices.
Contestó T.K aún sin creerle ni una palabra a su hermano, era más que evidente que su hermano ocultaba algo y ya se podía imaginar que era.
En la cafetería los chicos llevaban ya varios minutos hablando cuando Sora no pudo más con su curiosidad, les preguntó a Kari y a Davis de donde es que conocían a Mimi, ya que la pequeña Yagami hablaba con mucha familiaridad y no sabía porque pero el hecho de que sus amigos conocieran a Mimi y se llevaran bien con ella la hacía sentir traicionada.
- No sabía que ustedes conocían a Mimi.
- Yo no la conozco.
Contestó Davis dándole una mordida al pan que había ordenado.
- T.K y yo la conocimos ayer ¿Verdad hermano?
Comentó Kari que ahora se encontraba sentada al lado de Sora con un vaso de chocolate caliente entre sus manos.
- Sí.
- ¿Tú también Tai?
Preguntó sorprendida Sora viendo a Tai de una forma acusadora.
- Sí, bueno es que…
- Nos los topamos en el parque a ella y a Matt estaban…. platicando.
Dijo Kari diciendo sus últimas palabras con cierta duda, la cara de Sora había cambiado a una triste lo que hizo que Kari se preguntara sí había dicho algo que no debiera. Además la pelirroja casi fusilaba a su hermano con la mirada cuando se enteró que él también la conocía, pero ¿Qué pasaba ahí? ¿Por qué a Sora no le agradaba Mimi?
- Lo más seguro es que Matt se haya quedado preocupado y haya ido a verla. Ya sabes como es Matt.
Intervino Tai tratando de que Sora no tomara tan mal las cosas ya que la chica no dijo nada, solo asintió y tragó saliva como queriendo contener su llanto para después tomar un poco de su café.
Mimi estaba en clase de algebra, pero su atención estaba muy lejos de lo que la profesora explicaba en el pizarrón ya que en esos momentos la castaña no podía pensar en otra cosa que no fuera lo que Matt le había dicho sobre Andrew, no quería contarle lo que había visto en sus visiones pero sabía que el rubio insistiría, tenía que pensar en como evitar que Matt la interrogara sobre sus visiones.
Sin que Mimi se diera cuenta su maestra se paró a un lado de ella y comenzó a leer lo que la joven escribía con tanto empeño en su cuaderno.
- Ya…ma…to…
Mimi volteó a ver a su maestra cuando la escuchó diciendo el nombre de Yamato.
- eh? ¡Profesora! ¿Qué hace aquí?
- Pensé que le había dicho que por lo menos en mi clase dejara de pensar en ese joven, Tachikawa.
Mimi volteó a su cuaderno y vio en el escrito el nombre de Yamato, sintió como se le subían los colores al rostro y dejó caer su cabeza sobre el escritorio.
- No otra vez.
- Hay el amor. ¿Qué se le puede hacer?
La profesora comenzó a caminar hacia el pizarrón resignada de que su alumna no dejaría pensar en aquel joven así decidió que lo mejor era dar por terminada la clase.
- Bueno en vista de que en el salón de clases no puede dejar de pensar en ese joven, talvez lo pueda hacer en su casa. De tarea resuelvan estas ecuaciones, son para mañana.
Dijo la mujer y comenzó anotar en el pizarrón una serie de ecuaciones. Mimi levantó su rostro para ver que era la tarea y sus ojos casi se le salieron cuando vio la enorme hilera de ecuaciones en el pizarrón.
- ¿Qué? ¿Pero que es eso?
- Si hubieras puesto atención, talvez sabrías que son. Mira, rimó.
Comentó Yumi entre risas a su amiga que solo la vio con molestia.
- Yumi, así no me ayudas.
- ups lo siento.
Se disculpó Yumi y volvió a reír molestando más a Mimi, Yumi era odiosa cuando se lo proponía, veía su desgracia y aún así no se compadecía de ella.
A la hora de salida Yumi acompañó a Mimi hasta las puertas del instituto como solía hacerlo antes de que la castaña conociera a Matt. Ambas chicas caminaron hasta llegar a la entrada donde Yumi se paró repentinamente.
- Que extraño.
- ¿Qué?
- Matt no ha venido, y el siempre te acompaña a tu casa.
- Sí lo sé, es algo extraño pero creo que es lo mejor.
- No me digas que te peleaste con él.
- No.
- Entonces ¿Cómo puede ser mejor?
- Es solo que no tengo ganas de hablar con él.
Contestó Mimi dejando a Yumi un poco extrañada, pero ¿Qué le pasaba a Mimi? Es cierto que siempre se quejaba de que Matt la molestaba pero siempre había creído que la castaña disfrutaba de la compañía del rubio, y estaba segura de que así era entonces solo quedaba una respuesta, Matt y Mimi se habían peleado, eso explicaría el distraído estado de su amiga así como también la ausencia de Matt en esos momentos.
- Segura que no se pelearon.
- Sí, estoy segura.
- Pues que extraño que no quieras verlo.
- Bueno nos vemos mañana adiós.
Se despidió Mimi cortando repentinamente la conversación con su amiga, era obvio que Mimi no quería hablar sobre el tema y eso reafirmó más las sospechas de Yumi de que su amiga se había peleado con el rubio.
- Adiós.
Yumi se despidió de Mimi y observó a la castaña alejarse, era extraño no verla con Matt, de seguro se habían peleado por algo y ahora Mimi estaba deprimida por eso, porque no solo era extraño que Matt no la acompañara, sino que también la castaña había estado muy distraída en las clases. Sí eso debía de ser, bueno ya se le pasaría.
Matt caminaba a toda prisa camino a la escuela, por culpa de T.K se le había hecho tarde para ir por Mimi, pero ¿Qué le pasaba a T.K? Había sido toda una odisea convencerlo que él y Kari habían visto mal y aun así no estaba muy seguro de haber convencido a su hermano menor. Matt miró a Yumi que ya se iba y corrió para alcanzarla y preguntarle por Mimi, la chica le dijo que tenía poco que se había ido y que si se apresuraba seguro la alcanzaría, Matt corrió por el camino que tomaba para ir a su casa hasta que a lo lejos divisó la imagen de una chica que caminaba tranquilamente.
- Así que solo son amigos.
Comentó Kari sentada en una banca mientras que T.K y Davis permanecían uno a cada lado de la chica, el primero sentado y el otro parado.
- Pues eso fue lo que me dijo mi hermano. Aunque no estoy muy convencido.
- Pues Matt nunca le había dedicado tanto tiempo a una chica y mucho menos había ido a buscarla a su casa.
Argumentó Davis sentándose al lado de Kari.
- Y por lo que dijo Sora lo hace todos los días.
- Sí creo que la acompaña a su casa.
Respondió T.K al comentario de la castaña.
- Ven, para mi que hay gato encerrado.
Sentenció Davis y sus dos amigos asintieron a la par en muestra de que concordaban con el chico.
Mimi caminaba hacia su casa, en el fondo daba gracias a Dios por no haberse topado con Matt en la salida, no era que no quisiera verlo, era solo que no quería hablar sobre sus visiones con él y mucho menos de Andrew, no se imaginaba diciéndole que en aquel entonces ella estaba enamorada de él, eso solo inflaría más el ego del rubio y tampoco quería contarle lo sucedido con Andrew ya que eso era algo que ni su otra yo del pasado comprendía. Suspiró hondamente y sacó de su mochila el cuaderno que Michael le había prestado y lo abrió en la hoja donde venía la clase de ese día.
- Pero ¿Qué es esto?
Dijo Mimi parándose mientras miraba las ecuaciones extendidas a todo lo largo de la hoja.
- ¿Cómo voy a hacer mi tarea, sino tengo ni la más mínima idea de cómo se hace esto? Aunque Michael me prestó su cuaderno dudo que pueda hacerlas. ¿Qué voy hacer? No les entiendo.
Protestó Mimi en voz alta para si misma sin percatase que atrás de ella se encontraba Matt viendo sobre su hombro de que tanto renegaba la chica.
- Vamos, no son tan difíciles.
Mimi dio un pequeño sobresaltó y se giró para encontrarse con el rubio tras de ella, ni siquiera lo había sentido llegar.
- ¡Matt! ¿Qué haces aquí?
- ¿Qué más? Iba para mi casa.
Contestó Matt tomando el cuaderno de las manos de la chica para ojear las ecuaciones.
- No me digas que tú si les entiendes.
Contestó Mimi cruzándose de brazos al mismo tiempo que miraba de reojo al chico.
- No soy un experto, pero si sé hacerlas.
Contestó Matt con una sonrisa orgullosa y cerrando el cuaderno, para darse cuenta que ese cuaderno no pertenecía a la chica, sino a Michael, fue ahí cuando la sonrisa de Matt desapareció y le extendió el cuaderno a Mimi.
- Veo que este es el cuaderno de Michael.
- Sí.
- ¿Por qué no le pediste ayuda a él?
- Porque… me dio pena.
Contestó Mimi notablemente ruborizada y bajando su mirada.
- ¿No le pediste que te explicara, pero le pediste su cuaderno?
- Es que él se ofreció a prestarme su cuaderno.
- Entonces se dio cuenta de que no tenías ni la mínima idea de cómo se hacen las ecuaciones.
- Bueno es que en realidad si me explicó pero…
Mimi comenzó a chocar sus dos dedos índices en señal de vergüenza.
- no le entendí.
Finalizó Mimi, Matt la vio con una mirada incrédula aquellas ecuaciones no eran muy complicadas.
- Eres caso perdido.
- Haber si eres tan listo haz una tú.
- ¿Quieres ver que si puedo hacerlas? Préstame una hoja y un lápiz.
Mimi le dijo que lo mejor era que se sentaran, los dos caminaron hasta un árbol y se sentaron en el césped, Mimi sacó de su mochila un cuaderno y un lápiz y se los dio a Matt quien se puso a resolver la ecuación bajo la atenta mirada de Mimi.
Mientras tanto cercas de donde se encontraban Matt y Mimi estaban, T.K, Kari y Davis, los tres llevaban ya varios minutos de hablando de cosas de la escuela y de lo que harían cuando llegaran las vacaciones y demás cuando Kari miró la hora en su reloj, ya era hora que Yolei y Codey salieran de clases así que lo mejor era que los tres chicos regresaran a la escuela a buscar a sus amigos después de todo siempre se miraban a la salida.
- Chicos que les parece si vamos a ver si ya salieron Yolei y Codey.
- Sí vamos solo dejen compro un poco de agua ese pan que me comí me dio sed.
Davis corrió a una tienda que estaba frente al parque, compró una botella de agua y regresó con sus amigos para regresar a su escuela.
- ¿Cuanto le salió a Michael?
- 149.56
- Vez como sí puedo hacerlas.
Dijo Matt orgulloso enseñándole la hoja a Mimi, quien frunció el ceño y arrebató el cuaderno a Matt.
- Esta bien tú ganas. Ya debo irme.
Contestó Mimi molesta a la par que se ponía de pie para irse.
- Sí quieres te puedo explicar.
Mimi se detuvo y se giró a verlo con una gran cara de ilusión que asombró al chico pero que después lo hizo sonreír.
- ¿Lo harías?
- Claro. No tengo nada que hacer.
- Bueno explícame.
Dijo Mimi sentándose al lado de Matt nuevamente y con una gran sonrisa.
- Préstame tú cuaderno.
Mimi le dio el cuaderno y Matt lo abrió justamente en una hoja que le resulto enormemente familiar, en aquella hoja estaba escrito su nombre, y tenía varios corazones como la que una vez le había caído en la cabeza mientras paseaba por el patio, se quedó viendo a la hoja por varios segundos y Mimi pareció desesperarse al ver que no hacía nada más que ver el cuaderno.
- ¿Qué? Sé que no tengo muy bonita letra pero si se le entiende.
- ¿Tú escribiste esto?
Preguntó Matt enseñándole el cuaderno a Mimi quien al verlo se puso roja a más no poder, arrebató el cuaderno de las manos de Matt y arrancó la hoja con furia para después hacerla bolita.
- Sí pero…
Comenzó a decir Mimi pero Matt no la dejo terminar, se acercó más a ella haciendo que dejara de hacer bola la hoja y provocando que se sonrojara aún más si es que eso era posible y Matt esbozó una sonrisa.
- Que linda hasta en tus clases piensas en mí.
Mimi se alejó de él y lo miró molesta.
- Ni te emociones que eso lo hice cuando tenía una de esas extrañas visiones.
- Entonces debo suponer que tú también escribiste esta.
Matt sacó de su mochila una hoja que Mimi reconoció de inmediato era la que había aventado por la ventana del laboratorio, ¿por qué la tenía Matt? Se la arrebató con intenciones de romperla, pero antes de que pudiera hacerlo Matt se la quitó.
- Oye es mía.
- ¿Para que la quieres?
- Es un lindo recuerdo.
Dijo Matt con una sonrisa y pellizcando una de las mejillas de la chica.
- ¿Recuerdo de que?
- De que todos los días piensas en mí.
- Ya te dije que lo escribí por culpa de esas extrañas visiones. Así que deja de molestarme.
- ¿Visiones? ¿De que visiones hablas?
- De nada olvídalo. ¿Qué no me ibas a explicar?
- Espera, Aparte de tu sueño has tenido visiones relacionadas con… nosotros.
- Sí.
Contestó Mimi bajando la mirada, ese era justo el tema que quería evitar, y ahora ella misma lo había comenzado.
- ¿Por qué no me habías dicho?
- Porque son tontas y no las quiero recordar.
- Entonces tus desmayos son debido a esas visiones ¿Verdad?
- Creo que sí.
- ¿Por qué no me dices que es lo que has visto?
- Ya te dije que son tontas y no tiene caso que…
- Si no las quieres recordar, no creo que sea por que son tontas, sino más bien dolorosas…
Mimi no contestó esta vez, solo bajó su mirada y Matt pudo notar como una lágrima rodaba por la mejilla de la chica y supo que era el momento de detenerse y dejar de insistir, el no la haría recordar algo que la lastimara, prefería esperar a que ella le tuviera la confianza suficiente para decirle.
- Bueno que te parece si te explico antes de que se haga más tarde.
Mimi asintió y se limpió rápidamente la lágrima fugitiva que había logrado salir de uno de sus ojos, se acercó a Matt que le estaba empezando a explicar y lo escuchó con atención.
- Ya salieron allá están.
Dijo Davis apuntando a dos chicos que miraban atentos un partido de futbol en las gradas.
- ¡Yolei! ¡Codey!
Gritó Kari con una sonrisa.
- ¡Chicos!
Contestó Codey volteando a ver a sus amigos que caminaban hacia él y Yolei que se encontraba viendo a los chicos que jugaban futbol.
- Mira Yolei ahí están Davis, Kari y T.K.
- A que bueno Codey.
Contestó desanimada la chica de cabello lila sin voltear a ver a sus amigos que ya habían llegado a donde se encontraban ella y el niño de ojos verdes.
- ¿Qué te pasa Yolei te miras triste?
- Hay Kari el amor es tan cruel.
- Otra vez estas suspirando por Ken Ishihoji. Ya te dije que si quieres te lo presento.
- No Davis que vergüenza, así sabría de inmediato que me gusta, además es menor que yo.
- No le veo nada de malo que tú seas mayor.
- Hay T.K, pues, que es más que obvio que no estamos destinados a estar juntos.
- No crees que exageras Yolei.
- Es la verdad Kari.
- Pero no creo que la edad tenga que ver.
- Codey, tú aún eres muy pequeño para entenderlo.
- Bueno, en vez de que estés ahí maldiciendo tu suerte por que no mejor ya nos vamos.
Dijo Davis restándole importancia a la situación de la chica y girándose para dirigirse a la salida.
- Esta bien
Yolei tomó sus cosas y se marchó con sus amigos del lugar no sin antes echarle una última miradita al chico de sus sueños, un joven de cabellos negros azulados y ojos azules que corría tras el balón directo a la portería.
Mimi por fin le había entendido a esas horribles ecuaciones y como había dicho Matt no estaban tan difíciles después de todo, solo necesitaba que alguien supiera como explicárselas, y le sorprendió que Matt fuera tan buen maestro.
- ¿Y ya les entendiste?
Preguntó Matt por tercera vez al mismo tiempo que se dirigían a casa de Mimi.
- Ya te dije que sí.
- ¿Estas segura?
- Sí, que no viste que yo sola resolví mi tarea.
- Sí, pero talvez puedes tener alguna duda.
- No, pero si tengo mal mi tarea va a ser tu culpa.
- Las comparamos con las de Michael y viste que estaban bien. No sé por que eres tan insegura.
Matt notó que Mimi se había quedado atrás y se giró para ver a la chica que miraba atenta hacia una dirección fija.
- ¿Mimi? ¿Qué pasa?
Le preguntó el chico acercándose a ella pero no obtuvo respuesta, Mimi caminó hacia un árbol que no se encontraba muy lejos, era un árbol de cerezos muy viejo, se podía ver por lo grueso de su tronco, Matt vio el árbol y de inmediato supo que era el árbol que había aparecido en sus sueños, solo que sus ramas estaban secas por el invierno.
Mimi caminó hasta ponerse frente a ese árbol, Matt la siguió y vio como la chica tocaba una inscripción que decía "Yamato y Mimi juntos por siempre" Matt la leyó y se puso enfrente de Mimi entre el árbol y ella.
- Mimi este árbol…
Matt no pudo terminar con lo que iba a decir, Mimi cayó desmayada sobre él tirándolo al piso de tal manera que el quedó recargado en el árbol y ella sobre él dormida en su pecho.
- Yamato…
Susurró Mimi inconsciente, Matt volteó a verla y sonrió al oír que ella susurraba su nombre, alejó uno de los mechones del rostro de la chica y la observó dormir.
Japón año 1606
Yamato y Mimi regresaban de la cascada, ambos seguían con las ropas húmedas y fueron a escondidas a dejar al establo al caballo de Yamato. Una vez que dejaron al fino animal en su lugar Yamato y Mimi salieron del establo pendientes de que ninguno de los guardias los viera.
- Antes de dejarte en tu habitación quisiera que fuéramos a otra parte.
Dijo Yamato tomando la mano de la chica y corrió con ella hasta llegar a un hermoso cerezo, el mismo cerezo donde solían verse desde que eran niños.
- ¿Qué hacemos aquí?
- Desde niños tú y yo nos hemos encontrado en este árbol, aquí he vivido los momentos más felices de mi vida a tu lado, por eso se me ocurrió que grabáramos nuestros nombres en el.
- Y ¿Con que lo vas hacer?
Matt sonrió sacó una navaja y se la enseñó a Mimi.
- Venias preparado.
Dijo Mimi con una sonrisa al ver la navaja que él chico le había mostrado y que utilizaría para grabar sus nombres en aquel grueso árbol.
- ¡Listo!
Dijo Yamato una vez que terminó de escribir sus nombre en el tronco del árbol.
- Yamato y Mimi. Te faltó algo
Dijo Mimi quitándole a Yamato la navaja para agregar un juntos por siempre y después encerrarlo en un corazón.
- Así cualquiera que lo lea sabrá que nos amamos.
Dijo Yamato acorralando a Mimi en el árbol quien lejos de intimidarse sonrió complacida por la acción del chico.
- Que tú y yo estamos destinados a estar juntos. -Dijo Yamato acercándose a Mimi- Por que yo nací para estar contigo- Se acercó un poco más de tal manera que rozó los labios de la chica- Te amo- Finalizó con un beso que inmediatamente fue correspondido.
-Yo también Te amo…
Susurró Mimi alejándose de él un poco para tomar un poco de aire y volverlo a besar.
Habían pasado ya unos minutos y Yamato y Mimi se habían quedado dormidos bajo el árbol, ella recargada en el pecho de él. Mimi despertó y observó al rubio dormido, se miraba tan tierno que no pudo evitar acercarse a él y besarlo con ternura, Yamato despertó al sentir los labios de la chica sobre los suyos y no dudo en responder al beso, la cercó más a él y profundizó aquel beso.
- Te amo Yamato
Susurró Mimi aún victima del beso del chico que le había dado un instante para tomar aire y volverla besar.
Japón año 2006.
Matt miraba a Mimi dormida sobre su pecho, no cabía duda que esa chica era especial para él, vio como Mimi se despertaba y lo miraba, pero había algo raro en su mirada, se miraba ausente y no parecía ser ella misma, era la misma mirada que tenía en la enfermería cuando le dijo lo de Andrew.
- Mimi ¿Ya te sientes mejor?
Le preguntó Matt, pero ella no le respondió tomó con ambas manos el rostro del chico y sonrió con ternura, pero aún con esa mirada perdida.
- ¿Mimi?
- Te amo Yamato…
Dijo la chica y lo besó sin darle a Matt oportunidad de reaccionar. Matt quedó paralizado de la impresión por unos segundos pero después cerró los ojos y correspondió al beso de ella, la tomó de la cintura y la acercó más a él.
- Vamos Davis, dame poquita agua.
Insistió Yolei que caminaba por el parque junto con sus amigos rumbo al edificio donde vivían ella, T.K y Codey.
- No, cómprate la tuya.
Dijo el moreno alejando su botella de la chica de cabellos morados que se empeñaba en quitarle la botella a su amigo.
- No seas egoísta.
- vamos chicos ya dejen de pelear.
Pidió el menor de los chicos.
- Esos dos no tienen remedio.
Dijo T.K resignado.
- Sí, tienes razón T.K. ¿T.K? ¿Qué pasa?
Preguntó Kari al ver que T.K se había quedado atrás y miraba hacia una dirección con cara de asombro.
- ¿Ese es mi hermano?
Preguntó T.K apuntando hacia donde su mirada apuntaba, Kari siguió con la vista la dirección a la que apuntaba el chico y quedó tan sorprendida con lo que vio tanto que se llevó una mano a la boca de la impresión.
- Creo que sí.
- Que me des.
Dijo Yolei tratando que quitarle la botella a Davis que de repente se había quedado paralizado y con la boca abierta sin importarle que el agua se estaba derramando, Yolei volteó a ver a sus demás amigos y también estaban inmóviles todos viendo hacia la misma dirección, hasta Codey había quedado paralizado, se giró para ver a donde miraban sus amigos, y quedó boquiabierta al ver que Matt se estaba besando con un chica de cabello enmielado. Sintió como sus lentes se le caían de la impresión aquello era noticia de primera plana.
- No lo puedo creer. ¿Matt tiene novia?
Susurró la pelimorada igual de asombrada que sus demás amigos.
Siguiente capitulo: Sentir o no sentir. - Publicación: Viernes 8 de julio 2011
Mimato196
Mayo 2007
