Hola a todos mis lectores y lectoras, el día de hoy vengo a subirles el capitulo 16 de carrerita porque me tengo que ir, así que no pude checarlo muy bien una disculpa por todos los errores que encuentren pero igual espero que sea de su agrado :) a y como siempre muchas gracias por leer y por sus lindos reviews :D que siempre son inspiradores. (Prometo responderlos cuando llegue porque ahorita no he tenido tiempo)

Sé que dije que venía de carrerita pero no me quería ir sin antes desearle un Feliz cumpleaños a una de mis lectoras que siempre me apoya :D Trika Hikary muchas felicidades y perdón por no subirlo el martes que fue tu cumpleaños U_U no tuve chance, pero este capitulo va dedicado para ti espero sea de tu agrado :D

Disclaimer: Ya saben, digimon no me pertece por desgrcia pero que le vamos hacer, disfruten la lectura :D

16

Sentir o no sentir

Todos se encontraban asombrados por lo que miraban sus ojos, Matt, el chico frió del grupo, el que nunca había mostrado un interés real por una chica ahora se encontraba besando a una con un gran amor que hizo que Yolei y Kari sintieran envidia de la chica, ya que cualquier mujer desearía que la besaran con aquella devoción, el solo verlos transmitía el amor que se sentían aquellos dos jóvenes.

- Les dije que había gato encerrado. ¡Ma…!

T.K cubrió la voz de Davis antes de que le gritara a su hermano, rápidamente volteo a ver si Matt los había escuchado, si era así seguro los mataría pero no, Matt estaba tan concentrado besando a aquella chica que no se había percatado de la presencia de sus amigos.

- No pensabas hablarle verdad Davis.

Lo reprendió Codey.

- Mejor vámonos.

Dijo Kari apresurada empujando a sus amigos para que se movieran y continuaran con su camino.

- Wau No lo puedo creer.

Comento Yolei quedándose viendo a los chicos y con una enorme sonrisa picara en sus labios mientras se acomodaba sus lentes, aquel era un chisme jugoso, lástima que T.K y Kari le fueran a prohibir hablar de ello.

- Vamos Yolei.

Kari jaló a su amiga para que le siguiera el paso.

- Y ni se les ocurra decirle algo a mi hermano o a Sora.

- Y mucho menos a Tai.

Reafirmó T.K, conocía a Tai y sabía que el no se quedaría con la boca cerrada y empezaría a molestar a su hermano.

- Sí, conociéndolo, lo más seguro es que comience a molestar a Matt.

Dijo Kari.

- ¿Qué pretenden? ¿Qué me quede callado?

Todos le contestaron a la par a Davis que sí, a lo cual el moreno se quejó, pero una vez que pensó en como le iría con Matt si se enteraba que él era el que le había ido con el chisme a Tai decidió que lo mejor era olvidar todo y hacer como si aquello nunca hubiera pasado, por nada del mundo quería despertar la furia del mayor de los rubios que sabía era el más peligroso.

Mimi volvió en si, abrió los ojos rápidamente al sentir un extraño pero delicioso movimiento en sus labios, se alejó bruscamente y le propinó una cachetada a Matt al ver que él la estaba besando.

- Pero… ¿Qué fue lo que pasó?

Preguntó Mimi más roja que un tomate y alejándose lo más posible del chico que sólo la miraba mientras se sobaba la mejilla en la cual había recibido el impacto.

- Me pegaste.

Contestó un poco sentido por la reacción de la chica.

- No eso, sino…

- ¿El beso? No lo sé te desmayaste y cuando te despertaste me besaste.

Contestó Matt con simpleza tratando de restarle importancia al asunto pero desviando su mirada, ya que estaba lo bastante apenado como para ver a Mimi a los ojos sin ponerse tan rojo como estaba ella.

- ¿Y tú no hiciste nada?

Preguntó Mimi al bordo del colapso. Matt por su parte se puso de pie y se alejó unos pasos, quería salir corriendo y escapar de aquella situación pero no podía dejar las cosas así.

- Pero quien entiende a las mujeres, si te hubiera rechazado, te hubieras ofendido.

- Pero…

Mimi se paró y caminó hasta él, en cierta forma Matt tenía razón.

- Además solo fue un beso, no significa nada, tú lo hiciste inconscientemente y yo sólo no quise ser grosero. Ninguno de los dos lo hizo por amor o sintió algo especial con eso. ¿Verdad?

Matt volteó a ver a Mimi por primera vez desde que había decidido desviar su mirada de la chica, Mimi sintió un escalofrió recorrer su cuerpo en cuanto sintió la mirada de Matt sobre ella esperando una respuesta por su parte.

- ¡Claro que no sentí nada!

Contestó Mimi como quien dice gritando y se cruzo de brazos y desvió su mirada en señal de molestia.

- Me alegra, así no tendré por que sentirme culpable.

- ¿Te sentías mal por el beso?

Mimi volvió su mirada hacia Matt.

- No precisamente mal. Sino que no sería cómodo para ninguno de los dos si alguno hubiera sentido algo especial y el otro no.

Pero ¿Qué estaba diciendo? Muy en el fondo sabía que él sí había sentido algo muy especial cuando la beso pero se negaba a aceptarlo y más frente a ella que ni siquiera estaba conciente cuando lo besó.

- Si no querías besarme no lo hubieras hecho, en vez de estarme repitiendo en la cara que ese beso no significo nada para ti.

Matt la miró sorprendido, ¿Estaba molesta?, pensó que el decir que para ninguno de los dos había significado algo ese beso dejaría las cosas atrás y no volverían a hablar del tema pero al parecer Mimi se había ofendido por su comentario que él veía como una ruta de escape para los dos de aquella situación.

- ¿Qué?

Mimi no le dio oportunidad de reaccionar, le dio un buen golpe en la cara esta vez con el puño cerrado, gritándole que era un cretino, para después ir por sus cosas e irse a su casa mientras Matt yacía tirado en el suelo por el impacto del puñetazo.

- ¡Mimi, espera!

Matt también agarró sus cosas y corrió hasta la chica que no se dignaba a verlo y caminaba a paso veloz.

- Déjame en paz.

- Pero, ¿Por qué te enojas? Dijiste que…

- ¡Se muy bien lo que dije!

- Entonces ¿Por que estas enojada?

- Que lo haya dicho, no significa que sea cierto.

- Entonces sí…

- ¡No!

- Ya me confundiste. ¿Significo para ti algo ese beso?

- Eso no te importa, después de todo tú no sentiste nada ni siquiera cosquillas, así que, qué te importa lo que yo sentí. Y déjame en paz.

- ¿Eso es un sí o un no?

- ¡No!

Matt y Mimi continuaron discutiendo hasta llegar a la casa de la castaña, Matt estaba confundido, ¿Qué es lo que tenía que decir? ¿Qué su mundo se había puesto de cabeza cuando la besó? Eso era demasiado humillante, pero por otra parte Mimi se miraba furiosa y lejos de ayudarlo a aclarar sus pensamientos respecto a lo sucedido solo lo confundía más.

- Mimi tenemos que hablar.

- Si quieres hablar, habla con tu conciencia, porque conmigo ni cuentes.

- Pero.

- ¡Adiós!

Mimi le cerró la puerta a Matt en las narices quien se quedó con la palabra en la boca, y dispuesto a tocar el timbre para hacerla abrir la puerta, pero se arrepintió, no tenía caso, ni si quiera sabía que decirle.

Mimi cerró la puerta tras de si y se recargó en ella con una de sus manos en sus labios, sin duda alguna aquel beso había significado algo para ella, había sentido palpitar su corazón a mil por hora, y una sensación de felicidad en su pecho, aunque no estaba consiente del beso cuando se lo dio, su cuerpo si lo había estado, y se había aferrado a él, pero su razón la hizo alejarse. Estaba confundida realmente confundida.

Matt caminaba a su casa, no podía quitarse de la cabeza lo sucedido, era un tonto, ¿por qué le había dicho a Mimi todo lo contrario a lo que había sentido? Y ahora Mimi estaba molesta, pero ¿Qué esperaba que hiciera? ¿Qué le dijera que le había fascinado el beso y que ansiaba volver a besarla? Por supuesto que no lo iba hacer, eso lo haría quedar como un tonto y su reputación se vendría abajo, pero ahora Mimi lo odiaba, y no entendía que era lo que la chica quería como respuesta, debía haber sentido algo con ese beso o no debía de sentir nada, todo era confuso, ella lo confundía, por una parte se veía molesta porque había correspondido al beso y por otra se ofendía porque le había dicho que ese beso no significó nada, pues quien la entendía, estaba seguro que ni ella se entendía, pero ahí estaba él como siempre, tratando de darle gusto, no cabía duda que parecía caracol, por baboso y arrastrado, era un tonto por siempre decir cosas que no debía y por soportar sus berrinches de niña mimada y también era un rogón que siempre terminaba arrastrándose a los pies de ella para que lo perdonara, ¡definitivamente era un caracol! Llegó a su departamento y abrió la puerta pensando que no encontraría a nadie, puesto que su papá trabajaba hasta tarde ese día pero T.K estaba ahí sentado en el sillón esperándolo.

- T.K. No te esperaba aquí. ¿Ya comiste?

- No aún no.

- ¿Qué quieres de comer?

Preguntó Matt aventando su mochila en el sillón para después dirigirse a la cocina.

- Nada en especial.

- Y eso que viniste, no te esperaba.

- Hermano. ¿Confías en mí?

Matt giró a ver a su hermano un tanto extrañado pero ¿Qué le pasaba a T.K? ¿Por qué le hacía esa pregunta? No cabía duda de que ese día era un día de locos, primero Mimi lo golpea sin razón aparente, luego T.K le hace todo un interrogatorio respecto a su relación con Mimi, después esta misma lo besa y después lo cachetea quedando molesta con él y ahora T.K volvía con sus preguntas raras, ¿qué acaso era el día de molesten a Matt? Aunque claro el beso no le había molestado para nada, es más le había gustado, pero los golpes e interrogatorios no eran muy gratos que digamos.

- Claro que confío en ti T.K. ¿Por qué lo preguntas?

- ¿Por qué no me dijiste que tú y Mimi son novios?

- ¿Otra vez con eso T.K? Ya te dije que…

- Hace rato los vi besándose en el parque. Y ahora no éramos solo Kari y yo, también estaban Davis, Yolei y Codey, los cinco no pudimos haber visto mal.

Matt se tensó al oír lo que T.K le decía, e involuntariamente tiró la olla con agua que llevaba para la estufa, ¡T.K lo había visto! Y no solo T.K, sino que también Kari, Davis, Yolei y Codey ahora ¿como saldría de esa?

- Mimi y yo solo somos amigos.

Contestó Matt recogiendo la olla del suelo y tratando de no darle importancia a lo sucedido, aunque era más que obvio que lo que le dijo T.K lo había agarrado de sorpresa.

- Entonces ¿por que se besaban?

- Es una historia muy larga y confusa, ni siquiera yo he terminado de entender bien que es lo que pasa.

- Tengo tiempo.

Dijo T.K sentándose en una silla y mirando a su hermano en espera de una respuesta, Matt suspiró resignado, sabía que T.K no se iría de ahí hasta obtener una respuesta convincente de su parte.

Mimi estaba sentada en el escritorio de su cuarto, había empezado hacer su tarea con la esperanza de olvidarse de lo sucedido hacía tan solo unas horas, pero le resultaba imposible por más que quería no podía, a cada segundo le venía la imagen de ella besando a Matt, y en consecuencia venían a su mente las palabras del rubio.

- Pero que se cree ese tonto, no tenía por que estarme reclamando en la cara que no quería besarme, con que no lo hubiera hecho era más que suficiente, no que se la pasó diciéndome que para él no se significó nada.

Se decía a si misma Mimi mientras rayaba con furia su cuaderno.

- Es un estúpido, patán, imbécil, idiota, insensible…

Con cada insulto Mimi rayaba con más furia su cuaderno y se detuvo solo al darse cuenta que su lápiz se había roto por la fuerza que había aplicado. Miró su lápiz trozado en dos y suspiró resignada, tal vez no debía darle tanta importancia a lo sucedido, pero eso si, que ni se le ocurriera al idiota ir por ella en la mañana porque estaba segura de que esta vez si lo mataba, por insensible y patán.

Matt había decidido contarle a T.K todo lo sucedido, desde cómo conoció a Mimi hasta lo del beso de esa tarde, incluso le había contado lo de su extraño sueño, necesitaba hablar con alguien de eso y que mejor persona que su hermano menor, que era la persona más prudente que conocía.

- Y estoy seguro que ahora no va querer verme ni en pintura.

- Es lo más seguro. La verdad es que creo que metiste la pata hermano.

- Lo sé. Y ahora no se que hacer para que me hable.

- Hermano ¿Y tú en realidad no sentiste nada cuando la besaste?

Matt se puso rojo a más no poder ¿Por qué le preguntaba eso? Que acaso no se conformaba con saber porque la había besado. Matt sirvió un plato de sopa y lo puso frente a su hermano con la intensión de hacer que el menor se olvidara del tema, pero su plan no dio resultado, T.K era demasiado listo como para dejarse engañar por un simple plato de sopa, que debía admitir a su hermano le quedaba deliciosa.

- Pues… Ya esta la comida.

- Hermano, no me evadas. ¿Sentiste o no algo cuando la besaste?

- Ya llegue hijo. Pero que bien huele.

Se oyó la voz del señor Ishida que acababa de llegar y que se dirigía a la cocina sin imaginarse la salvación que representaba para el mayor de sus hijos.

- T.K, hijo y ese milagro que nos visitas.

Preguntó el señor al ver al menor de sus hijos sentado en el comedor mientras el mayor le servía un plato de sopa.

- Hola papá. No pues nada en especial, tenía ganas de verlos.

Contestó T.K con una amplia sonrisa al ver a su papá llegar. Matt si que tenía suerte.

- ¡Papá! No sabes cuanto me alegra verte.

- ¿Por qué hijo?

Pregunto extrañado el señor Ishida al ver la inusual alegría con que lo recibía su hijo, aunque debía admitirlo Matt había estado muy extraño los últimos días, casi siempre estaba con una sonrisa demasiado alegre y el señor Ishida aseguraba que eso se debía por una chica.

- Por nada. ¿Qué no me puede alegrar ver a mi papá?

- Sí, pero me ves todos los días.

- Y no por eso significa que no me alegra verte. Siéntate yo iré por la comida.

Matt hizo que su padre se sentara en la mesa junto con T.K agradeciendo a Dios la llegada de su padre que impidió que T.K lo siguiera interrogando.

Mimi cerró su laptop y suspiró, había vuelto a entrar a la página en done Yumi había leído lo de su vida pasada, no cabía duda, lo que se contaba en aquella página era algo muy parecido a lo de sus visiones, pero imposible, aquello no podía ser real. Suspiró nuevamente y se puso de pie, tenía que despejarse, dejar de pensar por un momento y sabía que la mejor forma para dejar de pensar era saliendo a caminar un poco.

En casa de Sora la chica se encontraba en su alcoba sentada en su cama observando fijamente su teléfono, lo tomó y marcó un número pero colgó rápidamente, llevaba más de diez minutos tratando de llamar a Matt, para hablar un poco y acercarse un poco más al chico, pero no sabía bien que pretexto ponerle a su llamada, pensó en invitarlo al cine pero creía que se miraría muy obvia y entonces pensó en Tai, él de seguro la ayudaría y los dejaría solos, con esa idea en la mente tomó valor y marcó de nuevo aquel número que tantas veces había estado marcando durante los últimos diez minutos.

En casa de Matt el teléfono sonó, Matt acababa de salir de bañarse, no tenía mucho que T.K se había ido así que había decidido tomar un baño para relajarse un poco. Fue hasta el teléfono para contestar cuando vio de que su padre nuevamente se había quedado dormido viendo la televisión.

- ¿Bueno? Ah! Hola Sora.

Sora sentía que el corazón se le iba salir del pecho, apretó más el teléfono con su mano por los nervios, pero aun así tomó valor y comenzó a hablar.

- Hola Matt, te hablaba para ver si tú, Tai y yo vamos al cine mañana. Tú sabes para celebrar que ya salimos de vacaciones.

- Claro, por mi no hay ningún problema.

- ¿¡Enserio! ¿Qué te parece a las 6:00 pm.?

- Me parece perfecto.

- Bueno le hablare a Tai para avisarle. Nos vemos mañana, adiós.

Sora colgó el teléfono, estaba feliz de saber que iría al cine con Matt, aunque lo había intentado no había podido disimular su felicidad ahora solo le hacía falta hablar con Tai y esperar que él la apoyara con su plan.

Mimi caminaba por el parque y sin darse cuenta llegó al árbol donde ella y Matt se habían besado momentos antes, se sorprendió de que sus pies la hubieran llevado hasta aquel lugar cuando había salido para olvidarse de todo y ahora regresaba a donde había sucedido todo, caminó hasta quedar frente al árbol y vio la inscripción en el, se le quedó viendo por unos segundos y recordó lo que había leído en aquella página de Internet, en especial la parte final de aquel escrito "En esta vida están destinados a encontrarse y poder concluir con ese amor y hacer que la historia cambie" Mimi suspiró y le dio la espalda al árbol para recargarse en el, todo era tan confuso pero a la vez tan real que no sabía que era lo que tenía que hacer.

- ¿Qué fue lo que pasó? ¿Será cierto que él y yo estamos destinados a estar juntos? Pero que tontería, yo no puedo estar unida él solo por el destino. Además es ilógico ni siquiera lo soporto.

- ¿A quien no soportas?

Mimi volteó al oír una voz masculina al lado suyo, por un momento pensó que se trataba de Matt, pero al ver que se trataba de un chico de cabellos negros, y ojos azules se relajó y dejó escapar otro suspiró pero esta vez de alivio.

- ¡Ken! ¿Qué haces aquí no te había visto?

- Venía de mi practica de soccer. Pero dime Mimi, ¿A quien no soportas?

Mimi se sonrojó notoriamente, al parecer nuevamente se había puesto a hablar sola, enserio tenía que dejar de hacer eso.

- eh? A nadie. A un tonto sin importancia.

En casa de Matt, el rubio se encontraba tocando su guitarra cuando de repente estornudó, de seguro alguien debía de estar hablando mal de él.

- Tenía mucho que no te veía Ken.

- Sí, yo también tenía mucho sin mirarte.

Contestó sonrojado el chico.

- Y dime. ¿Cómo te ha ido en la escuela?

- Pues bien. Pero la escuela no es lo mismo sin ti.

- Eres muy lindo Ken.

- ¿Y a ti? ¿Cómo te ha ido ahora que entraste a la preparatoria?

- Pues no me quejo. Sigo en el mismo salón que Izzy y he conocido a nuevos amigos que espero pronto conozcas.

- Sí, eso espero.

Mimi se quedó hablando con Ken por un buen tiempo, sabía que la compañía del chico la ayudaría a olvidarse un poco de lo sucedido durante el día.

Siguiente capitulo: Pelea - Publicación: Viernes 15 de julio del 2011

Mimato196

Mayo 2007