Hola a todos, sé qu es un poco tarde pero no había tenido oportunidad de subirlo una disculpa por ello, bueno no los entretetengo más y espero que él capitulo sea de su agrado ¡Disfrutenlo! y muchas gracias por seguir leyendo y por sus reviews.

Aclaración: Digimon no me pertenece, es una lástima pero es la cruel realidad, bueno ahora sí al fic.

17

Pelea

Era de mañana, Matt como todos los días desde que conoció a Mimi se dirigió a su casa con intención de acompañarla a la escuela como lo hacia siempre, sólo que esta vez no estaba muy seguro de que la castaña quisiera su compañía.

Caminó hasta la puerta con intención de tocar el timbre pero cuando se encontraba a solo unos milímetros se detuvo, de seguro ella seguía enojada por lo del día anterior, así que lo mejor era regresar por donde había venido, estaba apunto de darse la media vuelta pero se detuvo y se dispuso a tocar el timbre, no tenía caso huir, dirigió su dedo al pequeño botón pero nuevamente se detuvo a unos escasos milímetros, ¿Y si lo golpeaba? Esa chica tenía problemas de agresividad muy severos, de seguro lo mandaría al hospital de inmediato. Alejó su mano del timbre, pero casi inmediatamente la volvió a colocar en la misma posición, sino le pegaba ahora le pegaría después así que más daba, tocaría el timbre.

Antes de que pudiera tocar el botón, la puerta se abrió y salió Mimi avisándole a su mamá que ya se iba para después encontrarse con unos ojos azules que la miraban nerviosos.

- Mi… Mimi yo…

- Vaya hoy amaneció soleado.

Dijo Mimi mirando al cielo y haciendo como si Matt no estuviera ahí para después continuar su camino. Matt suspiró resignado, era obvio que Mimi seguía molesta. Y decidió seguirla sin decir nada por buen parte del camino, hasta que no pudo soportarlo más y decidió hablar.

- ¿Aún sigues molesta?

Mimi se detuvo y volteó a verlo con un semblante serio.

- No. ¿Por qué debería estar molesta?

- Mira lo que dije ayer…

- Pero si tienes toda la razón, ese beso no significo absolutamente nada para mí y para ti tampoco.

- Pe… Pero.

- Así que hay que dejar las cosas así.

Finalizó Mimi para darse la vuelta y seguir caminando hacia la escuela.

- Pero Mimi…

Comenzó a decir Matt cuando de repente vio que Mimi se detuvo y volteó a verlo pero esta vez su semblante serio había desaparecido y ahora se tornaba molesto.

- Ah! Y a la otra que vayas a besar a alguien no lo hagas sólo por no ser grosero. Es más por qué no a la otra lo intentas con Sora, talvez con ella sí sientas algo.

Mimi se dio la vuelta y se encaminó a la escuela esta vez a paso veloz adelantándose a Matt por varios pasos ya que este se había quedado paralizado por las palabras de la chica.

- ¡Mimi! Espera.

Matt reaccionó y corrió para alcanzar a Mimi, pero cuando por fin la alcanzó ella no le quiso hablar, sólo se limitó a ignorarlo como al principio.

Era la segunda hora de clase, Matt se encontraba sentado en su escritorio pensativo, tenía que arreglar las cosas con Mimi, no podía dejarlas así, si tan solo ella no fuera tan terca podría aclararle las cosas, pero ella no le quería hablar, ¿por qué tenía que ser tan infantil?

- Hey Matt y eso que no has ido con Mimi.

Preguntó Tai desde la puerta al ver que su amigo seguía sentado en su lugar a pesar de que estaban en los diez minutos de receso que les correspondía entre clase y en los cuales Matt siempre iba a visitar a la castaña.

- Porque no quiere verme.

Contestó Matt con amargura y Tai decidió acercarse hasta donde estaba su amigo que al parecer tenía problemas amorosos como decía Tai cada vez que se trataba de Mimi ya que sabía que esa chica le gustaba a Matt aunque no lograba entender por que aún no eran novios.

- Pues ¿Qué le hiciste?

Preguntó Tai sentándose en el escritorio frente al rubio.

- Nada… Bueno talvez si metí un poco la pata, pero sólo un poco.

- ¿Seguro que sólo un poco?

- Esta bien, sí, la metí hasta el fondo. Pero tampoco es para tanto, además ella dijo que…

Matt se detuvo, Tai no sabía lo del beso con Mimi y no consideraba buena idea contarle a su amigo que sabía se la pasaría molestándolo todo el día por ese suceso, así que decidió no comentar nada al respecto.

- Pues ¿Qué fue lo que pasó?

- Nada grave.

- Entonces. ¿Por qué no quiere verte?

- Porque es una niña caprichosa, terca y necia, aparte de orgullosa y obstinada. No sé por qué está tan molesta si dijo que…

Matt se volvió a detener, se le olvidaba que Tai no sabía lo del beso y por un momento había perdido el control de si mismo pero es que la actitud de Mimi lo desesperaba tanto, no entendía por qué estaba tan enojada si ella le dijo que no significó nada para ella, entonces ¿Por qué tanto drama por un beso que no significó nada para ella?

- Que ¿Qué?

- Nada.

Dijo Matt serio y se puso de pie desconcertando a Tai que aún no entendía lo que pasaba.

- ¿A dónde vas?

- Voy hablar con ella y aclarar todo de una vez. No voy a estar aguantando sus caprichitos de niña mimada. Gracias Tai.

- Pero yo no dije nada.

Dijo Tai al ver que su amigo se iba bastante molesto, de un estado depresivo había pasado a uno agresivo y furibundo, ¿Acaso Matt era bipolar? No lo dudaba ni un tantito. Miró como el rubio se salía del salón molesto murmurando quien sabe cuantas maldiciones.

Sora estaba subiendo las escaleras cuando vio a Matt con intenciones de bajar, la chica sonrió pensando que podía pasar un momento a solas con el chico y acercarse más a él pero la cara de pocos amigos que traía Matt en esos momentos no era muy alentadora.

- Hola Matt ¿A dónde vas?

- Voy hablar con esa niña caprichosa y le voy a dejar las cosas bien claras, no puede seguir con una actitud tan infantil como esa.

Gritó Matt dejando a Sora con los ojos abiertos como platos por la reacción del chico, ¿qué le pasaba a Matt? ¿Por qué estaba tan molesto? Y ¿Por qué ella no se dio cuenta antes? así la hubiera pensado dos veces antes de hablarle.

- ¿Te refieres a Mimi?

- Sí, que ni crea que voy a estarle rogando todo el día para que me hable.

-Pues esta haya abajo.

Contestó Sora apuntando hacia la ventana. Matt volteó hacia donde apuntaba Sora y lo que vio no le agradó ni en lo más mínimo. En el patio Mimi se encontraba jugando y riendo con Michael, aparentemente a las atrapadas o algo así, ya que pudo ver como Michael tomaba a la castaña de la cintura y ambos reían muy divertidos. Matt sintió como la sangre le hervía, ¿por qué reía? Ella debería estar igual de molesta que él, no debía reír y menos con Michael quien la abrazaba por la cintura, ¿por qué demonios la abrazaba? No dijo nada, solo bajó las escaleras lo más rápidamente posible dejando a Sora con la palabra en la boca.

- Te tengo.

Dijo Michael tomando a Mimi por la cintura que rió al verse atrapada por el chico de ojos color cielo que también rió divertido.

- No Michael, cosquillas no, por favor, jajajajajaja.

Mimi comenzó a reír y trató de safarse de esa tortura, pero por más que lo intentó no lo logró.

- Michael por favor, me duele el estomago de tanto reír.

Insistió la chica pero el rubio no le hizo caso siguió haciéndole cosquillas hasta que oyó un fuerte y molesto carraspeo tras de si. Michael volteó y se encontró con unos penetrantes ojos color zafiro que lo miraban molestos.

- Ah! Hola Matt.

- Hola Michael.

Contestó Matt con seriedad, mirando con desaprobación como el chico de ojos color cielo seguía abrazando a la castaña que lo miraba molesta. Michael miró a los dos chicos, ambos parecían desafiarse con la mirada, y el rubio de cabellos ondulados entendió que estaba de sobra en aquel lugar, soltó a Mimi y se apartó de ella para despedirse.

- Bueno, creo que tienen cosas de que hablar. Te veo en el salón Mimi.

- Sí.

Contestó Mimi sonriéndole a su amigo para después mirar furiosa a Matt que la miraba aún con esa cara de pocos amigos tan característica de él.

- ¿Qué quieres?

- Quiero hablar contigo.

- Creo que es lo que estas haciendo.

- Ya es enserio Mimi, necesitamos aclarar las cosas.

Sora llegó a su salón y se encontró a Tai sentado comiendo un barra de chocolate, el chico parecía estar demasiado concentrado en su chocolate que no se había dado cuenta que la pelirroja había llegado hasta que la chica le habló.

- Hola Tai, ¿por qué estas tan quieto? Eso no es normal en ti.

- Ah! Hola Sora, sólo pensaba.

Sora no pudo evitarlo y soltó una pequeña risita que desconcertó al chico que la miró un poco molesto por la risa de su amiga.

- No le veo lo gracioso Sora, para tu información, sí pienso y muy seguido.

- No me reía por eso, me rió por esto.

Sora se acercó a Tai y limpió con su dedo pulgar el resto de chocolate que había quedado en la comisura derecha de la boca del chico. Tai al sentir la mano de Sora rozando sus labios no pudo evitar sonrojarse y fijó su mirada en su amiga que sonrió.

- Listo, tenías chocolate en la boca.

- amm gracias.

- Y ¿En que pensabas?

- En Matt y en Mimi.

- Cierto, ¿qué pasó entre esos dos? Vi salir a Matt muy molesto.

- No tengo ni la menor idea sé que se pelearon pero no sé por qué.

- Sea lo que sea compadezco a la pobre de Mimi, Matt realmente estaba furioso

- Sí, yo también la compadezco. Conociendo el carácter que tiene nuestro amigo, lo más seguro es que le ponga una regañada que la verdad no se la deseo a nadie

Sora asintió dándole toda la razón a Tai, ambos sabían que cuando Matt estaba molesto era de temerse, y no importara que se tratara de Mimi, ambos estaban seguros que a la pobre castaña le iba ir mal.

- Aclarar qué cosas.

Matt quería arrancarse el cabello de la desesperación ¿Cómo que, qué cosas? ¿Por qué Mimi tenía que hacer las cosas tan difíciles? La miró molesto tratando de controlarse y contó hasta diez, pero parecía no dar resultado ya que en vez de hablar con calma como lo tenía planeado empezó a gritarle a la chica.

- ¿Cómo que, qué cosas? Tu actitud hacia mi, no puedes seguir molesta conmigo e indiferente sólo por lo de ese tonto beso.

- Ahora es tonto.

- Tú dijiste muy claro que no significo nada para ti.

- Y así es, no significo NADA.

- Entonces no entiendo tu actitud tan infantil de niña caprichosa y boba. ¿Por qué no quieres hablarme? O es que acaso ¿sí significo algo?

- No.

Contestó Mimi con frialdad, y eso desesperó aún más a Matt que no lograba comprenderla, si ese beso no había significado nada para ella entonces ¿Por qué estaba tan molesta?

- ¿Entonces? ¿Por qué no me hablas? ¿Por qué me ignoras y me tratas como una basura?

- ¿Terminaste tu berrinche?

Preguntó Mimi con sus brazos cruzados y mirando fijamente a su interlocutor que la miraba serio al mismo tiempo que asentía con su cabeza en forma de afirmación.

- Sí.

- En primer lugar no soy ninguna niña caprichosa ni boba. En segundo lugar no te hablo por que no se me da la gana. ¿Cómo vez? Y En tercer lugar si te trato como basura es talvez porque lo eres.

- Ah! ¿Y ahora me ofendes? Yo quiero arreglar las cosas contigo y tú me ofendes.

- Pues si para ti venir a arreglar las cosas es venir a gritarme en mi cara, pues creo que tú y yo tenemos formas muy diferentes de arreglar las cosas.

- No me quieres hablar, me ignoras, me dices que soy una basura y aún así quieres que venga de muy buena manera a lloriquearte, Mimi, linda ¿Por qué no me hablas? ¿Por qué te estas portando tan indiferente conmigo? Pues estas muy equivocada señorita, que yo no voy a venir a rogarte cada vez que quieras, y cada vez que te enojes y dejes de hablarme sin sentido. Deberías ser un poco más sensible y fijarte bien en lo que dices, en vez de estar lastimando los sentimientos de los demás, por que eso de que te llamen basura, no es muy agradable que digamos.

- El único insensible aquí eres tú.

- ¿Yo?

- Sí, tú. Estúpido, patán, imbécil, idiota, insensible, aprovechado. Me besas sabiendo que no estoy en mis 5 sentidos, según tú para no ser grosero y me lo dices muy campante como si me hubieras hecho un favor y después me recalcas en la cara que ese beso no significó nada para ti, sin importante que talvez para mí si significó algo. Y sabes que, ya estoy harta de hablar sobre esto, así es que me voy. Y quítate.

Lo último Mimi lo dijo empujando a Matt para quitarlo de su camino, Matt no pudo ni siquiera abrir la boca para defenderse, Mimi lo había dejado totalmente desarmado, en cierta forma ella tenía razón, él había actuado como un patán haciéndole creer a Mimi que ese beso no había significado nada para él y que solo la había besado por no hacerle un desaire a la chica, cuando era todo lo contrario, él había disfrutado aquel beso, y deseaba en el fondo otro, pero su temor de que ella se diera cuenta de que ella era su debilidad lo hizo actuar como un tonto diciendo que no había sentido nada con ese beso sin importarle lo que ella había sentido.

- Bien hecho Matt, en vez de arreglar las cosas, las empeoraste.

Se dijo así mismo y regresó a su salón con el orgullo herido, por primera vez en su corta vida no había salido victorioso en una pelea sino que había salido totalmente derrotado.

Mimi entró furiosa a su salón, odiaba a Matt ahora más que nunca, ¿Cómo se había atrevido a decirle que ese beso no significó nada para él y todavía ir a reclamarle por su enfado? ¿Qué acaso era tonto o qué? Si ella más de una vez le había dado entender que ese beso si había significado algo para ella, pero el muy idiota seguía con su actitud de a mi no me importa nada ni siento nada.

Mimi se sentó en su escritorio sin importarle que sus amigos estaban platicando a su lado, ahorita lo menos que quería era hablar con alguien, solo quería sacarse de la mente ese estúpido beso y al estúpido de Matt, aunque ni ella realmente sabía porque estaba tan molesta, no sabía si era por su orgullo herido, o porque realmente le dolía saber que para Matt ese beso no significó absolutamente nada. Su cabeza era todo un caos.

Yumi que platicaba con Izzy y Michael vio como su mejor amiga entraba furiosa al salón para después sentarse en su escritorio sin importarle que ellos estaban a su lado platicando, Michael le había dicho que ella y Matt parecían molestos cuando se vino, tal vez se habían peleado y su amiga necesitaba ahora de un consejo de la doctora corazón Yumi.

- Mimi ¿Te pasa algo? Te veo muy molesta.

- No es nada Yumi.

Contestó Mimi con tristeza para después apoyar su cara en su mano y suspirar, Sí tan solo Matt hubiera sentido lo mismo que ella las cosas serían tan diferentes entre los dos en esos momentos.

Matt entró a su salón cabizbajo y con el ánimo por los suelos, nunca en su vida se había sentido tan patán o mejor dicho tan basura como decía ella. Caminó hasta su escritorio arrastrando los pies bajó la mirada atenta de su amigo que lo miraba asombrado, Tai nunca había vista a Matt en un estado tan deplorable.

- Vaya te hizo añicos, y yo que temía por ella, ahora veo que me equivoqué.

- Me hizo sentir la persona más miserable e insensible del mundo. Sin olvidar el más estúpido e idiota.

- ¿Todo eso te hizo sentir? Wau esa chica me sorprende, porque con tu carácter eso no es muy fácil, intimidas a cualquiera hasta a mi me das miedo cuando estas enojado, y ella te pisoteo, te aniquilo, te pulverizo, te hizo trizas, te…

- Tai ya basta. No me hagas sentir más miserable de lo que ya me siento.

- Lo siento no era mi intención. Y a todo esto. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Por qué esta tan molesta?

- Por una tontería que hice o más bien que dije. Y lo peor de todo es que no sé que voy hacer para que me hable de nuevo.

- Pues mi estimado amigo no te queda otra alternativa que ir de rodillas a pedirle perdón.

- Si es que logro hablar con ella.

Tai sonrió al ver el estado de su amigo, ciertamente nunca se había imaginado ver a Matt en un estado como ese, y menos por causa de una chica, al parecer Tai se había equivocado con respecto a Mimi y ella no era como las demás chicas de su instituto que caían desmayadas al ver a Matt, sino que era todo lo contrario, ella parecía ser inmune a los encantos del chico y tal vez era por eso que a su amigo le interesaba tanto porque como Matt le había dicho en diferentes ocasiones ella era diferente.

Era la hora de salida, Matt se encontraba recargado en la pared de afuera esperando que saliera Mimi, que a su parecer ya había tardado mucho. Vio como una chica de cabellos rojos salía con su mochila y al parecer era la última que quedaba, pues ¿A que hora había salido Mimi que él ni cuenta se había dado?

- Yumi, ¿y Mimi?

- Se fue hace unos cinco minutos con los chicos, yo me tuve que quedar a recoger unas cosas por eso tardé en salir. Pero antes de que te vayas Matt, dime ¿Qué le hiciste a Mimi? Llegó muy molesta al salón después de hablar contigo y estuvo muy callada. Te advierto si veo a Mimi llorar por tu culpa te las veras conmigo.

Lo amenazó la chica de una manera tan agresiva que hizo que Matt tragara saliva, al parecer Yumi era peligrosa cuando de defender a Mimi se trataba, pero ¿qué era lo que había pasado con la dulce Yumi que era su admiradora?

- No te preocupes, con ella me basta y me sobra.

- Sólo es una advertencia. Bueno, nos vemos luego.

Se despidió Yumi con una amable sonrisa que desconcertó a Matt, de un momento la chica había pasado de ser una chica peligrosa y agresiva a un encanto, así que lo mejor era mantener la distancia con Yumi ya que esos cambios de temperamento no podían ser muy normales.

Una vez superado el trauma que le había dejado Yumi al rubio este se decidió a irse lo más rápidamente posible, tal vez si se apuraba la alcanzaría sin tener que correr, pero antes de que pudiera atravesar las puertas del instituto, la voz de Sora llegó hasta sus oídos llamándolo.

- ¡Matt! ¡Espera!

- Oye, ¿Traes prisa?

- No para nada.

Contestó Matt un tanto inquieto, queriendo irse de ahí lo antes posible.

- Matt, si vas a ir al cine con nosotros ¿verdad?

Preguntó Sora con una sonrisa.

- ¡El cine! Ya se me había olvidado.

- ¿No vas a poder?

- claro que sí.

- Él que no va poder ir soy yo.

Dijo Tai.

- Tú ¿Por qué?

- Tengo practica en la tarde y otras cosas que hacer.

- Que lastima.

- Pero vayan ustedes, por mi no se preocupen.

Comentó Tai gañéndole un ojo a Sora, aprovechando que Matt no lo veía, Sora sonrió y asintió agradecida hacia su amigo, sabía que Tai la ayudaría en eso.

- Y ¿No puedes faltar a la practica?

Preguntó Matt aún sin verlos, y volteando a la calle insistentemente con la esperanza de ver a Mimi por ahí, pero entre todos los estudiantes no lograba ver a la castaña.

- No, él entrenador cuenta conmigo hoy. Oye ¿buscas algo?

- eh? No. Bueno ni hablar, creo que solo iremos nosotros Sora.

- Pero si te molesta…

- No Sora. ¿Cómo crees que me va a molestar? Sirve que pasamos más tiempo juntos.

Sora no puedo evitarlo y sonrió un tanto sonrojada, Matt volteó a ver a sus amigos y se despidió de ellos tenía que irse de ahí lo antes posible si quería alcanzar a Mimi antes de que esta llegara a su casa.

- Chicos, ya me tengo que ir, nos vemos luego. Adiós, te veo en la tarde Sora.

Matt salió prácticamente corriendo, dejando a un extrañado Tai, y a una emocionada Sora que ni siquiera se dio cuenta de la actitud tan extraña del rubio.

Sora no puedo contenerse más, y una vez que vio que Matt se había alejado lo suficiente como para oírla soltó un grito de emoción y abrazó a Tai fuertemente.

- Eres grandioso Tai te debo una.

- Lo que sea por mi amiga, además no es para tanto Sora.

- Claro que sí lo es. Gracias a ti, podré ir al cine con Matt y si tengo suerte talvez pase algo entre nosotros. Y lo oíste Tai, lo oíste. - Comentó la chica estrujando con fuerza a Tai de la emoción- Dijo que así podremos pasar más tiempo juntos, eso quiere decir que quiere estar conmigo, quiere estar más tiempo conmigo Tai. ¡Lo puedes creer!

- Sí lo oí Sora.

Contestó Tai intentando recuperarse del fuerte estrujón que le había hecho Sora, cuando quería la chica podía llegar a ser muy fuerte.

- Vez te dije que solo era cuestión de tiempo y que Matt se de cuenta, para que ustedes estén juntos.

Sora sonrió por el cometario de su amigo, al fin las cosas para ella estaban saliendo bien, esa tarde tendría la que se podría decir una cita con Matt y tal vez las cosas entre los dos pudieran llegar más allá de una simple amistad.

Mimi caminaba hacia su casa, sin darse cuenta ese día se había ido caminando más lento que de costumbre, no sabía si era por lo desanimada que se sentía o por el hecho de que una parte de ella quería que llegara Matt y la alcanzara para que pudieran arreglar las cosas.

- Pero que manera de empezar las vacaciones y todo por culpa de ese tonto insensible que…

- Que quiere pedirte perdón.

Dijo Matt tras de ella, Mimi se sobresaltó y por un momento su corazón brincó de emoción, pero logró controlarse y puso de nuevo su mascara de indiferencia ante el chico que se miraba más que arrepentido, y que al parecer había corrido para alcanzarla.

- Ah, eres tú.

- Mimi lo siento, se que metí la pata, no debí haber ido a gritarte esta mañana, pero estaba muy alterado, y ayer no debí haber dicho que no sentí nada con ese beso.

- Esta bien, después de todo fuiste honesto, tú no tienes la culpa de no haber sentido nada.

Mimi comenzó a caminar, Matt de nuevo había puesto el dedo sobre la herida, ¿por qué tenía que recordarle a cada instante que ese beso no significó nada para él?

- Pero ese es el problema no fui sincero.

Dijo Matt desesperado al ver que Mimi se iba de nuevo molesta. Mimi se detuvo y volteó a verlo asombrada y Matt al ver que por fin tenía su atención continuó hablando.

- Estaba muy nervioso por lo que pasó, no sabía como actuar que decir, así que dije todo lo contrario a lo que realmente sentí.

- Entonces tú…

Matt caminó hasta Mimi y posó su dedo índice en sus labios, impidiendo que la chica terminara de hablar, ya se había humillado bastante ese día como para confesarle abiertamente que la quería, porque de algo que se había dado cuenta Matt ese tiempo que estuvo peleado con ella, era que se había enamorado perdidamente de Mimi Tachikawa.

- Dejémoslo así.

Mimi sonrió enternecida por la reacción del rubio, sabía que a Matt le costaba expresar sus sentimientos y por eso le había pedido que no continuara. Tomó con sutileza la mano de Matt y la alejó de sus labios para ella acercarse y depositar un beso el la comisura de los labios de Matt.

- Esta bien, dejémoslo así.

- Y ¿Qué fue eso?

Preguntó Matt con una sonrisa en sus labios, sin duda alguna ese fugaz beso lo había sorprendido pero también le había encantado.

- Digamos que es mi forma de decir lo siento.

- Y que es lo que sientes.

- Que creo que fui un poco dura contigo.

- ¿Un poco?

- Esta bien, fui muy dura contigo. ¿Contento?

- Sí. ¿Amigos de nuevo?

- Sí.

En la secundaria en la que asistían T.K, Kari y Davis , tal y como lo habían predicho los chicos no habían tenido clases, así que la gran mayoría se encontraban presenciando el partido de Basket, que había iniciado entre los alumnos.

- ¡Bien hecho T.K!

Gritó Kari emocionada alzando unos pompones rosas al ver que su mejor amigo anotaba una canasta. El rubio volteó a verla y puso su pulgar arriba agradeciéndole a Kari por su apoyo, la chica sonrió y se sonrojó levemente provocando la risita de varias de sus compañeras de porras.

- Mira Kari, Yo también voy a…

Davis no pudo terminar con su hazaña ya que se estrelló contra uno de los postes de las canasta cayendo al suelo inconsciente. Kari al igual que sus compañeras vieron a Davis sintiendo pena ajena por el chico, a pesar de que Davis era experto en futbol, el basket era algo que no se le daba al chico, ya que siempre que jugaba terminaba estrellado en el piso.

- Mejor sigamos practicando chicas.

Dijo Kari volteándose con sus compañeras de porras las cuales estaban a punto de estallar en risas, así que la chica prefirió alejar a las chicas para no causarle una humillación mayor a su amigo.

- ¿Te encuentras bien Davis?

- Sí T.K, estoy bien. Pero yo quería impresionar a Kari.

- Y si que la impresionaste. Ese golpe impresiona a cualquiera.

- Uhm… L Pero no de esa manera.

- Vamos Davis, ya olvídalo y hay que seguir jugando.

El partido ya había avanzado bastante, y Davis se sentía cada vez más frustrado de no poder anotar ninguna canasta mientras que T.K ya llevaba cuatro, provocando que Kari lo animara cada vez que el chico hacía una anotación.

- ¡Así se hace T.K!

Davis volteó a ver a T.K molesto, el maldito rubio había anotado otra canasta, y Kari le echaba porras con cada logro, ¡No era justo! Tenía que hacer algo para ridiculizar a T.K frente a Kari y entonces un pequeño Davis vestido de diablito apareció en su hombro dándole la respuesta.

- Que te parece si le metes el pie, así se estrellaría de narices con el poste.

Davis sonrío, era una idea genial, así T.K ya no sería más el señor perfecto sino más bien el señor ridículo, pero antes de que pudiera llevar a cabo su malvado plan apareció en su hombro derecho otro pequeño Davis pero este vestido de ángel comenzado una pelea entre Davis y sus dos consciencias.

- No deberías hacer eso. T.K es tu amigo.

- El tiene razón. T.K es mi amigo, no puedo hacerle eso.

Contestó Davis resignado dándole la razón al pequeño Davis vestido de ángel.

- ¿Tu amigo? Vamos un amigo no te quita a tu chica.

Comentó el malvado Davis vestido de diablo situado en su hombro izquierdo.

- Sabes muy bien que Kari no es tu chica.

Trató de persuadirlo el de la aureola.

- Y sabes de quien es la culpa.

Habló esta vez el que sostenía el trinche entre sus manos.

- ¡Vamos T.K tu puedes!

Gritó emocionada Kari sin darse cuenta de la ira que despertaba en Davis y que lo hacía convencerse de que el único obstáculo entre ella y él era T.K.

- De T.K.

Dijo furioso el moreno, viendo con odio a su rival de amores.

- Así es y que te parece si lo pones en ridículo. Así Kari dejaría de animarlo tanto y te animaría a ti.

Sugirió el perverso Davis diablito.

- No debes hacerlo. Talvez T.K sea el líder del equipo de Basket Ball ¿Y que? Tú eres el líder del equipo de futbol. Sería mejor impresionarla en el futbol que lastimar a T.K.

Dijo sabiamente la conciencia buena de Davis.

- Vamos, No vas a hacerle caso ¿Verdad? Se nota que no tiene los pantalones suficientes para hacerlo, es más hasta trae vestido.

- ¿Otra vez con eso? Ya te dije que es una toga, se llama toga no vestido.

- Es lo mismo. O ¿Vas a dejar que te quiten a tu chica?

- Claro que no.

Contestó Davis dándole toda la razón al Davis diablito situado en su hombro izquierdo y que sonrió al ver que había logrado convencer a Davis de lastimar a T.K. El Davis angelito que estaba en su hombro derecho suspiró resignado, Davis ya había caído presa de las malas intenciones del diablo.

Davis no pudo evitarlo más y decidió hacerle caso al pequeño Davis diablito sobre su hombro izquierdo, corrió hasta donde estaba T.K que se dirigía anotar otra canasta y le puso el pie para que tropezara el chico, pero en vez de que T.K cayera se logro equilibrar pisando sin querer con fuerza el pie de Davis que pegó un grito de dolor al sentir el pisotón de su amigo. T.K no cayó pero tampoco anotó y la pelota rebotó cayendo en las manos de Davis provocando que todos se fueran sobre él para quitarle la pelota.

- Davis ¿Te encuentras bien?

Preguntó T.K una vez que todos sus compañeros se quitaran de encima del moreno que yacía en el suelo viendo pequeños Davis diablitos y angelitos girando en círculos sobre su cabeza.

- Sí mami, ¿Alguien anoto la matrícula del auto que me atropello?

- ¡T.K! ¡Ganaron!

Dijo Kari emocionada y corriendo hacia donde estaba su amigo.

- Sí, solo que no pude anotar el tiro que te prometí.

- No te preocupes T.K, tomaré como si todos los demás fueran para mí.

Los dos amigos rieron y se fueron juntos del lugar olvidando al moreno tirado en el suelo que seguía inconsciente.

- Hay…

Se quejó Davis levantándose mientras se sobaba la nuca y veía que ya todos se habían ido.

- Vez te dije que no era una buena idea, eso se llama castigo divino.

Comentó el Davis angelito para después desaparecer indignado.

- Cuando vayas hacer las cosas hazlas bien. Ja! principiantes.

El Davis diablito también desapareció molesto dejando a Davis solo, a la otra le haría caso al angelito, era más seguro.

Faltaba poco para llegar a la casa de Mimi y ni ella ni Matt habían dicho palabra alguna, y Matt temía que ella siguiera molesta aunque se suponía que ya habían arreglado las cosas.

- ¿Por qué estas tan callada?

- Matt… Creo que debería decirte que es lo que soñé y también esas extrañas visiones.

Dijo Mimi deteniéndose obligando a que Matt hiciera lo mismo para verla.

- ¿Segura que quieres hacerlo?

Mimi asintió y ambos se desviaron de su camino hasta llegar a un parque donde Mimi se sentó bajo un árbol y Matt la imitó sentándose al lado de ella.

- Todo comenzó una noche que me estaba bañando.

Comenzó a contar Mimi, pero antes de que continuara su semblante cambió a uno furioso y notoriamente sonrojado.

- ¡Ni se te ocurra imaginarme en la tina entendido!

- eh? No, ni siquiera tenía pensado hacerlo.

Contestó Matt desconcertado por la ocurrencia de la chica, por su mente ni siquiera había pasado esa idea pero ahora que lo decía no sería tan mala idea.

- Más te vale. Bueno como decía estaba en la tina cuando de repente me quede dormida por unos segundos y fue cuando vi mi primera visión. Yo estaba en un hermoso palacio.

Matt recordó el palacio que apareció en sus sueños, y pensó que sería el mismo pero decidió no intervenir en el relato de Mimi y escuchar atento lo que la chica le iba a contar.

Mientras tanto al otro lado del parque T.K y Kari caminaban con dirección a la casa de la chica, ambos hablaban y reían de lo sucedido durante su último día de clases y de la mala suerte que tenía el pobre de Davis cuando de baloncesto se trataba.

- Pobre Davis hoy no fue su día.

- Sí, al pobre hasta tuvieron que llevarlo a la enfermería.

- Espero que este bien.

- Oye T.K, ya sabes que fue lo que pasó con Matt y Mimi.

- Sí mi hermano ya me contó.

Matt había oído todo el relato de Mimi desde su primera visión hasta su sueño que la llevó a hablar con él y no podía negar que había una gran similitud con su sueño, convenciéndolo de que en algún momento del pasado aquello había sido real.

- Después fue cuando tú y yo estábamos en el patio de la escuela y me desmaye. Es esa ocasión vi… que yo estaba… acostada en la cama de Andrew… Tu estabas agarrando a Andrew de la camisa te mirabas muy molesto.

Matt no pudo evitar voltear su cara con molestia al escuchar aquella parte del relato, que el recordaba a la perfección, odiaba a ese sujeto el solo recordar verlo con Mimi lo hacia sentir querer molerlo a golpes pero para su mala suerte no lo tenía en frente sino lo haría arrepentirse de lo que le hizo a Mimi en aquel tiempo.

- Yo te llame, tú volteaste a verme y lo soltaste, después dijiste que tú no tenías porque meterte en nuestra vida privada y te fuiste muy molesto, yo te volví a llamar pero no me hiciste caso. Yo no entendía que era lo que pasaba.

Mimi no pudo contenerse más y comenzó a derramar algunas lágrimas, era como si todo eso lo estuviera viviendo de nuevo, pero agarró valor y continuó con su relato.

- Le pregunté a Andrew que era lo que pasaba. El se acercó a mi y me preguntó que como no me acordaba si había sido muy dulce, le pregunté que era lo que era lo que no recordaba y él… él me dijo que… que había sido suya. Yo por más que intentaba no recordaba nada. Lo último que recordaba era que esas bruja me habían echado un polvo, pero el dijo que yo era la que se lo había pedido, que si quería lo volvíamos hacer para que recordara.

Matt apretó los puños con fuerza el solo imaginarse a Mimi con ese sujeto, diciéndole todo ese tipo de cosas le daba ganas de matarlo, y se odió a si mismo por haberse ido en aquel momento por no haber estado para defenderla de ese maldito.

- Yo le dije que no podía ser cierto, que él tuvo que hacerme algo, pero el insistía en que no, después me dijo que hiciera lo que hiciera no podía cambiar lo que había sucedido, después dijo que se iría al brindis y me encerró en la habitación. Yo salí de la habitación por la ventana y logre cambiar las copas, después tú estabas dando el discurso para tú próxima boda.

Matt volteó a verla asombrado, recordaba aquel brindis, pero al parecer ella no estaba al tanto de lo sucedido en el, ya que ella sonrió con ironía dando por echo que la boda si se había llevado a cabo.

- Nada más y nada menos que con la princesa Sora, al parecer ustedes deben de estar juntos, por eso te digo que Sora es la chica perfecta para ti y…

Mimi no pudo continuar, Matt la abrazó dejándola totalmente sorprendida y sin habla ya que no se había esperado esa reacción por parte del chico, por un momento ella permaneció estática sin saber que hacer pero después al sentir el calor del cuerpo de Matt junto al suyo la hizo cerrar los ojos, dejándose reconfortar por él.

- Perdóname, por mi culpa tuviste que recordar todo eso.

- En realidad yo no amaba a Andrew, no sé que fue lo que pasó esa noche, nunca logre recordarlo. Pero yo no pude haber estado con él, yo no lo amaba.

Mimi comenzó a llorar suavemente, en su vida pasada había necesitado tanto un abrazo de él para superar lo de Andrew, pero las cosas había sucedido de una manera muy distinta, y ahora que por fin recibía esa comprensión por parte de Matt era como si su alma por fin descansara y soltara todo aquello que por tanto tiempo llevaba guardado.

- Shhh, Shhh. Tranquila, ese maldito abusó de ti, y lo peor es que yo no pude hacer nada para evitarlo.

- No fue tu culpa.

- Pero yo debí protegerte, debí…

- Tú tenías otras preocupaciones.

Dijo Mimi apartándose de Matt y secándose sus lágrimas para ponerse de pie.

- Ya es tarde, debo ir a casa.

- Sora y yo no…

- No importa eso es del pasado, ¿me acompañas a mi casa?

- Sí.

Matt tomó su mochila y caminó junto con Mimi a la casa de la castaña, quería aclararle lo de Sora pero ella no parecía estar dispuesta oír, así que pensó que lo mejor era aclarárselo en otra ocasión ya que habían sido demasiadas emociones para Mimi en ese día, y no quería iniciar otra pelea con ella hablando de algo que había sucedido hace más de 400 años y que nada tenía que ver con sus vidas actuales.

- Y ahora mi hermano no sabe que hacer para que le hable.

- ¿Y el no sintió nada con el beso?

- No lo sé no me dijo, pero con su manera de reaccionar creo que sí.

- Dices que en árbol del parque estaban grabados los nombres de ellos ¿Verdad?

- Sí

- ¿Qué te parece si lo buscamos?

T.K asintió y rió para si mismo, algo que le gustaba mucho de Kari era la curiosidad innata de la chica y su constante afán de querer ayudar a los demás, y sabía que si Kari quería ir a ese lugar no era solo por curiosidad sino porque de seguro su amiga tenía algún presentimiento, y porque negarlo, él también tenía curiosidad.

Cuando Mimi llegó a su casa se encontró con su madre hablando por teléfono, y al parecer la buscaban a ella porque cuando llegó pudo oír a su madre decirle a la persona al otro lado de la línea que ella ya había llegado.

- ¿Quién es?

- Es Michael.

Mimi no más al oír el nombre de Michael corrió al teléfono y se dejó caer al sillón.

- Bueno, Michael.

- Hola Mimi.

- Hola.

- Oye Mimi ¿Qué te parece si vamos al cine?

- ¿Al cine? ¿Tú y yo?

- Sí, también irán Izzy y Yumi.

- mmm

Se quejó Mimi un poco decepcionada de que Izzy y Yumi también fueran a ir.

-Ya veo, sí ,no hay problema. ¿Cómo a que horas?

- ¿Qué te parece como a las 6:00pm?

- Me parece perfecto, nos vemos a las 6:00pm allá.

- Mimi… Si no te molesta, yo podría pasar por ti.

- Claro que no me molesta Michael. Entonces te espero.

- Nos vemos.

- Sí adiós.

Mimi colgó el teléfono y suspiró, iría al cine con Michael, bueno también irían Izzy y Yumi, pero eso que importaba, Michael pasaría por ella y estarían juntos, al parecer las vacaciones no iniciarían tan mal como lo esperaba, había arreglado las cosas con Matt y ahora iría al cine con su amor platónico y como dijo alguna vez William Shakespeare, "Lo que bien empieza, bien termina" y esas vacaciones habían iniciado muy bien.

- Es este.

Dijo Kari caminando hasta un enorme cerezo que tenía las hojas secas debido al invierno.

- ¿Cómo sabes?

- Esta brillando.

Dijo Kari y T.K volteó a ver el árbol, el lo miraba normal, no tenía ningún tipo de luz como decía Kari, pero la chica parecía estar convencida de sus palabras.

- Esta brillando.

Volvió a repetir Kari esta vez con su mirada perdida fija en la inscripción donde estaban escritos los nombres de Matt y Mimi. T.K vio como Kari y el árbol comenzaron a brillar e intentó alejar a Kari de ese extraño árbol, pero cuando quiso moverla le fue imposible era como si ella estuviera clavada al piso.

- ¡Kari! ¿Qué esta pasando?

Siguiente Capitulo: Las visiones de Kari - Publicación:Viernes 22 de julio del 2011

Mimato196

Mayo 2007