Hola a todos, ya es viernes :( (lloro porque sólo me queda una semana de vacaiones) pero bueno independientemente de eso les traigo un nuevo caitulo de este fic, espero que sea de su agrado y como siempre muchas gracias por el apoyo ;) no los entretengo más y que disfruten su lectura.

Aclaración: Los personajes de Digimon no me pertenecen :(

19

¡No es una cita!

Mimi se encontraba en su habitación, llevaba más de diez minutos observando con insistencia el interior de su closet, ¿qué se podría poner para su cita con Michael? Bueno no era una cita formal ya que también irían Izzy y Yumi, pero el ir al cine con el rubio de ojos color cielo ya era un avance, tal vez a la próxima pudieran salir ellos dos solos y esta considerarla un simulacro de cita o bien una cita doble.

Sacó del closet varios conjuntos de ropa y los dejó sobre su cama, los observó por varios minutos hasta que escogió uno de ellos y sonrió satisfecha.

En el parque Kari y T.K se dirigían a la casa de la chica Yagami que al igual que su amigo sacaba conclusiones sobre el lazo que unía a Mimi y a Matt después de que Kari le había platicado a T.K lo sucedido en el pasado.

- Al parecer esas visiones y el sueño que tuvo Matt fueron provocadas por el hechizo que les puse.

Dijo la chica de ojos cafés mientras caminaba al lado de su amigo con su mirada pensativa en el suelo.

-Entonces, como se dice, eran recuerdos de su vida pasada y el sueño de mi hermano también.

Contestó T.K analizando toda la información que Kari le había dado más la que él ya sabía por parte de su hermano.

- Así es. Lo más seguro es que al pasarle ese poder a Mimi, también se le haya pasado un poco a Matt.

- Entonces era cierto.

- Pero nosotros no debemos decirles nada, debemos dejar que la historia transcurra.

-Eso quiere decir que…

Murmuró T.K para si mismo tomando su barbilla de forma pensativa, mientras miraba al suelo con una expresión de preocupación que no pasó desapercibida por Kari.

- Que ¿Qué? T.K

Lo cuestiono Kari preocupada haciendo que T.K alzara su vista hacia ella.

- Que Andrew y esas brujas no tardan en aparecer.

- Me temo que sí.

-Y nosotros no podremos hacer nada.

-No.

Finalizó Kari con una mirada triste, le desesperaba saber todo eso y no poder ayudar a sus amigos.

Ya eran las seis de la tarde y Matt ya se encontraba en el cine sentado en una banca esperando la llegada de su amiga que no se miraba por ningún lado. Se puso a mirar por su alrededor en lo que llegaba Sora y se percató de algo, el cine estaba llenó de parejitas y entonces una idea cruzó su cabeza ¿Qué tal que Tai los había dejado solos a él y a Sora con intenciones de que su inocente ida al cine se convirtiera en una cita con Sora? Si era así lo golpearía por entrometerse donde no le hablaban, aunque por otra parte estaba Sora, ella no se prestaría a esas cosas y así con esa idea se relajó y se puso a escuchar la música de su celular.

Tai se encontraba en el sillón de su casa cambiando constantemente de canal. Kari salió de su cuarto y le extrañó ver a su hermano mayor tirado en el sillón cuando era hora de su práctica.

-¿Qué no tienes práctica hoy hermano?

Preguntó Kari bajando las escaleras para después dirigirse hacia la cocina.

- eh? No, el entrenador nos dio el día libre hoy por ser el último día de clases, además que creo que se fue de vacaciones.

- Ah! Ya veo.

Kari no le dio más importancia y se fue directo a la cocina a buscar alguna fruta en el refrigerador. Tai dejó de cambiar de canal y se quedó pensativo por varios segundos ¿Cómo le estaría yendo a Matt y a Sora con su cita? Una sonrisa se dibujó en su rostro, no cabía duda que él era un buen cupido.

Sora llegó al cine y pudo ver al rubio sentado en una banca al parecer escuchando música, sonrió al verlo, parecía que no le importaba nada de lo que pasaba a su alrededor y ese era un gesto de él que tanto le gustaba.

Agarró aire tomando valor y dirigiéndose al rubio. No podía negar que a pesar de que Matt no viera aquello como una cita, ella si la consideraba como su primer cita con él y no podía evitar sentirse nerviosa, tal vez después de esa salida juntos él se daría cuenta cuanto lo quería y la comenzaría a ver como algo más que una amiga.

Matt esperaba a Sora escuchando la música proveniente de sus audífonos, aunque realmente su mente se encontraba en otra parte, recordando a cierta chica de ojos color miel que muchas veces lo sacaba de sus casillas pero que él adoraba secretamente. Tenía poco que había aceptado lo que sentía por esa chica que lo enloquecía pero no podía negar que el aceptar que la quería lo hacía sentir bien consigo mismo ya que por fin tenía el equilibrio perfecto entre lo que había en su razón y en su corazón.

Sintió una mano posarse en su hombro y se volteó para encontrarse con unos ojos marrón muy conocidos para él y una tímida sonrisa proveniente de su amiga.

- ¿Por qué tan pensativo?

- eh? Sora, lo siento, no te había visto.

- ¿Tienes mucho esperando?

-No. Como unos 5 minutos. Te vez muy bien Sora.

Comentó Matt viendo que su amiga no vestía como siempre sino que esta vez se había esmerado más en su vestimenta y a diferencia de siempre la chica llevaba un vestido rojo de manga larga que le llegaba hasta las rodillas, unos botines color negro y unas medias color piel que cubrían la parte de piel de la chica que el vestido no alcanzaba a cubrir.

- eh? Gracias.

Contestó Sora bastante ruborizada.

-Y bien, ¿Qué película quieres ver?

Preguntó Matt ignorando por completo el sonrojo de la joven que había agachado su mirada apenada.

En casa de Mimi el timbre acababa de sonar y la castaña había bajado las escaleras corriendo para que nadie más se le adelantara a abrir, quería ser ella quien recibiera a Michael.

Abrió la puerta y se encontró con un chico de ojos color azul cielo que la miraba con una amplia sonrisa y que por una fracción de segundo había quedado asombrado de lo bien que se miraba su amiga, pero pudo esconder su asombro tras una sonrisa amable.

- Hola Mimi.

-Hola Michael.

- Te vez muy bonita.

Comentó Michael un tanto apenado, para él la chica frente a él se miraba más que hermosa con esa minifalda color azul celeste y esa blusa de manga larga color negro y cuello en V además de unas botas negras que llegaban casi hasta las rodillas.

Mimi se sonrojó por el halago de su amigo y por más que intentó evitarlo no pudo evitar tartamudear cuando le contestó.

- eemmm gra…gracias. Bueno avisare que ya me voy.

- Sí.

En el cine Yumi e Izzy llevaban alrededor de veinte minutos esperando a que sus dos amigos llegaran, ya habían comprado los boletos, solo faltaba que llegaran Mimi y Michael que no se miraban por ninguna parte.

Yumi miró impaciente su reloj por tercera vez y volvió a alzar su vista buscando a sus dos amigos con la mirada pero no había señas de ninguno de los dos.

- Pero ¿Dónde están Mimi y Michael? Ya va empezar la película.

Preguntó Yumi con impaciencia.

- Tranquila no han de tardar en llegar.

Contestó Izzy al lado de la chica buscando al igual que ella a sus dos amigos que no aparecían.

- Vayamos a la entrada tal vez estén allá.

Yumi jaló del suéter a Izzy y lo llevó hasta la entrada esperando encontrar a sus amigos ahí.

Cerca de la entrada parados frente a la cartelera se encontraban Sora y Matt viendo las películas disponibles y los horarios, a Matt realmente no le interesaba que película fueran a ver pero Sora parecía muy interesada en ella, ya que no apartaba su vista de la cartelera.

Sora miraba todas las películas disponibles pensando en cual le convendría más entrar a ver. ¿Una de comedia? no, esas eran más bien para los amigos y ella quería llegar más lejos con Matt, ¿Una de acción? No, esas les gustan a los hambres pero no creía que le pudiera sacar mucho provecho a una película de acción. ¿Una romántica? Mmm tal vez, con una romántica era posible que el ambiente entre ella y Matt mejorara mucho a su favor, así que esa aún no estaba descartada. ¿Una de terror? Mmm a esa sí le podía sacar provecho, podía fingir asustarse e intentar acercamientos con el chico, además a los hombres también les gusta las películas de terror, ¿qué no? Estaba decidido, verían una de terror.

- ¿Segura que quieres ver esa? Es de terror.

Preguntó Matt incrédulo, la verdad esperaba que Sora eligiera un comedia o una romántica, nunca pensó que a la chica le gustaran las películas de terror.

- Sí. Me gusta asustarme.

- Bueno vayamos por los boletos.

Llevaban otros cinco minutos esperando en la entrada y nada, ninguno de sus dos amigos aparecía aún y la película no tardaba en empezar. Yumi estaba apunto de sacar su teléfono cuando la voz de Mimi llegó a sus oídos, giró su vista a la calle y vio a su amiga llegar acompañada de Michael.

- Por fin llegaron. ¿Por qué tardaron tanto?

Les reclamó Yumi viendo con severidad a sus dos amigos.

- Hay Yumi, Como si no supieras cuanto tardo en escoger mi ropa.

- Además, a mi también se me hizo un poco tarde.

Contestó Michael apenado tratando de excusar a la castaña, para evitar que Yumi se enojara con ella.

- Bueno, lo importante es que ya están aquí. ¿Qué les parece si vamos a comprar las sodas y las palomitas? Yumi ya tiene los boletos y solo nos quedan diez minutos antes de que empiece la película.

Dijo Izzy esta vez tratando de cambiar de tema para que no iniciara una pelea entre sus dos amigas.

Los cuatro chicos se adentraron al cine y se fueron directo a la dulcería donde para suerte de los chicos casi no había fila.

Sora y Matt acababa de comprar sus palomitas y las dos sodas, Matt sostenía las palomitas mientras Sora había elegido llevar las sodas. Los dos se giraron para dirigirse a la sala pero no recordaban el número de sala que les tocaba, así que Matt se paró y sacó los boletos para ver en que sala les tocaba.

- Es la número tres

Dijo Matt levantando su vista para buscar la sala.

- Bien creo que está por acá.

Contestó Sora señalando a su derecha y ella y Matt se dirigieron a esa dirección.

Izzy y Michael se encontraban haciendo fila en la dulcería mientras que Mimi y Yumi habían decidido ir a buscar la sala que les correspondía. Las chicas ya le habían dado la vuelta a todo el cine y aún sin encontrar la sala número dos, estaban a punto de girar hacia uno de los pasillos cuando Yumi vio a lo lejos a una conocida pareja.

- Ven Mimi.

Yumi jaló a Mimi sin darle oportunidad de preguntar que pasaba y ambas corrieron hasta donde se encontraban los dos chicos.

Sora y Matt buscaban la sala tres, pero no lograban verla por ningún lugar. Sin darse cuenta Sora pisó una parte que se encontraba mojada y estuvo a punto de resbalar sino fuera por la mano de Matt que se posó en su cintura sosteniéndola para que no cayera.

- Cuidado Sora.

- Gracias Matt, ya me veía en el suelo.

Agradeció sonrojada la chica de sentir como la mano de Matt aun estaba en su cintura y ver la sonrisa amable de su amigo que la miraba. Sintió como su corazón se aceleraba y por un momento pasó por su mente acercarse al rubio y besarlo para que el se diera cuenta de una vez por todas que ella lo quería, pero antes de que pudiera hacer lo que pensaba una voz conocida llamó a Matt sacándola a ella de sus pensamientos.

- ¡Matt!

Gritó Yumi con fuerza haciendo voltear al rubio y a la pelirroja.

Matt volteó al oír su nombre y se asombró al ver quien era la que lo llamaba o más bien se asombró al ver a la chica que se encontraba al lado de la chica que lo llamaba, ¿qué hacía Mimi ahí? Eso sí que debía ser el destino mira que encontrarse con ella ahí.

- Mira Mimi, Matt esta aquí.

Dijo Yumi emocionada y Mimi volteó hacia donde apuntaba la mirada de su amiga para encontrarse con Matt acompañado de Sora, y al parecer este la abrazaba por la cintura lo cual no le agradó mucho a la castaña.

Matt notó la mirada de Mimi sobre su mano que sujetaba la cintura de Sora, y de inmediato retiró su mano regresándola a la caja de palomitas.

- ¿Y tú que haces aquí?

Preguntó Mimi con rudeza y Matt no pudo resistir sonreír al oírla"Tan linda como siempre" pensó con sarcasmo y no pudo evitar contestar de la misma forma en que ella le hablaba.

- Pues que más, vine a ver una película.

- ¿Seguro que sólo vienen a ver una película? Porque a mi se me hace que vienen en plan romántico.

Aquella no se la esperaba, Matt se sonrojó a más no poder ¿Por qué pensaba eso? Sora y él solo eran amigos, ¿Por qué Mimi siempre tenía que mal interpretar las cosas?

- ¿Qué?

- No, para nada. ¿Cómo crees Mimi?

Habló Sora sonrojada, pero a la vez orgullosa de que su salida con Matt pareciera una cita.

- ¿Es tu novia Matt? No sabía que tenías novia, y eso que soy tú fan 1

Preguntó Yumi alterada, y Mimi no pudo evitar sonreír al ver lo nervioso que se había puesto Matt y lo rojo que estaba, molestarlo era divertido.

- Sora no es mi novia, solo somos amigos.

- Si como no.

Dijo Mimi con burla, sacando de sus casillas al rubio que no podía estar más rojo, OH por Dios, era tan divertido hacerlo enojar, que no podía evitar provocarlo.

Matt estaba apuntó de contraatacar las palabras de la chica cuando un voz conocida para él y que últimamente le resultaba odiosa llegó a sus oídos.

- Chicas la película va a empezar.

Michael junto con Izzy apareció tras Mimi y Yumi sin percatarse de quien era la persona con la que hablaban sus dos amigas.

El rubio de cabello rizado se paró casi en seco al ver que Matt estaba enfrente de él ¿Qué hacía él ahí? Giró sus ojos a Mimi que miraba con burla a Matt, al parecer a ella le alegraba verlo.

- Hola Matt, hola Sora, no los había visto. Que coincidencia encontrarnos aquí.

Saludo Michael con esa sonrisa amable tan característica de él y que enfurecía a Matt.

- Bueno ya ven, cosas del destino. Vamos ya va empezar la película, vayamos a buscar nuestros asientos, nos vemos luego chicos.

Se despidió Yumi llevándose a sus dos amigos consigo.

- Que se diviertan chicos.

Dijo Sora en señal de despedida a lo que Yumi contestó con una sonrisa.

- Ustedes también.

- Bueno me voy, porque no quiero hacer mal tercio.

Comentó esta vez Mimi mirando con desaprobación a la pareja frente a ella mientras se giraba para irse junto con Yumi que se había ido junto con Izzy y Michael, pero se volteó de inmediato viendo a Matt con una sonrisa pícara que desconcertó al chico.

- Pórtense bien y no vayan a hacer cosas malas.

- ¿Qué podríamos hacer?

Preguntó Matt desconcertado.

- Una nunca sabe, con lo oscurito, talvez se emocionan y se les olvida ver la película.

Dijo Mimi con burla. Sora y Matt se sonrojaron a más no poder aunque por motivos diferentes, Sora pensaba en que no estaría mal que algo más entre ellos pasara durante la película, la verdad no le desagradaría, en cambio Matt se seguía preguntando por qué Mimi insistía en que eso era una cita, no era una cita sólo había ido al cine con su mejor amiga, eso no quería decir que eso fuera una cita, ¿por qué todo el mundo se empeñaba en que lo fuera? ¡Era desesperante!

- Pero que cosas dices Mimi.

Contestó una sonrojada Sora que por su actitud le daba a entender a Mimi que aunque lo negara con sus labios, aquello si era una cita.

- Es la verdad cuando uno esta en lo oscurito…

Mimi no pudo continuar ya que Matt la jaló y la alejó de la pelirroja que se miraba cada vez más sonrojada si es que eso era posible.

- Que no te ibas ya Mimi.

Comenzó a decir Matt a la par que jalaba a la castaña para llevársela. Mimi no se resistió sin embargo hizo una mueca de desacuerdo cuando se vio jalada por Matt ¿Por qué la interrumpía cuando se divertía tanto humillándolo frente a la chica que aseguraba ella le gustaba a Matt?

- Te urge que me vaya. ¿Verdad? Y luego dices que no.

-No. Me urge que te calles, te la pasas diciendo tonterías.

-No son tonterías. Es la verdad.

Protestó Mimi cruzando sus brazos y volteando su cara en señal de berrinche, se sentía como niña chiquita siendo regañada por su hermano mayor.

- Ya te he dicho que Sora y yo solo somos amigos.

- Lo dices, pero demuestras otra cosa.

- Eso no es cierto.

-Sí lo es. Mírate nada más, viniste a ver una película con ella, los dos solitos. ¿Dónde dejaron a Tai?

Mimi se sorprendió así misma por sus palabras, parecía una novia celosa reclamándole a su novio por salir con una amiga, pero no, ella no podía estar celosa, no de Matt. Miró a Matt, se miraba desesperado, el pobre no hallaba como hacerla entender que aquello no era una cita, pero que más podía hacer todo apuntaba a que eso era una cita.

- No pudo venir.

- Aja

-¡Es la verdad!

Contestó Matt al borde de la histeria, ¿por qué no lo comprendía? ¡Eso no era una cita! Era solo una salida al cine con su mejor amiga, no una cita, pero la pequeña castaña frente a él parecía estar más que convencida de que aquello era una cita.

Mimi arrebató el boleto de cine de la entrada de Matt y no pudo evitar que en su rostro se dibujara una sonrisa burlona que incomodó al chico ¿Ahora que más le iba a decir?

-Y no vinieron a ver cualquier película, vinieron a ver una de terror. ¿Es para que si se asusta tú la abraces?

Dijo Mimi viendo con burla a su amigo que le arrebató el boleto y con un fuerte rubor en sus mejillas que le era difícil de esconder. Matt en realidad no había pensado en eso, es más ni siquiera había sido él quien escogió la película, pero eso era algo que Mimi no comprendería.

-Dámelo, y ya deja de decir esas cosas.

-Te sonrojaste.

Comentó Mimi con burla haciendo que el sonrojo en el rubio aumentara si es que eso era posible.

-Mimi tu película va empezar.

-Ok, ok. Ya me voy. Sólo procura ver la película por que te voy a preguntar eh? Para ver sí es cierto que la viste.

Dijo Mimi entre risas mientras se dirigía a su sala, OH Dios! Era tan divertido molestarlo, ahora entendía porque a Matt le gustaba fastidiarla a ella, era hasta terapéutico cuando se era el fastidiador y no el fastidiado.

- Ya te dije que…

-Sí ya lo sé, que solo son amigos, ya lo sé.

- Entonces por que no dejas decir esas cosas.

-Por que te vez lindo cuando te enojas.

Contestó la castaña con una sonrisa que casi lo derrite y hubiera seguido ahí parado viéndola irse con esa cara de bobo enamorado sino fuera porque Mimi volteó y con esa sonrisa burlona de ella y lo sacó de su ensoñación.

-Sé que aunque lo niegues en el fondo sí te gusta Sora.

- Ya te dije que…

- Adiós.

Lo interrumpió la chica dirigiéndose a su respectiva sala que se encontraba unos cuantos pasos más en frente. Matt sonrió, Mimi no tenía remedio, siempre tenía que salirse con la suya y ese era un gesto que adoraba de ella. Caminó hasta Sora que aún lo esperaba y que había visto a lo lejos la discusión de los dos jóvenes si es que a eso se le podía llamar discusión, ya que los dos se habían ido con una sonrisa en sus labios y hasta podía jurar que Matt estaba hasta de mejor humor.

Sora sacudió su cabeza sacando de su mente cualquier inseguridad, Matt había ido al cine con ella no con Mimi, y hasta había corrido a Mimi por decirlo de una manera para estar solo con ella, así que no tenía que estar pensando en cosas que no eran, Mimi y Matt solo eran amigos solo eso.

- Vamos antes de que empiece la película.

Dijo Matt caminando hacia la sala que se encontraba al lado contrario de donde estaba la sala a la cual había entrado Mimi. Sora asintió y siguió a Matt que iba a unos cuantos pasos delante de ella, pero no tardo en alcanzarlo y juntos entraron a donde se proyectaría la película.

Mimi entró a la sala, todo se encontraba oscuro y miraba con mucha dificultad. Giró su vista hacia la enorme pantalla y pudo ver que para su suerte aún estaban dando los cortos y la película todavía no había comenzado. Volteó a las butacas buscando a sus amigos pero realmente no lograba distinguir nada, solo miraba bultos negros sentados viendo hacia el frente, ¿ahora que haría? ¿Cómo se supone que encontraría a Yumi y a los demás sino lograba distinguir nada?

Estaba a punto de sacar su celular para llamar a Yumi cuando vio que una mano se alzaba moviéndose de un lado a otro y oyó la voz de su amiga llamándola.

- Por aquí Mimi

Gritó Yumi desde la última fila tratando de orientar a su amiga que se miraba más que perdida. Mimi alzó la vista y sonrió asintiendo al ver la mano de Yumi, subió hasta la última fila, se dirigió hasta donde estaba su amiga y tomó asiento al lado de la pelirroja.

- ¿Por qué tardaste tanto?

Preguntó Yumi una vez que vio que su amiga había tomado asiento a su lado.

-Ah! Es que no encontraba la sala.

Mintió Mimi, sabía que si le decía a Yumi que se había quedado alegando con Matt esta no desistiría de que había algo entre la castaña y el rubio, así que por su bien fingió haberse perdido.

-Pero Mimi la sala estaba a un lado.

-Lo siento pero me confundí y me fui a otro lado.

- Hay Mimi no me extraña de ti, eres muy despistada.

Finalizó Yumi metiéndose un puño de palomitas a la boca y dirigiendo su vista hacia la enorme pantalla que aún proyectaba imágenes de comerciales.

Mimi sonrió satisfecha al ver que había logrado engañar a su amiga, se acomodó en su asiento dispuesta a agarrar un puño de palomitas cuando se dio cuenta que faltaba algo ¿Dónde estaban Izzy y Michael?

- Yumi ¿A dónde fueron Izzy y Michael?

- A fueron por unos chocolates, unos nachos, unos popotes por que se me olvidaron, unas papitas, unos chicles, y unas paletas.

Contestó Yumi enumerando cada cosa con un dedo diferente mientras miraba hacia arriba en señal de que recordaba todo lo que había pedido.

-¿Por todo eso? ¿Por qué tanto?

- A es que se me antojaron a última hora y Michael e Izzy se ofrecieron a comprármelo.

Mimi no pudo evitar sonreír, pobres chicos Yumi si que salía cara.

En la sala número tres Sora y Matt se encontraban tomando asiento justo en medio de la sala. Sora se sentó y colocó las sodas en la butaca para después agarrar los popotes que no encontró en ningún lado, movió ambas sodas y no aparecía ninguno de los dos popotes ¿Se le habrían caído?

-¿Pasa algo Sora?

Preguntó Matt al ver que su amiga buscaba algo con insistencia.

- Creo que se me cayeron los popotes.

- No te preocupes, yo iré por otros.

Sora asintió y Matt se levantó dándole las palomitas a la chica para dirigirse a la dulcería.

En la dulcería Izzy y Michael buscaban una forma practica de llevar todo lo que Yumi les había pedido, intentaron de varias formas pero siempre les faltaba algo por agarrar.

Izzy agarro los nachos y las papitas, Michael los otros nachos que había comprado para él y Mimi , también tomó las 4 paletas de hielo y aun les faltaban, los popotes, los chicles y los chocolates. Volvieron a dejar todo sobre el mostrador y pensaron en otra manera de cargar con todo.

- Son muchas cosas, Yumi es una golosa.

Comentó Izzy observando la gran cantidad de cosas que tenían que cargar.

- Pero no vas a negar que aun así la quieres

Dijo Michael entre risas haciendo que su amigo de cabellos rojos se sonrojara casi tanto como el color de su cabello.

Matt llegó a la dulcería y fue directo a donde estaban los popotes al lado del mostrador, vio a los dos amigos de Mimi, el pelirrojo que creía se llamaba Izzy y el siempre perfecto Michael, ¿qué tenía de perfecto? Para él era una persona como cualquier otra.

Pensó en ignorarlos y sólo agarrar los popotes e irse pero la pregunta que hizo el pelirrojo hizo que se quedara un momento más ahí para escuchar la respuesta del rubio de cabello chino. Fingió que miraba el menú y agudizó el oído para escuchar la respuesta.

-Oye Michael ¿Piensas declarártele a Mimi?

Preguntó Izzy a la par que volvía acomodar las cosas para ver si ahora si podían con todas las cosas.

-Pues no estoy muy seguro.

Contestó un inseguro Michael que ayudaba a Izzy a acomodar las cosas.

- ¿Por qué?

- No lo sé, algo dentro de mí me dice que me va a decir que no.

Matt rodó los ojos molesto ¿era tonto o qué? Si era más que obvio que Mimi le diría que sí en cuanto se lo propusiera, es más ni siquiera lo iba a dejar terminar cuando ella ya estaría lanzándose a sus brazos para besarlo y eso era lo que más odiaba, que Mimi estuviera tan enamorara de Michael que ni siquiera se daba cuenta de lo que él sentía por ella. Él ya había sido demasiado obvió respecto a lo que sentía por ella tanto que hasta Tai que era un despistado se había dado cuenta que estaba interesado en Mimi, la única que parecía no darse cuenta era ella.

-Vamos no te desanimes. ¿Por qué crees eso?

Trató de animar Izzy a su amigo pero este aún se miraba muy indeciso respecto a que hacer.

-No lo sé.

- ¿Qué te parece si Yumi y yo los dejamos un rato solos en la película? Así talvez te animes a decirle, después de todo es una película romántica.

Sugirió Izzy con una sonrisa en sus labios, sin embargo Michael aun no se miraba muy convencido.

-Gracias Izzy. Pero no crees que sospeche.

- Mimi es muy despistada, así que lo dudo mucho.

- Bueno, si tú crees que va a funcionar.

-Claro que funcionará, vente la película ya va empezar.

Izzy y Michael se fueron dejando solo a Matt quien se había tensado de sólo oír lo que planeaba el pelirrojo conspirador ese y tan seriecito que se miraba. ¡No lo podía creer los iban a dejar solos! Ya lo podía ver, de fondo habría una melodía romántica que inundaría de la sala del cine, Mimi y Michael estarían comiendo palomitas y de repente la mano de ella chocaría con la de él, los dos se sonrojarían, Mimi diría un "Lo siento" totalmente ruborizada, y Michael le contestaría "no hay problema" igual de rojo que ella, Mimi intentaría alejar su mano pero Michael la detendría dando inicio a si a su declaración de amor la cual terminaría con un beso de película.

-¡No!

Gritó Matt golpeando el mostrador y asustando al cajero, sin darse cuenta había exteriorizado su frustración ¿Por qué tenían que dejarlos solos? ¡Por qué!

-¿Va… a… ordenar algo?

Preguntó un atemorizado cajero que miraba a Matt con terror, preguntándose si acaso el rubio ese estaba loco, ya que no solo tenía buen rato parado ahí sino que de la nada había golpeado el mostrador gritando colérico.

Matt dirigió su vista al pobre cajero que sintió como la sangre se le helaba al sentir la fría y penetrante mirada del rubio sobre él de seguro lo iba a matar.

- Dos chocolates de almendra.

Dijo furioso Matt, el cajero asintió varias veces nervioso, y torpemente agarró unos chocolates de la vitrina bajo el mostrador y se los dio al rubio con temor de que lo golpeara.

- Aquí tiene joven.

Matt pagó lo que debía, agarró los chocolates con furia y se fue murmurando maldiciones mientras devoraba con furia uno de los chocolates. El joven cajero vio al rubio alejarse y cuando lo vio bastante lejos de él cayó desmayado del susto.

En la sala dos la película ya llevaba poco comenzada cuando los dos chicos llegaron y se fueron directo hacia donde estaban sus amigas esperándolos. Izzy se sentó al lado de Yumi mientras que Michael tomó asiento al lado de la castaña que le sonrió dulcemente cuando lo vio llegar.

- ¿Por qué tardaron tanto?

Preguntó Yumi tomando uno de los popotes que traía Izzy para meterlo en su vaso de soda.

- Es que pediste muchas cosas Yumi y no sabíamos como hacerle para traerlas.

Se defendió el pelirrojo tomando asiento al lado de su amiga que lo volteó a ver con inocencia.

-Pero si esta vez me medí.

Se defendió Yumi poniendo un cara de víctima que sonrojó al chico de cabellos rojos y soltó una risita traviesa entre sus amigos.

- Imagínate sino se hubiera medido.

Comentó Michael a Mimi en el oído que soltó una risita.

- Deja al pobre de Izzy en quiebra.

Michael y Mimi rieron haciendo que Yumi volteara a verlos con reproche para que después, ella e Izzy rieran también.

Matt entró a la sala que le correspondía, y llegó hasta donde se encontraba Sora viendo la película.

-¿Por qué tardaste tanto Matt?

Preguntó Sora al ver que Matt llegaba y se sentaba al lado suyo.

-Porque había mucha fila.

Mintió el rubio acomodándose en su asiento y volteando a ver hacia la enorme pantalla. Sora lo miró con extrañeza ¿Había hecho fila para tomar unos popotes?

- ¿Para los popotes?

-No, mira te traje un chocolate.

Dijo Matt extendiendo la barra de chocolate hacia su amiga que se sonrojó por el detalle, Matt era tan detallista a veces.

- Gracias.

- No fue nada.

Contestó Matt serio dirigiendo su vista a la pantalla y agarrando un puño de palomitas que metió en su boca con coraje, de seguro Mimi en esos momentos se encontraba abrazada de Michael viendo la película y él no podía hacer nada al respecto más que estar ahí sentado fingiendo que miraba la película mientras que por dentro deseaba correr a la sala donde estaba la castaña para sentarse entre ella y Michael y vigilar que nada pasase entre esos dos, pero no, él tenía que estar ahí sentado sin hacer nada mientras que Michael le tomaba la delantera. Tomó otro puñado de palomitas y lo llevó directo a su boca, ¡Odiaba a Michael!

En la sala número dos la película ya llevaba una gran parte avanzada, cuando Izzy decidió que era el momento perfecto para dejar a sus dos amigos solos y darle la oportunidad a Michael de que se le confesara a Mimi.

-Yumi olvidé tus chocolates.

- ¿Qué? Izzy si fue lo que más te encargué.

-Lo siento pero eran muchas cosas.

- Pues ahora vas a acompañarme por ellos.

Sentenció Yumi poniéndose de pie y llevándose a Izzy a empujones y regañándolo, provocando que varias personas los silenciaran en el camino, pero eso a Yumi no le importó y siguió regañando al pelirrojo.

-No puedo creerlo Izzy en media película me lo dices.

-Lo siento me acabo de dar cuenta.

Michael volteó a ver como su amigo era llevado de regañadientes hacia la dulcería y supo que ese era el momento para decirle a la castaña lo que sentía por ella. Volteó a ver a Mimi que parecía tan concentrada en la película que ni cuenta se había dado que sus amigos se habían ido peleando.

Mimi sintió la mirada de Michael sobre ella y volteó a ver a su amigo que se sonrojó al sentirse descubierto.

-¿Pasa algo Michael?

Preguntó Mimi preocupada, Michael se miraba extraño, como si algo le inquietara al rubio.

- No… no es nada Mimi.

Balbuceo Michael regresando su vista a la pantalla totalmente sonrojado, no le había dicho nada y aun así sentía su corazón palpitándole a mil por hora ¿Por qué no podía decírselo? No era tan difícil.

- Mimi…

La llamó Michael, haciendo que la chica volteara a verlo con esos ojos tan hermosos y tan únicos de ella, el rubio tragó saliva y se armó de valor, tenía que decírselo.

-Yo… yo…

- ¿Te encuentras bien Michael?

-Sí, pero es que yo…

- ¿Si?

- Quería saber si aún tenías nachos.

Cobarde, eso era lo que era, un cobarde, Izzy le había dado la oportunidad perfecta y él la había desaprovechado pidiendo nachos ¿en que cabeza cabía?

-Claro, aún hay bastantes.

Dijo Mimi con una amable sonrisa y pasó los nachos a su amigo para después girar su vista de nuevo a la película.

Michael miró decepcionado a los nachos y suspiró con resignación para comenzar a comerlos con pesar, Izzy lo mataría después de eso, y no era para menos si él mismo tenía ganas de fusilarse.

En la dulcería Yumi se dirigía al mostrador jalando a Izzy consigo quien de repente se detuvo.

- Hay Izzy. ¿Cómo se te pudieron olvidar mis chocolates?

Protestaba Yumi cuando Izzy se paró haciendo que la chica volteara a verlo.

- ¿Qué pasa?

-No se me olvidaron Yumi, aquí los tengo.

Izzy sacó de su pantalón unas bolsitas de chocolates que le enseñó a Yumi haciendo que la pelirroja lo volteara a ver desconcertada.

-Entonces ¿Por qué me hiciste salir de la película?

- Es que quería dejar solos a Michael y Mimi un rato.

- ¡Izzy!

Gritó molesta la chica viendo con reproche a su amigo.

-Lo siento Yumi, solo quería darle una ayudadita a Michael.

-¡¿Por qué la andas haciendo de cupido sin mí?

- eh?

Izzy miró con desconcierto a su amiga que se miraba más molesta por no haberle contado su plan que por el hecho de que la hubiera sacado de la película a mitad de esta.

- No es justo se supone que yo soy la cupido aquí no tú.

Se quejó Yumi cruzándose de brazos e inflado sus cachetes molesta, haciendo que una sonrisa se dibujara en los labios de su amigo.

En la sala tres Matt comía, mejor dicho devoraba las palomitas con furia descargando toda su frustración sobre ellas, durante toda la película se la había pasado ideando todos los escenarios posibles en los que Michael se le declaraba a Mimi.

Sora agarró un puño de palomas y miró de reojo a su amigo que se metía puñado tras puñado con un ímpetu insuperable.

-Tenias antojo ¿Verdad?

Comentó Sora con una sonrisa en sus labios y llevando un moderada cantidad de palomitas a su boca.

-No, ¿Por qué?

Contestó Matt un tanto osco sin apartar su vista de la pantalla y metiendo otro puñado de palomas a su boca.

- Es que estas comiendo con mucho empeño.

- Es que hace mucho que no venía al cine.

Sora pareció conforme con la repuesta del rubio y giró su vista de nuevo a la pantalla, en cambio Matt había detenido su masacre de palomas y había fijado su vista hacia la parejita frente a él y a Sora. La chica se había recargado en el hombro de su novio y susurrado un "Te amo" en el oído del chico y él había contestado con uno igual para después girarse hacia ella y besarla en los labios.

Dejó de verlos y continuó con su masacre de palomitas intentando que su mente ya no pensara en nada, pero las imágenes venían solas a su cabeza, lo podía ver claramente Mimi se recargaría en el hombro de Michael, le diría "Te Amo " y Michael se giraría hacia ella para verla a los ojos, tomar su barbilla con una de sus manos, susurrarle otro "Te amo" y la besaría y mientras él estaba ahí sentado sin poder hacer nada para evitarlo.

Sintió como una palomita se atoró en su garganta, provocando que se ahogara empezando a toser.

- Matt. ¿Estas bien?

Preguntó Sora preocupada, sin embargo Matt no le contestó solo seguía tosiendo y se golpeaba el pecho en un intento de pasar a la palomita vengadora que lo castigaba por haber devorado a las demás palomitas de aquella manera.

- ¡Matt! ¡Matt!

Le llamó Sora preocupada sin importarle que varias personas la mandaron callar por interrumpir la película.

- Ten Matt, toma de mi soda.

Matt tomó de la soda que le ofrecía la chica y bebió de ella hasta que la palomita se bajo de su garganta y pasó a su estomago donde ya no le haría más daño.

- Gracias Sora.

Agradeció el chico un poco más tranquilo y regresándole el vaso a Sora.

-¿Te encuentras bien?

-Sí.

- No deberías comer tan apresurado.

Matt asintió, aunque más bien no debería estar cavilando escenas románticas entre Mimi y Michael mientras comía palomitas.

Yumi e Izzy habían decidido que ya era tiempo para entrar, ambos chicos caminaron hasta sus asientos esperando encontrarse con la noticia de que Michael y Mimi ya eran novios, pero no era así, Mimi se encontraba llorando a mares por la parte conflictiva de la película mientras que Michael le pasaba pañuelo tras pañuelo para que la chica se desahogara completamente.

- Eres muy sentimental Mimi.

Comentó Michael a la par que le extendía a la chica otro de los pañuelos.

-Lo siento Michael no lo puedo evitar, siempre lloró en las películas románticas.

- Ya llegamos.

Anunció Yumi un tanto decepcionada de que entre sus dos amigos no hubiera pasado nada aún.

- ¿Por qué tardaron tanto?

Preguntó Mimi dirigiendo su mirada llorosa a su amiga. Yumi no contestó sólo caminó hasta su asiento y fijo su vista en la película, había dejado de ver casi la mitad de la película por nada, ya que al parecer Mimi y Michael seguían en las mismas.

- Ahh!

Sora al igual que varias chicas en la sala había pegado un pequeño grito por la escena de la película, y se acercó a Matt tomándolo del brazo fingiendo susto.

Matt volteó a ver a la chica que lo había tomado del brazo, nunca pensó que Sora se asustara tan fácilmente, siempre pensó que era de las chicas que no se asustaba por cosas tan simples.

- Lo siento Matt, fue el susto.

Se disculpó Sora apenada al ver que el chico la miraba.

-No te preocupes Sora, no hay problema.

-Entonces ¿No te molesta?

-No para nada.

Dijo Matt con una sonrisa que fue correspondida por su compañera quien después recargó su cabeza sobre el hombre de él provocando que Matt se sonrojara a más no poder y se sintiera un tanto incomodo, él nunca había querido insinuar que sus acercamientos pudieran ser más… más.. Cercanos.

Sora sorbió de su soda pero solo se oyó el típico sonido de sorbo que se provoca cando el líquido en el vaso se ha acabado.

-Se acabo la soda.

Murmuró Sora para si misma, pero siendo escuchada por Matt quien utilizó ese pretexto para huir de esa situación tan comprometedora.

-Yo iré por más.

-No, no es necesario. No lo dije en voz alta para que fueras por una.

Dijo Sora apartándose de Matt para verlo a los ojos.

-No te preocupes Sora, yo también quiero una.

Dijo Matt parándose lo más rápidamente posible, para escapar y que Sora no lo detuviera, necesitaba un poco de aire.

-Bueno como quieras.

Sora miró como Matt se iba y se reprendió a si misma por arruinar aquel momento en el que por fin había logrado un acercamiento con Matt.

En la sala dos Mimi sorbía de su soda cuando se dio cuenta que se había acabado.

-Ya se acabó.

Dijo Mimi moviendo el vaso para oír el interior del vaso en el cual se oyó solo los hielos golpeando contra el vaso.

- ¿Quieres que vaya por una?

Se ofreció amablemente Michael, pero Mimi se negó, él e Izzy ya habían perdido buena parte de la película consiguiendo los antojos de Yumi como para que ahora se perdiera más por su culpa, así que iría ella.

-Dos / Una soda(s) por favor.

Dijeron al mismo tiempo la voz de dos personas que se voltearon a ver por la coincidencia, haciendo que los dos chicos quedaran más asombrados aun por aquella coincidencia.

-Vaya que coincidencia y ¿Cómo te estas yendo en tu cita romántica?

Dijo Mimi con burla al ver que la persona al lado de ella era Matt.

- Ya te dije que no es una cita, y mucho menos…

Mimi no lo dejó terminar, ya que se acercó a él rompiendo con toda línea de espacio personal sin embargo Matt no retrocedió, solo se sonrojó a más no poder y sintió como su corazón latía a mil por hora el solo sentir la respiración de ella sobre su piel lo hacia temblar.

-¿Qué haces?

Preguntó Matt nervioso al ver a Mimi tan cercas de él, que por un momento había pensado que lo iba a besar.

- No hueles a perfume de mujer. Matt cuando tienes una cita en el cine, debes de aprovechar para abrazarla o por lo menos estar cercas de ella.

- Pero ya te dije que…

Mimi alzó su vista y tocó con uno de sus dedos los labios del chico que pudo sentir la famosa reacción de mariposas revoloteando en el estomago, nunca pensó que llegaría a sentir eso a causa de una chica.

- Tienes los labios secos, ni una pizca de brillo. Pues que has estado haciendo en la película ¿Comer?

Lo regañó Mimi provocando que Matt frunciera el ceño ¿Pues que esperaba esa chica? ¿Qué se la pasara besando y abrazando a Sora? Si ya le había repetido hasta el cansancio que aquello no era una cita, era simplemente una salida entre amigos, pero Mimi no parecía entenderlo.

- Sí, y ver la película.

-Matt, en una cita romántica no vienes a comer y ver película, se supone que vienes a quedar bien con Sora, abrazarla, besarla, hacerle cariñitos y estar cercas de ella. No comer y ver película.

-Ya te dije que yo no vine en plan romántico.

Dijo desesperado Matt ¿Por qué Mimi tenía que ser tan terca?

-Ah ¿No?

Preguntó Mimi incrédula. Que alguien más le creyera a Matt que no venía en plan romántico con Sora, porque ella no era tan ingenua como tragarse ese cuento.

- No.

-Entonces ¿Por qué no vino Tai?

-Ya te dije que tuvo práctica.

-Por favor Matt, eso díselo a alguien que no sepa que el entrenador les dio el día libre, por que se fue de vacaciones ayer.

- ¡Que!

Matt abrió los ojos como platos y apretó los puños ¡Había sido engañado! ¡El maldito de Tai le había tendido una trampa y él había sido tan tonto como para caer! Pero esta se le iba a pagar y Tai no saldría vivo esta vez, ahora sí había ido demasiado lejos.

Miró a la castaña frente a él que lo miraba, ahora sería más difícil convencerla de que no era una cita, y no era para menos, ya que todo indicaba que si lo era, solo que él no había sido informado de que era una cita.

-Ahora me vas a decir que no sabías.

Dijo Mimi cruzándose de brazos.

-Pues sí, no sabía. Tai me dijo que…

Matt no pudo continuar ya que se vio interrumpido por la voz del cajero que les daba las tres sodas.

- No te preocupes, no tienes porque darme explicaciones, tú puedes hacer lo que quieras.

Dijo Mimi tomando su soda, Matt la miró, demonios, ahora estaba molesta, tanto que le había costado que lo perdonara la última vez.

-Él paga.

Dijo Mimi alejándose con su soda y dejando a Matt con toda la cuenta, sin embargo al chico no le molestó, es más había sonreído al ver como la chica se marchaba no muy contenta por su cita con Sora y eso no quería decir otra cosa más que Mimi estaba celosa.

Mimi caminó hasta su sala, ella misma se había sorprendido de haberle reclamado a Matt por su cita, al principio la idea había sido sólo molestarlo, pero no supo cuando todo se salió de sus manos y había terminado reclamándole a Matt por su cita, y hasta se sentía molesta por el hecho de que Matt estuviera saliendo con la pelirroja en plan romántico, pero ¿Por qué se molestaba? Es no era asunto suyo, Matt podía salir con quien le diera la gana y a ella no tenía por qué molestarse sin embargo si le molestaba y mucho.

Después de un rato la película que había estado viendo Mimi junto con sus amigos había terminado y los cuatro se dirigían a la salida para ya irse a sus casas.

-Es la película más bonita que he visto.

Comentó una Mimi llorosa mientras tomaba otro de los pañuelos que le tendía Michael para que la chica se sonora la nariz.

-Tranquila Mimi.

Dijo Michael con una sonrisa, era adorable que Mimi fuera una chica tan sensible.

- Bueno creo que es hora de ir a casa.

Comentó Yumi mientras los cuatro salían a la calle y sentían el viento fresco sobre sus caras.

-Sí, ya es tarde.

La apoyó Mimi.

- Izzy ¿Me compañas a mi casa?

Dijo Yumi con intenciones de dejar a sus dos amigos solos y darle una oportunidad más a Michael. Izzy comprendió lo que tramaba su amiga y asintió, se despidió de Michael y Mimi y él y Yumi se marcharon dejando a los otros dos chicos solos.

- Mimi ¿Quieres que te acompañe?

Se ofreció Michael una vez que vio que sus dos se habían ido dándole una última oportunidad.

-Claro.

Contestó Mimi con una sonrisa y los dos chicos se fueron con dirección a la casa de la castaña.

No tardó mucho en que la película que Matt y Sora veían terminara, y ambos salieran de su sala tan solo unos cuentos minutos después de que Mimi y sus amigos se hubieran ido.

-Esa película si que daba miedo.

-Sí, un poco.

Contestó Matt volteando a todas partes, tenía la esperanza de verla cuando salieran pero al parecer Mimi no se encontraba por ninguna parte.

-Vamos Matt, tú no te asustaste ni un poco.

-Es que no le puse mucha atención, estaba pensando en otras cosas.

-¿En que cosas?

-No, en nada en especial.

Sora sorbió de su soda y se quedó pensativa ¿en que estaría pensando Matt? ¿Se habría dado cuenta de lo que ella sentía por él?

Mimi y Michael ya habían llegado a la casa de la castaña y ambos se encontraban, en la entrada, durante todo el camino habían ido hablando sobre la película, y Mimi se sentía algo culpable de habérsela pasado llorando durante gran parte de la película, de seguro Michael ya no querría ir al cine con ella de nuevo.

-Perdona Michael, de seguro debí enfadarte por llorona.

-No, para nada. Eso demuestra que tienes sentimientos nobles y puros.

-Y eso te…

Comenzó a decir Mimi nerviosa, Michael no podía ser más perfecto.

-Me gusta.

Finalizó Michael con una sonrisa, era ahora o nunca, no podía dejar que la oportunidad se le fuera de las manos de nuevo.

-e… enserio?

Tartamudeó Mimi nerviosa, era como en sus sueños, ahora solo faltaba que Michael la besara o se le confesara para después besarla.

- Me gusta que eres una chica muy sensible…- Dijo acercándose a ella para después acariciar con una de sus manos el rostro de la chica que se encontraba totalmente sonrojado- y muy bonita. - Finalizó acercando sus labios a los de ella.

Mimi cerró los ojos dejándose llevar, era como siempre había soñado, por fin su sueño se haría realidad, abrió los ojos esperando ver el rostro de Michael acercándose a ella y comprobar que aquello no era un sueño, pero lo que vio fue distinto en vez de ver al chico rubio de ojos color cielo, por un segundo se le figuró ver al chico rubio de ojos color zafiro. Abrió los ojos sorprendida y no pudo evitar gritar un ¡Queee! Asustando al chico que estaba apunto de besarla.

- Mimi ¿Pasa algo?

Preguntó desconcertado el chico, mientras que Mimi miraba hacia todos lados como si buscara algo, ¿Acaso había hecho algo que la molestara?

-Se me figuro ver algo.

Contestó Mimi un tanto paranoica volteando a todos en busca de alguna seña de Matt.

- ¿Te sientes bien?

Preguntó Michael al ver a su amiga tan inquieta ¿Qué le pasaba a Mimi?

-Sí, estoy bien.

-Te noto muy nerviosa.

-Es solo que…

Mimi no podía creerlo ¿Por qué en un momento así se tenía que imaginar que era Matt el que la iba a besar? Por fin su sueño se haría realidad, y ella misma lo había arruinado por estar pensando en el tonto de Matt que de seguro debía estar disfrutando de su cita con Sora.

-Bueno, gracias por traerme Matt.

Dijo la pelirroja sonrojada , parada frente a la puerta de su casa.

- No fue nada.

- Matt… Hoy fue un día muy especial, me la pase muy bien hablando contigo, y espero que se repita… - se acercó a él posando su mano sobre la mejilla de Matt -Quisiera…- y se acercó a él con intenciones de besarlo pero antes de que eso pasara él la detuvo haciendo que su vista se fijara en los ojos de él.

Matt tomó la mano de Sora con delicadeza y la apartó de él alejándose de ella un poco, no quería ser grosero con Sora, pero tampoco quería que la chica se hiciera falsas ilusiones con él ya que él se encontraba interesado en otra persona.

- Yo también me la pase muy bien contigo Sora.

Dijo Matt soltando la mano de Sora, la chica sonrió y llevó su mano a su pecho.

- Me alegra oír eso.

-Hasta mañana.

Matt se dio la media vuelta dispuesto a irse pero se detuvo al oír la voz de Sora llamándolo, se giró para ver que se le ofrecía a la chica, pero a penas y tuvo tiempo de reaccionar cuando la chica le plantó un tierno beso en la mejilla haciendo que él se sonrojara.

- Que duermas bien.

Dijo Sora con una sonrisa, orgullosa de si misma de haberse atrevido a dar ese paso con Matt.

- Gracias,… tú … tú también.

Tartamudeo Matt un poco nervioso aún asombrado por la acción de su amiga que sonrió y después se metió a su casa.

Matt miró la puerta de la chica por unos segundos y suspiró cansado ¿Qué podía hacer para que Sora no malinterpretada las cosas? Él no quería lastimarla, pero tampoco podía corresponder a sus sentimientos ya que él quería alguien más, auque ella no se diera cuenta de lo que él sentía por ella.

En casa de los Tachikawa, Mimi se encontraba acostada en su cama intentando dormir, pero le había sido casi imposible, durante los diez minutos que llevaba ahí acostada intentando conciliar el sueño no había hecho más que pensar en su frustrante beso fallido y en consecuencia pensar en el culpable de que aquel beso tan soñado no se diera. ¿Por qué se le ocurrió pensar en Matt en ese momento? Y lo peor era que él muy cretino de seguro se la estaba pasando de maravilla con Sora. Suspiró resignada ¿Qué más podía hacer ella? Después de todo y según sus visiones él y Sora debían estar juntos, le gustara a ella o no.

- Después de todo es el destino.

Dijo resignada para si misma la castaña y cerró los ojos con la esperanza de esta vez si poder conciliar el sueño.

Sora subió hasta su cuarto intentando contener su alegría, ¡No podía creerlo! le había dado un beso a Matt en la mejilla y él se había sonrojado, además de que en el cine no le molestó que se recargara en su hombro, talvez no le era tan indiferente al rubio, y eso la ponía muy feliz.

Matt caminaba hacia su casa, pensando en como había terminado el día para Mimi, no quería ni imaginarlo de seguro Michael se le había declarado al llegar a la casa de ella y Mimi le había dicho que sí y después ambos se habían besado ¡Que coraje! Y él sin poder hacer nada al respecto.

- Ya llegué

Anunció Matt una vez que entró a su casa y dejó su saco sobre el perchero para entrar y encontrarse con su padre que miraba la televisión como siempre.

-Hola hijo ¿Cómo te fue en tu cita con Sora?

Matt sintió como los cabellos se le ponían de punta de solo escuchar aquella pregunta ¡Que no era una cita! ¿Por qué nadie lo comprendía? No era una cita.

- ¡Que no fue una cita!

Gritó furioso Matt, ya estaba harto de que todos pensaran que era una cita, hasta Sora parecía pensar que aquello había sido una cita y eso le frustraba.

- Entonces creo que no te fue muy bien.

Contestó con calma el señor Ishida que ya estaba acostumbrado al fuerte carácter de su hijo.

-No entiendo por que todos creen que era una cita.

Refunfuñó Matt mientras se dirigía a la cocina por un vaso de agua para calmarse un poco.

-Pues ¿Quién más te dijo?

-Esa niña, no sé porque me la tengo que encontrar en todos lados y lo peor es que no se queda callada.

Dijo más para si mismo que para su padre y bebió de un solo trago todo el vaso de agua.

El señor Ishida se giró para ver a su hijo, ¿De que estaba hablando Matt? Desde que el humor en Matt había cambiado había pensado que se debía a una chica y siempre pensó que se trataba de Sora, pero al parecer no era así, y alguien más le estaba volteando el mundo de cabeza a su hijo.

- ¿Quién hijo?

Preguntó con curiosidad el señor Ishida, intentando por lo menos descubrir cual era el nombre de la chica que tenía a Matt así.

-Nadie, Me voy a dormir.

Dijo Matt dejando el vaso con fuerza sobre la barra para después dirigirse a su cuarto azotando la puerta tras de si.

El señor Ishida cerró los ojos al oír el fuerte golpe de la puerta de Matt al cerrarse, pero ¿Quién entendía a su hijo? Primero había llegado muy contento en la tarde, se había ido al cine con un humor estable ni muy contento ni molesto y regresaba lanzando fuego, alegando que no era una cita y quejándose de quien sabe que chica.

-Pero que genio.

Murmuró el señor Ishida al ver como su hijo se había encerrado en su cuarto totalmente furioso, giró su vista de nuevo a la tele nuevamente y una sonrisa se dibujó en su rostro ¿Qué chica sería la que traía así a su hijo?

Siguiente Capitulo: verdades - publicación viernes 5 de agosto del 2011

Mimato196

Mayo 2007