Hola chicos y chicas como están? espero que bien, bueno como cada viernes les traigo un nuevo capitulo de este fic, espero les guste :) Y a los que me dejaron review muchas gracias, esos los contestaré más al ratito porque ahorita tengo que irme a la escuela pero les prometo que si los contestaré :) No los entretengo más y me despido que disfruten su lectura BYE.
Aclaración: Los personajes de Digimon no me pertenecen :( que triste es la vida pero esa es la cruel realidad, bueno ahora sí me despido y hasta el próximo viernes ;)
20
Verdades.
Era el primer día de vacaciones, Mimi se despertó ese día con una sonrisa en su rostro ¡Por fin! Ya no se tendría que levantar a las seis de la madrugada para llegar temprano a clases, ahora su reloj marcaba las diez de la mañana y ella seguía acurrucada en su cama, disfrutando del calor que le proporcionaban sus cobijas, aquello no podía ser más perfecto.
Permaneció unos momentos más acostada recordando lo que había sucedido la noche anterior, ¿por qué cuando su sueño de besar a Michael parecía hacerse realidad, ella se ponía a pensar en el tonto de Matt? Aquello era ilógico, ella estaba enamorada de Michael no de Matt, entonces ¿por que se ponía a pensar en aquel tonto atractivo de ojos color zafiro? esperen un momento ¿Había dicho atractivo? ¡Matt no era atractivo! ¡Era odioso y enfadoso para nada atractivo!
Se tapó la cara con la almohada, ¡Maldición! Su subconsciente la estaba traicionando, se quitó las cobijas y se puso de pie para no seguir pensando en tonterías como decía ella, era mejor ponerse hacer otra cosa que alejara de su mente aquel insoportable rubio.
Matt salió de su alcoba, había tenido una noche pésima, durante toda la noche se la había pasado preguntándose ¿Qué habría pasado entre Mimi y Michael? De seguro ya eran novios y aquello lo molestaba, y por otra parte Sora parecía estar malinterpretando las cosas, aquello también le preocupaba, no quería lastimarla, pero tampoco quería que ella se hiciera ilusiones con él cuando él se encontraba más que interesado en otra persona, porque por más que le costara admitirlo, él estaba interesado en Mimi.
-Buenos días.
Dijo Matt tomando asiento en la mesa mientras que su papá preparaba algo en la cocina.
-Buenos días hijo. ¿Ya amaneciste de mejor humor hoy?
Preguntó desde la cocina el señor Ishida, mientras volteaba el hot cake que preparaba.
-¿Qué?
Preguntó Matt sin comprender de que le hablaba su papá.
-Es que ayer que te pregunté que como te había ido en tú cita con Sora estabas muy molesto, casi me pegas.
- Que no era una cita.
Protestó Matt molesto, estaba harto de que pensaran de que su salida con Sora había sido una cita, hasta la misma Sora parecía creerlo y Mimi ni se diga, la castaña estaba más que convencida de que él había tenido una cita con Sora, pero si era ella la parecía tener una cita con el perfecto de Michael no él, él solo había salido en plan de amigos con su mejor amiga, nada más.
-Sí, ya lo sé. Ayer me quedó muy claro.
- Me alegra, así no tendré que repetirlo.
- Por cierto Matt ¿Quién más pensó que aquello era una cita?
Preguntó Hiroaki en un intento por averiguar un poco más sobre la chica que él creía era la causante de los repentinos cambios de humor en su hijo.
-Nadie, solo una niña malcriada que parece que me la tengo que encontrar en todas partes.
Dijo Matt restándole importancia al asunto, a lo que a su padre no le quedó de otra más que esperar otra oportunidad en la cual pudiera averiguar un poco más de aquella misteriosa chica.
Ese mismo día aprovechando que ya eran vacaciones Mimi había aprovechado para ponerse su cabello rosa, se encontraba parando las puntas de su cabello con sus pinzas mientras se observaba en el espejo aunque su mente se encontraba en otro lado, más bien se la había pasado recordando la cita de Matt con Sora, porque aquello era una cita por más que lo negara el rubio, no más hacía falta ver cuanto Sora se había esmerado en su atuendo para saber que aquello era más que una salida de "amigos" como decía Matt, ese cuento que se lo creyera otra, ella no era tan ingenua.
Tomó otro mechón de su cabello y como lo había hecho con el anterior lo enredó en la pinza y esperó a que el calor hiciera el efecto que deseaba mientras regresaba a sus pensamientos. En sus visiones, Sora y Matt se habían casado y tal vez el destino quería que aquello se volviera a repetir y Matt y Sora terminaran juntos de nuevo, pero ¿Dónde quedaba ella? ¿Ella que tenía que ver con esa relación? ¿Por qué había tenido esas visiones? En dado caso era mejor que Sora tuviera las visiones o Matt no ella, ella ni vela tenía en el entierro, si bien ella se había enamorado de Matt en el pasado, pero ¿Esa información ahora de que le servía? ¡No le servía de nada! al menos que …
- ¡Auch!
Se quejó al sentir la pinza quemando su cuello, por andar pensando en aquellos dos se había distraído pegando la pinza demasiado hacia ella. Dejó la pinza y se vio en el espejo, tenía rojo, ¡maldición!, de seguro le quedaría una marca. Apagó la pinza y se vio en el espejo, ¡Ya estaba lista! Ahora podría ir a la tienda por su antojo del día.
Caminaba con dirección a casa de Tai, tenía que hablar muy seriamente con él, el moreno tenía que dejar de estarse entrometiendo en su vida amorosa y sobre todo dejar de ayudar a Sora si es que no quería que la chica saliera más lastimada de lo que ya podía salir gracias a los malos entendidos que pudieron darse el día anterior.
Suspiró resignado de sólo recordar la tarde anterior, ¿ahora que haría para dejar claras las cosas con Sora sin lastimarla? Sintió como alguien chocaba con él y después oyó un fuerte grito, que más que grito parecía llanto.
-¡Mi Dango!
Gritó la voz de la chica totalmente aterrorizada de ver sus bolas de dango tiradas en el suelo.
Matt giró su vista hacia la chica, esa voz era inconfundible para él, era la voz de…
La chica volteó a ver con coraje a la persona con quien había chocado, venía todo el camino saboreándose ese dango como para que por culpa de un despistado se le cayeran al suelo dejándola con el antojo.
-¡Es tu culpa!
Dijo molesta girándose a ver al culpable, que para su suerte resultó ser aquel odioso rubio que no podía quitarse de la mente últimamente, ¿por qué siempre tenía que ser él?
-¿Mimi?
Preguntó Matt dudoso, era la misma cara, los mismos ojos de ella, la misma voz y hasta el mismo carácter, pero no era su mismo cabello, aunque no podía decir que se le mirara mal ese cabello color rosa, es más, en ella lucía muy bien, pero no dejaba de parecerle extraño.
- Tú, ¿por qué siempre tienes que ser tú?
Dijo un tanto agresiva la chica, lo cual dibujó una sonrisa en Matt, no cabía duda, era Mimi.
- Mimi ¿Qué haces aquí?
- ¿No es obvio? Vine a comprar mi dango a la tienda que esta por aquí, tuve que ir a tres tiendas diferentes para encontrar específicamente este tipo de dango (Hanami Dango) que no son de temporada y cuando por fin lo encuentro tú vienes y me los tiras.
- Vamos no es para tanto, además vas a engordar si comes eso.
- Eso no es asunto tuyo, yo quiero mi dango.
- Esta bien, tranquila te compraré otro.
Mimi sonrió satisfecha, lo había conseguido, solo bastó un pequeño berrinche para que Matt le comprara su delicioso dango a pesar de que la culpa de que sus dangos cayeran al suelo había sido de los dos y no solo de Matt.
Matt miró de reojo a Mimi mientras caminaba con ella hacia la tienda, ella sonreía, parecía una niña feliz porque le comprarían su dulce favorito y Matt no pudo evitar sonreír, le gustaba esa faceta de ella, la hacía ver tan inocente, aunque en realidad no era tan inocente como aparentaba.
- Te han dicho que eres muy caprichosa.
Dijo Matt sabiendo que eso la molestaría, Mimi volteó a verlo con una mirada amenazante que sólo lo hizo ampliar su sonrisa, esa era la reacción que esperaba de ella.
-Y a ti te han dicho que eres odioso.
- No, nunca, siempre me dicen lo contrario, en especial las chicas.
Dijo Matt con un aire de presunción que provocó en la castaña una mueca de descontento y a la vez de desacuerdo.
- Pues lo eres.
- Es raro que seas la única que piensa eso ¿No crees?
-No, no es raro, es solo que soy la única chica que al parecer tiene algo más que aire en el cerebro.
-Oie, no porque no piensen que soy odioso como tú dices significa que estén huecas, lo que pasa es que tú estás demasiado embobada con Michael que todos los demás pasamos a segundo termino.
Contestó Matt con un tono molesto, mientras seguía caminando y Mimi le seguía el paso.
-¿Estas celoso?
- ¡Por supuesto que no! A mi me da igual tú relación con Michael.
- Claro tú estas interesado en Sora.
Protestó Mimi cruzándose de brazos y volteando su rostro hacia otra dirección mientras seguía caminando. Matt volteó a verla, ¿cuándo entendería que entre él y Sora no había más que amistad? Bueno por su parte, ya que Sora no parecía verlo de esa manera.
- Ya te dije que es sólo mi amiga.
-Esa que te la crea otra, tú y ella tienen algo más.
- Claro que no, te lo he dicho como mil veces, ella es sólo mi amiga.
- ¿Y? que lo digas no significa que sea verdad, sino dime porque tuvieron una cita ayer.
-Dale con lo mismo, que terca eres, ya te dije que no era una cita, la que tenía la cita eras tú no yo.
- Yo no tenía una cita, yo si iba con todos mis amigos, en cambio tú te deshiciste de Tai para ir solo con Sora.
- ¿acaso estás celosa?
Dijo Matt con una sonrisa triunfante en su rostro, Mimi se paró en secó y sintió como el color rojo inundaba su cara, ¡Ella no estaba celosa! A ella le daba igual lo que sucedía entre Matt y Sora o por lo menos eso quería creer.
Matt se detuvo al ver que Mimi ya no lo seguía y se volteó para encontrarse con una castaña totalmente sonrojada.
-¡Yo no estoy celosa!
Gritó furiosa dejándolo casi sordo, Matt sonrió y se acercó a ella para después picar con uno de sus dedos una de las mejillas de Mimi que lo miraba furiosa mientras que él canturreaba su burla, haciéndola enojar cada vez más.
-Sí lo estas, por eso estas rojita.
Canturreó Matt con un tonito que se le estaba haciendo insoportable a Mimi, ¡era tan odioso!
- Pero no te sientas mal, es comprensible, después de todo no por nada todas la chicas de la escuela suspiran por mi.
- ¡Yo no estoy celosaaaa!
Ahora sí lo había dejado sordo, Mimi le había gritado tan fuerte que por un momento llegó a creer que sus tímpanos se habían reventado. La castaña continuó su camino, dándole un fuerte empujón a Matt para que se quitara de su camino mientras que ella continuaba con el suyo a la tienda susurrando quien sabe cuantas maldiciones que lo más seguro es que iban dirigidas a él.
Matt sonrió y caminó hasta Mimi, ella simuló ignorarlo continuando su camino con su cara volteada al lado contrarío del que estaba Matt, aunque aun así podía sentir la mirada curiosa del rubio sobre ella, ¿qué tanto le miraba?
-¿Qué?
Preguntó un tanto irritada y volteando a ver al rubio.
- ¿Qué tienes aquí?
Preguntó Matt viendo la marca en el cuello de Mimi que a simple vista parecía un chupete, al parecer sus sospechas resultaron ser ciertas y Mimi y Michael ya eran algo más que amigos.
-¿Qué cosa?
Preguntó Mimi parándose y un tanto alarmada pasó sus manos por su cabello temiendo encontrarse con un horrendo y enorme bicho.
-Esto.
Matt extendió su mano al cuello de Mimi a donde estaba la marca y en un acto reflejo la chica se alejó de él quejándose por el contacto.
-Auch! Duele, me quemé esta mañana con la pinza.
- Sí claro, Veo que te divertiste mucho ayer porque ese es un chupete.
Dijo Matt con burla, claro que una vez que lo vio bien se había dado cuenta que era una quemadura, pero aquella era una excelente oportunidad para molestar a Mimi y hacerla sonrojar, además de que así podría sacar un poco más de información sobre lo que había sucedido entre Michael y ella la noche anterior.
- ¡¿Un qué!
- Un chupete, ya sabes las marquitas moradas que te quedan después de un beso más que apasionado.
- Sé lo que es un chupete, no soy tonta, eres un mal pensado ya te dije que me quemé con la pinza.
- Sí claro.
-¡Es verdad! Yo no soy de esas, para mí que el que trae el chupete eres tú, después de todo el que tenía una cita eras tú no yo.
-Por supuesto que no, además ya te dije que no…
Sin previo aviso Mimi se acercó a Matt haciendo que el chico dejara de decir lo que estaba diciendo para fijar su mirada en la chica que parecía buscar algún tipo de marca en la piel del rubio.
-¿Terminaste?
Preguntó Matt sonrojado cuando vio que Mimi se alejaba de él y parecía examinarlo con detenimiento, seguramente pensando en que otra parte buscar.
- No traes nada.
-Pues claro, yo si vi la película.
Contestó Matt mientras se abrochaba levemente sonrojado los primeros tres botones de su camisa que Mimi había desabrochado en su fallido intentó por encontrar algún tipo de marca en la piel del chico.
-Yo también.
- Pues eso no es lo que parece, al parecer la que se emocionó en lo oscurito fue otra.
Mimi se sonrojó, quien diría que sus propias palabras serían usadas en su contra.
-Ya te dije que si vi la película.
-Entonces Michael se emocionó con la despedida.
El sonrojo en Mimi se hizo más evidente, pero esta vez por recordar el casi beso entre ella y Michael, para después recordar porque ese beso no había podido ser, por culpa de él, Matt era el culpable de que nada hubiera pasado entre ella y Michael y lo peor era que ahora se burlaba de ella en su cara.
Matt notó como el sonrojo en Mimi había desaparecido súbitamente y ahora se miraba molesta, más que molesta, ella volteó a verlo y casi pudo sentir como lo fulminaba con su enmielada mirada.
-Fue tu culpa.
- ¿Qué de que hablas?
Preguntó Matt confundido, realmente se había perdido en la conversación, ¿qué era su culpa? Y ¿Por qué era su culpa?
-De nada y ya te dije que no es un chupete, es una quemada.
- Ahora así se les llama.
Contestó con burla haciendo que la sangre en Mimi hirviera.
- ¿Quieres que te haga uno para que veas la diferencia?
Dijo Mimi sin pensar antes en lo que decía y lo que ello implicaba. Matt la miró con burla y sonrió de medio lado, sabía que Mimi había hablado sin pensar.
- No te atreves.
- Sí lo hago.
Lo amenazó ella bastante decidida, aunque más bien estaba siendo manipulada por las provocaciones del rubio que no dejaba de sonreír, ¡uy! era tan odioso.
- Entonces hazlo.
Dijo Matt con una sonrisa triunfante y Mimi pareció al fin caer en cuenta de adonde la habían llevado sus palabras, pero ¿En que demonios estaba pensando? Claro en llevarle la contra a Matt.
- eh?
- Vamos que no dijiste que si lo hacías.
La volvió a retar Matt, haciendo que los colores se le subieran a la cara a Mimi que ya no se miraba tan decidida, sino todo lo contrario, se miraba más que cohibida, tanto que había decidido agachar su mirada al suelo.
- Pero…
- ¿Y bien? ¿ Lo harás o no?
Preguntó con burla el rubio, con intenciones de presionar a la chica. Mimi alzó su mirada y se encontró con esa sonrisa burlona que tanto odiaba y que Matt parecía tener guardada sólo para ella, lo miró a los ojos y esos ojos color zafiro también parecían burlase de ella, y no, eso no se lo iba a permitir, ella no dejaría que Matt se burlara de ella de aquella manera, lo haría.
- Sí.
Contestó Mimi recuperando la confianza y sorprendiendo a Matt que esperaba algún tipo de excusa por parte de la chica para escaparse del lío en el que ella misma se había metido.
-Esta bien, hazlo.
Contestó Matt desabrochándose los primeros tres botones de su camisa con intenciones de meter presión en la chica, se acercó a ella y le enseñó su blanco cuello, señalándole a la chica que ya estaba listo para que ella le hiciera el chupete.
- Pero cierra los ojos.
Pidió Mimi bastante sonrojada al ver como Matt se había acercado a ella poniendo a su completa disposición su cuello, esperando que la chica le hiciera el tan mencionado chupete.
Matt cerró los ojos y Mimi tragó saliva nerviosa ¿en que lío se había metido? Miró hacia todos lados buscando una salida pero al parecer sólo tenía dos opciones, auto-humillarse frente a Matt diciendo que no podía hacerle el chupete que de seguro era lo que esperaba el chico o bien hacerle el chupete y cerrarle la boca.
Matt sonreía para sus adentros, estaba seguro que Mimi no le haría dichoso chupete, sabía que no contaba con las agallas para hacerlo, sintió las manos de la chica apoyarse sobre su pecho y comenzó a dudar, Mimi no se atrevería ¿o sí? Comenzó a sentir que el corazón le palpitaba rápidamente, podía sentir que Mimi se acercaba a él, abrió los ojos un poco y se encontró con una larga lengua que recorrió todo su rostro.
- ¡Mimi!
Se quejó Matt al ver que la legua era perteneciente a un cachorro que la chica sostenía entre sus manos. Mimi comenzó a reír, la cara de Matt al ver al perro frente a él había sido muy graciosa.
- Ten, muchas gracias por prestarme tu perrito.
Dijo Mimi devolviendo el cachorro a su pequeña dueña, mientras que Matt se limpiaba la cara con la manga de su camisa.
- ¿Cómo se te ocurre hacer eso Mimi? Que asco.
- Tú querías un chupete y el perrito te lo dio.
-Eres una tramposa ese no era el trato.
-¿Querías que te lo hiciera yo?
-Preferible a un perro. ¿No crees?
- Creo que sí. Pero tú tienes la culpa.
-¿Yo? ¿Por qué?
- Sí, por levantarme falsos, cualquiera se daría cuenta que es una quemada no un chupete.
- Ya lo sé.
Protestó Matt aún tratando de quitarse la baba del perro de su rostro, debió imaginarse que Mimi haría algo parecido.
-Entonces ¿Por qué dijiste que...?
- Porque te ves linda cuando te enojas
Contestó Matt dejando de limpiarse la cara para ver a la chica con una sonrisa en su rostro.
-¡Eres un tonto! Yo me voy a mi casa.
Dijo Mimi dándose la media vuelta totalmente indignada, Matt siempre la usaba para burlarse de ella, era odioso, no sabía porque seguía hablándole y soportándolo.
-Mimi espera, no te enojes.
Le habló Matt una vez que la vio alejarse en dirección contraria de donde iban, pero ella lo ignoró completamente, miró su reloj, aún tenía que ir a casa de Tai, y volvió a ver la silueta de la chica que se alejaba cada vez más. Suspiró resignado ya hablaría con ella después, por el momento le convenía más ir a buscar a Tai, además Mimi de seguro lo golpearía si se le acercaba estando ella en ese estado tan voluble.
Matt se giró para dirigirse a casa de Tai, pero justo en ese momento se encontró con el moreno que salía de la tienda y caminaba hacia su casa un tanto distraído, aunque pareciera algo extraño en Tai parecía que iba ¿Pensando? Eso si que era gracioso si Tai por lo regular se encontraba en las nubes.
-¡Tai!
Lo llamó Matt haciendo que el moreno volteara al oír su nombre.
- Matt ¿Qué haces por aquí?
- Iba a tu casa.
- A pues vamos juntos.
Propuso con una sonrisa el moreno, Matt también sonrió y caminó al lado de su amigo, por unos minutos ambos fueron callados, pero después de tanto pensarlo fue Tai quien se animó a hablar.
-¿Cómo les fue ayer en el cine?
- Bien y ¿A ti como te fue con el entrenamiento?
- Pues bien, como que el entrenador venía con muchas ganas ayer, porque nos puso a correr como locos por toda la cancha.
- ¿enserio?
Preguntó Matt incrédulo, era increíble que Tai siguiera con su mentira y la decía tan natural que sino supiera que el entrenado se había ido de vacaciones se la hubiera creído sin dudar, pero las cosas eran diferentes, gracias a Mimi el rubio sabía que el entrenado no estaba en la ciudad, lo cual quería decir que Tai lo había engañado para que él y Sora salieran en forma de cita.
- Sí y después nos puso hacer abdominales.
- Que curioso que el entrenador los haya puesto a entrenar tanto, cuando se fue de vacaciones el jueves.
Tai se paró en seco y sintió un escalofrío recorrer su columna cuando vio los ojos furiosos de Matt sobre él, ¡Maldición! ¿Cómo se había enterado Matt que el entrenador no estaba?
-¿De vacaciones?
-Sí.
Contestó Matt serio sin apartar su mirada del moreno.
-Sabes que Matt, creo que el entrenador tiene un clon.
- ¡Deja de decir tonterías Tai! ¿Por qué lo hiciste?
Gritó Matt furioso, no sólo Tai lo había engañado, sino que ahora trataba de mentirle de nuevo con la ocurrencia más estúpida que se le pudo haber ocurrido al cabeza hueca ese.
-Es que tú y Sora… Ya sabes.
-No, no sé.
-Necesitaban un tiempo a solas para que aclararan sus sentimientos, bueno, que tú aclararas tus sentimientos. Y pensé que si pasabas más tiempo con ella a solas talvez…
- Yo tengo mis sentimientos muy claros hacia Sora, y a ella solo la miro como una amiga.
-Pero Matt, si te das la oportunidad, talvez llegas a descubrir que tú y Sora pueden ser más que amigos.
-Tai ya te lo he dicho muchas veces Sora y yo…
-Tu mismo habías dicho que no te era indiferente ¿No?
Dijo Tai interrumpiendo a Matt, el mismo se estaba empezando a desesperar y a molestar, ¿por qué diablos Matt no le daba una oportunidad a Sora? ¡ella era perfecta! Y por culpa del idiota de Matt, Sora estaba sufriendo y eso era algo que él no podía permitir.
- Sí lo sé, pero ahora las cosas son muy distintas.
- ¿Por qué? ¿Qué es lo que las hace diferentes? O mejor dicho ¿Quién?
Ahí estaba la clave, Tai sabía que desde que Mimi había aparecido en la vida de Matt, este había comenzado a cambiar, y todo era por ella, al parecer su amigo se había enamorado de Mimi, pero ella lo rechazaba constantemente, así que ¿Por qué no podía fijarse en Sora que estaba completamente enamorada de él? En vez de estar perdiendo su tiempo con la castaña que se miraba más interesada en su amigo Michael que en Matt.
- Tai…
Dijo Matt a modo de advertencia, Tai estaba comenzando a pisar terrenos peligrosos, si él moreno se atrevía a decir cualquier cosa mala de Mimi, por mínima que esta fuera, estaba seguro que le rompería la cara de un puñetazo.
-Hola Tai, hola hermano.
Saludó T.K que acababa de llegar junto con Kari, ignorando por completo la pelea que estaba apunto de desatarse entre los dos chicos.
- ¿Qué pasa?
Preguntó Kari preocupada al ver que ninguno de los dos los volteaba a verlos a ella o T.K y que en cambio se encontraban fulminándose con la mirada el uno al otro.
-No, nada, no pasa nada.
Habló Matt apartando su mirada del moreno para dirigirla a su hermano y a la hermana de Tai que los miraban confundidos.
-Tengo un poco de frío. ¿Qué les parece si vamos a la cafetería?
Dijo Kari tratando de desviar la atención de Matt y de Tai de cualquiera que fuera el motivo de su pelea, ya que ella y T.K se habían dado cuenta que las cosas entre los dos chicos no andaban para nada bien.
-Vamos.
Contestó aun molesto Tai, y él al igual que Matt siguieron a los dos más pequeños con dirección a la cafetería.
- Kari y yo estábamos pensando que sería buena idea ir al parque de diversiones mañana, deberíamos invitar a los chicos ¿o ustedes que creen?
Habló T.K tratando de romper aunque sea un poco el ambiente incomodo causado por su hermano y Tai.
-Estoy de acuerdo.
Contestó Matt sin darle mucha importancia al tema.
-Yo también estoy de acuerdo.
-¿Seguro que no tienes práctica mañana?
Preguntó Matt molesto y Tai de igual manera volteó a verlo con cara de pocos amigos, al parecer Matt no le perdonaría tan fácilmente el haberlo engañado con lo de la practica de futbol.
-No, no tengo.
- Que raro, yo pensé que el entrenador iba a ponerlos a correr por toda la cancha y hacer abdominales.
Dijo Matt con una sonrisa burlona y con toda la intención de molestar al moreno.
- Fue por una buena causa.
- ¿Y cual fue la buena causa según tú? ¿Crearle falsas ilusiones a Sora?
Lo iba golpear, estaba seguro, Tai estaba apunto de irse sobre Matt para molerlo a golpes cuando T.K y Kari se interpusieron entre los dos una vez que vieron que los dos mayores estaban a punto de iniciar una pelea más allá de las palabras.
-¿Qué les pasa a ustedes dos?
Preguntó T.K sosteniendo a su hermano para que no se fuera sobre Tai.
-Que te responda Tai.
Dijo Matt apartándose de T.K.
- No es nada.
Contestó Tai molesto y al igual que Matt tranquilizándose un poco y bajando la guardia.
-¿Qué les pasa hoy?
Preguntó T.K extrañado por el comportamiento de su hermano y de Tai, que parecían matarse con la mirada, a pesar de estar según ellos más calmados.
-Matt ¿Por qué no le dices a Mimi que nos acompañe al parque de diversiones?
Preguntó Kari tratando de hacer que los dos mayores se olvidaran de su pelea pero sin darse cuenta la castaña había vuelto a dar con el motivo de discusión entre los dos chicos.
-Claro Kari, yo le aviso.
- No era necesario que le dijeras Kari, el solito iba a invitarla.
Dijo molesto el moreno que le seguía el paso a sus dos amigos y a su hermana.
- ¿No es así Matt?
Finalizó Tai, dedicándole una mirada acusadora a su amigo.
- ¿tienes algún problema con que la invite?
- Claro que no, Mimi me cae muy bien, lo que me molesta es la terquedad de unas personas que no se dan por vencidos y aceptan su derrota en vez de estar lastimando a chicas inocentes.
-¿Qué quieres decir con eso?
Preguntó Matt molestó mirando desafiantemente a Tai que al igual que él también se había vuelto a poner a la defensiva.
-¿Por qué no invitamos a Michael también? Así él podrá estar con Mimi, y tú darte cuenta de una vez que…
Matt no lo soportó más, tomó a Tai del cuello de la camisa y lo jaló fuertemente.
-Deja de meterte en mi vida.
-Entonces no la lastimes.
Contestó Tai igual de molesto que Matt y también tomando del cuello de la camisa de Matt.
-¡Hermano!
Gritaron los dos menores preocupados al ver que las cosas entre sus hermanos habían empeorado.
- Hermano ya basta.
Dijo T.K tratando de separar a los dos, pero parecía imposible.
-Si Sora sale lastimada será por tú culpa, sólo la estas ayudando a crearse falsas ilusiones.
-Eres un idiota ella te quiere.
Dijo Tai furioso dándole un puñetazo al rubio que cayó al suelo del impacto.
-¡Hermano ya basta!
Gritó Kari asustada al ver que Tai había golpeado a Matt tirándolo al suelo.
Tai caminó hasta a Matt estaba decidido a darle otro golpe, estaba furioso con el rubio por ser tan idiota y dejar ir la oportunidad con Sora que Tai había añorado por años.
-Ya basta Tai, están yendo demasiado lejos.
Dijo T.K interponiéndose entre Tai y su hermano que seguía en el suelo sobándose la mejilla por el golpe que había recibido por parte del moreno.
-No te metas T.K esto es entre Matt y yo.
Dijo Tai molesto, pero T.K no se quitó.
- No Tai, no sé porque están peleando, pero dudo que con golpes arreglen algo.
- Hazte un lado T.K, Tai tiene razón esto es entre nosotros dos.
Dijo Matt poniéndose de pie y caminando hasta donde estaban Tai y su hermano menor.
-Pero hermano…
Protestó por lo bajo T.K a lo que el menor de los rubios solo se ganó una mirada de reproche por parte de su hermano mayor.
-Dije que te hagas a un lado.
T.K se apartó al oír la voz molesta de su hermano, sabía que cuando Matt se ponía en esa actitud no había nadie que lo hiciera entrar en razón. Matt caminó hasta Tai y se paró frente a él con una mirada furiosa, Tai por su parte sonrió al ver que Matt estaba dispuesto a pelear con él.
- Eres un idiota.
Dijo Tai una vez que vio a Matt parado frente a él con mirada desafiante.
-El idiota eres tú.
Le contestó Matt, soltándole un fuerte puñetazo que hizo retroceder al moreno varios pasos. Tai se fue sobre Matt y ambos cayeron al piso donde se propinaron varios golpes por parte de los dos, hasta que ambos rodaron por el césped del parque hasta topar con uno de los tantos árboles que les impidió seguir avanzando.
- Hermano ya basta.
Gritó Kari al ver a los dos chicos rodar golpeándose mutuamente, la castaña estaba apunto de seguirlos para ponerle fin a la pelea pero, T.K la detuvo.
-Déjalos Kari, necesitan arreglar las cosas.
Dijo T.K apoyando su mano en el hombro de la chica que volteó a verlo preocupada, pero de igual manera entendió lo que T.K le quería decir, lo que no entendía era porque los hombres tenían que ser tan salvajes y arreglar todo a golpes.
- Ella te quiere imbecil y tú la estas dejando ir.
Dijo furioso Tai sobre Matt propinándole otro golpe al rubio en la mejilla.
- Yo sólo la miró como una amiga, entiéndelo.
Contestó Matt limpiándose el hilo de sangre que escurría de su boca.
- Entiéndelo tú, Sora te quiere y tú la estas dejando ir por una chica que está interesada en otro.
Esa Matt no la soportó, aventó a Tai quitándoselo de encima para después irse sobre él y golpearlo fuertemente.
- Cállate, tú no sabes nada.
- Claro que lo sé, si es más que obvio que Mimi está interesada en Michael.
Matt lo volvió a golpear, quería callarlo, le dolía demasiado saber que Mimi quería a Michael y no a él.
-Abre los ojos de una vez Matt, Mimi está interesada en Michael no en ti y Sora…
-¡Dije que te calles!
Gritó Matt dándole otro puñetazo a Tai.
-Sabes que es cierto.
Volvió hablar el moreno, esperando recibir otro golpe por parte de Matt, pero este no lo golpeó, sólo lo sujetó fuertemente de la camisa.
-Me pides que abra los ojos cuando el que no los quiere abrir eres tú, es más que obvio que sigues enamorado de Sora y no haces nada por hacer que ella se fije en ti, eres un cobarde.
Dijo Matt aventando a Tai al suelo con furia, el moreno esta vez no intentó ponerse de pie para irse sobre Matt sino que se había quedado en el suelo con su mirada clavada en el suelo, Matt tenía un razón, por cobardía había callado tantos años lo que sentía por Sora y por esa misma cobardía se dio por vencido sin pelear por ella, y ahora desquitaba toda su frustración sobre Matt, reclamándole a Matt porque hacia por Mimi, lo que él nunca se atrevió hacer por Sora y eso era luchar por el amor de la pelirroja.
-Lo siento.
Murmuró Tai llamando la atención del rubio que volteó a verlo.
- Tienes razón, fui un cobarde al no luchar por el amor de Sora, pero es que sólo quiero que ella sea feliz, y ella parece sólo serlo a tu lado.
Dijo Tai poniéndose de pie y mirando fijamente a Matt.
-Yo no puedo corresponderle, y lo sabes.
-Lo sé.
-Entonces busca la manera de hacerla feliz a tu lado.
Tai sonrió y asintió con la cabeza para después extenderle la mano a su amigo.
- ¿Amigos de nuevo?
Preguntó Tai con una de sus características sonrisas dibujada en su rostro. Matt sonrió y tomó la mano de su amigo y ambos sonrieron.
- Ya sabes que sí.
-Matt, lamento haber dicho lo que dije sobre Mimi, no debí.
- No te preocupes, es verdad después de todo Mimi está interesada en Michael, y a mi sólo me ve como el tonto que la enfada.
-Vamos Matt no te pongas así.
Trató de animarlo Tai pasando su brazo por sobre los hombros de Matt.
- Es la verdad, tal vez debería dejar de…
- Ni lo digas, no te des por vencido como yo lo hice, además Michael tiene desventaja.
-¿Porque lo dices?
- Porque Michael no es un famoso cantante de rock que tiene a todas las chicas de la escuela muertas por él, dime ¿a que chica no le gustaría salir con un famoso cantante? Hasta yo saldría contigo si fuera una chica.
Matt río por la ocurrencia de su amigó y le dio un golpe en el hombro.
-Eres un tonto sabes.
- Vamos sabes que es verdad.
Dijo Tai y ambos comenzaron a reír divertidos. T.K y Kari aparecieron y corrieron hasta llegar a los dos chicos que se encontraban riendo. Los dos menores se detuvieron al ver que sus dos hermanos ya no peleaban sino al contrario, ambos reían divertidos.
- ¿Qué es lo que pasa?
Preguntó Kari sorprendida y a la vez confundida.
-Digamos que Matt y yo ya arreglamos nuestros problemas.
Dijo Tai con una sonrisa. Y Kari al igual que T.K sonrió al ver que las cosas entre su hermano y Matt ya se habían resuelto. Siempre era así, esos dos se peleaban y después se estaban riendo como si nada pasara.
-Bueno que les parece si vamos por algo de tomar.
Habló esta vez T.K con una amplia sonrisa en el rostro, Tai y Matt asintieron y los cuatro se fueron a un café cercano para comprarse algo.
Eran alrededor de las siete de la tarde, Mimi se encontraba en su cuarto preparando todo para su baño relajante de lavanda. Escuchó como su mamá le gritaba desde la parte de abajo, diciéndole sabe Dios que cosas, caminó hasta la puerta y se asomó para escuchar lo que su madre le decía.
-¿Qué dijiste mamá?
- Que iré a ver a tu abuela, si tu papá llega dile que llegaré un poco tarde ¿De acuerdo?
- Sí Mamá.
Contestó Mimi desde su habitación y cerró la puerta dispuesta a meterse a su baño de espuma con sales relajantes, lo necesitaba después de su pelea con Matt esa tarde, el odioso rubio no sólo la había puesto de mal humor, sino que la había dejado con el antojo de su dango, era un tonto.
La señora Tachikawa tomó su bolsa y se dirigió a la puerta en donde se encontró a Matt que estaba apunto de tocar el timbre.
- Buenas tardes Sra. Tachikawa, ¿Se encuentra Mimi?
-Oh! Hola Matt, Mimi se encuentra en su habitación, de seguro ha de estar viendo la tele, tócale a la puerta para que salga, yo tengo algo de prisa, es la segunda puerta a la derecha.
- Gracias.
La señora Tachikawa salió y dejó a Matt sólo en la sala, el rubio, miró por todos lados, se suponía que debía subir pero no se encontraba muy seguro de que fuera lo correcto.
Mimi estaba apunto de meterse a su tina cuando recordó que había olvidado su shampoo nuevo para rizos en una bolsa al lado de su cama, así que se enrolló una toalla alrededor de su cuerpo y salió del baño para ir por el shampoo a la par que cantaba una canción que desprendía su mp3.
- Yo no sé, porque te niegas a creer que soy quien más te ama y yo te haré muy feliz, tarde o temprano serás tú mi hombre…
Mimi cantaba inspirada a la par que se daba vueltas simulando bailar al ritmo de la melodía que se encontraba cantando.
Matt subió las escaleras, al parecer no le quedaba de otra más que subir hasta a la habitación de la chica, llegó hasta arriba y miró las varias puertas que había, siguiendo las indicaciones de la Sra. Tachikawa se dirigió a la segunda puerta hacia su derecha y tocó esperando una respuesta.
Mimi tenía tan alta la música que no había alcanzado a oír que tocaban a su puerta, tomó el shampoo y lo destapó para olerlo.
-Vainilla mi favorito, ahora si tomaré mi baño relajante.
Matt abrió un poco la puerta para asegurarse que ese fuera el cuarto de Mimi y no se hubiera equivocado, pero lo que vio lo dejo sin habla, frente a él estaba una Mimi cubierta solamente por una toalla oliendo lo que parecía ser un frasco de shampoo. Vio a la chica de arriba abajo, y no pudo evitar sonrojarse, Mimi se miraba tentadoramente atractiva cubierta sólo por una toalla que sería tan fácil de quitar, sacudió su cabeza ¿En que demonios estaba pensando? Tenía que salir de ahí antes que la castaña lo viera y lo matara a golpes.
Mimi giró su vista hacia la puerta al sentir que alguien la mirada y se encontró con un Matt totalmente sonrojado, viéndola de la cabeza a los pies, sintió como el color rojo se apoderaba de su cara, aquello no podía ser más vergonzoso ¿Qué hacía Matt en su cuarto y viéndola en toalla? Lo iba a matar, esta vez si no se le iba a ir vivo ¿Qué se creía para entrar sin permiso a su cuarto y verla en toalla?
- Mimi… espera… no es lo que tú crees… tu mamá dijo que…
Comenzó a balbucear Matt nervioso, sabía que lo mataría, podía verlo en su cara llena de odio.
- ¿Qué haces aquí?
Preguntó Mimi furiosa, apretando a más no poder el frasco de shampoo que tenía en sus manos.
-Pues veras yo…
-¡Largo!
Gritó Mimi furiosa aventando el frasco de shampoo hacia Matt y dándole de lleno en la cara al rubio que terminó en el suelo inconsciente.
En casa de la familia Yagami Tai se encontraba sentado simulando que veía la televisión porque más bien el moreno se encontraba pensando en lo que le había dicho Matt esa tarde, era verdad, él aún seguía enamorado de Sora, y también era verdad que era un cobarde por no decirle lo que sentía por ella, pero lo que no se había dado cuenta era que en vez de protegerla como quería, la estaba haciendo más vulnerable a que Matt le rompiera el corazón, puesto que era más que obvio que Matt no le correspondía, y si él seguía alimentando las falsas esperanzas en Sora, ella sólo saldría más lastimada.
- Hermano. ¿Por qué tú y Matt estaban tan alterados esta mañana?
Preguntó Kari que se encontraba sentada al lado de él también viendo la televisión.
-No por nada Kari, no te preocupes, tonterías nuestras.
Kari hizo una mueca de descontento, odiaba que su hermano no confiara en ella y le mintiera diciendo que todo estaba bien cuando era más que obvio que las cosas no estaban bien. Estaba apunto de protestar cuando se vio interrumpida por el sonido del teléfono que sonaba con insistencia.
-Alo, hola Sora… sí enseguida te lo paso.
Kari le dio el teléfono a su hermano y este lo tomó para después dirigirse casi corriendo a su cuarto, la castaña lo observó marcharse y negó con la cabeza, estaba casi segura que lo que traían Matt y Tai era un problema de mal de amores.
-Hola Sora ¿Qué pasa?
Preguntó el moreno, tomando asiento en su cama.
- Nada importante sólo quería hablar contigo, estoy un poco aburrida en mi casa, mi mamá no está y Matt no contesta el teléfono no sé donde andará.
Contestó Sora al otro lado de la línea con una mueca de insatisfacción en su rostro.
-Yo si me imagino donde andará.
Murmuró Tai a lo bajo, era seguro que Matt se encontraba con Mimi.
-¿Qué dijiste Tai? No te escuche muy bien.
- nada, no dije nada, sólo pensé en voz alta, pero dime como les fue en el cine ayer.
-Esperaba que preguntaras Tai, me la pasé muy bien gracias a ti, me divertí mucho estando con Matt y lo mejor de todo es que me pude quitar de la cabeza la idea de que a Matt le gusta Mimi.
Como se lo temía, Sora si se había hecho ilusiones con Matt y no sólo eso, sino que ahora tenía la idea errónea de que a Matt no le interesaba Mimi, cuando era todo lo contrario.
-¿Por qué dices eso Sora?
- Lo que pasa es que nos topamos a Mimi en el cine y Matt prefirió estar conmigo en vez de estar con ella, además me recargué en su hombro durante la película y él no se quitó, creo que si tengo una posibilidad con él ¿Tu que crees Tai?
Las cosas eran peor de lo que se las había imaginado, Sora estaba más que ilusionada con Matt.
-Sí yo pienso lo mismo.
¿Pero qué estaba haciendo? Se suponía que debía dejarle las cosas claras a Sora y prepararla para lo peor en caso de que se le llegara a declarar a Matt, no volverla a ilusionar diciéndole que tenía una oportunidad con Matt cuando no era así, pero al oírla tan feliz no tuvo corazón para bajarla de esa nube y romperle el corazón diciéndole que Matt estaba interesado en Mimi. No cabía duda, era un pésimo amigo, ahora tendría que buscar la forma de remediar su error sin lastimar a Sora.
Matt se encontraba sentado en el sillón de la sala de Mimi con su cabeza recostada en el respaldo y con un pedazo de papel cubriendo su nariz.
- Hay mi nariz…
Se quejó el rubio, Mimi le había roto la nariz al momento de estrellarle el shampoo en la cara y desde entonces no le había dejado de sangrar.
- ¿Qué es lo que quieres?
Preguntó Mimi apareciendo al final de la escaleras y viendo de manera reprobatoria al rubio sentado en la sala de su casa.
Matt se enderezó al oír a Mimi y se encontró con un molesta castaña que lo miraba de manera reprobatoria y con sus manos posadas en sus caderas en señal de enfado.
- ¿Qué te pasó?
Preguntó sorprendida la chica al ver que Matt tenía un papel lleno de sangre sobre su nariz.
- Y todavía preguntas, me rompiste la nariz.
-Eso te pasa por meterte en donde no te llaman. ¿Qué tenías que hacer en mi cuarto? Por lo menos hubieras tocado la puerta.
- Lo hice, pero al parecer no escuchaste.
-Pues entonces no hubieras entrado, esa no es forma de entrar al cuarto de una señorita.
- De que te quejas no vi nada, traías toalla, es como si trajeras vestido.
-¡Pues que más querías ver!
Protestó Mimi pegándole nuevamente a Matt , pero esta vez en la nuca.
-¡Auch!
- ¿Y a que viniste?
Preguntó Mimi desde la cocina donde buscaba una bolsa de hielo para ponérsela en la frente al rubio y calmar la hemorragia.
-Mañana iremos al parque de diversiones y Kari me pidió que te invitara.
-Haz la cabeza para atrás.
Le indicó Mimi haciendo con delicadeza la cabeza de Matt para atrás para así ponerle la bolsa de hielo sobre la frente.
- Entonces sino fuera por Kari no me hubieras invitado.
-Sabes que sí te hubiera invitado de todas formas.
Respondió Matt aún con su cabeza recargada en el respaldo del sillón y con la bolsa de hielo en su frente. Miró de reojo a Mimi que estaba sentada al lado suyo sosteniendo la bolsa de hielo en su frente, ¿cómo podía ser tan voluble aquella chica? En unos momentos era dulce y en otros era la persona más agresiva que conocía.
-Tal vez prefieras estar con Sora, después de todos ustedes están destinados a estar juntos.
- ¿Por qué dices eso?
Preguntó Matt desconcertado y haciéndose para enfrente para ver mejor a la castaña.
-Espérate aún no, aún estás sangrando.
Mimi volvió a hacer que Matt se hiciera para atrás y volvió a poner la bolsa de hielo sobre su frente para después soltar un suspiro resignado.
- ¿Por qué dijiste eso?
Preguntó Matt viendo de reojo a la chica, a diferencia de siempre esta vez Mimi tenía una mirada triste que lo estaba preocupando.
-Por nada en especial.
-Por algo lo dijiste.
- No es nada sólo se me ocurrió.
Matt desvió su mirada de Mimi y la dirigió al techo, recordó lo que Tai le había dicho esa tarde sobre que Mimi estaba más interesada en Michael que en él, no podía negar que aquello era verdad, desde que la había conocido ella siempre mostró un interés especial por Michael, pero no por eso debía darse por vencido ¿o sí? Suspiró cansado, no sabía que era lo que tenía que hacer, no quería alejarse de Mimi, pero ¿Qué podía hacer? si se notaba que ella no le correspondía y estaba interesada en otro.
-¿Pasa algo?
Preguntó Mimi al oír el suspiro de Matt.
-¿Por qué no invitas a Yumi, a Izzy y a tu novio?
-Ya te dije que no es mi novio.
-Bueno al deja chupetes.
Dijo Matt con una sonrisa burlona en los labios, Mimi le quitó la bolsa de hielo y se la volvió a poner con mayor fuerza sobre la cara haciendo que Matt se quejara por el golpe.
-No es un chupete.
-Esta bien no te enojes, sólo bromeaba.
-Pues no me simpatizó tu broma.
Mimi le quitó la bolsa de hielo y la dejó sobre la mesa de centro para después regresar su vista hacia el rubio que ya se encontraba reincorporado.
- Ya es tarde debo irme.
Dijo Matt poniéndose de pie.
-Entonces nos vemos mañana.
Contestó la chica, acompañando al rubio hacia la puerta.
- ¿A las diez en el parque?
-Me parece perfecto.
Contestó Mimi con una sonrisa que desprendió otra de los labios de Matt.
-¿Estarás bien sola?
Preguntó Matt un tanto preocupado por dejar a la chica tan tarde sola en su casa.
- Sí, después de todo, creo que es más peligroso que tú estés aquí a que yo este sola.
-¿Por qué dices eso?
- ¿Y todavía lo preguntas?
-Lo dices por…
Mimi asintió a modo de respuesta.
-Fue un accidente, además tu mamá me dijo que pasara.
-Aun así, no debiste entrar sin mi permiso.
Matt sonrió y suspiró resignado, sabía que no le ganaría a Mimi esa pelea así que lo mejor era irse a casa.
-Bueno entonces nos vemos mañana.
-Hasta mañana y cuidado con…
Mimi señaló su nariz indicando que a eso se refería.
-No te preocupes, dudo que alguien más vaya a pegarme.
Mimi sonrió y estaba apunto de cerrar la puerta cuando Matt se paró y volvió a voltear hacia donde estaba la castaña.
-Por cierto, te dejé un regalo en la cocina, nos vemos mañana.
Mimi lo miró sorprendida, pero después sonrió y una vez que vio que el rubio se había ido cerró la puerta.
Matt caminaba para su casa, con el frío que estaba haciendo el golpe en su nariz le estaba comenzando a molestar más , Mimi si que era agresiva cuando se lo proponía, pero también tierna, recordó la mirada triste de la castaña y el comentario que había hecho de que él y Sora estaban destinados, de seguro ella creía eso por sus visiones, pero si lo que él había soñado era correcto, Sora se había casado con Tai, y él… no sabía que había pasado con él y Mimi, pero de algo estaba seguro, él estaba enamorado de Mimi en ese entonces y ahora las cosas no eran muy diferentes ya que sentía un cariño muy especial por ella, era algo que no había sentido por nadie más.
Mimi entró a su casa y caminó hasta la cocina donde se encontró junto a la estufa un paquete de Hanami Dango, tomó el paquete y lo desenvolvió para darle una probada, ¡estaba delicioso! Miró la caja y sonrió, Matt podía ser muy tierno cuando se lo proponía, lastima que él debiera estar con Sora y no con ella.
Caminó hasta la sala con su paquete de Dango y se sentó en uno de los sillones pegado a la ventana, abrió un poco la cortina y miró el patio de su casa esperando ver la silueta de Matt esperándola como siempre en la puerta de entrada para irse juntos a la escuela.
Regresó su vista al paquete de dango que descansaba en sus piernas y dejó en el, el dango que sostenía en sus manos, ¿por qué se sentía así? Le entristecía saber que Matt debía estar con Sora, pero se suponía que ella quería a Michael, entonces ¿Por qué le molestaba tanto que Matt y Sora debieran estar juntos? ¿Por qué de repente quería ser ella la que debiera estar con él y no Sora? Se estaba confundiendo demasiado, y temía que lo que había pasado en su vida pasada se repitiera y ella se enamorada de Matt sólo para después tener que dejarlo ir a los brazos de Sora porque…
-Ellos deben estar juntos ¿o no?
Murmuró Mimi, mirando por la ventana hacia al cielo, como si esperara que la luna o las estrellas le dieran la respuesta, pero esa era una respuesta que sólo llegaría con el tiempo.
Próximo capitulo: Yo me encargaré de que seas feliz. - Publicación: Viernes 12 de agosto del 2011
Mimato196
Mayo 2007
