OMG! no sé no con que cara pedirles disculpas, fue horrible, se me pasó subir el capitulo, pero antes que me quieran quemar en leña verde dejen me explico, lo que pasó fue lo siguiente, en mi escuela estabamos organizando una feria de la salud que se llevó a cabo el día de hoy (sábado)y pues como soy de las organizadoras el día de ayer andabamos con los preparativos y se me fue el rollo y no subí el capitulo, mil disculpas! prometo que no volverá a pasar, bueno ya no los entretengo más y les dejo el capitulo, y de nuevo perdooon! :(

Aclaración: los personajes de Digimon no me pertenecen son propiedad de sus creadores.

21

Yo me encargaré de que seas feliz.

Eran las nueve de la mañana cuando el timbre en casa de los Tachikawa comenzó a sonar insistentemente. Mimi bajó las escaleras con dirección a la puerta, la chica ya se encontraba cambiada con una falda larga color marrón un suéter verde que era acompañado por una gorra del mismo color.

Mimi caminó hasta la puerta, a pesar de que ya se encontraba arreglada aún se le hacía muy temprano para que uno de sus amigos llegara, o que tocara con tanta desesperación, abrió la puerta y se encontró con una emocionada Yumi que tenía en su rostro una sonrisa de oreja a oreja.

-Yumi ¿Qué haces aquí tan temprano? Pensé que te había dicho que a las diez nos veríamos en el parque.

- Lo sé, lo sé, pero no pude esperar para contarte esto.

- ¿De que hablas? ¿Qué pasó?

- ¡Tengo novio !

Mimi quedó totalmente boquiabierta ante la confesión de su amiga, que había gritado a los cuatro vientos la causa de su alegría.

- ¿Qué? ¿Pero Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? Y lo más importante ¿Quién?

- Ven vamos a tu cuarto para platicarte mejor.

Las dos chicas subieron corriendo las escaleras con dirección al cuarto de la castaña. Yumi entró a la habitación y se giró para ver con una gran sonrisa a su amiga que se miraba igual de contenta que ella con la noticia de la pelirroja.

- Vamos Yumi cuéntame ¿Quién es tu novio?

Preguntó la castaña ansiosa cerrando la puerta tras de si. Yumi por su parte caminó hasta la cama de la chica donde se sentó y agarró uno de los cojines al cual abrazó con fuerza.

-¿En verdad no te lo imaginas?

- Bueno tengo una persona en mente, pero no estoy muy segura, él es demasiado despistado para esas cosas.

-Sí es algo despistado.

- ¡No me digas que es…!

Gritó Mimi emocionada y miró a Yumi en busca de la respuesta, la chica de cabellos rojos sonrió y asintió con la cabeza, Mimi abrió los ojos como platos, sabía que Yumi estaba interesada en él desde que lo había conocido y creía que él también tenía cierto interés por su amiga, pero nunca creyó que se animaría a confesarle lo que sentía a Yumi.

-¡Es Izzy!

Gritó Mimi emocionada viendo que su amiga asentía y sonreía de forma positiva, las dos chicas gritaron de la emoción y se abrazaron.

-No puedo creerlo, muchas felicidades Yumi, quien lo diría.

Dijo Mimi soltando a la chica que no podía borrar la sonrisa de felicidad de su rostro.

- Yo tampoco lo podía creer pero es verdad, Izzy se me declaró el viernes.

-Cuéntamelo todo, quiero saber todos los detalles, ¿qué te dijo? ¿Cómo te lo dijo? ¡Todo!

Yumi sonrió por las ansias de su amiga que la miraba emocionada esperando a que ella empezara con su relato, así que para no hacer sufrir más a la pobre chica comenzó a relatarle los hechos del viernes pasado.

Flash Back

Viernes por la noche.

Izzy y Yumi habían llegado a la casa de la chica, durante todo el camino los dos chicos habían estado hablando de lo que pasaba entre sus dos amigos que también se habían ido juntos aquella noche y ambos esperaban que Michael se animara a confesarle a Mimi sus sentimientos por ella.

- Espero que Michael se anime.

Dijo la pelirroja parándose en el portal del edificio en donde vivía.

-Si yo también espero lo mismo, él la quiere mucho.

- Bueno gracias por acompañarme a mi casa Izzy.

- No fue nada.

- Nos vemos luego.

Izzy sonrió y Yumi se dio la media vuelta para entrar a su edificio cuando de repente sintió la mano de Izzy sujetando la suya.

-Yumi espera.

Dijo el chico con su cabeza fija en el suelo y la cara igual o más roja que el color de sus cabellos.

-¿Qué pasa Izzy?

Yumi se volteó para ver al chico, pero apenas y se había volteado cuando sintió los labios de su amigo posarse en los suyos, al principio no supo como reaccionar o que hacer, estaba demasiado sorprendida para hacer algo cuando sintió que los labios del pelirrojo se apartaban de ella y él susurraba un "lo siento" para después salir corriendo.

-¡Izzy espera!

Gritó la chica al ver al chico correr lejos de ella. Izzy se detuvo pero no se volteó a verla, estaba demasiado apenado como para atreverse a verla a los ojos.

- Lo siento Yumi, no fue mi intensión molestarte, te prometo que no volverá a pasar.

Balbuceó el chico aún con su mirada en el suelo y dándole la espalda a la chica. Yumi caminó hasta Izzy y sonrió, lo hizo que volteara hacia donde ella estaba y lo besó sin darle oportunidad de reaccionar, al principio Izzy se quedó paralizado de la impresión pero después de unos segundos correspondió al beso de la chica.

Los dos se separaron después de unos segundos, Izzy posó su frente en la de ella y sonrió.

-¿No estás molesta conmigo?

-¿Por qué debería estarlo?

- ¿Quieres ser mi novia?

-Creo que la pregunta sobra.

-¿Eso es un no o un sí?

-Para ser todo un genio eres muy tontito en estas cosas.

- Lo siento.

Murmuró apenado Izzy y desviando su mirada de la chica.

- No tienes por que, eso es algo que me gusta de ti, creo que ya encontré a mi panadero.

Contestó Yumi con una sonrisa y rodeando con sus brazos el cuello del chico que tomó entre sus manos la estrecha cintura de su ahora novia.

- Perdona no entendí ¿Cómo que ya encontraste a tu panadero?

- No importa, cosas de chicas.

Contestó Yumi con una dulce sonrisa y volvió a besar los labios de su novio.

Fin del Flash Back.

-Fue tan romántico.

Finalizó Yumi con sus ojos en forma de corazón y recordando con gran nitidez el rostro de su novio.

-¿Enserio le dijiste que habías encontrado a tu panadero?

-Sí, se me salió, pero no importa, Izzy no entendió, además de que estoy segura de que si es cierto lo que dice esa página de vidas pasadas, estoy más que convencida de que Izzy es mi panadero.

Mimi sonrió por el comentario y por lo feliz que se miraba la pelirroja con su relación, vaya quien diría que Izzy fuera un roba besos, lástima que ella no pudiera decir lo mismo, ya que cuando Michael había estado a punto de besarla, a ella se le había venido a la mente el rostro del insoportable de Matt. Esperen un momento Yumi había dicho que ella e Izzy esperaban que Michael se le declarará ósea que ¿Ella lo había arruinado?

-Oye Yumi, dijiste que esperaban que Michael se me declarara, eso quiere decir que ¿Pensaba hacerlo?

-Eso creo ¿Por qué Mimi?

-¡Buuuuaaaaa! No es justo soy un tonta, eche a perder todo, ¡Y TODO POR CULAPA DE ÉL!

Mimi cambió rápidamente de un estado de llanto a uno de furia en cuestión de segundos al recordar quien era el culpable de que ella y Michael no fueran una feliz pareja en esos momentos.

-Me las va pagar muy caro cuando lo mire.

Yumi miró con confundida a su amiga, ¿qué le pasaba a Mimi? Primero había empezado a llorar y de repente había comenzado a apretar el cojín con una furia impresionante, maldiciendo a quien sabe quien, pues ¿Qué había pasado la noche del viernes entre ella y Michael?

- Pero de que hablas Mimi, ¿qué fue lo que pasó?

- Buaaaaaaa! no es justo, no es justo, ¿por qué tengo que tener tan mala suerte? soy una tonta, tonta, Buaaaaa

Mimi se comenzó a golpear en la cara con el cojín que hacía tan sólo unos segundos había intentado destrozar con sus manos, era demasiado frustrante saber que había tenido la oportunidad perfecta para tener con Michael una relación que iba más allá que la de amigos y ella lo había arruinado todo.

-Tranquilízate Mimi, y dime ¿Qué fue lo que pasó el viernes?

-Buaaaaa ¿Por qué la vida es tan injusta? ¿Por qué tenia que acordarme de él en ese momento?

Mimi seguía llorando sin hacerle caso a ninguna de las palabras de Yumi hasta que el timbre de la puerta se oyó y Mimi cesó su llanto dirigiendo su vista a la puerta de su cuarto.

- Iré a abrir.

Dijo La castaña deteniendo repentinamente su llanto y dirigiéndose junto con Yumi a abrir la puerta.

-¿Qué horas son Yumi?

Preguntó la chica a la par que bajaba las escaleras seguida por su amiga de ojos verdes.

- Faltan diez minutos para las diez.

Contestó Yumi revisando su reloj de mano.

-¿Tan rápido?

- Sí.

- Se me pasó el tiempo volando.

- Sí a mi también.

Mimi abrió la puerta y se encontró con sus dos amigos parados en la entrada, Michael se miraba como siempre con esa suave sonrisa en su rostro que lo caracterizaba, en cambio Izzy se miraba nervioso y Mimi hasta podía jurar que estaba sonrojado.

-Hola chicos.

-Hola Mimi.

Contestó Michael sonriendo.

-Hola Mimi…

Contestó Izzy con una voz casi inaudible, ya lo podía imaginar Mimi comenzaría a darle carrilla por su actual situación con la amiga de la castaña que era más que seguro que ya le había contado todo.

-Hola chicos.

Saludó esta vez Yumi asomándose por un lado de Mimi que miraba confundida a Izzy. El pelirrojo alzó de inmediato su vista al oír la voz de Yumi y su cara se iluminó al ver frente a él a la hermosa pelirroja de ojos verdes sonriéndole con esa sonrisa que él tanto amaba, y por un momento olvidó su temor a la enorme carrilla que le esperaba por parte de la castaña que sonrió al ver como la cara de su amigo había cambiado al ver a Yumi.

-Yumi…

-Hola Izzy.

Saludó la chica con una amable sonrisa que por poco hace suspirar al pelirrojo.

-Ya me contaron Izzy, quien lo diría de ti.

Comenzó a decir Mimi con burla y el color rojo se comenzó a adueñar de la cara del chico, sabía que Mimi no se quedaría callada.

- Bueno yo…

Murmuró apenado el chico y Mimi y Michael soltaron unas pequeñas risitas divertidas al ver lo rojo que se encontraba el chico de ojos negros.

- No tienes porque apenarte Izzy, es más te felicito.

Dijo Mimi dándole unas pequeñas palmaditas a Izzy en el hombro en señal de apoyo.

-Vez Izzy, te dije que no sería tan malo, Mimi no es tan cruel.

Comentó Michael a su amigo, haciendo que el pelirrojo levantara la cara y riera apenado.

-¿De que hablas Michael?

Preguntó Yumi.

-Izzy no quería venir porque sabía que Mimi le iba a dar carrilla en cuanto lo viera.

-¿Me tenías miedo Izzy?

- No precisamente a ti, sino más bien a tus comentarios.

Contestó el pelirrojo, un poco más relajado.

- Vez Mimi, me lo asustaste.

- Él se asustó solito.

Contestó en defensa propia la castaña al ver que su amiga le mandaba una mirada de reproche.

- Bueno, qué les parece si mejor nos vamos o se nos hará tarde.

Propuso Michael abriendo paso para que las dos chicas pasaran, pero antes de salir Mimi recordó que había dejado su celular en la cama y se regresó por el, llegó a su cuarto y encontró el teléfono justamente donde lo había dejado, lo tomó y se dio media vuelta para regresar con los chicos cuando vio su joyero abierto y dentro de este un objetó que brilló llamando su atención, se acercó al alajero y se encontró con una pulsera de oro de la cual prendían dos hermosos dijes, miró la pulsera por unos segundos y sonrió.

-Hace mucho que no me la pongo.

Dijo Mimi para si misma y se puso la pulsera de oro para después irse a donde se encontraban sus amigos esperándola.

En el parque ya se encontraban la mayoría de los chicos que habían acordado en ir al parque de diversiones, entre ellos se encontraban Tai, Sora, Joe, Kari, T.K, y Codey, quienes esperaban pacientes a la llegada de sus demás amigos que aún no habían llegado.

- Faltan mi hermano, Davis, Yolei y Mimi.

Observó T.K mientras daba un vistazo a los presentes en ese momento.

- Davis de seguro se quedó dormido, Matt a de estar ensayando y Yolei, la verdad no sé que pueda estar haciendo Yolei.

Comentó Tai que se encontraba sentado cómodamente en una banca con su hermana menor a un lado de él.

-Yolei probablemente esté ayudando a sus papás en la tienda, no creo que tarde mucho en llegar.

Argumentó la pequeña Yagami clavando su mirada en su hermano que pareció no darle mucha importancia a la situación de la chica de cabellos color lila.

- También falta Mimi.

Dijo esta vez Joe que se encontraba parado al lado de T.K y con los brazos cruzados.

- No sabía que Mimi también fuera a venir.

Comentó Sora clavando su mirada en el menor de los rubios como si buscara una respuesta en él.

-Yo le pedí a Matt que la invitara.

Contestó Kari volteando a ver a la pelirroja que no hizo más que soltar un "ah" y desvió su mirada a otra parte. Tai que en todo el rato había estado muy relajado y aparentemente sin poner atención a la platica de sus amigos, volteó a ver de reojo a la chica sentada al lado de su hermana, sabía que a Sora no le había caído muy bien la idea de que Mimi también fuera a ir con ellos al parque de diversiones, pero no había nada que él pudiera hacer y era mejor que Sora se fuera dando cuenta poco a poco de los sentimientos de Matt por Mimi a que la noticia le cayera de golpe.

No faltaba mucho para que llegaran al lugar acordado cuando Mimi se paró de repente con su mirada fija en una dirección que le desviaba un poco de su trayectoria original.

-¿Es muy tarde?

Preguntó la castaña haciendo que sus amigos detuvieran su paso.

-No ¿Por qué?

Preguntó Michael caminando hasta donde Mimi se había quedado viendo.

-Quisiera ir por alguien ¿Podemos?

Preguntó la castaña dirigiéndoles una mirada de suplica a sus amigos.

-Por mi no hay problema.

Contestó Michael sonriéndole a la chica.

-Nosotros tampoco tenemos ningún inconveniente.

Apoyó Yumi y Mimi sonrió agradecida tomando el nuevo camino que ahora se había propuesto.

- Chicos perdonen la tardanza, es que me quedé dormido.

Dijo Davis que corría con dirección a sus amigos.

-Ya era hora Davis.

Contestó molesta la chica de cabellos lilas, que miraba molesta su reloj.

-Pero de que te quejas Yolei si tú también acabas de llegar.

La reprendió el pequeño ojiverde parado al lado de ella.

-Pero eso él no lo sabe Codey.

Contestó la chica guiñándole un ojo a su amigo quien solo negó con la cabeza resignado, Yolei no tenía remedio, le encantaba molestar al pobre de Davis.

- Hola chicos.

Saludó Matt llegando y parándose al lado de Joe. Sora al verlo llegar sonrió , Tai la miró de reojo y supo que era el momento de actuar, aunque sabía que con su comentario lastimaría a Sora era por el bien de ella.

-Pensé que vendrías con Mimi.

- ¿No ha llegado?

- No.

Contestó Tai volteando a ver discretamente el semblante de Sora que se entristeció un poco y Tai se sintió terriblemente culpable, tal vez esa no era la mejor manera de hacer ver a Sora las cosas, pero entonces ¿Cuál era? ¿Qué se suponía que debía de hacer? ¿seguir ayudándola a conquistar a Matt? O ¿Bajarla de su nube de una buena vez?

- Lo más seguro es que llegue tarde.

Contestó Matt tratando de no darle más importancia al tema.

- ¿Por qué no fuiste por ella hermano? Siempre lo haces.

Comentó T.K sin imaginarse que estaba poniendo el dedo en la llaga, claro que Matt había pensado en pasar por ella y que juntos llegaran al parque, pero estaba seguro de que Mimi había invitado a Michael, y lo más seguro era que el señor perfecto pasaría por ella así que él había decidido no ir por ella en esa ocasión.

- Es que iba a venir con unos amigos.

Contestó Matt secamente y aparentando que aquello no le molestaba en lo más mínimo, cuando le molestaba más de lo que se había imaginado.

- Ya llegó Mimi.

Comentó Kari con una sonrisa y Matt volteó a ver hacia donde la menor de los Yagami miraba y en efecto Mimi había llegado, y como se lo había imaginado no venía sola sino que venía acompañada de Michael, por suerte también venían Izzy y Yumi y eso lo tranquilizaba un poco más.

- Con que ella es la famosa Mimi.

Comentó Yolei viendo a la castaña que se acercaba hacia ellos con una amplia sonrisa en su rostro, echó un vistazo a los amigos de la chica y sintió su corazón pararse cuando sus ojos miraron a aquel chico de ojos azules y cabello oscuro que caminaba al lado de la chica de ojos color miel.

- Kari ¿estas viendo lo mismo que yo?

Preguntó Yolei totalmente sorprendida.

-¿Qué?

Preguntó la aludida volteando a ver a su amiga que se encontraba boquiabierta viendo al chico de ojos azules y cabello oscuro.

- Ese que viene con Mimi, es… ¿es Ken Ichijouji?

-Creo que sí.

Contestó la castaña identificando al chico. Yolei para estar más que segura que aquellas no eran imaginaciones suyas tomó fuertemente a Davis de la camisa y lo atrajo hacia ella con brusquedad.

-Dime Davis, ¿ese que viene con Mimi es Ken Ichijouji?

-¿Quién?

Preguntó Davis aún sin comprender bien de que hablaba su amiga, lo que provocó que la chica perdiera la paciencia e hiciera que el moreno volteara con dirección a donde se encontraba Ken.

-¡Ese!

Contestó Yolei perdiendo la poca paciencia que le quedaba.

Davis miró hacia donde su amiga lo obligaba a ver, se puso una mano sobre la frente para cubrirse el sol y forzó un poco su vista para identificar al chico.

-Creo que sí.

-¿Sabes lo que eso significa Davis?

Preguntó Yolei estrujando con fuerza al moreno.

-¿Qué por fin lo vas a conocer?

Contestó con otra pregunta Davis y sin darle mucha importancia al tema.

- ¡No! Eso no, sino que después de todo, tal vez él y yo si estamos destinados.

Dijo con emoción la chica y con una voz soñadora.

-No crees que exageras Yolei.

-Claro que no, esto es el destino estoy segura.

Contestó la chica totalmente convencida de sus palabras hasta que otro chico se cruzó en su camino.

- Oh lalala pero ¿quien es el rubio que viene a lado suyo? es muy guapo.

Dijo la pelimorada con sus ojos en forma de corazón mirando al chico de cabellos rubios ondulados que caminaba al lado de la castaña.

- ¿Qué no se supone que te gustaba Ken?

Preguntó Davis confundido al ver que Yolei ahora suspiraba por el otro amigo de la chica de ojos color miel.

-Una debe tener opciones Davis.

Contestó sin vergüenza la chica y mirando a sus dos amores parados frente a ella, OH! pero que cruel era el destino, cuando por fin creía haber encontrado el amor, este mismo la pone en una encrucijada donde debe decidirse por uno de los dos chicos dueños de su corazón.

- Hola chicos.

Saludó Mimi llegando junto con sus amigos al lugar acordado.

-Al parecer tú no conoces la palabra puntualidad.

Dijo Matt con burla, captando así la atención de la chica que volteó a verlo molesta.

-Solo llegué 10 minutos tarde, no seas exagerado, además tengo excusa, fui a invitar a Ken y me tuve que desviar un poco.

- Y eso es más que comprensible, Matt deja de molestarla, hola mucho gusto mi nombre es Yolei.

Se presentó la pelimorada frente a Mimi y los dos chicos por los cuales ella suspiraba.

-Mucho gusto, mi nombre es Mimi, y ellos son mis amigos Ken, Michael, Izzy y Yumi.

- Hola.

Saludó la chica embobada viendo a los dos guapos chicos frente a ella que se comenzaron a sentir incómodos al ver como la chica se había quedado congelada viéndolos y comenzaba a babear.

-Vamos Yolei, con esa cara nunca lograrás que se fijen en ti.

Dijo el pequeño Codey tomando a su amiga del brazo y jalándola lejos de los dos chicos para que dejara de hacer el ridículo con esa cara de boba que tenía.

- No sabía que vendrías Ken.

- ha! Hola Davis, yo tampoco esperaba verte aquí.

- ¿Se conocen?

Preguntó Mimi extrañada al ver la familiaridad con que se trataban Davis y Ken.

- Sí, Ken es el capitán del equipo contra el que juego.

-Vaya quien lo diría, que pequeño es el mundo ¿No creen?

Comentó Mimi asombrada.

-Sí más de lo que uno se imagina.

Comentó Joe con una sonrisa captando así la atención de Mimi que volteó a verlo sorprendida.

-¡Joe! ¡Tú también estás aquí!

-¿Ya le hablas de tu al superior Mimi?

Preguntó asombrada Yumi al ver la confianza entre la castaña y el chico de cabellos azules.

-Él me pidió que lo hiciera.

-Si quieres tú también puedes hacerlo Yumi, a mi no me molesta.

- No superior, usted para mi siempre será el superior.

Todos rieron por el comentario de la chica y decidieron que lo mejor era ya irse para que no se les hiciera tarde, pero cuando estaban a punto de irse se oyó una voz más que conocida para los presentes.

-¡No puede ser! ¡Davis!

Se quejó Matt al ver correr hacia él a la hermana mayor del moreno que vio con cara de sufrido al rubio que lo reprendía con la mirada.

-Lo siento Matt, no sé como se enteró tan rápido.

-Matt, ¿no pensabas irte sin mí, verdad?

Preguntó Jun aferrándose al brazo del rubio que no sabía que hacer para deshacerse de la chica.

-No Jun, como crees.

- ¿Jun qué haces aquí?

Preguntó molesto Davis al ver como su hermana se colgaba del brazo de Matt, ¿cuándo entendería Jun que Matt no quería nada con ella?

-Eso no te importa a ti enano.

- ¿Jun qué haces aquí?

- Pues que mas, mi lindo primor.

Mimi no pudo evitarlo y soltó una risita al oír el meloso apodo con que la chica llamaba a Matt. Matt volteó a ver a Mimi, se notaba que la castaña estaba haciendo lo posible por no estallar en carcajadas, lo que le faltaba, ahora Mimi tendría armas para molestarlo, eso sólo le podía pasar a él.

- Vine para que tú y yo pasemos una tarde inolvidable en el parque de diversiones, y en la noche los dos nos subamos en el túnel del amor.

-Jun tranquilízate, puedes ir con nosotros pero, sólo si me prometes que te vas a controlar.

Matt se soltó del agarre de la chica y la miró con severidad, Jun adoptó una pose de soldado que saluda a su general y con una amplia sonrisa le contestó.

-Como tú digas.

-Bueno ya vámonos, antes de que se nos haga tarde "PRIMOR"

Dijo Mimi entre risas a la par que pasaba por un lado del rubio.

-Si, apúrate "PRIMOR"

La apoyó Tai no pudiéndose contener de burlarse de su amigo. Matt suspiró resignado, ya lo veía venir, Mimi y Tai lo estarían molestando con eso todo el día.

Los chicos llegaron al parque de diversiones sólo que al llegar se encontraron con un pequeño inconveniente que les estaba comenzando a traer problemas. La mayoría por no decir que todos los juegos en el parque de diversiones eran en parejas por lo cual había cierta discusión al momento de decidir quien se subiría con quien.

-¿Que les parece si sacamos un palito cada quien y a los que les toque la punta del mismo color se suben juntos?

Propuso Sora para terminar la discusión entre los chicos.

- Me parece lo más razonable.

Comentó Joe acomodándose los lentes y todos estuvieron de acuerdo. Sora pasó con los palitos en su mano y cada uno fue sacando un palito que finalizaba con la punta de cierto color.

-Tú no.

Dijo Sora al ver que Yumi iba a agarrar uno de los palitos en sus mano.

-¿Por qué?

-Eres novia de Izzy, ¿No es así?

-Pues sí…

Contestó sonrojada la chica.

-Entonces supongo que te gustaría subirte con él a todos los juegos.

Dijo Sora con una sonrisa que se vio correspondida por el asentimiento y la sonrisa de la chica de ojos color verde. Sora continuó y se dirigió ahora a Mimi.

-Bueno, solo faltas tú Mimi.

Mimi tomó uno de los dos palitos restantes que salió con la punta azul, mientras que el palito restante se lo quedó Sora y salió con la punta de color naranja.

-¿A quien le tocó azul?

Preguntó Mimi volteando a ver a Michael.

- A mi me tocó verde.

Le respondió Michael un tanto decepcionado.

-Te tocó comigo.

Dijo Codey con una sonrisa en los labios que fue correspondida por una igual. Yolei miró decepcionada a Michael a ella le había tocado morado, tal vez si tenía un poco de suerte le pudiera haber tocado con Ken.

-¿A quien le tocó el azul?

Volvió a preguntar Mimi al no encontrar a su compañero de juegos entre ninguno de los presentes.

-Creo que le tocó a mi hermano.

Respondió T.K con una sonrisa.

-No puede ser, ¿Dónde está Matt?

- Allá junto con mi hermano.

Kari apuntó hacia un pequeño puesto en donde se encontraban Matt y Tai comprando unas bebidas, Mimi volteó a donde apuntaba la chica y de inmediato pudo identificar al rubio que reía junto con el moreno.

- ¡Matt!

Mimi corrió hasta donde estaban Matt y Tai y el aludido volteó a ver a la chica que corría hasta él.

-¿Qué color te tocó?

-Azul ¿Por qué?

- No puede ser…

Murmuró Mimi entre dientes, no era que le molestara subirse con Matt, sino que las cosas la confundían cada vez más, ahora que ella después de pensarlo durante toda la noche había decidido alejarse de él para dejarle el camino libre con Sora el destino parecía querer tenerlos juntos y la obligaba a estar con él todo el día.

-Debe ser el destino.

Le comentó T.K a Kari que al igual que él observaba la escena. Los dos amigos rieron por el comentario del rubio, no cabía duda que esos dos debían estar juntos.

-Por cierto T.K ¿Qué color te tocó a ti?

- Amarillo.

- A mi también.

Dijo Kari sorprendida, los dos se voltearon a ver sonrojados y por unos segundos los gobernó el silencio para que después soltaran a la par un "Naaa" y los dos estallaron en risas, pero aún sin quitarse la idea de que talvez, sólo talvez ellos también estuvieran destinados.

- ¡Queeee! ¿con Davis?

Gritó Yolei al borde de un colapso nervioso, de todas las personas en el mundo ¿Por qué le tuvo que tocar con él? No era que le cayera mal el chico pero lo más seguro es que se la pasarían peleando, o él chico se la pasaría llorando por Kari, además de que ella había tenido la esperanza que le tocara con Ken a quien al parecer le había tocado estar con el superior Joe y ambos platicaban muy animados.

- Ni te quejes que yo tampoco estoy contento, yo quería subirme con Kari y me tocó contigo, pero que bajo e caído.

-¿Qué quisiste decir con eso?

Yolei le dio un potente coscorrón al chico que terminó estrellado en el suelo.

- Vamos no te desanimes a la otra talvez te toque con tu amado Michael.

Le dijo Matt a Mimi que caminaba a su lado viendo decepcionada el palito azul que tenía en sus manos.

-Sí, y tal vez a ti te toque con…

-Sora, ¿Qué color te tocó?

Preguntó Tai a su amiga que se dirigía hacia ellos.

- Anaranjado, ¿Y a ti Matt?

Preguntó la chica esperanzada de que el rubio tuviera el mismo color que ella.

-Azul.

-Te tocó conmigo.

Dijo Tai con una amplia sonrisa.

-Que bueno, ¿No crees Tai?

Respondió Sora con una suave sonrisa en su rostro tratando de ocultar su decepción frente a los chicos, pero Tai la conocía lo bastante como para saber que es sonrisa era falsa y que Sora sí se había decepcionado de que no fuera Matt su acompañante de ese día.

Jun se había apartado del grupo sin ser vista, la chica de cabellos cafés se había propuesto subirse ese día al túnel del amor con su amado Matt, y para eso había ideado un ingenioso plan, subirse a un túnel del amor sorpresa, donde el dueño del juego haría que ella y Matt se subieran juntos.

- Aquí tiene el dinero, más le vale que se asegure de que me toque subirme con él entendido.

Lo amenazó la chica a la par que le mostraba una foto de Matt al encargado del juego del túnel del amor.

-No se preocupe señorita yo me encargo.

Contestó el señor con una amplia sonrisa a la vez que contaba el dinero que le había entregado la chica. Jun rió satisfecha, ahora sólo le faltaba encontrar a Matt y convencer a los chicos de que subieran al túnel del amor.

Por otra parte todos se encontraban caminando sin saber bien a que juego subirse hasta que se detuvieron frente a la rueda de la fortuna.

- ¡Hay que subirnos a la rueda de la fortuna!

Dijo emocionada Yumi.

-Vamos Tai.

Dijo Sora emocionada jalando a Tai hacia la fila, la pelirroja había decidido pasársela bien aunque no le hubiera tocado subirse con Matt, además de que le había tocado con su mejor amigo, no podía pedir mejor compañero.

-Recuerda Codey, investiga todo lo que puedas de Michael, si tiene novia, que le gusta leer, que hace en su tiempo libre, cual es su comida favorita ¡Todo!

-Sí Yolei ya entendí.

-Muy bien.

Llegó el turno de Matt y Mimi de subir a la rueda de la fortuna que era de cabinas cerradas, los dos chicos subieron y como era habitual en ellos los dos iban discutiendo del mismo tema de siempre.

-No sé por qué insistes tanto en que me gusta Sora.

Se quejó Matt tomando asiento frente a la castaña.

- Porque es la verdad. Sé muy bien que Sora te gusta o por lo menos te atrae.

La rueda comenzó a girar y la cabina en donde estaban Matt y Mimi se detuvo en la parte más alta permitiéndole a los dos chicos apreciar una hermosa vista de todo el parque.

-Pero que terca eres.

- Tú eres el terco que no acepta sus sentimientos.

- Si los acepto pero…

-¿Pero qué?

-Que no se los diga a esa persona es otra cosa.

Contestó Matt desviando su vista hacia la ventanilla, Mimi lo miró por unos segundos, ella tenía que aceptarlo de una vez Matt y Sora debían estar juntos.

- Entonces ¿Por qué no se lo dices a Sora?

Preguntó Mimi con tristeza y desviando su mirada también hacia la ventanilla, Matt se giró a verla, ¿por qué Mimi no se daba cuenta de que Matt hablaba de ella y no de Sora?

-Ya te dije que no es Sora, ¿qué no te das cuenta de que eres tú?

Dijo Matt por impulso, estaba desesperado Mimi debía dejar de pensar que había algo entre él y Sora.

-Siempre has sido tú…

Murmuró bajando su mirada totalmente sonrojado, nunca pensó que decirle a Mimi lo que sentía por ella fuera tan vergonzoso, pero ya no había marcha atrás le diría de una vez por todas lo que sentía por ella.

- Desde que te conocí supe que eras especial, no sé cómo explicarlo era una sensación muy extraña sentía que te conocía de toda la vida. Y aquella vez que nos besamos en el parque, sé que no te lo dije pero… con ese beso sentí algo muy especial, era un sentimiento muy cálido que con nadie más había sentido. No sé cómo pero poco a poco me fui enamorando de ti; de tu sonrisa, de tu mirada, hasta de tus cambios de humor tan repentinos -Sonrío al decir aquello, era gracioso que hasta lo que podía verse como un defecto en ella para él era perfecto- y de tus golpes de todos esos pequeños detalles que te hacen ser tú. Sé que tú quieres a Michael, pero tal vez si…

Matt se detuvo en su confesión, ¿de donde le había salido lo cursi? Y lo peor era que Mimi no hacía ni decía nada.

-Mimi ¿Me estás oyendo?

Preguntó Matt alzando su vista aún sonrojado por su confesión, miró a Mimi y ella seguía con su vista en la ventana, no se movía ni un poco. Matt se acercó a ella y la chica cayó desmayada en sus brazos.

Era una de dos opciones o Mimi se había desmayado por la repentina confesión de Matt o tenía otra de esas extrañas visiones, y Matt rogaba porque fuera la última opción porque sino, no sabría como reaccionaría cuando ella despertara.

Japón año 1606

Era de mañana, Mimi se despertó ese día con una sonrisa en su rostro, la noche anterior había sido la mejor noche de su vida, Yamato le había dicho que la amaba y ella también después de tantos años se lo había podido decir abiertamente.

Abrió la ventana y respiró el aire fresco que entraba, aun era temprano para la hora a la que ella acostumbraba levantarse, pero es que no podía esperar para ver a Yamato, quería verlo de nuevo y de seguro se encontraba en el jardín.

Mimi llegó hasta el jardín y vio a Matt que estaba en el árbol de cerezo junto con la princesa Sora, se acercó para hablar con el rubio pero las palabras de este mismo la detuvieron en su andar y provocaron que la chica se escondiera tras el grueso tronco del árbol para oír la conversación entre los dos chicos.

-¿Quieres casarte conmigo?

Le preguntó Yamato a la pelirroja, tomando la mano de esta y con una amplia sonrisa en sus labios.

Mimi sintió que el corazón se le rompía en pedazos, pero si Yamato le había dicho la noche anterior que la amaba y que nunca se casaría con alguien a quien no amara y ahora lo encontraba ahí pidiéndole a la princesa Sora que se casara con él. ¿Cómo pudo hacerle eso? ¿Cómo pudo jugar así con sus sentimientos?

La princesa Sora sonrió ante la proposición del chico arrodillado frente a ella.

-Claro que sí Yamato.

Contestó la pelirroja y Mimi no pudo soportarlo más, salió corriendo de ahí antes de que se enterara de que Matt no le estaba proponiendo matrimonio a Sora, sino que estaba ensayando con la chica las palabras que le diría a ella para cuando se la encontrara.

Mimi llegó hasta su cuarto y se encerró bajo llave, Yamato amaba a Sora y no a ella, ¿cómo pudo haber sido tan estúpida como para creer que él se fijaría en ella teniendo a la princesa Sora como prometida? Se dejó caer al suelo sollozando a la par que se cubría el rostro con ambas manos, miró la pulsera que colgaba de una de sus muñecas y se la quitó para tomarla entre sus manos, ¡Yamato era un mentiroso!

La había echo creer que la amaba cuando nada de eso era verdad.

- Lo odio.

Gritó Mimi molesta lanzando su pulsera lo más lejos posible de ella, no quería nada de él. Comenzó a llorar nuevamente, se sentía traicionada, Yamato había jugado con ella y le había roto el corazón en mil pedazos.

Dejó de llorar y miró la pulsera tirada en el suelo a unos cuantos metros de ella, caminó hasta ella y lo tomó en sus manos y la miró recordado el día en que Yamato le había dado aquel presente.

Flash Back

- Es por tu cumpleaños.

Dijo un Yamato de once años extendiéndole totalmente sonrojado una pequeña caja a una Mimi de diez años.

-¿Es para mí?

Preguntó Mimi emocionada.

-Sí…

Contestó Yamato notoriamente sonrojado. Mimi sonrió y abrió el pequeño presente encontrándose con una hermosa pulsera de oro de la cual pendían dos dijes con dos extraños pero hermosas formas.

-Es hermosa.

Dijo Mimi admirada y sacando la pulsera de su caja. Yamato tomó la pulsera y se la puso a Mimi.

-La gotita significa sinceridad y este otro amistad. Escogí esos dos porque para que haya una verdadera amistad, debe ser sincera y existir confianza entre los dos. Ser sinceros el uno con el otro, y eso es algo que tiene nuestra amistad.

Mimi sonrió y leyó lo escrito al reverso de la pulsera.

- "Por una amistad sincera"

Leyó Mimi y sonrió levantando su vista para ver a Yamato.

-Gracias Yamato.

Yamato le sonrió.

Fin del Flash Back.

Mimi miraba su pulsera, aunque quisiera no podía odiar a Yamato, lo quería demasiado para hacerlo.

-No puedo odiarte. Para ti siempre he sido y seré tu mejor amiga de la infancia, sólo eso. Y a pesar de todo lo que pasó deseo que seas feliz con la mujer que amas, aunque esa mujer no sea yo.

Dijo Mimi en voz alta para si misma.

Japón año 2006

Matt sostenía a Mimi entre sus brazos, miró como la pulsera en la mano de la chica comenzaba a brillar ¿Qué estaba pasando?

Mimi abrió los ojos lentamente y miró a Matt que la miraba y sonreía al verla despertar.

-Matt…

Susurró Mimi sentándose a la par que sujetaba su cabeza un poco adolorida.

-Despertaste.

Susurró Matt aliviado de que la chica hubiera despertado y miró como la pulsera en la mano de Mimi dejaba de brillar.

-¿Qué pasó?

Preguntó Mimi aún bastante confundida.

-Te desmayaste y tu pulsera estaba brillando.

-¿La pulsera?

Preguntó Mimi confundida volteando a ver su pulsera.

- Mimi ¿Qué fue lo último que oíste que te dije?

Preguntó Matt apenado, temiendo que la chica hubiera oído su confesión.

-¿Lo último que dijiste?

Preguntó Mimi confundida, posó su dedo índice en su barbilla y pareció meditarlo por unos segundos.

- Creo que fue algo de que ya me habías dicho de que no era Sora o algo así, eso es lo último que recuerdo, de ahí no recuerdo nada ¿Por qué?

Matt sonrió aliviado, al parecer Mimi no había escuchado nada de su vergonzosa confesión.

-Por nada, sólo quería saber cuándo habías dejado de escucharme.

- a…

Mimi volteó a ver su pulsera, Matt le había dicho que su pulsera había brillado, y era extraño, porque su visión de esa vez había sido sobre ese accesorio.

-Tuviste otra de esas visiones. ¿Verdad?

Mimi recordó su visión y comprendió porque ella tenía esas visiones, ella tenía que ayudar a que Matt y Sora estuvieran juntos, así Matt podría ser feliz.

-No te preocupes Matt yo me encargare de que seas feliz.

Dijo Mimi con una amplia sonrisa que confundió a Matt, ¿A que se refería Mimi diciendo eso de que ella se encargaría de que él fuera feliz?

- ¿A que te refieres?

Preguntó Matt confundido y Mimi volvió a sonreír y posó su mano en el hombro de Matt en señal de apoyo.

- A que te ayudaré con Sora.

Contestó Mimi y le guiñó el ojo al rubio que miraba confundido a la chica. La puerta de la cabina se abrió y Mimi bajó de la rueda de la fortuna con su misión clara, ella ayudaría a que Matt fuera feliz y eso sólo lo lograría haciendo que esos dos estuvieran juntos de nuevo.

Siguiente capitulo: Rivales.- Publicación: Viernes 20 de Agosto del 2011 (Esta vez si lo publicaré el viernes)

Mimato196

Mayo 2007