Hola chicos y chicas, como no sé que tan ocupada esté el día de hoy mejor les dejaré el capitulo de una vez antes que pase lo mismo que aquel oscuro viernes 12 de agosto que se me pasó subir mi capitulo,ooo aún lo recuerdo como si fuera ayer, pero bueno olvidemos eso y espero que disfruten el capitulo :) Por cierto esta vez si pude contestar los reviews antes de subir el capitulo :D ya me estoy reivindicando, sólo uno no lo pude contestar porque me salió algo de que estaba desabilitada esa opción así que a la personita que no le llegó mi respuesta a su review a su correo fue por eso, pero de igual manera saben que les agradezco a todos que se tomen el tiempo de leer mi fic en verdad es un honor para mi que lo lean, bueno ya hablé mucho así que me despido, que tengan una linda semana y nos leemos el próximo viernes ByE :)
Aclaración: Los personajes de digimon no me pertenecen y el fic es sin fines de lucro.
24
El túnel del amor.
Ya había anochecido y los chicos habían decido que lo mejor era irse a sus casas, se dirigían hacia la salida cuando apareció frente a ellos nuevamente la hermana de Davis que tomó a Matt del brazo y lo comenzó a jalar para llevarlo a donde estaba el túnel del amor.
- Ven Matt me prometiste que juntos nos subiríamos al túnel del amor.
- ¿De que hablas Jun? Yo nunca te prometí tal cosa.
Se quejó Matt resistiéndose a ser llevado por Jun quien volteó a verlo molesta colocando sus manos en su cadera para mirar a Matt y después pasear su mirada por cada uno de los chicos que ahí estaban, había varias chicas ahí y ¿A que chica no le gustaba el túnel del amor? Si lograba convencerlas a ellas de subir, los chicos también irían y Matt terminaría cediendo.
-¿Ustedes no tienen curiosidad de subirse al túnel del amor?
Preguntó Jun mirando a las chicas, que se miraron entre ellas como si buscaran la respuesta por parte de alguna.
-Pues ahora que lo dices…
Murmuró Yumi girando su vista hacia el juego.
-Yo siempre he tenido curiosidad de entrar.
Murmuró Mimi con una sonrisa y girándose al igual que Yumi al ver el juego del túnel del amor.
-¡Si yo también! Ha de ser muy romántico.
Grito Yolei emocionada.
- ¡y muy bonito!
La apoyó Mimi y ambas se tomaron las manos emocionadas de imaginarse en el túnel del amor, Yolei se imaginó con Ken pero después de unos segundos se imaginó con Michael, aquella sería una oportunidad perfecta para acercarse a cualquiera de los dos chicos. Mimi por su parte se imaginó con Michael pero por un instante su mente le jugó una mala broma y se vio a si misma sentada en el juego con Matt, se sonrojo de sólo imaginarse con Matt en aquel lugar, sacudió su cabeza, tenía que borrar aquella idea de su cabeza.
-Tú si me comprendes Mimi.
Dijo Yolei sacando a Mimi de sus pensamientos que volteó a ver a la pelimorada que la miraba con cascadas de lágrimas en sus ojos, por fin Yolei había encontrado a una chica que la apoyara en sus locuras. Mimi sonrió al ver la felicidad en la cara de la chica, provocando que Yolei la mirara con ojos en forma de corazón, ¡Mimi era tan perfecta! Era como la hermana mayor que siempre quiso.
- ¿Ustedes no quieren entrar al túnel del amor?
Preguntó Mimi clavando su mirada en Kari y Sora, ninguna de las dos chicas había hecho comentario alguno de querer subir al túnel del amor. Sora y Kari se miraron mutuamente y se sonrojaron al ver que todos tenían su mirada fija en ellas. Sora miró de reojo a Matt, ella no había dicho nada pero la verdad era que se moría de ganas por subirse al túnel del amor con Matt. Kari por su parte le echó una rápida mirada a T.K, ciertamente a ella no le había pasado por la mente subirse al túnel del amor pero si tenía que subirse con alguien al túnel del amor le gustaría que fuera con T.K.
- Bueno, no me desagradaría.
Contestó Sora sonrojada, provocando una sonrisa en Mimi, Yolei, Yumi y por supuesto también en Jun que miraba como su plan daba resultado.
-Entonces ¿Qué les parece si antes de irnos nos subimos al túnel del amor?
Sugirió Yumi con una enorme sonrisa para después mirar a su novio que se sonrojó notoriamente.
- ¡Sí yo quiero subirme!
Gritó Yolei emocionada, su sueño de subirse al túnel del amor se haría realidad, ahora sólo esperaba que le tocara con Ken o con Michael.
-Pero no todos podremos subir, son más hombres que mujeres.
Comentó Kari mirando a todos, en una cuenta rápida se había percatado de que sobraban tres de los chicos.
-Por mi no se preocupen, yo soy claustrofóbico y me marean los botes, yo los esperaré aquí sentado.
Dijo Joe tomando asiento en una banca, aunque le hubiera gustado subirse con Mimi, sabía que sólo sería mala compañía para la chica ya que lo más seguro era que terminaría vomitando o histérico de verse en un lugar tan cerrado como él túnel del amor.
- Yo me quedaré a hacerle compañía a Joe.
Habló esta vez Ken, quien caminó hasta el chico de cabellos azules. Yolei lo miró decepcionada ahora ya no tendría oportunidad de subirse con él, bueno por lo menos tendría una oportunidad con Michael.
- A mi no me interesan esas cosas, así que también me quedaré con Joe y Ken.
Anunció el pequeño Codey y tomó asiento al lado de Joe.
-Ustedes ya no pueden decir que no.
Sentenció Yolei mirando a los restantes, que se miraron entre ellos, ninguno tenía escapatoria ya , tendrían que subir sino una de las chicas se quedaría sin pareja.
Fueron hasta el túnel del amor que no se encontraba muy lejos de donde estaban, pero ahora tendrían que decidir quien se subiría con quien.
- Ahora, ¿quién subirá con quien?
Preguntó Sora viendo a sus amigos que se voltearon a ver entre ellos.
-¡Yo me subiré con Kari!
-¡Y yo con Matt!
Gritaron emocionados los dos hermanos Motomiya
-Creo que lo más justo será hacerlo al azar.
Dijo Sora a quien no le había agrado para nada la idea de que Jun se fuera a subir con el rubio que constantemente intentaba quitarse a la empalagosa chica de encima.
- Jóvenes bienvenidos a nuestro nuevo túnel del amor del destino.
Anunció un señor de cabello blanco y ojos cafés que apareció de repente entre los chicos, captando la atención de todos.
-¿Qué quiere decir con eso?
Preguntó Yolei intrigada viendo fijamente al hombre que sonrió satisfecho.
-Que tenemos nuevas reglas.
- ¿Nuevas reglas? No sabía que hubiera reglas para entrar al túnel del amor.
Dijo confundida Mimi que volteó a ver a Yumi en busca de una respuesta, Yumi también volteó a verla pero la realidad es que ni ella comprendía bien a que se refería ese extraño hombre que de la nada había aparecido entre ellos.
-Ni yo, ¿De que habla?
Preguntó Yumi mirando con severidad al sujeto parado frente a ella. Yumi quería subirse con su novio y nadie se lo iba a impedir.
- Dejen les explico, por lo general los que vienen al túnel del amor son parejitas de enamorados, pero pensando en las demás personas y con la idea de hacer más interesante el juego hemos decidido hacerlo al azar.
-¿Al azar?
Preguntó Tai confundido.
-Así es al zar, ven aquella fila que esta allá.
El hombre apuntó hacia la fila que estaba frente al juego y los chicos guiaron su mirada hasta ahí encontrándose con que no sólo había una fila sino dos que se encontraban divididas por una enorme y larga tabla de madera que servía como pared para que los integrantes de una fila no pudieran ver a los que se encontraban en la fila de al lado. Carroceros sur 1623industrial
-Como verán los hambres las mujeres están divididos por una tabla, eso quiere decir que no pueden saber con quien les tocará y todo queda en manos del destino ¿Qué les parece?
-Es interesante, pero ¿Qué pasa con los que ya tienen a su pareja?
Preguntó la chica de lentes y cabello lila con una mano en su barbilla como si analizara la situación, al parecer esto le podía convenir, si tenía suerte le podría tocar con Michael.
-Si el destino las quiere juntas, les tocara con su pareja.
- ¿Qué les parece chicos?
Preguntó Yolei volteando a ver sus amigos que no se miraban muy convencidos.
-Vamos, después de todo lo íbamos hacer al azar.
Dijo esta vez Jun, tenía que convencerlos de que era una buena idea si quería que su plan funcionara y a ella le tocara hacer pareja con Matt.
-En eso tiene razón.
Murmuró Tai viendo a sus amigos, como si esperará una respuesta por parte de estos.
-Esta bien vayamos.
Accedió al fin Sora, después de todo como había dicho Jun, ellos lo harían al azar, así que más daba que el juego ahora también lo estuviera haciendo de esa manera, al fin y acabo si la suerte estaba de su lado le tocaría con Matt.
Llevaban ya alrededor de 15 minutos haciendo fila para poder subir al juego y Mimi no se sentía muy cómoda con la situación, quería saber con quien le tocaría pero por más que se paraba de puntitas para ver quien era él que estaba al lado suyo no alcanzaba a ver nada.
-Esto es frustrante.
Se quejó Mimi al ver que nuevamente su intento por descubrir quien sería su acompañante en el juego del amor se veía truncado por esa enorme tabla que no la dejaba ver.
- Dímelo a mí, mi novio se encuentra al otro lado y aun así no es seguro de que me toque con él.
Contestó una deprimida Yumi. Y ella que había dicho que nadie le impediría subirse con Izzy, bueno aún tenía la posibilidad de subirse con él, pero no era seguro.
-Tengo una idea.
Dijo Mimi emocionada.
- ¿Cuál?
-Cárgame en tus hombros y así veré donde están Izzy y Michael.
- ¡Es una estupenda idea Mimi!
Al otro lado de la tabla en la fila de los hombres, Matt y Tai se encontraban al igual que los demás esperando su turno, pero ambos chicos estaban perdiendo la paciencia, para empezar ni siquiera estaban muy convencidos de que subir al túnel del amor fuera buena idea.
-¿Qué forma de subir al túnel del amor es esta?
Se quejó Matt con los brazos cruzados y viendo con molestia a todas las personas que le faltaban para llegar al juego.
-Lo sé, pero las chicas querían subirse, además así nos evitamos el tener que decidir quien subiría con quien.
-En eso tienes razón, sólo espero que no me toque con Jun, porque sino no estoy muy seguro de salir vivo de ahí.
Tai rió por el comentario de Matt, el chico tenía razón, si a Matt le tocaba subirse con la enérgica Motomiya no era seguro que saliera vivo de ahí, y hasta pudiera que hubiera un intento de violación por parte de la chica hacia el pobre de Matt.
- Mimi apúrate, pesas.
Se quejó la pelirroja que sostenía a la castaña sobre sus hombros.
Mimi asomó su cabeza por la tabla, era increíble a pesar de estar sentada sobre los hombros de Yumi se le dificultaba ver ya que apenas y alcanzaba a asomar su vista por la tabla, además de que Yumi se movía mucho y no le permitía ver bien donde estaban sus dos amigos.
-Deja de moverte tanto Yumi que no puedo ver.
-Que quieres que haga, te diré que no eres una pluma, además, ¿Por qué soy yo la que tiene que cargarte?
- Porque fue mi idea. ¡Ya los vi!
-¡Enserio! ¿Dónde están?
-Veamos Izzy es el numero 5 y Michael el 6, y… ¿Dónde está?
-¿Quién?
-Matt.
-¿Matt? Y luego dices que no te gusta.
- No es para mí, es para…. Ahí está, atrás de Michael, perfecto.
-Chicas, ¿Qué hacen?
Preguntó Sora al ver a Mimi sobre los hombros de Yumi, la pelirroja había estado muy entretenida hablando con Yolei que no se había dado cuenta de todo lo que Mimi y Yumi habían estado haciendo para ver quien se encontraba al otro lado de la tabla, hasta que se volteó a ver cuantas personas faltaban para su turno y se encontró con que Mimi estaba sobre los hombros de Yumi, haciendo quien sabe que.
Yumi al sentirse descubierta no pudo evitarlo y tiró a Mimi al suelo en un intento de ocultar lo que ella y la castaña se encontraban haciendo, aunque no podían culparla, su novio estaba al otro lado de la odiosa tabla esa, así que era lógico que quisiera saber en que lugar se encontraba el pelirrojo.
- ¡Nada!
- ¡Auch! Yumi, me dolió.
Se quejó Mimi desde el suelo, aquel golpe le había dolido bastante, por lo menos Yumi le hubiera avisado antes de tirarla al suelo. Se puso de pie y acomodó su gorro que se le había caído por el impacto y miró con severidad a su amiga.
- ¿Por qué me…?
Se detuvo y abrió los ojos como platos sorprendida, ¡Sora las había descubierto!
-¡Sora! ¡No te había visto!
- ¿Te encuentras bien?
Preguntó la chica de ojos color marrón, el golpe que se había dado Mimi al parecer había sido muy fuerte.
- No te preocupes Sora estoy bien.
-Soy la ocho.
Dijo Yumi contando a las chicas que estaban frente a ella.
-Eso significa que yo soy la siete
Dijo Mimi para después quedarse pensativa. Si ella era la número siete eso significaba que le tocaría subir con Matt al túnel del amor, sintió como su corazón palpitó emocionado de sólo pensarlo. Sacudió su cabeza, tenía que quitarse esas ideas de la cabeza, ¡no! Matt no era para ella, era para Sora, volteó a ver a la pelirroja de ojos color marrón, él era para ella y aunque le había prometido a Tai y a Matt que ya no haría nada para unir a Matt y a Sora para no lastimar a la chica, esa oportunidad no la podía desaprovechar además de que ella relativamente no haría nada para crearle ilusiones a Sora, sólo le daría una oportunidad a la chica y el encargado de que pasara algo entre ellos sería Matt.
- Mimi ¿Qué haremos?
Preguntó Yumi preocupada, a su amado Izzy le tocaría subirse con una de las dos chicas que estaban frente a ella, tenía que deshacerse de ellas.
T.K y Kari regresaban de dejar la cámara de Kari con Joe, el rubio al darse cuenta de que en el túnel del amor no dejaban tomar fotos ni subir con cámaras había ido a avisarle a Kari, lo más probable era que la chica como siempre trajera su cámara por eso pensó que lo mejor era avisarle y los dos decidieron que lo mejor era ir a dejarla con Joe, por lo que ahora se encontraban regresando.
- A Mimi y Matt les va a tocar juntos.
Dijo Kari con una sonrisa al ver como los dos chicos se encontraban a la par en la fila para el túnel del amor.
- Espera ¿Qué hace Mimi?
Preguntó T.K al ver que la castaña le cambiaba a Sora de lugar para después quedarse pensativa y mirar con insistencia a las dos chicas que estaban delante de Sora.
- ¿Le está cambiando a Sora?
-¿Sabes? Desde hace rato me di cuenta que Mimi trata de juntar a mi hermano y a Sora, pero, no sé por qué.
-Que extraño, ¿Hacemos algo?
-No, espera Kari, quisiera probar que tan fuerte es el lazo que los une.
Mimi miró con insistencia a las dos chicas paradas frente a Sora, ¿qué podía hacer para que esas dos chicas se fueran? Piensa, piensa Mimi, se decía así misma la castaña, tenía que hacer algo rápido porque ya casi era su turno.
-¡Ya sé!
Dijo Mimi golpeando suavemente con su puño de su mano derecha la palma de su mano izquierda. Caminó hasta las dos chicas que estaban frente a ellas y puso una cara de gran emoción.
- Chicas verdad que Matt Ishida es guapísimo.
Las dos chicas miraron a Mimi, ¿qué clase de pregunta era esa? ¡Por supuesto que Matt Ishida era guapísimo!
- ¡Por supuesto! Matt Ishida es guapísimo y súper sexy.
Contestó emocionada una chica de cabello negro por debajo de los hombros y de ojos color chocolate.
-¡Yo soy su fan número uno!
Argumentó la chica rubia que se encontraba al lado de la de cabello negro.
-No, yo soy la número uno.
Protestó la de cabello negro y amabas chicas se vieron desafiantes. Mimi sonrió con malicia al parecer su plan estaba dando resultado.
-¿Saben? Oí que se encontraba dando autógrafos cerca de la rueda de la fortuna.
- ¿Enserio?
Preguntó emocionada la chica de cabello negro y Mimi asintió con una enorme sonrisa en sus labios, al parecer su plan daría resultado.
- ¡Hay que ir!
Le dijo emocionada la rubia a su amiga y ambas chicas salieron de la fila corriendo con dirección a la rueda de la fortuna.
-¡Listo! Dijo Mimi con una sonrisa triunfante y acomodándose en el lugar que le correspondía para que le tocara con Michael. Yumi miró con admiración a su amiga, ¡Mimi era tan genial! Ahora gracias a la castaña era seguro que le tocaría con Izzy y podría disfrutar del túnel del amor al lado de su novio.
- ¡Mimi eres asombrosa! ¿Cómo supiste que esas chicas eran fans de Matt?
- Fácil, esas chicas van en nuestras escuela y todas la chicas de nuestra escuela mueren por él.
Respondió la castaña con orgullo dedicándole una amplia sonrisa a su amiga que correspondió con otra sonrisa igual de amplia. Sora miraba a las dos chicas sin comprender nada, esas dos chicas tramaban algo pero no sabía muy bien que, aunque podía imaginárselo, esas dos habían hecho algo para que a Yumi le tocara con Izzy pero Mimi ¿Con quién se quería subir?
- Mira sigue Izzy, espero que le toque con su novia.
Comentó Tai parado atrás Matt mientras miraba como el pelirrojo subía a la balsa con forma de cisne.
- Al parecer sí le tocará con ella.
Contestó Matt con una sonrisa, al ver que la pelirroja subía emocionada a la balsa y se abalanzaba sobre su novio para abrazarlo.
- ¡Miren ahí está Matt!
Se oyó un voz femenina que gritaba emocionada a lo lejos, se trataba de la misma chica de cabellos negros a la que había engañado Mimi y que ahora regresaba con su amiga rubia y otras doce chicas que miraron con emoción al rubio que hacía fila para el túnel del amor. Matt y Tai se giraron y se encontraron con un puñado de chicas que corría emocionadas hacia ellos, todas con sus ojos en forma de corazón, dispuestas a subirse con el rubio al túnel del amor o comérselo a besos antes de que Matt subiera al túnel.
- Vamos por él.
Gritó emocionada esta vez la rubia que apuntó hacia donde estaban los dos chicos. Todas la chicas emocionadas pegaron un grito al unísono y comenzaron a correr con dirección hacia el rubio. Matt miró a las chicas nervioso, ¡tenía que salir de ahí cuanto antes!
- Será mejor que corras mientras puedas.
Murmuró Tai viendo como la gran cantidad de chicas se aproximaba cada vez más a ellos.
Mimi subió a la pequeña balsa con forma de cisne, estaba emocionada, era seguro que le tocaría con Michael y si tenía suerte muy probablemente podría enmendar su error del viernes y Michael y ella podrían ser una feliz pareja como Yumi e Izzy y así podría olvidarse de todo lo relacionado con Matt que la confundía tanto.
-Ahí, vienen ¿Qué hago? Tai tienes que ayudarme.
Dijo Matt agarrando con fuerza a Tai de la camisa, el rubio había entrado en pánico tenía que escapar de ahí lo antes posible, pero ¿A dónde podría ir que esas locas fanáticas no lo encontraran?
-Tú no sabes cómo son esas chicas.
Dijo Matt desesperado. Tai miró hacia todos lados, tenía que ayudar a Matt a esconderse antes de que esas alocadas mujeres hicieran trizas a su amigo de tanto amor.
- Si quieres súbete tú Matt, para que no te atrapen.
Habló Michael cediéndole su lugar al rubio, Matt lo miró con cara de ilusión, por lo general odiaba a Michael por la cercanía del chico con Mimi, pero ahora Michael era su salvación para salir vivo de ahí, eso lo recordaría la próxima vez que lo maldijera mentalmente, aunque le costara admitirlo ahora le debería una a su rival, pero por el momento no tendría otra opción mas que aceptar la oferta del Michael.
- ¿Enserio?
-Sí, por mi no hay ningún problema.
- Gracias, gracias, te lo agradezco Michael, te de debo una.
-El que sigue.
Anunció el encargado del juego ignorando por completo lo que sucedía y que ahora Matt era el que seguía.
- ¡Yo!
- ¿Tú? ¿Qué no seguía otro chico?
Preguntó el encargado desconcertado, según sus cálculos seguía otro chico y después el rubio con el que la chica agresiva esa que le había pagado quería subirse, tenía que hacer algo para impedir que el chico ese subiera para que así le tocara con la chica que le había pagado.
- Eso no importa, él me cedió su lugar, ahora déjeme subir.
- Pero joven eso es trampa usted debe esperar su turno, a usted le toca hasta el siguiente.
Matt perdió la poca paciencia que le quedaba y tomó con brusquedad al hombre de la camisa y lo estrujó con fuerza.
-¡Escúcheme bien! ¡Si esas chicas me llegan a alcanzar usted no vivirá para contarlo! ¡No sabe lo peligrosas que pueden ser! ¡Y me vengaré de usted si es que no logro escapar!
- Esta bien, esta bien, no es para que me golpee suba.
Mimi se encontraba sentada en el bote esperando a que Michael se subiera, no podía evitar estar un poco nerviosa, ¿y si Michael se le declaraba? OH! Dios, ¿qué le iba a decir?, pero ¿Qué clase de pregunta era esa? Le tenía que decir que sí, eso era lo que siempre había soñado, ahora por qué lo dudaba tanto, ¡maldición! Tenía que dejar de preocuparse de Matt, él no era para ella, y ya era hora de que lo aceptara.
Sintió como Michael subía al bote y no pudo evitar sonrojarse, tenía que controlarse y actuar como si nada pasara, respiró hondamente para tranquilizarse y girarse a ver al rubio de cabellos ondulados.
-Michael…
- ¡Mimi!
-¿Tú?
¡Pero qué demonios! ¿Dónde estaba Michael? Se suponía que le tocaría subir con él no con Matt, giró su vista hacia donde estaba la fila de chicos y miró a Michael y a Tai luchando con un montón de chicas y entre ellas estaban las dos chicas a las cuales había engañado, eso si que era el karma, por su propia culpa ahora le había tocado con Matt sin siquiera proponérselo, ¡diablos eso si era tener mal karma!
Matt miró a Mimi sorprendido, ¿quién diría que le tocaría con ella? Sonrío al ver la suerte que tenía, eso si que era el destino o por lo menos eso quería creer, lastima que ella no pensara lo mismo, miró como la chica buscaba con desesperación a Michael y como la cara de esta palidecía al ver que el rubio se había quedado atrás, Matt borró la sonrisa de su rostro tal vez tenía que dejar de insistir con ella ya que al parecer ella seguía aun muy interesada en Michael.
Jun miró como Matt se iba en el bote que acababa de salir y sintió como la sangre le hervía, mataría al sujeto ese que la había estafado, le había prometido que ella subiría con Matt y ahora el rubio se iba con la castaña esa que era amiga de su hermano y los demás chicos. Se acercó hacía el vendedor que trataba de controlar a las chicas que se morían por subir al bote del rubio y lo sujetó con fuerza de la camisa.
-¡Me estafó! ¡Se supone que yo subiría con Matt no ella!
- Lo siento señorita las cosas se me salieron de las manos, esta gran cantidad de jovencitas aparecieron de la nada y ya no pude hacer nada.
- ¡Eso no importa usted debió impedir que subiera con ella!
Protestó la chica de cabellos cafés y sin darse cuenta como terminó cayendo al siguiente bote, miró con furia a las locas fanáticas ¿Quién había sido la salvaje que la había aventado! Estaba dispuesta a levantarse para poner en paz de una buena vez a esas locas, por su culpa no había podido subirse con Matt pero cuando estaba a punto de ponerse de pie sintió como alguien caía sobre ella volviéndola a tirar dentro del bote.
- ¡Ya acéptenlo de una vez Matt ya se fue!
Protestó Davis molesto al sentir como una de esas locas chicas lo había empujado haciendo que cayera dentro del bote.
- ¡Tranquilas señoritas!
Se quejó el encargado y por un empujón de alguna de las jóvenes empujó la palanca que puso en marcha el bote donde se encontraban los dos hermanos Motomiya. El hombre se giró a ver como el bote donde estaba la agresiva joven que le había pagado junto con otro chico de cabellos alborotaros se iban y ambos le protestaban que querían subirse con alguien más.
- ¡Teníamos un trato!
Grito molesta la mayor de los Motomiya.
-Lo siento señorita, las cosas no salieron como las planee, lo lamento.
- ¡Yo quería subirme con Kari!
- Tal vez el destino los quiere a ustedes dos juntos.
Gritó el hombre a los dos jóvenes en un intento por arreglar las cosas y tranquilizar a los dos chicos.
-¿Qué? ¡Pero es mi hermana! ¿a quién se le ocurre subirse al túnel del amor con su hermana?
- Entonces tienen muy mala suerte.
El bote entró al túnel desapareciendo ante los ojos de todos y con los hermanos Motomiya gritándole quien sabe que tantas cosas al hombre encargado del juego.
- Vaya, quien lo diría, después de todo a mi hermano si le toco subirse con Mimi.
Dijo T.K con una sonrisa en los labios, al ver que a pesar de que Mimi había planeado las cosas para subir con Michael, al final le había tocado con su hermano mayor.
- Y nosotros no hicimos nada.
Contestó Kari con una sonrisa en sus labios al igual que T.K, no cabía duda de que esos dos debían estar juntos.
- No cabe duda que están destinados.
- Creo que después de todo el destino no ocupa de nuestra ayuda.
Dijo Kari con una risita y mirando a T.K que al igual que ella comenzó a reír.
-Tienes razón, se las ingenia el solo.
- ¿Qué te parece si nos subimos?
- Vamos.
Contestó T.K con una amplia sonrisa para después junto con Kari dirigirse al juego en el que ya había todo un caos.
Sora miró con decepción la fila de botes mientras esperaba que subiera otra persona, era una lástima, ahora no podría subirse con Matt y ella que pensaba decirle a Matt lo que sentía, miró su oso de peluche que cargaba entre sus manos y suspiró resignada, tal vez debía olvidarse de la idea de algún día confesarle a Matt lo que sentía por él. Volvió a mirar su peluche, pero Matt había sido muy lindo con ella ese día, le había regalado un oso de peluche y además un algodón de azúcar, tal vez él si sentía algo por ella, pero por otra parte el destino se encaprichaba en arrebatarle todas sus oportunidades con él, estaba confundiéndose, ¿qué era lo que tenía que hacer?
-Sigue usted señorita.
Dijo el encargado sacándola de sus pensamientos, Sora asintió y subió al bote en el cual ya había una persona esperando.
- ¡Hola Sora!
Dijo con una gran sonrisa el moreno sentado al lado de ella, Sora volteó a verlo y se sorprendió de que le tocara con Tai, tal vez tenía mala suerte cuando de Matt se trataba, pero cuando se trataba de Tai parecía siempre tener la mejor de las suertes ya que por alguna extraña razón siempre le tocaba estar con él.
- Tengo tan mala suerte que lo más seguro es que me toque con Davis.
Murmuró cabizbaja la chica de lentes que se encontraba sentada en el bote que estaba atrás de Sora y de Tai esperando a que su compañero subiera para que pusieran en marcha su bote.
- Hola Yolei.
Dijo una amable voz que iluminó los ojos de la pelimorada al reconocerla, ¡No podía creerlo! ¡Dios había escuchado sus suplicas y le tocaría con Michael!
-¡Michael! Pensé que habías subido con Mimi
- Ah! Es que unas admiradoras de Matt nos revolvieron y él subió con Mimi.
- Pensé que con mi mala suerte me tocaría con Davis
- Creo que a él le tocó con su hermana.
- ¿Enserio?
- Sí
- Él sí que tiene mala suerte.
Michael rió por el comentario de la chica y Yolei quedó fascinada con aquella sonrisa varonil y coqueta. ¡OH por Dios! ¡Que alguien la pellizcara ese debía de ser un sueño.
Mimi suspiró, pero que mala suerte, se suponía que debía estar ahí con Michael no con Matt que sólo la confundía cada vez más. No había querido subirse con él porque últimamente la hacía sentir rara y la estaba confundiendo demasiado, tanto que había llegado a creer que Michael ya no le interesaba como antes, pero con su mala suerte le había tocado subirse con él y ahora se sentía nuevamente confundida ya que aunque había tratado de ignorarlo se sentía nerviosa, tanto que ni siquiera se había atrevido a verlo por miedo a sonrojarse.
- Vamos quita esa cara, sólo es cuestión de que te vuelvas a subir pero con Michael.
Dijo Matt rompiendo el hielo entre los dos, había estado observando a Mimi desde que entraron al dichoso túnel del amor y ella no había hecho más que mirar deprimida las decoraciones del lugar y por último suspirar con resignación, de seguro la castaña estaba deseando que el se convirtiera en Michael para poder ser feliz.
- No tiene caso.
Murmuró sin voltear a verlo y Matt sintió como una espinita se le encajaba en el corazón, ¿por qué ella no podía dejar de verlo como a un amigo con el cual se la pasaba peleando?
- Tan mala compañía soy.
- No es eso, es solo que yo esperaba…
Mimi volteó a verlo y se interrumpió a si misma, lo que no había querido que pasara había pasado, se había sonrojado de sólo ver esos penetrantes ojos color zafiro que la miraban, gracias a Dios estaba oscuro y él no podía notar su sonrojo, pero ella sí lo pudo sentir, en cuanto había volteado a verlo y se había topado con su mirada había sentido como su corazón empezaba a latir con fuerza y a sentir su cara caliente en señal de que el rubor se apoderaba de ella ¿Por qué tenía que sentir eso con él?
- Lo sé, esperabas que fuera Michael el que estuviera aquí contigo no yo.
Dijo con molestia el rubio y cortando el contacto visual con ella para que Mimi no notara su molestia y poder seguir actuando como si no le importara.
-No, es sólo que a ti te debería haber tocado con Sora.
Matt volteó a verla, pensó que con lo que le había dicho Tai ella dejaría el asunto de Sora por la paz pero al parecer la castaña sentada junto a él era más que terca.
- ¿Otra vez?, pero pensé que dejaríamos ese asunto por la paz, ¿hasta cuándo dejarás de tratar de unirme con Sora?
- Hasta que estén juntos.
Contestó decidida y clavando su mirada en el chico sentado frente a ella y el cual la miró con severidad.
- Ya te dije que Sora y yo no estamos destinados ni nada por el estilo.
-Te equivocas, lo están yo lo sé.
Matt contó hasta diez, Mimi si que era terca, tal vez ese era el mejor momento para hablar con ella, ahí nadie ni nada los interrumpiría y el podría dejarle las cosas claras a Mimi de una buna vez para que la castaña entendiera de que él y Sora no estaban para nada destinados.
- ¿Qué es eso?
Preguntó la castaña ante un sonido de agua cayendo y antes de que alguno de los dos pudiera tan sólo reaccionar a que se debía ese sonido, ambos cayeron por una cáscara propia del mismo juego que provocó que ambos chicos gritaran y se abrazaran mutuamente para después oír un fuerte ¡Splash! Que indicó que la caída había llegado a su fin.
Mimi abrió los ojos y sintió como ella misma estaba aferrada al pecho de Matt y este a su vez la abrazaba también, sintió que el corazón se le saldría cuando se dio cuenta de la situación, pero a pesar de que se sentía realmente avergonzada por la situación en la que se encontraban también se sentía reconfortada y cómoda en el regazo del rubio, sintió como una sensación de nostalgia se apoderaba de ella y su cuerpo se negaba a apartarse de Matt por lo cual lo único que hizo en vez de apartarse de él fue levantar su mirada para encontrarse con unos atigrados ojos azul profundo que la miraban.
Matt miró a Mimi, él al igual que ella sentía como su corazón desbocado palpitaba con fuerza como si se quisiera salir de su pecho para estar junto al de ella, era increíble que ella fuera la única que hiciera palpitar a su frió corazón que por muchos años se había negado amar a alguien y que ahora buscaba a cualquier manera permanecer al lado de ella. Por un momento temió que Mimi lo apartara de ella de inmediato pero no fue así, ella permaneció abrazada a él y sólo levantó su mirada buscando la suya, él por supuesto no hizo ningún movimiento o intento de alejarse, quería permanecer el mayor tiempo posible sintiendo el calor del cuerpo de Mimi.
- Perdón…
Susurró ella alejándose lentamente de él, estaba roja como un tomate podía sentirlo en sus mejillas que ardían de la pena.
-¿Estas bien?
Preguntó Matt deshaciendo con pesar el abrazo que los unía, él también estaba rojo como un tomate, al igual que Mimi podía sentir como sus mejillas ardían por el rubor pintado en ellas, pero debía controlarse él era Matt Ishida y el no se ponía nervioso con ninguna chica, las chicas se ponían nerviosas con él.
- Sí, sólo fue el susto.
Contestó Mimi desviando su mirada, quería evitar a toda costa que él se diera cuenta de lo nerviosa y sonrojada que estaba.
Matt la miró sin decir nada, tal vez era mejor dejar las cosas así, bajó la mirada y se quedó pensativo, recordó lo sucedido en la casa de las muñecas junto con Sora, la situación había sido prácticamente la misma pero con la pelirroja no había sentido nada, absolutamente nada, no se había ruborizado, ni intimidado ni mucho menos se había puesto nervioso ni había sentido palpitar su corazón como loco, en cambió con Mimi había sentido todo eso y mucho más pero ella… ¿Qué habría sentido ella?
Seguido del bote donde se encontraban Matt y Mimi se encontraban Davis y su hermana Jun, mientras que la mayor de los hermanos Motomiya se encontraba sentada de brazos cruzados y con cara de pocos amigos maldiciendo al encargado del juego por no haber cumplido con su parte del trato el menor de los hermanos Motomiya se encontraba desparramado en el bote con lágrimas en los ojos, eso sólo le ocurría a él, durante todo el rato que se había encontrado haciendo fila había estado soñando, imaginándose que subiría con Kari al túnel del amor, se había visto a si mismo y a la menor de los Yagami sentados, abrazados apreciando la gran cantidad de cursilerías que había en el dichoso juego, pero no, su realidad era muy distinta a la que había imaginado, estaba ahí sentado con su hermana mayor como compañera en un juego que se supone es para enamorados, estaba comprobado era el hombre con más mala suerte en el mundo.
Más atrás en el siguiente bote venían Tai y Sora, Tai se encontraba recostado con sus ojos cerrados disfrutando de la suave y romántica música de fondo que para él parecía más que nada música de cuna ya que con la música y el sutil movimiento del bote podía jurar que en cuestión de minutos se quedaría dormido.
Sora por su parte, aprovechando que su amigo tenía los ojos cerrados y parecía dormir, observó con detenimiento al moreno, se miraba tan calmado y despreocupado, además de que no podía negar que era atractivo. Se sorprendió así misma de pensar de aquella manera, nunca antes había visto a Tai como un chico atractivo, es más nunca lo había visto como hombre, siempre lo había visto como su amigo casi su hermano, entonces ¿Por qué ahora empezaba a verlo de otra manera pensando que su mejor amigo de toda la vida era atractivo? No cabía duda de que el ambiente la estaba afectando, si tan solo le hubiera tocado con Matt de seguro esa vez si se hubiera animado a decirle al rubio lo que sentía, o tal vez él le hubiera dicho algo, pero tenía tan mala suerte que de nuevo no le había tocado con Matt, bueno ni tan mala porque le había tocado con Tai su mejor amigo.
-Que relajante es esto.
Comentó Tai abriendo los ojos y fijando su mirada al techo que simulaba ser una noche estrellada. Sora sonrió, por un momento había llegado a creer que Tai estaba dormido pero al parecer no era así, el chico estaba más que despierto y parecía saber apreciar la belleza y tranquilidad del lugar.
- Sí además es muy bonito.
- Tienes razón.
Sora observó a su amigo que le contestó sin despegar su mirada del techo estrellado y por un momento sintió como su corazón saltó al verlo voltear hacia ella con una de esas sonrisas que tanto lo caracterizaban, ¡Por Dios! Pero ¿Qué le estaba pasando? Porque se sentía así estando con Tai, él era su mejor amigo, no tenía porque estar sintiendo ese tipo de emociones con él, respiró hondamente y trató tranquilizarse no había por qué alarmarse, de seguro todo era producido por el ambiente en el que se encontraba, además ella quería a Matt, de eso estaba segura, así que no tenía por qué preocuparse o sentirse confundida.
-¿Pasa algo Sora?
Preguntó preocupado el moreno, por un momento se le había figurado ver que Sora tenía una cara de angustia y confusión.
- No, no es nada.
Contestó la chica con una amable sonrisa y Tai no pudo evitar sonreír de igual manera, adoraba verla sonreír.
Atrás de ellos venía la siguiente pareja, Michael miraba todo a su alrededor sin que le causara mucho interés ni fascinación, mientras que la chica sentada al lado de él lo miraba con ojos en forma de corazón, la pelimorada no podía creer que le hubiera tocado con Michael, sin duda alguna ese día la suerte estaba de su lado, se había perdido accidentalmente en la casa de los espejos con Ken, Michael se había preocupado por ella preguntándole si estaba bien cuando ella y Ken salieron de la casa de los espejos, después Ken le había regalado un adorable oso de peluche y ahora estaba en el túnel del amor con Michael, no cabía duda, aquel había sido el mejor día de su vida.
Michael volteó a ver a su compañera y no pudo evitar sentir como un escalofrío recorría su columna vertebral al ver como la chica al lado de él lo miraba con una mirada de admiración que lo puso nervioso y sin saber bien que decir.
-Es muy bonito el lugar verdad.
Comentó Michael ante la insistente mirada de chica enamorada que le dirigía la chica de lentes.
- Sí.
Contestó Yolei en un suspiro, Michael era tan perfecto. Michael sonrió nervioso, estaba empezando a sentirse nervioso con la insistente mirada de Yolei sobre él, el rubio mejor volteó su vista hacia las decoraciones tratando de ignorar la mirada de Yolei sobre él. Pero la chica ni siquiera sintió la incomodidad del Michael estaba demasiado fascinada con la sonrisa que le dedicó el chico que ni siquiera notó que era una sonrisa de nerviosismo provocada por su acosadora mirada sobre él.
T.K y Kari iban varios botes atrás del de Michael y Yolei, Kari miraba entretenida las decoraciones del lugar como un método para olvidarse del nerviosismo que le estaba ocasionando el estar en ese lugar con T.K, nunca pensó que el subirse con su mejor amigo al túnel del amor la fuera a poner tan nerviosa, pero lo cierto era que Kari hace tiempo que había dejado de ver a T.K sólo como un amigo y aunque aún no se atrevía a aceptarlo, hace mucho que sentía algo más por T.K que una simple amistad y estaba llegando a creer que era amor.
T.K al igual que Kari miraba con detenimiento las decoraciones del lugar, pero su mente no estaba concentrada en ellas sino más bien en la chica sentada a su lado, desde años atrás Kari le había comenzado a interesar como un chica más que como su amiga, pero nunca había tenido el valor para decírselo ya que ellos siempre habían sido los mejores amigos y temía que su amistad se arruinara si él le confesaba lo que sentía por ella.
Miró a Kari de reojo, ella parecía muy entretenida viendo las decoraciones, al parecer ni siquiera estaba nerviosa, y como iba a estarlo si estaba con su mejor amigo, su casi hermano, lo más seguro era que para ella era sólo un juego más en el cual subía con su amigo; regresó su vista hacia las decoraciones y suspiró hondamente, al parecer estaba condenado a ser el amigo enamorado secretamente de su mejor amiga por siempre, si tan sólo tuviera el valor para decírselo.
-¡Devuélvame mi dinero!
Exigió molesta la mayor de los Motomiya mientras sujetaba con fuerza al encargado del juego quien asustado no dudó ni un segundo en regresarle su dinero a la violenta jovencita que lo estrujaba con fuerza.
Jun tomó su dinero para después dirigirse hacia donde estaban los demás esperando a que ella y la última parejita que había subido al túnel del amor llegara.
-Al parecer ya estamos todos.
Dijo Tai al ver llegar a su hermana menor junto con T.K y Jun que venía unos pasos más atrás de ellos.
-Lo mejor será ya irnos a nuestras casas.
Comentó Joe poniéndose de pie y mirando a sus amigos.
-Joe tiene razón, ya es tarde.
Lo apoyó Sora con una sonrisa y los demás asintieron en señal de estar de acuerdo.
-Deberías acompañar a Sora a su casa.
Susurró Mimi al oído de Matt quien hizo un gesto de molestia y después dirigió su mirada hacia la castaña, ¿cuándo entendería? Tal vez debía acompañar a Sora y darle una lección a la castaña, si eso era lo que ella quería, eso era lo que él haría.
-Tienes razón, acompañaré a Sora.
Mimi lo miró sorprendida, había esperado otro reproche por parte de él, pero al parecer Matt ya estaba accediendo, así que a Mimi no le quedó de otra más que asentir. Vio como Matt se alejaba de ella y caminaba hasta la pelirroja y no pudo evitar sentirse mal, pero ¿Por qué? Eso era lo que ella quería ¿Qué no? Que Matt fuera feliz al lado de la chica con la que le correspondía estar, entonces ¿Por qué ella se sentía tan mal?
-Sora si quieres puedo acompañarte a tu casa.
Dijo Matt viendo a la chica para después mirar de reojo a Mimi que lo observaba.
-Claro Matt.
Contestó Sora con una amplia sonrisa que hizo sentir culpable a Matt, se suponía que no debía crearle falsas ilusiones a Sora, pero tenía que darle una lección a Mimi.
-Entonces ¿Qué te parece si nos vamos?
- Sí.
Asintió nerviosa la chica y al igual que Matt se despidió de todos y ambos se encaminaron con dirección a la casa de la pelirroja. Matt volteó a ver a Mimi antes de irse y ella desvió su mirada de él bajándola al suelo. Matt se volteó hacia donde estaba Sora y se preguntó si estaba haciendo lo correcto, pero ya no podía dar marcha atrás.
Mimi bajó su mirada al suelo cuando Matt volteó a verla antes de irse con Sora, así tenían que ser las cosas y eso era lo correcto, entonces ¿Por qué tenía tantas ganas de llorar?
- Mimi ¿Quieres que te acompañe a tu casa?
Preguntó Michael acercándose a la chica que volteó a verlo y le sonrió con una sonrisa triste.
-Claro.
Contestó Mimi esbozando la mejor sonrisa que podía en esos momentos. Michael sonrió y al igual que Matt y Sora los dos chicos se despidieron de los demás y ambos se dirigieron a casa de la castaña.
Tai miró a Mimi marcharse, ¿qué era lo que estaba pasando? ¿Por qué Matt se había ido con Sora? Y ahora Mimi se miraba un poco triste, ¿acaso se habían peleado? No lo sabía, pero sólo esperaba que Matt no fuera a perjudicar a Sora por querer poner celosa a Mimi, porque estaba casi seguro que por eso Matt se había ido con Sora.
-¿Nos vamos hermano?
Preguntó la menor de los Yagami sacando a su hermano de sus pensamientos y haciendo que volteara a verla.
-Sí vámonos.
Los hermanos Yagami también se fueron y los demás chicos también se fueron yendo hasta que nadie quedó en el lugar.
Matt y Sora llevaban ya varias cuadras caminando y ninguno de los dos había hablado aún, Matt iba muy ensimismado en sus pensamientos que había olvidado que iba con Sora, tal vez había sido un error acompañar a la pelirroja a su casa, no sólo le podía crear más falsas ilusiones a su amiga sino que además le había dejado el camino libre a Michael para que se fuera con Mimi y no sólo eso sino que también le había dado la oportunidad perfecta para que se le declarara, ¡pero que idiota! ¿en que estaba pensando cuando le dijo a Sora que la acompañaría a su casa? Ahora no sólo Sora podía malinterpretar las cosas, sino que él no podría dormir en toda la noche porque se la pasaría pensando en habría pasado entre Michael y Mimi al final de la noche.
Sora volteó a ver a Matt, el rubio había estado callado en todo el trayecto y ahora que lo miraba se miraba muy pensativo, bajó su mirada hacia el peluche que sostenía en sus manos y no pudo evitar sonreír, ¿A caso Matt estaría pensando en declarársele? Le gustaría que así fuera. Regresó su vista hacia el rubio y el seguía con su semblante serio pero al parecer sintió su mirada ya que volteó a verla.
- ¿Pasa algo Sora?
- No es nada, es sólo que estabas muy pensativo, ¿Pensabas en algo en especial?
Preguntó la chica con la esperanza de recibir una confesión de amor por parte de su amigo.
-No, en nada en especial.
Sora hizo una mueca de decepción y miró como habían llegado a su casa, la oportunidad se le estaba yendo de las manos de nuevo, bajó la mirada al suelo pensativa para después mostrar una mirada decidida, esta vez sí se lo diría.
-Hay algo que quiero decirte.
Dijo la chica antes de entrar a su casa. Matt se detuvo y le prestó atención a la chica que respiró hondo para tranquilizarse.
- ¿Qué pasa?
Preguntó Matt con el tono frío y cortante que lo caracterizaba y clavando su mirada igual de fría sobre su amiga.
Mimi y Michael había llagado a la casa de la castaña, durante todo el trayecto Michael se había estado tratando de convencer de que decirle a Mimi lo que sentía por ella era lo mejor mientras que la castaña seguía arrepintiéndose de prácticamente haber aventado a Matt a los brazos de Sora, pero eso era lo mejor ¿Qué no? Eso era lo que se suponía que tenía que hacer o eso era lo que creía que tenía que hacer.
- Bueno llegamos.
Dijo la voz de Michael sacándola de sus pensamientos. Mimi alzó su vista y vio como habían llegado a su casa, se giró hacia a Michael y se despidió del chico deseándole las buenas noches para después dirigirse a la entrada de su casa.
Estaba decidido, esta vez no dejaría escapar la oportunidad de sus manos, tenía que decirle lo que sentía por ella.
- Mimi espera yo…
- ¿Qué pasa?
Preguntó Mimi girándose a verlo y Michael no tuvo el valor para decírselo, Mimi lo había volteado a ver con esa mirada triste que le había visto en el parque y de inmediato recordó quien era el causante de esa mira, no tenía caso decirle lo que sentía, estaba convencido de que ella quería a Matt, aquella mirada triste y tan ausente del brillo que la caracterizaba se lo había dicho en cuento volteó a verlo.
-Que duermas bien.
Dijo en voz baja y Mimi sonrió asintiendo para después decirle un "tú también" y dirigirse hacia la puerta de su casa.
Michael bajó la mirada decepcionado y susurró "un Te quiero" que la chica ya no alcanzó a escuchar.
Eran alrededor de las nueve de la noche y Mimi se encontraba sola en su casa viendo la televisión, sus padres habían salido a cenar y a pesar de que la habían invitado ella había decidido quedarse en su casa, no se sentía de ánimos para salir, la relación entre Matt y Sora le seguía rondando en la cabeza y una vocecita en su interior le seguía preguntando si había hecho lo correcto.
El timbre sonó y Mimi apagó la tele para levantarse a abrir de seguro eran sus papás que habían olvidado la llave o algo así. Caminó hasta la puerta y se sorprendió de ver a Matt parado frente a ella.
-¿Qué haces aquí?
Preguntó sorprendida.
- Vine a que me expliques porque tanto empeño en juntarme con Sora.
Mimi lo miró confundida, ¿en realidad había ido hasta ahí sólo para eso? Cerró la puerta tras de si y clavó su mirada en Matt.
-¿Enserio sólo viniste por eso?
Matt permaneció callado unos segundo sin apartar su mirada de ella, claro que quería hablar con Mimi sobre eso para dejarle las cosas claras de una buena vez, pero el motivo principal de su visita no era ese sino la duda que lo estaba matando, ¿Había pasado algo entre Michael y Mimi?
-Sí.
Contestó sin más, Mimi lo miró y suspiró cansada, se estaba hartando ya de ese tema, ¿qué tan difícil era comprender que él y Sora debían estar juntos porque ese era su destino y punto? ¿Por qué tenía que martirizarla a ella recordándoselo cuando lo que ella quería era olvidarlo? Quería olvidar que Sora y Matt debían estar juntos.
-Pensé que ya habíamos hablado de eso.
- Siempre terminas huyendo cuando empezamos a hablar de eso.
- Ya te lo dije en el parque ustedes están destinados.
Dijo Mimi con pesar a la par que caminaba unos pasos y terminaba sentándose en los pequeños escalones que se encontraban antes de llegar a la puerta de su casa.
-¿Por qué? ¿Por qué sigues diciendo eso?
Preguntó Matt con frustración a la par que se volteaba y caminaba al igual que ella unos pasos para después sentarse a su lado y nuevamente clavar su mirada en la castaña.
- Porque es la verdad.
-No entiendo, ¿Por qué tienes esa idea de nosotros?
- Eso no importa, después de todo las cosas no salieron como las tenía planeadas.
Mimi se puso de pie y caminó de regreso a la puerta de su casa, quería huir de ahí, le dolía tener que recordar que él no debía estar con ella, posó su mano en la perilla de la puerta con intensiones de entrar y dar por terminada la plática pero la voz de Matt la detuvo.
-¿Y si te digo que sí resultaron?
Dijo Matt poniéndose de pie y caminando hasta donde estaba ella colocándose justo atrás de Mimi a una distancia bastante corta.
-¿Qué?
Preguntó Mimi en un susurro y apretando con fuerza la perilla de la puerta, tenía tantas ganas de llorar, pero no debía, tenía que actuar como si no le doliera después de todo ella era la que lo había provocado.
-¿Qué harías?
Insistió Matt sin despegar su mirada de ella.
-Te felicitaría.
Dijo con dificultad la castaña soltando la perilla de la puerta, aún no podía dar crédito a lo que sus oídos escuchaban, sabía que tarde o temprano Matt y Sora serían una pareja como lo habían sido tiempo atrás, pero nunca pensó que tan pronto.
Matt tomó a Mimi con delicadeza de los hombros y la obligó a girarse hacia donde él estaba, con una de sus manos tomó la barbilla de la chica y la hizo levantar la mirada, en todo el tiempo que habían estado hablando ella no lo había volteado a ver a los ojos, pero ahora lo haría, se acercó a ella hasta que sus labios quedaron a la altura de uno de los oídos de Mimi y le susurró.
-Entonces felicítame tu plan dio resultado.
Mimi cerró los ojos sintiendo el dolor que le causaban esas palabras, sintió como sus ojos se humedecían y respiró profundo tratando de controlar su llanto, no debía llorar, eso era lo que ella quería, lo que sabía que pasaría si ella seguía presionando a Matt, pero aun así no podía evitar que le doliera, nunca pensó que saldría tan lastimada si sus planes resultaban y Sora y Matt se hacían una pareja.
- Es lo que querías ¿no?
Volvió hablar Matt sin apartarse ni un centímetro de ella, cerró los ojos y se embriago del dulce olor que desprendía la piel de la chica esperando una respuesta por parte de ella.
-Quería que fueras feliz.
Contestó ella en un susurro y cerrando los ojos tratando de controlarse, la cercanía de Matt la estaba haciendo desear negar todo lo que había dicho, decirle que no le importaba lo que él destino quisiera, que ella lo único que quería es que él se quedara a su lado. Mimi abrió sus ojos sorprendida de sus propios pensamientos, ¿Ella quería estar con él? Sintió como el cuerpo de Matt se apartaba de ella dejando entrar una corriente de aire helado que la despertó de sus pensamientos y bajó su mirada avergonzada de lo que muy en el fondo deseaba su corazón.
Matt se separó con pesar de ella, había llegado el momento de enfrentarla y hacerla entrar en razón, tenía que dejarle las cosas claras de una vez.
-Y que te hace pensar que con Sora lo seré.
Mimi se abrazó a si misma al sentir el cuerpo de Matt lejos del suyo, pero aun así no volteó a verlo.
- Yo…
Murmuró la castaña sin saber bien que decir.
-Es por esas visiones ¿Verdad?
Ella no contestó sólo permaneció con su mirada fija en el suelo.
-Estoy seguro que en la rueda de la fortuna tuviste otra de esas visiones. ¿Qué fue lo que viste?
-Nada.
Murmuró, Matt tomó con su mano la barbilla de ella y la hizo nuevamente levantar la mirada para que lo viera.
-Dime qué fue lo que viste, necesito saberlo.
Mimi lo miró a los ojos, tomó la mano de él y la apartó de ella.
-Le pediste a Sora que se casara contigo.
Matt la miró sorprendido, él no recordaba haber hecho tal cosa, él ni siquiera estaba enamorado de Sora en aquel tiempo y su compromiso era un farsa entonces ¿Por qué Mimi decía que él le había pedido matrimonia a Sora?
- ¿Estás segura?
Mimi asintió con la cabeza y se recargó en la puerta mientras miraba fijamente a Matt.
-Ya te lo había dicho con anterioridad lo más seguro es que se casaron en su vida pasada y yo… yo tal vez hasta me casé con Andrew.
Matt sintió como se le erizaba la piel de sólo escuchar aquello, tal vez no sabía como habían terminado ellos dos en el pasado pero de algo que estaba seguro es que él no hubiera permitido que Mimi se casara con ese sujeto ¡Eso nunca!
-¡No vuelvas a decir eso, me oíste!
Dijo Matt alzando su voz molesto y acorralando a una sorprendida Mimi contra la puerta. Ella nunca imaginó que Matt fuera reaccionar así, la sola mención de Andrew lo había hecho enfurecer.
- ¿Por qué? Es la verdad lo más seguro es que yo…
- ¡No lo digas! No vuelvas a decirlo…
Susurró Matt lo último recargando su frente con la de ella y cerrando sus ojos en un intento de borrar aquellas palabras de su memoria.
- ¿Por qué? Es la verdad lo más seguro es que yo…
Matt la interrumpió tomando con sus mano el rostro de ella y mirándola fijamente a los ojos.
- Porque eso yo nunca lo permitiría, porque yo te…
Rozó sus labios con los de ella y no pudo evitar suspirar al sentirla tan cercas. Mimi cerró sus ojos disfrutando de la cercanía y el roce de los labios de Matt sobre los suyos cuando de pronto el timbre de un teléfono comenzó a sonar arruinando el momento mágico entre ambos.
- Es tu celular.
Susurró Mimi y Matt se apartó de ella para contestar. Mimi lo miró atenta y vio como el chico hablaba y se entristeció al reconocer a la persona con la que hablaba Matt, era Sora, de seguro ahora que eran novios le hablaba para desearle las buenas noches o algo por el estilo, suspiró resignada, tenía que acostumbrarse a ello y aceptarlo, y después de lo que acababa de pasar tal vez lo mejor para los dos era alejarse, Matt ahora tenía una relación con Sora y ella no se quería interponer.
- ¿Tu novia?
Preguntó Mimi una vez que vio que Matt colgaba el teléfono y se giraba para verla a ella.
-¿No deberías estar feliz por eso?
- Supongo.
- ¿Entonces por qué no lo estás?
- Es sólo que aun no me acostumbro.
- Tú querías que así fuera.
-Lo sé, es sólo que fue muy rápido.
- Te esforzaste mucho en lograrlo.
- Sí un poco.
- Lástima que no fue suficiente.
Mimi volteó a verlo confundida ¿De que estaba hablando Matt? ¿Por qué decía que no había sido suficiente si él y Sora tenían una relación? ¡Claro que había sido suficiente!
-¿De que hablas?
- Para tu información, en mi vida pasada yo no me case con Sora, todo fue una farsa, ella se casó con Tai, nosotros aparentamos que nos íbamos a casar para que la dejaran quedarse y ella pudiera estar con Tai.
- Pero en el brindis…
- En el brindis yo diría la verdad, y las cosas se arreglarían, supongo que te fuiste antes de que todo eso pasara.
-Entonces ¿Por qué le pediste matrimonio?
- He estado pensando en eso y creo saber a que te refieres, no le pedí matrimonio, sólo estaba practicando con ella para pedírselo a otra persona.
-Y tú ¿Cómo sabes todo eso?
Matt sonrió al ver la cara de confusión de Mimi, parecía que al fin Mimi había entendido que él y Sora no tenían ninguna relación predestinada ni nada por el estilo.
-Digamos, que yo también tengo mis propias visiones y sueños extraños.
-Pero eso no cambia el hecho de que tú y ella actualmente…
-¿Seamos sólo amigos?
Mimi lo miró nuevamente confundida, pero si él mismo le había dicho que… pues ¿A que demonios estaba jugando Matt?
-Pero dijiste que mis planes habían resultado.
- Te mentí, los que resultaron fueron los míos.
Dijo con una sonrisa triunfante que dejó a Mimi más confundida aún.
-No entiendo
- Quería ver como reaccionabas si yo me hacía novio de Sora.
Lo iba matar, esta vez no se le iba ir vivo, apretó sus puños con fuerza y lo miró furiosa.
-Quieres decir, que me hiciste creer que te habías hecho novio de Sora, sólo para ver cómo reaccionaba.
-Sí, y funcionó.
Contestó sin borrar la sonrisa triunfal de su rostro. Mimi cerró lo ojos y respiró profundamente, tenía que tranquilizarse, ¡No! ¿Cómo demonios iba a tranquilizarse si la había hecho pasar el peor rato de su vida?
-¡Eres un tonto!
Gritó Mimi furiosa estrellando su puño sobre el rubio que terminó tirado en el suelo y con su mano sobre su mejilla golpeada.
-¡Mimi! ¡espera! no era para que te molestaras.
Dijo Matt poniéndose de pie y alcanzar a la chica que había abierto la puerta de su casa con las claras intenciones de meterse.
- ¡CALLATE!
Gritó Mimi cerrándole la puerta en la cara rompiéndole nuevamente las narices.
- ¡Mimi abre!
Dijo Matt tocando la puerta con una de sus manos mientras que con la otro sostenía su nariz sangrante.
- ¡Vete no voy abrir!
Gritó Mimi desde adentro y recargándose en la puerta para después suspirar cansada, era un idiota, ¿cómo se le había ocurrido mentirle de esa manera? La había hecho sentir fatal, pero por otro lado se alegraba que la relación de Matt y Sora hubiera sido una mentira y no pudo evitar sonreír al recordar que aquello no había pasado.
Matt dejó de tocar la puerta y se encaminó a su casa, tendría que ponerse algo en la nariz para que le dejara de sangrar, ¿por qué Mimi tenía que ser tan agresiva? No era para que le pegara de esa manera, limpió con su chaqueta la sangre que escurría de su nariz, y no pudo evitar sonreír, se había puesto celosa y no lo había felicitado por su supuesta relación con Sora, tal vez después de todo ella sí sentía algo por él.
- Ya llegué.
Anunció una vez que había entrado a su casa. Su padre que como siempre estaba sentado frente al televisor volteó a verlo para preguntarle cómo le había ido pero se quedó sin habla cuando vio que Matt se tapaba la nariz con una mano la cual estaba manchada de sangre, pues ¿Qué le había pasado a su hijo?
- ¿Qué te pasó? ¿Estas bien?
Preguntó preocupado y poniéndose de pie.
-No te preocupes fue sólo un golpe.
Dijo Matt y Hiroaki volvió a tomar asiento en el sillón.
- Pero ¿Qué te pasó?
-Nada, sólo que me tope con una chica muy agresiva.
Matt fue a buscar algo con que limpiarse a la cocina y algo que le calmara la hemorragia mientras que su padre no pudo evitar sonreír, de seguro se trataba de la misma chica que traía loco a su hijo, pues ¿En que clase de chica se había fijado su hijo? ¿En una luchadora? Volvió a sonreír, definitivamente tenía que conocerla.
Proximo capitulo: Cuida de él - Publicación Viernes 9 de septiembre
Mimato196
Mayo 2007
