Hola chicos y chicas :) Aquí como cada viernes les traigo un nuevo capitulo de este fic :) Espero que el capitulo sea de su agrado y

pues la verdad hoy no tengo mucho que decir, sólo que sí alcancé a contestar sus reviews antes de subir el capitulo, eso me hace feliz wiii bueno no los entretengo más y les dejo el capitulo, aa yy como siempre gracias por sus reviews y por seguir leyendo este fic, también muchas gracias a los que leen sin dejar review :D En fin gracias a todos los que se toman el tiempo de leer este fic ;)

Aclaración: Los personajes de digimon no me pertenecen y esto es sin fines de lucro.

26

Pelea de chicas.

Por fin había llegado el tan esperado 24 de diciembre, los chicos ya se encontraban en sus lugares en la primera fila esperando la aparición de su amigo que no tardaba en dar inició al concierto. Pero a diferencia de las demás veces Tai no se encontraba tras el escenario como solía estarlo cada vez que su amigo daba un concierto sino que esta vez le había tocado estar en las gradas con los demás chicos quienes se encontraban felices de que Tai corriera la misma suerte que ellos, el moreno siempre se burlaba de sus amigos diciendo que eran unos exagerados y que no creía que los fans de Matt fueran tan agresivos como ellos decían pero ahora le tacaría a él comprobarlo por sí mismo.

-Lo que me faltaba, mi mejor amigo me cambió por una chica.

Protestó Tai cruzado de brazos viendo hacia el frente del escenario, él siempre había sido el privilegiado de estar tras bambalinas disfrutando del concierto sin ningún problema pero ahora lo habían desplazado y mandado juntos con los demás y lo peor de todo es que todavía no empezaba el concierto y ya era víctima de pisotones y empujones, no quería imaginarse como sería cuando el concierto empezara. Ahora se arrepentía de haber aceptado la caja de chocolates que su buen amigo Matt le había llevado hace unos días en nombre de su amistad, bah! Sobornarlo era lo que quería, para que él le dejara su lugar a Mimi detrás del escenario, ya nunca más podría confiar en una caja de chocolates y menos si eran de almendra.

-Pues hubieras dicho que no estabas de acuerdo.

Comentó Sora molesta, Tai volteó a verla extrañado, Sora había estado molesta desde que llegaron al lugar del concierto y se enteró que Mimi sería la que se quedaría en la parte trasera del escenario en vez de él, suspiró resignado, no podía culparla, sabía que su amiga estaba celosa pero lo raro es que nunca lo había exteriorizado antes, ¿por qué ahora sí?

- No tenía otra opción, era que me saliera por mi voluntad o que Matt me sacara a patadas.

- No entiendo por que le da tantos privilegios.

Volvió a hablar Sora sonando más molesta de lo que había sonado al principio, Tai sabía que su comentario la había molestado más de lo que ya estaba y se había arrepentido de decirlo pero ya no había marcha atrás después de todo era la verdad. Tai notó como la pelirroja apretaba sus puños con fuerza, Sora estaba más que molesta, pero ¿Por qué? Bueno si sabía por que pero aun así no dejaba de parecerle extraña la actitud de la chica, él la conocía y ella era de las que se guardaba su dolor no de las que quería desquitarse a golpes con alguien y en esos momentos Tai podía asegurar que si Sora tuviera a Mimi frente a ella, la pelirroja no tardaría ni un segundo en irse sobre la castaña.

-¡Genial! Ahora Tai sentirá lo que nosotros sentimos cuando nos aplastan todos.

Festejó Davis sacando de sus pensamientos al moreno que giró su mirada hacia su amigo.

-Ya era hora de que a mi hermano le tocaran los pisotones y empujones.

- Gracias por el apoyo hermanita.

Kari le sonrió a su hermano de forma inocente mientras que él la fulminaba con la mirada, la pequeña Yagami no podía negar que disfrutaba molestar a su hermano mayor.

-¿No creen que son algo malos con el pobre de Tai?

Habló esta vez T.K, ¡Por fin! Alguien lo apoyaba, por eso quería a T.K como cuñado, él no era un traidor como Davis que disfrutaba de su desgracia.

-¡Claro que no! Tai siempre se burla de nosotros porque terminamos todos pisados y golpeados.

Protestó esta vez la enérgica Yolei apoyada por Davis quien alegó que era lo más justo.

- No creen que exageran.

Dijo Joe tratando de darle un poco de apoyo a su amigo.

-Eso dices porque tú nunca has sufrido de sus burlas.

Contestó una dramática Yolei que fingió llanto provocando que Tai se cruzara de brazos y rodara los ojos por la exageración de la chica.

-Vamos no es para tanto, lo más seguro es que ustedes exageran, no creo que se ponga tan feo como ustedes dicen.

Dos horas más tarde cuando el concierto había terminado, Tai podía asegurar que necesitaría una camilla para ir a ver a su amigo al camerino, ¡salvajes! Eso era lo que eran los fanáticos de Matt unos salvajes, no había necesidad de estar brincando y empujando gente a lo menso, porque no podían dejar a las personas disfrutar de un concierto de manera decente, ahora entendía porque todos se quejaban después de cada concierto y porque Mimi había pedido estar tras el escenario.

-Son unos salvajes.

Protestó el moreno causando las risas de sus demás amigos que lo miraban divertidos, Tai no aguantaba nada.

-Vamos hermano no seas llorón, si hoy estuvieron más tranquilos.

- Kari tiene razón.

Argumentó Yolei con una sonrisa triunfante que provocó una mueca en el chico.

- Ya déjenlo chicos.

Tai miró a T.K con ojos de ilusión, cada minuto confirmaba que T.K era su favorito para cuñado, el pequeño rubio era el único que lo defendía y lo comprendía.

-Tai no tiene la culpa de ser tan delicado.

Finalizó T.K con una sonrisa burlona que hizo reír a sus demás amigos excepto a Tai. Decepción eso era lo que sentía el moreno hacia T.K en esos momentos, una terrible decepción, y el que había creído que T.K si lo comprendía, ahora entendía por que el menor de los rubios y su hermana se llevaban tan bien, los dos aparentaban una inocencia que no tenían.

Tai miró a sus amigos decepcionado, todos eran unos traidores, todos se reían de su desgracia excepto Sora y eso sólo porque no estaba ¿Dónde estaba Sora? Juraría que ella estaba con ellos hace unos momentos. Buscó con su vista a la pelirroja pero no logró encontrarla en ninguna parte, lo más seguro era que se había ido a buscar a Matt.

Mimi no se podía quejar, había tenido asiento de primera fila para disfrutar el concierto y no había sido ni pisada, ni empujada ni nada que se le pareciera, había disfrutado del concierto como nadie, eso de ser la amiga del vocalista de la banda si que tenía sus ventajas, sólo había un problema, había olvidado donde estaba el camerino de Matt y el rubio no había tenido la gentileza de ir por ella, aunque tampoco podía culparlo, sabía que Matt tenía que huir antes de que sus locas admiradoras lo atraparan.

Matt se encontraba guardando su guitarra, cuando se fue a su camerino había esperado encontrarse con Mimi allí ya que cuando había ido a buscarla para que lo acompañara al camerino no la había encontrado, pero tampoco estaba en su camerino, de seguro la castaña se había perdido, conociendo lo despistada que era no lo dudaba ni un poquito, bueno que mas daba sólo guardaría su guitarra e iría a buscarla. Cerró el forro de su guitarra y antes de que se diera la vuelta oyó como la puerta de su camerino se abría y sonrió para si mismo al parecer ya no tendría que ir a buscarla.

Mimi abrió una de las tantas puertas que había en el lugar esperando que esa fuera el camerino de Matt pero en vez de encontrarse con el rubio se encontró con un chico de cabellos cafés claro al igual que sus ojos, se trataba de Hideki el bajista de la banda quien la había estado molestando todo el día diciendo que era la novia de Matt.

Hideki alzó la vista y sonrió al ver a la chica que traía loco a su amigo y bueno, no podía culpar a Matt, Mimi era muy bonita pero con un carácter terrible, apenas y la había conocido ese día y ya había recibido tres palizas de su parte aunque claro él también se las había buscado al estarla provocando y molestando diciendo que era la novia del rubio.

- Ah! Eres la novia de Matt ¿Lo estas buscando?

Preguntó con una sonrisa burlona que hizo enfurecer a Mimi, ¿Cuándo entendería ese chico que ella no era la novia de Matt? Ellos sólo eran amigos, nada más, pero Hideki parecía no creerle.

-No es mi novio.

-Como digas, pero bueno el camerino de Matt esta por este pasillo, das vuelta a la derecha y la segunda puerta.

- Gracias Hideki.

Dijo Mimi yéndose para después regresar y dejarle claro al chico el asunto de su relación con Matt.

- Y que quede claro, Matt no es mi novio.

Hideki no dijo nada sólo soltó una risita que provocó una mueca en Mimi, Hideki no le estaba creyendo, pero ¿Qué más podía hacer? Suspiró resignada y se encaminó al camerino de Matt, más tarde le dejaría las cosas bien claras a Hideki, mejor dicho su puño le dejaría las cosas claras a Hideki por el momento lo único que quería era sentarse y descansar un rato en el camerino del rubio mientras ella se burlaba de él al ver como sus locas admiradoras le caían encima.

- ¿Te perdiste? Ya pensaba ir a buscarte.

Dijo Matt con una sonrisa burlona que desapareció cuando vio que la que estaba en su camerino no era Mimi si no Sora quien sostenía un regalo de envoltura verde y listón rojo entre sus manos.

- Perdón Sora pensé que eras…

-Lo sé Mimi.

Contestó la chica de mala manera, ya se estaba cansando de que siempre fuera Mimi ¿Por qué Matt siempre tenía que estar pensando en ella?

- ¿Y no la has visto?

- No pero yo…

Tai estaba apunto de entrar al camerino de su amigo pero se detuvo al oír la voz de Sora adentro, de seguro la chica si se le iba confesar esta vez y aunque una parte de él le pedía a gritos que interviniera y arruinara esa confesión otra voz en su cabeza le decía que ella lo necesitaba y que no podía arruinar el momento por el que Sora tanto había esperado.

Mimi dio vuelta en el pasillo justo como Hideki se lo había indicado y sonrió al ver a Tai, de seguro ese era el camerino de Matt, pero ¿Qué hacía Tai afuera del camerino?

- Tai ¿Qué haces afuera? ¿Por qué no entras?

Preguntó extrañada Mimi al ver que Tai no entraba al camerino de Matt y parecía esperar algo. Tai sintió que un escalofrío recorría su columna vertebral al escuchar la voz de Mimi tras de si, giró su vista y se encontró a la castaña que lo miraba extrañada de que él no entrara, todas las alarmas comenzaron a sonar en su cabeza, tenía que hacer algo para que Mimi no entrara y no arruinara el momento de Sora, pero no se le ocurría nada que inventarle a la chica que esperaba su respuesta.

- Bueno sólo quería un poco de aire.

Dijo Tai nervioso sabiendo que esa no era la mejor mentira pero si la única que se le había ocurrido en esos momentos.

-¿Esta Matt adentro?

-Sí.

-Entonces yo entraré.

-¡No espera! Es que a Matt le duele la cabeza y me pidió que nadie entrara.

Mimi miró con reproche al moreno, Tai le estaba escondiendo algo y por algún motivo desconocido para ella, él no quería que entrara por que eso de que a Matt le dolía la cabeza no se la creía ni un poco.

- ¿Qué pasa Tai?

-Nada es sólo que Matt…

-¿Quién esta ahí dentro?

- Na… nadie.

Dijo Tai tratando de sonar convincente pero hasta él sabía que había sonado todo menos convincente.

-Entonces entraré no creo que Matt se moleste.

Mimi hizo a Tai a un lado y posó su mano en la perilla de la puerta ¿Por qué tanto misterio? La actitud de Tai sólo la habían hecho sentir más ganas de entrar para saber que pasaba ahí adentro.

Matt abrió el regalo por petición de Sora que lo miraba con una sonrisa en el rostro. El rubio sacó una bufanda negra que se encontraba en la caja y sonrió agradeciendo a la chica el presente pero realmente no se sentía muy cómodo recibiendo regalos de ella sabiendo lo que Sora sentía por él y que él no podía corresponderle.

-Gracias Sora no debiste…

Quedó petrificado y abrió los ojos con gran asombro al sentir los labios de la chica sobre los suyos ¡Sora lo había besado! Y ahora ¿qué se suponía que tenía que hacer? Cualquier cosa menos corresponderle eso era seguro estaba apunto de alejar a Sora de él cuando oyó que la puerta se abrió, alejó a Sora lo más rápido que sus reflejos se lo permitieron y se giró para ver a una sorprendida Mimi que había quedado paralizada por la escena.

- Perdón, no quise interrumpir.

Murmuró la castaña cerrando la puerta. Sostuvo la perilla de la puerta unos segundos y con su mirada en el suelo, tenía que controlarse, no podía ponerse a llorar por algo así, Matt sólo era su amigo, él podía salir con quien quisiera y a ella no debería de importarle, entonces ¿porque maldita sea le dolía tanto?

- Mimi…

Susurró Tai apoyando su mano en el hombro de ella, sabía que la chica estaba conteniéndose por no llorar y se sentía culpable, pero ¿Qué era lo que se suponía que debía de haber hecho? ¿Robarle otra oportunidad a Sora? La pelirroja ya había sufrido bastante con el asunto, pero Mimi tampoco tenía la culpa, si por lo menos hubiera logrado detenerla un poco más de tiempo estaba seguro de que no le hubiera tocado ver esa escena.

-Me tengo que ir.

Murmuró por lo bajo la chica y salió prácticamente corriendo del lugar, Tai la miró irse sin saber que hacer, tal vez debía seguirla pero también estaba preocupado por Sora, sabía que Matt no le iba a corresponder y temía que en un momento de desesperación el rubio hiriera a Sora al ver que la castaña había malinterpretado las cosas por culpa de la pelirroja, porque estaba seguro de que eso había pasado, conocía a Matt, él no habría besado a Sora queriendo a Mimi, así que sólo quedaba una opción, Sora había besado a Matt sin que el rubio se lo esperara, o por lo menos eso quería creer.

- ¡Mimi!

Gritó Matt al ver que la chica se iba, se giró para seguirla pero en cuanto dio el primer paso sintió como Sora lo sujetaba de la camisa reteniéndolo para que no fuera tras Mimi. Matt se volteó a ver a Sora sorprendido no se esperaba aquella reacción por parte de la chica y mucho menos que ella lo viera de aquella manera en que lo miraba la pelirroja en esos momentos.

Sora tenía el ceño fruncido y su mirada era dura reprochándole por intentar ir tras Mimi, pero ¿Qué le pasaba a Sora? La Sora que él conocía no era así, la Sora que él conocía era noble y lo hubiera dejado ir tras la castaña si es que él así lo quería, pero la Sora que tenía enfrente esos momentos era otra totalmente diferente a su amiga de la infancia.

-No tienes por qué darle explicaciones.

Dijo Sora molesta clavando su mirada aún más en su amigo quien cambió su cara de asombro por una de molestia, Sora estaba pasando la línea en aquellos momentos y no estaba seguro de cómo reaccionaría si la chica se atrevía a decir algo malo de Mimi.

-No le debes ninguna explicación, no es tu novia.

Insistió Sora sin quitar su mirada de reproche del chico, Matt apretó los puños y trato de controlarse, aquella no era cualquier chica, era Sora una de sus mejores amigas desde que estaban en la primaria, pero le estaba resultando casi imposible controlarse, Sora se estaba metiendo en asuntos que no le correspondían y por más cariño que le tuviera a la chica no iba a permitir que se metiera en su vida.

- ¿Qué te pasa Sora?

Preguntó molesto el rubio y jalándose para que Sora soltara su agarre. Sora se mordió los labios al ver la rudeza con que se soltaba Matt, era obvio que él chico estaba molesto, más que molesto, pero no podía dejarlo ir, no tras Mimi y mucho menos sin decirle lo que ella sentía por él.

¿Qué que le pasaba? Esa misma pregunta se había hecho ella misma cuando se enfureció al saber que Matt le había permitido a la castaña estar tras bambalinas, ¿qué le pasaba? Ni ella misma lo comprendía, tal vez ya había sido suficiente, Matt le daba muchos privilegios a esa chica, privilegios que no le correspondían, y Sora ya se estaba cansando de eso, estaba cansada de permanecer en la sombra viendo como él chico que tanto quería se estaba enamorando de otra, ya era momento de hacer algo para que Matt la notara a ella también, eso era lo que pasaba.

- Estoy cansada, eso es lo que pasa, estoy cansada de que sólo sea ella, que siempre sea ella, ella se aprovecha de ti, hace contigo lo que le da su gana y tú no haces nada para impedirlo, te golpea, te grita, y tu sigues con ella, ¡No es justo!

Sora comenzó a llorar, no había podido evitarlo, todos esos sentimientos, toda esa frustración se le habían estado acumulando en su corazón y era el momento para sacar todo aquello que llevaba dentro.

Matt la miró llorar y hasta él mismo se asombró de no sentir remordimiento alguno, al contrario estaba más molesto aún, Sora describía a Mimi como si fuera una mujer sin corazón que sólo jugaba con él y eso Matt no lo podía permitir, él sabía que Mimi no era así, él sabía que la chica era noble y sincera y que era la única chica que lo trataba como una persona normal, no como al "ídolo juvenil del momento con el que todas las chicas querían estar" Mimi era auténtica y él lo sabía así que no permitiría que alguien dijera lo contrario, ni siquiera a Sora que era su mejor amiga se lo iba a permitir.

- Eso no es cierto, ella nunca se aprovecharía de mí, ella es sincera.

- ¡No la defiendas Matt si sabes que es verdad! Ella te trata como se le da su gana y tú no haces nada.

-¡Es porque me gusta como me trata! Ella es la única chica que me trata como a cualquiera de los demás chicos, es la única que es sincera conmigo, la única que no trata de quedar bien conmigo sólo porque soy un famoso cantante de rock. Hasta tú Sora me tratas diferente, eres como las demás chicas.

Sora abrió los ojos sorprendida de la frialdad y la rudeza con que Matt le habló, ella era como las demás chicas, bajó la mirada entristecida de la forma en que le había dicho Matt, ella siempre había creído que era importante para él, pero no era así, él siempre la había visto como a las demás, la única especial ahí era Mimi.

-Te equivocas…

Murmuró Sora sin levantar su mirada, ella no era como las demás, ella lo quería por su forma de ser no sólo porque fuera un cantante de rock o porque era increíblemente guapo, ella lo quería porque a lo largo de los años de conocerlo y tratarlo ella se había enamorado inevitablemente de él, ella no era como las demás, ella lo conocía bien y por eso lo quería.

- ¡Yo te quiero!, te quiero por como eres, te quiero porque adoro esa parte misteriosa y silenciosa de ti, te quiero porque sé que eres una persona noble y sencilla a pesar de que muestres lo contrario, te quiero porque eres un hombre maduro en que se que puedo confiar cada vez que caiga, te quiero porque a lo largos de los años he aprendido a descubrir tu verdadera personalidad y a quererla, te quiero por quien eres no porque eres un cantante de rock por el que todas las chicas mueren o porque eres irresistiblemente atractivo, te quiero por quien eres tú.

Matt quedó perplejo, no se esperaba esa respuesta por parte de Sora y por un momento se sintió culpable de haber dicho lo que le dijo a Sora, pero no había podido evitarlo, Sora se había metido con la persona más asombrosa e importante para él, así que habló sin pensar en los sentimientos de Sora, ahora se sentía un gran idiota por haber sido tan rudo con su amiga.

-Sora yo…

Empezó a decir arrepentido de sus frías palabras, pero antes de que pudiera continuar la pelirroja salió corriendo y llorando sin darle oportunidad de hablar.

-¡No quiero oírte!

Gritó Sora y salió corriendo del lugar sin importarle que había dejado a Matt con la palabra en la boca.

Tai la vio salir aventando la puerta e intentó detenerla jalándola del brazo, pero la chica se soltó con brusquedad diciendo que quería estar sola y se fue de ahí dejando a un impotente y furioso Tai que dirigió su mirada hacia su amigo que aún estaba en el camerino con su mirada fija en el suelo, Matt había sido un idiota al hablarle de esa manera a Sora, aún no sabía como se había contenido para no abrir la puerta y cerrarle la boca a golpes al rubio.

-Ve y pídele una disculpa.

Exigió Tai entrando al camerino y acercándose de manera peligrosa e impulsivamente a su amigo para sujetarlo del cuello de la camisa.

- Ella no va a escucharme en estos momentos.

Contestó Matt con su mirada en el suelo y aún arrepentido de lo que había dicho.

- ¡No me importa si te escucha o no, ve y discúlpate con ella!

Insistió Tai estrujando a Matt por lo cual el rubio se soltó molesto y empujó a Tai para que lo dejara en paz.

-Entiéndelo no tiene caso, Sora no me va escuchar y lo que le tengo que decir no va ayudar mucho tampoco.

- Dale una oportunidad.

Murmuró Tai con su mirada en el suelo y sus puños apretados con fuerza, era tan frustrante ver como Matt le rompía el corazón a Sora y él no podía hacer nada para ayudarla.

- Sabes que no puedo hacer eso, yo no la quiero de esa manera yo estoy…

-¡Olvídate de Mimi por un momento ella no te quiere ella está interesada en Michael!

Dijo Tai desesperado sabiendo que sus palabras no eran del todo ciertas, él mismo había visto como los ojos de Mimi se empeñaron al ver como Sora y Matt se besaban haciéndolo entender que ella también sentía algo por su amigo, pero aquello no le importó en esos momentos, él lo único que quería era ver a Sora feliz y sabía que sólo con Matt su amiga sería feliz.

Ni siquiera tuvo tiempo de esquivarlo, apenas y había terminado aquella frase Tai había sentido como Matt estrellaba su puño en una de sus mejillas, tirándolo al suelo. El moreno se había sobrepasado dándole a Matt donde más le dolía.

El rubio miró furioso a su amigo que estaba en el suelo, aquello había sido un golpe bajo por parte de Tai que lo había hecho enfurecer en cuestión de segundos, ni tiempo le dio a Tai de levantarse cuando se agachó tomando al moreno por el cuello de la camisa para después fijar su furiosa mirada en su amigo que también lo retaba viéndolo de forma desafiante.

-No vuelvas a meterte con ella, mi relación con ella es algo que no te incumbe entendido.

-Claro que me incumbe, estas lastimando a Sora que te quiere por esa relación sin sentido.

Matt volvió a estrellar su puño en la cara de Tai, sin embargo el moreno no hizo nada para defenderse, muy en el fondo sabía que el mismo se lo había buscado, pero no importaba cuantas veces lo golpeara Matt él seguiría sacando la cara por su amiga, él era el único que podía protegerla y lo iba hacer.

-Deja de ser un maldito cobarde y dile que la quieres en vez de estar tratando que yo renuncie a la persona que yo quiero.

Tai lo miró sorprendido, Matt lo había descrito a la perfección, el era un cobarde por no confesarle a Sora lo que sentía, por tratar de hacer que su amigo renunciara igual que él renunció con Sora, pero ¿Qué más podía hacer? Sora quería a Matt no a él, ¿qué caso tenía entonces decirle que la quería?

-Ella no me quiere a mi te quiere a ti, entiéndelo de una buena vez.

- No te quiere porque tu no has luchado por ella, ¿qué pasó con el viejo Tai que hacia las cosas sin importarle las consecuencias? El valiente e intrépido Tai que no le tenía miedo a nada, ¡Dime! ¡¿Qué pasó con ese Tai?

Gritó Matt estrujando con fuerza a su amigo en un intento de hacerlo reaccionar, pero el moreno no hizo más que desviar su mirada decepcionado de si mismo.

-¡Creció Matt! Eso fue lo que pasó con el viejo Tai del que hablas.

- Crecer no significa renunciar a lo que quieres.

Murmuró Matt con amargura para después soltar con rudeza a su amigo que permaneció en el suelo pensativo y molesto consigo mismo mientras que el rubio salía por la puerta, en esos momentos no estaba para abrirle los ojos al cabeza hueca de Tai, en esos momentos lo único que quería era encontrar a Mimi para explicarle las cosas.

Mimi había salido corriendo del lugar del concierto hasta llegar al parque más cercano, sabía que era peligroso estar a esas horas de la noche sola en el parque pero necesitaba pensar, comprender por qué le había dolido tanto el ver a Matt y a Sora besándose.

Llegó hasta una banca y se sentó tratando de controlarse, ella no tenía por qué llorar por algo como eso, Matt era sólo su amigo y ella lo sabía entonces ¿Por qué no podía dejar de sentirse traicionada? Limpió las lágrimas que salían de sus ojos alzando su vista al cielo y respiró hondamente en un intento de controlar su llanto que insistía en salir a flote de nuevo.

-Pero ¿qué demonios me pasa? A mi no tiene porque afectarme.

Se dijo así misma intentando convencerse de que ella no sentía algo por Matt, que él era sólo su amigo y por lo tanto él podía estar con quien le diera su gana, después de todo ella estaba interesada en Michael ¿que no? Bajó su mirada al suelo y apretó los puños con fuerza ¿A quien demonios quería engañar con eso? Sabía que desde hace tiempo había dejado de sentir esa atracción por Michael y que Matt se había vuelto alguien muy importante para ella pero eso no quería decir que se estuviera interesando en él como algo más que un amigo ¿o sí? Sujeto su cabeza con fuerza estaba confundida, realmente confundida.

Sora había salido lo mas rápido que pudo del camerino de Matt sin importarle que había dejado a todos sus amigos preocupados cuando la vieron llorar, ella sólo quería estar sola, no quería ver a nadie, ni hablar con nadie y mucho menos con Matt quien sabía terminaría de romperle el corazón si hablaba con ella intentando disculparse por como le había hablado e intentaba explicarle la razón por la cual no le podía corresponder.

Dejo de correr y comenzó a caminar lentamente por el camino del parque que estaba cercas del lugar del concierto, limpió sus lagrimas y caminó cada vez más lento con su mirada clavada en el piso, muy en el fondo ella sabía lo que pasaría si se le llagaba a declarar a Matt, pero nunca pensó que le fuera a doler tanto y tampoco que él le hablaría de esa forma, todo era culpa de Mimi, ella era la razón por la cual no podía corresponder a sus sentimientos. Apretó los puños con fuerza, ¿por qué Mimi era tan especial?

Caminó unos cuantos pasos más y alzó su vista al frente en donde se encontró la silueta de una chica sentada en una banca y con su mirada en el suelo. Sora la vio bien y pudo identificar casi de inmediato que se trataba de Mimi. De todas las personas que conocía ella era a la que menos ganas tenía de ver. Volvió a apretar sus puños con fuerza y frunció el seño furiosa, por culpa de ella Matt no la quería, todo era culpa de Mimi, desde que Matt la había conocido se la pasaba con Mimi desplazándola a ella de tal modo que ella había pasado a ser como las demás chicas del montón, ya no era más su mejor amiga, la única chica que se había podido acercar a él sino que era una más del montón y todo por culpa de Mimi.

Mimi seguía con su mirada fija en el suelo intentando encontrar una explicación a lo que significaba el rubio en su vida, era su amigo de eso no cabía duda, se la pasaba bien con él aunque la mayor parte del tiempo se la pasaba molestándola o burlándose de ella pero ¿Estaba interesada en él como algo más que un amigo?

La castaña sintió como alguien se paraba frente a ella, levantó la vista para ver de quien se trataba y se encontró con una Sora que la miraba furiosa. Apenas y Mimi le iba a preguntar a Sora que pasaba cuando sintió como la mano de la pelirroja se estrelló en su mejilla dejándosela roja por el impacto. Mimi vio sorprendida a Sora y llevó una de sus manos hasta su mejilla para sobarse pero aun sin reaccionar ni comprender muy bien que era lo que estaba pasando.

-Es tu culpa…

Murmuró la pelirroja intentando contener sus lágrimas de dolor y frustración que amenazaban con salir de sus ojos. Mimi por su parte no podía dejar de ver con asombro a la chica parada frente a ella ¿Qué le pasaba a Sora?

-¿De que hablas Sora?

Preguntó la castaña aún sin quitar su mano de su mejilla, Sora se había excedido con aquella cachetada.

-Él no es tu novio, así que deja de tomar un lugar que no te corresponde.

Mimi vio confundida a Sora, sabía que la pelirroja estaba hablando de Matt, aquello era más que obvio pero no entendía porque le decía eso, ella no estaba tomando ningún lugar que no le correspondiera, ella era amiga del rubio al igual que Sora entonces ¿Por qué la pelirroja decía que estaba tomando un lugar que no le correspondía?

-¿De que estas hablado?

-Deja de fingir, sabes muy bien que me refiero a Matt.

-Sé que hablas de Matt, lo que no sé es que quieres decir con que trato de tomar un lugar que no me corresponde.

Contestó Mimi poniéndose de pie y mirando fijamente a la pelirroja que la miraba furiosa.

- Él no es tu novio, no te debe explicaciones, no tiene porque dejarte estar tras bambalinas, no tiene que ir hasta tu casa para traerte al concierto, ¡él no tiene que hacer nada por ti!

Gritó Sora dejando escapar una de las tantas lágrimas que se habían acumulado en sus ojos. Mimi la miró y después bajó su mirada al suelo todo aquello era verdad, Matt le daba ciertos privilegios y ella lo sabía pero ella nunca se los había pedido él era el que se ofrecía y ella siempre aceptaba nunca pensó que con ello dañara a alguien.

Sabía que Sora estaba molesta por la relación tan cercana que ella mantenía con el rubio y hasta cierto punto la entendía y se sentía culpable, pero ella no tenía la culpa, ella hasta había intentado a ayudar que una relación entre Matt y Sora se diera pero no lo logró, así que Sora no podía reclamarle nada.

-Yo no le pedí que hiciera ninguna de esas cosas, él las hizo porque quiso.

Contestó Mimi levantando su vista.

-Aléjate de él.

Amenazó la pelirroja y Mimi abrió sorprendida los ojos por lo que Sora le había dicho, Sora no podía decirle eso, entendía que estaba molesta pero ella no era nadie para decirle que se alejara de Matt algo que Mimi no estaba dispuesta a hacer.

- No lo voy hacer.

- Él no te quiere.

-Él es mi amigo y no pienso alejarme sólo porque tú lo dices.

Mimi estaba llegando a su limite, primero no entendía bien lo que pasaba, pero ahora estaba considerando irracionales los celos de la pelirroja así como también su petición o mejor dicho exigencia de que ella se alejara de Matt.

-Entonces si es tu amigo trátalo como tal y deja tomar un lugar que no te corresponde.

-¡Entiéndelo! yo no estoy ocupando ningún lugar que no me corresponda, yo sé muy bien que Matt y yo sólo somos amigos.

- Me alegra que lo tengas claro, aunque supongo que te quedó más claro con lo que viste en el camerino.

Dijo Sora con una sonrisa burlesca en su rostro. Mimi apretó los puños con fuerza, Sora ahora si que había pasado su límite, aquel comentario la había hecho más que enfurecer y no estaba dispuesta a dejarse, ya no más la Mimi amable, si Sora quería pelea, pelea era lo que le iba a dar.

- Por favor, como si Matt no me hubiera besado antes, al parecer a ese chico le gusta besar a sus amigas.

Sora abrió los ojos sorprendida, ¿Matt había besado a Mimi? Mordió sus labios con fuerzas y miró con furia a la castaña, la odiaba, ahora la odiaba más que nunca, sin poderse contener levantó su mano y la estrelló de nuevo sobre la mejilla de Mimi.

Mimi volvió a sobarse su adolorida mejilla pero esta vez no estaba dispuesta a dejarse, ella no era partidaria de las peleas, es más odiaba las peleas pero esta vez haría una excepción, Sora había ido demasiado lejos y no pensaba quedarse con los brazos cruzados, dejó de sobar su mejilla adolorida y regresó la cachetada a la pelirroja que la miró sorprendida y furiosa por haberse atrevido a responderle.

Matt salió del edificio seguido por Tai para encontrarse con sus amigos que parecían preocupados hablando sobre la inesperada salida de Sora.

-¿Han visto a Mimi?

Preguntó Matt corriendo hasta sus amigos que se giraron a verlo, negando con la cabeza.

-A Mimi no, pero Sora salió llorando.

Contestó Joe girándose a ver a sus amigos como si buscara una explicación en ellos.

- ¿A dónde fue Sora?

Preguntó esta vez Tai exteriorizando una preocupación que sólo mortificó más a sus amigos.

-Se fue con dirección al parque, hermano ¿que esta pasando?

Preguntó Kari viendo angustiada a su hermano, ella al igual que los demás sabía que algo grave había pasado entre los chicos pero no sabía que era.

-Iré a buscarla.

Dijo Tai sin responder a la pregunta de su hermana y salió corriendo con dirección al parque, Matt también se fue pero a diferencia del moreno él a quien quería encontrar era a Mimi.

-¿Creen que deberíamos ir?

Preguntó Yumi viendo a los demás chicos, todos se miraron entre sí como esperando que alguien diera la iniciativa pero ninguno decía nada.

-Yo no me pienso quedar con la duda.

Dijo Davis dirigiéndose hacia donde se habían ido los dos chicos.

- ¡Espera Davis yo iré contigo!

Gritó Yolei y salió corriendo tras el moreno, los demás se vieron entre si y después de unos segundos todos asintieron con la cabeza y al igual que sus dos amigos se dirigieron hacia donde se habían ido el rubio y el moreno.

No sabía ni como habían llegado hasta ese punto, sólo sabía que habían comenzado respondiéndose las constantes cachetadas, después se habían agarrado del cabello ambas y sin saber cuando ni como ella y Sora habían caído comenzando a rodar hasta llegar a una parte plana y ahora ella y Sora seguían jalándose los cabellos a pesar de que ambas se encontraban en el suelo y totalmente revolcadas.

-Eres una hipócrita, siempre fingiste que Michael te interesaba cuando estabas tras de Matt.

Dijo Sora logrando colocarse sobre Mimi para después darle otra cachetada. Mimi empujó a Sora y ahora fue ella la que estaba sobre la pelirroja regresándole el golpe.

-Yo no fingí nada.

-Claro que lo hiciste.

Contestó Sora empujando a la castaña para quitársela de encima e irse sobre ella nuevamente.

Tai y Matt se detuvieron al oír los gritos, buscaron con la vista a las dos chicas y ambos se sorprendieron al ver a Sora y a Mimi tiradas en el suelo golpeándose mutuamente y jalándose de los cabellos mientras se gritaban sabe Dios que tantas cosas.

- Las mujeres si que dan miedo cuando se pelean.

Dijo Tai igual de sorprendido que Matt quien al igual que Tai se había quedado sin habla al ver a sus dos amigas revolcándose en el piso mientras se peleaban.

-Sí.

Respondió Matt aún sin poder creer lo que sus ojos miraban, esperaba encontrarse a Sora llorando y a Mimi tal vez molesta con él sin querer hablarle pero nunca imaginó que se encontraría a las dos chicas y a tal grado que hasta los golpes habían llegado.

-¡Wau! Pelea de chicas.

Dijo Davis llegando hasta donde se encontraban los dos chicos aún observando atentos la pelea de las dos chicas.

-Pero ¿que pasa aquí ?

Preguntó Yolei igual de asombrada que los demás chicos que llegaban tras de ellos.

- ¿Qué esperan? Hay que detenerlas.

Dijo Kari preocupada al ver que las dos chicas se estaban tomando muy enserio a aquella pelea. Tai y Matt se vieron y ambos corrieron hacia donde estaban las dos chicas peleando, Kari tenía razón había que detenerlas no podían quedarse sólo mirando.

Matt tomó a Mimi que estaba sobre Sora jalándole el cabello al mismo tiempo que la pelirroja también jalaba con fuerza de los cabellos de la castaña.

- ¡Ya basta Mimi!

Dijo Matt apartando a la chica de la pelirroja, pero en cuanto Matt logró quitar a la castaña que estaba sobre la pelirroja, Sora se puso de pie dispuesta a darle otra bofetada a Mimi que era sostenida por Matt.

-¡Suéltame Matt le voy a dar su merecido!

Protestaba la castaña intentando librarse del agarre del rubio quien si duda alguna era mucho más fuerte que ella. Matt alcanzó a ver como la pelirroja se iba sobre Mimi para darle otro golpe aprovechando que él la sostenía pero antes de que Sora llegara hasta Mimi, Matt logró apartarla de tal manera de que el que recibió el golpe por parte de Sora fue él y no Mimi, y no sólo lo había golpeado sino que hasta lo había rasguñado.

Tai sostuvo a Sora un poco tarde para el gusto de Matt, pero igual había logrado alejar a la pelirroja. Mimi se volteó e intentó aventarle una patada que terminó en el aire ya que no alcanzó a nadie. Matt jaló a Mimi más hacia él intentando detenerla pero la chica insistía en soltarse de su agarre para irse sobre Sora.

-Tranquilízate Mimi.

- La hipócrita eres tú, fingiendo que todo esta bien cuando por dentro te estas muriendo de los celos.

- ¡Callate!

Gritó Sora intentado soltarse del agarre del Tai.

- ¡Ya cálmense las dos!

Gritó esta vez Tai sujetando con fuerza a su amiga la cual debía admitir era bastante fuerte.

- Por favor chicas no peleen.

Dijo Kari preocupada al ver como ninguna de las dos chicas parecía tranquilizarse.

-Mimi tranquilízate.

Habló esta vez Michael viendo preocupado a la castaña que luchaba constantemente por zafarse del agarre de Matt.

-Ya llegó tu príncipe azul, por qué no le dices a él que te besaste con Matt.

Dijo Sora furiosa aun intentado liberarse del agarre de Tai.

-¿Qué?

Preguntó Tai sorprendido volteando a ver a Matt y a Mimi.

Mimi pudo sentir la mirada sorprendida de Michael posada sobre ella, y no sólo la de él, la de todos sus amigos estaban sobre ella y Matt aún sin creer lo que la pelirroja había dicho, quería que la tierra se la tragara viva en ese instante pero no sin antes matar a Sora, la iba a matar eso era seguro, la pelirroja no era nadie para andar ventilando a los cuatro vientos su vida privada, la iba a matar y arrancarle cada uno de sus pelirrojos cabellos para después revivirla y volverla a matar.

- ¡Te voy a matar!

Gritó mimi más furiosa que antes luchando por soltarse del agarre del rubio para irse sobre Sora.

-¡Matt llévate a Mimi de aquí!

Dijo Tai luchando porque la pelirroja no se le soltara, ella al igual que Mimi hacía lo imposible por soltarse e irse sobre la castaña.

- Ya basta Mimi.

-¡Suéltame le voy a dar su merecido a esa bruja!

-Tú no le vas a dar su merecido a nadie.

Dijo Matt tomando a Mimi y cargándola mientras que la chica pataleaba y gritaba que la bajara porque tenía que darle su merecido a Sora.

Tai al ver que Matt ya se había alejado con Mimi lo suficiente soltó a Sora y esta de inmediato intentó correr tras de Matt y Mimi pero antes de que pudiera correr, Tai la sostuvo de un brazo y la jaló con fuerza hacia él para esta vez tomarla por las muñecas.

- ¡Ya basta Sora!

Gritó molesto Tai clavando su mirada en la pelirroja quien luchó por soltarse.

-¡No! ¡No voy a dejar que se queden solos!

-Ya fue suficiente Sora, ellos se las arreglaran solos.

- ¡No! ¡No es justo!

Insistió Sora aun intentándo liberarse del agarre de Tai quien a pesar de que vio que la chica comenzaba a llorar se mostró inflexible en su decisión de no dejarla ir.

- ¡Dije que ya fue suficiente!

Sora miró a Tai a los ojos, el chico la miró con severidad y Sora no pudo soportarlo más y se dejó caer sobre el suelo rompiendo en llanto.

- ¿Por qué él siempre la elije a ella?

Preguntó entre sollozos la chica, Tai sintió como un nudo se le formaba en la garganta y se agachó para abrazar a la chica e intentar consolarla.

-Chicos será mejor irnos, necesitan estar solos.

Dijo Yumi quien se dio la vuelta para irse del lugar, ella al igual que todos estaba preocupada pero también sabía que estaban de sobra en ese lugar. Kari se giró también para seguir a sus amigos pero se detuvo al sentir que alguien los observaba, miró a su alrededor y se le figuro ver una sombra que rápidamente desapareció de su vista haciéndola creer que solo fue su imaginación.

-¿Qué pasa Kari?

Preguntó T.K girándose hacia Kari al ver que la chica se había detenido y parecía buscar algo con la vista.

-No es nada, solo creí ver algo pero creo que fue mi imaginación.

- Ven, vamos yo te acompaño a tu casa.

Dijo T.K esbozando una suave sonrisa en un intento de tranquilizar a Kari, la chica también sonrió y asintió levemente con la cabeza para después encaminarse con su amigo hacia su casa.

-Sora tranquilízate.

Dijo Tai intentando calmar aunque sea un poco el llanto de su amiga, le desgarraba ver a Sora en ese estado, Sora estaba totalmente destrozada y el no podía hacer nada para ayudarla.

-Es que no es justo Tai, ¿por qué ella? ¿Por qué siempre ella? La detesto.

- No digas eso Sora, sabes que ella no tiene la culpa.

-Sí la tiene por su culpa Matt no me quiere, la odio, la odio, la odio, la odio.

Repetía Sora constantemente sintiendo como el rencor, el dolor, la desesperación y el odio se acumulaba cada vez más en su corazón, era inevitable por más que quería no podía dejar de sentir que odiaba a Mimi, era como si una fuerza oscura se hubiera apropiado de su corazón y de sus pensamientos sacando lo más oscuro de sus sentimientos y haciéndola odiar cada vez a Mimi, la odiaba, la odiaba como nunca antes había odiado a una persona.

- Ya fue suficiente la prueba terminó.

Habló la voz de un hombre que se ocultaba entre las sombras siendo acompañado por dos figuras femeninas.

-Tan emocionante que se estaba poniendo.

Se quejó esta vez una voz femenina y de la cual solo se pudo distinguir unos ojos color café que eran delatados por el brillo de un cristal color morado que la misma chica sostenía entre sus manos y que ella misma hizo que dejara de brillar dejando a los tres chicos nuevamente entre las sombras.

- Lo importante es que comprobamos que tus poderes aún funcionan y que por medio de los resentimientos que tiene Sora guardados en su corazón podemos controlarla para que nos ayude a separar al príncipe Yamato de Mimi.

Habló ahora otra voz femenina que se encontraba al otro lado del chico.

-La que me preocupa es Hikari, esa niña sigue teniendo un poder especial, por poco y nos descubre.

Respondió la otra chica, recordando lo que minutos antes había pasado.

-Eso no importa, esa niña ni siquiera se ha dado cuenta del poder que tiene y dudo que lo haga.

- Keira tiene razón lo más seguro es que esa chica no sepa de sus poderes, después nos encargaremos de ella si es que nos llega a dar problemas, pero por el momento lo que importa es que ha llegado la hora del que pasado se repita.

Habló por último la voz del hombre quien salió de la sombra dejando ver a un apuesto chico de cabellos negros y ojos color café que sonrió con malicia al recordar porque él y sus dos hermosas acompañantes estaban ahí.

Siguiente Capitulo: Feliz Navidad, (Aunque este capitulo debería dejárselos hasta navidad para ir de acuerdo a la temporada que les parece si actualizo hasta el 24 de dic. Ok no mala idea jajaja) Publicación : Viernes 23 de septiembre 2011

Mimato196

Mayo 2007