Chicos y chicas traigo mucha prisa así que les dejaré el capitulo sin comentarios y nada después contesto sus rviews gracias por el apoyo

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Estudiantes de intercambio.

Las vacaciones de navidad habían terminado, Matt y Mimi caminaban con dirección a la escuela, en las vacaciones se habían visto en contadas ocasiones después de lo sucedido en el concierto de Matt y la realidad era que ambos extrañaban verse todos los día como lo hacían cuando estaban en clases, pero eso era algo que no estaban dispuestos a admitir abiertamente ninguno de los dos.

Mimi bostezó y dijo algo de que tenía sueño, y Matt no hizo más que sonreír, ella nunca cambiaría, sabía que lo de Mimi no era levantarse temprano así que debió de haber sido un gran sacrificio para ella levantarse temprano esa mañana.

-Es lo que odio de regresar a clases, nuevamente me tengo que levantar temprano.

Protestó la castaña dirigiendo su vista al frente, en donde ya podía ver a lo lejos su escuela y varios de los alumnos de la misma entrando, algunos al igual que ella tenían la cara de dormidos aún, otros se miraban enérgicos, y otros como Matt parecía darles igual regresar a clases.

-¿Y que es lo que si te gusta de la escuela?

Preguntó Matt con una sonrisa en los labios, ya se podía imaginar la respuesta de la castaña, " En verdad no me gusta nada de la escuela" es lo que esperaba por respuesta pero se sorprendió al ver que la chica dirigía su vista al frente para después sonreír.

-Ver a mis amigos.

Dijo Mimi con una sonrisa en los labios, al ver que Yumi llegaba junto con Izzy a la entrada de la escuela, alzó su mano y comenzó a llamar a su mejor amiga con una enorme sonrisa en los labios.

Matt sonrió complacido por la respuesta de la castaña, y vio con ternura a la chica que corría emocionada hacía su mejor amiga quien al igual que la castaña, corría hacía ella con una gran sonrisa, ambas se abrazaron y se dijeron sabe Dios que cosas para después separarse y tomadas de las mano aún se preguntaban mutuamente como les había ido en las vacaciones, no cabía duda de que esas dos seguían siendo unas niñas, pero eso que importaba si ellas eran felices así, además de que Matt no podía negar que adoraba esos gestos infantiles de Mimi.

-Parece que se extrañaron.

Dijo una voz muy conocida para Matt a sus espaldas, el rubio se giro y sonrió al encontrarse a su mejor amigo atrás suyo acompañado por Sora que al verlo sonrió para después sonrojarse un poco.

- Así parece.

-El año que entra tú y yo deberíamos recibirnos de esa manera para ver que se siente.

Dijo Tai con un tono juguetón que desprendió una risita por parte de Sora y una mirada que lo acusaba de loco por parte de su mejor amigo. Matt se imaginó a si mismo y Tai corriendo a abrazarse al verse después de las vacaciones para después tomarse de las manos y preguntarse mutuamente como les había ido en las vacaciones mientras que ambos derramaban chorros de lagrimas de sus ojos y todo a su alrededor era de color de rosa. Sacudió su cabeza con fuerza intentando borrar aquella parodia de su mente, Tai estaba loco si pretendía que el año que entra el lo fuera a recibir de esa manera, ni estando loco se creía capaz de hacerlo, mucho menos en sus cinco sentidos.

-Olvídalo.

Dijo Matt comenzando a caminar con dirección hacia donde estaban Mimi, Yumi e Izzy. Tai y Sora rieron nuevamente ante la negativa del rubio y después le siguieron el paso a su amigo, Matt nunca cambiaría siempre sería el chico menos demostrativo que conocieran.

Las clases comenzaron y mientras la maestra anotaba la fecha en el pizarrón, Mimi le echaba una mirada de reojo a Michael, quien al igual que la maestra se encontraba escribiendo la fecha pero este en su cuaderno. Durante todas las vacaciones Mimi había intentado aclarar lo que sentía por Michael y lo que sentía por Matt, y aunque había tenido un largo tiempo para meditarlo, aún no tenía muy claro lo que sentía por cada uno.

La voz de la maestra la hizo despertar de sus pensamientos y dirigir su vista al frente en donde vio a una hermosa chica de ondulados y largos cabellos rubios, ojos color cielo y con una sonrisa de comercial que envidiaría cualquiera. Al principio a Mimi no le importó la presencia de la chica nueva pero sería después cuando empezaría a odiar a esa chica.

- Su nombre es Catherine viene de Francia y pasará lo que resta del año con nosotros así que espero que sean amables con ella.

Dijo la maestra orgullosa de que una chica de intercambio formara parte de su clase.

-Mi nombre es Catherine, es un placer estar con ustedes.

Dijo la rubia con una amplia sonrisa, Michael miró atentó a la chica, había algo muy familiar en ella pero no sabía que.

-Esa chica se me hace conocida…

Murmuró para si mismo el chico intentando recordar donde había visto a Catherine con anterioridad pero no lograba recordarlo. Mimi alcanzó a oír las palabras de su amigo y de inmediato dirigió su vista hacia el frente para ver mejor a la chica nueva, ¿a Michael se le hacía conocida? Pero ¿de dónde?

La maestra le indicó a la chica que se sentara a un lado de Michael de tal manera que el rubio quedó entre la chica nueva y Mimi. Catherine se dirigió hacía donde la maestra le había indicado y tomó asiento al lado del rubio para después dedicarle una amable sonrisa al chico acompañada de un "Bonjour" (hola en francés) que fue correspondido por uno igual por parte del chico.

-¿Sabes hablar francés?

Preguntó emocionada la chica, al parecer Catherine contaría con alguien que la ayudara un poco con el idioma.

- Oui( sí en francés)

-Que bueno porque yo no hablar bien el idioma.

-No te preocupes pronto aprenderás.

Respondió Michael con una amable sonrisa que fue correspondida por la chica, la cual asintió dándole la razón al rubio y giró su vista al frente al ver que la maestra empezaba con la clase del día. Michael también giró su vista al frente y empezó a atender a la clase sin percatarse que a su otro lado una chica no muy contenta los miraba a él y Catherine.

Mimi había observado la breve conversación entre los dos chicos y estaba que echaba chispas, mordía su lápiz con furia descargando sobre él toda su ira pero aun así se podía ver un aura roja que la rodeaba, pero es que esa francesa era una coqueta de lo peor, en tan solo unos minutos había logrado captar toda la atención de Michael pero ya se las pagaría, las cosas no se iban a quedar así.

-No sabía que eras tan celosa Mimi.

Susurró Yumi, se había volteado para pedirle una pluma a la castaña cuando vio que esta mordía con furia su lápiz y fulminaba con la mirada a la chica nueva que acababa de entrar a su clase y todo porque Michael estaba hablando con ella.

Mimi no respondió al comentario de su amiga, es más Yumi ni siquiera estaba segura de que la castaña la hubiera escuchado ya que la chica seguía con su mirada asesina dirigida a la chica nueva y seguía destrozando el lápiz con sus dientes, de seguro Mimi creía que ese pobre lápiz era la chica nueva y por eso lo mordía con tanto coraje.

En el salón de Matt, el profesor aún no había llegado por lo cual los alumnos se encontraban platicando en lo que aparecía su profesor. Matt y Sora hablaban ambos habían decidido hacer como si nada hubiera pasado el día de noche buena y Tai por su parte se encontraba dormido en su mesabanco, él al igual que Mimi no era bueno para levantarse temprano así que aprovechaba la ausencia de su maestro para recuperar el sueño perdido.

-Tai despierta, el profesor ya llegó.

Dijo Sora moviendo a su amigo para que se despertara antes de que el maestro lo descubriera durmiendo como lo había descubierto tantas veces. Pero Tai ni se inmutó al sentir que Sora lo llamaba.

-Perdonen el retraso jóvenes, pero tenía que arreglar unos asuntos en la dirección. Takenouchi, despierte de una vez a Yagami.

Sora asintió y se volvió a girar hacia su amigo para intentar despertarlo nuevamente.

- ¡Tai!

Insistió Sora moviendo el brazo de su amigo con mayor fuerza que la vez anterior, haciendo que ahora sí el moreno se despertara y se incorporada en su asiento nuevamente. Tai bostezó y se restregó uno de sus ojos aún adormilado para después ver a su compañera.

-¿Qué pasa Sora?

Preguntó el chico viendo con pereza a su amiga y sin percatarse aún de la presencia de su profesor.

-El maestro ya llegó.

Le respondió Sora un poco molesta, Tai era un despreocupado de lo peor. El moreno alzó su vista al frente y vio como el maestro anotaba la fecha en el pizarrón y mientras el maestro hacía eso, Tai recargó su cara en una de sus manos y miró con aburrimiento a su maestro de algebra, y él que había pensado que tendría la hora libre para dormir, que mala suerte que llegara el maestro para interrumpir su sueño.

-¿Qué no dormiste bien?

Preguntó una voz atrás de él y Tai se giró a ver a su mejor amigo que tenía su mirada desinteresada al frente.

- No del todo.

Respondió Tai sin darle mucha importancia al tema y Matt se giró a verlo, algo muy grave debía estar preocupando a Tai para que el cabeza de chorlito ese no lograra dormir bien.

-¿Hay algo que te preocupa?

Preguntó Matt esperando que su amigo le diera una explicación. Tai por su parte dio una rápida mirada a su amiga sentada frente a él y después regresó su vista hacia su amigo que aún esperaba su respuesta.

-No es nada, es sólo que estaba acostumbrado a levantarme tarde en las vacaciones eso es todo.

Matt pareció conformarse con esa respuesta y dirigió su mirada de nuevo al frente, en cambio Tai dirigió su mirada a la chica que lo tenía en ese estado, desde lo sucedido en noche buena Tai había estado preocupado por Sora y se había planteado la idea de confesarle lo que sentía por ella y el cual era el motivo de sus desvelos, todas las noches se preguntaba si era lo correcto decirle lo que sentía por ella y se ponía a pensar en todas las posibles reacciones que podía tener Sora si el llegara a confesársele y para su mala suerte todas esa reacciones no eran muy positivas para él.

-Ya que despertó Yagami daremos inicio a la clase.

Anunció el profesor dejando de escribir en el pizarrón y volteándose a ver al perezoso de su alumno que parecía estarse quedando dormido de nuevo.

-¡Yagami!

Gritó el maestro sobresaltando al moreno que había sentido como sus ojos se cerraban solos.

-eh?

Contestó un despistado Tai causando la risa de todos sus compañeros excepto de Sora, quien negó con la cabeza y reprendió con la mirada a su amigo, ese día Tai estaba peor que nunca siempre bastaba con que lo despertara ella antes de que llegara el profesor para que continuara la clase, pero ahora Tai si que se había desvelado, seguramente viendo la televisión o algo por el estilo.

-¿Podemos empezar la clase joven Yagami o quiere dormir otro rato?

-Ammm

-¡No puedo creerlo y todavía lo piensa Yagami!

- jejeje lo siento profesor, puede usted continuar ya no me dormiré.

-Eso espero.

Dijo el hombre amenazante y a Tai no le quedó de otra que esbozar otra de sus sonrisas. El profesor caminó hacia la puerta y Sora aprovechó ese intervalo para darle una reprimenda a su amigo, Tai debería aprender a no quedarse dormido durante las clases y a no ser tan desvergonzado.

-¡Tai! Eres un desvergonzado, ¿cómo se te ocurre ponerte a pensar en vez de decirle al profesor que continuara la clase? Es el colmo del descaro.

-Lo siento Sora pero aún estaba algo dormido cuando me preguntó.

-Y ¿Se puede saber por qué tienes tanto sueño?

Tai se sonrojó ante esa pregunta no podía decirle a Sora que no había podido dormir bien desde el día de noche buena y todo por estar pensando en ella y en si era conveniente o no decirle lo que sentía por ella.

-Es que me desvelé viendo la televisión.

Contestó Tai con una sonrisa nerviosa que pasó desapercibida por Sora que murmuró un "me lo imaginé" para después voltearse hacia el frente, pero que no pasó desapercibida por Matt quien había observado en silencio la conversación de sus dos amigos, sabía que Tai mentía, y que algo ocultaba y también se podía imaginar porque Tai no había dormido bien, sólo esperaba que el tonto de su amigo recuperara el valor que había perdido y se animará a decirle a Sora lo que sentía por ella, aunque por la mirada de perrito abandonado que Tai le echaba a Sora en esos momentos sin que ella se diera cuenta, Matt se podía imaginar, que él cobarde de su amigo seguía con la terquedad de que no tenía caso si ya sabía que Sora no sentía lo mismo por él.

Matt dejó de observar a Tai y dirigió su mirada al frente para ver como el profesor entraba al salón acompañado de tres estudiantes, y por Dios que sintió que el corazón le había dejado de latir cuando vio quienes eran los tres estudiantes, sus ojos no le podían mentir, y él no podía estar equivocado, ese era Andrew acompañado de que aquellas brujas que le habían arruinado su vida en el pasado. ¿Qué demonios hacían ahí?

-Ese sujeto…

Murmuró Matt molesto y para si mismo, nunca pensó que en esta vida también se fuera a encontrar con Andrew y esas brujas. Tai se volteó a ver a Matt, aunque Matt había pronunciado aquellas palabras para si mismo, él había alcanzado a oírlo y no sólo le había sorprendido la forma tan molesta y llena de odio con que Matt había dicho aquellas palabras sino también la forma en que Matt apretaba sus puños con fuerza y fulminaba al chico nuevo con la mirada, ¿acaso Matt conocía a ese chico?

Tai regresó su mirada al frente para estudiar al joven de ojos cafés y cabellos negros quien para mayor sorpresa de Tai, pareció sonreír cuando vio a Matt, pero ¿Qué demonios estaba pasando ahí?

- Las hermanas Matsumura y el joven Takayama son estudiantes de intercambio provenientes de Nagasaki y estarán con nosotros lo que resta del año escolar.

Dijo el profesor como introducción para presentar a los nuevos alumnos y después indicarles a sus nuevos alumnos los lugares que tomarían y que por obras del destino o por obra de la mala suerte se sentaron prácticamente alrededor de Matt. Andrew se encontraba atrás de Matt y Keira la chica de cabello corto azulado estaba al lado de Andrew justo atrás de Kaira la chica de cabellos largos rosados que tomó asiento al lado del rubio justamente atrás de Sora, ¿Desde cuando estaba ese lugar desocupado? Quien sabe, pero aquello parecía una encrucijada y Matt se sentía más incómodo y molesto que nunca, pero con una cosa muy clara, terminando la clase tenía que dirigirse prácticamente corriendo al salón de Mimi para avisarle sobre la presencia de Andrew antes de que la presencia de este la tomara de sorpresa.

-Ya deja de verla así Mimi.

Dijo Yumi al ver que su mejor amiga no dejaba de fulminar a la chica nueva con la mirada y todo porque Michael estaba hablando con la chica y ambos parecían haberse entendido muy bien ya que reían constantemente, pero no era para que Mimi se lo tomara tan apecho, Michael era un chico amable y Catherine sólo intentaba adaptarse al nuevo ambiente, no era para que Mimi la quisiera matar con su mirada.

Una descarada coqueta era lo que era esa tal Catherine, ¿quién se creía para estarle coqueteando así a Michael y reír con el con esa sonrisa de comercial? ¡Al diablo con eso que decía Yumi de que sólo quería adaptarse por ser la chica nueva! Ella no caía en ese viejo truco, Mimi Tachikawa no era tan ingenua como para creerle a la francesa esa la farsa de que sólo intentaba adaptarse, Bah! Sólo usaba esa escusa de ser nueva para acercarse al chico más lindo y encantador del salón que en ese caso era Michael pero ella no se iba a dejar, ella le recordaría a Michael que ella también existía y que no todo giraba alrededor de esa chica nueva de intercambio.

Mimi caminó hacia donde estaban Michael y Catherine hablando y saludó al chico con una amable sonrisa para después dirigir una mirada matadora a la rubia que platicaba con su amigo y que saludó a la castaña con un "Bonjour" que hizo que Mimi se estremeciera del coraje, ahora la rubia desabrida esa le presumía su acento extranjero, indudablemente una buena arma para conquistar a un chico, pero ella no se daría por vencida.

-¡Pero que bonitos ojos tienes!

Dijo asombrada la rubia al ver que los ojos de Mimi no sólo eran bonitos en su forma sino también en su color que era de un café enmielado que tenían la cualidad de cambiar y parecer de distintos colores de acuerdo a la ropa que se ponía debido a la claridad de sus ojos.

Mimi se sorprendió ante la expresión de la chica nueva, nunca se hubiera imaginado que diría eso, pero aun así no bajaría la guardia estaba segura de que esa francesa algo tramaba. Agradeció orgullosa el halago a sus ojos que se vio apoyado por la intervención de Michael quien también elogió los ojos de la chica haciéndola sentir más orgullosa de ser portadora de tan enigmáticos ojos, como había dicho Michael.

- Pero tus ojos también son muy bonitos Catherine.

Su orgullo se había venido abajo por completo cuando oyó decir aquellas palabras de la boca de Michael y de un momento a otro sus ojos habían pasado de ser enigmáticos a ser solamente sus ojos, Michael la había engañado elogiándola para después elogiar a la chica nueva, ¡era un traidor!

Mimi miró como la chica rubia sentada frente a su amigo se sonrojaba y negaba fingiendo pena por el comentario de Michael mientras que él insistía que sí, y ¡Por Dios santo! Que en ese momento sintió la sangre hervir, ahora comprendía porque Catherine había halagado sus ojos, todo era con el fin de que Michael notara los suyos y la elogiara a ella ¡Oh, pero que vil y astuta era esa bruja francesa! Pero las cosas no se iban a quedar así, eso si que no.

Yumi se dirigió acompañada de Izzy hacia donde estaba Mimi, por la forma en que su amiga miraba a la chica nueva estaba segura de que era cuestión de minutos para que la castaña se fuera sobre la rubia para querer matarla y por los antecedentes que tenía Mimi con Sora, ya no dudaba de que su amiga fuera capaz de irse a los golpes, así que lo mejor era que ella interviniera y tratara de controlar los celos de su amiga.

-Hola chicos.

Saludó Yumi tratando de aligerar un poco el ambiente para Mimi que no dejaba de mirar molesta a la parejita frente a ella.

-Hola chicos, Catherine, deja te presento ellos son Yumi Nanami, Izzy Izumi, y ya conoces a Mimi Tachikawa.

-Mucho gusto mi nombre es Catherine Dómine, espero que seamos muy buenos amigos.

Contestó con una gran sonrisa la chica que fue correspondida por casi todos, Mimi aún no se tragaba el cuento de que esa chica fuera tan inocente como aparentaba. Antes de que pasara algo más entre los jóvenes o de que alguno tuviera la oportunidad de decir algo la puerta del salón se abrió precipitadamente dejando ver la figura de un rubio que se miraba sumamente preocupado y que llamó a Mimi, logrando captar así la atención del grupo de amigos.

Catherine se ruborizó notoriamente al ver al chico que entraba por la puerta, era un hombre tremendamente guapo y varonil y con unos hermosos ojos color zafiro que hinoptizarían a cualquier chica, ella incluida, parecía un príncipe azul sacado de sus sueños, a pesar de verse que algo le preocupaba al chico eso no le quitaba lo encantador y atractivo.

-¿Qué pasa Matt?

Preguntó Mimi acercándose a Matt, era evidente que al rubio algo le preocupaba, lo podía ver en su cara además que parecía que había corrido para llegar hasta ahí, ¿qué podía ser tan importante para que Matt corriera y más aun para que tuviera esa cara? Era difícil que una situación o hecho hiciera que Matt cambiara su cara de nada me interesa ni me preocupa para que pusiera una cara de preocupación absoluta que la estaba llegando a preocuparla a ella también.

-Será mejor que hablemos afuera.

Contestó Matt tomándola del brazo y encaminándose con ella hacia el pasillo donde esperaba pudieran hablar sin tanto ruido y sin ser interrumpidos.

- ¿Quién ser chico rubio que está con chica de ojos bonitos?

Preguntó Catherine notoriamente interesada en Matt, Michael volteó a ver a su nueva amiga y pudo ver que no dejaba de ver a Matt, él si que tenía suerte con las chicas, después giró su vista hacia donde estaban Matt y Mimi y vio como este la tomó del brazo y la jaló hacia fuera del salón, nuevamente Matt la alejaba de él.

-Es Matt Ishida, el chico más popular de la escuela.

Respondió Michael con un suspiro de resignación, ya debía estar acostumbrado a que Mimi eligiera a Matt sobre él pero simplemente se negaba a aceptarlo. Miró a Catherine y después miró como Matt cerraba la puerta tras de sí después de que se llevó a Mimi con él y una idea cruzó su mente, era poco característica de su personalidad pero estaba desesperado y en la guerra y el amor todo se valía ¿que no? Así que, qué más daba lo intentaría, le presentaría a Matt a Catherine con la esperanza de que esta causada cierta impresión en el rubio, después de todo la chica era muy bonita, y una vez que Catherine entretuviera a Matt él le invitaría a Mimi algo de comer para alejarla de su contrincante lo antes posible y poder pasar un buen rato juntos como solían hacerlo antes de que Matt apareciera en sus vidas.

-¿Quieres que te lo presente?

Preguntó inocentemente el rubio y Catherine aceptó encantada. Yumi e Izzy se vieron sorprendidos de que Michael decidiera presentarle a Matt a Catherine, sabían que aquello era un bomba de tiempo que no tardaría en estallar conociendo lo explosiva, impulsiva y sobre todo celosa que era Mimi, Michael estaba jugando con fuego en esa ocasión y podía salir quemado.

Matt cerró la puerta tras de sí y fijó su mirada sobre Mimi, ¿cómo decirle de la manera más sutil posible que Andrew y las dos brujas habían aparecido en su salón y formarían parte de su clase ?

-¿Qué pasa Matt me estas preocupando?

-Lo que pasa es que…

No sabía como decírselo, no quería causarle una impresión muy fuerte a Mimi que le causara otro desmayo, pero aun así sabía que debía decírselo, sería peor si ella se llegara a topar con Andrew por casualidad.

Mimi esperaba ansiosa la respuesta de Matt, para su gusto el rubio le estaba dando muchas vueltas al asunto con sus monosílabos de "amm… yo… bueno… es que…"Lo que le fuera a decir era mejor que se lo dijera de una buena vez.

La puerta del salón se abrió justo en el instante en que Matt se había decidido a hablar y Mimi al igual que este desvió su mirada hacia las dos personas que salían del salón para encontrarse con Michael y Catherine en la puerta.

-Matt ¿Me permitirías un momento?

A mala hora se le había ocurrido a Michael hablarle, estaba a punto de decirle algo de suma importancia a Mimi y al "señor perfecto" se le ocurría interrumpirlo, pero que inoportuno era Michael.

-Claro.

Contestó Matt tratando de sonar lo más normal posible, pero en realidad tenía ganas de gritarle que ese no era el momento y que tenía un asunto muy importante que tratar con Mimi, pero se contuvo, se dio la media vuelta y entró al salón en compañía de Mimi.

-Perdonen, no quería interrumpirlos, pero quería presentarte a Catherine antes de que te fueras, ella quería conocerte.

Dijo el chico con esa amble sonrisa tan característica de él e hizo una seña para que Catherine se acercara a él y poder presentar a la chica.

-Catherine, él es Matt Ishida, Matt ella es Catherine, es nueva en la escuela y viene desde Francia.

-Mucho gusto.

Respondió con coquetería la chica y extendió su mano hacia el rubio en espera de que este se la estrechara o se la besara como acostumbraban hacerlo los caballeros en la viejas películas románticas.

Matt quedó perplejo por unos segundos, ¿Michael no había podido esperar un poco para presentársela? Lo que le tenía que decir a Mimi era mucho más importante que conocer a una chica nueva proveniente de Francia, no es que tuviera algo en contra de la chica o los franceses, es más su abuelo vivía en Francia pero simplemente no era el momento preciso para presentársela.

La que sí parecía tener algo personal en contra de los franceses o mejor dicho específicamente en contra de esa chica francesa era Mimi, aunque no podía negar que los demás franceses le agradaban, es más les gustaba su cultura, tenían un gran estilo para la moda además que era conocida como la ciudad de amor, la cual esperaba algún día visitar, pero a esa francesa que tenía precisamente enfrente en esos momentos la odiaba. Había sentido hervir la sangre cuando vio la manera en que esa chica miraba a Matt, pero fue el colmo cuando vio que esta extendía su mano hacia a él, en la espera de que el se la besara como salía que era la costumbre en algunos de los libros que había tenido el gusto de leer, siempre se le había hecho un gesto muy galante el hecho de que el caballero besara la mano de la joven, pero nunca llegó a pensar que odiaría tanto ese gesto como lo odiaba en esos momentos, estaba segura que correría sangre si Matt se atrevía a tomarle la mano o algo por el estilo y para que darle tiempo de que Matt le besara la mano de aquella coqueta francesa, era mejor acabar con aquello de una buena vez.

Cegada por los celos y su reciente odio hacia Catherine, Mimi tomó con una fuerza impresionante el primer mesabanco que encontró a su alcance y lo alzó a lo alto dispuesta a estrellárselo en la cabeza a esa presumida francesa que le estaba coqueteando descaradamente a Matt.

-¡Mimi!

Gritó Yumi al ver lo que su amiga estaba a punto de hacer y lo más rápido que pudo sacó del salón a la castaña que se vio obligada a soltar el mesabanco sin tener oportunidad de estrellárselo a la rubia presumida esa.

Michael, Catherine, y Matt ignorantes de lo que estaba la castaña tentada a hacer, miraron como Yumi se llevaba a empujones a Mimi quien alegaba algo que no alcanzaron a entender. Matt suspiró aliviado por lo menos la distracción que acababa de ocasionar Yumi llevándose a Mimi de ahí había servido para distraer a Catherine quien desistió de su extraña forma de saludar a un desconocido como lo era él.

-¡Mimi! ¡¿Pero qué te pasa?

Preguntó Yumi al borde de un colapso nervioso, un segundo más que hubiera tardado en reaccionar y ella misma hubiera sido testigo de cómo su mejor amiga se convertía en asesina estrellándole un mesabanco a la chica nueva de intercambio.

-A mi nada ¿Por qué dices que me pasa algo?

Alegó molesta la chica de ojos color miel al ver que su plan había sido arruinado por Yumi y adoptó su típica pose de berrinche, se cruzó de brazos y giró su mirada a cualquier lugar en que no estuviera su interlocutor.

- ¡Ibas a estrellarle un mesabanco en la cabeza a la pobre de Catherine!

- Tienes razón…

Dijo Mimi con un suspiro y con arrepentimiento que le hicieron creer a Yumi que su amiga había recuperado la cordura y que ya no intentaría nada en contra de la chica nueva.

-…Esa iba a ser una muerte muy rápida, merece sufrir, una muerte lenta que la haga arrepentirse de meterse con Mimi Tachikawa.

Yumi sintió un escalofrío recorrer su columna vertebral al ver el tan radical cambio de actitud de su amiga, de lucir arrepentida como había aparentado, ahora hablaba de una forma tan macabra que la hizo sentir que estaba frente al más vil de los demonios, hasta podía jurar que veía un aura oscura envolver a su amiga, pero aun así Yumi permaneció firme en sus palabras, si había una persona que conociera a Mimi lo suficiente para controlarla en sus cambios tan radicales de ánimo era ella y era justo lo que haría Yumi, a pesar de que en esos momentos Mimi le infundaba un miedo inexplicable, la pelirroja la haría entrar en razón y evitaría que su amiga cometiera un homicidio.

-¡Mimi!

La regañó la pelirroja y Mimi dejó de emitir esa aura negra para regresar su vista hacia su amiga que la miraba con reproche.

-Esta bien, regresemos a lo del mesabanco iba a ser una muerte rápida y no le iba a doler.

-Mimi…

La volvió a reprender la pelirroja y Mimi hizo un puchero para después regresar a su pose de berrinche que Yumi ya conocía a la perfección, la chica suspiró cansada, Mimi era tan infantil a veces.

Su plan no había salido del todo como había planeado, si bien Catherine tenía un don de palabra que había logrado distraer por un buen tiempo a Matt pero Mimi se le había ido sin el poder evitarlo y su parte de plan en la cual él se escabullía con Mimi para conversar un rato se había arruinado en el momento en que de la nada había aparecido Yumi, llevándose a la castaña consigo.

No podía negar que la platica de la chica frente a él era interesante, pero en esos momentos lo único que quería era hablar con Mimi antes de que sus clases comenzaran nuevamente y él tuviera que regresar de nuevo a sus clases, pero el hablar con Mimi era algo que miraba casi imposible, en primera porque la chica frente a él no dejaba de hablar y él no era tan grosero para irse y dejarla con la palabra en la boca y la otra razón era que Yumi se había llevado a Mimi a quien sabe donde y no sabía si volvería antes de que él se tuviera que ir.

-Tranquilízate Mimi la pobre de Catherine no te ha hecho nada.

- ¡Pobre! ¡nada!

Mimi estaba al borde de la histeria, ¿cómo se atrevía a decirle Yumi que esa bruja francesa no le había hecho nada cuando era más que obvio que le coqueteaba a Michael y a Matt? Claro, Yumi no la entendía por que Catherine hasta el momento no había coqueteado con Izzy pero sólo era cuestión de dejar que a la chica se le presentara la oportunidad para que la rubia desabrida esa se fuera sobre Izzy también.

-¿Se te hace poco que se la pase coqueteando con Michael y que todavía quiera conquistar a Matt? ¡A MI MATT!

Yumi no pudo ocultar su sonrisa burlona al oír lo que Mimi acababa de decir, y al parecer Mimi ni siquiera se había percatado de lo que había dicho ya que la vio con una cara de extrañeza cuando vio aquella sonrisa burlona en el rostro de Yumi.

- Y ¿Desde cuando Matt es de tu propiedad?

Preguntó Yumi sin poder contenerse de burlarse de su amiga quien se puso tan roja como un tomate al ser conciente de lo que había dicho. Pero ¿Cómo era posible que dijera que Matt era suyo? ¿Pues en que estaba pensando? ¡Maldito subconsciente! Ahora Yumi la estaría molestando con eso el resto de sus días.

- Yo… yo… yo no dije eso.

Alegó la castaña conciente de que mentía y de que no convencería a Yumi sólo con eso, es más ni siquiera podía convencerse a sí misma, ¿cómo podía esperar convencer a Yumi? Yumi rió, y Mimi la miró resignada sabía que alguna reacción así tendría cuando ella intentara negar lo obvio aunque no podían culparla por intentarlo.

-Vamos Mimi, ¿cuándo aceptaras que te estas enamorando de Matt?

Aquellas palabras cayeron sobre Mimi como si fueran un balde de agua fría, no podía negar que en más de una ocasión había llegado a pensar que eso le ocurría cuando estaba con él pero en todas esas veces había llegado a una explicación lógica de los efectos que él causaba en ella y olvidaba la idea, pero ahora que los hechos apuntaban que aquello en efecto era verdad y ella se estaba enamorando de Matt la hicieron abrir un poco los ojos, ¿por qué más sentiría ganas de matar a esa francesa cuando ella no hacía más que hablar con Matt? O ¿Por qué había gritado a los cuatro vientos que Matt era de su propiedad? Porque estaba celosa ¿Por qué más? Y uno cela a una persona de esa manera sólo cuando se esta interesado realmente en la persona. ¡Oh Dios! ¿Ella realmente estaba interesada en Matt?

-Eso.. no es cierto.

Contestó con dificultad la castaña y Yumi suspiró decepcionada, ¿Cuándo sería el día que Mimi dejaría de ser tan ciega? Era más que obvio que le gustaba Matt, no sabía porque le era tan difícil aceptarlo, pero ella como su mejor amiga se encargaría de abrirle los ojos a la atolondrada esa.

- Entonces ¿Por qué estas celosa?

Preguntó Yumi más para hacer reaccionar a su amiga que para molestarla, pero esta seguía empeñada en que aquello no era verdad por más que sus acciones demostraran lo contrario.

- No estoy celosa.

Contestó Mimi no muy convencida y giró su vista hacia la puerta que había sido abierta por uno de sus compañeros de clase y antes de que su compañero cerrara la puerta vio como no muy lejos de esta, estaban Matt y Catherine ambos se encontraban platicando SOLOS, Michael había desaparecido de la escena y ahora se encontraba con Izzy y Matt y Catherine ¿reían? ¿Por qué demonios reían? De nuevo comenzó a sentir que la sangre le hervía y sin pensarlo dos veces se dirigió a la puerta, la abrió con brusquedad y se dirigió con pasos fuertes y firmes hacia donde estaban Matt y Catherine, sin previo aviso y sin explicaciones tomó con brusquedad a Matt del brazo y se lo llevó de ahí prácticamente arrastras hasta que lo sacó del salón, miró Catherine con odio y cerró la puerta con la misma fuerza impresionante con que la había abierto.

No sólo Catherine estaba atónita por la actitud de Mimi, sino que todos los de su salón habían quedado paralizados ante los hechos, Tachikawa si que daba miedo cuando estaba molesta, ni oportunidad le había dado al pobre rubio de defenderse o decir algo sólo se lo había llevado sin darle oportunidad de objetar.

-¿Qué pasa Mimi?

Preguntó Matt igual de sorprendido e impactado que los compañeros de Mimi por la reacción de la castaña.

Mimi lo miró y lo fulminó con la mirada, y todavía tenía el descaro de preguntarle que le pasaba cuando era más que obvio que él también coqueteaba con esa francesa. Respiró profundo y trató de controlarse nuevamente había sido traicionada por su subconsciente y había actuado sin pensar, hasta ella ya se estaba creyendo esa idea de que estaba celosa y que por eso actuaba como lo hacía, ¡maldición! Tenía que aclarar sus sentimientos de una vez por todas.

Matt la miró confundido, Mimi parecía tener una batalla interna y actuaba demasiado raro, ¿acaso estaba enferma? Con esta idea en mente posó una mano sobre la frente de la castaña despertándola de sus pensamientos para después posar su otra mano en su propia frente y comparar las temperaturas de ambos.

-No tienes fiebre, ¿Se puede saber que te pasa?

- Nada no es nada, eso sólo que…

-¿Qué, que?

- Que ya tengo que entrar a clases.

Para suerte de Mimi su profesor acababa de dar vuelta en el pasillo y se dirigía a su salón, eso la salvaría de darle explicaciones a Matt y de un seguro interrogatorio así que agradeciendo mentalmente su suerte empujó a Matt hacia el otro lado del pasillo y lo comenzó a despedir para que el se fuera a su salón.

- Ya es tarde, tú también no has de tardar en entrar, así que vete si no llegaras tarde.

-Estas muy rara, sabes.

Comentó Matt poniendo resistencia para irse pero aún así Mimi lo seguía empujando para que subiera las escaleras y se fuera.

-Son figuraciones suyas.

Alegó la chica aún intentando obligar a Matt que subiera los primeros escalones. Él rubio accedió al fin y dejó de poner resistencia. Una vez que Mimi vio que subió los primeros tres escalones dejó de empujarlo y lo vio para después despedirse y correr a su salón antes de que su maestro llegara.

Mimi se fue y Matt se quedó viendo confundido hacia donde había desaparecido la castaña de su vista ¿Pero que le pasaba a Mimi? Estaba más rara de lo normal sería mejor que hablara con ella después para ver que le pasaba. ¡Hablar! Matt se dio un golpe en la frente con la palma de su mano al recordar aquella palabra, él quería hablar con Mimi sobre la aparición de Andrew en su escuela pero con eso de la presentación de Catherine y el extraño comportamiento de Mimi había olvidado por completo avisarle a Mimi sobre Andrew, ¡Era un tonto!¿Cómo se le había podido olvidar algo tan importante? Bueno que más daba se lo diría a la siguiente hora, antes de que a ella le tocara encontrarse con ese sujeto.

En el salón de Matt, Tai y Sora se encontraban hablando con los tres chicos nuevos, a Tai le había despertado una gran curiosidad la persona de Andrew después de ver la reacción de su mejor amigo cuando vio al chico de cabellos negros y más aun al ver la sonrisa maliciosa que había esbozado el chico de cabellos negros al ver a Matt, algo había entre esos dos y él se encargaría de averiguarlo.

-¿Son primos o algo por el estilo?

Preguntó Sora al ver lo unidos que eran los tres chicos, parecía que los tres eran hermanos en vez de sólo las dos gemelas.

-No sólo somos amigos de la infancia ¿no es así Andrew?

Contestó Kaira, la gemela del cabello largo rosado, de los tres ella era la más platicadora, ya que Keira era muy reservada y hablaba sólo en contadas ocasiones mientras que Andrew era un chico con una platica muy interesante pero no hablaba tanto como lo hacía Kaira.

-Así es nos conocemos prácticamente desde que nacimos, nuestros padres son muy buenos amigos además de vecinos.

-Ya veo aunque es muy curioso que los tres se mudaran a Odaiba.

Preguntó Tai perspicaz, sabía que había algo misterioso en la llegada de esos tres chicos pero no lograba adivinar que era.

-Eso es porque Kaira quería venirse de intercambio y no la dejarían al menos de que fuéramos los tres, se puede decir que yo soy el encargado de cuidarlas.

Contestó Andrew con una sonrisa que pareció dejar conforme a Tai, por el momento, pero nada le quitaba la idea aún de que esos tres eran unos chicos algo fuera de lo común.

-¿Y por qué eligieron Odaiba para venir de intercambio?

Preguntó Sora, ella a diferencia de Tai no sospechaba absolutamente de nada, es más los chicos nuevos eran de su agrado y estaba segura de que pronto llegarían a ser muy buenos amigos.

La puerta del salón se abrió y se pudo ver la figura de Matt entrar por esta misma, Andrew lo vio y no pudo evitar sonreír al recordar porque él y las dos gemelas se encontraban en ese lugar.

-Se podría decir que tenemos un pequeño asunto pendiente en este lugar.

Murmuró Andrew sin despegar su vista del rubio que acababa de entra. Tai al oír este comentario volvió su vista a Andrew y se convenció a si mismo de que algo extraño había con la llegada de esos tres, regresó su mirada hacia a Matt que se dirigía hacia ellos y pudo notar la preocupación en el rostro de su amigo, algo extraño estaba pasando ahí, y era algo relacionado con Matt y esos tres nuevos estudiantes de intercambio, pero ¿Qué era lo que pasaba?

-¿Dónde estabas Matt?

Preguntó Sora como si no supiera la respuesta a esa pregunta pero muy en el fondo sabía cual era la respuesta, no sabía porque se molestaba en preguntar eso.

- Fui a ver a Mimi.

Respondió Matt más frió d de lo habitual, odiaba tener que hablar de Mimi enfrente de esos tres pero al parecer no tenía de otra.

-ah…

Contestó Sora un poco molesta, sabía que no debía de haber preguntado eso, pero quería saber si las cosas seguían igual que antes y Matt seguía tan interesado en Mimi como antes de salir de vacaciones y al parecer así era.

-Matt, no te hemos presentado a nuestros nuevos compañeros, ellos son Andrew Takayama y Kaira y Keira Matsumura, chicos él es Matt Ishida.

-Mucho gusto Matt, espero que seamos buenos amigos.

Dijo cortésmente Andrew a la vez que hacía una pequeña reverencia en forma de saludo, para que después se amontonara al lado de él la chica de cabellos largos rosados con una enorme sonrisa y un entusiasmo incomparable.

-Nosotras también esperamos que seamos buenos amigos.

Anunció en nombre de las dos Kaira. Matt vio a los tres con una mirada sería y fría y no dijo nada sólo tomó asiento y se concentró en cualquier punto que no fuera esos tres estudiantes de intercambio.

-Amm no se preocupen así es Matt, no le gusta hablar mucho ya se acostumbraran.

Dijo Tai en forma de disculpa por la actitud grosera de su amigo, sabía que si se arriesgaba a presentar a los tres chicos corría el riesgo de que algo así pasara si es que sus sospechas resultaban ser ciertas y resultaron serlas a Matt parecía no agradarles ninguno de esos tres, la pregunta era ¿Por qué?

El profesor entró al salón y todos tuvieron que tomar asientos en sus lugares, Matt agradeció mentalmente la llegara de su maestro así podía enfocar su mente en cualquier cosa que no fueran esos tres, aunque sabía que con la presencia de esos tres en su salón en clases su estadía ahí iba a ser insoportable.

Andrew tomó asiento en su escritorio ubicado atrás de Matt y en vez de colocar su mirada en su maestro que empezaba a escribir en el salón, la clavó sobre Matt, el rubio actuaba como si supiera algo de lo sucedido en el pasado, pero no creía que aquello fuera posible, se suponía que sólo él y kaira y keira habían recobrado la memoria de lo sucedido en su vida pasada, no era posible de que Matt también la hubiera recuperado ¿o sí?

La clase terminó Matt se paró para dirigirse lo antes posible al salón de Mimi, tenía que hablar con ella lo antes posible.

-¿A dónde va?

Preguntó una curiosa Kaira al ver que Matt se disponía a salir como la vez pasada y sin avisarle a nadie nada, como si fuera algo normal que acabando la clase el saliera.

-De seguro va a ver a Mimi.

Respondió Sora molesta y viendo con desaprobación a su amigos, ¿Hasta cuando dejaría de ir a buscarla?

- ¿Es su novia?

Volvió a preguntar Kaira tratando de indagar un poco más en la situación.

-No.

Fue Sora la que volvió a responder y sin cambiar su actitud molesta. Ninguno de los tres volvió a preguntar más sólo observaron a Matt dirigirse hacia la puerta pero antes de que este la abriera esta se abrió por si sola dejando ver a una chica de largos cabellos castaños y ojos color miel.

Matt quedó perplejo al ver que Mimi estaba parada frente a él, pero ¿Qué demonios hacía ella ahí? Se suponía que él era el que iba a buscarla no ella a él, se giró hacia atrás para observar que hacía Andrew pero ya era demasiado tarde Andrew la había visto. Regresó su vista hacia Mimi y ella aún parecía no darse cuenta de la presencia de Andrew y lo miraba a él con una expresión confundida, tenía que aprovechar esa distracción de Mimi para sacarla de ahí antes de que se diera cuenta de la presencia de Andrew y las otras dos brujas.

-¿Qué pasa?

Preguntó Mimi confundida al ver la cara de asombro y a la vez de susto que puso Matt al verla y después se había volteado como si buscara a alguien, pues ¿Qué le pasaba a Matt ese día?

-¿Qué haces aquí?

Fue lo único que atinó a decir Matt. Mimi lo miró molesta ¿Qué clase de pregunta era esa? En vez de que se alegrara por que había ido ella a visitarlo él le había salido con esa pregunta, pero que descortés era Matt.

-¡Hola Mimi!

Saludó Tai al ver a la chica y provocando que ella desviara su mirada del rubio para dirigirla hacia donde se encontraba Tai.

-¡Hola Tai!

Saludó Mimi igual de entusiasta que él moreno, pero su entusiasmo se vino abajó cuando vio al chico sentado un poco más atrás, en ese momento perdió la capacidad del habla y palideció a más no poder, no podía creer lo que sus ojos miraban, ese de ahí era Andrew no podía estar equivocada, era idéntico al chico que había aparecido en sus visiones.

- A.. An…

Tartamudeó con dificultad sin despegar un solo segundo su mirada asombrada del chico de cabellos negros. Matt notó de inmediato la reacción de Mimi y lo más rápido que pudo sacó a Mimi de ese lugar.

Siguiente capitulo: Celos Publicacion: viernes 14 de oct.

Mimato196

Mayo 2007