Hola mis queridos lectores y lectoras, Para empezar les diré que hoy ha sido un día horrible lleno de estrés :( Lo bueno que ya estoy en mi casita y espero relajarme un poco, lo malo es que más al rato tengo que ir a la escuela, pero ni modo que le vamos hacer, así es la vida :S

Por cierto, "Una disculpa en nombre de toooodas las escritoras de fics del mundo" pero no he tenido oportunidad de responder sus hermosos reviews pero juro solemnemente ponerme las pilas y contestarlos pronto.

Bueno no los entretengo más con mis problemas y les dejo el siguiente capitulo, espero lo disfruten.

Aclaración: Los personajes de digimon no me perteneces y la historia es sin fines de lucro.

30

Celos.

-Era Andrew…

Dijo Mimi notoriamente nerviosa, en un segundo los recuerdos mostrados en sus visiones sobre su vida pasada habían llegado a su memoria de un solo golpe, y temió que toda aquella historia se fuera a repetir de nuevo.

-Tranquila…

Le susurró Matt a la par que la abrazaba para tranquilizarla, pero Mimi aún seguía temblando, estaba demasiado nerviosa para entrar en razón.

-Óyeme bien, yo no permitiré que te vuelva a hacer daño. No esta vez.

Volvió a hablar Matt sin dejar de abrazarla, Mimi se aferró a su pecho, y Matt sintió como su corazón daba un vuelco al sentir como las lágrimas de la castaña empezaban a empapar su camisa.

- Tengo miedo, no quiero que la historia se vuelva a repetir.

- Eso no va a volver a pasar, no mientras yo esté contigo, te prometo que él no volverá a hacerte daño.

Matt tomó entre sus manos el rostro de Mimi y la obligó a levantar su mirada para que lo viera fijamente.

-Te prometo que todo estará bien.

Le dijo a la par que limpiaba con sus pulgares las lágrimas de la chica. Mimi asintió, no podía evitarlo, el simple hecho de estar con él la hacía sentir segura y su mirada tan azul, tan profunda y tan fuerte pero sobre todo tan llena de amor le impedía dudar de cualquier cosa que él le dijera, y a la vez la reconfortaba haciéndola creer que no importaba que pasara o quien apareciera él siempre estaría a su lado para protegerla.

El sólo ver la reacción de Mimi al ver a Andrew había convencido a Tai de que ahí había un misterio que resolver, así que se dirigió al pasillo donde sabía estaban Matt y Mimi para pedir una explicación. Abrió la puerta y se encontró a su amigo en una situación que parecía bastante comprometedora, Matt tomaba con ambas manos el rostro de Mimi, ambos estaban muy cercas y Matt tenía una mirada que él nunca había visto en su amigo, era una mirada muy calida que creyó nunca vería en los ojos de Matt. Vaciló al momento de hablar ya que temió haber interrumpido algo importante, pero ya no había forma de echarse para atrás ya que tanto Matt como Mimi habían volteado a verlo.

- Perdonen yo no quería interrumpir.

Matt se apartó de Mimi y volteó a ver a Tai con cara de pocos amigos, Tai tragó saliva nervioso, sabía que sería hombre muerto no mas Mimi desapareciera de la vista de Matt. Rodó sus ojos hacia la castaña y vio como los hermosos ojos de Mimi se encontraban un poco rojos y parecía haber llorado, olvidó por un momento la mirada asesina que le dedicaba el rubio y se enfocó en la castaña parada frente a él.

-Mimi ¿Estas bien?

Preguntó preocupado, Mimi sonrió, se secó las últimas lagrimas que salían de sus ojos y asintió.

-Sí Tai no te preocupes estoy bien.

Contestó ella sin convencer ni siquiera un poco al moreno que ya se estaba formando toda una novela en su cabeza sobre cual era la razón por la cual Mimi se encontraba llorando. Según su teoría Matt se le había declarado a Mimi y ella por una razón llamada Michael no había podido corresponderle y conociendo lo noble que era la chica de ojos color miel había llorado pidiéndole perdón a Matt por no poder corresponder a sus sentimientos.

-Me tengo que ir, nos vemos luego chicos.

Dijo Mimi despertando de sus pensamientos a Tai, para después desaparecer de la vista de los dos chicos.

Tai se despidió con un leve "adiós" aún confundido por la situación, giró su vista hacía Matt y este se miraba pensativo con su vista hacia el lugar por donde se había ido la castaña, no cabía duda su teoría era correcta.

-Lo siento Matt, tal vez deberías olvidarla.

Dijo Tai posando su mano en el hombro de su amigo en señal de apoyo y totalmente convencido de que su teoría de por qué lloraba Mimi era correcta.

Matt se giró a ver a Tai con una cara de total confusión, pero ¿De que demonios estaba hablando Tai?

-¿De que hablas?

-No es necesario que me lo ocultes, sé lo que pasó.

-Enserio Tai, no tengo ni idea de que me estas hablando.

- Sé que Mimi te rechazó.

-¿Qué?

Ahora sí que Tai se había vuelto totalmente loco, ¿de dónde sacaba esa absurda idea de que Mimi lo había rechazado si él ni siquiera se le había declarado? Aunque pensándolo bien no estaba tan seguro de que aquella idea fuera tan absurda, sabía que había una posibilidad de que eso pasara pero por el momento no había pasado ya que él no se le había declarado a Mimi entonces ¿Cómo Tai había llegado a esa conclusión?

-Vamos Matt, no es necesario que me lo escondas, sé que te le declaraste a Mimi y ella te rechazó, lo siento amigo, pero tal vez deberías fijarte en otra persona, Sora es una muy buena candidata.

Matt rodó los ojos, otra vez con lo mismo ¿Cuándo entendería Tai que él sólo miraba a Sora como una buena amiga no más? ¡Por Dios! Si Tai era mucho más insistente que la misma Sora.

-¿De que demonios me hablas yo no me he declarado a Mimi aún?

- ¿A no? Entonces… ¿Por qué estaba llorando?

Preguntó Tai confundido, estaba seguro de que su teoría era correcta, ahora no le quedaba de otra más que ligar el llanto de Mimi junto al misterio de Andrew.

- No es nada, cosas de chicas.

Mintió Matt, esperando que su respuesta convenciera a su amigo, que parecía estar comenzando a sospechar de que algo extraño estaba pasando.

-Que raro, estaba seguro de que esa era la razón por la que lloraba Mimi.

-Creo que hay un pequeño problema con tu lógica, si según tú Mimi me rechazó a mi, no se supone que el que debía estar llorando soy yo y no ella.

-Claro que no, tú eres muy orgulloso para dejar que ella te viera llorar y ella es demasiado noble como para no llorar en el momento en que te tuvo que decir que no podía corresponder a tus sentimientos.

Matt pareció pensarlo por un segundo, esta vez no tenía nada que objetarle a su amigo, sabía que si eso llegara a pasar y Mimi lo rechazara ese sería el más posible escenario ya que como había dicho Tai, Mimi era muy noble. ¡Pero por Dios! De qué manera trabajaba la mente de Tai que con tan sólo ver a Mimi llorar se había imaginado todo ese escenario en el cual él era rechazado por la castaña. No cabía duda, la forma en que trabajaba la mente de su amigo era todo un misterio.

Sacudió su cabeza para borrar esa imagen que se había formado en su cabeza por las alucinaciones de Tai en las cuales Mimi lo rechazaba, en esos momentos tenía otras cosas más importantes en que pensar que estarse imaginando las desagradables locuras de su amigo.

-Mejor olvídalo Tai y entremos, el profesor no ha de tardar en llegar.

Mimi se regresó a su salón, el ver a Andrew había sido muy impactante para ella, en el fondo ella sabía que había una posibilidad de que Andrew apareciera en su vida pero nunca pensó que eso fuera tan pronto, suspiró tratando de tranquilizarse, no debía tomárselo tan enserio, tal vez Andrew ni siquiera recordaba lo sucedido y ese encuentro no fuera más que una desagradable coincidencia, pero había algo dentro de ella que le decía que la presencia de Andrew en ese lugar no era una simple coincidencia.

La clase de biología de Mimi había acabado y apenas y la profesora les había dado permiso para salir ella salió corriendo directo al salón de Matt, tenía que llegar al salón del rubio antes de que él fuera al suyo, para nada quería que Matt se encontrara de nuevo con la francesa esa, por eso la clase pasada ella había ido al salón de Matt, se había decidido hacer hasta la imposible para que Matt y Catherine no se tuvieran que volver a encontrar no importaba que eso implicara que ella tuviera que ir ahora todas las horas al salón de Matt, así lo haría si eso lo mantenía lejos de esa coqueta francesa.

Llegó al salón de Matt, el profesor apenas estaba saliendo de este lo cual quería decir que Matt aún estaba dentro, posó un momento su mano en la puerta y dudó en abrirla, ¿Y si se encontraba con Andrew? ¿Qué se suponía que debía hacer entonces? Tal vez debía esperar a que Matt fuera a su salón, pero tampoco quería que Matt se encontrara con Catherine, eso si que no, prefería mil veces encontrarse con Andrew que ver como la francesa esa se le insinuaba a Matt.

Estaba decidida a abrir la puerta cuando esta se abrió por si sola, Mimi alzó su vista y se encontró con unos sorprendidos ojos color zafiro, Matt estaba parado frente a ella con una cara de total extrañeza preguntándose ¿Qué hacía Mimi allí? Y ¿Por qué era ahora ella la que iba a su salón cuando siempre era él el que iba? no era que le desagradara la idea de que Mimi fuera a buscarlo, es más le gustaba, porque eso lo hacía pensar que ella también quería estar con él pero en esos momentos y sabiendo que Andrew estaba en su salón prefería que la castaña estuviera lo más lejos posible de su salón.

-Mimi ¿Qué haces aquí?

Mimi lo miró con una mueca de descontento y se cruzo de brazos molesta, ¿qué clase de pregunta era esa? En vez de que estuviera feliz por que era ella la que lo iba a visitar y la recibiera con un "hola Mimi", o un "Mimi que bueno que viniste" él grosero de Matt la recibía con un "¿Qué haces aquí?"

- Qué más, vine a verte, eres un grosero Matt, vengo a visitarte y tú me recibes con un que haces aquí, si no quieres que venga sólo dímelo.

-Espera Mimi no me malinterpretes, es sólo que es raro que vengas, siempre soy yo el que va a buscarte.

-Por eso mismo, no creo que sea algo justo, así que he venido a buscarte.

Contestó Mimi con una sonrisa y guiñándole el ojo a Matt de manera coqueta. Matt la miró no muy convencido de las palabras de la castaña, debía de haber un motivo oculto atrás de eso de que sólo quería ser justa, pero ¿Qué podía ser tan importante para que ella fuera aun sabiendo que Andrew estaba en su misma clase?

La otra puerta del salón se abrió y se asomó por ella una chica de largos cabellos rosas y ojos color café, Kaira no tardó en localizar con su mirada a Matt y a Mimi que se encontraban platicando en el pasillo, al parecer las cosas en ese tiempo no habían cambiado mucho con respecto al pasado, Yamato y Mimi seguían siendo muy unidos y eso al igual que antes le seguía desagradando de sobre manera.

- ¿Pasa algo Kaira?

Se oyó una voz masculina proveniente del salón, la chica salió de sus pensamientos y se giró para ver a Andrew y sonrió, sabía que lo que estaba viendo también le interesaría al chico de cabellos negros.

-Mimi está en el pasillo junto con Yamato.

Respondió Kaira sin borrar la sonrisa de su rostro, Andrew se acercó a ella y se paró en el marco de la puerta para ver a la parejita que se encontraba en el pasillo hablando, fijó su mirada en la castaña, ella era tan hermosa como había aparecido en sus sueños y tenía esa misma mirada tierna y sincera que lo había enamorado. Pero para su desgracia también en esta vida parecía tener una fuerte relación que la unía a Yamato, ¿por qué otra razón iría a buscarlo cada que terminara una clase?

- ¿Crees que ellos sepan lo que pasó en el pasado?

- Se supone que nosotros fuimos los únicos que recobramos la memoria gracias a mis poderes.

Respondió Kaira con su vista fija en la parejita del pasillo.

-Pero ellos actúan como si lo supieran.

Habló una tercera voz que hizo voltear a los dos chicos para que enfocaran su vista en la chica de cabellos cortos color azul y ojos cafés que había aparecido tras de ellos.

-¿De que hablas? Eso no es posible, se supone que sólo nosotros recobramos la memoria.

Alegó la de cabello rosa mirando a su gemela con severidad.

- ¿Acaso no te has dado cuenta de la manera con que Yamato mira a Andrew? Pareciera que lo quisiera matar con la mirada y la reacción de Mimi, ella casi se desmaya de sólo verlo.

-Tal vez sólo sea su subconsciente.

Keira pareció meditar las palabras de su hermana, la teoría de Kaira de que sólo fuera el subconsciente de ellos podía ser cierta, pero la forma en que actuaban Yamato y Mimi la hacían creer que no era únicamente su subconsciente, aunque por otra parte, Kaira tenía razón no había forma de que ellos recordaran lo sucedido en el pasado, no sin la ayuda de Kaira o de ella.

-Puede que tengas razón y sea sólo su subconsciente, pero yo sigo pensando que hubiera sido mejor que ninguno recobrara la memoria de lo sucedido en el pasado.

- ¿Ni siquiera nosotros?

Preguntó desafiante Kaira.

- En especial nosotros.

Contestó Keira de una manera fría, fijó por unos segundo su mirada en Andrew y se giró para regresar de nuevo a su escritorio, para ella hubiera sido mejor que nadie recordara lo sucedido en el pasado.

-Pero ¿qué le pasa?

Se quejó Kaira una vez que vio que su hermana se había regresado a su mesabanco y se había puesto a leer uno de sus extraños libros que nunca les quería mostrar ni a ella ni a Andrew.

- No lo sé, Keira a estado algo extraña últimamente.

Respondió Andrew cerrando la puerta, Kaira lo miró extrañada por el hecho de que cerrara la puerta y no siguiera viendo a Mimi.

-¿No los vas a vigilar?

Preguntó Kaira. Andrew sonrió y se dirigió también a su escritorio.

-Es mejor no levantar sospechas.

Susurró el chico a la par que pasaba a un lado de ella, Kaira sonrió y asintió levemente, Andrew tenía razón lo mejor era no levantar sospechas, así que con una sonrisa en su rostro se dirigió a su escritorio.

Era la hora de salida, Matt como siempre esperaba a Mimi recargado en la pared que se encontraba al lado del salón de Mimi. Vio como la maestra de Mimi salió del salón y seguida de ella comenzaron a salir algunos estudiantes así que dedujo que Mimi no tardaría en salir.

- Bonjour Matt.

Dijo una chica de cabellos rubios parándose frente al rubio con una sonrisa más que coqueta.

- ah hola Catherine.

- ¿Estas esperando a alguien?

Preguntó la chica aparentando inocencia aunque en el fondo se podía imaginar que él rubio esperaba a la chica de los ojos bonitos.

-Espero a Mimi, ¿no sabes si ya venía?

- ah sí, estaba hablando algo con Michael.

-Ya veo…

Contestó Matt no muy feliz por la respuesta, pero trató de disimular su enojo.

Mimi se encontraba adentro del salón recogiendo sus cosas lo más rápido posible, tenía que salir antes de que a Matt se le ocurriera ir al suyo, pero por culpa de su maestra ya se había retrasado bastante.

- Oie Mimi te gustaría…

Mimi alzó la vista al oír que Michael le hablaba y lo que vio no le agradó para nada, en la puerta podía ver a Catherine hablando muy amenamente con alguien y ya se podía imaginar quien era ese alguien, metió todo de golpe en su mochila y salió prácticamente corriendo dejando a Michael con la palabra en la boca.

-Lo siento Michael, hay algo que tengo que hacer.

Dijo Mimi antes de irse y dirigirse directo hacia esa rubia desabrida, estaba segura que le arrancaría las greñas y le sacaría los ojos si seguía con su insistencia de coquetearle a Matt, ¡Su Matt!

-¡Matt que haces aquí!

Preguntó o mejor dicho gritó molesta la castaña al confirmar que era Matt quien se encontraba hablando con Catherine. El rubio pegó un brinco del susto al oír tan molesta la voz de la castaña que en esos momentos lo fulminaba con la mirada, pues ¿Qué demonios le pasaba a Mimi ese día?

-¡Mimi! Yo sólo… yo te estaba esperando.

Sabía que no tenía porque ponerse nervioso, él no había hecho nada malo y no tenía nada que temer pero la forma tan molesta con que lo miraba Mimi en esos momentos lo hicieron tartamudear y hasta creer que realmente había hecho algo muy grave con ir a esperarla afuera de su salón como solía hacerlo siempre.

-Y yo lo estaba entreteniendo por mientras.

Contestó la rubia con una angelical sonrisa que le hizo hervir la sangre a Mimi, ¡la iba a matar! Y le quitaría de una buena vez por todas esa sonrisa de sus labios. Apretó sus puños con fuerza y estaba apunto de irse sobre la rubia cuando oyó la voz de su mejor amiga tras de si.

-¿Nos vamos chicos?

Preguntó Yumi acompañada de Izzy y de Michael. La pelirroja supo que había intervenido en el momento preciso ya que había podido ver como Mimi empuñaba sus manos y lo más seguro es que de eso siguieran los golpes.

-Sí y en el camino me sigues hablando de tu banda Matt.

Respondió Catherine tomando a Matt del brazo y jalándolo para que le siguiera el paso, a Matt no le quedó de otra más que mirar con suplica a Mimi para que lo liberada de la francesa pero Mimi no se movió estaba muy ocupada maldiciendo e imaginándose más de una forma de matar a la francesa esa.

-Catherine hace amigos muy rápido.

Comentó Izzy viendo como Matt se iba con Catherine y esta lo tomaba del brazo mientras ella hablaba y hablaba.

- Sí y hasta lo trae del brazo. Tal vez ella logre hacerse novia del chico más codiciado de la escuela.

Dijo Yumi con una sonrisa maliciosa en sus labios, aquellas palabras las había dicho más que nada por que quería despertar los celos en Mimi para que la castaña se diera cuenta de lo que sentía por el rubio, aunque para ponerla celosa no se necesitaba de mucho.

El plan de Yumi parecía estar dando resultado, Mimi los había fulminado con la mirada a ella y a Izzy en cuanto las primeras palabras salieron de los labios de la pelirroja que sonreía al ver la reacción de su amiga.

-Pero eso nunca va a pasar.

Se apresuró a decir el pelirrojo, tratando de corregir lo que su novia había dicho, a diferencia de Yumi él había sentido un escalofrío recorrer su cuerpo cuando Mimi les dirigió esa mirada asesina.

- Esto no se va a quedar así.

Murmuró la castaña y emprendió camino hacia donde se habían ido Matt y Catherine e Izzy respiró aliviado al ver que la amenaza se había ido.

-Mimi si que da miedo cuando esta molesta.

Comentó Izzy aliviado de que su amiga no lo hubiera matado en ese mismo lugar por el imprudente comentario de Yumi.

-Sí…

Respondió un desanimado Michael que pasó por un lado de la pareja, con lo que había visto en esos momentos Michael se había convencido de que había perdido totalmente a Mimi, era obvio que ella estaba más que interesada en Matt así que no le quedaba de otra que resignarse y aceptar su derrota.

Izzy y Yumi vieron preocupados a Michael que se iba por el mismo camino por el que se había ido la castaña, sabían a la perfección que era lo que tenía a Michael así y les dolía no poder hacer nada para ayudarlo.

En el patio de la escuela Mimi seguía a Matt y Catherine a una distancia bastante corta y podía oír a la perfección lo que esos dos hablaban, estaba cansada de ver como esa francesa odiosa se le insinuaba a Matt en más de una forma.

-Al parecer te gusta mucho la música.

Respondió Matt, desde hace rato se había dado cuenta que Mimi los seguía así que ya no estaba preocupado por que la castaña se fuera sin él y había empezado a prestar atención a la rubia que se miraba bastante interesada en su banda y en la música.

- Sí a mi gustar mucho, ¿Crees que un día me puedas enseñar a tocar la guitarra?

-Claro…

- ¡Que no!

Intervino Mimi, colocándose en medio de los dos chicos para separarlos, desde hace rato que venía oyendo la conversación de esos dos y Catherine había sobrepasado los límites al pedirle a Matt que le enseñara guitarra, ella no era tan ingenua como Matt, ella sabía que lo que quería la rubia esa sólo era pasar tiempo con Matt para estarle coqueteando al rubio y ver si el pez mordía el anzuelo, para nada le interesaba aprender a tocar guitarra, pero para suerte del ingenuo de Matt ahí estaba ella para protegerlo de francesillas coquetas como esa.

-Matt no tiene tiempo para eso, es un chico bastante ocupado, además no le gusta la gente es un inadaptado social, es más, odia a las francesas, no sé porque te está hablando.

-¿Qué?

Preguntó Matt confundido, ¿por qué Mimi decía todo eso de él?

-Tal vez yo sea especial.

Intervino Catherine, ahora era la rubia la que se ponía entre el rubio y la castaña. Mimi miró más que furiosa como Catherine se abrazaba al cuerpo del rubio, Mimi alejó como pudo a la chica de cabellos dorados de Matt y jaló a Matt hacia ella. Matt por su parte se sentía como muñeco de trapo, aquellas dos chicas lo jalaban de un lado a otro sin darle oportunidad de quejarse.

-No lo creo lo que pasa es que Matt amaneció hoy de muy buen humor ¿Verdad Matt?

Preguntó Mimi mirando con severidad al rubio que tardo en responder, no sabía muy bien que era lo que tenía que hacer o decir en una situación como esa.

-¿De que hablas Mimi?

Atinó a decir Matt cuando sintió como la chica de intercambio se colgaba de su brazo libre.

-Bueno aprovechando que amaneciste de buen humor, tal vez puedas acompañarme a mi casa, como soy nueva en la ciudad me cuesta trabajo ubicarme todavía.

Catherine le dedicó a Matt una mirada de cachorrito a la cual muy difícilmente se le podría decir que no, pero antes de que el rubio pudiera caer en los encantos de la chica Mimi se interpuso entre ambos y alejó a Catherine de Matt y se puso frente a Matt como si lo protegiera de algún peligro.

-¡No puede!

-¿No?

Preguntó Matt confundido, ¿por qué Mimi estaba respondiendo por él?

-No, Matt está muy ocupado, es más ya nos tenemos que ir.

Mimi tomó la mano de Matt y se disponía a irse con él cuando sintió que algo la detenía, se giró, y vio como la rubia sujetaba el otro brazo de Matt y les impedía que se fueran.

-Por lo menos deberíamos despedirnos.

Dijo con inocencia la chica nueva, Mimi la miró con recelo, pero aun así acepto que se despidieran.

-ah! Perdón que mal educados somos, adiós Catherine, Matt di adiós.

- Adiós.

Respondió Matt obedeciendo al mandato de la castaña, conociendo el carácter de Mimi no le convenía llevarle la contra en esos momentos.

-Ahora sí, ya nos despedimos ya nos vamos.

Mimi se volvió a girar con intenciones de irse pero nuevamente se vio interrumpida, se giró a ver que la detenía y vio como Catherine seguía sosteniendo a Matt del brazo.

- En Francia nos despedimos de beso.

Dijo la rubia con una sonrisa en los labios al ver que tenía la atención de los dos chicos. Mimi sintió como todas las alertas sonaban en su cabeza y de inmediato jaló a Matt con tal fuerza que logró que Catherine lo soltara y se interpuso entre los dos rubios como una barrera para evitar cualquier tipo de acercamiento.

-Pues aquí no, los besos sólo se dan cuando son novios.

-Ya veo.

La rubia pareció pensar por unos segundos para después dibujar una sonrisa en su rostro.

-Entonces espero que muy pronto podamos despedirnos de beso, y él beso no será en la mejilla.

Catherine le guiñó un ojo a Matt que lo hizo sonrojarse por la insinuación y que a Mimi le hizo hervir la sangre de sólo imaginarse a Matt y Catherine besándose, eso sólo sería sobre su cadáver, se dio la media vuelta y se llevó a Matt lo más lejos posible de aquella francesilla, murmurando un "ya vámonos" a la par que lo empujaba para que ambos se fueran los más rápido posible.

Catherine sonrió, no cabía duda de que a la chica de los ojos bonitos le gustaba Matt, y estaba casi segura de que Matt también sentía algo especial por esa chica, pero eso no le importaba, ella estaba interesada en Matt y haría que él se fijara en ella.

-¿Qué pasa Catherine?

Preguntó Michael al ver que la chica sonreía y miraba como a lo lejos se encontraban Mimi y Matt este último siendo casi arrastrado por la primera.

-Creo que a chica de ojos bonitos le gusta chico rubio.

-Sí yo también pienso lo mismo.

Contestó Michael con pesar, Catherine volteó a verlo sorprendida por la forma en que le había respondido el chico de ojos color cielo y de inmediato supo que Michael estaba interesado en Mimi, tal vez el chico de los cabellos rizados podría ayudarla a conquistar a Matt, así él también saldría beneficiado y se quedaría con Mimi.

-¿Quieres que te acompañe a tu casa?

Preguntó Michael al ver que Catherine se había quedado pensativa por su respuesta, lo más seguro es que haya sido más que obvio sobre sus sentimientos hacia Mimi, así que no le quedaba de otra mas que distraer a la francesa con otro tema, para que no le preguntara nada sobre sus sentimientos hacia Mimi.

-Oui

Respondió la chica con una sonrisa, Michael era todo un caballero, de eso no cabía duda.

Mimi caminaba rumbó a su casa con una prisa impresionante y sin darse cuenta traía a Matt casi corriendo puesto que aún no le había soltado la mano desde que habían salido de la escuela obligándolo a caminar a su veloz paso.

Maldita francesa presumida ¿Quién se creía para insinuársele a Matt de esa forma? La odiaba tanto y el tonto de Matt era tan fácil de convencer con una sonrisita de esa chica el ya le estaba diciendo que sí a unas lecciones privadas, era un idiota ¿Cómo podía caer en ese truco tan viejo? Pensaba la chica a la par que caminaba a toda prisa.

-Mimi espera, no tan rápido, ¿qué te pasa?

Dijo Matt tratando de seguirle el paso a la castaña. Mimi se detuvo bruscamente al oír la voz de Matt provocando que este chocara con ella, Mimi volteó a verlo y soltó la mano del chico con rudeza.

-Nada ¿Por qué?

- No lo sé, tal vez porque te soltaste diciendo todas esas cosas.

-¿Qué cosas?

-Que era un inadaptado social, que odio a las francesas, te diré que mi abuelo vive en Francia.

Mimi se sonrojó al oír eso último y al parecer el coraje se le había bajado ya que ya no lo fulminaba con esa mirada que tenía al principio.

-UPS! Perdón eso no lo sabía.

-Y no sólo dijiste eso sino también que estoy muy ocupado, que no me gusta estar con la gente que no puedo acompañar a…

Matt sonrió al recordar esta última, por fin había entendido por que la castaña parada frente a él había estado actuando tan raro todo el día, por que había dicho esas cosas y por que había estado yendo ella a su salón, sabía que había gato encerrado pero no había sido hasta ese momento en que se había detenido a analizar las cosas que entendió por que la castaña había hecho todo eso, Mimi estaba celosa de Catherine, ahora todo tenía sentido.

-¿Qué? ¿Por qué me miras así?

Preguntó Mimi al ver que Matt no dejaba de sonreír y la miraba de manera burlona, odiaba que la mirada de aquella manera.

-¿con que eso era lo que tenías?

Dijo Matt sin poder ocultar la amplia sonrisa de su rostro. Mimi se puso nerviosa, esa sonrisa en el rostro de Matt para nada podía ser buena para ella, cuando Matt sonreía de esa manera es que algo no muy bueno le esperaba a ella así que debía de estar lista para cualquier cosa que el odioso de Matt le pudiera decir.

-¿Qué? ¿De qué hablas?

-Que linda te pusiste celosa.

Mimi sintió como los colores se le subían a la cara, pero ¿De que demonios estaba hablando Matt? Ella no estaba celosa, ¿por qué debía estarlo? Sólo porque había impedido a toda costa que Matt y Catherine se vieran durante todo el horario escolar y había intentado estrellarle un mesabanco a la rubia por verla hablando y riendo con Matt y además no le había permitido a Matt acompañar a la chica nueva a su casa, eso no significaba que estuviera celosa, eso sólo era… era… ¡Oh por Dios sí estaba celosa! ¿Cómo demonios podía estar celando de Matt? Como sea eso no lo iba aceptar enfrente de él.

-¡Eso no cierto!

Respondió Mimi fingiendo estar molesta pero sus mejillas sonrojadas la delataban de que más bien estaba avergonzada, para Matt no pasó desapercibido el color carmesí en las mejillas de Mimi y sonrió complacido, sabía que aunque Mimi lo negara la realidad era otra y muy en el fondo la castaña sabía que sí se había puesto celosa, claro que también sabía que Mimi nunca lo aceptaría enfrente de él pero eso no quitaba el hecho de que molestarla fuera divertido, así que la seguiría molestando.

- Por eso no querías que fuera a tu salón verdad, porque no querías que viera a Catherine, eres tan tierna.

Lo iba a matar, Matt lo estaba haciendo de nuevo, la estaba avergonzando y burlándose de ella poniendo en evidencia sus sentimientos, pero le iba a cerrar la boca y hacerlo entender que ella no estaba celosa, así tuviera que golpearlo para ello.

-¡Eso no es cierto! A mi me da igual si tu y Catherine se ven o no.

-Entonces ¿Por qué no quieres que vaya a tu salón?

-Ya te lo dije no se me hace justo que tú siempre vayas a mi salón así que de ahora en adelante yo iré a tu salón.

-No.

Respondió cambiando drásticamente su tono de voz juguetón a uno serió, Mimi lo miró sorprendida, no sólo la voz le había cambiado si no también el semblante ya no estaba riendo como al principio, ahora estaba serio y la miraba con severidad.

-Pero…

-No quiero que vayas a mi salón.

La interrumpió Matt antes de que la chica siguiera insistiendo, Mimi lo miró confundida, ¿por qué Matt había cambiado tan de repente?

-¿Por qué?

-No mientras esté él.

-Pero…

-No quiero que vuelva a hacerte daño, entre más lejos estés de él mejor.

-Esta bien pero tú…

-Yo si voy a ir a tu salón.

- ¡No es justo! ¿Por qué yo no puedo ir a tú salón y tu si puedes ir al mío?

- Porque yo lo hago para protegerte y tu…

Matt sonrió al pensar en lo último que iba a decir y continuó.

-…tú también quieres protegerme pero a mi Catherine no va hacerme nada malo.

-¡Es injusto!

Protestó Mimi cruzándose de brazos y viéndolo molesta, lo cual desprendió otra sonrisa del rubio quien apoyó su mano en la cabeza de la chica.

-No te preocupes tú eres mi favorita.

Mimi apartó la mano de Matt con rudeza y lo miró molesta, de nuevo se estaba burlando de ella, odiaba cuando se burlaba de ella.

-Eso no me importa.

-Claro que si te importa.

-¡Que no!

Protestó Mimi golpeando con su zapato el piso, Matt volvió a reír se miraba tan linda cuando se enojaba, además de que era divertido hacerla enojar.

-Esta bien ya no te enojes pequeña.

Mimi se paró al oír esa palabra que comenzó a resonar en su cabeza y en un instante varios recuerdos de su vida pasada en donde Matt le decía ese apodo se comenzaron acumular en su cabeza con una velocidad impresionante.

Matt se volteó al sentir que Mimi ya no lo seguía y pudo ver como la castaña tenía esa mirada perdida, esa mirada que tenía siempre que tenía una de esas visiones ¡Oh no! Corrió hacia ella antes de que Mimi se desmayara y la alcanzó a sostener antes de que ella cayera al frió piso.

-Mimi…

Le habló pero ella no reaccionó, sabía que no lo haría, no hasta que acabara la visión que estaba teniendo. Miró a su alrededor y vio como afortunadamente no había nadie observándolos, regresó su mirada a Mimi y se preguntó que era lo que debía hacer, sabía que no despertaría en un buen rato, podría llevarla a su casa pero la mamá de Mimi de seguro se preocuparía y hacía mucho frío para quedarse en el parque, y parecía que empezaría a nevar dentro de poco, pensó por unos segundos y decidió que lo mejor era ir a su casa, su papá no estaba y si llegaba lo haría sólo para comer y después se iría, además no creía que se molestara si le explicaba lo sucedido. No quedaba de otra llevaría a Mimi a su departamento.

Siguiente capítulo: Pequeña – Publicación viernes 21 de octubre

Mimato196

Mayo 2007