Hola a todos, :D yo como siempre con mis prisas porque nunca hago mis tareas a tiempo XD pero bueno, como de nuevo tengo tarea antes de entrar a clases y como siempre no la he hecho les dejo aquí rapidito el siguiente capitulo espero les guste y perdonen aun no he respondido los reviews, espero la siguiente semana tener tiempo, solo les pido paciencia si los contestaré, lo que pasa es que ando en finales y por eso no he tenido tiempo, bueno me despido, adiosito :) que tengan una linda semana.
35
Reencuentro.
Japón año 1606.
Había buscado a Yamato por todas partes para poder explicarle lo sucedido con Andrew pero aún no podía encontrarlo, sólo le quedaba a un lugar al cual ir, tal vez debió dirigirse ahí desde un principio pero estaba casi segura que lo había visto irse en dirección al palacio y no al jardín.
Tomó uno de los pasillos que dirigían al jardín y pudo ver a lo lejos a Yamato recargado en el viejo y enorme cerezo, y al parecer estaba tocando su armónica, no tardo mucho en que la melodía de aquel instrumento llegara a los oídos de Mimi quien sonrió al oír aquella tan conocida melodía para ella aunque sólo había dos razones por la que Yamato tocaba la armónica, una era porque ella se lo pedía y la otra porque Yamato tenía algún problema y a como estaban las cosas estaba segura que era por la segunda razón por la cual Yamato tocaba su armónica.
-¿Qué quieres?
Preguntó Yamato de manera brusca y dejando de tocar su armónica al percatarse que Mimi estaba al lado suyo pero sin voltear a verla.
-Quería explicar como sucedieron las cosas.
-No es necesario que lo expliques, lo vi todo.
Respondió Yamato bajando su mirada y guardando su armónica en uno de sus bolsillos y aún esquivando con su mirada la de ella.
-Andrew fue el que me besó.
- Y tú no hiciste nada para evitarlo, hasta parecía que lo disfrutabas.
Contestó Yamato girando por primera vez su vista hacia Mimi quien frunció el ceño molesta ante la respuesta del rubio, ¿Con que cara Yamato le reclamaba sobre un simple beso con Andrew cuando él estaba comprometido con la princesa Sora?
- Eso no es asunto tuyo.
-¡Claro que lo es!
-¡No! No lo es, es mi vida y yo pudo hacer con ella lo que se mede la gana.
-¿¡Qué acaso no te das cuenta! Yo te… olvídalo, no tiene caso.
Dicho esto Yamato comenzó a caminar rumbo al castillo, necesitaba estar solo, pensar un poco las cosas antes de cometer una estupidez. Mimi lo observó marcharse y apretó sus puños con fuerza conteniendo las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos, Yamato era un idiota.
-Yo no te estoy reclamando porque decidiste casarte con la princesa Sora.
Yamato detuvo su andar pero no volteó a verla, sólo empuño sus manos con fuerza en señal de frustración, sabía que no podía decirle a Mimi sobre la farsa que harían él y Sora ambos habían prometido no decírselo a nadie para no complicar las cosas y él tenía que cumplir esa promesa.
-Eso es diferente.
Mimi hizo una mueca de descontentó y camino hacia él molesta, claro que era diferente lo de él era mucho peor, ella sólo había sido besada por un chico sin previo aviso pero Yamato se iba a casar y él había dado su consentimiento para que esa boda se llevara a cabo, aunque claro que ella sabía que no le podía reclamar nada puesto que sólo eran amigos pero de igual manera él tampoco tenía porque reclamarle, así que si Yamato le reclamaba por un simple beso, ¿por qué ella no le iba a reclamar por su compromiso?
-Claro, lo tuyo es mucho peor tú te vas a casar, y si ya estas comprometido con la princesa entonces deja de entrometerte en mi vida.
Las últimas palabras las dijo Mimi en llanto para después salir corriendo de ahí, Yamato pudo notar de inmediato el tono quebradizo en la voz de Mimi y de inmediato volteó a verla pero sólo alcanzó a verla correr, Yamato se maldijo así mismo era un idiota por hacerla llorar y lo más rápido que pudo salió corriendo tras de ella para alcanzarla.
-¡Mimi espera!
Dijo sosteniéndola del brazo. Mimi se detuvo pero intentó soltarse del agarre de Yamato.
-¡Suéltame!
Protestó Mimi tratando de hacer que Yamato la soltara pero lo único que logró fue que él la jalara hacia él y la abrazara con fuerza mientras que ella golpeaba con sus puños el pecho del rubio.
-Mimi escúchame por favor.
-¡No quiero escucharte!, ¡déjame ir!
-No lo haré escúchame, las cosas no son como parecen.
-¿entonces como son?
Preguntó Mimi dejando de pelear con Yamato para que la soltara y únicamente quedándose quieta aún sujeta en el abrazo del rubio.
-No te lo puedo decir ahora, pero te pido que confíes en mí. ¿de acuerdo?
Mimi asintió levemente y Yamato la apartó de su regazo para verla a los ojos y sonrió al ver lo adorable que Mimi se miraba con su naricita y sus ojitos rojos por el llanto, limpió con una de sus manos las lágrimas que aún brotaban de los ojos de la castaña que sonrió levemente al ver que él la volvía a ver con esa mirada dulce que era dirigida sólo para ella.
-Ya no llores, todo saldrá bien.
Dijo Yamato con voz queda y depositando un beso en la frente de la castaña , y aunque Mimi no sabía muy bien a que se refería Yamato a con que "todo saldría bien" ella asintió con suavidad dándole la razón al rubio, después de todo no le quedaba de otra más que confiar en Yamato.
Japón año 2007
Mimi abrió los ojos de golpe y miró hacia el reloj ubicado en el buró de su cama, aún faltaba más de tres horas para que se tuviera que levantar, ¡maldición! Nuevamente había sido despertada por una de esas visiones, no entendía por qué seguía teniendo esas visiones, de nada le servía saber que había sucedido en el pasado, al menos que este quisiera decirle algo pero el único mensaje que encontraba era que no debía enamorarse de Yamato, ellos sólo habían sido buenos amigos y nada más aunque ella iba por los mismos pasos que en su vida pasado y se estaba enamorando de Matt aunque se negaba aceptarlo.
Cerró sus ojos necesitaba alejar esas ideas de su mente, el tanto juntarse con Yumi le estaba llegando a afectar, por su puesto que ella no se estaba enamorando de Matt, él sólo era su amigo, ¿o no?
Abrió los ojos nuevamente y bufó molesta, tenía que dejar de pensar, se giró hacia su lado izquierdo y cerró los ojos nuevamente, en lo único que debía pensar en esos momento era en volver a dormir, aún faltaban tres horas para que se tuviera que levantar y no podía desperdiciar esas tres valiosas horas de sueño pensando en estupideces.
Era la segunda hora de clases y el salón de Matt se dirigía hacia el gimnasio para presenciar un partido de basketball entre el equipo de su escuela y el de la primaria de su hermano, T.K le había comentado algo de eso durante la semana pero no creyó que le permitieran presenciarlo, pero por suerte para él, su maestro de algebra era fanático del basketball.
-Ya lo recuerdo, creo que Kari me había comentado algo el otro día pero no le puse mucha atención.
-Eso no es nuevo en ti Tai, eres un despistado de lo peor.
Tai miró con reproche a Sora quien le sonrió maliciosamente, Matt también sonrió pero a diferencia de Sora no lo hacía para burlarse de su amigo sino que al parecer las cosas entre esos dos se habían arreglado y eso le alegraba mucho, ahora comprendía por que Tai había llegado tan sonriente aquella mañana, y Sora también había llegado con una sonrisa en sus labios.
-¡Wau es enorme!
Dijeron a la par las dos gemelas que caminaban tras de Matt quien borró su sonrisa al oírlas, estaba tan contento por la reconciliación de Tai y Sora que por un momento se había olvidado de la presencia de esos tres, ahora sólo le quedaba rogar porque el salón de Mimi no estuviera ahí para que la castaña no tuviera que encontrarse con Andrew.
- Que graciosas se miran diciendo las cosas al mismo tiempo.
Dijo Tai con una amplia sonrisa que causó el sonrojo en Keira y una amplia sonrisa en Kaira.
-¿No habían venido al gimnasio antes?
Preguntó Sora incrédula de que las dos hermanas no hubieran visitado antes las instalaciones del gimnasio.
-No, las clases de deportes han sido al aire al aire libre, así que nunca hemos venido al gimnasio.
Respondió Andrew con tranquilidad y los demás chicos comprendieron el asombro de las hermanas después de todo el gimnasio de su escuela era uno de los más grandes de la ciudad.
Los chicos entraron y buscaron asiento en las gradas, Tai buscó a Kari con su mirada pero no logró verla por ningún lado, lo cual era extraño ya que estaba casi seguro de que la había oído decir que ella también iría al torneo.
-Mira Tai, ahí está Kari,
Dijo Sora apuntando a la pequeña Yagami, Tai dirigió su vista hacia donde apuntaba la mano de Sora y vio a su pequeña hermana al lado del capitán del equipo, ahora entendía porque no la encontraba entre las porristas, Kari se encontraba con los jugadores hablando con T.K.
-¿Ella es tu hermana?
Preguntó Kaira fingiendo no saberlo aunque en realidad conocía muy bien a la pequeña Yagami y a T.K quien hablaba con ella.
-Sí es ella, ahora veo porque no la encontraba estaba con T.K en el otro lado.
-Supongo que ese chico es su novio.
- No, te equivocas, ellos sólo son amigos, bueno eso dicen ellos, pero estoy seguro de que algún día Matt y yo terminaremos siendo familia. ¿Verdad Matt?
-Sí como sea.
Respondió Matt de mal humor y escaneando todo el gimnasio con su mirada en busca de Mimi pero al parecer el salón de la castaña no había ido a ver el partido y eso lo tranquilizaba un poco, así ella no tendría que ver a Andrew. Giró su vista al pelinegro y este hablaba con los demás calmadamente sin prestarle mucha atención a su alrededor, tal vez él estaba exagerando, tal vez Andrew no recordaba nada de su vida pasada y él tenía que dejar de ser tan paranoico si Andrew ni siquiera había hecho un intento por acercarse a Mimi. Suspiró resignado, sí tenía que dejar de ser un paranoico, levantó su mirada y vio como un grupo de chicos tomaban asiento en las gradas al otro lado de la cancha, se trataba del grupo de Mimi y a la castaña la pudo distinguir casi de inmediato.
Se giró de inmediato a ver a Andrew y este parecía no darse cuenta de que el salón de Mimi había entrado ya que seguía hablando con Tai y los demás pero al parecer si pudo sentir su mirada sobre él ya que levanto su vista hacia él y le sonrió de manera amble y Matt no hizo más que voltearle la cara molesto, realmente no podía evitar detestar a ese sujeto.
-¿Por qué no habrán venido Davis y los demás?
Preguntó Sora a Tai.
-Creo que sólo dejaron venir a los jugadores y a las porristas creo que algo así había dicho Kari.
-Ya veo, que lástima, hubiera sido más divertido si los chicos hubieran estado aquí.
-Sí tienes razón ya me imagino como debe de estar el pobre de Davis.
-Maldiciendo su suerte.
Respondió Sora y ambos amigos comenzaron a reír, mientras que en la escuela secundaria elemental Odaiba se encontraba un chico de cabellos alborotados sentado en su escritorio viendo hacia la ventana desesperadamente y mordiendo un lápiz con furia mientras que su clase de geografía transcurría.
"No es justo, en estos momentos Kari debe de estarle echando porras a T.K mientras que yo estoy aquí sin poder evitarlo" Pensaba con furia el moreno a la par que seguía destrozando con sus dientes el pobre lápiz. Imaginó a T.K dedicándole una anotación a Kari mientras que esta lo admiraba y le gritaba que era el mejor con sus ojos en forma de corazón y todo porque él no estaba ahí para evitarlo"
-¡No es justo!
Gritó Davis poniéndose de pie y golpeando con furia el escritorio ajeno del ridículo que estaba haciendo hasta que un borrador se estrelló en su cara despertándolo de sus pensamientos.
-Motomiya, toma asiento y deja de estar gritando en el salón.
Sentenció su profesor de geografía y a él no le quedó de otra más que obedecer y llorar en silencio por no poder evitar que Kari y T.K en esos momentos estuvieran juntos.
El partido estaba por dar inicio y ella se encontraba sentada entre la "simpática" de Catherine y Michael quien últimamente había estado muy callado y parecía algo triste, se giró a verlo y estaba apunto de preguntarle si se encontraba bien cuando sintió que Catherine se puso de pie sobre la grada y comenzó a mover su mano en forma de saludo para después gritar el nombre de Matt.
-¡Hola Matt, aquí estoy!
Gritó la chica a todo pulmón meneando su mano de un lado a otro y Mimi se giró a verla molesta, ¿quién demonios se creía esa francesa?
-¿Quién es esa chica?
Preguntó Sora con su mirada fija en la rubia que se miraba muy emocionada de ver a Matt.
-Es una amiga de Michael, su nombre es Catherine.
Contestó Matt sin darle mucha importancia, él en esos momentos se encontraba más ocupado vigilando cada uno de los gestos y movimientos de Andrew, el pelinegro había girado su vista hacia donde estaba el grupo de Mimi y estaba casi seguro de que la estaba mirando, "Tranquilízate, no tiene nada de malo" se dijo a sí mimo intentando calmarse pero ni aún así podía evitar molestarse por que Andrew estuviera viendo a Mimi.
-¡Hola Matt!
Seguía insistiendo la rubia al ver que Matt no la saludaba aún, Mimi miró al rubio y vio que estaba más entretenido fulminando a Andrew con su mirada que viendo a Catherine y eso le alegró, pero por otra parte la voz de Catherine llamándolo ya la estaba comenzando a hartar.
No lo soportó y se puso de pie y al igual que Catherine se subió sobre la grada y empezó a llamar a Matt para saludarlo, sí quería guerra esa francesa, guerra era lo que le iba a dar.
-¿Qué haces?
Preguntó Catherine molesta al ver que la castaña la imitaba y llamaba al rubio.
-Sólo saludo a Matt, estoy segura de que a mi sí me va a saludar.
Dijo orgullosa la castaña, más le valía a Matt saludarla y que no dejarla en ridículo sino era seguro que iba a ver golpes para él cuando acabara el partido.
Catherine observó a Mimi quien gritaba el nombre de Matt y movía su mano de un lado a otro justo como ella lo estaba haciendo con anterioridad, la rubia frunció el ceño y miró molesta a la chica de cabellos miel, que ni creyera Mimi que se iba a dar por vencida, ella iba a gritar más fuerte para que Matt la escuchara.
Matt oyó la voz de Mimi llegar hasta sus oídos giró su vista hacia el otro lado de la cancha y una gota comenzó a recorrer por su nuca, Mimi y Catherine estaban al otro extremo del gimnasio empujándose y peleándose entre ellas para ver a quien él saludaba primero.
-Tal vez deberías saludarlas antes de que se maten entre ellas.
Dijo Tai al igual que Matt y los demás con una gotita recorriendo su nuca al ver como esas dos chicas se empujaban y fulminaban con la mirada sólo para que Matt las saludara.
Matt obedeció a Tai y alzó su mano para saludar a las dos chicas que lejos de parar su pelea comenzaron a pelear aún más.
-¡Me saludó a mí!
Alegó Mimi convencida de que aquel saludo por parte del rubio era para ella después de todo ella era amiga de Matt y Catherine sólo una conocida.
-¡Claro que no, me saludó a mí!
Contraatacó la rubia haciendo que una vena comenzara a palpitar en la frente de Mimi quien apretó uno de sus puños con fuerza.
-Eso no es cierto me saludó a mí.
Respondió entre dientes la castaña y viendo de manera intimidante a la rubia, ¿Cómo se atrevía Catherine que la había saludado a ella cuando era obvió que el saludo iba dirigido hacia ella Mimi Tachkawa?
-Por supuesto que no, Matt me saludó a mí.
-Chicas deberían de tranquilizarse.
Sugirió Michael nervioso al ver como esas dos se miraban, tomó valor y se interpuso entre las dos chicas con intensión de separarlas pero esa fue la peor decisión que pudo tomar ya que quedó en medio de la pelea de las dos chicas.
Una nube de polvo era lo único que podían ver todos, Mimi y Catherine habían subido el grado de su pelea y empezaron a golpearse la una a la otra y se llevaban al pobre de Michael de por medio.
-Tal vez no fue buena idea lo del saludo.
Dijo Sora al ver como las dos chicas se mataban entre ellas hasta que Yumi se paró entre las dos y las separó a ambas dejando a una en cada esquina para evitar más peleas.
-¡Dije que ya basta!
Gritó de forma autoritaria la pelirroja apartando a su mejor amiga de la rubia y liberando a Michael de su suplicio, sentó a cada chica en los extremos opuestos y ella junto con Izzy se sentaron en medio para mantenerlas tranquilas aunque con Yumi era más que suficiente.
-Así ya no pelearan y dejaran que el pobre de Michael disfrute del partido, entendido.
-Sí…
Respondieron al mismo tiempo las dos chicas como si de dos niñas chiquitas recién regañadas se tratase.
-Muy bien ahora disfruten el partido.
Dijo Yumi sin borrar el tono autoritario de su voz y fijando su vista al frente, las dos chicas asintieron e imitaron a Yumi fijando su vista en la cancha por unos segundos pero después voltearon a verse la una a la otra, se cruzaron de brazos, se vieron entre ellas y se enseñaron la lengua para después voltearse la cara mutuamente.
-Al parecer Yumi ya puso el orden.
Dijo Tai con una amplia sonrisa.
-Esa chica hasta da más miedo que tú Sora.
Sora miró molesta a su amigo y le dio un codazo al moreno quien se quejó con un "Auch" viendo con reproche a su amiga y haciendo que sus demás amigos rieran divertidos, hasta Matt habíha reído.
El partido dio comienzo, Mimi comenzó a apoyar a T.K con entusiasmo logrando captar así la atención de Catherine quien vio curiosa a la castaña que apoyaba al equipo contrario.
-¿Por qué chica de ojos bonitos, apoya al equipo contrario?
Preguntó la rubia a Yumi quien sonrió.
-Eso es porque el hermano de Matt es el capitán del otro equipo.
Al oír aquello Catherine se puso a de pie y comenzó a apoyar a T.K ganándose no sólo la mirada furiosa de Mimi quien casi la fusila con su mirada sino también la mirada curiosa de Kari quien desde su lugar observaba a la chica que le gritaba a su amigo, no le molestaba que Mimi lo hiciera después de todo la conocía muy bien pero ¿Quién era aquella rubia que tanto apoyaba a T.K?
-Kari, no viste cuando T.K anotó su primer canasta.
Le dijo una pelinegra a la castaña quien volteó hacia la cancha y vio como todos los del equipo se iban sobre T.K para felicitarlo, ¡Maldición! Por estar preguntándose quien era aquella rubia no había podido ver la primera anotación de T.K.
El torneo continuó y Mimi y Catherine se habían vuelto el centro de atención con su pequeña competencia de quien apoyaba más al hermano de Matt quien al igual que sus amigos miraba con pena ajena a las dos chicas que no paraban de gritar y animar a T.K.
-¡Eres el mejor T.K!
Gritó Mimi emocionada.
-¡Así se hace T.K!
Contrarrestó la rubia dando un pequeño salto de emoción al ver que el rubio casi anotaba una canasta.
- No sabía que a Mimi le gustara tanto el basketball.
-No le gusta.
Le respondió Matt a la pelirroja que miraba atónita a las dos chicas.
-Entonces ¿Por qué está tan emocionada?
Preguntó Sora.
-Ni idea.
Respondió Matt sin apartar su mirada de la castaña que no dejaba de gritar el nombre de su hermano menor.
-Ellas dos gritan más que las porristas.
Comentó Tai viendo hacia donde estaba su hermana en compañía de las porristas, la pequeña Yagami al igual que sus compañeras miraba con extrañeza a las dos chicas.
-¿Quiénes son esas chicas?
Comentó una peliazul de cabello largo sujeto en una cola.
-No lo sé pero apoyan mucho a T.K.
Le respondió una rubia de cabellos corto.
-Tal vez una de ellas sea novia de T.K.
Propuso una pelinegra que se encontraba entre las dos chicas. Kari frunció el ceño al oír ese comentario de su compañera, por supuesto que ninguna era novia de T.K. aunque aún así no sabía porque la rubia apoyaba tanto a T.K, de Mimi lo comprendía pero de esa chica de ojos azul cielo no.
- ¡Tú puedes T.K!
Gritó Kari con entusiasmo y dando una pirueta, lo que causo el asombro de sus compañeras.
-Al parecer Kari no piensa dejarse vencer.
Comentó la peliazul con una sonrisa al igual que sus demás compañeras, Kari siempre había sido la que más apoyaba a T.K y ahora que tenía competencia parecía que no se iba a dejar vencer.
-Vaya T.K, hoy traes mucha porras.
Dijo un chico de cabello café y ojos verdes al rubio que se detuvo a tomar un poco de aire, T.K sonrió apenado y después giró su vista hacia las dos chicas que estaban en las gradas, una de ellas era Mimi así que no le extrañaba que lo animara pero a la otra chica no la conocía, ¿quién sería aquella rubia? La voz de Kari animándolo llegó a sus oídos y no pudo evitar sonreír, sin duda alguna la que más lograba levantarle el animo era su mejor amiga que siempre lo apoyaba, si tenía a Kari de su lado no importaba que nadie más lo animara con Kari le bastaba.
El torneo terminó y todos comenzaron a dirigirse a sus salones, Mimi aprovecho ese pequeño intervalo para escabullirse hacia la cancha de Basket, quería felicitar a T.K por su victoria antes de entrar a clases.
-¡Mimi!
Le habló Matt antes de que llegara hasta el pequeño rubio, Matt había perdido de vista a Andrew y tener a Mimi cercas era lo más seguro.
-Hola Matt, ¿qué pasa?
-¿A dónde vas?
-Quería felicitar a T.K por ganar, ¿Me acompañas?
-Claro.
Contestó el rubio con una sonrisa pero antes de que pudieran dar tan sólo un paso la voz de Sora llegó a sus oídos llamándolo.
-¡Matt el maestro ya va al salón!
Le gritó la pelirroja, Matt miró a Mimi y después miró a su alrededor, al parecer Andrew ya se había ido así que no tenía de que preocuparse.
-No te preocupes iré yo sola, nos vemos después.
Dijo Mimi con una sonrisa y Matt asintió para después irse a su salón con calma. La castaña sonrió al verlo partir y después buscó con su mirada a T.K que no se encontraba muy lejos y que estaba acompañado por Kari, la chica sonrió y se dirigió hacia sus dos amigos.
Matt entró a su salón poco después que su maestro y se dirigió a su escritorio calmadamente para tomar asiento pero toda calma desapareció de él cuando se percató que Andrew no estaba en el salón, giró su vista hacia donde se sentaba cada una de las gemelas y las dos se encontraban en su lugar, sólo faltaba Andrew, y él había dejado sola a Mimi, ¡Maldición! Mil veces ¡Maldición! ¿Dónde demonios estaba Andrew?
- ¿Pasa algo?
Le preguntó Tai al ver que Matt se miraba inquieto y preocupado además que no dejaba de ver el lugar donde se sentaba Andrew, por cierto ¿Dónde estaba el pelinegro? Quien sabe pero a Matt parecía preocuparle que Andrew no estuviera, y hasta a veces le daba la impresión que su amigo se la pasaba cuidando cada uno de los movimientos del pobre de Andrew, ¿Pues que tenía Matt en contra de Andrew?
-No es nada.
Respondió Matt con rudeza y a Tai no le quedo de otra que girar su vista hacia al frente, cuando Matt contestaba de esa manera era porque estaba de malas y lo mejor en esos casos era mantener la distancia.
Mimi se despidió de T.K y Kari quienes se dirigían hacia los vestidores por uno de los pasillos dentro del gimnasio mientras que la chica de ojos color miel tomó rumbo hacia las puertas de salida.
Mimi miró su reloj y vio que ya iba un poco retrasada así que decidió darse prisa y corrió el pequeño tramo que le faltaba para llegar a la puerta, apoyó su mano en ella y justo cuando la iba abrir esta se abrió por si sola y Mimi quedó frente a unos ojos cafés que la miraban sorprendidos.
- Perdona yo sólo olvide mi…
-Andrew…
Murmuró la castaña con una voz casi inaudible para después caer desmayada, por fortuna Andrew la alcanzó a sostener antes de que se golpeara. El chico la contempló por unos segundos y después sonrió.
-Veo que aún te acuerdas de mí.
Susurró Andrew con una sonrisa en sus labios y sin apartar su vista de Mimi, por fin había logrado acercarse a ella.
Siguiente capitulo: Una segunda oportunidad - Publicación Viernes 25 de noviembre del 2011.
Mimato196
Mayo 2007
